Mortal Revelación

Luego del segundo baile oficial con los Vulturi, Aro me saco a bailar.

-Te diviertes mi querida Renesmee?

-Es un baile estupendo. La música, el lugar, las joyas... todo es perfecto -bueno no todo-. Gracias por todo Aro.

-De nada. Te puedo pedir un pequeño favor? - pidió con voz tierna.

-Desde luego.

-Sonríe.

-Que?

-Sonríe mi bella amiga. Estas en un baile no en un funeral.

-Así - forze la mejor y mas grande de las sonrisas.

-Perfecto.

Dimos otras vueltas mas alrededor de la pista y la canción acabo.

-Puedo tener otro baile? - suplico el líder Vulturi.

-Por supuesto.

Bailamos la alegre pieza, sonriendo, riendo y platicando igual a los demás. No pense que bailar con Aro fuera... divertido.

-Puedo tener este baile? - pregunto Edward tocando con suavidad el hombro de Aro, pero mirandome a mi.

-Edward! Mi joven y talentoso amigo -se dieron un abrazo-. Por supuesto que puedes tener este baile. Yo ya abuse de mi suerte esta noche.

Aro beso mi mano. Con la mirada le advertí que no me dejara sola con el. Me ignoro.

Ja! Yo pidiéndole protección a Aro de Edward. Si hace dos meses la vampira psíquica me hubiera dicho que tuvo una visión de este momento, la hubiera metido al manicomio como lo hizo su padre, cuando ella era humana.

Dudativamente tome la mano de Edward y comenzamos a bailar -mas círculos- alrededor de la pista.

-Te ves verdaderamente hermosa - murmuro rompiendo el silencio entre nosotros.

No le di las gracias como a los demás.

-Renesmee, mírame.

-Para que? -lo mire a los ojos-. Para que pueda ver la verdad? Para que pueda ver que por fin no usas la mascara de amor que siempre usaste?

-Nessie yo te amo!

-Es Renesmee, aun que me duela - masculle entre dientes luchando por no llorar.

-No puedo creer que le hicieras caso a Leah! Sabes bien que nunca nos ha querido y que haría todo por herirnos de alguna forma, sin romper el tratado. Es solo una mujer amargada y solitaria. Los lobos vieron lo que ella hizo, como si hubiera matado a la impronta de uno de ellos.

-La impronta! -me solte riendo-. Mi supuesta impronta era una mentira. Así que de nuevo mientes.

Me aleje de el y salí a toda prisa de la pista.

-Renesmee espera! - Alice me tomo de la mano.

-Ahora que? - la entrente zafandome de su agarre.

No iba sola, la acompañaba Rosalie.

-Como estas? - pregunto la rubia.

-Tu como crees?

-Nessie necesitamos hablar.

-Yo no tengo nada que hablar contigo Alice. Excepto tal vez... gracias por el vestido.

-Te ves increiblemente hermosa.

-Renesmee tenemos que hablar - Rosalie se acerco un poco mas.

Respire profundo y conteste:

-Tienen treinta segundos.

-Es sobre Jacob.

-Por mi que se muera - espete dando media vuelta, con intención de salir al jardín.

-Precisamente! Jacob esta muriendo! - grito Rosalie desesperada.

Me congele en ese momento y a mi mente vino el sueño donde yo misma lo mataba. Sus ojos oscuros vacíos y sin vida

-Que? - voltee despacio hacia ellas.

-Jacob esta muriendo - si Rosalie puediera llorar, estaría llorando por Jacob desconsoladamente.

-Mienten de nuevo. Que no les fue suficiente? El es un lobo, no puede morir.

No debía morir.

-Ahora es humano. Ya no se transforma... -la voz de Alice se fue apagando-. Ahora puedo verlo.

-No... - negue con la cabeza.

-Renuncio a su naturaleza... pensando que de esa forma ya no sufriría por ti. De esa forma ya no los uniría a la impronta... Los ancianos le advirtieron que no iba a funcionar, en el pasado los lobos han renunciado a ello, para envejecer con su impronta. No funciona de ese modo, pero el no escucho! Ahora es humano, morirá Renesmee! Tienes que regresar! Ustedes se pertenecen. O me vas a decir que ya no piensas en el? Me vas a decir que ya no lo amas? Su plan no funciono, ni el tuyo ni el de el. No importa cuantos kilómetros pongas de por medio, siempre seguirás unida a el, hasta que uno de los dos muera, e incluso después de eso. Tienes que regresar antes de que sea demasiado tarde y te lamentes por ello - Concluyo Alice con la misma expresión acongojada de Rosalie.

-Solo mirenme - me salí al jardin, logrando que las emociones y el llanto se quedaran dentro.

Una vez a solas y en el jardín, lejos de ellas... todo se me vino encima.

No! Jacob que hiciste? No!

El no podía morir. No debía morir. No por mi, sino por su gente, para liderar la manada. El no podía renunciar...

Yo lo mate.

Que hice? Que hice?

Por que escuche a Leah? Por que le hice caso? Debí haberlos escuchado. Debí haberlo escuchado! Pero ya era tarde. Le había hecho mucho daño.

Jacob humano. Ni siquiera me podía imaginar como seria. Y lo peor es que pronto moriría.

El sueño... en mi sueño el era humano. De nuevo mi subconciente me lo advertía. Yo lo había visto, yo lo había matado.

-Renesmee! - Alec se acerco a mi.

Por primera vez lo vi alto.

No me había dado cuenta de que estaba tirada en medio del jardín, a oscuras. A lo lejos escuche un sonido extraño. Un lamento parecido al de los humanos el sábado en que trajo Heidi el alimento de sus amos.

Era yo lamentando mis errores.

Sentí mi corazón hecho trizas en mi pecho y tras mis parpados lo único que podía ver, eran los ojos sin vida de Jacob Black.

-Alec -me abrace a su pierna-, usa tu don conmigo.

-Que?

-Usa tu don conmigo, por favor -balbucee de rodillas-. Úsalo, úsalo, úsalo, úsalo, úsalo... - me aferre mas a su pierna repitiendo una y otra vez mis suplicas.

-No. No sabes lo que dices.

-Úsalo te lo ruego. No quiero sentir mas este dolor que me esta matando. Te lo suplico.

-No. Aro... Edward... Bella, cualquiera de los tres me mataría si lo hago -murmuro trantando de alejarse de mi.

-Si no usas tu don conmigo, ahora... moriré. Por favor.

-No! - nego con la cabeza, mirándome lastimosamente.

No lo haría por las buenas? Entonces lo haría por las malas.

Parpadee para aclarar mis ojos de las lagrimas, mientras arrancaba mis guantes de seda.

Toque a Alec.

Usa tu don conmigo, Alec. Ahora - le ordene con toda la fuerza de la que fui capaz.

El vampiro me miro fijamente, sin decir nada.

Comence a sentir un extraño adormecimiento en mi cuerpo y todo se volvio negro.

-Alec, no! - chillo Jane.

-Que hiciste?! - rugió con autoridad su amo.

Fue lo ultimo que escuche.

La oscuridad me envolvió hermosamente, como una dulce cobija, protegiéndome de todo lo malo, de todo el sufrimento. Era tan hermoso. No escuchaba, no veía, no sentía. Pero sobre todo: no sufría, no había dolor.

Todo era negro.

Por primera vez en mucho tiempo, me sentí en paz.


Solo por que el anterior estuvo cortito, les subi dos...

Ah, si... Alice no miente... MUAJAJAJAJAJAJAJAJA