Disclaimer: One Piece y sus personajes son propiedad de Eiichiro Oda
Tal y como les prometí, aquí les dejo los capítulos finales. El planteo del fic es muy sencillo, por lo cual el desenlace me parece bastante predecible XD Disculpen por los posibles fallos y por la falta de originalidad. Gracias a todos por leer n.n
Sexto movimiento: presto exagerado
La esperanza es lo último que se pierde, persistía en pensar el esqueleto, y todavía podía recurrir a algunos de sus nakamas para encontrar a quien quisiera aceptar ser su fuente de inspiración. No podía rendirse, no cuando la música que se removía en su corazón permanecía a la espera.
Si al menos alguno de ellos quisiera… Sólo necesitaba una idea, un gesto, una figura cualquiera que le sugiera las emociones que lo ayuden a traducir aquella masa informe latente en melodía, ritmo y armonía. Debía insistir.
Paseándose por el castillo de proa meditaba seriamente en su penosa situación, hasta que de pronto, del otro lado de cubierta, divisó a Usopp. El tirador pescaba sentado en el barandal, lo más campante. De inmediato, Brook se lanzó a su encuentro.
Pero cómo no se le había ocurrido antes, ¡si había algo que necesitaba era imaginación! Brook casi corrió de lo emocionado que estaba por realizar tal hallazgo. Usopp era la persona ideal para inspirar esa maravillosa facultad creativa, esa capacidad que tan pocos solían apreciar, y algunos menos desarrollar. ¡Imaginación, imaginación!, repetía para sí mismo, contento.
-¡Usopp-saaaaaan! –vociferó, entusiasmado.
Su compañero lo miró con asombro.
-¡Brook!, ¿qué diablos te pasa? –preguntó. Al percibir la excitación del músico, lo asaltó un mal presentimiento-. ¿Acaso nos persigue la Marina?
-¡No, Dios nos libre! –se apresuró a responder el otro, riendo acompasadamente.
-¿Entonces es algún enemigo? ¿Un monstruo deforme?
-¡Santo cielo, Usopp-san!
-¿O se trata de una numerosa legión de feroces guerreros cazadores de piratas?
Brook negó vehementemente con la cabeza. Usopp lo notó tan ansioso que continuó indagando, pero ante las sucesivas impugnaciones de su nakama sus nervios aumentaban.
-¿U-un asalto de mercenarios s-sanguinarios? –Negativa-. ¿Una ho-horda de reyes marinos hambrientos? –Negativa más rotunda- ¿Un e-enjambre de insectos asesinos? –Negativa acérrima. La ansiedad de Brook crecía a medida que Usopp hablaba sin darle la oportunidad de sacarlo del error. El otro pirata, en cambio, estaba a punto de entrar en pánico-. ¿Una bandada d-de aves asesinas? ¿U-un espectro como el del Holandés Errante? ¿L-Luffy se comió todas las provisiones?
Brook estaba consternado. Usopp, sin dejarlo intervenir, continuó especulando con la pavorosa aparición de terribles criaturas espectrales, males de proporciones apocalípticas y ataques que acabarían para siempre con el orden del universo.
En pocos minutos, Brook quedó exhausto. Jamás en su vida se le habrían ocurrido tantas posibles desgracias ni semejante variedad de acontecimientos catastróficos. Pero lejos de asustarse, la repentina conciencia de su limitada capacidad inventiva lo perturbó. Definitivamente, necesitaba cultivar un poco más su imaginación.
Vaya a saber si no era por eso que le costaba tanto componer. Se lo pensó con mucha seriedad mientras se alejaba de su nakama, que ante el absorto silencio del músico había decidido subir a la cofa para observar con sus propios ojos la clase de calamidad que, según él, pronto los abatiría.
