LOS PERSONAJES DE SCC NO ME PERTENECEN, PERTENECEN A LAS CHICAS DE CLAMP.
LA HISTORIA ES ORIGINAL, PROPIA CREADA POR MI.
AUTORA: Joselyn Mendoza Lujan
BETA OFICIAL Y ÚNICA: Andrea Zamudio G.
CRY; "El dije del corazón". Final
Tantas sensaciones y miles de sentimientos recorriendo todo mi cuerpo. Habían pasado meses desde la pelea con él, desde ese último adiós que nos dimos en aquel apartamento, aun no recuerdo muy bien lo acontecido. Tomoyo sugirió que a raíz de mi desmayo bloquee ciertos momentos de lo sucedido.
No sé muy bien qué es lo que me pasó, pero me quedó muy claro que a él, lo perdí. Aunque aún me queda la satisfacción de saber qué amé hasta lo último; lo amé con todo mí ser, lo amo, eso no puedo negármelo. Lee Shaoran te amo con todo mi ser.
Mi embarazo está por llegar a los 8 meses; es un niño, tan deseado por mi como por él, de eso estoy segura. Aun me cuesta verme como futura madre, me intimida solo pensarlo ¿seré una buena madre para este angelito? Solo me queda esperar y ver qué sucede en el futuro.
Pero si de algo estoy segura es que quiero dar lo mejor de mí; quiero que él tenga todo, que nunca, nunca le falte nada. Porque él va ser el príncipe de mi vida, la persona a la cual yo más amaré de ahora en adelante, primero mi hijo y luego todo lo demás.
—Sakura estás hermosa —comentó con la radiante sonrisa que le caracteriza.
—Gracias Tomoyo, tú también, luces radiante amiga —espondí al halago y ambas reímos.
—Lo sé, planificar este tipo de cosas hace que me vuelva feliz y encantada de la vida.
—Todo a tu gusto.
—Así es —afirmó—, y espera a ver tu baby shower.
—Te dije que no quiero nada Tomoyo —casi refunfuñé.
—Claro que si vas a querer —contradijo, con total seguridad—. Vamos, la ceremonia ya empieza y Ailee está ansiosa
Hoy será nuestro reencuentro… Mi corazón es fuerte, como yo también lo soy. Míralo como si no pasara nada, míralo como si ya lo hubieras olvidado. Él sabe lo del bebé y aun así prefiere estar lejos de mí. Y eso es lo que más me duele. Que no me quiera ver a mí es una cosa, pero que no quiera ver a su primer hijo es demasiado. Es el dolor más grande del mundo el que mi corazón siente.
*.*.*
— ¿Nervioso? —Escuché provenir desde mi espalda.
— ¡Papi! —llamó, sus grandes ojos color zafiro se dieron vuelta, mientras que sus bracitos se estiraban en señal de que ella quería estar con su padre. Y así fue, se la entregué a mi amigo.
—Creo que hoy va a ser un día muy interesante —dijo Eriol, mientras su hija reía con él.
— ¿Por qué lo dices? –cuestioné—. Si lo dices por Sakura, ella ya no me afecta; estoy conociendo a otras personas, no puedo soportar que me mientan Eriol y lo sabes —ante esto mi mejor amigo solo asintió—, ¿qué es lo que quería ganar? —murmuré, creyendo que lo habría dicho lo suficientemente bajo, sin embargo Eriol logró escucharme pues respondió:
— ¿Por qué no se lo preguntas a ella? —interrogó con el mismo tono de voz y no supe que responder así que sencillamente ignoré –o traté de hacerlo– la pregunta. — ¿Salimos? –invitó, y yo asentí, siguiéndolo.
La ceremonia estaba por dar inicio y sentía a mi corazón palpitar a mil por hora; estaba seguro de que en cualquier momento moriría. Tenía que estar tranquilo; tranquilo y sereno "No me pasa nada con ella", repetí en mi mente.
— ¿Y Ailee? —cuestioné, tratando de anclarme a algo que normalizara mis alterados nervios.
—Ya la tiene Sakura —comentó como si nada—, igual va a necesitar ayuda y yo entro con Tomoyo, así que no la dejes que haga fuerza —dictó.
Una música de paz comenzó a invadir el salón, resonando en cada una de sus paredes, la mirada de los invitados se posó fijamente en la entrada de los padres de la hermosa niña que hoy sería bautizada.
—Vamos Ailee. —Mi cuerpo se tensó, esa voz me era tan familiar… me giré y ahí estaba ella, tan reluciente como nunca; su cabello había crecido, sus ojos estaban más brillantes, se veía hermosa. Mi corazón no deja de palpitar, ni un segundo. "Cálmate Shaoran, no te pasa nada con ella" repetí como un mantra, pero en este momento era inútil.
Algo había cambiado, Sakura… Sakura está embarazada.
Ella bajó a Ailee de sus brazos y con una de sus manos la pequeña tomó la mano de Sakura y con la otra la mía. Ambos nos miramos sin decir nada, simplemente nos miramos mientras yo aún no podía salir del asombro. Una sonrisa se formó en su rostro al ver a Ailee tan atenta, en respuesta la niña sonrió, era una escena tan dulce… Pero no quería verla más, fui consciente de como mi corazón se rompía en mil pedazos; trozos que no podrían volver a repararse. Todo mi mundo de repente dejó de existir como yo lo conocía.
Los tres entramos de la mano, Sakura con una mano en su vientre y la otra con Ailee; la gente nos sonreía y ahí vi la sonrisa de Eriol, esto es a lo que se refería. No quería escucharlo, no quería verlo; todos me habían mentido. ¿Cómo ella…? ¿Cómo podía haber rehecho su vida? Y mientras tanto yo me la paso de trago en trago; encerrado, rompiendo cosas, tratando de borrar cada uno de sus recuerdos.
¿Cómo pudo ser ella capaz de borrarme tan rápido de su mente y de su corazón? Esto es el ultimátum, Ailee será mi ahijada, pero yo de ella no quiero saber más nada. Esto se termina aquí de una vez por todas, decidí y la verdad me llegó como un enorme balde de agua fría, me habían estado mintiendo en la cara, mi propio amigo.
Sentí cómo el fuego creció dentro de mí; estaba seguro que dentro de poco perdería el poco control que aún no se había extinguido por la gran llama ardiente que crecía más y más en mí. Necesitaba un trago, algo que me regresara a la normalidad. Estaba decidido, apenas terminara las ceremonia me iría de aquí.
Controlé mis demonios por el momento, los dejaría salir apenas llegara a la mansión Li. A Eriol le di una de esas miradas, que si mataran, él ya estaría bajo tierra hace mucho rato; espero le hayan bastado para entender que estaba completamente furioso con él.
La ceremonia terminó sin mayor improvisto y con eficiencia llegó el momento de cada una de las fotos; por mí parte traté de sonreír, Sakura y Ailee lo hacían gustosamente y yo me preguntaba cómo podía ser tan hipócrita. Sin duda alguna es una cualquiera, no me equivoqué cuando lo pensé; se hizo la inocente y jugó conmigo lo único que aún no tengo claro es con qué necesidad ¿Qué le hice?
—Felicidades Tomoyo y Eriol —Sakura sonrió y presentó su saludos y buenos deseos.
—Hagamos bien al criar juntos a Ailee —solicitó Tomoyo al mismo tiempo que Eriol hacía una reverencia—, cuídenla bien, por favor.
Los cuatro hicimos una reverencia, las sonrisas se iluminaron y yo seguía necesitando un trago.
—Shaoran, ¿estás bien?
— ¿Tienes cara para preguntármelo, Eriol? —Pregunté con notoria ironía.
—Vamos al despacho —sugirió— una escena aquí no, tengo un wiski bastante bueno y sé que te ayudará —afirmó, y me propuse a seguirlo. Si tengo que romperle la cara, lo haré, estoy dispuesto a todo.
— ¡Me mintieron! —grité una vez estuvimos en el despacho del otro.
— ¿En qué te mentimos Shaoran? —Cuestionó mientras sus ojos se abrían por el asombro—, ¿de qué demonios hablas? ¡Cálmate!
— ¿Cómo quieres que me calme? —Exclamé—, ella está... está...
—Sí, está embarazada —confirmó; cómo si hiciera falta, pensé—. Y lo está llevando de maravilla, porque no tuviste los cojones suficientes como para volver —reclamó y mis piernas se tambalearon.
— ¿De qué hablas Eriol? Ese bebé…
—Sí, es tuyo, idiota.
—Im-imposible —tartamudeé.
—Saca tu cuenta, Shaoran —exigió, con determinación en la azul mirada—. Sakura tiene 8 meses de embarazo y ustedes se distanciaron hace más de medio año —murmuró con lógica, destruyendo todos los argumentos que yo podría darle, pero aun así…—. ¿Cómo podría ella embarazarse de alguien más? Sólo piénsalo.
—Me estas mintiendo, ella no me alejaría de mi… —dije, pero nuevamente fui interrumpido.
—Sí, de tu hijo y no, nunca lo haría —él se veía tan seguro cuando lo decía…—, él único que lo hizo fuiste tú; ella te buscó por días enteros, se preguntó miles de veces cuando volverías y nunca lo hiciste.
—Yo...
— ¡Shaoran reacciona! —Esto era extraño, ¿Eriol perdiendo el control? —Recuérdalo, tú la viste cuando ella tenía 3 meses; cuando la volviste a ver, llorando de rodillas en el carrusel y no hiciste nada. La dejaste ahí, te fuiste sin importarte nada y ahí su embarazo ya era visible.
»Está atravesando una etapa muy difícil —continuó, relajando levemente, aunque visible para mí, la tensión que aquejaba su cuerpo—. Se encuentra en juicio con su padre y hermano, al mismo tiempo que va a visitar a su madre a un sanatorio mental a las afueras de Tokio —tal vez sin notarlo, mis puños se cerraron, comenzando a apretarse tanto que los nudillos se pusieron de un color más que blanco—, está a punto de iniciar una empresa, su propia línea de moda, y aún más, está a nada de ser madre, con todos los miedos que eso conlleva y sin embargo tú nunca volviste, Shaoran, nadie te alejó.
— ¡BASTA! —Grité, era demasiado para mí. Todo… todo es verdad, yo la vi. Si no me acerqué fue porque no la quería cerca; así mi corazón se partiese en mil pedazos no lo hice. No arreglé las cosas y si lo hubiese hecho tal vez ahora estaría disfrutando del embarazo, estar cerca de mi bebé y tal vez Sakura y yo…
Las lágrimas inundaron mis ojos con asombrosa rapidez y la culpa creció a pasos agigantados, mis puños ya casi agarrotados por la fuerza con la que los cerraba se estrellaron por acto reflejo contra el escritorio de mi amigo, inmediatamente él puso ambas manos sobre mis hombros, tratando de darme aliento. ¿Cómo podía haber sido tan idiota? ¿Cómo podía no haberme dado cuenta de todo esto?
—Tengo que hablar con ella —de un momento a otro el mundo había dejado de dar vueltas, y al parecer, mi cerebro estaba volviendo a funcionar.
— ¿Crees qué te será tan fácil? —Sino fuera mi mejor amigo le partiría la cara por el pequeño deje de burla en su pregunta.
—No, lo sé —tuve que admitir—. ¡Soy un idiota, ya lo sé!
—Qué bueno que lo sabes, seguramente ella se está yendo a su casa… —comentó con cierto retintín que me exasperó un poco más.
— ¿Cómo? —Eso Shaoran, ahora pórtate como un tonto.
—Larga historia, ella es la que tiene que contarte. —Con estos amigos, ¿para qué quiero enemigos? —Ahora ya no eres mi problema, suerte — sonrió y se esfumó, como si fuese arte de magia.
Sakura y un bebe mío; un niño o una niña la cual sería mi princesa, tan hermosa como su madre. Y si es un niño sería mi heredero, mi primogénito, mi campeón. Tanto tiempo esperé para recibir tal noticia que ahora me parecía irreal.
— ¡VOY A SER PAPÁ! —Grité con todo mí ser, mientras salía de aquel despacho y una enorme sonrisa se extendía por mi rostro.
*.*.*
Tengo que reconocer que todo esto fue muy difícil, aunque Ailee estaba hermosa y eso calmaba levemente el dolor que invadía mi corazón. Ella me miraba fijamente, cómo si supiera todo, tomó nuestras manos y nos unió de una u otra manera, eso es lo que sentí. Ella simplemente es perfecta y sé que mi príncipe también lo será.
Una foto y tanto recuerdos a mi alrededor ¿quién era en realidad? ¿Quién sería capaz de robarle la identidad a otra persona? ¿Le robarías la identidad a tu propia hija por dinero? Tantas preguntas y ninguna respuesta.
Necesitaba recordar así que bajé un poco las luces, coloqué música relajante y por último me acosté sobre uno de los cómodos sillones ubicados en la sala que había implementado para estas ocasiones. Cerré mis ojos, luchando por mantener la tranquilidad si algún recuerdo llegaba a invadir mí mente. Tendría que mantenerme relajada, pues mi terapeuta no se conmigo.
Sin embargo, necesito respuestas y rápidas. No necesito hundirme pero tampoco olvidarme de mí misma ¿Quién soy? Quiero poder responder a esa pregunta.
Mi mente se puso en blanco mientras yo hacía un pequeño esfuerzo; recordar algo, lo que fuese, alguna memoria del pasado.
Una playa, una plaza, una mano, una luz, sangre... mucha sangre, gritos, una sirena.
Desperté de mi corto sueño sobresaltada, un sonido que no era de mi sueño lo había provocado. El timbre estaba sonando y cuando contesté me llevé la sorpresa de mi vida, ahí estaba él, completamente agitado, sus cabellos revueltos y sus ojos color ámbar más intensos que nunca. No sé por qué razón, ni siquiera esperé a que me diese alguna explicación, simplemente le abrí la puerta e inmediatamente me di la vuelta, dirigiéndome a la sala sin esperarlo. La respiración se aceleró y traté de tranquilizarme pues eso no le haría bien a mi bebé. Miles de sentimientos y sensaciones me embargaban.
—Sakura… —comenzó, titubeante.
—No hables —demandé—, voy a hablar yo —me giré, con lágrimas en los ojos y lo miré firmemente. — ¿Sabes qué eres? Eres alguien a quien yo amé, alguien a quién amo y con quien estaré unida toda mi vida. Eres la persona que yo elegí para compartir mi mundo, mis sueños, mis ilusiones, incluso mi sufrimiento —relaté, con la voz entrecortada por el cúmulo de sentimientos—. Pero fue muy simple ¿no? Correr apenas la puerta se abrió, cuando todo se descubrió —no pude ni quise evitar el dolor que mi tono de voz mostró, ¿para qué ocultarlo? —Nunca lo supe Shaoran, no sabía que me habían cambiado todos mis recuerdos; que toda mi vida era una mentira, que la persona que yo creía era mi madre era una señora a la cual mi padre le pagaba para que me cuidara, porque por mi culpa mi madre se volvió loca.
»Porque el dinero de tus padres fue mucho más valioso que mi propia familia y ahí entraron ellos, Touya y mi padre, a quienes no les importa nada ni nadie y tú, lo más importante para mí… —casi reí, mientras mis piernas cedían, dejándome arrodillada en el piso—, ¡TÚ! —Grité a todo pulmón—. Tú... me dejaste sola, me abandonaste, nos abandonaste —corregí, casi queriendo proteger a mi bebé con mi cuerpo—, no te importamos Shaoran —murmuré entre pequeños espasmos que recorrían mi cuerpo a causa de los sollozos que el llanto provocaba, mientras tanto él se arrodilló ante mí y con delicadeza me sostuvo para enseguida levantarme.
—No quise abandonarte —murmuró, aun sin soltar mi tembloroso cuerpo—. Créeme por favor, para mí todo era confuso —comenzó a relatar—, no lograba entender como la mujer a la cual había olvidado para poder estar contigo, a la cual renuncié apareció de nueva cuenta en mi vida, por la cual juré buscar hasta las últimas consecuencias y que cuando volví a Tomoeda ella ya no se encontraba. No había rastros de la familia Kinomoto, absolutamente nada. —Podía verlo, en sus orbes ámbar veía la verdad pero era tan complicado. —Pero resultaste ser tú y nadie más la mujer de la cual me enamoré, de la mujer que me hará padre y a la cual elegiría una y mil veces más en esta vida.
»Eres tú, la que me hace sentir miles de sentimientos, y aunque desde el principio me rehusé a verlos sentí que te conocía de otro lugar, tuve que haberme dado cuenta, pero no, no lo hice.
Sé que soy estúpido, lo peor del mundo, pero yo te amo, los amo a ambos —rectificó rápidamente, y por un momento creí que la voz se le estaba entrecortando—, no quiero volver a perderlos así que por favor dime Sakura, ¿qué hago para no perderlos? —imploró.
Un movimiento bastó para decirme que lo perdonábamos, ese pequeño movimiento de mi hermoso príncipe era todo lo que yo necesitaba para volver a aceptar a su padre, porque lo amo, los amo a los dos. Miré fijamente a Shaoran y con calma llevé una de sus manos a mi vientre y él lo sintió y me dedicó una mirada aún más enrojecida que dejó caer algunas lágrimas de emoción y yo no podía soportar más, necesitaba de él, de sus labios.
Volví a mirarlo y lentamente me acerqué a él y como atraídos por un imán nuestro labios se unieron mientras miles de sensaciones corrían desbocadas por nuestros cuerpos. No podía dejarlo, nadie más podría suplir nunca su lugar y yo quería estar ahí, para siempre. Él habitaba en mi alma.
*.*.*
Pensé que todo sería más que perfecto, pero ahora es cuando me doy cuenta que no todo es como uno suele imaginárselo.
—Basta Touya, tengo que ir.
— ¿Sakura de qué hablas? No vas a ninguna parte.
—Touya…
— ¡SAKURA! — Con toda su fuerza me sujetó y me llevó hasta el segundo piso de mi casa, dejándome caer sin ningún tipo de delicadeza en el ático para instantes después cerrarlo con llave. Con lágrimas en los ojos corrí e intenté hacer fuerza; sacudir la puerta, implorarle, pero todo fue en vano. Desesperada, intenté abrir las ventanas, solo una se movió y supe que tenía que debía salir por ahí, y así fue.
Bajé por el rosal que daba al patio pero gracias a la mala suerte que últimamente me acompañaba mi hermano se percató de mi escape aunque aún tenía un poco de tiempo y lo único que podía pensar era que necesitaba un taxi rápido. Debía llegar al aeropuerto, corrí como si mi vida dependiera de eso, y así lo era, mi vida dependía de ello.
Casi por obra divina logré divisar un taxi y corregí, agradecida al cielo mi suerte. Con premura abordé el vehículo y le supliqué que me llevase lo más rápido posible al aeropuerto que por favor, por favor ignorara al hombre que nos seguía.
Todo en Tokio es grande y el aeropuerto no se quedaba atrás y para colmo de males yo no lo conocía, sin embargo a la sala de embarque tenía que ir pero creo que fue demasiado tarde, el tablero en la pared anunciaba con letras muy claras el estado del vuelo "Abordando". Ya había partido, las lágrimas me inundaron con desesperación. Él se había ido más para mi alegría las puertas sorpresivamente se abrieron con él ahí, esperándome. Borré la distancia entre ambos y me aferré como si mi vida se fuera en ello.
Un corazón marcaría por siempre nuestra unión, así lo dictaba un hermoso dije con un corazón. —Volveré, lo prometo —juró, rompiendo poco a poco nuestro abrazo.
—Te estaré esperando —prometí, la puerta se cerró y las lágrimas regresaron con mayor fuerza y me di vuelta, tratando de controlar mis emociones. Sin embargo una sorpresa me esperaba.
— ¿Quién te dijo que podías venir?
—Yo...
—CONTINUARÁ.
FIN DE LA PRIMERA PARTE
NOTAS DE AUTORA: Hola como están tanto tiempo. Me demore en volver ¿verdad? Lo se, no hace falta que me lo digan, por fin decidí regresar para quedarme, por fin decidí darle final a esta historia de amor, que las atrapo desde el principio, es un honor para mi que aun crean en mi y en CRY.
Sin ustedes realmente CRY no hubiese sido lo que es, soy feliz con el resultado y sin Anndie de mi lado , mucho menos, GRACIAS!
Se que se lo están preguntando, pero porque decidí dividir el final, es por un hecho único y original! ( sin mas detalles) NO ME MATEN LO ÚNICO! jajaja La segunda parte, si todo sale bien sera como regalo de año nuevo, ya estamos trabajando en el.
GRACIAS GRACIAS Y MIL GRACIAS... DISFRUTEN DEL CAPITULO! ESPERO LES HAYA GUSTADO. BESO Y ABRAZO GRANDE!
FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO 2015!
