NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- ¿Preparada para una explosión de sabores?
- ¿Qué piensas preparar? ¿Una hamburguesa metida dentro de un petardo?
- Ja. Graciosa ¿Paso?
- Claro.
- Las hamburguesas las dejo para ti. Hoy he traído una ensalada de frutas con frutos secos y queso fresco aliñada con miel y yogurt amargo.
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- Hoy en el menú degustación habrá pescadilla cocida con pimienta negra y laurel con cebolla en juliana y cascos de limón.
- Si es un menú degustación, no tendré que comer demasiado…
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- Ya que estamos en N.Y ¿Qué tal un poco de jamón cocido, asado al horno con guarnición de ajo porro, zanahoria y manzanas?
- Si no hay otro remedio…
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- Hoy la señorita tendrá calamares rellenos en su tinta.
- Creía que usabas la tinta para escribir…
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- ¿Tortilla española con un bocadillo frío de jamón con un chorreoncito de aceite?
- ¿Hoy toca comida exótica?
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- Ensalada de lechuga, cebolla, atún, huevo duro desmigado encima de una cama de patatas del puerco con una vinagreta de huevo duro y cebolla.
- ¿Patatas del puerco? ¿A qué granja has ido?
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- Lubina al horno gratinada con mayonesa y guarnición peras en almíbar y puré de castañas.
- Recuerda que hoy somos 8 y no están acostumbrados a esto… excepto Alexis. ¿Gratinar mayonesa?... ¿Se puede hacer eso?
- Confía, Beckett. Confía.
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- ¿Croquetas de mi vecina del 1º A?
- ¡Esto sí es comida casera! Pero no la has hecho tú.
NNNNYYYNRRRYYYGGG!
- ¿Te apetecen unas berenjenas rellenas de magro picado mezclada con la carne de la berenjena, zanahoria, cebolla y pimiento todo sazonado con pimienta negra y con queso y pan rallado espolvoreado?
- ¡Claro! Te esperaba con la cena.
- ¿Cómo? ¿Me esperabas?
- Si. ¿Pasas?
- ¿Puedes repetirlo?
- ¿Qué pases?
- No, lo otro.
- Que te esperaba con la cena.
- ¿Dónde está el truco?
- No hay truco.
- Explícamelo. - Dejando las bolsas en la cocina.
- Ya me has convencido de tus artes culinarias y no quiero que te molestes más.
- No es molestia.
- Vale, bien. Pero no tienes que seguir haciendo esto.
- ¿Por qué? ¿He hecho algo mal?
- Nada.
- ¿Estás enfadada por algo que he hecho?... ¿por algo que no he hecho?
- No.
- ¿Entonces?
- Mira, hoy ya es martes y este viernes hago las pruebas para incorporarme a la 12ª el lunes. Siento que aunque no tenga las mismas fuerzas que antes ya estoy bastante restablecida. Lo suficiente como para superar las pruebas físicas.
- ¿Entonces?
- Entonces sólo tengo miércoles y jueves para organizarme y estar lista para el lunes.
- ¿Entonces?
- Entonces…, que estas vacaciones convalecientes se acaban y hay que regresar a la vida normal por lo que lo de estos días ya se ha acabado.
- ¿Y no podemos hacer esto…? ¿no podemos añadir esto a la vida normal?
Castle esperó a que Beckett respondiera, veía que estaba considerando lo que le había dicho. Beckett toma aire dando señal que había decidido la respuesta.
- No. Yo no quiero esto como vida normal… Para esto sería mejor volver a la vida de antes del accidente – Lo dijo de un modo tajante.
- ¿Cómo? ¿Es que…? ¿Es que…? ¿Es que no te lo has pasado bien? ¿No ha sido divertido?
- ¿Divertido?... Sí, lo ha sido.
- ¿Entonces? Si te ha sido divertido… si… ¿Acaso no quieres seguir con este juego?
- ¿Juego? ¿Es esto un juego? Ah, ¡claro! Como empezaste a venir con tus comiditas sin que te dejase y luego… al permitírtelo ya te crees con todos los privilegios ¿Es así?
- No. No quería decir eso. Quería decir… - A Castle le costaba encontrar las palabras para no ofenderla. Sabía que había sido una respuesta poco apropiada – No ha sido un juego. Sólo que… como empezó a través de un juego, de la apuesta del póquer lo he dicho así.
- Pues yo no quiero juegos de este tipo.
- Lo siento. Pero ¿no podemos continuar así?
- No.
- Lo que yo no entiendo es… lo que has dicho.
- ¿No lo entiendes? ¿Qué parte no entiendes de?: "No tienes que seguir haciendo esto"
- Pero si no vengo a cenar. Si… te pones bien y no necesitas compañía… ¿cómo? ¿qué excusa pongo para venir aquí?
- ¿Excusa? ¿Desde cuando necesitas una excusa? ¿No has entrado aquí siempre que te ha dado la gana? Con o sin mi permiso. – Preguntó exasperada.
- Yo… yo… quisiera…
- Qué.
- Llevarme bien contigo. Que no me apartes de tu lado.
- De acuerdo ¿y cómo has conseguido eso?
- En estos días… y en comisaría.
- Lo de estos días no se va a repetir.
- Pues entonces queda la comisaría, pero no lo tengo claro.
- "Claro" es que tú te vas con tu familia y a mí sólo me verás en el trabajo. Como siempre.
- Como siempre… Hum.
- Hum ¿qué?
- Que no lo tengo claro. Además eso del trabajo habrá que verlo. Por lo que dijeron Expósito y Ryan el domingo pasado, quien sustituye al capitán quiere dejar su territorio marcado. Igual no me puedo escapar allí con tanta frecuencia. – Ya habían sacado todas las cosas de las bolsas y se disponían a vaciar las berenjenas y a picar los pimientos.
- Eso no lo sabes.
- Pero ya me había acostumbrado a venir aquí a cocinar.
- Pues ahora te tienes que acostumbrar a no venir aquí a cocinar.
- No quiero.
- Sí… Debes hacerlo.
Castle veía que Beckett se lo decía de verdad. Lo que menos quería era molestarla pero también se negaba a abandonar ese privilegio. Pasaron unos minutos antes de romper el silencio.
- Caslte…
- ¿Si?
- ¿No me dijiste que vendrías aquí hasta que yo acabara admitiendo que cocinabas bien y que tendría que pensar el pasar más tiempo con los pucheros?
- Sí.
- Pues ya he admitido que me gusta lo que me has cocinado, y ahora te digo que pensaré en pasar más tiempo con los pucheros, aunque estando yo sola lo más seguro es que vuelva a mi comida comprada… Estoy picando los pimientos ¿no ves? Ya pienso en pucheros.
- Si, es verdad.
- Pues cumple tu palabra y no vengas más a hacer de cocinillas.
Castle había terminado de vaciar las berenjenas y la sartén con la carne ya estaba empezando a emanar ese aroma propio de cocina, echó la carne de la berenjena y Beckett los pimientos. Un poco más tarde la zanahoria rayada, terminaron de condimentar el relleno y pasaron a terminar las berenjenas en el horno.
