Discleimer: Los personajes son de Suzanne Collins, yo solo me adjudico el contenido de la historia.
Leer la nota al final del capitulo, gracias.
Blue Jeans
Llegamos al apartamento entrada la noche, no se tal vez serian las 11:00pm o algo así, estaba realmente cansada pero por alguna extraña razón que mi cuerpo no quería entender, mi cerebro no estaba listo para soltar la mano de Peeta.
-Estoy cansada.- le dije mientras recostaba mi cabeza en sus piernas.
-Somos dos preciosa.-me respondió con la cabeza recargada en el respaldo del sillón y acariciaba mi cabeza, si seguía haciendo eso me quedaría dormida.
-Es hora de que me vaya a dormir, creo que será lo mejor.-anuncie levantándome, Peeta me observo confundido y solo asintió, la verdad era que no sabía en donde dormir, pero lo correcto sería en la habitación de Gale, así que sin ánimo de separarme de Peeta le di un beso en los labios que me dejo deseando más.
-Buenas noches.-le dije aun sin separar los labios de él.
-Buenas noches preciosa.-solo sonreí como una tonta y me dirigí a la habitación de Gale, ahí me puse cómoda, saque mi iPod y me puse los audífonos dejándome caer en la cama, la sentía tan ajena, nada que ver con la sensación de estar en la cama de Peeta, cerré los ojos tratando de concentrarme en la música pero en vez de eso, comencé a recordar la noche anterior y las manos de Peeta recorriendo mi cuerpo, abrí los ojos de golpe y vi mi mano debajo de mi delgado pantalón de pijama, sacudí la cabeza como tratando de despejarme de esa sensación de necesidad.
-Al demonio!.-murmure.-Es mi chico no?.-estaba hablando conmigo misma, me levante y suspire audiblemente, abrí la puerta y me dirigí a la habitación contigua, la puerta estaba entrecerrada así que no lo dude más y entre en la habitación, ahí estaba mi sexy chico con los brazos detrás de la cabeza y sus bellos ojos azules aun abiertos, de nuevo sin playera lo que no me dejaba pensar con claridad.
-Preciosa que haces despierta?.-me pregunto con una voz endemoniadamente sexy.
-Yo no podía dormir.- respondí mientras me acercaba a la cama el se movió y me hizo espacio a un lado de él.
-Ven aquí.-dijo y me metí a la cama, el me rodeo con sus brazos y noto que aun traía un audífono puesto.- Qué escuchas?.-pregunto y tomó el otro audífono, en ese momento la canción cambiaba de "Run" de Snow Patrol a "Undisclosed Desires" de Muse el comenzó a tararear la canción.
-Amo esa canción sabes?.-le dije mientras mis manos acariciaban su pecho desnudo.
-Katniss si quieres dormir es mejor que dejes de provocarme.-dijo con voz ronca y yo sonreí triunfante.
-Y quien dijo que quiero dormir Peeta?.-pregunte, no sé qué movimiento raro hizo porque de un momento a otro mi iPod había ido a parar a una de las mesas de noche y yo estaba debajo de él.
-No quieres dormir preciosa?.-me dijo o más bien me gruño.
-Algo así.-dije y restregué mis caderas con las de él, me sonreía y no lo dudamos ni un segundo más nos comenzamos a besar apasionadamente mientras nuestra ropa volaba por la habitación, una vez desnudos yo me dedique a morder y succionar cada parte del torso de Peeta, su piel cremosa con la marca de mis dientes, era una visión extremadamente sexy, mi mente se aclaro lo suficiente como para querer tomar el control de la situación. Le sonreí y trate de incorporarme pero Peeta no me dejaba así que deslice mi mano hasta su masculinidad haciendo que Peeta se relajara, así fue más fácil girarlo y quedar por encima de él.
-Que dem…-no permití que terminara la frase porque uní su boca con la mía no quería que nada nos detuviera, así que lleve mi mano a su miembro para guiarlo a mi entrada, gemí con tan solo sentirlo en mi entrada, sin más lo introduje todo, soltando un grito de satisfacción y haciendo que Peeta solo jadeara, su respiración y la mía eran erráticas, comencé a mover mi cadera en círculos, cosa que hizo que prácticamente los ojos de Peeta se pusieran en blanco.- Oh Katniss, si…sigue.- decía entrecortadamente y yo no tenía animo de detenerme quería cada vez más, me deslizaba de arriba hacia abajo, de un momento a otro sin despegarnos ni un momento, Peeta llevo mi seno derecho a su boca y nos giro dejándome a mi debajo de él, sus embestidas comenzaron a ser desenfrenadas y salvajes, ese conocido nudo en mi vientre amenazaba con desatarse en cualquier momento y cuando lo hizo solo sé que gritaba de el nombre de Peeta como una loca, mis gemidos y jadeos se podrían haber escuchado en todo el edificio y lo mejor era que me importaba muy poco lo que pudieran decir los vecinos, Peeta termino unos pocas embestidas después, lo que lo dejo jadeando con la frente en mi hombro.
-Se noto que no querías dormir.-dijo Peeta riendo mientras se acomodaba a mi lado.
-Te lo dije.-le dije con una sonrisa cansada.
-De acuerdo, ahora si podemos dormir?.-pregunto enarcando una ceja y besándome.
-Sí, pero solo si me abrazas.- pedí
-No pensaba soltarte.-esa respuesta junto con sus brazos alrededor de mi cintura hicieron que durmiera con una sonrisa en la cara.
Abrí los ojos lentamente tratando de acostumbrarme a la luz que se colaba por la ventana de la habitación de mi chico, mire el reloj que había allí y eran las 10:00am, sabía que hoy no vendían los demás a joder la existencia, así que me permití girarme y ver la hermosa apariencia de mi chico dormido y relajado, acaricie sus mejillas y su hermoso cabello rubio.
-Te gusta lo que ves?.-pregunto Peeta aun con los ojos cerrados.
-Me encanta.- respondí dándole un ligero beso en los labios.
-Acaso hay una mejor forma de despertar? Por qué si la hay quiero que me la digan, a mi parecer, despertar con mi chica entre mis brazos es lo más espectacular que la vida me puede dar.-me dijo y yo puse cara de tarada, o de lo que sea que fuere, nos comenzamos a besar y la temperatura de mi cuerpo empezó a subir de nuevo.-Srita. Everdeen usted no se cansa verdad?.-pregunto Peeta entre risas, yo solo rodé los ojos y le di un pequeño beso.
-Quiero quedarme en tus brazos siempre.-le dije
-A pesar de lo mucho que me encanta eso creo que debemos comer algo, tanto ejercicio y nada de comida nos va a matar.-dijo deslizando uno de sus dedos por mi columna.
-De acuerdo.-dije enderezándome, algo que hizo que Peeta soltara un jadeo entrecortado al ver mi torso desnudo, sonreí con suficiencia, estire la mano y había una camiseta blanca que debía de ser de Peeta, la tome y me la puse, aunque me quedaba realmente grande solo llegaba a tapar lo necesario, así que de nuevo extendí la mano y encontré sus bóxer color negro, también me los puse.- Espero que no te moleste que use te ropa.-lo bese.- iré a prepararnos un desayuno, ya vuelvo.- salí de la habitación para dirigirme a la cocina pero antes debía hacer una parada obligatoria por el baño. Observe lo bien que me veía, mi piel estaba resplandeciente y mi cara bueno mi cara brillaba.
-Demonios que falta me hacia tener sexo.-murmure soltando una risita, me di cuenta que en mi clavícula había un pequeño hematoma del tamaño de la boca de mi chico, no me importo en lo absoluto, suspire y salí del baño para ahora si dirigirme a la cocina, en la habitación se escuchaba ruido, lo que me indicaba que Peeta estaba levantado, estaba preparando café y hot cakes cuando entro Peeta en la cocina con tan solo un bóxer, UN BOXER, solté un jadeo al ver lo impresionante que era su cuerpo, digo lo había sentido, tocado y saboreado pero verlo a plena luz, realmente no lo había hecho, los perfectos cuadritos de su abdomen, los músculos bien trabajados de sus brazos y DIOS MIO! Que espalda, con cada movimiento que hacía cada musculo se le contraía.
-Preciosa luces excelente con mi ropa.-dijo sonriendo pero yo no podía pensar en nada que no fuera él desnudo.
Desayunamos y el lavo platos mientras yo recogía, el resto del día nos lo pasaríamos en casa, me encantaría decir que estuve en brazos de mi chico todo el día pero no… el tenia una pintura que hacer mientras yo estudiaba un poco sobre la mitología griega, que a decir verdad era bastante interesante, cuando el termino su pintura, el corazón me dio un vuelco, era yo leyendo, le había quedado precioso pero eso no era lo importante, lo increíble aquí es que el había estado observándome mientras yo estaba absorta unos miles de años atrás. Más rápido de lo que quería el día llego a su fin y mañana tendría que regresar a la molesta rutina, que era lo de menos, el problema real es que regresaría a mi casa y con eso dejaría las hermosas noches con mi chico.
-No podre volver a dormir sin ti.-dijo mientras delineaba mi columna con su dedo, tratando de arrullarme.
-Serán días duros sin ti.-respondí.
-No te vayas.-me dijo con los ojos cerrados y la cabeza en el hueco de mi cuello.
-De verdad que no quisiera, pero la verdad es que dudo que a Gale le haga mucha gracia que me quede aquí, aunque los fines de semana, no habrá poder humano que haga que me separe de ti.-anuncie y pude sentir su risa contra mi cuello.
-Eso suena excelente preciosa, ahora debemos dormir porque mañana tenemos escuela.-acaricio mi cabello y mi espalda por debajo de su camiseta, que era lo único sobre mi cuerpo además claro de Peeta.
El pitido del despertador me hizo abrir los ojos, hoy más que nunca lo odiaba, no quería separarme de mi chico, suspire frustrada y bese su cuello y después su boca.
-Buenos días corazón.-saludo él con una sonrisa.
-Buenos días.-sonreí y me levante, Peeta se quedo aun unos minutos en la cama, mientras yo me duche, cuando salí del baño, Peeta entro inmediatamente, aproveche el tiempo para vestirme con una camiseta a rayas negras y grises sin mangas que decía "RADIOHEAD", una camisa azul con gris de cuadros, unos jeans negros y unos Vans grises sin agujetas, de acuerdo mi sentido por la moda era asqueroso, algo me dice que si tengo el look de una traductora de letras clásicas, recogí mi cabello con unos palillos chinos, mi maquillaje era muy básico y me puse mis lentes de pasta, no era la gran cosa, sin embargo cuando Peeta salió enfundado en unos jeans color azul muy ajustados, unas botas de minero negras, una camiseta blanca y una chamarra de piel negra, solté un jadeo, ese era MI CHICO.
-Te ves…-deje la frase sin terminar, él solo me dedico esa hermosa sonrisa me dejaba sin palabras.
-Tú te ves increíble, eres toda una nerd.-dijo riendo y yo solo rodé los ojos.
-Sabes que eres perfecto.-dije besándolo y el sonrió.
-Casi igual a ti, solo que menos inteligente.- soltó una carcajada.- Es hora de irnos preciosa, te iré a dejar a tu facultad,
-Se te puede hacer tarde.-le respondí
-No exageres Katniss, mi edificio solo esta a uno del tuyo.
-Solo nos separa Rue, Prim y Cato.- respondí riendo, el edificio de artes estaba a un lado del edificio de Psicología, en el que estudiaban Prim, Rue y Cato, en realidad estábamos muy cerca. Subimos a su auto, un hermoso Jeep negro y nos dirigimos a la escuela, podía decir que mi cara solo denotaba felicidad, porque sentía esa tonta sonrisa en mi rostro, entramos en el estacionamiento compartido de mi edificio de Filosofía y Letras y Psicología, suspire cuando justo en el auto del desagradable Haymitch estaban él, su tonta novia Effie, Glimmer y Madge, esta última no era tan desagradable incluso me llevaba bien con ella, pero cuando estaba con los otros tres realmente se comportaba como una tonta.
Peeta estaciono enfrente del edificio, importándole muy poco las miradas de esos cuatro. Bajo del auto y me abrió la puerta, no me di cuenta que en ese momento iban aparcando también Cato, Rue y Prim, que solo saludaron con la mano a Peeta y siguieron su camino hacia el edificio.
-A qué hora sales hoy?.-pregunto poniendo un brazo en el auto.
-Si todo sale bien a las 3:00
-De acuerdo estaré aquí por ti a las 3:00, iremos a comer algo, después a mi casa para que recojas tus cosas y de ahí te lleve a tu apartamento, estás de acuerdo?.-me pregunto ladeando la cabeza y acercándose para besarme.
-Sí, pero no tienes por qué molestarte yo puedo ir a tu apartamento sola.-dije poco convencida.
-Vendré por ti.-dijo uniendo sus labios con los míos, algo en mi cerebro hizo "click" y recordé que tenia clase en unos minutos y el también.
-Te veré más tarde.-le dije y lo bese rápidamente.
-Te veo más tarde preciosa.-se subió al auto y se fue, mire mi reloj y apenas me daría tiempo para subir a mi clase que por cierto me tocaba con esos 4 desagradables chicos.
Entre y me senté en mi habitual lugar hasta el fondo del salón, era una de esas chicas a las que la atención y ser la atracción no le gustaba, así que estaba con mi iPod esperando que mi maestro de italiano llegara cuando, Effie, Glimmer y Madge se acercaron a mí.
-Así que tu y Mellark no?.-pregunto Effie como siempre tratando de ser chismosa.
-Así que Mellark y yo qué?.-pregunte poniendo cara de pocos amigos.
-Están saliendo?- fue el turno de Glimmer de preguntar.
-Si estamos saliendo.-confirme.
-Oh por dios!.-soltó un gritito Effie, Madge y la tarada de Glimmer se dieron la vuelta y se fueron, por mi parte solo solté un bufido, no entendía a que se debía tal actitud.-Es normal que se pongan así sabes.
-Me da igual lo que piensen de que este saliendo con Peeta.-me encogí de hombros
-Ay Katniss! Pero debes de saber que Madge lleva enamorada de Peeta desde que entramos a la universidad y lo conoció.-soltó Effie y mi mandíbula cayó al suelo.- además de que Glimmer ha sido una de las tantas modelos de arte que se ha acostado con el.-eso si que fue un golpe bajo, jamás me lo espere, sabía que Peeta no era ni virgen, ni un santo, lo sabía y más que saberlo era obvio, mi chico tenia todo el potencial para ser un Casanova pero de que lo pensara a que tuviera la certeza de que él se acostaba con cualquier estúpida, era diferente.
-Eso no puede ser.-fue mi única patética respuesta.
-Claro que si querida, tu novio es un mujeriego.-me dijo y se fue a su lugar, entro mi maestra de italiano saludando y quería poner atención solo que mi cabeza se fue un edificio más lejos de donde me encontraba, el vibrar de mi celular me saco de mis pensamientos.
"Te extraño preciosa". Peeta.-era lo único que decía el mensaje, solté un suspiro, quizá el se hubiera acostado con Glimmer pero no tenia este tipo de detalles con ella o sí?
"Yo también te extraño, tengo una hora libre quizá pueda visitarte". Katniss.- la verdad era que quería que me sacara de dudas, no podía creer que se hubiera acostado con esa perra de Glimmer que por cierto no me tragaba ni con trabajos y ahora podría decir que se había revolcado con mi chico! No para nada eso no lo soportaría, así tuviera que cortar su lengua no lo permitiría, mientras que con Madge era más complicado, como se supone que mi "amistad" con ella superaría que ella está enamorada del mismo chico que yo, con la diferencia que yo tenía 9 años de conocerlo y estaba segura de lo mucho que me gusta, ay no cuantas cosas para un solo día!
"Te espero aquí preciosa, besos." Peeta.- ese chico y yo teníamos tanto de que hablar, no era normal que me dijeran que mi chico se acostaba con cualquiera, pero eso era lo de menos, ahora una duda se extendía por mi cabeza, POR QUÉ ME IMPORTABA? La única palabra que se me ocurría eran "celos"
Salí de la facultad hecha una furia, por muchas cosas, por los celos y por la estúpida de Glimmer y por la idiota de Madge y por la entrometida de Effie, por Peeta que se acostaba con todas y por mí y mis tonterías, mis pensamientos eran un caos tanto que ni siquiera me di cuenta cuando llegue al edificio donde se encontraba Peeta.
-Ibas a algún lado preciosa.-dijo Peeta tomándome del brazo.
-Por qué te acostaste con Glimmer?.-le grite, de acuerdo quizá estuviera haciendo drama pero me sentía molesta por sentir celos.
-Qué?.-pregunto Peeta confundido
-Por qué te acostaste con Glimmer?.-repetí
-Para empezar preciosa, quien es Glimmer?.-pregunto confundido de nuevo.- Mira Katniss ya sé que no soy el mejor hombre del mundo, pero no se dé qué demonios estás hablando y si quizá me haya enrollado con ella, pero no se… han sido muchas, mientras yo…
-Mientras tú qué?.-grite de nuevo
-Mientras yo…yo esperaba a que tú me hicieras caso, Katniss no te has dado cuenta cuan feliz soy de que ahora estés conmigo? Katniss no me importan las que hay detrás de ti, no me importa el pasado solo quiero vivir mi presente y mi futuro a tu lado.- con eso me desarmo,
-Yo lo siento, solo que llegue a la escuela y una de las chicas que te miraba esta mañana me dijo que se había acostado contigo y realmente me moleste, creo que son celos, no quiero pensar en todas ellas que estuvieron contigo porque se que es tenerte y no quiero que nadie más lo haga.-le dije todo rápido y sin pensar.
-Nadie más lo hará preciosa.-me dijo y me besó realmente necesitaba eso mi chico despejo cualquier duda que tuviera, quería estar con él después de 9 años de conocerlo y muchos meses de darme cuenta cuanto me gustaba en realidad.
hola personitas bonitas, la verdad estoy super feliz por la respuesta
que ha tenido la historia, muchas gracias.
Ahora retomando un poco el tema de la nota pasada, nadie me dijo
que día quieren las actualizaciones y para mi si es muy importante,
solo seran una vez a la semana así que elijan bien si seran Sabado o Domingo.
enserio si les pido que me dejen saber en un review sobre ese asunto, ahora otra cosa
esto va rápido pero tendremos poquito de todo, vamos empezando son tres capitulos
y yo para empezar la introduccion a una historia me tomo como 5 capitulos
detesto demasiado drama y fastidiarlos desde ahorita con eso la verdad no, asi que sean
pacientes, eso si como el resumen lo dice esto es de mucho Lemmon, solo me queda
pedirles de la manera mas cordial que me dejen sus opiniones, sean negativas o
positivas pero sobre todo sus ideas que para mi son super importantes porque alimentan esta
bonita historia. por el momento es todo y muchas gracias por leer
.
un review y a esta autora la hacen muy feliz
Atte:
Kari
