Epilogo: Impulso
Cuando abrí los ojos, note que estaba en una posición extraña y retorcida, me estire en la cama y me quite el cabello de mi cara. La brillante sortija de diamantes llamo mi atención y recorde cuando la vi por primera vez.
-Ese no es mi anillo - murmure casi con horror.
Era un diamante grande corte pera, rodeado por mas diamantes pequeños, la argolla también estaba cubierta por ellos.
-Lo se. En mi... locura construí la casa... compre un Mercedes Alas de Gaviota...
-Que?!
-...Y este nuevo anillo.
-Por que hiciste eso?
Jacob se encogió de hombros.
-Creí que si tenias todo eso... regresarías. Estoy hasta el cuello en deudas con tu familia.
-Me encanta la casa, gracias -acaricie su rostro con ternura. Aun no podía creer que era el-. El anillo es hermoso, pero algo exagerado. Y el Mercedes... que tan bien corre?
-No lo se. Aun no lo uso.
Enarque una ceja.
-De verdad?
Asintió.
-De acuerdo. No te muevas - se me ocurrió una brillante idea, algo impulsiva.
Corrí al baño y tome la ducha mas rápida de mi vida, cuando salí en toalla, Jacob me miro... raro. Rebusque en mis cajones y metí todo en una maleta. Tome la bolsa negra que me había acompañado en mi huida y busque los documentos de Jacob. Metí unas cuantas prendas de ropa y tome otras para ponerme.
-Listo!
-Te vas a ir de nuevo? - vi el pánico de Jacob en sus lindos ojos oscuros.
-Si y tu vienes conmigo -lo tome de la mano-. Eres mas rapido como lobo verdad?
-Claro - respondió cerrando la puerta de la cabaña a sus espaldas.
-Bien, te transformaras y correras conmigo en tu lomo hasta el auto.
-A donde vamos?
-Confías en mi? - pregunte.
Me sorprendió que asintiera, dado los eventos mas recientes, no debería confiar en mi.
Sonreí de nuevo al ver mi exagerada sortija en aquel lugar tan elegante en el que me encontraba ahora.
Voltee a la derecha de la cama y Jacob roncaba con la boca abierta, total y completamente desnudo. Excepto por una sortija plateada en su mano izquierda.
Mis padres me iban a matar!
La genial idea que se me había ocurrido el día anterior, antes de escaparme con Jacob, fue casarnos en Las Vegas. Tuvimos la inteligencia de escoger una capilla, donde nos casara un reverendo vestido normal y no uno como Elvis Presley.
Vaya, casada con Jacob.
Comencé a reírme de felicidad, de forma estruendosa y escandalosa, hasta que me caí de la cama redonda, en la que estaba acostada. Tal y como lo hacia en Italia, me preguntaba que demonios había pasado.
A ver, desde un principio:
Cuando regrese de viaje, me di cuenta de que estaba enamorada de Jacob, mi mejor amigo. Le confesé que lo amaba y el dijo que yo era su impronta, que estaba imprimado de mi. Semanas mas tarde me pidió matrimonio en el claro que me regalo a mi regreso; era la mujer mas feliz del mundo. Luego Leah Clearwater regreso a casa y me dijo que Jacob en verdad estaba enamorado de Bella y no de mi. Que Edward quería que mi madre se hiciera un aborto, Jake estaba de acuerdo, luego se separo de la manada... bla, bla, bla.
Herida y traicionada huí escondiéndome por todo el mundo, hasta que me encontré en Londres con el vampiro huérfano, William Hayes. Juntos fuimos a Volterra, donde nos recibieron con los brazos abiertos.
Alice y Rosalie me contaron en el Gran Baile organizado por los Vulturi, que Jacob ahora era humano e iba a morir.
Preferí arrastrarme a sus pies y decirle que lo amaba, a seguir viviendo sin el y trataría que regresara a su naturaleza lobuna. Cuando llegue a casa, Embry me hizo creer que la razón de mi existencia había muerto ya. Había regresado a casa muy tarde.
Luego me encontré con el en la casa que habíamos planeado juntos, por un momento... loco y absurdo... ambos creímos que estábamos muertos y nos habíamos reencontrado en el mas allá.
Una semana mas tarde, una vez aclarados todos los malos entendidos... le propuse matrimonio, con las mismas palabras que el había usado, cuando me lo propuso.
No quise arriesgarme a perderle, por una u otra razon y en un impulso, le sugerí que escapáramos a Las Vegas a casarnos.
Casarnos en Las Vegas!
Si mis padres no me asesinaban cuando se enteraran, lo haría Alice. Jamas me lo perdonaría, ella que estaba tan obsecionada con la grandes fiestas. Pero no me importaba. Lo mas probable es que todos supieran ya, donde estábamos, había tomado mis tarjetas y documentos con mi nombre real. Renesmee Carlie Cullen.
-Que haces ahí abajo? - pregunto mi... esposo en la orilla de la cama.
-No lo se. Creo que me caí.
-Te caíste? - pregunto divertido.
Asentí.
Suspire al ver su rostro. Sus ojos brillaban como las estrellas y me miraban como siempre: con amor y devoción. Sus labios carnosos me derretían con cada beso. Y su cuerpo...!
Como pude vivir sin Jacob esas horribles semanas? Sobrevivir seria mas adecuado.
-Ven aquí! -me cargo como si no pesara nada y me sento en su regazo-. Te amo.
-Y yo a ti.
Acaricie su cabello negro y lacio. Casi le llegaba al mentón.
-Necesito un buen corte de cabello.
-No -me mordí el labio-. Me gusta. Ademas si lo cortaras, no podría hacer esto - susurre sentándome a horcajadas.
Enrosque mis dedos en su cabello y mis piernas en su cintura.
-Por eso me encantas, te gusto tal y como soy.
-Podría decir lo mismo -le di un besito-. Ademas me aceptaste de nuevo, a pesar de que te abandone. Te lo debo.
-Pero ahora estas aquí conmigo, Nessie -recorrió mi espalda desnuda con sus manos apretandome mas a su pecho-. Y no te voy a dejar ir jamas.
Lo bese con lujuria y pasión... y continuamos disfrutando de nuestra alocada luna de miel.
De nuevo mil GRACIAS, Little Perverts, por haber leído y comentado mi historia, por segurla y ponerla en sus favoritos. Espero verla/os el lunes en SUNSHINE...
Ahora si... la sorpresa es para quien me la pida, no la puedo publicar aquí, por que contiene lemmon...
