Capitulo 6.- Reconciliaciones y Promesas.
Cuando Hermione se hubo retirado de la cocina, Harry soltó un poco el abrazo y se dirigió con Ginny a la sala de Grimmaud Place. No entendía la actitud de su novia, así que se la llevó hasta un sofá y la sentó en su regazo.
- Ginny… cariño… ¿Qué fue eso? ¿Por qué esa actitud con Hermione? Tú no eres así. – a medida que le preguntaba, iba a acariciando su espalda, con el firme propósito de calmar a la chica.
- No sé Harry… pero verla aquí, en la cocina, como si fuera la dueña de este lugar y más cuando me dice que te "dejó en la ducha"… ¿Cómo quieres que reaccione? Si se suponía que ella estaba con Ron en su cuarto, ¡No durmiendo contigo!
- Tu sabes que Hermione y yo tenemos una relación de hermanos ¿cierto? Por esa razón, tenemos esta confianza el uno con el otro. No hay nada que temer – le dijo mirándola a los ojos - Yo te amo a ti, mi bruja tonta… - le tomo el rostro y le dio un tierno beso en los labios. – no debes preocuparte de nada más.
Harry no había soltado en ningún momento a Ginny de la cintura, por lo que aprovechó para tumbarse con ella el sofá, del cual pretendía no moverse por el resto de la mañana…
A medio día, el sonido de un estómago rugiendo fue quien les recordó que ninguno de los dos había siquiera desayunado. Con una mirada cómplice y un beso en la boca, se levantaron y se dirigieron a la cocina a preparar algo para comer.
Después de su reunión con el profesor de Pociones, Hermione se dirigió a la madriguera. Era hora de hablar con Ron…
Cuando entró a la cocina, encontró a Molly preparando el almuerzo, saludando se dispuso a ayudar.
- Creí que estabas con Ron. – le dijo Molly en un claro tono de reproche.
- Estaba – le respondió la chica asintiendo con la cabeza. – pero tuvimos una pequeña discusión y me fui a casa de Harry, sólo he vuelto para aclarar las cosas con Ron.
Mientras hablaba, Hermione no había mirado a Molly en ningún minuto, sabía que la matriarca no miraba de buen grado que ella y Harry tuviera una mistad tan cercana. Ella quería a Harry en su familia, de preferencia, casado con Ginny.
- Ron aún está en su cuarto, no ha querido bajar en todo el día – le informó mirándola de reojo.
- ¡Ah! bien entonces. – respondió la chica mientras se enjuagaba y secaba las manos – Voy a subir a hablar con él si no te molesta…
- Claro que no, ve y no demoren mucho, la comida está casi lista. – le gritó mientras la veía subir por las escaleras con una sonrisa en los labios.
Ella también era un buen partido para su hijo.
Cuando Hermione golpeó la puerta del cuarto de Ron, este sólo contestó con un gruñido. Hermione tomó aire y entró. Ron estaba literalmente echado en la cama boca abajo, aún con el pijama puesto, con el brazo derecho colgando de un lado de la cama.
- ¡He dicho que no quiero a nadie en mi cuarto! – gritó el chico sin mirar siquiera a quien había entrado.
- Soy yo Ron. – le dijo Hermione
- ¡Mione! – Ron se levantó inmediatamente cuando escuchó la voz de la chica – Lo siento, no sabía que eras tú. – le dijo cambiando el tono de su voz y tomándola de las manos. - Discúlpame por ser tan tonto, por favor, no va a volver a ocurrir.
Ron la miraba a los ojos con arrepentimiento.
Sabía que la había cagado con querer forzar a la chica, pero en el momento, la calentura había sido más fuerte y no pensó en todas las cosas que le había dicho.
Ron había estado toda la noche en vela dándole vueltas y vueltas a la discusión con Hermione, y por primera vez se dio cuenta de que la chica tenía razón, y él debía ser paciente… y lo iba a ser, tan paciente como pudiera. ¡Rayos!, ¡Si hasta Neville tenía novia y por cómo se comportaban ya habían pasado al siguiente nivel! Con Dean lo mismo, y ni que hablar de Ernie… no, ¡Él no podía aguantar más ser otra vez el último en todo!
Por eso tenía un plan, y lo iba a poner en práctica en cuanto tuviera la primera oportunidad. Parecía que iba a ser más fácil de lo que había pensado…
Hermione iba a hablar, pero Ron le puso un dedo en la boca para hacerla callar y la atrajo hacia si con mimo y la abrazó.
- Lo siento, de verdad. He sido un tonto.- le dijo con la cara apoyada en su hombro – Sé que tus padres son importantes para ti. No debí decir lo que dije, y con respecto a tus estudios… no serías tú si no estás con un libro entre tus manos. – Mientras hablaba iba acariciando su espalda, pasando por sus brazos hasta separarse un poco para tomarle el rostro y mirándola fijamente a los ojos le preguntó. – ¿Me perdonas?
Hermione, que no había dicho ninguna palabra aún, no entendía bien que es lo que estaba pasando. ¿Quién era este chico y qué había hecho con Ron? ¿Desde cuando Ron se disculpaba y le daba la razón sin siquiera una palabra de reproche? Lo estudió fijamente y lo que observó la convenció de que era completamente sincero.
- Claro que te perdono Ron. – le dijo con una sonrisa en los labios. – sabes que te amo y no me gusta estar peleada contigo.
- Lo mismo me pasa a mí. – le dijo el chico y se acercó para besarla.
Hermione respondió al instante. Le había extrañado tanto...
Se separó un poco y acariciándole el rostro, le dio un tierno beso en los labios y murmuró:
- Tu mamá dice que bajemos, que el almuerzo ya casi está.
- ¡Uf! Qué bueno, ya era hora no aguanto más, no he comido nada en todo el día.
Y tomándola de la mano, bajaron juntos las escaleras mientras ella se dirigía a la cocina, Ron a la ducha y a vestirse.
Cuándo Severus abrió la puerta de su despacho, se quedó en una pieza. Nunca pensó que podría recibir una visita como esa. Narcisa Malfoy estaba de pie frente a su puerta.
- Hola Severus ¿Podemos hablar? – preguntó Narcisa.
- Claro, pasa. – se hizo a un lado para que entrara, sin poder quitar su cara de asombro, habiendo perdido hasta la elocuencia, sólo le indicó un sillón frente a su escritorio para que tomara asiento.
Severus, no sabía qué decir o hacer. ¿Desde cuándo Narcisa Malfoy se rebajaba a golpear su puerta?
- ¿No me vas a preguntar a qué vine, Severus? – preguntó al ver que él no decía nada.
- Lo siento. – atinó a decir, mientras llamaba a un elfo y solicitaba té y galletas. – Y bien Narcisa, entonces… ¿A qué debo el honor de tu visita?
- Verás Severus. – le dijo Narcisa mientras se tomaba las manos nerviosamente en su regazo. - Bien sabes que mi relación con Lucius sufrió un quiebre al terminar la guerra. – Severus únicamente se limitó asentir.
- A Lucius sólo le interesa una cosa, - continuó Narcisa. – y es su maldita sangre pura. No le importaba si su propio hijo moría en la guerra, mientras la pureza de la sangre quedara intacta.
Severus notaba el dolor que ocultaba esas palabras mientras Narcisa las escupía.
- Tú sabes que casi pierdo a mi hijo en la guerra Severus, - continuó Narcisa. – y no pienso pasar por eso nuevamente. Por eso es que he venido a hablar contigo. Necesito que me asegures que Draco no va a estar bajo el mando de Lucius, ya bastante daño le ha hecho, no puedo dejar que siga atormentándolo con sus ideales. – Severus la miraba con atención mientras ella tomaba un sorbo de té. - ¿Sabes lo envía al colegio para alejarlo de mi lado? – preguntó con un dejo de amargura – Draco no quería volver, si aceptó es para alejarse de él y Lucius piensa que al tener a Draco lejos de mí, yo voy a volver a su lado.
- Por favor Severus,- le dijo mientras le tomaba las manos por encima del escritorio. – no permitas que Lucius se acerque a Draco. Te lo pido como amiga, - Severus miró fijamente sus manos encerradas en las manos de Narcisa, con el ceño fruncido. – Sé que no es normal que te pida esto, pero no confío en lo que pueda hacer Lucius, en especial ahora que logró convencer a Draco que volviera a la escuela.
Severus se soltó del agarre de sus manos y la miró fijamente.
- Draco ya no es un niño Narcisa, creo que eso ya lo sabes. – le dijo Severus en un claro intento de decirle que él no podía hacer mucho.
- Lo sé, pero Draco siempre te ha escuchado, te tiene en muy alta estima. – le recordó. – Además, él ya tiene claro cuáles son sus propios ideales, él no quiere seguir a Lucius, pero va a ser difícil.
- Sólo prométeme que lo vas a apoyar y aconsejar, que vea que no está solo.
Narcisa le rogaba con la mirada. Severus ya sabía todo esto, pero que Narcisa viniera en persona a pedirle su apoyo, era otra cosa.
- No es mucho lo que puedo hacer, pero puedes contar con mi apoyo Narcisa, lo vigilaré y si veo que Draco pierde el norte, le daré consejo. – no podía prometer más.
Con una sonrisa sincera, Narcisa se levantó de su silla y se acercó a Severus, quien se puso en guardia enseguida, pero ella solo atinó a abrazarlo y darle un beso en la mejilla.
- Gracias Severus, sabía que podía contar contigo. Siempre supe que eras un fiel amigo.
Un poco incómodo por esa muestra de afecto tan fuera de lo común, Severus tomó a Narcisa de la mano y le dio un leve apretón.
Se levantó de su silla y la condujo hasta la puerta. Narcisa se retiró ya más tranquila después de haber conversado con Severus.
Por su parte, Severus se sentó en su sillón a pensar.
Si Narcisa había venido hasta su despacho para pedirle que ayudara a Draco, solo indicaba una cosa...
Abrió con apuro y sin cuidado la carta de Lucius, mientras leía iba entendiendo la actitud de Narcisa y su preocupación. Lucius realmente estaba rayando en su obsesión con la pureza de la sangre. En su carta le solicitaba que le informara de los alumnos de sangre pura que asistirían ese año para él poder evaluar la situación y ver con quienes podía contar.
Iba a tener que ir con cuidado con Lucius, no podía descuidar la promesa recién hecha a Narcisa.
Tomando un respiro, se levantó y se dirigió a su dormitorio. Debía descansar, ya quedaba menos de una semana para el inicio de las clases.
Hermione y Ron estaban descansando en su dormitorio después de la cena cuando entró Harry de la mano de Ginny, quien miró fijamente a Hermione. La chica bajó la mirada mientras le susurraba algo a Harry.
- Ron, compañero ¿podemos hablar un minuto afuera? – le preguntó Harry mientras miraba a las chicas disimuladamente.
Ron, entendiendo se levantó de la cama y siguió a Harry. Cuando las chicas se quedaron solas, Ginny fue la primera en hablar.
- Hermione por favor, perdóname. no sé qué me pasó en casa de Harry.- Ginny realmente se veía avergonzada.
- Está bien Ginny, yo debí haberte contado de la discusión con Ron, pero en ese momento sólo pensé en mi hermano. Venga, no te preocupes más. – la tomo de las manos y la atrajo hacia sí en un abrazo fraterno.
- La verdad es que no está todo bien Herms… - le susurró en el oído.
- ¿Qué quieres decir? Le preguntó Hermione mientras la soltaba y la miraba directamente a los ojos.
- Últimamente no sé qué me pasa con Harry.- Ginny se había ido a sentar a la cama de Ron mientras Hermione lo hacía en una silla cerca de la cama. - Ya no le siento tan apegado conmigo como antes, casi no le veo. Se pasa todos los días metido en el Ministerio o en Grinnmaud Place.- seguía enumerando la chica mientras sus ojos se iban empañando.
- Ginny, tranquila, si Harry está distante es porque tiene muchas cosas que hacer, antes solo era el colegio, pero hoy tiene que preocuparse de sus clases como Auror y como Profesor de DCAO. – le consoló Hermione.- En algo tiene que ocupar el tiempo, además todos sabemos que Snape no se lo va a poner fácil…
Ante esta explicación, Ginny miró a Hermione y la abrazó.
- Gracias por entenderme y perdonarme, prometo no ser tan insoportable…
Así fue como las encontraron los chicos un momento después cuando ingresaron al cuarto. Cuando vieron que las chicas estaban en paz Harry les dijo.
- Chicas, ¿vamos a tomar un helado?- invitó Harry.
Con una sonrisa se miraron y los cuatro se desaparecieron rumbo al callejón Diagon.
¡Oh gran Dios! espero que aún haya alguien por ahí interesada en esta historia.
Advertí que iba a demorar, pero aquí me tienen a las 3.00 am subiendo un capitulo nuevo... no crean, aún tengo mucho trabajo, pero hice un alto solo para actualizar, y para compensarlas el capítulo es el doble de largo de lo que acostumbro. ¡espero les guste!
Les digo desde ahora que el próximo no será antes del 10 de mayo, que es donde ya podré respirar(espero).
Muchas gracias a todas las que comentan, me alegran muchísimo, también a quienes ponen la historia en alertas y favoritos.
Sus críticas y felicitaciones al botón de reviews, tomaré sus crucios como lo que son, criticas constructivas XD.
saludos,
Valitos (la zombie XD)
