Kurt olía a hogar.
Lo cual es una cosa extraña que pensar, en realidad, porque él no huele a nada de la casa de mis padres. Huele a colonia, a ropa limpia, a lana húmeda, a piel y abrazarlo podría ser la única experiencia más maravillosa en toda mi vida. Me relajé en sus brazos con un suspiro. Me hace sentir seguro. Dejé que mi mente imaginara, por un momento, como sería tener a Kurt en mi vida cuando estuve en la secundaria. Me imaginé besos robados en rincones ocultos de Dalton... Sostenernos de las manos en la parte trasera del cine de Lima, haciéndolo en el asiento trasero de mi-
-Extrañé esto.- susurró sin aliento.
Me alejé rápidamente, mis brazos cruzándose tensamente a mi alrededor para reemplazar la pérdida de calor.
-¿Qué?
Sus ojos se ampliaron cuando se da cuenta de lo que dijo -que él mezcló esencialmente a su novio muerto, justo cuando estaba imaginándome una vida con él.
-Lo siento.- Él no luce como si lo sintiera.
-Esta bien.- No está bien.
Nos quedamos ahí, sin mirarnos, mientras la camarera detrás del mesón contestaba el teléfono. No puedo decidir qué quiero hacer -caer de vuelta a sus brazos, o correr.
-¿Es normal?.- pregunté finalmente.
-¿Qué es normal?
Me alcé de hombros sugestivamente.
-¿Querer pasar cada minuto de cada día con alguien que apenas conozco? ¿Sentirme mejor porque estoy en el mismo lugar contigo?. Yo solo... No sé. ¿Es normal?. Porque siento que estoy perdiendo mi mente aquí.
Kurt suspiró.
No sé si es normal, pero al final estamos en el mismo barco.
-Te refieres-
-Me siento de la misma forma hacia ti.
Me mordí la lengua, tratando de no preguntar, pero no pudiendo resistir.
-¿Es como antes? ¿Con tu antiguo novio?
Asintió tristemente.
-Fue exactamente como esto.
La camarera colgó el teléfono y nos llamó.
-Um, perdón. ¿Chicos?
Lucía arrepentida cuando nos volteamos.
-Era mi jefe. Dijo que la nieve se pondrá peor, y quiere que cierre la tienda por hoy.- No dije nada, así que Kurt me ofreció una sonrisa educada en respuesta.- ¿Quieren que haga algo por ustedes?- preguntó, buscando su chaqueta y su sombrero.- ¿Café? ¿Expresso?
-No, tu jefe tiene razón, deberías ir a tu hogar.- respondió. Luego me miró, buscándome.- Blaine, si el camino empeora, probablemente no deberías volver a Westerville.
-Probablemente no.- afirmé quietamente.
-Deberías venir conmigo. Espérame.
Siento que estoy esperando por muchas cosas. Pero no puedo decirle que no a este chico, así que lo seguí por la nieve, hasta nuestros autos. Manejamos lentamente bajo adormiladas calles de Lima, hasta la última, seguí su Navigator por el despejado camino.
Su casa es pequeña, una historia en todos los ladrillos. Aparqué y salí de mi auto, escaneando el vecindario. Según el usual vestuario de Kurt, esperaba que su familia fuera adinerada, como la mía. Pero esta área está camino abajo.
Esta liderando el camino hacia la puerta de en frente, así que me apresuré a alcanzarlo.
-Hogar, dulce hogar.- dijo acerbamente, abriendo la puerta y entrando. Entramos a la cocina, la cual es dispareja. ¿Las puertas centrales no te llevan al vestíbulo o por lo menos al living?
-Me gusta.- le dije. Y lo hacia. Kurt vivía aquí.- ¿Esta es la casa en donde creciste?
-¿Este lugar?. No, solo vivimos aquí por cerca de ocho meses.- Se quitó el abrigo, y mantuvo su mano extendida hasta que le entregué el mío.- Solíamos vivir en una casa más agradable. Pero luego del ataque, mi hospital y las cuentas de terapia física fueron un poco excesivas... y el seguro de mi papá no cubrió mis sesiones. Así que el dinero se volvió apretado para quedarnos ahí.- Me di cuenta de la culpa en su expresión mientras cuelga nuestros abrigos en el gancho de la puerta.
- Lo siento.- le dije lastimosamente.
Asintió.
-¿Quieres algo para comer o beber? ¿Café? ¿Té?
-Actualmente, el café suena genial. Desde que dejé Lima con las manos vacías y todo.
-No hay problema.- Comenzó a hacer un jarro de café, luego tomó un par de tazas, cucharas, una caja de crema y un poco bowl con endulzante. Cuando el jarro está listo, comenzó a recolectar las tazas, luego se detuvo, un extraño brillo en sus ojos.- ¿Cuál quieres?.- preguntó.
-¿Cuál taza?
-Sí.
-Oh, no importa.- No es toda la verdad, realmente. Una de las tazas es azul Tiffany con una delicada manilla. La otra tiene un viejo bigote a la moda estampado. Si conociera a Kurt un poco mejor, me encantaría tomar la del bigote y hacer mi mejor imitación de Groucho Marx para él.
No lo conozco tan bien, aún, y cuando me queda mirando expectante, finalmente tomo la taza azul para estar seguro. A Kurt se le calló el rostro.- ¿Querías esa?.- pregunté confundido.
-No. No, esta bien.
Esta silencioso, creo, no me mira mientras prepara el café. No puedo evitar sentirme como si fallara una prueba sin saber que estaba tomando una.
Tomamos nuestro café en el mueble de la cocina. Miré de reojo a la taza de café. Es realmente asombrosa.
-Podemos conversar en el living, si quieres.- se aventuró cuando terminamos, y asintió en acuerdo, siguiéndolo un par de pasos por el pequeño corredor.
Hay una larga sección de fotos en la pared, y me detuve a mirarla con curiosidad.
Kurt lucía como un año o dos más joven, su cabello estaba peinado hacia un lado, sus mejillas un poco más llenas. Hay un chico alto de nuestra edad a un lado- debería ser Finn- y una mujer con una mirada amable sobre él. Y ahí esta...huh. Mi cabeza se movió a un lado. ¿Así es como el padre de Kurt luce? Era calvo, y desaliñado, y muy distinto a como yo creía que sería el día en que conocí a Kurt.
Raro.
-Mi familia.- Kurt dijo a mi lado. Le sonreí, y asentí.- ¿Qué piensas de mi papá?
Miré devuelta a la foto. ¿Qué se supone que debo pensar de su papá?. Esto se siente como otra prueba, y estoy confundido en qué decir. Quiero decir, él es un papá. Luce como un papá. Y él luce como un mecánico y sé que lo es, también.
Estoy seguro que está en overol, inclinado sobre el capó de un auto mientras le paso el carburador-
-¿Y bien?.- Kurt esta apretando mi brazo, sus ojos con un dejo de esperanza.
-Él luce amable.
Él no luce como si se le cayera el rostro está vez; luce molesto.
-¿Eso es todo?
Me alcé de hombros, perdido.
-¿Él luce... muy amable?
-Sé lo que sucede, Blaine.- él ladró.- Puedo verlo, cuando pasa. ¿Piensas que no? ¿Piensas que soy estúpido?
-No.- dije desesperado.- No, pienso que es increíble.
Esta cayéndose frente a mi, lágrimas cayendo por sus mejillas.
-No sé como hacer esto.- susurró roto.- Sé que no es tu culpa, lo sé, solo... Sólo te extraño mucho. Te extraño todo el tiempo.
Fuera de todos los escenarios que había imaginado que sería nuestro primer beso, nunca pensé en algo así: yo lanzándome para aclamar su boca con fervor, mareado en confusión, nuestros labios deslizándose juntos, húmedos con las lágrimas de Kurt. Se siente como todo. Él se siente como todo.
-Nunca me dejé tener esperanza.- él gruñó, inclinándose a plantar besos a lo largo de mi barbilla, mi cuello, el hueso de mi clavícula.-Creí que nunca podría volver a besarte.
Empujé devuelta, respirando fuerte. El aire de la habitación se sentía cargada, como si algo importante pasara. Kurt me esta mirando, y yo devuelta.
-Quizás.- murmuré.- Quizás podríamos mirar una película o algo.
-¿Una película?.- lucía como si no fuera una palabra familiar.
-Sí, yo solo... sí.
Asintió, mirando a mis labios.
-Sí, por supuesto. Dijimos que lo tomaríamos lento. ¿Verdad?
Sonreí semi-consciente, y él besó mi mejilla rápido antes de ir por el pasillo. Me volteé a la derecha y entré al living, tratando de volver a mis sentidos.
Es una pequeña y cómoda habitación, con un sentimiento de vivienda que siempre elude mi mamá en sus reuniones. El sillón de cuero se hundía tentadoramente, y todas las sillas tenían bordes en los apoya brazos. Es la clase de habitación en la que me gustaría acurrucarme con un buen libro. Hablando de ello, hay un mueble con libros en el extremo de la pared. Me acerqué, curioso de los gustos de lectura de la familia.
Me fijé en algunas novelas de Tom Clancy y la mayoría de Harry Potter, siguiéndolo las copias clásicas. Entonces, mi atención se centra en algunas fotos adornando el comienzo del mueble.
-Oh por Dios.- murmuré, tomando una de ellas. Muestra a una mujer de piel clara, sosteniendo a un niño, y por los ojos y la sonrisa de ese niño, sé que es Kurt. Es adorable, con redondeadas mejillas y dedos rechonchos que lucían pegajosos por mermelada de uva. Esta sosteniendo el collar de la mujer, mientras sonreía a la cámara con una familiar mirada de ojos azules. Un nudo se forma en mi garganta. Nunca tuve esta clase de relación con mi madre.
Nuestras fotos familiares son rígidas, formales, posadas. Incluso siendo joven, siempre me vistieron en una incómoda camisa y lustrados zapatos. Estaba de pie frente a mis padres raramente, mientras cada uno colocaba una mano en mis hombros. Esta foto es completamente lo opuesto. Hay mucha calidez en sus expresiones, mucha tranquilidad en sus poses. El brazo de la señora Hummel esta envuelto en el torso de Kurt, y lucía seguro como debe ser. No puedo imaginarme lo difícil que debió ser, para Kurt tener esta experiencia de esta clase de amor y perderlo de pronto. Y luego perder a su novio en el borde de todo eso... Es casi demasiado que enfrentar.
Volví a colocar el cuadro, mis ojos escaneando sobre las fotos alineadas en el mueble. Hay una de un joven vestido de uniforme militar -No estoy seguro de quien es.
Luego hay otra del equipo de fútbol sosteniendo un trofeo en el aire, y entonces -mi aliento se queda atrapado en mi garganta. Entonces está la imagen más hermosa de Kurt que pude imaginar. La bajé, sosteniéndola en duda.
Esta mirando a la cámara mientras abraza a alguien, y su cara- sin marcas de cicatrices- está absolutamente radiando energía. Mis ojos viajan hasta su brillante sonrisa, su nariz arrugada y dorados ojos, deseé haber poder conocido a este Kurt. no hay miedo ni dolor en este chico. Es fuerte y seguro, amante y amado.
Miré más de cerca a la persona a la que abrazaba. Sólo puedo ver su espalda, pero es un poco más bajo que Kurt.
Su cabello está peinado hacia atrás, incluso húmedo o con gel. Su rostro está oculto en el cuello de Kurt, y... oh.
Éste es. Este es el novio.
Esta claro, una vez que me doy cuenta.
Las manos de Kurt están envueltas alrededor de su espalda, y la mano del chico esta acunando un lado del cuello de Kurt. No se abrazan, más bien se sostienen, y casi se siente que la cámara interrumpió un momento privado.
Hay algo disparejo, creo. Algo acerca del chico. Su cabello, su altura, y su color.
Puedo sentir la sangre drenándose de mi cara cuando me golpea. El porqué Kurt lucía enamorarse tan rápido de mi. Como cayó hoy, diciéndome que extrañaba abrazarme y besarme. La forma en que a veces me mira, sus ojos sin focalizarse mientras se imaginaba a alguien más por completo.
Oh, Dios. Soy un idiota. Él nunca sintió nada por mi. Retrocedí, afirmandome en el posa brazos de una silla y trastabillando al respirar.
Le recuerdo a su novio muerto. Él solo me esta usando.
Escuché pasos acercándose al comedor, y alcé la vista justo cuando el doblaba la esquina.
-Creo que hoy es tiempo por maratón musical.- dijo mirando a un montón de DVDs en sus manos.- ¿Prefieres el viejo Hollywood, o-
-Encontré algo en tu repisa.- interrumpí.
-¿Qué- se congeló cuando vio la foto que estoy sosteniendo.- Oh...Dios. Oh, Blaine.
-Creo que merezco una explicación.- dijo fríamente.
Pareció caer fuerte.
-Sí.- dijo finalmente.- Creo que sí.
Lamento la tardanza.
Han pasado un montón de cosas. Prometo demorar menos :(
~Carolice
