LOS PERSONAJES DE SCC NO ME PERTENECEN, PERTENECEN A LAS CHICAS DE CLAMP. LA HISTORIA ES ÚNICA Y ORIGINAL, PROPIA DE MI IMAGINACIÓN Y LA DE MIS BETAS.
Beteado por: Anndie Cullen-Li Beta de FFAD - www. facebook groups / BetasFFAddiction
*IMPORTANTE LEER LAS NOTAS DE LA AUTORA.
Capítulo –14, segunda parte.
"Una confrontación ¿con final…?"
La noche decía mucho, los mozos del lugar nunca antes habían visto a una persona en tal estado; la mujer de cabellos castaños era introducida en el auto de su novio sin conciencia alguna de lo que estaba pasando a su alrededor, un joven de cabellos plateados daba una propina a cada mozo y terminaba por subirse a su auto, rápidamente comenzó a manejar, por el espejo retrovisor vio a la mujer que estaba durmiendo en la parte trasera del auto y con una mirada de excitación observó detalladamente cada parte de esta.
Esa noche sería el fin de los rechazos de la dulce castaña para dar paso al placer que hace tanto estaba buscando dicho joven.
Shaoran.
¿Por qué me encontraba afuera de su departamento y a estas horas? ¿Por qué tenía que ser manipulado por una mujer embarazada? Me miré en el espejo, ordené —si se puede hacer—, un poco mi cabello y estaba a punto de salir del auto, pero me detuve de tal acción al ver como Sakura salía junto a Yue y se introducían en el auto de este.
Sentí nuevamente a mi corazón quebrarse, qué esos pequeños pedacitos se hicieron miles. No podía evitar sentir enojo y celos dentro de mí, en primera porque ella estaba con él y en segunda porque estaba luciendo hermosa; llevaba un vestido rojo que solo a ella podría quedarle realmente bien, un peinado alto que dejaba a la vista sus hermosas facciones faciales. Apreté mi puño con fuerza y lo golpeé contra el volante; quería gritar, salir y detenerlo, tomar a Sakura de la mano, meterla en mi auto y llevarla lejos para qué ese desgraciado no la pueda besar, ni tocar ni siquiera estar cerca de ella. Quería hacerlo pero mi cuerpo no me respondía, ¿¡por qué no me respondía!?
— ¡Maldición! —Grité, bajé la cabeza, apoyándola en el volante y unas lágrimas fugases salieron rápidamente, segundos después levanté mi mirada y encendí el auto; como un loco comencé a manejar de regreso a mi casa, buscando el encierro, no quería que nadie me molestara. Ahogaría mis penas en lo que se había convertido en mi mejor amigo, el wiski.
*.*.*
Una castaña nada consciente de sus sentidos abrió los ojos y trató de ubicar dónde estaba siendo ingresada, con algo de fuerzas se soltó de los brazos del hombre que la estaba cargando y apoyándose de la pared frotó insistentemente sus ojos.
— ¿Dónde estamos Yue? —dijo la joven de ojos esmeralda, llevándose ambas manos a la cabeza.
El joven de cabellos plateados sonrió maliciosa y pícaramente, acto seguido se acercó a ella, estampándola contra la pared
—Llegó el día Sakura, hoy serás mía —murmuró, se pegó más a ella y posó sus labios en los femeninos.
La joven reaccionó en ese momento y el alcohol que se encontraba en sus venas pareció evaporarse, con ambas manos empujó al joven de cabellos plateados, alejándolo de ella; el hombre cayó al piso por la sorpresa, miró con furia a la mujer para levantarse y acercarse nuevamente.
— ¡Llévame a mi casa y aléjate de mí! —Gritó, ágilmente sacó su celular de su bolso ante la vista del hombre.
—Nadie te salvará de esta querida Sakura —la agarró de los cabellos y forzosamente la besó. La joven trataba de resistirse y en su afán de separarse de él mordió sus labios, lo cual hizo qué el joven la soltara por completo para después maldecir a los cuatro vientos.
Sakura no veía salida alguna; intentó con la puerta pero estaba cerrada con llave, pensó en meterse en el baño pero el resultado fue el mismo: estaba cerrado. No había escapatoria, todo su cuerpo le temblaba y el miedo estaba presente en ella.
Vio su celular en el piso y lo tomó rápidamente, dirigiéndose a sus contactos marcó un número desconocido, ya que en ese momento Yue se acercó a ella, tomándola fuertemente del brazo para levantarla y volverla a estampar contra la pared.
— ¿¡Qué mierda te pasa!? ¿¡Por qué me mordiste los labios!?
—Sakura, dime qué es lo que quieres —el joven no obtuvo respuesta y dejando el vaso de wiski a un lado escuchó atentamente.
— ¡Déjame ir! ¡Suéltame, por favor no me hagas nada! —Suplicó la voz de Sakura, por su voz se dio cuenta que estaba a punto del llanto.
—Te haré todo lo que me plazca —dictó la voz de un hombre—. Hoy serás mía, te haré mía —afirmó. Shaoran al escuchar estas palabras se fijó en la ubicación de la llamada y se levantó como ráfaga de viento, saliendo de su casa y subiéndose a su auto.
Desde el celular que tenía únicamente para la empresa le marcó a Eriol, el cual entre sueños le respondió y salió prácticamente corriendo hacia la dirección que le indicó su amigo. Una Tomoyo completamente fuera de este mundo y todo lo que sucedía a su alrededor dormía plácidamente en la cama; Eriol delicadamente besó su frente y salió de la habitación, subiéndose a su coche y conduciendo lo más rápido posible.
Un joven se bajó frenético de su auto, estaba a pasos de golpear al peor hombre, al desgraciado que estaba lastimando a su Sakura. A las afueras de la casa se encontró con dos guardias y haciendo uso de su fuerza golpeó a cada uno con una destreza increíble.
Pero no era novedad, Shaoran Li había entrenado desde pequeño las artes marciales y sabía defenderse perfectamente; uno de los hombres estaba por sorprender al joven castaño por la espalda, pero no pasó nada gracias a que Eriol llegó y tiró de una sola patada a uno de los guardias, aventándolo contra la pared, dejándolo automáticamente noqueado por el golpe en la cabeza.
Shaoran formó un puño con ambas manos y le pegó al otro guardia en la cabeza, haciéndolo caer al piso inconsciente.
—Vamos, lo último que escuché de Sakura fueron gritos —le dijo a Eriol mientras observaba la casa para encontrar una forma de entrar sin llamar la atención—, corté la llamada, no podía seguir escuchando y te juro que lo mataré. —Sin quedar otra opción entre los dos abrieron la puerta y entraron en la casa de Yue Tsukishiro; buscaron por todas partes y momentos después escucharon el fuerte grito de Sakura, se miraron y no duraron un segundo más, corrieron al lugar de dónde venía el sonido.
Sin pedir más Shaoran, con la adrenalina corriéndole por las venas, tiró la puerta, junto con Eriol, quién miraba detenidamente a su amigo, nunca imaginaron encontrarse con tal escena al entrar a la habitación.
El vestido de Sakura estaba completamente desgarrado, ella tenía golpes en su bello rostro, el cual le sangraba y estaba contra un rincón; mientras Yue se quedó como estatua al ver a ambos hombres, al joven le sangraban los labios por todas las mordidas que había recibido de parte de Sakura, Shaoran no pudo contener su rabia al ver a Sakura de esa manera y corriendo se acercó a Yue estampándolo contra una pared, golpeándolo por todas partes. Eriol aprovechó y llevo a Sakura en brazos hasta la gran sala, en dónde la dejó en uno de los sillones.
—No me dejes sola, por favor —imploró y el corazón de Eriol se rompió al ver el sufrimiento en los ojos esmeraldas de la mejor amiga de su Tomoyo.
—No tengas miedo Sakura, voy por Shaoran —pidió.
El joven de cabellos negro-azulados volvió hasta dicha habitación para detener a su amigo, que tenía en el piso a Yue golpeándolo sin parar. La rabia era visible en sus ojos y sus facciones.
Shaoran Li estaba tratando de cumplir su juramento.
Eriol se acercó a su amigo, quitándolo de encima de Yue y lo tomó por ambos brazos para que no se le escapara.
— ¡Maldito! ¿Cómo pudiste hacerle esto a ella? ¡Vas a pagar caro por todo, maldito infeliz! —Gritó Shaoran completamente fuera de sí, Yue comenzó a levantarse a duras penas y rió, llevó una de sus manos hacia su rostro, se tocó una sus múltiples heridas y luego miró la sangre en su mano sin decir nada.
— ¡Te pudrirás en la cárcel, desgraciado! —Exclamó Li Shaoran que era sacado de la habitación por Eriol, quién luego de dejar a Sakura siendo abrazada por Shaoran regresó a dicha recamara.
Eriol lo golpeó un poco más y con uno de los trozos del vestido de Sakura sujetó fuertemente manos y pies de Yue, impidiéndole movimiento alguno.
La policía no tardó mucho en llegar y se llevaron a Yue, cada uno fue interrogado y como pruebas se llevaron los teléfonos celulares de Shaoran y Sakura, el cual lo encontraron en la habitación.
Sakura fue trasladada al hospital y Shaoran no se despegó ni un minuto de ella.
Eriol volvió a su casa para contarle todo delicadamente a Tomoyo, ya que Sakura estaría internada para poder tenerla en observación y estar seguros de que no hubiera ninguna fractura o lesión interna en el cuerpo y para eso debían pasar veinticuatro horas.
Shaoran.
"En donde estés, yo estaré ahí también
A donde vayas, yo iré hasta allí también"
Verla dormida, no poder observar esas bellas esmeraldas, ver ese delicado rostro golpeado me daba una inmensa impotencia, tenía ganas de matar al maldito de Tsukishiro, y si no hubiese sido por Eriol juro que lo hubiese hecho, pero ahora él está en la cárcel y tal vez yo no lo haya matado, pero se va a pudrir ahí, eso lo aseguro.
Miré a la mujer que era dueña de mis sentimientos, ella no me había soltado la mano en toda la noche; acaricié suavemente sus cabellos, los cuales estaba atados en una larga trenza y besé sus manos. Sentía como mi corazón latía a mil por hora, poco me importaron las pequeñas heridas que tenía en el rostro, la que realmente estaba herida era ella.
— ¡Oh, por Dios! —Giré mi vista hacia la puerta y me encontré con una Tomoyo sorprendida, llevándose ambas manos a la boca mientras que Eriol la sostenía.
—Te advertí que estuvieras tranquila, si no volveremos a casa —dijo regañándola.
—De acuerdo, me calmaré —dijo Tomoyo, sonreí un poco y me levanté, quise soltar su mano, pero ella no me dejó, mis ojos se abrieron como platos al ver los suyos abriéndose lentamente.
—Gracias —dijo con un hilo de voz—. Por favor no me dejes sola —pidió con los ojos cristalizados, me acerqué a ella y acaricié suavemente su rostro; dejé un beso en una de sus mejillas y ella cerró los ojos.
—Nunca volveré a dejarte —prometí y esos ojos esmeraldas que tanto amaba me sonrieron, brillando intensamente.
—Shaoran yo…
—Luego hablamos —pedí—, descansa, te dejo con Tomoyo, estaré afuera —ella asintió y salí de la habitación junto con Eriol.
No pude evitarlo, me dejé caer al piso contra una pared y el llanto me ganó, sentía miles de sentimientos encontrados.
—Hey, vamos amigo, arriba.
—No puedo Eriol, siento que si hubiera llegado antes ella no estaría así —golpeé con impotencia el suelo, formando puños con mis manos.
—Tú no tienes la culpa Shaoran —afirmó.
—Claro que la tengo —llevé ambas manos hacia mi cabeza y removí un poco mis cabellos.
— ¡Shaoran basta y escúchame! —Exclamó—. Tú no tienes la culpa de nada, ella no está así por tu culpa, la ayudaste y punto. Ella está bien ahora, si no hubiera sido por ti pudo haber sido… —no lo dejé terminar
—Ni se te ocurra decirlo —dije mirando fijamente a mi amigo.
—Quédate tranquilo, ven vamos al buffet —me tendió su mano para ayudarme a levantar y la tomé, encaminándonos hacia el buffet.
Sakura.
"Qué suerte saber que eres agua en mi desierto
difícil creer que se acabe con el tiempo
No hay mas nada que hablar
Lo que existe es de verdad
No hay más nada que hablar, verás…"
Tomoyo estaba conmigo, con su hermoso vientre trayéndome una paz increíblemente buena, abrazándome y besándome por todos lados.
—Estoy bien amiga, no te preocupes —le dije.
—Juro que lo mataré Sakurita, ¿cómo pudo? ¿Cómo…? —Su voz se apagó hasta convertirse en un hilo.
—Vamos Tomoyo cálmate, sabes que no es bueno para ti ni para el bebé —dije lanzándole una mirada de advertencia.
—Está bien, voy a calmarme —dijo con toda la dramatización propia de mi mejor amiga.
—Sakura, dime que él no…
—No me tocó Tomoyo, no lo dejé, me defendí como pude —me quedé viendo un punto fijo y los recuerdos algo borrosos vinieron a mi mente; me vi siendo estampada contra la pared, a Yue jalándome del cabello, siendo golpeada en el rostro, vi como este sangraba… Sacudí un poco mi cabeza y me liberé de esos recuerdos.
—Lo siento Sakurita, no quería… —se disculpaba.
—Está bien —le dije—, no te disculpes, mejor cambiemos de tema ¿sí? —Sonreí.
—De acuerdo —sonrió para después hacer una mueca rara, vi cómo comenzó a respirar profundamente y me alerté.
— ¿Tomoyo estás bien? —Le pregunté con preocupación, sentándome un poco más en la camilla.
—Quédate tranquila, no es nada. La señorita patea como si fuera a ser jugadora de futbol —dijo quejándose y no pude evitar reírme—. Mira, siente —ella tomó mi mano y la llevó a su vientre; ahí fue cuando sentí los pequeños golpes del bebé, se movía de un lado a otro y no pude evitar sonreír y mirar a mi amiga.
Luego de eso la abracé, no queriendo soltarla nunca más. Nos separamos después de un rato y sonreímos, volví a tocar su vientre y ambas comenzamos a soltar lágrimas y a reír.
—Gracias por todo Tomoyo, gracias —dije secándome las lágrimas.
—Para eso estamos las amigas —dijo tiernamente—. Estamos en las buenas y en las malas, ¿verdad mi niña? —Llevó su mano a su vientre, recibiendo un pequeña patadita como respuesta, lo cual hizo que ambas nos echáramos a reír.
"Qué bueno encontrar un apoyo tan perfecto
Que puede entender todo lo que pasa adentro"
La tarde pasó sin ningún problema, a raíz de haber despertado me hicieron más estudios, dejándome en observación hasta el día siguiente, ya que el médico que me estaba atendiendo así lo dispuso.
Tomoyo por su lado, se retiró con Eriol diciendo que mañana temprano estarían aquí de nuevo, trayéndome ropa para la salida lo cual agradecí con una sonrisa
Volví a quedarme a solas con Shaoran quién se volvió a quedar… me sonrió un par de veces y me atendió en todo lo que necesité durante la noche.
—Descansa que ya es tarde —pidió después de que cené.
—Necesitamos hablar Shaoran, por lo menos yo —le dije.
—Sakura, no…
—No Shaoran —le interrumpí—. Quiero hablar, por favor escúchame, prometo que luego de hablar me dormiré, pero no te niegues.
—Está bien —cedió y vi que tenía su completa atención.
—Shaoran… Yo, lo siento — dije bajando la mirada un poco—. Yo realmente sabía qué no quería estar con Yue, estaba completamente enojada contigo. No quería estar cerca de ti, sentí qué cuando más te necesité me dejaste sola, en esos tres meses te eché mucho de menos —dije mientras algunas lágrimas comenzaban a caer por mi rostro—. El día que me más sufrí perdí a las dos personas que más quería, ¿qué podía hacer? Me sentía sola, no quería seguir existiendo. Sentí qué yo no te importaba y mi corazón se lleno de negatividad, cuando volví a verte… —me detuve, levanté la vista y me encontré con sus ojos color ámbar mirándome, mantuve mi mirada fija en él—. No puedo negarte que no sentí nada por ti —le dije—, tenía ganas de besarte, de estar cerca de ti, de correr a tus brazos, pero… Yue fue quien estuvo a mi lado cuando más lo necesité —expliqué—. Creo que por eso acepté estar con él y me di cuenta que tú no insististe más pensé que no regresarías más a mí.
—Sakura… —comenzó, pero yo necesitaba sacarlo todo.
—Por favor, déjame terminar —exigí—. Ahora veo qué realmente fui una tonta; qué realmente estuviste todo el tiempo ahí, qué siempre que llame a alguien tu vas a ser el único. Eres el único que hace qué mi corazón lata con tal fuerza imposible de explicar. Haces qué todo mi ser vuelva a vivir, no quiero que me dejes, no quiero —pedí con un hilo de voz y los ojos cristalizados, estaba haciendo un gran esfuerzo por no llorar.
—Hey… no te dejaré jamás y dejé de pelear por ti cuando vi que sonreías; no quería que esa sonrisa abandonara tu rostro, sentía qué cada vez que estabas conmigo sufrías, que yo era él responsable de todo. No quería lastimarte, por eso dejé que fueras feliz, pero ahora no más —afirmó—. No te dejaré ir, te protegeré como a mi propia vida, o más que a ella y si tengo que morir por ti lo haré, pero nunca volveré a dejarte ir, ¿entendiste? —Dijo con firmeza, tomándome de ambos brazos y acercándose más a mí.
Nos miramos fijamente y sentí como mi corazón latía a mil por ahora, mientras que él lentamente se acercaba más a mi boca, la distancia se hizo nula y nuestros labios se unieron un beso lleno de amor, de ternura y protección; al separarnos sentí mis mejillas arder y sonreí involuntariamente.
—El maquillaje natural realmente te sienta bien, mi amor— dijo sonriente y lo abracé.
Nuestros sentimientos estaban más que presentes que nunca y esa noche dormí sobre el pecho del hombre al que realmente amaba.
No podía desear nada más en este mundo, ahora lucharía por mi verdadera felicidad y esa felicidad era él.
Continuará…
Hola chicas, cómo verán no soy Joce, ella se fue a divertir y me dejó sola y triste en el departamento de edición de LoveistoLaugh... (?) La verdad es que se lo merece, pero yo no me enrollo más y les dejo su mensajito.
"Hola chikis les quiero desear un muy feliz año nuevo, pásenlo y disfrútenlo con amigos y familiares... Qué este año que viene sea mucho mejor qué el que sea va. Les deseo lo mejor y mil gracias por hacer de mi 2012 el mejor año de mi vida. Gracias por cada review y comentario en facebook, un beso y un abrazo enorme."
Qué le dicha, la paz y el amor recaigan sobre ustedes y sus familias.
P. D. Los adelantos y spoilers se darán por medio de Facebook y pueden encontrar a Joce como: Joce Love (loveistolaugh).
Ahora si me esfumo, ¡disfruten la lectura!
