Siete días 2.
Después de desayunar, Carlos, Kendall y James decidieron ir a la piscina. por su parte Logan prefirió quedarse a leer un libro sentado cómodamente en el sillón anaranjado.
Estaba tan absorto leyendo sobre los nuevos descubrimientos de la ciencia que no se percató de lo que le sucedía.
Sintió sed y fue a la cocina para tomar un poco de jugo, y como por instinto bolteó a mirarse en un espejo que hace poco habían decidido poner.
-¡Si! es hora de que todos sepan la verdad jugosa! –exclamó mirando otra cara que no era la suya en el espejo.
-Dime, malvado demonio Hortence ¿Qué debo hacer? ¡Estoy a tus órdenes!
-¡Querido Logan, he esperado tanto tiempo para esto! –se respondió a sí mismo pero con otra voz.
-Lo sé adorado demonio ¡lo sé! Dime ¿A quién debo atacar primero?
-¡A la primer persona que vean tus ojos apartir de ahora!
Y justo en ese momento, Katie llegó al 2j.
-¿Hay alguien ahí? –preguntó en voz alta.
-¡Escóndete, Logan! –murmuró el del espejo.
Logan obedeció y se escondió entre los muebles de la cocina.
-¡Bien, cuando yo te diga, atacas! –se ordenó a si mismo con la otra voz.
Katie se quedó extrañada de oír semejante voz en el 2j, pero no le dio importancia, supuso que estaban haciéndole una broma.
¡Luego terminan con su broma, tengo algo immportante que decir! -exclamó.
¡Ahora! –Logan salió de su escondite y fue a la sala.
-Hola Logan -saludó Catie-. ¿Dónde están los demás?
-No me importan ellos –respondió-. ¿Sabes? Tienes mala suerte de estar sola aquí y ahora –se rió-. ¿Qué te parece si nos divertimos un ratito?
-Logan, te dije que dejaras tu broma para después, tengo algo importante que decir.
-Olvídalo niñita. ¡El supremo demonio Hortence me dijo que empezara ahora, y eso aré!
-¿Hortence? ¿Acaso ese no eres tu mismo?
-No. Mira, ven. Te lo voy a mostrar.
Ambos caminaron hacia el espejo y al estar frente a el Logan vio al demonio.
-¿Lo vez? Ahí está hortence.
-Pues si, porque eres tu mismo ¡Tonto!
-¡Por supuesto que no, esa es otra cara, la de un autentico y malvado demonio! –la miró con astusia-. ¡Ahora, espero que estés lista para morir! –dijo tomando su cuello con ambas manos-. Pide tu último deseo, Catie Knight.
La chica se revolbió inquieta consiguiendo safarse del agarre de Logan, y salió corriendo.
-¡Oye, espera! aún no hemos terminado! –gritó el enloquesido Logan persiguiéndola por todo el lugar, hasta que la Sra. Knight entró.
-¿Chicos, qué pasa aquí?
-¡Logan quiere hacesinarme!
Jenifer atrapó al recién mencionado con ambos brazos y le habló con cautela.
-Matar a mi hija. Te lo pidió Hortence ¿No?
Logan asiente.
-Ve a tu habitación a buscar objetos que te faciliten el asesinato –respondió ella encaminando al chico hacia el lugar-. ¡Y no olvides el fuego!
Logan tomó la perilla, le dió buelta y abrió la puerta. estaba apunto de entrar pero se le ocurrió preguntar: ¿Puedo matar también a Kendall?
-Si quieres. ¡Pero apresúrate!
El genio entró a su habitación, pero antes de cerrar la puerta cambió de idea y salió nuevamente a la sala.
-¿Qué pasa cariño? –quiso saber Jenifer-. ¿Tan pronto encontraste todo lo necesario para asesinar a mis hijos?
-No. Pero tengo algo muy importante que resolver con los otros dos –respondió el pálido-. los esperaré aquí.
Desde un escondite, Katie miraba la escena entre asustada y confundida.
Todo estaba en silencio hasta que llegaron Carlos y James.
-¡Ya llegamos! -gritaron ambos chicos mientras entraban a la sala.
Carlos se acercó a Logan.
-¿Quieres venir a tomar una malteada conmigo? –invitó-. ¡James no quiere acompañarme!
-No.
-¡Pero Loggie!
-Ya recordé porqué James y tú estaban peleando en la mañana.
-Ya te dijimos que nosotros no estábamos peleando –intervino James.
-Si estaban –insistió Logan-. peleaban porque Carlos había conseguido hacer enojar a nuestro adorado Hortence y James estuvo apunto de perder la vida a manos del demonio.
ellos lo miraron como a un loco.
-¿Y cómo explicas lo de que Kendall halla querido besarte? –preguntó Carlos siguiéndole la corriente.
-Porque él es mi novio desde hace dos meses. Salvé su vida y me lo debía.
-¿Quién querría matar a Kendall? –inquirió James.
-Tú si que tienes mala memoria James –escupió Logan con burla-. ¿Acaso no recuerdas a los enemigos de Hortence? Ellos también quisieron matarte. Pero Kendall como es un verdadero tonto intentó salvarte, y lo logró, pero poniendo su vida en peligro. Y ahí entro yo, como el súper heroe que soy.
Guardaron silencio, hasta que Kendall lo interrumpió con su llegada.
-¡Ha! ¡Kendall estás aquí! ya quería verte –dijo acercándose al rubio-. Siento mucho aberme negado a vesarte esta mañana.
Kendall retrocedió tres pasos. Logan, nunca te pedí que me besaras.
-¡Si lo hiciste! ¡Y tus deseos son órdenes, baby.
caminó los tres pasos que los separaban y aproximó su cara a la de Kendall.
-No Logan –el líder se apartó brúscamente-. ¿Te bolviste loco o qué?
-Por ti si.
-Déjate de bromas y ballamos por una malteada.
-No es broma. ¿Por qué me tratas así? ¿Qué hice mal? -el genio comenzó a llorar descontroladamente y se fue a su habitación dejando a todos sin saber qué decir.
bueno, exsepto por Jenifer quien murmuró: sabía que esto no se podría detener por mucho tiempo.
El genio se recostó en su cama y siguió llorando hasta que se detuvo de pronto.
¿Por qué estoy llorando? -se preguntó con su voz normal-. ¿No tengo motivos o si?
¿Qué pasó con el libro que estaba leyendo?
