Se callaron unos minutos, ella mirando al techo con los brazos detrás de la cabeza, él mirando en varios puntos pero sin fijarse realmente en ninguno, no podía centrarse. Cuando ya estaba a punto de levantarse para irse se fijó en unas cartas que había encima de la mesa. Realmente Beckett estaba jugando al solitario cuando él llegó. Cogió las cartas, hizo un par de mezclas, finalmente se lo propuso.

-¿Jugamos?

-Perdón, ¿qué has dicho?

-Si jugamos a las cartas. Póquer, blackjack… ¿Qué dices? – Castle no quería irse dejándola con ese estado de ánimo y a él también le vendría bien esta pequeña distracción.

-Está bien.

-¿Tienes fichas?

-Ehh… no.

-¿Ositos de gominola?

-No.

-¿Tienes algo que podamos usar?

-Ehhhh… ¿Te sirven balas de 9 mm y del 45 GAP? Creo que tengo también unas pocas del 38. ¡Ah! y casquillos sueltos de la 9 y 45 de la galería de disparo, con eso hacen 5 tipos de fichas diferentes ¿Suficiente?

-¿Balas?... – Preguntó incrédulo - ¿Casquillos? - Castle empezó a reírse – eso es lo más… ¿Qué valor piensas ponerle a cada una de ellas?

-Beckett empezó a reírse, ella tampoco había jugado nunca apuestas con balas, en ese momento también le parecía ridículo haber propuesto ese tipo de ficha. Castle añadió:

-¿Por qué no usar almendras, pipas, pistachos o garbanzos como el resto de la humanidad?

-Porque te las comerías y luego no sabríamos quien ha ganado.

-Ja, ja – Lo dijo sarcásticamente pero enseguida Castle empezó a reírse de nuevo – Balas… está bien sácalas, pero deja las armas bien lejos ¿eh? Y ya me dirás qué nos apostamos para el que gane.

-No sé. ¿A tí qué se te ocurre?

-Ehh… ¿La cena?

-¿La cena?

-Empiezo a tener hambre, cuando acabemos la partida será hora de cenar, si ganas tú, pides lo que quieras y yo pago. Si gano, pido lo que yo quiera e invitas tú. Si no tienes visita, claro.

-No, no tengo visita. Está bien, la cena. Pero ya te digo que te voy a ganar.

-Eso… ya lo veremos.

-Kate rebuscó entre algunos cajones y sacó la munición que tenía.

-Yo reparto – cogiendo Beckett el mazo de cartas y dejando las "fichas".

-¿Empezando ya a hacer trampas?

-¿Acaso no querrías marcarme las cartas?

-Eso sólo es propio de ti. – Kate empezó a repartir - Baraja bien que te vigilo. Se abre la apuesta con una de 9mm… Dios, ¿Cómo podremos jugar así? Es siniestro. – Kate repartió la mano.

-Sí, un poco siniestro. Subo a 2 de 45.

-Las veo. Dame 2 cartas.

-Hum… parece buena mano. Yo me descarto de una.

-¿Sólo una? Entonces tienes mejor mano que yo, subo la apuesta a 3 casquillos de 9mm.

-Cobarde, los veo y subo a una de 38 super.

-Al dejar Kate la bala en la mesa, Castle la coge para examinarla.

-¿38 super?

-¿Nunca has visto ninguna?

-Sí… sí la había visto. Bueno, sé de ella… algo. Creo que no es muy popular ¿esta bala si es de las especiales… si tiene núcleo de acero no es para un revolver mediano pero capaz de atravesar chalecos antibalas si te pones a la distancia adecuada? No veo tu apuesta, tú ganas.

-Sí, es de ésas. Reparte.

-¿Para qué la tienes? – Barajando y repartiendo de nuevo.

-Las compré para Lockwood… Ahora las reservo para otro. Pon tu 9mm sobre la mesa.

-Kate, eso sí es siniestro.- Dejando la apuesta inicial – Por favor, contrólate que no queremos que te pase nada.

-La próxima vez, será diferente. Pongo 2 de 45. No me apresuraré tanto. Si ese tipo lleva 20 años detrás de lo de Armen, pues yo también tendré que jugar una partida más larga – Castle iguala la apuesta y Kate se descarta de 3 cartas – hay que hacer los movimientos con más cuidado.

-Kate, por favor, no me asustes – Castle se descarta de 2 – aún no has salido de ésta y ya quieres ir detrás de él. Tu turno.

-No voy a ir detrás de él. Al final seguro que me encuentro con algo que me dirija a él. Dame una carta. Entonces, el paso a dar será más cuidadoso de lo que he hecho hasta ahora. Subo la apuesta a 2 casquillos de 45 y 2 balas de 9 mm. No voy a apresurarme, en eso sí he aprendido la lección.

-No estoy de acuerdo contigo. Veo la apuesta. Quisiera atrapar a ese tipo, pero no a costa de los demás. No podría perder a otro. Tengo trío ¿y tú?

-Dobles parejas. ¿Hablas sólo de mí o también de Expósito y Ryan?

-De todos vosotros, y si ese tipo nos ha vigilado de esa forma, también tendrá información de nuestras familias. – Recoge las ganancias y le pasa el mazo a Beckett.

-Sí, yo también pienso lo mismo. Pon la apuesta inicial. Es por eso que entendería que te retiraras. – Kate baraja y pone sobre la mesa las 10 cartas.

-No haré eso. Es un gran dilema pero sabes que si nos pides ir al infierno lo haríamos sin pensar, incluso si no nos lo pides. Estamos tan metidos en esto como tú. Y nuestras familias son algo que también debemos de cuidar entre todos. Dame 4 cartas. Yo creo que si ves que Expósito o Ryan pueden perder a alguna de sus mujeres tú cambiarías tu forma de actuar.

-… si… creo que sí. También lo haría por tus mujeres. Yo me descarto de 3.

-¿Cómo? Apuesto una 9mm.

-Sí, si viera que Alexis o Martha están en peligro me retiraría de inmediato. Veo tu 9mm. Pero no abandonaría la búsqueda.

-Gracias.

-¿Puedo cambiar de tema sin parecer cotilla?

-Si, por favor. Dame 2 cartas más.

-¿Qué has estado haciendo estos 9 días? ¿Por qué no has venido? Yo cojo 3.

-Eh… Yo…

-¿No quieres decírmelo?

-No es que no quiera… eh… yo… ¿cómo lo explico?... Subo la apuesta a 2 del 38 super. Alguien me envió un sobre certificado.

-Los veo. ¿Qué contenía?

-Ehhh… unos papeles, una historia... Tengo full de doses y seises. Es una historia incompleta y desordenada… he estado leyendo los papeles todos estos días, faltan datos y fechas, los acontecimientos son raros, están mal hilados, pero es de un contenido increíble, muy intenso.

-Entonces ¿vale la pena publicarle la historia? Yo tengo full de jotas y sietes, gano.

-Ya lo creo, cuando lo entienda, cuando lo desenrede, cuando consiga… será algo que todo el mundo conocerá. – Castle recoge las cartas y las mezcla de nuevo.

-Si es tan complicado ¿por qué no llamas al autor para que te lo explique?

-No puedo contactar con él. Me lo envió para que yo haga uso de los papeles, sin vuelta atrás. No entiendo por qué me ha enviado precisamente el sobre a mí… pero es algo que debo hacer y desentramar. Si el propietario ha puesto su confianza en mí, debo respetarlo.

-¿Código entre escritores? Dame las 5 cartas.

-Algo así. Ten y pon la apuesta mínima. ¿Puedo preguntarte algo sin parecer cotilla?

-Je. Claro. Subo la apuesta a 3 casquillos del 45.

-Los veo. ¿Cómo estás realmente? – Kate levantó la vista de su mano para estudiarle la expresión.

-Ya te lo he dicho. Físicamente bien… aunque llevo un par de días que no duermo bien. Dame 1 carta.

-¿Cansancio? Yo cojo 2.

-No…, creo que no. Ahora que mi cuerpo se está recuperando creo que están apareciendo los males menores. Subo la apuesta a tres 9mm.

-¿Males menores? La veo.

-Creo que el darle vueltas a la conversación que hemos terminado hace un momento, el agobio de estar con tiempo libre y no trabajar. Tengo pareja de reyes ¿y tú? Y que ya esté pensando en volver y aún me parece que ese día está lejos… creo que me está pasando factura.

-Dobles parejas. No sé, quizás tengas razón. Yo gano.

-¿Y si jugamos y no hablamos?

-Ok.