¡Hello again!

Regresé después de que la Uni me robara el alma para dejarles el desenlace de esta ñoña historia :'D

¡Los leo en las notas al final!

Disclaimer: K Project no me pertenece.

-x-

Lo que yo sé de ti

Capítulo 2:

Beloved

Hidaka no sabía si estaba enojado, celoso, confundido, todas las opciones anteriores o quizás ninguna de ellas.

Sin percatarse de ello, había terminado con un pie dentro del archivo de Scepter 4, deseaba ver a Fushimi aun sabiendo que se enfadaría con él por interrumpirlo en lo que fuera que estuviese haciendo. Le pareció escuchar voces en los estantes cercanos a las ventanas, así que se dirigió hasta ahí apresuradamente.

— ¿Hidaka? —Soltó Akiyama un tanto extrañado por la visita del castaño.

— ¿Qué quieres aquí? —Refunfuñó Fushimi, dejando a un lado los papeles que leía hasta hace unos instantes.

—El Capitán te mandó a llamar. —Mintió.

El menor le observó con escepticismo, había notado un ligero titubeo en su respuesta y pensaba si debería pasarlo por alto o no. Al final soltó un sonoro suspiro y miró de vuelta a Akiyama, pidiéndole que siguiera con lo suyo mientras regresaba. Apenas se alejaron un poco de la habitación, Fushimi habló en tono molesto.

—El Capitán me llama directamente o me lo comunica la Teniente, ni creas que me lo tragué.

Hidaka sintió un escalofrío por la forma tan seca en que se había dirigido a él, sintiéndose un poco culpable por usar una excusa para que lo acompañara; además de tonto por verse descubierto tan fácilmente.

—Quería hablar contigo sobre algo. —Confesó en voz baja, preguntándose si no estaría metiendo la pata.

Fushimi tenía un mal presentimiento de todo aquello; mas pensó que mientras más rápido despachara a Hidaka, más rápido podría volver a su trabajo.

—Vamos. —Aceptó, no sin su habitual chasquido de lengua antes de seguir con su camino.

Basta decir que el moreno esperaba que fueran a cualquier lugar, menos al jardín de la parte trasera del edificio. En silencio siguió a Hidaka, quien al parecer buscaba un lugar donde pudieran hablar sin interrupciones.

—Hey ¿se puede saber qué rayos es lo que quieres?

Tanto misterio le había colmado la paciencia ¿ahora qué tontería se le habría metido en la cabeza?

Hidaka se giró para encararlo, intentando acumular el coraje suficiente para hablar.

—Yo… —Titubeó. —A pesar del tiempo que he estado a tu lado, me preguntaba si en verdad te conozco más que cuando comenzamos a trabajar juntos ¡y en verdad quisiera hacerlo! No puedo evitar preguntarme sobre lo que has vivido, tus razones para abandonar HOMRA o el porqué decidiste unirte a Scepter 4…

— ¿Quién demonios te crees? —Interrumpió elevando demasiado su voz, dejando entrever la irritación que sentía ante las palabras de Hidaka. — ¿Sólo porque de repente te diste cuenta que no sabías nada de eso piensas que sólo accederé a contártelo? ¡Te debe importar un carajo todo eso! —Una risa cínica escapó de sus labios — ¿Conocerme? ¿Piensas que me conoces? ¿Y en verdad piensas que te diría algo sobre eso o sobre cualquier otra cosa de mi vida? —Prosiguió, engreído.

Hidaka sintió como si le hubiera atravesado el pecho con cada una de las frases que había soltado. Ese era el otro Fushimi que tanta intriga le causaba, un Fushimi que podía hacerte pedazos con su altanería y poco tacto al ponerse a la defensiva.

Si bien nunca le habían dado un nombre a su relación, no pensó que fuera a reaccionar así.

Odiaba no poder refutarle nada ¿por qué en ese momento dolía tanto el no poder decir que la razón de su interés y preocupación era simplemente porque eran pareja? ¿No era normal el querer conocer mejor a alguien que se había vuelto tan importante para ti?

Entonces, una vez más, vio con una intensa claridad cuán metido había estado en sus propios pensamientos.

"¿Y si Fushimi no nos ve así?" Pensó.

No se había parado a pensar en lo que pasaba por la cabeza del menor, siempre había querido pensar que era algo más significativo que alguien con quien pasar el rato; sin embargo, eso no desaparecía la posibilidad de que fuera algo esporádico o con mínima importancia para él.

—Tienes razón…

El enojo de Fushimi fue sustituido por un nudo en la garganta al escuchar como la voz de Hidaka se quebraba.

—Disculpa por entrometerme, debo irme ahora.

Sin más, el castaño pasó a su lado apresuradamente, comenzando a correr a unos cuantos metros de haberse alejado.

—Tiene que ser joda. —Murmuró exasperado, debatiéndose mentalmente entre si ir tras él o dejarlo ser hasta que se pasara el drama.

Al final, terminó de regreso al archivo, dejando por la paz el asunto con Hidaka. Aunque un extraño sentimiento de culpa lo había invadido por unos momentos no fue lo suficientemente fuerte como para ir tras el mayor ¿por qué se había puesto así, de todas maneras? No estaba obligado a decirle absolutamente nada sobre su vida, fin de la discusión.

—Fushimi ¿está todo en orden? —Preguntó Akiyama después de observar que el menor había permanecido por varios minutos con la mirada perdida en el ventanal.

—No es nada. —Respondió cortante, dejando a un lado los papeles que se supone estaba leyendo antes de perderse por completo.

A pesar de ser su día libre tenían demasiado papeleo acumulado los últimos días, Akiyama se había ofrecido a ayudar con lo que hiciera falta y Fushimi no estaba en posición de rechazarlo pero, llegó el momento en que aceptó que no podía concentrarse para nada y que lo único que estaba haciendo era retrasar su trabajo.

—Yo puedo continuar con esto si no te sientes bien. —Sonrió el mayor al percatarse del estado anímico de su compañero.

—Regresaré más tarde. —Prometió, asintiendo levemente con la cabeza a manera de disculpa.

De inmediato se dirigió hacia los dormitorios, buscando con la mirada a Hidaka en cada puerta y pasillo que pasaba en su camino. Intentó llamarle en varias ocasiones, pero no obtuvo respuesta.

—Al menos no apagó su PDA. —Suspiró, escribiendo un mensaje para el castaño a la vez que aceleraba el paso.

"¿Dónde demonios te metiste? A mi habitación, AHORA."

Sabía que vería su mensaje, lo que quería era que no lo dejara esperando como un idiota.

"¡¿Por qué tengo que ser yo el que haga esto?!" Pensó, enfadado por no poder dejar de recordar la triste expresión de Hidaka.

Paró en seco en cuanto distinguió a alguien plantado frente a su habitación.

El castaño tenía un puño cerrado en el aire, titubeante entre llamar a la puerta o irse de ahí antes de que alguien le viera. Tan centrado estaba que no se percató de cuando Fushimi llegó a su lado.

— ¿Te quedarás ahí todo el día? —A pesar de que trató de mantener su tono usual, sintió un extraño nudo en la garganta al momento de hablar.

Hidaka simplemente se apartó del camino, cabizbajo. Estaba seguro de que algo saldría mal debido a que aún no despejaba su mente del todo; se sentía demasiado tonto por haberse creído una historia que obviamente solo existía en su cabeza.

Ambos se adentraron en la pequeña habitación, quedando Fushimi con la vista hacia su ventana y Hidaka a sus espaldas, intentando plantar la mirada en cualquier punto menos en la persona a escasos dos metros de él.

—No tengo idea qué se te metió en la cabeza y, sinceramente, no me interesa saberlo. —Dijo a la vez que giraba para encarar al castaño. —Aunque… tal vez sí me pasé un poco con lo que te dije. —Continuó, bajando la voz a cada palabra que decía.

¿De dónde había salido eso? Por supuesto sabía que se había pasado de la raya al explotar de esa forma pero, de reconocerlo a llegar a algo parecido a una "disculpa", había un tramo muy extenso.

—Lo que dijiste es cierto. —Respondió Hidaka en un susurro. —Tu pasado solo te pertenece a ti y, si no deseas compartirlo, yo debo respetar eso. Tan solo… ¿Podríamos hacer como si no hubiera pasado nada? —Intentó sonreír con un aire despreocupado.

—En verdad eres tan… —Suspiró pesadamente Fushimi, pasando una mano por su cabello, completamente exasperado.

Entonces se acercó a Hidaka, quien por instinto retrocedió al sentir que se reducía la distancia entre ambos, terminando acorralado al encontrarse con la puerta de la habitación.

Hidaka sintió su corazón acelerarse por la mirada tan penetrante de Fushimi, sentía como si pudiera ver a través de él; tenía miedo de que con solo mirarle descubriera que lo que sentía por él iba más allá de lo que debería sentir por un compañero —o por lo que fuera que eran ellos dos—, que sus temores fueran ciertos y corroborar que aquellos sentimientos era unilaterales, no quería que pusiera una barrera entre ambos, no quería terminara alejándolo de él.

—Si entré a Scepter 4 —habló pasados unos interminables segundos —fue por mi propio pie, no te diré más que eso. Si tanto te preocupas por cuánto me conoces, deberías centrarte en la persona que está frente a ti justo ahora, no en la de cuando era un mocoso. Entiende eso.

El castaño extendió los brazos hasta rodear a Fushimi por completo, tomándolo por sorpresa.

—Sé cuán quisquilloso eres con la comida, pero si tienes la oportunidad de comer solo comida pre-cocida y bebidas energizantes lo haces; sueles moverte mucho cuando duermes solo; te quedas trabajando hasta tarde sin importarte no dormir bien en semanas; a pesar de que siempre te comportas como un ogro cuando le llamas la atención a Doumyouji, te he visto contener la risa al ver sus reportes; te provoca ansiedad el no poder ver nada sin tus anteojos y por eso te desespera el no encontrarlos por la mañana; no te gusta el dulce y aun así tomas a escondidas las golosinas que guardo en mis bolsillos para molestarme; dices odiar cuando te abrazo, pero nunca me has apartado cuando lo hago…

— ¿Qué se supone que es todo eso? —Interrumpió Fushimi, refunfuñando contra el cuerpo que le apresaba.

—El Fushimi al que veo a diario, de quien siempre espero una mirada para poder seguir sonriendo como un verdadero tonto, a pesar de no saber lo que significo para él.

Era todo. Había tenido el valor de decirlo aun si eso significaba no poder estar con él de ahora en adelante. Se había dejado llevar por la discusión entre sus compañeros sobre la vida de Fushimi, por pensar en todo lo que desconocía dejó de lado todo aquello que ya tenía presente sobre él, y que había terminado por enamorarlo.

—Definitivamente nunca entenderé cómo puedes ser tan lento. —Murmuró. —Si quisiera mandarte al carajo habría terminado con esto desde hace mucho.

Hidaka abrió los ojos, completamente sorprendido por las palabras del moreno. Aflojó el abrazo para poder darle la cara nuevamente, sintiendo su rostro arder al encontrarse con un ligero sonrojo en las mejillas de Fushimi que, aunque no era muy intenso, contrastaba bastante con su pálida piel.

El mayor sintió un alivio y felicidad que le aligeraron el cuerpo de inmediato; si bien no había correspondido del todo sus sentimientos, confiaba en lo sincero de sus acciones: el que lo hubiera buscado para dejar las cosas en claro, lo sincero que era su cuerpo cuando estaban a solas y, por supuesto, que le mostrara esa faceta que nadie más conocía.

—Gracias por permitirme seguir a tu lado. —Agradeció, acompañado de una sonrisa de oreja a oreja.

—Me irrita que sonrías así. No luzcas tan feliz después de todo el alboroto que provocaste. —Le reclamó, pellizcando una de sus mejillas.

Lo shiento. Lo shiento. —Logró articular entre balbuceos.

Fue entonces que Fushimi se dio cuenta de que algo estaba mal al percatarse de que podía escuchar claramente los acelerados latidos de su corazón.

"Parece que al final no lo entenderá hasta que se lo diga con todas sus letras." Pensó, totalmente apesadumbrado.

Mientras supiera que aquella cálida sonrisa era debida a él, tendría tiempo suficiente para poner en orden tanto su cabeza como su corazón.

-x-

Bien, ahora comenzaré con las notas random que tal vez no interesan a nadie pero de todas maneras las pondré c8

Estoy probando el escribir más últimamente, dedicándole al menos unas horas a la semana -ya que siempre he escrito como máximo una cuartilla cada 6 meses(?)- y creo que está dando sus frutos, dicen por ahí que es más fácil corregir un borrador que una página en blanco, y aunque terminé cambiando casi por completo el borrador, teniendo la idea pude continuar hasta terminar ;v;

Una de las razones por las que pude terminar este capítulo fue Ayumi Hamasaki, nunca había escuchado su canción "Beloved" y era todo lo que necesitaba para arreglar el lío que tenía con qué hacer con Saruhiko x'D

Estoy muy contenta porque he podido terminar este two-shot ¿saben? Creo que la historia más larga que había escrito últimamente fue una de Eric y Yata que tengo volando por ahí. Soy bastante mala para los multichapter, pero me redimiré algún día orz

Y para finalizar esta random list, en verdad quiero agradecerle a todas las personitas que siguieron, colocaron en favoritos y comentaron tanto ésta como otras de mis historias ^^)/ ¡Todo ello me anima bastante!

¡Espero que haya sido de su agrado!

¡Nos leemos pronto, regresaré con más crack! 8'D (?)