Disfruten!
Cap. 10: "Sebastian… el nuevo Romeo?"
Fuegos artificiales explotaban en el cielo azul decorándolo con tan brillantes colores. El tan esperado día llegó. La gente entraba con mucha felicidad esperando pasar un gran momento, que podía ser tanto en familia comoo en pareja o incluso solos! Pero lo más importante es disfrutar cada segundo dentro del Instituto.
El Festival Cultural contaba con una gran variedad de eventos organizados por los diferentes cursos, ya sea desde un maid café hasta una casa del terror. 1er año durante las festividades aprovechó el tiempo para preparar los detalles finales para cuando sea el momento de entrar a escena. El staff armaba la escenografía, chequeaba que todo el equipo técnico estuviese bien, acomodaba las sillas, etc. En tanto el elenco, ensayaba por última vez, no obstante Ciel seguía sin poner las más mínima emoción en su papel. Shizuka ya no sabía qué hacer al respecto:
- Ciel-kun por favor, te lo ruego, metete en tu rol o por lo menos miente, pero por favor no arruines la obra – le decía ya desesperaba.
- Es imposible, no puedo adaptarme, por más que lo me lo pidas- contestó.
- Es oficial kaicho, si no se adaptó antes, menos ahora – suspiró su amigo o mejor dicho Romeo – iré a tomar un breve descanso
- De acuerdo – aceptó. Su compañero se fue tomar un vaso de agua, sin embargo cuando se dirigió a la mesa de buffet vagamente escuchó un "¡CUIDADO!" pero antes de reaccionar ya se había resbalado y se deslizó hasta chocar contra los utensilios de limpieza perdiendo el conocimiento.
"…uo…."
"…tsuo…"
"… Tetsuo….."- Quién me llama? – pensó el muchacho aún inconsciente.
Cuando finalmente abrió los ojos tenía una multitud alrededor suyo.
- Oye Tetsuo, estas bien? – le preguntaron sus amigos.
- Nghhh.. qué pasó? – dijo algo desorientado.
- Estaba limpiando la bebida que se chorreó y cuando iba a buscar el trapeador, te vi e intenté advertirte, pero fue demasiado tarde – finalizó una de las chicas.
- Ohhh, ya veo – se echó para atrás de vuelta.
- Puedes levantarte? – le dijo Shizuka tendiéndole una mano.
- Ughh… eso creo – sin embargo al intentar pararse, un fuerte dolor lo hizo caer.
- Estas bien? – se preocuparon.
- S-si…. Ugh.. solo me torcí
- No puede ser! Si Tetsuo esta lastimado, no hay Romeo! - se exaltó una de ellas y Ciel al escuchar eso, se sintió extremadamente aliviado, porque así no tendría que actuar, por eso acotó.
- Hmmm… que lastima, parece ser que la obra se cancelará – sonrisa sarcástica.
- NO TAN RÁPIDO CIEL! - lo interrumpieron – no creas que te vas escapar, voy a encontrar un suplente aunque sea lo último que haga – dijo determinada la voz – y creo que tengo al suplente indicado – de la nada apareció Kumiko y el chico abrió los ojos (N/A: yo siempre buscó la solución ^^)
- Tu! – gritó al ver que su compañera, ahora enemiga.
- Ah! quién es Kumiko-chan? - esperanzada.
- Mira….. – susurró al oído de la presidenta y en cuanto a esta asentía continuamente mientras la escuchaba. "Qué le estará diciendo?"Inútilmente el joven trataba de captar la conversación.
- Y… qué opinas? Genial no?- terminó.
- Hmmm puede resultar arriesgado, pero tiene que funcionar – golpeó su palma con el puño. La chica le dedicó un signo de victoria a su amigo y este la miró con odio – vamos a preguntarle!
- Hai – ambas salieron corriendo del salón de actos para buscar a la persona que será el nuevo suplente y compañero de Ciel, antes de que este último comenzara a encapricharse.
En el segundo piso, Sebastian iba de camino a la biblioteca para buscar unos libros y armar los futuros exámenes de su clase hasta que escuchó un gritó que lo alertó:
- SEBASTIAN-SAN! – gritaron las chicas al unisonó para llamarlo y este se volteó.
- Qué sucede? Cómo van los últimos preparativos? – preguntó con una sonrisa.
- Van bien, pero surgió un problema
- En serio?, no me lo imagino, ustedes siempre lo tienen todo planeado
- Así es señor, pero Tetsuo se dobló el tobillo y no puede actuar.
- Tetsuo-kun se lastimó? Que horrible – preocupado – y eso que tiene que ver conmigo?
- A eso vamos sensei; por eso lo buscábamos – dijo aún jadeante – necesitamos que nos haga un favor
- Cuál? – no quería saber lo que le espera.
- Podría ser el suplente de Tetsuo? – contestó con una reverencia.
- QUÉ? Yo, el nuevo Romeo? – se sorprendió.
- Hai, por favor ayúdenos sensei, estamos desesperada por encontrar un nuevo compañero para Ciel-kun - dijo Shizuka.
- Phantomhive….. es Julieta? – se quedó en shock.
- Si – "Con que mi Ciel es Julieta… mmm… o sea que tendré que besarlo? OH SII! "se le cruzó por la mente (N/A: ese "oh si" fue demasiado OOC, encima que me lo imagine como si una chica lo dijera XD); al parecer le gustaba la idea, así que decidió aceptar.
- Ejem.. de acuerdo los ayudaré.
- De verdad? Gracias – saltaron de alegría – aquí está el guión, lo veremos abajo para la prueba de vestuario – regresaron corriendo al teatro.
- Jejeje, esto va a ser divertido - se rio maliciosamente mientras reanudaba su camino a la biblioteca.
Ya llegó la hora de entrar a escena y los chicos observaban a las personas tomar sus asientos. Ellos eran el último evento antes del cierre final en el fogón; eso los hacía sentirse nervioso, pero entusiasmados a la vez.
- Wow, hay mucha gente, esperó que todo salga bien – se decían entre sí. Cuando Ciel (con el vestido ya puesto) escuchó eso, husmeó a través del telón y sus ojos se ensancharon al ver el teatro lleno. Saber que tenía que actuar frente a esa cantidad le puso los pelos de punta y muy nervioso.
- CHICOS! Aquí les traemos a nuestro nuevo Romeo! – anunciaron y el chico se volteó de golpe. Sus compañeras abrieron camino para que pasara el Romeo ideal. Todas gritaban de emoción ante su belleza; de verdad era perfecto. De haber sabido que él sería el protagonista, hubiera una pelea a muerte por el rol del joven. Este se ruborizó con solo observar la esbelta figura de Sebastian en el traje renacentista. Cuando sus miradas se cruzaron, esta la desvió avergonzado mientras que el moreno sonrió.
- Qué opinas? – le preguntó.
- No voy a contestar a eso – gruño.
- Jajaj, en cambio tú te ves hermoso vestido así
- Silencio! – gritó – para qué estás aquí en primer lugar?
- No escuchaste? Yo soy el suplente – respondió con suma tranquilidad – las chicas estaban desesperada y me pidieron que remplazara a Tetsuo y acepté.
- Seee claro – sarcástico – tu solo lo hiciste para…
- CHICOS! – Shizuka llamó a todos y estos se acercaron – ya es hora, vayas a sus posiciones que vamos a empezar! – gritó eufórica y los demás la siguieron.
- HAI! – tomaron sus puestos. Era momento de que Ciel probara su talento como actor, sin embargo estaba un poco asustado.
- AH! Ciel-kun – se dio la vuelta.
- Qué?
- Ponle animo, si? Solo por esta vez
- De acuerdo; trataré – dijo de mala gana – pero no te prometo nada
- Gracias! – levantó el pulgar – estaré al lado del escenario para ayudarte si se te olvida el dialogo – le señalo el lugar donde se encontraba un estrado – suerte.
- Gr-gracias – le costó agradecerlo ya que nunca lo ha hecho.
El murmullo de la gente retumbaba en el teatro. Estaban ansiosos por saber qué es lo que 1er año organizó y esa respuesta apareció cuando se apagaron las luces.
En la hermosa Verona, dos familias de igual nobleza, arrastradas por antiguos odios, se entregan a nuevas turbulencias, en que la sangre patricia mancha las patricias manos. De la raza fatal de estos dos enemigos vino al mundo, con hado funesto, una pareja amante, cuya infeliz, lastimosa ruina llevara también a la tumba las disensiones de sus parientes. El terrible episodio de su fatídico amor la persistencia del encono de sus allegados al que sólo es capaz de poner término la extinción de su descendencia.
Cuando finalizó el narrador, las cortinas se abrieron dejando a la vista la hermosa escenografía junto con un grupo de jóvenes preparándose para actuar. Ciel los observaba un poco envidioso, por la facilidad que ellos tenían para decir sus líneas y él se moría de los nervios por temor a equivocarse.
- Provocar es mover y ser valiente, plantarse, así que si te provocan, tú sales corriendo – se los escuchaba hablar, las personas los miraban con atención para no perder el hilo de la historia. Los personajes iban y venían y el turno del joven se aproximaba, por eso se puso a repasar el guión (aunque en realidad no era necesario). En un momento, las chicas empezaron a gritar y el chico confundido se acercó al escenario y visualizó a Sebastian diciendo su diálogo:
- ¡Ah! Las horas tristes se alargan. ¿Era mi padre quien se fue tan deprisa? – su actuación fue impecable, las mujeres se entusiasmaron al ver a un Romeo perfecto y tan buenmozo y lo mismo puedo decir de Ciel que se quedó atónito por la realidad de esa frase. Los minutos pasaban y todavía no había llegado el turno del pequeño, cada vez se encontraba más y más nervioso que creía que iba vomitar, hasta que Sebastian salió de escena y le dijo:
- Finalmente ya es tu turno - eso no mejoró en nada, de hecho lo puso peor. Su corazón no dejaba de latir, su respiración se volvía irregular, como si estuviera a punto de desmayarse.
- Ama, ¿y mi hija? Dile que venga – comenzó la cuarta escena.
- Ah, por mi virginidad a mis doce años, ¡si la mandé venir! ¡Eh, paloma! ¡Eh, reina! ¡Santo cielo! ¿Dónde está la niña? ¡Julieta! – lo llamarón pero no hubo respuesta. Estaba petrificado, Shizuka le dijo que entrara pero no le hacía caso, se encontraba con pánico escénico. El moreno se percató de eso mientras tomaba un trago de agua, entonces, se acercó y le susurró.
- Todo está bien, no te preocupes – eso lo ruborizó.
- No me des ordenes – le reprochó, pero por lo menos lo que le dijo lo tranquilizó un poco como para empezar y cuando su compañera lo llamó de vuelta, salió a actuar.
- ¿Qué hay, quién me llama? – las chicas se enamoraron de lo tierno que se veía el niño con ese vestido rosa que se pusieron como locas. Sebastian se sorprendió por el realismo que tenía su actuación, parecía que lo que dijese fuese de verdad.
- Tu madre
- Aquí estoy, señora. ¿Qué deseáis? – continuaba, el pequeño era muy buen actor, se tomaba la obra en serio. Durante el monologo de la criada, Ciel estaba muy pensativo, lo único que quería era terminar cuanto antes, aunque eso implicara tener que besar a Sebastian en frente de todo el mundo. Esperen…besarlo? En que estaba pensando? Si era obvio que iba a ser falso, no sé por qué creyó que tendría que hacerlo en serio. Acaso será… que una parte de él deseará hacerlo?
- ¡Chsss...! He dicho. Dios te dé su gracia; fuiste la criatura más bonita que crié. Ahora mi único deseo es vivir para verte casada – esa frase lo hizo volver a la tierra y seguir actuando.
- Pues de casamiento venía yo a hablar. Dime, Julieta, hija mía, ¿qué te parece la idea de casarte?
- Es un honor que no he soñado – decir eso, lo enfermaba. Cuando su turno terminó, el moreno salió de nuevo a escena. Por fin el pequeño podría tomarse un respiro, sin embargo, en medio del baile, Ciel escuchó lo que dijo su sensei
- ¡Ah, cómo enseña a brillar a las antorchas! En el rostro de la noche es cual la joya que en la oreja de una etíope destella... No se hizo para el mundo tal belleza. Esa dama se distingue de las otras como de los cuervos la blanca paloma. Buscaré su sitio cuando hayan bailado y seré feliz si le toco la mano. ¿Supe qué es amor? Ojos, desmentidlo, pues nunca hasta ahora la belleza he visto– se sonrojo, es como si lo estuviera describiendo (pero en sentido teatral), sus líneas eran verdad. Por un lado, lo hacían sentir avergonzado, pero por el otro… feliz.
Al fin llegó. La primera escena de ellos dos juntos; el niño estaba nervioso, sin embargo, tenía que soportarlo si no quería que toda su tortura fuese en vano, además la gente los miraban atentamente porque por primera esta versión era mucho más interesante que las que ya se han representado, además de que tanto el joven Phantomhive como el joven Michaelis tenía un gran talento en la actuación. Personificar tan bien a sus personajes que ambos creían que lo que decían provenía desde lo más profundo de sus corazones.
- Si con mi mano indigna he profanado tu santa efigie, sólo peco en eso: mi boca, peregrino avergonzado, suavizará el contacto con un beso.
- Buen peregrino, no reproches tanto a tu mano un fervor tan verdadero: si juntan manos peregrino y santo, palma con palma es beso de palmero.
- ¿Ni santos ni palmeros tienen boca?
- Sí, peregrino: para la oración.
- Entonces, santa, mi oración te invoca: suplico un beso por mi salvación.
- Los santos están quietos cuando acceden.
- Pues, quieta, y tomaré lo que conceden – le da un y corto tierno beso en los labios. Las mujeres gritaron contentas, aunque la realidad del universo es que querían que fuese más largo y apasionado (N/A: igual que yo, jejej)- Mi pecado en tu boca se ha purgado.
- Pecado que en mi boca quedaría – se toca los labios serio, ocultando su sorpresa.
- Repruebas con dulzura. ¿Mi pecado? ¡Devuélvemelo!
- Besas con maestría – le comentó antes de irse. Al desaparecer de la vista de la gente se quitó la máscara dejando a la vista su cara de vergüenza y asombro. "N-NOO! Me dijeron que el beso iba a ser falso! ME ENGAÑARON! Que humillación!" se dejo caer de rodillas al suelo perturbado, esperando la siguiente parte, que era la del balcón. Por otro lado, Sebastian lo miraba inquieto "Qué le ocurre? Tanto le preocupa que lo bese en público?" pensó "capaz debí seguir las instrucciones de la señorita Shizuka y falsear el beso, pero no creí que se lo tomaría tan mal"… Llegada la clásica escena del balcón ambos protagonistas interpretaban con credibilidad.
- Se ríe de las heridas quien no las ha sufrido. Pero, alto. ¿Qué luz alumbra esa ventana? Es el oriente, y Julieta, el sol. Sal, bello sol, y mata a la luna envidiosa, que está enferma y pálida de pena porque tú, que la sirves, […] – el chico se muestra - Ah, es mi dama, es mi amor! ¡Ojalá lo supiera! Mueve los labios, mas no habla. No importa: hablan sus ojos; voy a responderles. ¡Qué presuntuoso! No me habla a mí. Dos de las estrellas más hermosas del cielo tenían que ausentarse y han rogado a sus ojos que brillen en su puesto hasta que vuelvan. ¿Y si ojos se cambiasen con estrellas? […]
- Ay de mí!
- Ha hablado. ¡Ah, sigue hablando, ángel radiante, pues, en tu altura, a la noche le das tanto esplendor como el alado mensajero de los cielos […] - el muchacho se ponía muy alterado cuando lo escuchaba; parecían sus líneas fuesen reales; que sus frases llenaban un vacío dentro suyo. Acaso… sentía amor? La escena transcurría y transcurría, Ciel estaba un poco ido, a pesar de responder al dialogo de su maestro.
- ¡Ah! Más peligro hay en tus ojos que en veinte espadas suyas. Mírame con dulzura y quedo a salvo de su hostilidad. – lo que dijo raramente lo exaltó. Esa mirada carmesí lo penetraba, su rostro se reflejaba en él; es como si observara su interior.
- Por nada del mundo quisiera que te viesen.
- Me oculta el manto de la noche y, si no me quieres, que me encuentren: mejor que mi vida acabe por su odio que ver cómo se arrastra sin tu amor– no soportaba más, tener que oír esas palabras, lo asustaban, o peor aún, causaban que algunas gotas amenazaran con salir. No sabía que pensar, decirle que lo amaba, que nunca lo abandonaría, era totalmente absurdo, nadie jamás le había dicho eso , al menos no metafóricamente. Justo en ese momento, la "criada" lo llamó, eso lo alivió un poco, así que finalizó.
- Unas palabras, Romeo, y ya buenas noches. Si tu ánimo amoroso es honrado y tu fin, el matrimonio, hazme saber mañana (yo te enviaré un mensajero) dónde y cuándo será la ceremonia y pondré a tus pies toda mi suerte y te seguiré, mi señor, por todo el mundo – le dijo y se fue. Antes de que se fuera se percató que en los ojos del niño había una lágrima que lo dejó algo confundido. "Qué le ocurre? Nunca lo vi así, será que esta obra lo esté ablandando?" se preguntó cuando cerraron el telón para finalizar la escena.
Ya va casi 1 y media desde que la obra comenzó, pero eso no le importó a la gente, a ellos les encantaba ver esta tragedia y más si la protagonistas eran representados por tan talentosas y hermosas personas. Ciel tomaba un trago de agua antes de volver a salir, y cada tanto observaba a Sebastian charlar con sus compañeros elogiándolos por tan maravilloso y elaborado trabajo. "hmp, ese tonto" pensó algo irritado.
- CIEL-KUN! TE TOCA – le gritaron.
- Ya voy – dijo de mala gana. Ya se acercaba el final, estaba aliviado de saber que ya muy pronto esta tortura terminaría, pero todavía no dejaba de pensar en las cosas que le decía el moreno, en medio de su actuación, no importaba cuantas veces trataba de buscarle la vuelta, sus diálogos eran verdaderos! Se los decía a él y no al personaje, no obstante, ahora debía dejar eso de lado por el momento y pensar en su monologo que causaría su falsa muerte para así escapar con Romeo y no tener que casarse con el conde París
- Buenas noches. Acuéstate y descansa, que lo necesitas– las chicas se fueron dejando al joven solo y este se dirigía al centro del escenario.
- […]Temo que sí y, sin embargo, creo que no, pues siempre ha demostrado ser piadoso. ¿Y si, cuando esté en el panteón, despierto antes que Romeo venga a rescatarme? Tiemblo de pensarlo. ¿Podré respirar en un sepulcro en cuya inmunda boca no entra aire sano y morir asfixiada antes que llegue Romeo? O si vivo, ¿no puede ocurrir que la horrenda imagen que me inspiran muerte y noche, junto con el espanto del lugar...? […] - bebió la droga que le dio el fraile y cayó "muerto" en el escenario.
Al fin llegó, el momento más esperado por todos, la muerte de la pareja más deseada en todo Japón. Las chicas sostenías sus pañuelos para secar las constantes lágrimas que caían por su rostro. Miles de actores interpretaron esta obra, pero nadie la había interpretado como ellos, sus diálogos alcanzaban hasta lo más profundo de sus corazones. Aparentemente a Romeo nunca le dijeron que la muerte de su amante era falsa, así que fue en la búsqueda de su cuerpo en la cripta de su familia y morir a su lado con la ayuda de un veneno que le dio su criado.
- Cuántas veces los hombres son felices al borde de la muerte! Quienes los vigilan lo llaman el último relámpago. ¿Puedo yo llamar a esto relámpago? Ah, mi amor, mi esposa, la Muerte, que robó la dulzura de tu aliento, no ha rendido tu belleza, no te ha conquistado. En tus labios y mejillas sigue roja tu enseña de belleza, y la Muerte aún no ha izado su pálida bandera […] – ve compasivo el cuerpo del muchacho y para variar el pequeño husmeaba con su único ojo visible, el rostro de Sebastian hablando de una forma tan sensible y desesperada que lo hacía ruborizarse levemente - ¡Ah, querida Julieta!¿Cómo sigues tan hermosa? ¿He de creer que la incorpórea muerte se ha enamorado y que la bestia horrenda y descarnada te guarda aquí, en las sombras, como amante?[…] – lo miró y cerró rápidamente sus ojos, no quería escuchar más, esas palabras podrían llegar a quebrarlo en cualquier momento y no era lo que más deseaba - sellad con un beso un trato perpetuo con la ávida Muerte! Ven, amargo conductor; ven, áspero guía. Temerario piloto, ¡lanza tu zarandeado navío contra la roca implacable! Brindo por mi amor. – cuando escuchó que lo besaría de vuelta se preocupó, sin embargo, no sintió, nada. "Qué pasó? N-no me besó? P-por qué?" pensó y aunque no lo crean, lo pensó un poco decepcionado, ya que desde lo más profundo, anhelaba ser besado por él otra vez. No obstante lo más importante de todo era que lo que dijo fue cierto, a pesar de ser un línea de guión, esa palabras vinieron desde lo más recóndito de su corazón. Realmente lo amaba. Eso es posible? Qué alguien amara a Ciel Phantomhive? Quién sabe. Todo puede ser posible y esta situación lo comprueba. Todo esto le abrió la mente, ya entendía ese sentimiento extraños que tanto lo atormentaba…. Era el amor. Es verdad, Ciel amaba a Sebastian, por eso se sentía incomodo ante su presencia. Aún así se encontraba feliz de serlo (N/A: wow, el nene se armó la mega reflexión O_O además de que se liberaron sus emociones). Sin embargo, tenía que ocultarlo, no obstante hacerlo era difícil, es por eso que no tuvo más opción que aceptarlo.
Cuando se despertó, se encontró con su compañero que cumplía el rol del fraile:
- Ah, padre consolador, ¿dónde está mi esposo? Recuerdo muy bien dónde debo hallarme, y aquí estoy. Dónde está Romeo? – preguntó con rostro preocupado.
- Oigo ruido, Julieta. Sal de ese nido de muerte, infección y sueño forzado. Un poder superior a nosotros ha impedido nuestro intento. Vamos, sal. Tu esposo yace muerto en tu regazo, y también ha muerto Paris. Ven, te confiaré a una comunidad de religiosas. Ahora no hablemos: viene la guardia. Vamos, Julieta; no me atrevo a seguir aquí– se va dejando al pequeño solo en un ataúd al lado del cuerpo del moreno.
- Marchaos, pues yo no pienso irme - lloraba - ¿Qué es esto? ¿Un frasco en la mano de mí amado? El veneno ha sido su fin prematuro. ¡Ah, egoísta! ¿Te lo bebes todo sin dejarme una gota que me ayude a seguirte? Te besaré tal vez quede en tus labios algo de veneno, para que pueda morir con ese tónico – sus labios se aproximaban para besar la cálida boca de su profesor.
En la cabina de iluminación, Kumiko controlaba que sus amigos no cometieran errores y seguía la historia al pie de la letra hasta que llegó el momento decisivo.
- Haaa, quiero ver como reaccionarás ante el beso - murmuró por lo bajo soltando una risita maligna, sin embargo cuando vislumbró que le chico no mostraba resistencia como solía hacer en los ensayos; se sorprendió de una forma increíble "qué hace? De verdad lo va a besar? Está loco, si lo hace se perjudicará" pensó. No obstante, cuando observó que sus labios se aproximaban " lo besará!, realmente lo besará!" se mordió el labio con rabia….. "ASHH me arrepentiré de esto, lo sé" se acercó a sus compañeros – APAGUEN LAS LUCES! – gritó y todos la miraron confundidos.
- Qué? Por qué? – le cuestionaron
- SOLO HAGANLO! - con miedo ante su reacción le hicieron caso y bajaron el interruptor principal haciendo que el todo teatro quedara oscuro
"Algún día me lo agradecerás Ciel"
(N/A: ven? No siempre soy mala jejej ^^)
El salón completo se quedó a oscuras todas gritaron de miedo y decepción al ver que les arruinaron el beso, no obstante, no puedo decir lo mismo de Ciel y Sebastian, ya que al momento del apagón el joven tocó los finos y cálidos labios de su sensei. El moreno abrió los ojos en shock al sentir que ese beso era real y no actuación, eso que quiere decir que LO ACEPTÓ! Finalmente aceptó sus sentimientos, por eso aprovechó la oscuridad para profundizarlo.
- Nghhhh – gimió el de orbes azules cuando sintió como su lengua danzaba en armonía junto con la del de ojos rubíes. Su aire se agotó así que tuvieron que separarse, pero aún seguían unidos por un fino hilo de saliva.
- Haaa… no puedo creer que me hayas aceptado – jadeo de felicidad.
- Haaaa….es tu culpa por hacerme sentir así – desvió la mirada sonrojado.
- Jajajaja eres tan lindo Ciel-kun – atrajo su rostro para darle un tierno beso el cual recibió sin pelea.
- Después seguirás con tu discurso ahora hay que terminar la obra, las luces no estarán apagadas por siempre.
- Lo sé – volvieron a sus posiciones con la suerte de que justo se encendieron las luces. La gente observó que el besos había terminado, la mitad de la misma (mujeres) se quería poner a llorar.
- Tus labios están calientes – dijo triste, sin embargo, un ruido extraño lo exaltó y eran los guardias que se aproximaban y justo visualizó el puñal que tenía Sebastian.
- ¿Qué? ¿Ruido? Seré rápida. Puñal afortunado, voy a envainarte. Oxídate en mí y deja que muera – se apuñala y cae abrazando a su (y ya es oficial) amante permaneciendo juntos por toda la eternidad. El telón se cerró para darle fin a esta maravillosa obra. El público aplaudía, lloraba, gritaba, etc. Fue la interpretación más hermosa y más real que hayan visto. Cuando las cortinas se abrieron de vuelta para mostrar a todo el elenco y saludarlos, ellos se pararon y los felicitaron hasta morir y justo en eso Shizuka se acercó al frente para hablar.
- Muchas gracias por haber venido a ver nuestro show; fue un arduo trabajo por parte de todos nosotros para ustedes – sonrió y todos aplaudieron – ahora los invitamos a que vayan al campo de deportes para ver el fogón y presenciar el cierre de nuestro festival! – finalizó con su alegría y la congratularon con entusiasmo.
El fuego ardía en su más grande esplendor, y mejor aún cuando se está bajo de un cielo estrellado donde miles y miles de estrellas iluminaban el territorio escolar. La gente disfrutaba los últimos minutos del festival bailando, jugando o incluso observando a aquellos que danzaban alrededor del fogón. No obstante oculto y alejado de la feliz multitud, se encontraba Ciel Phantomhive mirando en silencio, hasta que una sombra se le aproximaba por detrás.
- En qué piensas? – le susurró y el chico saltó.
- Deja de asustarme! y no es de tu incumbencia
- Acaso será lo que ocurrió en medio de la obra? - abrió los ojos – jeje, di en el blanco – se acercó a él tomándolo por sorpresa.
- A-ALEJATE! – lo empujó.
- Vamos, no tiene por qué sentirte tan avergonzado de saber que amas a alguien
- CALLATE! – forcejeaba, pero el moreno solo se arrimaba más y más hasta acorralarlo contra la pared. Ciel evitaba mirarlo enfocando su vista solo en el suelo y tener los ojos fuertemente cerrados.
- Mírame – le tomó cuidadosamente del mentón para que sus rostros se enfrentaran – no te preocupes, yo no te haré daño, lo prometo – junto sus labios con los del menor en un cálido, tierno y apasionado beso que fue acompañado con los bellísimos fuegos artificiales dando final al Festival Anual del Instituto Fushimi. Las personas no quitaban la vista de ese precisos espectáculo pirotécnico.
- Sugoi!/Kawaii! – eran las palabras que decían para expresar la hermosura de tal cierre, sabiendo que realmente no existía palabra para tal descripción. Por otro lado, nuestra querida pareja seguía hundida en tan romántico acto de amor verdadero, que a cada minuto se volvía más y más especial al estar bajo un cielo estrellado siendo decorado por varias explosiones de colores.
- Ahhhh… Sebastian – Ciel gemía ante las constantes caricias que sentía por su frágil y pálido pecho. Habiendo finalizado el evento regresaron a su departamento para hacer la más grande expresión de amor que existe en el mundo. El moreno besaba cada rincón de su dulce cuerpo, ya no podía aguantar más; había pasado mucho tiempo desde que lo hicieron por primera vez esa noche en las vacaciones y se había estado reservando para otra oportunidad sabiendo lo impaciente que es, además de que siempre tenía que tener en cuenta los sentimientos del niño, porque al ser pequeño (pero bien arrogante) hacer este tipo de cosas a su edad es ilegal, aparte de que podría llegar a traumarlo. Su boca se topó con sus tiernos pezones que al rato se convirtieron en una jugosa golosina – AHHHH!
- Que delicioso – lamia y succionaba cada centímetro de ese botón. El joven gemía descontrolado ante sus roces, quería calmarse pero eso le causaba más problemas, entre ellas darle mucho placer.
- Nghhh…. B-basta.. – susurró al estremecerse, sufrir un shock deleitable de vuelta no era lo que tenía en mente, no obstante las manos y las caricias que le hacía sorprendentemente no le causaron asco, de hecho lo hacían sentirse muy bien, capaz el dejarse llevar por lo que le dictaba su recién "reanimado" corazón, le permitiera gozar de la situación – aaahhhh
- Relájate todo está bien – lo mira compasivo para luego besarlo.
- N-no me des órdenes – le dice.
- Jajajaj – en medio de su risa su mano bajaba lentamente hasta meterse dentro del pantalón y masajearle su reciente erecto miembro.
- AHHHHH! – se retorcía de complacencia ante sus subidas y bajadas e inconsciente de sus actos, intentó quitar su mano de su parte intima, pero el moreno se las agarró.
- Qué pasa? Por qué tratas de detenerme? – le preguntó.
- N-no… lo sé – respondió jadeante con la cabeza mirando a un lado. Gotas de sudor frío corrían por su cuerpo. Sebastian notó en sus ojos, al igual que su respuesta, opacidad. Se lo veía muy cansado por todo lo que le sucedió en el día: la obra, la confesión, el stress, etc. Sentía lastima, pero esperó mucho por volver a unirse con él, no obstante, no quería ganarse un "te odio" de por vida, así que prefirió preguntarle:
- Deseas continuar? Luces cansado, si quieres podemos posponerlo para mañana – como no recibió respuesta, se movió de arriba del cuerpo del nene, sin embargo, una mano lo detuvo – Ciel-kun?
- P-por favor…. N-no te detengas – lo observaba con ojos suplicantes y algo vidriosos, haciendo que el moreno perdiera el control de su persona ante tan perfecta e inocente mirada y lo abrazo fuertemente – S-sebastian?
- Ciel – pronunció su nombre con total felicidad. Continuando con la que había dejado pendiente, masajeo su miembro de arriba abajo.
- Ahhhhh… s-se siente bien – admitió mientras miraba como el de ojos rubíes descendía sus rostro para comerse ese sabroso órgano – AHHHH! – su boca subía y bajaba, al igual que su lengua lamía y contorneaba la punta. Su necesidad de alimentarse de ese pequeño era gigante. A pesar de estar loco mentalmente, trataba de no hacerle daño o de aumentar la velocidad o menos que se lo pidiera – haaa…. M-me vengo – dijo y justo en ese momento había soltado por todo su cuerpo y el del hombre pequeñas gotas de semen. Al parecer no había llegado por completo a su límite, por eso aprovecho para seguir con el siguiente paso.
- mmm… ahora que ya eres oficialmente mío, esto sabe mejor que antes – se limpió los dedos con su lengua y una vez que ya estaban relucientes y ensalivados metió el primero en su entrada.
- Ahhhhh…. d-duele – se tensó.
- Shhhh… recuerda que tienes que relajarte – le susurró a su oído.
- Ca-cállate… ahhh - Sintió como su dedo daba vueltas lubricando cada centímetro de su orificio. Luego introdujo el segundo – AHHH… d-detente – lloraba por el dolor, ni siquiera sujetando las sabanas podía soportarlo.
- Relajate – besaba en forma descendiente por su pequeña espalda.
- Ahhhh...
- Creo que ya es hora, no crees? - le sonrió.
- Haaa… haaaa… y-ya hazlo… - le dijo serio, a pesar de que exigía con toda sus fuerzas que se uniera a su cuerpo. Antes de iniciar Sebastian le susurró una frase que hizo que se ruborizara al extremo- AHHHHH! – gritó ahogado de placer a los cuatro vientos cuando lo penetró.
- Haaa… esta cálido – comentó ya unido a él.
. Y-ya… m-muévete – dijo por lo bajo para que no lo escuchara, no obstante, el moreno lo oyó perfecto y comenzó a moverse lenta y rítmicamente. Ambos gemían al unísono en signo de amor y unidad. Estaban deseando esto desde aquella vez.
- Ahhhh… se siente bien, no lo crees Ciel-kun?
- Silencio… AHHH – lo calló una fuerte ola de satisfacción erótica (N/A: se me acabaron los sinónimos -.-). El resto de la noche fue un ambiente inundando de gozo, gemidos y todas las palabras que existen en el santo universo para describir lo especial que fue para nuestra pareja. Cuando llegaron al tan ansiado clímax, Sebastian, sin poder evitarlo, se vino dentro del niño y calló encima de él cansado y cubierto de sudor frío. Los dos intentaron normalizar sus respiraciones. Nunca habían estado tan excitados como la primera vez, sin embargo que tu ser amado corresponda tus sentimientos es la respuesta absoluta para explicar el alto nivel de éxtasis vivido hace un momento.
- Te amo Ciel Phantomhive – lo besó profundamente en los labios el cual fue aceptado por el joven.
- Y-yo… también – se atrevió a decir sonrojado antes de que Morfeo los visitara.
- Señor, aún no hemos logrado encontrar la lista – dijo un hombre de aspecto sospechoso que acababa de infiltrase en las empresa Funtom.
- Cómo que no la encontraste? – gritó una voz furiosa desde el teléfono.
- L-lo siento jefe, revisaré de nuevo – se disculpó.
- Haaa, no te preocupes, regresa a la base
- Hai – colgó el celular. Mientras tanto en el lugar más recóndito de un edificio abandonado, se encontraba un hombre de esmoquin blanco, pelo gris, y ojos violetas agitando una copa de vino en sus manos.
- No puedo creer que ya hayan pasado 7 años y aún no tengamos suerte… haaaa… será mejor que le hagamos una pequeña visita a nuestro querido "conde" *risa malévola"
"Abrázame fuerte, para que pueda sentir lo que es la pasión en tus brazos y la felicidad de tus labios, mírame profundo, para que mirándote me enamores y con una caricia te entregue mi vida."
Continuará...
YAY! AL FIN LA OBRA! JAJAJA ME habia olvidado de subir el otro capi, las cosas de la facu me estan matando pero al menos actualize, espero que les haya gustado el como maneje la obra ajajaj XD
PLEASE REVIEWS!
