N/A: ¡Hola! ¡Este el último capítulo! Para mí es una mezcla de emociones, por un lado la alegría de saber que tantas hermosas personas siguieron capítulo a capítulo este fic. Por el otro, me da pena, porque no sé si todas seguirán pegadas a mis futuros fics, y también un poquito de miedo y nervios, pues, este fue el primero de todos y no sé cómo serán los próximos. Creo, (y no puedo asegurarlo por que todavía no puedo ver el futuro XD) que este sería lo que yo consideraría el más fiel a la película y sus personajes. Con un dejo de realismo, sin salir de la fantasía y pese a los dificultades siempre la alegría y la suerte del "Underground." Cómo sea, espero que les guste el final del mismo, que no es más que una extensión del verdadero final. Por eso, mis amigas, espero que cuando terminen de leerlo, me envíen todas su opinión, las que siempre lo hicieron; las que alguna vez; y las que nunca antes. Sólo es un pequeño deseo de mi parte, el cual ya les agradezco de todo corazón. : )

Y gracias a todas las que me enviaron sus reviews del capi anterior, (Krissel Majere; Lain3X; Moonlightgirl86; Dogmalaley y Megumisakura) Y paso a responder en general, saben que después les llega al correo los mensajes privados. Disculpen si se hace algo larga la N/A. En verdad me satisface saber que no les fallé ni con la fiesta ni con la noche de bodas, ni con las parejas que se formaron. : ) Bueno, con respecto a que es el final, yo tampoco quisiera, es que, en verdad voy a extrañar a personajes tan disparatados como la familia del Rey Goblin y a ustedes, por supuesto, ¡hemos compartido 44 capítulos! ¿Se dan cuenta? Y en vista de que yo publiqué a fines de marzo, nos da una cuenta de casi 8 meses. ¡Wow, 8 MESES! A la única que le voy a responder textualmente aquí es a Dogma porque lo que ella me ha planteado supongo puede ser interés de todas. No creo que una segunda parte sea posible, pero, hay opciones que sí podrían hacerse. Ejemplo: relatar la historia de Alin y Gontran, cómo se conocieron, etc, en la cual Kaden ser vería incluído al igual que Jareth por obvias razones (la cual supongo podría ser una historia de varios capítulos); desarrollar un poquito más la historia de Conrad y Lu (supongamos que se casan, y me enfoco en ello; calculo que sería cortita, ya verán al final el porqué); y/o algo sobre Kaden y Luna. No sé, todo depende de qué les gustaría más, pero, al final de este capi se darán cuenta de que no podría haber una segunda parte de Dulce Como Un Durazno porque es como que sería ya andar zarandeando sobre lo mismo y eso es lo que hace que una historia decaiga (al menos lo veo así). Allí tienen para pensar hasta la semana que viene, porque, pienso publicar ya mi otro fic, también de Labyrinth.

CAPÍTULO 44: BUT DOWN, IN THE UNDERGROUND, YOU'LL FIND SOMEONE TRUE. (PERO, ABAJO, EN EL UNDERGROUND, ENCONTRARÁS A ALGUIEN VERDADERO.)

Diecinueve años mortales después (nueve meses para el Underground), Sarah dio a luz a un brioso muchachito de rubios cabellos y mirada bicolor, uno celeste como el de su padre, uno verde como su madre. Todo el Underground festejó su nacimiento, sus padres estaban más que orgullosos y se sentían cada día más unidos. Hoggle y el resto regresaron a sus antiguos empleos desde el día posterior a la boda de sus soberanos y eran los primeros en estar atentos a las necesidades de Sarah y Hadrien Jareth cuando el monarca se hallaba ausente.

Cuando el pequeño príncipe cumplió un año, algo llamó con urgencia a su padre, el Rey Goblin. Un llamado de uno de sus fieles súbditos: Shieldon. Jareth se dirigió al Aboveground a escondidas de su esposa, luego le explicaría, ahora no había tiempo que perder.

Cuando llegó pudo ver una casa consumiéndose en llamas. Maldijo para sus adentros, pero, buscó al goblin que lo guiaba con su voz. Y lo halló junto a un hombre de unos cuarenta y siete años, tendido e inconsciente por el humo.

-¡¿Shieldon, estás bien?! -El guardia cabeceó-. ¡¿Es él?! -Lo levantó en brazos, en tanto, Shieldon volvía asentir.

-Lo guié hasta aquí como pude. Últimamente no creía mucho en mí.

-Has hecho un buen trabajo, mi valiente guerrero. Vayámonos de aquí -conjuró una bola de cristal con su mano libre y arrojándola al suelo desaparecieron.

Cuando Tobias Williams despertó en esa elegante alcoba no podía dar crédito a sus ojos. ¿Se había muerto después de todo? Cuando vio a Shieldon, pensó que de haberlo hecho, seguía viendo cosas. De niño estaba bien, le habían dicho. Cuando ya lo empezaron a ver raro prefirió no contar más nada de lo que veía. Ni hablar cuando cuestionaba sobre una hermana extraviada; todos lo veían raro. ¡Pero, él hasta muerto podía jurar que tenía o tuvo una! Y…, ese divertido hombre rubio…, de cabellera salvaje. ¡Él podía verlos en su mente, al igual que a los seres como su viejo amigo invisible que se suponía ya no debería ver!

-¿Ya despertó, Sir Tobias?

-Ya estoy viejo para ti, ¿por qué no vas a buscar a algún niño?

-¡Vaya, vaya! -clamó una voz sedosa-. ¿Qué modos son esos, pequeño Jareth? Quise decir, Toby -El hombre observó al ser con el cual sus memorias lo asaltaban de tanto en tanto.

-¡¿Tú… existes?! -Su voz era de afirmación y cuestión a la vez. Jareth rió.

-Claro que sí. ¿Cuánto tiempo ha pasado en tu mundo desde entonces? Casi cuarenta y seis años, ¿verdad?

-Tú… eres Jareth. ¿El Rey Goblin…?

-El mismo -sonrió muy a su estilo-. Y tú eres mi cuñado -Toby abrió la boca azorado. ¡Entonces, era cierto! ¡Él tenía una hermana!-. Sí. Tú tienes una. Ahora, si quieres verla, tratemos de impresionarla un poco ¿bien? La vida en el Aboveground no te ha favorecido, por lo que veo -Analizó su barriga.

-Demasiada comida chatarra -se excusó cuando advirtió la mirada del rey en sí. Jareth volvió a reír.

-¡Sabía que serías un gran muchacho! -señaló su cabeza-. Bien, ¿qué edad te gustaría tener, si pudieras elegir? -Toby meditó.

-Es fácil. Si pudiera, volvería a ser el joven libre que fui cuando cumplí la mayoría de edad -sonrió recordando la felicidad que le ocasionó marcharse de su casa donde todos lo veían con cuidado por 'ver cosas.'

-Toma, entonces -Arrojó una esfera sobre él, que de inmediato la atajó. Viendo cómo se desvaneció en sus manos, advirtió el cambio en su piel y en su cuerpo. ¡Se sentía como nuevo!-. Bien. Cámbiate de ropa y Shieldon te guiará hasta donde cenaremos. Y, Shieldon, tú estás invitado.

-Gracias, Su Majestad. Es un verdadero honor.

-Tú me has servido bien, mi fiel soldado.

Cuando Toby apareció en el comedor Sarah se puso de pie sin poder respirar. ¿Este joven hombre, tan bien parecido era su pequeño Toby? ¿Cuántos años había pasado en el Aboveground? Ella había perdido la cuenta, ella se veía casi similar a cuando vinieron por primera vez a Labyrinth.

-¿Sa-Sarah? -cuestionó el joven.

-¿Toby? ¿Eres tú? -Sus ojos se emocionaron. Y fue directo a él que la abrazó de igual modo-. ¡Oh, Toby, te he extrañado tanto!

-Yo también, pero…, no estaba seguro de si en verdad existías, todos me decían que era hijo único. Por momentos, ellos me convencían de que estaba volviéndome loco.

-¡No, tú no lo estás! ¡¿Pero…, qué es esto?! -rió viéndolo ahora tomados de la mano-. ¡Yo soy la mayor y tú eres más alto, fuerte y te ves más adulto que yo! ¿Cuántos años han pasado ya?

-Bueno…, yo tenía cuarenta y siete hace… unos minutos. Jareth me hizo este favor. ¿Casi muero, Shieldon?

-Estuvo muy cerca, Sir Tobias -le sonrió-. Ambos -suspiró.

-¡Oh, Shieldon, te estoy tan agradecida! Por favor, siéntate -Lo liberó y fue rumbo a su marido-. A ti -lo abrazó-, sólo haces que te ame cada día más -besó su rostro y él rió.

-Te recordaré esas palabras cuando te enfades -la observó divertido-. Y…, si quieres darme las gracias, esta noche…

-Vivo dándotelas, ¿no crees? -Lo observó perversamente y él volvió a dejar escapar su risita.

-¿Sarah…? ¿Tú… cuántos años tienes, entonces?

-Dieciséis, aún -le sonrió-. Para mí es como si sólo hubiera pasado un año y meses desde que… le pedí a Jareth que te regresara junto a papá y Karen… -Se quedó pensando. Jareth pudo advertir los tristes pensamientos.

-Lo siento, Sarah -Jareth puso su mano sobre la suya, su voz era sincera, en verdad, compartía su dolor.

-Está… bien -sonrió agradecida-. Yo hice mi elección y no me arrepiento -aferró su mano y la besó-. Nunca -Toby comprendió que había pasado por la cabeza de su hermana.

Cambiando el tema, Jareth indagó al joven Toby qué le gustaría hacer ahora que había regresado al Underground, pues, le explicó que en aquel entonces, su futuro era como príncipe, pero, ahora, ese puesto lo tenía su propio hijo. El cual le mostró en una esfera mientras este dormía en su cuna.

-¡¿Soy tío?! -rió el ahora muchacho-. ¡Felicitaciones, para ustedes! ¡Soy tío de un príncipe! ¡¿No es eso genial?! -golpeó el hombro de Shieldon.

-S-sí, Sir Tobias -dijo este apocado. Este muchacho tenía mucho potencial. Él entendía por qué en su momento el Rey Goblin lo había escogido como heredero.

A la edad de seis años feys, la cabellera de Hadrien era tan alborotada como la de su padre y cuando reía por alguna travesura hecha, era su viva imagen. Uno de sus pasatiempos favoritos, era molestar a su hermana Gaea o 'Sarah en miniatura,' como su padre la llamaba en broma. Gaea tenía tres años, y reunía la belleza, la terquedad y susceptibilidad de su madre. Otro entretenimiento para el principito era entrenar con su tío Sir Toby, ahora parte de los altos mandos de la guardia real del reino, pues, cuarenta y seis años con Shieldon no habían sido en vano.

Cuando llegaba el resto de sus familiares, Hadrien estaba de fiesta. Llegaban los primos de su padre y podía jugar con Anna, que apenas le llevaba un año y tenía un afable y divertido carácter, más equilibrado que el de su padre, aunque eran perseguidos por el pequeño hermano de esta, Lance. Lance le llevaba un año a la pequeña Gaea, y si podía ayudarla en algo lo hacía; sus ojos grises transmitían la misma calma y amabilidad que los de su abuelo y su cabello era como el de su madre. Y cuando venían Gontran y Alin, se sumaba Cedric, el más grande aliado del príncipe Hadrien. Cedric era una rareza de ojos miel con cabello oscuro y con cierto humor similar a su tío.

-¡Bueno, al fin estamos todos! -rió Jareth al ver el arribo de Kaden y su esposa de blancos cabellos.

-¡Oh…! ¿Cómo está la pequeña Anaïs? -La Reina Goblin, ahora convertida en una mujer de unos veintiún años, cuestionó al verla en brazos de su padre, distinguiéndose con su palidez contra él, escondiéndose tímidamente.

-Ella está muy bien -sonrió Kaden con su otro brazo sobre la cintura de su esposa-. Sólo que es como su madre y tarda en acostumbrarse a las nuevas propuestas -rió por lo bajo cuando Luna lo miró ofendida-. Bueno…, fueron dos largos años de perseguirte, ¿o no?

-Quizás porque no lo hacías de la manera apropiada -levantó los brazos librándose de responsabilidad.

-Seguro -la miró de reojo-. De la manera apropiada… -suspiró y se aproximó a Jareth-. Cada vez que intentaba decirle algo me gritaba que no interrumpiera su lectura y metía más su linda naricita en los libros -le confió en un murmullo. Y Jareth rió.

-Bueno, ella se escondía, Sarah lo negaba y me lo discutía. ¿Qué piensas que es mejor?

-¿En qué andan ustedes dos? -inquirió Sarah golpeando su pie contra el piso.

-¡En nada, mi amor! -De inmediato intentó liberarse de sospecha. Toby rió por lo bajo.

-¡Qué conveniente! -se mofó de su cuñado, que le sonrió con picardía.

-¡Eah! ¿Qué es eso que tienes en brazos, Kaden? ¿La futura novia de mi Lance? -rió Conrad, ya todo un hombre de veinticinco años, masticando algo, en tanto, Lucia, ahora convertida en una hermosa mujer de diecinueve años, reía cuando este comenzó a hacer un globo con su goma de mascar.

-No si sale a ti -contestó el rey águila y se oyó una masculina risotada de su sobrino y el ¡PLOP! del globo al reventarse.

-¡Conrad! -murmuró su esposa por lo bajo.

-¡Muy bien dicho, Kaden! –se dejaron ver Gontran y Alin junto a Erwin-. No hay nada peor que tenerlo a él por pariente.

-Bueno, yo conozco cierto muchachito que me admira -Conrad sonrió con sorna.

-Para mi desgracia -suspiró Gontran.

-Y la mía. Bastante sufrirlo como hermano y ahora tener que repetirlo en mi propio hijo -Erwin rió besando la mejilla de su hija.

-Veamos esa princesita… -Ahora el fey mayor sonrió yendo hacia Kaden. Y la niña comenzó a sonreír y a esconderse cuando Erwin le hacía morisquetas.

-Es una coqueta -rió Erwin.

-Sí lo es -Kaden sonrió viendo a Luna.

-Te juro que a veces no lo soporto -esta le confesó a Sarah.

-No te preocupes -la nombrada palmeó su hombro con resignación-. Te acostumbrarás -Jareth la espió divertido.

-¿Quieres una, Toby? -Conrad convidó a su amigo con las gomas de mascar. ¡Él era capaz de ser casi tan tonto como él si se lo proponía! Claro que no delante de su quisquillosa hermana. ¿Acaso todas eran iguales? Y claro que no delante de su cuñado, el rey. Jareth, bah.

-¡Oh, gracias! Hace mucho que no probaba una de estas.

-¡Papáaaaaa…! -La pequeña Gaea vino corriendo frotándose los ojos. Jareth, en seguida, la tomó en brazos.

-¿Qué sucede, mi niñita? -Su voz era tierna y Sarah lo estudiaba con amor.

-¡Hermano y Cedric me dijeron que soy muy fea! -mostró sus enormes lagrimones en sus verdes ojos.

-¿Y tú les creíste, mi cosita? ¿No sabes que a los niños les gusta molestar a las niñas bonitas? Pregúntale a tu madre, si no me crees.

-Bien que lo sé, especialmente por cierto rey.

-¡Pero…, me mostraron la lengua! -siguió la pequeña.

-Yo hablaré con Cedric -suspiró Gontran.

-Bueno, entonces, espérame que me encargaré de mi 'Príncipe Goblin' - Jareth rió viendo a su esposa.

-No hay dudas de que tiene tus genes -le dijo ella y él rió por lo bajo entregándole a la pequeña.

-Quédate con mamá. Papá va a retar a esos atrevidos. ¿Bien? -Gaea movió la cabecita, ya más repuesta; en tanto, sus padres se dieron un cariñoso beso en los labios.

-¿Donde están Anna y Lance? -indagó Lucia.

-Están con los otros niños volviendo loco al pobre Merlin -contestó Erwin.

-Muy bien, niños -dijo Jareth una vez terminado el almuerzo-, ¿qué tal si van a jugar con Ludo, Sir Didymus y Hoghead?

-Papá -tironeó Hadrien su mano-, es Higgle.

-¡Es Hoggle! -Gaea clamó indignada de que siempre lo nombraran de manera incorrecta, golpeando su piecito sobre el suelo-. ¡Es Hoggle, papá! ¡Hoggle! ¡Hoggle!

-¿No es un retrato de su madre? -miró al resto que rió. Toby carcajeó viendo con fijeza a la reina.

-¡Tú cállate, bebé gritón! -Sarah golpeó a su hermano con jocosidad.

-Está bien, Gea, no te enojes -Hadrien se cruzó de brazos.

-¡No! ¡Gaea! -replicó.

-Como digas, Gina -movió su mano despectivamente en el aire. Gaea gruñó enfadada.

-¡Mamá! -señaló a su hermano.

-Hadrien, no molestes más a tu hermana o no te dejaré salir a jugar con el resto -le advirtió. En tanto, Gaea se fue a refugiar en brazos de Sir Tobias, desde donde miraba a su hermano como diciendo: '¿Ves, que todos me aman a mí? Tú… estúpido Príncipe Goblin.'

-Ella es demasiado caprichosa –comentó el príncipe con un suspiro.

-¡Eso no lo dirás tú, jovencito! -lo reprendió Sarah.

-De acuerdo. No lo digo, entonces -la miró con ojos dulzones e igual sonrisa y Sarah le miró descreída.

-¿Papi, podemos comer los chocolates que nos trajiste? -cuestionó Anna abrazándose a su cuello. Lucia la observaba con cariño. Su Anna se había mimetizado tanto con él que nadie podría negar que fuera su hija. Era increíble como sus gestos y hasta sus risas podían ser iguales, en su forma femenina, claro. Él se hizo el pensativo; ella rió, sabía que sólo era un juego-. ¡Papi! -sonrió al ser descubierto.

-Por supuesto que sí, mi caramelito. Pero, recuerden compartir con el resto, todos por igual, ¿bien?

-Te lo prometo -abrazó su cuello para besar su mejilla-. ¡Eres el mejor papá del mundo! -salió corriendo en busca de la bolsa ante las complacidas miradas. Lance, miró a su padre y le dedicó una dulce sonrisa.

-Yo compartidé el mío con Gaea -apuntó el chiquillo.

-¡Bien dicho! Es bueno compartir dulces con las niñas bonitas -tomó la mano de su esposa-. No molestarlas como hacen otros -Espió a su primo con perversidad. Este sacudió su cabeza divertido.

-Mira, Hadrien, allí van los noviecitos -Cedric rió con el príncipe cuando Gaea se apoderó de la mano de Lance para salir al exterior.

-Ellos se aman -carcajeó con ganas.

-Cedric -lo nombró su padre-. No molestes a tus primos. Son pequeños.

-No los molesto. Sólo divulgo las noticias, ¿verdad, Hadrien?

-Sí. Y yo oficiaré la boda -volvió a reír.

-¡Si no te comportas, 'Príncipe Goblin,' lo único que oficiarás será tu castigo! -Sarah lo tomó de una oreja sin verdadera fuerza.

-¡Auch, má! -miró a su padre pidiendo ayuda.

-Hijo, tú sabes que debes obedecer a tu madre -lo miró como advirtiendo que él no la enfrentaría por eso-

Además, Gontran tiene razón. Ellos son menores que ustedes-. Su tono fue serio hasta que volvió a ser maligno-. ¿Por qué no mejor fastidian al viejo Hogbrain o a Didymus? ¿O por qué no asustar al pobre de Ludo? Es tarea sencilla… -Sarah soltó a su muchacho para verlo espantada. Hadrien no esperó ni un segundo más y se fugó llevando a Cedric con él. Ya fuera, se le unieron varios goblins de los de pequeña estatura. Anaïs saltaba inquieta sobre su padre queriendo ir con los demás niños.

-¡¿Qué clase de educación es esa?! -exigió Sarah a su esposo.

-Sólo… fue una sugerencia, amor -aclaró su garganta observando a su cuñado en busca de apoyo, este se concentró más en el movimiento de Anaïs. "¡Qué buen guardia personal resultas!"

"Lo siento, pero, no cuando se trata de ella enfadada, Jareth."

"Desagradecido." Oyó las risitas del joven y continuó dialogando a su esposa.

-…Pero, tienes razón, no fue una buena idea -convino con una sonrisa en un gesto muy similar al de su hijo minutos antes. Sarah contó hasta diez.

-¿Quieres venir? -Anna le cuestionó a la hija de Kaden con simpatía y la chiquita estiró sus brazos hacia ella moviendo la cabecita-. ¿Puedo, tío Kaden?

-Por supuesto que sí. No es muy afecta a hacer sociales, así que si ella quiere comenzar a hacerlo, tanto mejor.

-¡Qué linda es! -rió cuando la tuvo en brazos-. ¿Tía Luna, ella puede comer dulces?

-Sí, ella puede -sonrió con afabilidad. Al fin, los niños se marcharon hacia el parque; momento en que la Reina Goblin advirtió la ausencia de cierto principito.

-¡Ese pequeño me saca de quicio! ¡Me pregunto a quién sale! -Jareth carraspeó y decidió cambiar de tema.

-¿Y… cómo están las cosas en la finca, tío? -cuestionó con una sonrisa afable, bajo la sospechosa mirada de su esposa.

-Muy bien. Por lo menos, ya no tenemos más cosechas de miel, aunque de tanto en tanto, aparece algún que otro árbol de golosinas. Tal parece hace algunos años atrás se 'coló' alguna 'semilla' del Aboveground hasta allí.

-¡¿Qué extraño, no?! -Conrad mostró su compradora sonrisa viendo a Toby que divertido se cubría la parte inferior de su rostro con sus manos como si estuviera pensando y abrió sus ojos para expresar su compañerismo a su amigo.

-Más extraño es saber de dónde sacas tantos dulces si nadie va tan seguido al Aboveground -Su cuñado lo espió de reojo.

-Gontran, te lo he dicho miles de veces. La envidia es muuuuuuy fea. Si quieres un dulce no tienes más que pedir.

-Cierto -opinó Alin-. El árbol de golosinas está en la parte que TÚ te encargas, hermano.

-Mera casualidad. ¿También sientes envidia? ¡Cómo me desilusionan! -Se hizo el dramático buscando refugio en el pecho de su sonrojada y risueña esposa-. ¿Te das cuenta, mi Lu, lo mal agradecidos que son?

-Yo… no voy a opinar, no sé nada de… siembras -dijo abrazándolo-. Pero, no creo que sean mal agradecidos.

-Mi Lu, tú tienes que seguirme la corriente. Era en lo que habíamos quedado cuando nos casamos.

-Sí, pero…, ellos son tu familia. Me gustan.

-¡JA! -Gontran golpeó su propia rodilla-. ¡Ahí tienes, mentecato! ¡Hasta ella se ha cansado de ti!

-¡Gontran, yo nunca me cansaría de Conrad! ¡Él es mi caramelo de la vida!

-Bueno, eso sí que es… -se calló al ver la lengua de su cuñado aún entre los brazos de Lucia-. Mejor ya no digo más -miró a Erwin-. Una vez te lo dije. Debe ser retrasado -Erwin carcajeó junto al resto.

-Bueno, en verdad esperaba que mejorara con la boda y eso, pero… ¡Olvídalo!

-¡Conrad, Conrad! -gritaban desde afuera los niños de la familia y los dados al Rey Goblin y le hacían señas con las manos para que se les uniera.

-¿Bueno, debo ir a poner orden a esa pequeña revolución? -bromeó Toby.

-Eso quisiera, a veces -suspiró Sarah. Jareth rió tomándola de la cintura.

-Allí, allí -señaló Jareth-. Te reclama una multitud, primito.

-Sí -siseó Gontran-. ¿Cómo es que se dice en el Aboveground? -Se llevó una mano a los labios, ya que la otra estaba ocupada en la cintura de Alin que se encontraba aferrada a él como de costumbre-. ¡Ah, sí! Dios los cría y ellos se juntan. Ve con tus pares, Conrad.

-Gontran -puso una mano en su hombro ahora ya de pie-, si no fueras tan amargo y veterano, estoy seguro de que te preferirían -Se dirigió hacia los pequeños riendo con las manos en los bolsillos. Gontran mostró sus dientes.

-¡Ese muchacho…! ¡Algún día ya verá!

-Mi amor, hace años que vienes diciendo lo mismo -Alin acarició su mejilla.

-¿No será que en realidad te agrada, Gontran? -indagó Sarah tras ver a su esposo con picardía y bajo la profunda risa de Kaden.

-¡¿A mí?! ¡Es un… flojo y un…!

-¡Él es perfecto! -lo defendió Lucia-. ¡Es dulce, cariñoso, comprensivo, compañero y divertido! ¡Es perfecto! -Esta vez, Sarah y Alin se miraron.

-Está enamorada -dijeron al unísono y rieron. Lucia se puso roja como era su costumbre.

-¡Bueno…, es mi esposo! -Erwin abrazó afablemente a la muchacha.

-Tú tienes razón, Lucia. Él es perfecto. Es mi hijo, después de todo. Está en la sangre, ¿verdad, Jareth?

-Es más fuerte que uno -fingió un suspiro de resignación. Y Sarah, de pie a su lado, dio otro, echando sus ojos hacia el cielo a la par que él la obligó a sentarse en su falda-. ¿Pasa algo, mi mascota?

-Sí, 'Rey Goblin,' que no sé cómo me convenciste para ser tu esposa. ¡Ay! -Saltó ante el traicionero ataque en su trasero. Jareth la miró con ingenuidad.

-Debe haber sido una fairy con rabia. Algunas no se quisieron vacunar este año -le sonrió y ella se acercó a su rostro con la mirada entornada y le dio un pequeño mordisco en el cuello en venganza-. ¡Ay! -La miró algo dolido frotándose-. Eso fue fuerte.

-¿Y?

-Nada -Ella rió y tomando el rostro entre sus manos lo besó.

-Mh… -Kaden se llevó la mano a su perilla riendo-. Creo que recordé porque se enemistaron nuestras familias -comentó divertido.

-¿No soportaban tanta perfección? -siseó su esposa viendo hacia otro lado con un dedo en la barbilla, fingiendo distracción.

-No -habló él viéndola de reojo. Y se acercó a su oído para susurrarle, cosa que sabía que la inquietaba-. Por eso.

-No sé de lo qué hablas -fingió desconocimiento-. ¿Y tú, tío Erwin?

-Ni idea -respondió con supuesta inocencia, por lo que la familia rió.

Rato más tarde, junto a una complacida Lucia; Luna se veía sonriente viendo por el ventanal hacia donde los niños estaban jugando con Merlin; Ludo; Hoggle; Sir Didymus y Ambrocious; Conrad; Toby; Jareth y su esposo que sólo había ido a ver que su pequeña estuviera bien y se vio atacado por el resto de los niños. Sarah y Alin se acercaron para ver el motivo de su tierna sonrisa.

-¿Ese es el ogro de las montañas? -bromeó Sarah al ver a Kaden riendo con unos niños montados en sus anchos hombros.

-Él es un gran hombre -suspiró la Reina de las Sylphs y los Gnomes de las Highs Mountains-. ¿A ti te ha pasado lo mismo con Jareth, verdad? -Sarah se sonrojó ante la malvada sonrisa de Alin. Afuera, su hermano y Conrad habían iniciado una batalla de nieve, seguramente convocada por Jareth o alguno de los otros feys. ¡Oh, sí, sería un día de mucho trabajo!

-Bueno…, yo… Él era bastante aterrador y… yo casi una chiquilla. Todo lo que sabía era que se llevaba a los niños; sólo mucho después me enteré de su noble tarea y… -sonrió con cariño-. Sí; cuando lo veía con algún niño en brazos sentía como tú. ¿Qué hay de ti, mi callada amiga?

-Mh… Bueno, yo le tenía pánico a Gontran, pero, era diferente. Por cierto, hablando de él, ¿dónde está?

-¿No es aquel? -señaló Luna al hombre que Cedric tironeaba hacia el grupo de chicos obligándolo a integrarse, con un risueño Erwin empujándolo de las espaldas.

Ni bien Gontran se inclinó ante Anna para oírle, esta se le colgó del cuello tirándolo al suelo con ayuda de Cedric para no dejarlo escapar. Gontran se tentó y no pudo levantarse hasta rato después, y comenzó a atrapar niños para cargarlos cual costales. Las cuatro mujeres rieron al ver que Su Alteza Erwin tampoco pudo escapar al estar cerca; él era el favorito de las niñas que lo obligaron a ir con ellas hacia un rinconcito donde jugaban a tomar el té, entre ellas, Gaea. Por algún lado, Hadrien estaba tironeando algo con Merlin, ambos sucios de tierra; Ambrocious permanecía tras el otro can, temblando. Sir Didymus y Toby ahora estaban enfrentados en una amistosa y honorable pelea, como los nobles caballeros que eran. Jareth arrojaba cristales para crear algún juego para los niños, o bien los tomaba en brazos haciéndolos girar. Hasta que sintió un fuerte agarre en su pierna, Anaïs tomada con un brazo y chupándose el pulgar con la mano libre le sonrió afectuosamente. Conrad montado sobre el sorprendido Ludo hacía reír a los niños. El cuadro era caótico en sí mismo con los goblins y los niños propios y ajenos corriendo, saltando y riendo... Y los hombres comportándose como ellos.

-En verdad que debes amar mucho a mi hermano, Lu -sonrió su cuñada.

-¡Con todo mi corazón! -dijo orgullosa-. Él es la luz de mi vida. Yo… siempre estaré agradecida con Jareth, pero… -infantilmente se llevó las manos a las sonrojadas mejillas-. ¡No puedo evitar amarlo tanto! -Alin la abrazó risueña.

-Todas aquí entendemos lo que sientes… Aunque no entendemos el por qué por él -bromeó.

-¡No seas mala, Alin! ¡Es tu hermano y es maravilloso!

-Lo sé -besó su sien. Lucia se había convertido como en una hermanita menor para ella.

-¿Luna, cómo van tus poderes?

-Es muy extraño. Siempre pensé que… -se ruborizó-. Bueno, en el monasterio jamás nos hablaron de… eso y, por ende, siempre creí que si…, bueno…, hacía… eso… ya no tendría. Pero…, desde que… me casé… ¡¿Ay, por qué me cuestionan estas cosas?! -Ocultó su roja faz viendo hacia otro lado. Sarah rió.

-Sólo te preguntamos sobre tus poderes, no qué tanto haces con Kaden -le guiñó un ojo a Alin. Esta sonrió. "Digna esposa tuya, primo."

-¡Bueno…, están mejor y más… controlados! -respondió mosqueada. Las otras sólo rieron, pues, estaban habituadas a sus reacciones cuando algo la incomodaba.

-Chicas -dijo Alin, su voz prometiendo revelar un secreto, por lo que las otras tres, curiosas, se arrimaron a ella-. Todavía no se lo he dicho a Gontran, pero…, temo que pronto, la familia se agrandará -Las demás abrieron sus ojos en sorpresa y la felicitaron entre risas.

-¡Qué bueno, Alin! -la abrazó Luna-. Yo espero poder tener otro. No es frecuente para nuestra raza tener muchos niños -suspiró. Sarah palmeó su espalda.

-Con un hombre como ese, difícil que no lo tengas. ¿Es del tipo insistente, verdad?

-¿Cómo lo sabes? -se sorprendió.

-¿Cómo crees que terminé siendo reina?

-Oh.

-¡Qué lindo! -sonrió Lucia a su cuñada-. ¡Lance tendrá alguien más pequeño en casa! ¡Ni bien le des la noticia se pondrá feliz al enterarse!

-Ni hablar de Erwin -rió Sarah-. ¿Cuándo planeas decírselo a Gontran?

-Esta noche, cuando… estemos a solas, por supuesto -confesó presumida.

-¿Quieres niño o niña?

-Una niña sería perfecto. Siempre soñé con una hijita. ¿No es bonito tener que elegirle los vestiditos y hacerle peinados y demás? -les cuestionó a las otras ya que todas tenían el placer de la experiencia.

-Sí, y son más tranquilas. Hadrien también lo es, pero, sale al padre y al segundo está trepado en algún sitio o haciendo alguna diablura -suspiró rendida mordiéndose el labio-. Y tiene su encanto.

-Hablando de eso. ¿Qué hay de tu hermano? ¡Hay que buscarle una linda muchacha, no se casó en el Aboveground, pero, aquí no tendrá salvación! -opinó Alin-. ¡Necesitamos ponernos en campaña! -habló con firmeza golpeando una de sus palmas con el puño y las otras la vieron serias para luego echarse a reír ante su efusión.

Por la noche, los reyes fueron a ver a los príncipes en su alcoba. Ambos durmiendo como dos angelitos. A los pies de la cama de Hadrien, algunos goblins, de los pequeños, enrollados. Sobre el lecho de Gaea, Merlin; debajo, Ambrocious. Sarah sonrió a su esposo y este a ella a su vez.

-Ellos son dos tesoros, ¿no crees? -murmuró con suavidad. Su rojo vestido destacaba su larga cabellera y acentuaba su cremosa piel.

-Sí, de hecho. Pero…, yo tengo tres tesoros, mi amor -La abrazó por detrás mezclando su negra vestimenta con el carmesí de su atuendo y besó su cuello viendo a sus retoños-. Ellos y tú -Ella se apoyó en él elevando un brazo para rodear su cuello y verlo a la cara.

-¿Jareth, eres feliz conmigo? ¿No te he fallado?

-Soy muy feliz contigo y nunca me has fallado, cosa preciosa -escondió su faz en su cuello-. Delante nuestro están las pruebas. Y en mi corazón -La observó con una tierna mirada entornada-. ¿Y tú; eres feliz con este… temible, poderoso y maligno Rey Goblin? -Sarah tuvo que ahogar una risita.

-Mucho -giró para enfrentarle, aún entre sus brazos-. Como nunca creí poder serlo -cruzó sus muñecas tras su cabeza-. Y nunca me has fallado. Y… te amo.

-Sarah mía… -musitó sobre su boca-. Los niños están dormidos y la nana se encargará de ellos si despiertan. ¿Qué tal un pequeño escape a nuestro sitio favorito?

-Como desee, mi gallardo Rey -se acercó más a él para besarlo. Y tras un giro de su muñeca, se encontraron en aquel lago con la caída de agua, donde alguna vez ella aseguró temerle, aquella noche antes de que Erwin y los suyos regresaran a su finca. Tras quebrar el beso, él le sonrió con atrevimiento.

-Vaya, vaya, mi mascota. Mira que aquí no está Twig para ayudarte a escapar de mí, ¿eh?

-¿De veras? Bueno, tampoco estará Brisky para impedir que te arroje con algo.

-Muy cierto -sonrió-. Por lo visto…, tendremos que arreglarnos por nuestra cuenta -Giró una muñeca y, tras ellos, apareció un cómodo plumón y unos cobertores. A un lado una botella de vino y algunos aperitivos.

-¡Vaya, vaya, Rey Goblin! Usted parece haber pensado en cada detalle -su voz era sugestiva.

-¿Por qué? ¿Tú no, conejita? -la apartó un poco para observarla con descoco de pies a cabeza. Ese vestido era encantador y provocativo como ella. De inmediato, acortó otra vez la distancia-. Espero que no salgas corriendo como aquella vez, mi mascota.

-Por supuesto que saldré corriendo, 'Rey Goblin.' Pero…, directo a ti -él sonrió hilarante.

-Eso suena bien -miró hacia el estrellado cielo-. Ésta noche… estará bien esta noche.

-Yo recuerdo eso -sonrío con sus manos en su cintura, mientras, retrocedía guiándolo hacia el colchón.

-Entonces, pondré el cielo en tus ojos…

-Estoy segura que puedes mejorar tu oferta -tomó su mano, sentándose en el plumón.

-¿Cómo poner la luna en tu corazón? -se inclinó sobre ella.

-No exactamente -tiró de él haciéndolo caer a su lado entre risas. Jareth apoyó su cabeza sobre su pecho, tras depositar un beso en su escote.

-Tú sabes, mi chiquitita, que soy tu esclavo.

-Tanto como yo soy tuya -acarició su cabello con gran conformidad. Ellos eran inseparables, por mucho que discutieran, por mucho que pelearan y se desafiaran, los reencuentros, las reconciliaciones eran más extensas que los enojos-. Por favor, Jareth, canta esa canción otra vez para mí.

-¿Mientras te hago el amor? -elevó su rostro para verla. Ella podía ver el brillo ladino en su mirada.

-¿Tú puedes cantar mientras haces el amor? -cuestionó ahora sorprendida, entre tanto, las gráciles manos trabajaban los broches de la espalda de su vestido.

-Y bailar -Esta vez, Sarah no pudo evitar reír.

-Eso puedo asegurarlo.

-"Hay tal triste amor profundo en tus ojos" -la miraba directo a los ojos-, "una clase de pálida joya,

abiertos o cerrados dentro de tus ojos" -ronroneó en su oído. Sarah dejó descender sus pestañas-. "Pondré el cielo dentro de tus ojos" -se quitó las botas ayudándose con sus propios pies y un poco de magia-. "Hay tal tonto corazón golpeando tan rápido" -Sarah puso su mano sobre su pecho en su camisa entreabierta-. "en busca de nuevos sueños" -Ambos acariciaron sus rostros con ternura-. "Un amor que durará dentro de tu corazón" -Su dedo recorrió su nariz, siguió por sus labios, cuello y se detuvo sobre su corazón-. "Pondré la luna dentro de tu corazón" -le sonrió amorosamente-. "Mientras la pena es barrida a través del tiempo, no tiene sentido para ti" -Ella comenzó a quitarle la camisa acariciándolo en la labor-, "toda emoción es ida" -Él cerró sus ojos ante su tacto-, "no fue muy divertido, en absoluto" -Su camisa quedó a un lado de ellos-. "Pero, estaré aquí por ti" -murmuró en su oído dando un pequeño mordisco en su lóbulo-, "mientras el mundo cae. Cayendo. Cayendo bajo" -fue descendiendo lentamente la parte superior del vestido-. "Cayendo por amor… Pintaré tus mañanas de oro" -La estudiaba con placer; ella ahora había quedado en corsé, al cual él comenzó a aflojar sus cintas-, "hilaré tus tardes de Valentin" -Ella rió con la misma frescura que seis años atrás.

-Tú estás 'deshilando,' amor -Él sonrió y siguió.

-"Pensábamos que éramos extraños, hasta ahora" -El corsé cayó a un lado de ella; él elevó una ceja-. "Elegiremos el camino entre las estrellas" -Su mano recorrió su torso desnudo haciéndola temblar en anticipación-. "Dejaré mi amor entre las estrellas" -Dibujó círculos en su vientre-. "Mientras la pena es barrida a través del tiempo, no tiene sentido para ti" -siguió bajando el vestido hasta quitárselo por completo-, "toda emoción es ida. No fue muy divertido, en absoluto."

-¿Realmente? -cuestionó divertida. Él le dedicó media sonrisa.

-"Cayendo. Mientras el mundo cae. Cayendo" -Acarició sus piernas arrojando los zapatos-. "Cayendo. Cayendo. Cayendo por amor" -Se deshizo de sus medias, una por vez-. "Mientras el mundo cae. Cayendo. Cayendo. Cayendo. Cayendo. Cayendo por amor" -se deshizo de su bikini-. "Esto no tiene sentido para nada" -Ella arqueó una ceja con travesura-. "No tiene sentido caer" -Él le devolvió la mirada con picardía-. "Mientras el mundo cae. Cayendo. Cayendo por amor" -Ahora, era ella quien le ayudaba a despojarse de sus pantalones-. "Mientras el mundo cae. Cayendo. Cayendo. Cayendo por amor. Mientras el mundo cae" -Sus bocas se hallaron con fervor y sus manos y labios se reconocieron el uno al otro. Sí. Un camino entre las estrellas era posible. Encontrar el amor entre ellas era posible. Y aún sin saberlo, Jareth había puesto mucho más que las estrellas y la luna dentro de ella, otra "prueba de su amor" que se manifestaría en unos meses más adelante.

Sarah suspiró satisfecha aún en sus brazos. Él no dejaba de acariciarla con ternura, como si hubiera sido aquella primera vez. Lo amaba tanto que no podía pensar en estar lejos de él. Ahora podía entender a su amiga y ahora prima. No sabía si se trataba por el juramento o qué, pero, ella lo amaba y eso era todo cuanto importaba. Y se sabía amada.

-¿Sabes qué? -le dijo ella viéndolo a los ojos.

-¿Qué? -sonrió con dulzura.

-Contigo, abajo, en el Underground, yo encontré a alguien verdadero.

-Te lo dije. Pero, tú sólo repetías: '¡No es justo! ¡No es justo!' -la imitaba cuando ella apenas era una adolescente. Sarah rió y le pegó en el hombro.

-¡Tú, estúpido Rey Goblin, escucha bien esto, entonces! -enfrentó su mirada-. Te amo tanto..., con todo mi corazón y mi alma -Una tierra serena…, una luna de cristal…

-También te amo y mucho, mi cosa preciosa… -volvió a besarla-. Por siempre y… no es mucho en realidad -Desnudos, bajo las mantas, cubiertos de un cielo de estrellas, ellos se amaron con cuerpo, mente, corazón y alma hasta el fin de sus días... Y eso, en el Underground, podía ser por siempre…

FIN.

N/A: A Cecilia; Darkalma; Dogmalaley; Dormidera; Fuego de Estrella; Kayla Metallium; Krissel Majere; Lain 3X; Mahina.D; Megumisakura; Moonlightgirl86; Neko-chan; Ondyne; V; Vermilion22 y aquellas de las cuales nunca supe pero siguieron hasta el último detalle: gracias. Mil gracias por haberme acompañado en estos 44 capítulos de mi primer fanfic de mi película favorita. Las voy a extrañar mucho, de veras. Mi correo está siempre a su disposición para lo que sea. Pero, si quieren seguir leyendo lo que esta humilde autora hace, las invito a comenzar a leer mi nuevo fic, también de Labyrinth, llamado, "Viviendo Dentro De Ti," cuyo primer capítulo publicaré la próxima semana. Les deseo a todas, pero, a todas, que todos sus sueños se cumplan, y espero haber ayudado un poquito con eso con este "Dulce Como Un Durazno." Yo estoy tratando de alcanzar el mío y se siente rico, aún cuando no tengas nada por seguro y no hayas avanzado mucho. ¡Anímense y hasta siempre!

AmaterazuHime.