Fantasmas

Con el rostro cubierto en lagrimas, le pedí perdón al cielo por mis pecados...

-Pronto estaré contigo - susurre con los ojos cerrados.

Devastada baje la vista y llego a mi, la mas hermosa de las visiones. El único rostro que podía detener mi corazón y acelerarlo a mil por hora en el mismo segundo.

Me paralice con un pie en el escalón y otro en el porche.

La visión no me miro. Se limito a llorar en silencio, sentado bajo uno de los arboles, que rodeaban el enorme claro. Lentamente alzo la vista y miro la casa con ojos rojos y cristalinos, por el llanto.

-Como desearía que fueras real -susurro-. Hoy te ves diferente -le dio un trago a su Jose Cuervo-. Te ves rara. Parece que hubieras visto un fantasma.

Que? Como... El fantasma... habla?

Claro que vi un fantasma! El es el fantasma! Era el fantasma de mi Jacob. O tal vez yo estoy muerta... Muerta de dolor. Tal vez nos encontramos en el cielo. Por que el infierno no es. O tal vez sea el purgatorio...

Podría tocarlo? Los fantasmas se pueden tocar entre si? Por que al parecer se pueden ver y escuchar.

William dijo que yo parecía muerta y definitivamente Jacob lucia... muerto. Ojeras marcadas, demacrado, había adelgazado y se veía menos bronceado. Pero aun así... hermoso.

Decidí hacer un experimento.

-Jake...

-Que?

Respondió! Respondió! Pero no me miro.

-Por que estas aquí? Donde estamos? - pregunte con voz temblorosa y baje otro escalón.

Se rió de mi. Su risa era desganada y lastimosa

-Siempre vengo... -le dio otro trago al tequila- a esperarte, por si regresas.

Se limpio las lagrimas con el dorso de la mano.

-Supongo que ya te vas, no?

-Que? - baje otro escalón.

-Siempre a la tercera botella te veo -explico-. Solo unos segundos... pero te veo.

-Hoy me puedo quedar mas - la voz se me quebro.

-Debo estar mas borracho de lo que creí. Ahora te quieres quedar - mascullo divertido y arrastrando las palabras.

-Jake... como llegaste aquí?

-Caminando... creo -miro a su alrededor-. Un momento... que yo no estaba en el acantilado? Recuerdo haber saltado. Funciono? Esta vez si funciono! Por eso te quieres quedar! Por que estas aquí? Tu también saltaste... Nessie -trago saliva para decir mi nombre.

Solto la botella y trato de incorporarse. Claro que no pudo, si estaba muy ebrio, solo se pudo hincar. Termine de bajar los escalones y me arrodille frente a el.

-Vaya... si eres tu -toco mi rostro con una sonrisa desganada-. Tu también estas muerta?

Gruesas lagrimas salieron de sus ojos oscuros, esos que tanto amaba y había extrañado con locura.

-Eso creo, Jake -conteste acariciando su rostro también-. Estas frío.

-Estoy muerto -puso los ojos en blanco- Pero tu estas hirviendo.

A ver, a ver! Si para mi el esta frío y para el yo estoy hirviendo... entonces... el seguía vivo! El estaba frío para mi, por que era humano, el tocaba mi piel como un humano normal!

No estabamos muertos, el estaba ebrio y yo loca!

-Hueles... como... -paso su nariz por mi garganta hasta mi oreja- como dulce. Como a vainilla y canela. Flores, sol, lluvia, agua de mar... y -paso la lengua por mi piel. Me estremecí de pies a cabeza- sabes como la mejor comida del mundo. Extrañaba su olor, tu sabor -continué llorando junto con el-. Extraño tus labios.

Estampo sus labios carnosos, en los míos. Sabia a tequila.

-Ahora estamos juntos -me abrazo-. Morir no es tan malo. No se por que la gente no quiere morir.

-No estas muerto, amor. Solo estas borracho.

-Entonces, es una alucinación?

-No lo se.

No lo resistí y le correspondí el abrazo con fuerza. No podía creer que era el! Era el!

-Auch, auch! Duele.

Asustada me aleje de el.

-Lo olvide, ahora eres humano.

-Te trajiste tu fuerza? - pregunto extrañado.

-Donde querías que la dejara?

-No lo se -se encogió de hombros-. Tengo sueño. Es raro. No se supone que pasas la eternidad despierto?

-Ni que fueras vampiro - solte unas risitas, mientras recargaba la cabeza en su pecho cubierto por una playera sin mangas, color blanco. Su corazon latia muy debil.

-Te quiero -susurro muy bajito-. Que mal que también hayas muerto, pero ahora estas conmigo.

-Que no estas muerto Jacob. Eres humano. Si fueras lobo ya huberas quemado el alcohol con tu calor. Hablando de eso, tienes que convertirte en lobo otra vez! - lo reprendí.

-No!

-Jacob por favor! -solloce-. Te lo suplico.

-Para que? Para sufrir al quintuple? Para pelear contra la manada? Así estoy bien, bueno no bien, pero puedo beber, desmayarme, alucinar y dormir. Las resacas son lo peor. El secreto es no dejar de beber - susurro me guiñándome el ojo con complicidad.

Puse los ojos en blanco.

-Jacob te estas matando. Yo te estoy matando y estoy muriendo junto contigo!

-Leah nos mato, que es diferente - suspiro y se dejo caer de espalda en el mullido césped. En menos de un minuto comenzo a roncar.

Sonreí y llore. Llore abrazándolo con cuidado. Era el, era mi Jacob, era mi lobo! No estaba muerto, estaba vivo!

Lo vi dormir el resto del día y toda a noche, por temor a que desapareciera y nuestro reencuentro solo fuera un simple sueño.

Antes de amanecer, me acurruque a su lado y me dormí rodeada por sus brazos.


Sábado - Sin Retorno

Domingo - Epilogo: Impulso. Y una sorprecita... a quien me la pida

Lunes - SUNSHINE