Si, dime.

¿Qué tal las pruebas? ¿Ya puedes hacerle la competencia a Paula Radcliffe?

No tanto, pero sí.

Ya sé yo que eres una campeona.

Gracias. ¿Qué quieres decirme?

¿Ya tienes preparada la maleta?

No. Ni siquiera sé dónde me llevas.

Ahhhh… Es un secreto.

Pues ese secreto no me va a orientar qué ropa meter en la maleta.

A ver… Llévate ropa cómoda, como la que usas para el trabajo. Que la puedas llevar con botas o con esos zapatos de vértigo que tienes.

¿Nada más?

Espera… Un vestido iría bien. Como si fueses a una cita.

¿Qué me estas diciendo? ¿Una cita? Tú me habías prometido que…

¡Para! Detective Beckett. He dicho "como si fueses", no que vaya a ser una cita. Donde vamos esa ropa es la normal.

¿Dónde me piensas llevar?

Es un secreto.

Pues ese secreto se quedará en secreto como no me digas a dónde voy.

Ehhhh. Está lejos y perdería la gracia el regalo. Comeremos por el camino.

Dímelo.

No. Kate, entiéndeme.

Entiéndeme tú a mí. Ni siquiera sé si va a hacer calor o frío.

Bastante calor por el día. Así que llévate ropa cómoda para ponerte con botas y camiseta de tirantes y por la noche refrescará. El vestido será para la noche, aunque en el hotel igual no es necesario ponerte una chaqueta.

Castle… dímelo.

Ehh… no.

Mira. La sorpresa no será cuando lleguemos. Por lo que me cuentas nos vamos en avión, así que cuando llegue al aeropuerto sabré a dónde nos dirigimos. Dímelo y sabré que llevarme.

¿Ah sí?... También podrías llevarte un bikini.

¿Bikini?... ¡Castle! No cambies de tema y dime a dónde vamos.

Sí, podrías llevarte un bikini, igual te hace falta.

Ya, y ¿no te da igual un bañador?

Nop. Ya te he visto en bañador… En Los Ángeles. ¿Recuerdas? Estabas… Eras… Ese bañador te quedaba…

Deja de babear.

Si no babeo. Lo único que era… No tengo palabras para describirlo. Querría verte con otro modelito.

Y tiene que ser bikini.

Síp. Desde que me dijiste que tenías un tatuaje intento imaginarme dónde está y cómo es. Me acuerdo que cuando entré en tu casa en la explosión de la bomba pude verte la espalda entera y no tenías nada.

¿Explosión?... ¿Tú…? – Llevándose la mano a la frente se acordó que la encontró dentro de la bañera completamente desnuda.

En Los Ángeles. Con el bañador, te vi tooooodas las piernas y nada. Me preguntaba si con el bikini dejarías al descubierto…

¡Para Castle! Como sigas no voy a ir. ¡Me dijiste que no me molestarías!

No te enfades. Es broma. Bueno, a medias. Prometo portarme bien en cuanto lleguemos al destino. Seré un auténtico angelito.

… - Beckett andaba por el cuarto como un animal enjaulado – Castle… dime ahora mismo dónde me llevas.

Ehhh…

Tengo que decirle a mi padre en qué estado debe buscar mi cadáver cuando el lunes no aparezca por comisaría.

Je, je, je. Cadáver… Está bien, nos vamos a Nevada.

¿A dónde?

A Nevada, a la capital del condado de Clark. Exactamente nos vamos a…

¿Las Vegas?

¡Sip! ¡Vas bien de geografía!

¿Qué demonios piensas que vamos a hacer allí?... ¿Qué?... ¿Cómo se te ocurre…?

Entonces como mi casa te pilla de camino para ir al aeropuerto, ¿tomas un taxi y me recoges en una hora?

¿Las Vegas?

De acuerdo, te espero en una hora.

¿Qué hay en Las Vegas?

Adiós Beckett. Una hora.

CLACK (Castle cuelga el teléfono)

¿Las Vegas? – hablándole al teléfono – Es la peor idea que has tenido en lo que te conozco. ¿Castle…?

Kate lanza el teléfono en la mesita, se sienta de golpe encima de la cama, resopla largamente mirando el ropero y luego la maleta vacía.

Esto no va a ir bien… Las Vegas. – tras unos segundos y ya más serena - Je, Las Vegas.

NNNNYYYNRRRYYYGGG!

¡Kate! ¡Que alegría!, Pasa

Hola Alexis, ¿Cómo estás? – Alexis cierra la puerta y abraza a Kate.

¿Tu padre? ¿Está listo? El taxi está abajo esperando.

¡Papááááááá! – gritó asomándose a la escalera - ¡KATE YA HA LLEGADO!

Estoy un poco preocupada, no sé si esto saldrá bien.

Tranquila Kate. Cuando mi padre se propone lo de los regalos especiales cambia por completo. Además siempre logra sorprenderte, siempre acierta con el regalo. Debería ser así los 365 días del año.

Esto que me dices me tranquiliza un poco pero no estoy completamente convencida.

Mira, ¿sabes qué me regaló una vez?

Cuenta – dándole un golpecito en el antebrazo para animarla a contárselo.

Hace años… cuando era niña, ya me gustaba mucho leer… En aquella época estaban los libros de Harry Potter y me enganché a ellos, me encantaban… eran… especiales para mí porque con ellos… me gustaban y me siguen gustando.

Sí, los personajes son un poco mayores que tú pero han crecido en los libros a tu ritmo, es normal que digas eso.

Sí, sobre todo el personaje de Hermione.

No me sorprende: pelirroja, listilla, inteligente, más madura de lo normal para su edad…

Verás, mi padre sabía lo que significaban esos libros para mí, así que… no sé cómo lo hizo. Aún no me lo ha contado, pero… consiguió… me regaló… el manuscrito original de J.K. Rowling, su libro de notas, el original, el del primer libro.

¿Qué te regaló…? ¿Qué?

El libreto. Increíble ¿verdad?

Pero eso… no puede ser.

Lo hizo.

No creo que la autora se quisiera desprender de eso… ¿No sería una copia falsa?

No. Lo hizo, papá me lo regaló. Lo tengo arriba.

Eso debió costarle una millonada.

Realmente nada – Replicó Castle bajando por las escaleras – Sólo la tuve que convencer.

Nooo… No me lo creo – Girándose hacia Castle escéptica - Tiene que haber algún truco.

Nada de trucos. Me costó convencerla, pero siendo escritora, logré hacerme con su libro de notas y sin hacer nada ilegal. Eso sí, por agradecimiento, después le di una generosa donación para su fundación. No me parecía justo que se desprendiese del libreto sin nada a cambio. Pero en un principio, y es lo que cuenta, me lo dio sin tener que pagar nada.

No puedo creerlo. ¿Por qué tendría que dártelo?

Kate. Créetelo, te lo digo yo y no le preguntes que no te lo dirá – Alexis agarró a Bekett de los hombros para que la mirase y viera que se lo decía en serio. – Si mi padre me dice que quiere hacerme un regalo de los especiales. Yo no lo dudo. Si mi padre te ha dicho que te lleva de vacaciones, yo me iría con los ojos cerrados y sin preguntar. A donde sea.

Ahora sí me dejas sin palabras.

¿Nos vamos detective Beckett? – Preguntó Castle con la maleta en la puerta.

Vamos, el taxi está esperando.

Hija, te llamo cuando lleguemos. Cuida la casa que te quedas sola. Y no hagas lo que haría yo.

Adiós papá. Adiós Kate. Que os divirtáis.