Estoy despierto al amanecer, mareado por la anticipación, sonriendo al techo de mi closet. Ni siquiera sé si es una cita, pero escogí mi atuendo cuidadosamente en el caso de que lo sea. Estoy en el punto de lucir educado o casual. Kurt usaba jeans ajustados ayer, así que saqué un par similar de mi closet. Luego, fui en busca de una camiseta gris carbón abotonada hasta arriba, suspensores Burberry con diseño, y brillantes calcetines rojos, por capricho. Lavé y estilicé mi cabello, me afeité y me vestí.
¿Qué tan temprano es muy temprano para llegar?
Mi GPS estimó que llegaría a Lima cerca de las nueve si me iba a hora, y es casi una hora antes, asumí que no dolería eludir los retrasos del tráfico. Tomé el estuche de mi laptop y unos cuantos apuntes, así mi mamá pensaría que iría a estudiar. No se me hace fácil mentirle a mis padres – No estoy habituado a ello- pero sé que no malinterpreté el tono de voz de mi papá la noche pasada. Si debía tener un secreto, algo me decía que Kurt lo valía.
Esta nevando suavemente cuando llegué a Lima cerca de las ocho cuarenta y cinco. Todo lucía muy limpio y fresco con un poco de nieve en ello, y me encontré a mi mismo tarareando villancicos de Navidad mientras me estacionaba fuera del Lima Bean. Entré, sacando la nieve de mi bufanda, y-
Y él esta aquí.
Kurt está sentado en la misma mesa de ayer, soñador como siempre. Él esta probando su taza de café y ojeando a la última edición de Vogue, dándome la oportunidad de estudiarlo detenidamente. Esta vestido de blanco, en una hermosa chaqueta McQueen, bufanda de seda y pantalones con rayas delgadas. Estoy medio considerando manejar de vuelta a Westerville, cambiarme y volver, pero de pronto alza la vista y me ve. Me observa de arriba abajo y sonríe tan apreciativamente, que tengo que usar este estilo por el resto de la eternidad.
Me acerqué a la mesa, sacándome la bufanda y dejando mi chaqueta en el respaldo de la silla. –Buenos días.
-Buenas.- dice sin aliento.- Lo recordaste.
-Como si pudiera olvidarte.- le respondí, coqueteando descaradamente.
Su rostro cayó, y oh mierda, no es una cita del todo. Leí mal la situación por completo. Quizás no sea gay. Es solo un chico hetero con un tono alto de voz y un gran estilo, y lo estereotipé y ahora estoy acosándolo sexualmente en medio de la cafetería-
-Relájate, Blaine.- Kurt dijo, aclarándose la garganta.- Es una cita; se supone que es extraño.
Es una cita. Las palabras hacen eco en mi mente- es una cita, es una cita, es una cita- y me pierdo completamente lo siguiente que esta diciendo. Tratando sin éxito de esconder mi alegría, me dejé caer en la silla frente a la mesa, y le ofrecí una sonrisa con dientes.- Lo siento, ¿Qué?
Luce divertido.- Te preguntaba si querías café o algo.
-¡Oh! Sí. Café.- y estoy devuelta a mis pies, acercándome al pasillo frente al mostrador antes de voltearme a él, añadiendo.- ¿Quieres algo?
Él hizo un gesto a su taza de café.- Estoy bien, gracias.
-Bien.- hay una camarera distinta hoy, lo cual me hace sentir alivio- Bethany era un poco extraña. Ordené un Medium Drip y un plato de galletas, y cuando volví a la mesa, Kurt tiene un contenedor de canela.- ¿Qué es eso?
-Canela.
-Bueno, puedo verlo.- Rodeé mis ojos, secretamente disfrutando el hoyuelo que se le esta formando. Adorable.- ¿Para qué es?
-Pruébalo en tu café.
-No gracias, soy algo así como un puritano.
-Confía en mi.- dijo, y por alguna razón, el momento se siente pesado. Como si él estuviera pidiendo algo más que yo no sé.
Finalmente, tomé el contenedor, quitando la tapa de mi café y espolvoreando un poco de canela en mi café.- ¿Es suficiente?
-Un poco más.
Le di unas cuantas sacudidas más hasta que asintió. Tomé una tentativa probada, y es-
-Oh por Dios.- gemí.- Oh por Dios.
-¿Verdad?
-Es fantástico.
-Creí que te gustaría.
Nos sonreímos el uno al otro estúpidamente.- Así que.- dije, mientras bebía un poco de su café.- Esperaba que me ayudaras con algo.
-¿Oh?
-Tuve un año de recuerdos perdidos, y quiero preguntarte…- dijo haciendo un gesto a su copia de Vogue.- ¿Cuál es la tendencia de moda que me perdí?
Sus ojos se iluminaron.- ¡Bien!.- exclamó, y comenzó un apasionado discurso acerca de cómo Maxis no debería de ser estilizado, nunca y El mundo no aclamaba que volvieran las bandas para el cabello y Cuando las faldas estarían de vuelta, porque creía que todos hemos esperado lo suficiente. Solo asentí obligadamente y sonriendo cuando parecía ser el momento, tomándome el tiempo de mirarlo un poco más.
Él no es mi tipo.
Creo que es la cosa más extraña de todo esto. Kurt solo no es mi tipo. Tiendo a caer por chicos que son mayores. De aspecto más masculino. Nunca he estado interesado en chicos como Kurt antes, y aún así él luce como la más hermosa, hipnotizante persona que he conocido. La primera vez que puse mis ojos en él, sabía que sería listo, y divertido, y cálido. Él es todas esas cosas, y realmente, nunca podría haber caído tan rápido.
La moda aparentemente es la forma de romper el hielo. Él habló y habló, hasta que los nervios fueron desechados y luce como si fueramos viejos amigos que toman café.
-Suficiente de mi voz.- dijo finalmente, luciendo avergonzado.- Dime acerca de ti, Blaine.
-Estoy asustado de que no sea una interesante historia.
-Esta bien, tengo bajos estándares.
Ambos reímos.- Okay, bien, soy originalmente de California. Mi familia se mudó a Ohio cuando tenía cinco, así mi padre podría tener una práctica privada en Westerville.- pausé para tomar un poco de café, luego continué.- Soy hijo único. Siempre amé cantar y bailar. No soy bueno en deportes. Qué mas… Uh… Me confesé a mis padres cuando tenía doce. Salí al público cuando iba en mi año de freshman, cuando el bullying se puso demasiado fuerte. La familia de mi padre es originaria de Westerville y tengo conexiones con Dalton, así que la escuela me dejó transferirme a mitad de año. Me transferí a otra escuela pública en mi año de senior, me atacaron, trauma cerebral, pérdida de memoria, blah blah blah.
-Estoy bastante seguro de que es la primera vez en la histora que trauma cerebral, pérdida de memoria, blah blah blah fue utilizada.
Me encogí de hombros.- A este punto, estoy acostumbrado. Son viejas noticias.
Kurt esta jugueteando con una pieza de galleta, sin mirarme.- Así que… ¿Por qué te transferiste a una escuela pública?
-¿Mencioné la pérdida de memoria?.- dije descaradamente.
-Sé que no recuerdas. Pero debiste preguntarles a tus padres el porqué en algún punto.
-Lo hice, sí. Fue la primera cosa que les pregunté cuando me dijeron sobre el ataque.
-¿Y?
-Mi padre dijo que tenía la idea en la cabeza.- No es del todo cierto. Lo que mi padre dijo actualmente, sonaba terriblemente amargo, fue Estabas enamorado. Y luego miró a mi madre, sus ojos agrandándose, y agregó, con la idea de volver a una escuela pública.
Es un extraño recuerdo. Pero, muchos de mis recuerdos son extraños.
Kurt asintió con la mirada vacía.- Ya veo.
-Y ahora soy educado en casa, como sabes. Gastó la mitad del tiempo estudiando o saliendo con mis padres.
-¿Qué hay de tus amigos?
-¿Qué amigos?.- sonreí con tristeza.- Te conocí un día, y eres lo más cercano que tengo a un amigo.
Su mandíbula se cayó.- No hablas en serio.
-Como un ataque al corazón. Creo que no era un chico popular.
-Pero, ¿Qué hay de tus amigos en Dalton?
-Nunca oí de ellos.
-¿Qué hay de Wes…terville?.- sus ojos moviéndose hacia otro lado rápidamente.
-No, amigo, no hay nadie.
-No te juzgo – eres genial, Blaine. Mereces amigos. Mereces ver a alguien además de tu mamá o tu papá.
-Te veo a ti, ¿No?.- él me sonrió, lenta y cálidamente, y pude sentir mi estómago ir en un vaivén agradable.- Así que, cuéntame acerca de ti.- dije, colocando mi mejilla en mi mano, sonriéndole de vuelta.- Quiero saber qué es lo que hace Kurt…
-Hummel.
-Qué es lo que hace Kurt Hummel en este momento.
-Bueno…- dijo probando su café, luciendo pensativo.- Fui nacido y criado en Lima. Siempre muy exagerado, siempre en la moda.- Alcé uno de mis hombros. Eso no me sorprendía.- Mi madre murió cuando era joven, así que fue mi papá y yo por largo tiempo.
-¿Cómo fue eso?
-Duro. Solitario. Afortunadamente tengo un gran padre. Me acepta por lo que soy, y sé que siempre podré contar con él.- Los dedos de Kurt comenzaron a frotar la cicatriz de su cuello otra vez.- Cuando estaba en la secundaria, se volvió a casar. Así que nuestra familia se duplicó; tengo una madrastra y un hermanastro. Carole es enfermera, y Finn trabaja en el taller conmigo y Papá.
-¿Te gustan?
-Los amo.- Frotó ahora más fuerte la cicatriz, las uñas captando la delgada cadena del collar. Finn es un gran chico. Él era la estrella del equipo cuando iba en secundaria, y siempre cubría mi espalda cuando podía.- sus manos se detuvieron cuando se dio cuenta de lo que hacía, alejándolas, sonrojado.
-¿Cuándo ocurrió el ataque?.- me aventuré gentilmente, cuando se tensaba.
-No quiero hablar de eso.
-Okay.- nos sentamos en silencio, que pareció ser hasta siempre hasta que pregunté.- ¿Qué clase de collar estas usando?
Lucía sobresaltado.- ¿Qué?
-Tú usabas ese collar la última vez que te vi también. ¿Por qué lo usas bajo tu ropa?
-Yo…- Kurt tomó un largo respiro, y sacó el collar de debajo de su chaqueta. Pude ver algo plateado colgando de ahí. El anillo es delicado e intrigante y absolutamente precioso- luce como si fueran ramas de viñedo, en un un genuino plateado.
-Wow. Es maravilloso.
-Gracias. Yo los diseñé, en realidad.
-¿Los?
-Mi novio y yo los ordenamos, como anillos de promesa. Usamos un joyero en Columbus.
Y con eso, el mundo se detuvo. Mi respiración, mi corazón, todo se detuvo.- Oh.- solté.- Tú y tu novio.
-Sí-
-Debo… debo irme.
Alzó la vista de su anillo.- ¿Qué?
-Creo que tuvimos diferentes ideas sobre hoy.- mi cabeza esta mareándome. Necesito ir a casa. Esconderme en mi closet. Por el resto de mi vida. Creí… pero tú y tu novio, y-
-Blaine.- se aproximó a tomar mi mano, deteniéndome cuando traté de ponerme de pie.- No tengo novio.
-Pero dijiste.
-Tenía uno.
-Tenías.
-Pero no más.
Me senté nuevamente con fuerza, soltando el aliento de alivio.- No-
-No.
-¿Entonces por qué aún lo usas?
Kurt aún sostenía mi mano, apretándola con fuerza.- Esa noche… No era el único que atacaron. Mi novio estaba conmigo, y ellos fueron contra él mucho más fuerte. Tan fuerte como lo eran mis heridas, las de él eran peores, y…- tragó con fuerza.- Lo perdí.
-Oh por Dios.- jadeé.- Lo siento, mucho.- apreté su mano de vuelta. Esto explica las lágrimas de ayer, y lo abrupto que tuvo que dejar la cafetería. Apostaría que soy el único chico con el que salió luego de la muerte de su novio.- Eso debió ser muy doloroso.
Asintió, pestañeando rápido.- Lo fue.
Tomé un respiro profundo.- Kurt… luce como si aún fuera muy reciente para ti. ¿Estas seguro de que quieres ir tan deprisa?. Quizás lo que necesitas ahora es un amigo.
Esta temblando un poco, pero su voz es segura.- Blaine, créeme cuando digo que la única persona con la que consideraría irme, es contigo.
Mi corazón se saltó un latido. Él entiende. Él también lo siente, la conexión entre ambos. Aún estoy un poco indeciso en como comenzar algo nuevo, pero debo darle la oportunidad.- Que hay de que nos tomemos las cosas lento, y decirnos si las cosas van más rápido de lo que queremos.
-Suena perfecto.- apretó mi mano otra vez, para dejarla ir.- Necesito ir al trabajo. ¿Quizás nos veamos la otra semana?
-¿O mañana?.- pregunté esperanzado.
Sonrió, luciendo renovado.- Sí. Mañana. ¿Misma hora, mismo lugar?
-Estaré aquí.- lo ví marcharse, y me comencé a preguntar que tan temprano debo marcharme para encontrármelo.
No he podido actualizar Zethouts... Muchas cosas en la semana, mucha presión, pero ya viene, tranquilos mis queridos Klainers. (Al igual que el one-shot cof cof)
Espero que les haya gustado. Siempre que leía esa frase de que, él sería la única persona con la que consideraría irse, se me humedecían los ojos :(
Los quiero!
~Carolice.
