LOS PERSONAJES NO ME PERTENCES, SI NO QUE PERTENECEN AL GRUPO CLAMP. LA HISTORIA ES IDEA ORIGINAL MIA, PROPIA DE MI IMAGINACION EN CONJUNTO CON MIS BETAS.

*NOTA IMPORTANTE: Beteado por: Anndie Cullen-Li Beta de FFAD - www. facebook groups / BetasFFAddiction

*IMPORTANTE LEER LAS NOTAS DE AUTORA


CRY CAPITULO 10

"Tengo que ser fuerte"

No pensé qué este momento llegaría tan pronto; nunca pensé qué iba a vestir así, qué iba a tener el maquillaje corrido, qué las lagrimas caerían y yo no podría hacer nada en contra de eso.

Todos los sentimientos que están en mi corazón son de tristeza y soledad. ¿Cómo llevaría mi vida hacia adelante?

"Eres el pilar de mi vida"

Mi corazón lloraba conmigo; no solo lloraba una perdida, sino dos. ¿Cómo dejar de llorar? ¿Cómo hacer para que mis lágrimas no caigan más?

"Quiero llorar... estos sentimientos no te alcanzaran en el cielo"

Sentía qué ya nada tenía sentido, ni siquiera el caminar detrás de donde ella se encontraba, con un ramo de rosas blancas, vestida de negro y teniendo al lado a mi mejor amiga llorando junto conmigo.

Ya era momento de decir adiós y no me sentía preparada para eso. ¿Cómo le pides a una hija qué se despida de una madre…? ¿Cómo una hija se puede separar de una madre? ¿Cómo decirle adiós a una madre, cómo vivir y ser capaz de ver el futuro sin tu ella? Sin esa persona con la que conviviste toda tu vida, la cual te ayudó a dar tus primeros pasos; la qué te enseñó a hablar; la qué te levantaba del suelo cada vez que te caías; la qué te contaba un cuento por las noches, la qué te cantaba, la qué te hacía reír… La que te abrazaba sin importar el porqué; la qué te miraba y lo entendía todo sin una palabra. La que te ayudaba a resolver tus dudas y te decía "La vida no es fácil, tienes que ser fuerte".

¿Cómo me piden qué me despida de ella? ¿Cómo despedirme de la persona qué me tuvo dentro de ella 9 meses y estando con ella me protegió cómo el tesoro más valioso? ¿Cómo decirle adiós a la mejor madre del mundo? ¿¡Cómo!?

¡Tenía qué despedirme de mi mamá! ¿Cómo podía hacer eso?

No era capaz de hacer eso; no me consideraba lo suficientemente fuerte cómo para despedirme de ella. No podía, no quería dejarla ir. No así. ¿Por qué mierda pasó todo esto? ¿¡Por qué!?

"Eres el pilar de mi vida,

Tus ojos azules son mi religión"

Sé qué lloraría por mucho tiempo; también sé qué no lo demostraría, qué me haría la fuerte delante de todo el mundo; qué enfrentaría esto como un golpe y nada más.

Pero lloraría… lo haría en el silencio de mi habitación, recordando cada momento con cada una de sus fotografías, videos y, sobre todo, en su habitación. Es lugar dónde todo era ella y tenía impregnado su perfume y aroma personal, el cual a partir de este momento se convertiría en el refugio de mi llanto, de mi corazón, mi oscuridad y sí, también de mi perdición…

"Cantaré al alba nuestra canción,

Te diré… qué siempre serás el ángel de mi corazón"

A lo lejos de esa escena se encontraba un joven de aproximadamente 20 años, de piel blanca, ojos ámbares y cabellos castaños, los cuales se encontraban revueltos a causa del viento, el cual pronosticaba la llegada de una tormenta.

Bajo esos ojos pequeñas lágrimas comenzaron a caer, pero eran ocultas por dos cristales negros.

Sentía la necesidad de estar ahí, abrazándola y diciéndole qué todo iba a salir bien, pero no podía. No podía hacerlo. ¿Cómo se acercaría a ella? Él simplemente no podía estar con ella.

Sentía una terrible punzada en el corazón viéndola sufrir de esa forma, su llanto se escuchaba y resonaba por todo el cementerio y él no podía seguir viendo aquella escena desgarradora para su alma y su corazón.

Junto a él se encontraba su fiel servidor, quién le hacía una reverencia a cierta castaña y mentalmente le pedía disculpas; sabía qué algún día la volvería a ver, pero también sabía qué esa joven encantadora y alegre que conoció desaparecería por completo.

Miró a su amo con tristeza y se dirigió a él.

—Ya es hora de irnos joven —dijo dirigiéndose a su joven amo.

—Vamos Wei —murmuró, viendo por última vez a la castaña, para luego meterse en un auto negro, el cuál comenzó a andar y pronto desapareció de toda vista

—Sakura hija, no puedes estar aquí. No así —dictaminaba Sonomi, quién ya lo había intentado todo, pero Sakura se reusaba a salir de ahí y apartarse del lado de su madre. No quería abandonarla, no con esa tormenta.

— ¡NO QUIERO, DEJENME! —Gritó quejándose, cuando dos de los guardaespaldas de Sonomi la tomaron en brazos, y pronto el médico que había llevado, le aplicó un sedante.

— ¿Estará bien doctor? —Exclamó una muy preocupada Tomoyo.

—Solo le apliqué un calmante, señorita —explicó, sonriéndole a Tomoyo.

—Gracias Ruel, no sabría qué habría hecho sin vos —dijo Sonomi haciendo una reverencia.

—Una perdida así puede causar muchos trastornos; lo mejor será qué ella se trate con un psicólogo. Si comenzó no aceptando la muerte de su madre, no viene una muy buena temporada que digamos —comentó.

—No logro comunicarme con su padre, ni hermano —dijo con suma tristeza Sonomi, qué miraba la cara de preocupación de su hija quién permanecía al lado de su mejor amiga

—Es muy probable qué tenga fiebre, llámame cuando sea así, iré a revisarla. En este momento ella tiene que contar con todo el apoyo posible —el doctor le dio unas palmaditas en el hombro y la mujer se permitió sonreír solo un poco.

—Lo tendrá doctor, no se preocupe por nada —afirmó. La mujer de pelos cortos entró en el segundo auto y estos comenzaron a andar rumbo a su casa.

*.*.*

"— ¿Ustedes dos se conocen? —Pregunté, algo sorprendida.

Pero ellos tampoco ayudaban mucho que digamos, ya que ambos estaban igual de sorprendidos

¡NANA ASUMI! —Dijo Shaoran de pronto

Joven Shaoran —murmuró mi madre, bajando la vista.

¿Cómo es posible? Oh, ella… ella está aquí —vi como él comenzó a buscar algo con la mirada—. ¿DÓNDE ESTÁ? —Gritó, lo cuál hizo qué mi cuerpo se estremeciera.

Pronto vi como Shaoran comenzó a zarandear a mi madre por los hombros y ella se ponía pálida, más de lo que ya estaba desde ayer.

No podía seguir viendo aquella escena…

¡BASTA! —Grité al fin, las lágrimas se apoderaron de mi rostro—. ¿Me pueden explicar qué es lo que está pasando? —Dije casi suplicando.

¡QUÉ TE EXPLIQUE TU MADRE! —Exclamó él sin más, soltándola y dejándonos con un portazo resonando por toda la casa.

Hija— comenzó—, yo tengo que decirt… —se interrumpió y vi como mi madre me sonrió mientras se llevaba un de sus manos al corazón—. Lo siento mucho mi niña, te amo —fueron sus palabras y desde ese momento todo pasó tan rápidamente ante mis ojos que no fui consciente de la llegada de la ambulancia; el abrazo con Shaoran; cómo le ponían una sabana blanca tapándola de pies a cabeza. Y tampoco fui consciente de que no volvería a ver los hermosos ojos azules de mi madre…"

—Sakurita… —sentí la mano de Tomoyo a un lado de mí, quién ahora tenía una sonrisa en el rostro.

— ¿Qué me pasó Tomoyo? —Le pregunté.

—Estaba tan preocupada…—comenzó, automáticamente las lágrimas cayeron por el rostro de mi amiga.

— ¿Qué pasó Tommy? ¿Dónde estoy?

—Bueno, estuviste enferma; caíste en cama con fiebre y no dejabas de delirar. El médico de la familia se quedó toda la noche para atenderte.

—Gracias, yo no quería causar problemas —me levanté de la cama y fui en dirección al baño con mi ropa en mano para cambiarme.

Me vi vestida nuevamente de negro. Deje salir las últimas lágrimas al ver como en el espejo se pasaba un resumen de todo lo que había vivido

Mi madre había fallecido. ¿Ahora qué sería de mí? Mi padre no daba señales de vida y mucho menos mi hermano; ¿¡Dónde demonios se habían metido cuando más los necesitaba!?

— ¿Sakurita estás bien? —Preguntó Tomoyo, acercándose a mí mientras secaba mi cabello.

—Sí, lo estoy—dije fríamente y caminé hacia la salida—. Nos vemos, Tomoyo —hice una pequeña reverencia y salí de ahí; bajé rápidamente las escaleras, escuchando los gritos de Tomoyo, al final de estas me encontré con una Sonomi cruzada de brazos y el ceño fruncido.

—Muchas gracias por todo, es hora de regresar a mi casa —le agradecí.

—Sakura, tienes que quedarte sabes qué estarás mejor aquí que allá sola.

—Sé cuidarme señora, no se preocupe por mí —seguí mi camino yendo muy pronto a casa.

*.*.*

No muy lejos de ahí se podía ver a una mujer de cabello en tonos grises y negros, la cuál poseía una belleza extraordinaria y envidiada por muchas.

Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver como una chica de casi 19 años cruzaba la calle con la mirada baja, llevando sus manos hacia una pequeña cadena de oro en forma de corazón que traía desde qué era una niña.

Ella recordaba exactamente ese preciso momento, cuando puso delicadamente el hermoso collar de oro en el delicado cuello de su niña de tan solo 3 años de edad.

Sus esmeraldas se nublaron por completo y pronto las lágrimas comenzaron a caer por su rostro.

No podía acercarse a aquella niña que cargó enseguida de su nacimiento; a la cuál extrañaba por más que no quisiera verla, y le dolía ver el sufrimiento por el cual pasaba su hija.

Pero ella no podía perdonarse fácilmente; no podía ver como su hija sufriría a su lado luego del accidente que le causó. No podía, se rehusaba a ver algo así; por eso le pidió a su esposo qué la alejara de ella; le dijo qué no la quería, que no la vería. Le rogó qué otra se hiciera cargo de ella.

Siempre se la pasaba encerrada en su cuarto, tocando fuertemente el violín y caminando lentamente hacia el gran balcón que había en su habitación; miraba hacia el horizonte, ida entre recuerdos que la dañaban, especialmente uno…

Aquel accidente hacía ya 4 años del cuál se culpaba.

Luego los resultados del hospital… no podía perdonarse eso. ¡Nunca lo haría!

No podía seguir más ahí, ya había tenido suficiente viendo como ella era la causante del sufrimiento actual de su hija.

Aquella hermosa mujer no pudo contener más el dolor, la angustia y las lágrimas; salió corriendo del lugar. Corrió con todas su fuerzas, y como resultado de no ver por dónde iba se terminó tropezando con un joven él cual le tendió su mano.

— ¿Señora se encuentra bien? —Preguntó el joven educadamente, la mujer no dijo nada y tan solo siguió su camino.

—Esos ojos me recuerdan a alguien —aquel hombre de anteojos y cabellos negros se quedó pensativo.

TRES MESES DESPUÉS

— ¿Lista Sakura?

—Sí —asentí con la cabeza.

Junto a la señora Sonomi nos trasladamos en su auto, y comenzamos a salir hacia el centro de Tokio.

Me vi nuevamente rodeada de edificios; el tránsito no era mucho, ya que era temprano. Pronto vi como el pequeño camión de mudanza se detenía enfrente de nosotras.

—Hemos llegado —dijo la señora Sonomi y sonrió.

Hacía ya tres meses desde el fallecimiento de mi madre. ¿Cómo me sentía ante eso? Pues dolió y sí, aún duele, pero me levantaré y lucharé. Ese es mi plan, vivir y tomar las riendas de la empresa lo más pronto posible. Mi vida se iría en eso, en dedicarme a las empresas.

"—Quiero hacerme cargo de la empresas —demandé.

¿¡Que tu quieres qué!? —Escuché a través del teléfono el grito de mi hermano.

Quiero comenzar a hacerme cargo de las empresas —repetí, sin ningún titubeo en mi voz.

Sakura hija, es mucho trabajo. No estás preparada, tienes otra carrera a la cual te estás dedicando —dijo mi padre conciliadoramente.

Sí, la tenía —le dije—. Me he cambiado a Administración de empresas, en el campus económico.

¿Que hiciste qué?

—afirmé—, lamento no habértelo informado antes, pero me haré cargo de las empresas de la ciudad de Tokio, ustedes aún están de viaje y yo iré a tomar las riendas.

Pero hija —replicó—. Esto hay que discutirlo, firmarlo y también tenemos qué presentarte.

Hablaré con Henry, adiós —exclamé y por fin corté una llamada sabía de antemano no sería muy buena."

En estos tres meses me había sentido más sola que nunca; Tomoyo estaba con Eriol y realmente no quería molestarlos cuando salían juntos; esto hacía qué muchas veces declinara su invitación; decía no sentirme bien o alguna otra excusa.

Últimamente Tomoyo estaba rara y yo no sabía el porqué, pensé.

Mi actitud en este último tiempo cambió; me di cuenta qué siendo la persona infantil que era no iba a llegar a ningún lado, qué todo el mundo me iba a lastimar y qué volvería a terminar con el corazón roto ¿Por qué lo digo…? Sí, están en lo cierto. Lo digo por él, Shaoran Li. No sé nada de él desde qué desapareció hacía ya tres meses atrás de Tokio.

Eriol no sabía exactamente su ubicación, pero me dijo qué era muy probable que se hubiera trasladado a Hong Kong, su lugar de origen.

Tan complicado podía ser el amor hay veces.

Salí de mis pensamientos al sentir la mano de Sonomi y ambas entramos en el edificio.

—Hola, buenas tardes —saludó—. Necesito las llaves del departamento 45 —explicó. El portero reconoció a la señora y le entregó el juego de llaves.

Ambas subimos en completo silencio en el ascensor hasta qué llegamos al piso indicado.

—Bienvenida Sakura, este será tu nuevo hogar —me dijo.

Entré en el departamento y vi qué era realmente amplio para una sola persona, pero me gustó mucho; le hice una reverencia en forma de agradecimiento y me adentré más en el lugar; comencé a recorrerlo tranquilamente, entré en la cocina y el pequeño comedor, luego seguí por un pequeño pasillito hasta qué entré en la cuál sería mi habitación, tenía un baño personal y un pequeño armario.

Salí de ahí y me dirigí hacia una segunda puerta, la cuál era el baño de la casa.

—Sakura, las cosas ya están dentro del departamento —explicó—. Como puedes ver ya está amueblado y remodelado, espero que te guste, tu padre me lo hizo saber todo.

—Muchas gracias señora Sonomi, no tuvo porqué molestarse.

—Claro que sí, eres como una hija para mí —dijo cariñosamente—, aparte estás muy ocupada estudiando.

—Así es —dije y me permití sonreír solo un poco, aunque solo apareció una mueca en mis labios.

Ya no sonreía como antes y esa alegría qué tenía se había desvanecido cuando tomé la decisión de derramar las últimas lágrimas. Sería fuerte, así nadie me lastimaría. Sí tenía qué ser la persona más mala de todo este mundo lo sería.

—Bueno hija, te dejo —vi como Sonomi comenzó a caminar hacia la puerta, ambas nos despedimos para luego dar paso al orden. Arreglé mis cosas, entre ellas las fotos junto a mi madre, sonreí al verlas, dejando una en cada rincón de la casa.

Me di cuenta de qué había terminado en tiempo récord y me propuse estudiar para pasar el tiempo rápido. Rato después me quedé dormida, con todos los libros sobre mi cama.

*.*.*

—Hola Sakura —saludó Tomoyo, quién estaba con los ojos hinchados.

—Tommy… ¿estás bien? No tienes buen aspecto.

—Tenemos que hablar amiga —pidió—. Juro qué no puedo más —dijo e inmediatamente Tomoyo comenzó a llorar.

— ¿Tommy qué te pasa? —Pregunté alertada y pude darme cuenta qué hacerme la persona fría no funcionaría por mucho tiempo.

—No puedo, yo no puedo —murmuró.

— ¿Tommy qué es lo que no puedes? —Levanté la mirada, buscando con esta a Eriol; él ya tenía que estar llegando. Suspiré aliviada cuando divisé su figura a lo lejos, pero me miró y comenzó a caminar hacia otro lado, ahí comprendí todo, ellos se habían peleado.

—Ven Tommy —mire con rabia el lugar por dónde desapareció Eriol y tomé a Tomoyo de la mano, haciéndola subir a mi auto, le di la botella de agua que llevaba en mi bolso y salimos de ahí.

Manejé hasta mi nuevo departamento y ayudé a mi amiga a bajar; subimos al ascensor y vi como Tomoyo se llevó dos manos a la cabeza y se hizo una bolita, dejándose caer al piso.

— ¿¡Tomoyo qué te pasa!? —Me estaba alarmando.

—Sakura estoy mareada, no me siento bien —dijo llorando. Cuando el ascensor paró le tendí mi mano y la ayudé a qué se levantara.

— ¿Qué haces tú aquí? —Lo único que le faltaba a mi día para qué fuera pero de lo que ya era.

—Hola Emma —le saludé fríamente—. No estoy de humor para responder a una idiota como vos, permiso —Tomoyo y yo pasamos delante de ella.

Ahora tenía mi mente centrada en Tomoyo, la hice pasar y la senté en uno de los sillones; dejé caer mi bolso y corrí hacia la cocina por un vaso con agua, se lo puse en la mesa y ella al fin me miró, enseguida noté su palidez.

—Tomoyo ¿Desayunaste? —Dije ya enojada.

—Sí lo hice Sakura, lo juro.

—Estás pálida —afirmé—. Juro qué si me mientes no te hablaré más y me enojaré mucho —dije levantándome del sillón, haciendo qué ella me mirara. Noté como sus ojos se cubrieron con lágrimas y nuevamente vino el llanto. Me acerqué a ella, consolándola, pero no había caso, le pedí qué se calmara pero volvía a repetir "No puedo hacer esto, no puedo."

—Tommy, ¿qué es lo que te sucede? Vos nos sos así, linda. Dime qué te pasa —exigí, aun consolándola.

—Sakura, yo… —se interrumpió.

— ¿Vos qué Tommy? Dime amiga, sabes qué yo te ayudaré siempre en lo que pueda.

—Sakura tengo un retraso —no pude evitar mi sorpresa, y poner mis ojos como platos; inmediatamente comencé a caminar nerviosa de un lado a otro.

— ¿Estás… segura? —Le pregunté casi tartamudeando por los nervios que sentía—. ¿No te cuidaste o qué Tomoyo? ¡Habla! —Exigí.

—Sí que nos cuidamos, pero…—ella miró hacia el piso.

— ¿Pero qué Tomoyo? Esto es grave y lo sabes —dije algo alterada y vi como ella nuevamente comenzó a llorar.

—Lo siento mucho amiga —sollozó—. Fui una tonta, solo me cuidé la primera vez —explicó.

Ahora sí, esto era lo peor…

—Tommy…

—Sakura, no sé qué hacer —reconoció—. Se lo dije a Eriol y él…—su voz se apagó y el llanto aumentó.

—No digas nada, ya lo imagino —le dije—. ¿Pero estás segura?

—Aun no me he hecho la prueba, pero mi retraso ya es muy grande —dijo, la abracé e intenté calmarla nuevamente.

Estaba segura de qué si Sonomi se enteraba de esto, mataría a Eriol y por último a mi amiga.

¡Qué situación tan complicada! ¡Por dios mamá, ayúdame en esto, por favor!

Continuará…


NOTAS DE LA AUTORA: Hola chicas y que tal¿? me imagino sus caritas! jajaja

sisisis asi comienza la tormenta que tiene para un rato mas...

que es lo que paso con SHAORAN!¿? DONDE SE METIÓ¿?

A que lo saben... Y el problemita de Tomoyo y Eriol¿? Esta embarazada¿? que piensan¿?

AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! YA QUIERO SABER MAS! AHHHHHHHHHHHHH!

1,2,3,4,5,65874984521524165843531 uff me calmee.. creo :S

jajajajaja

Bueno chiquis espero que DISFRUTEN DEL CAPITULO.

POR FAVOR TENGAN ME PACIENCIA , YA QUE SOLO ESTOY CONTANDO CON UNA SOLA BETA , LA CUAL ES ANNDIE

YA QUE PALOMA ESTA ENFERMA. GRACIAS POR SU COMPRENSION.

MIL GRACIAS A LAS QUE VOTARON POR "CRY" EN LOS CLAMP AWARDS 2012

Y MIL GRACIAS POR EL APOYO INCONDICIONAL PARA CON LA HISTORIA! GRACIAS INFINITAS.