Kate estuvo meditando unos minutos mientras se acababa la ensalada. Al final contestó:

Es una historia increíble y por otra parte contada de una manera muy… lógica. Por favor, no me digas que te lo has inventado que de esta no te libras – unos segundos más tarde añadió – Rick, si es verdad todo esto… tu… eres muy… grande.

Créeme Kate, es verdad. Y gracias por lo de grande, es un piropo muy… "guay". ¿Querías decir noble?

Sí, noble también, Sr. Literato-no-tengo-el-mismo-vocabulario-que-usted. De momento te voy a creer, pero también te digo que como se me ponga por delante "algo" con lo que pueda investigar, ya te digo que voy a estirar del hilo para comprobar si es verdad todo lo que me has dicho.

Me sirve esta respuesta. Pero te juro que es verdad. Todo es verdad. ¿Estrenamos el centollo?

Faltan las tenazas. No las veo por ninguna parte.

Aquí te lo sirven cortado. Fíjate que la cáscara ya está separada. Se abre el caparazón, echamos limón… un poco de salsa y voilà, a disfrutar.

¿Puedo preguntarte más cosas?

Claro. Dispara.

¿Qué pasó entre Meredith y tú? Antes has dicho que ella tuvo paciencia contigo cuando estabas bloqueado pero también apareció lo que luego no pudisteis salvar. ¿Qué fue?

Vaya… te dejo manga ancha y te la tomas hasta el final ¿No prefieres preguntar cosas menos trascendentales? Como… ¿Cuál es mi color favorito?

Eso lo sé. Son los tonos rojizos: Rojo, morado, granate, violeta esa gama de colores tirando a oscuro.

¿Cómo lo…? Eso no te lo he dicho ¿verdad? – Kate negó con la cabeza - ¿Cómo lo sabes? Y que yo recuerde no lo he puesto en mi página web o en mi twitt.

Yo… no creo que importe Rick – Castle gesticuló como indicándole ¿Me lo cuentas? - Veamos… - mordisqueándose el labio inferior - tienes un Ferrari rojo, podrías decir que es un clásico pero lo tienes para llamar la atención, entonces con el Ferrari lo haces pero queriendo además destacar… y siendo tú… habría esperado que fuera de color amarillo además de la marca Ferrari, pero te quedaste con el rojo.

Es posible… ¿Realmente me ves con uno amarillo?

Claro. Llamarías la atención y… No sé en qué época lo compraste pero así ni Martha ni Meredith se hubieran subido a ese bólido. No te habría hecho falta ponerles excusa para que no lo tocasen.

No te entiendo.

Son actrices ¿no? Los actores y el amarillo no se llevan bien.

¡Cielo santo! No se me había ocurrido. La próxima compra que haga te llevo conmigo. Pero… todavía no me convences que con el color del coche lo sepas. Ahora sí debes sacar todo tu encanto porque no me lo creo – Repitió gesticulando de la misma manera que Beckett le había hecho unos minutos antes.

Las portadas de tus libros. En Derrick Storm predominan estos colores, la última portada de Derrick Storm fue en rojo y la primera portada de Nikki Heat también fue en rojo y negro. También podrías decirme que para ser un libro de asesinatos el rojo le va mejor pero estoy segura que para acabar una etapa y empezar una nueva saga, querrías darle un poco de tu gusto. Incluso me aventuraría a decir que hay algo de superstición.

Más o menos. Aunque el ilustrador junto con el maquetador fueron los que diseñaron la portada.

Pero tú tendrías algo que decir antes de que saliese a la luz ¿no?

Sí. ¿Algo más?

Tu manera de vestir. Sueles usar los azules, marrones, granates y violetas, apenas te he visto con los verdes. El azul, marrón o gris los usas más de diario. Cuando te quieres poner elegante siempre llevas una prenda de la gama de los rojos. Ahora mismo llevas una corbata de seda violeta oscuro, algunos dirían púrpura aunque yo no veo la diferencia – le señaló la corbata que destacaba sobre la camisa y chaqueta negra - Además, tus mejores camisas son de esos colores ya sean lisas o a rayas.

Wow. No me esperaba que te hubieras fijado tanto en mí. Esto es igual a un piropo y me estás haciendo sentir halagado. Vas a ponerme colorado – contestó esto último de una manera burlona.

No te creas tan especial. Soy detective. Me fijo en detalles. Es mi trabajo y ya lo hago sin darme cuenta.

No dudo que eres una gran detective. Pero creo que también hay algo de interés hacia mí.

Ehhhhh – Beckett balanceaba la cabeza expresando que no estaba de acuerdo.

Aunque sea un poquito, creo que deberías admitirlo. Yo voy a pensar que sí tienes algo de interés hacia mí. Y… a todas estas… si sabías que iba a vestirme con alguna prenda rojiza o violeta… ¿Es por eso que has elegido tu vestido en lila? Yo voy de negro y corbata púrpura. Vamos combinados – Kate se miró el vestido viendo que tenía razón.

Ehhh… yo… no, no lo he elegido pensando en lo que tu te ibas a poner, lo he elegido porque me gusta. Porque tiene cuello alto y un buen escote detrás. Pensé que estaría bien para Las Vegas.

Hummmm, Sí… Creo que dices la verdad… Pero también creo que tu subconsciente te ha guiado a este vestido.

Pues yo creo que tu subconsciente piensa demasiado. Y bien… ¿me cuentas lo que pasó? Aunque si no quieres contármelo… yo… Mira, pensándolo mejor. No es necesario que me lo digas, no es asunto mío, entiendo que es algo personal entre ella y tú. El que hayas prometido no mentirme no significa que tengas que contarlo.

Espera. Voy a decírtelo. Pero antes ¿por qué me lo preguntas? Nunca me has hecho preguntas de este tipo. No sé, tan personales.

Yo… En casa, me dijiste que querías entrar en mi cabeza. Yo… si te dejo… también quería entrar un poco en la tuya.

Ok. Es justo. Mi matrimonio con Meredith fue… se podría describir como… déjame que piense… ¿Te vas a comer esa pinza?… Creo que lo podría definir con la palabra rapidez.

¿Rapidez?

Sí. Rapidez en enamorarme. Rapidez en casarme. Rapidez en tener una hija. Rapidez en…

¿Divorciarte?