Disfruten!
Cap. 12: "Engaño"
Han pasado ya cuatro meses desde que Ciel y Sebastian se conocieron y un mes desde que se convirtieron en amante. Es muy difícil hacer que el joven lo acepte, ya que lo niega todo el tiempo a pesar de corresponder dichos sentimientos. Una tarea complicada para nuestro moreno de ojos rubíes.
el….
" mm alguien dice mi nombre, pero quién es?"
iel….
"Quién es? Quién me llama?"
Ciel….
"Es una sensación muy familiar, ya que yo conozco esta voz pero no logro identificarla… además de que siento que me mueven. Pero por alguna razón no puedo responder, es como si mi cuerpo estuviera paralizado"
- Ciel despierta! – saltó de repente el niño ante el grito que casi se cae de la cama.
- Qué?Qué? Estoy despierto – miro a todos lados aturdido.
- Sal de la cama – con los ojos aún fuera de foco por la luz distinguió la figura de Sebastian al lado suyo.
- Mmmm… 5 minutos más – gruño mientras se acomodaba sobre su almohada para volver a dormir y el moreno suspiró.
- Llegarás tarde a la escuela – al escuchar eso Ciel se levantó de repente.
- Porque no me lo dijiste antes? - agarro su parche y se dirigió al baño para arreglarse.
- Estuve 20 minutos intentando despertarte; no es mi culpa que tengas el sueño pesado – dijo en tono burlón.
- Tsch – refunfuño y se encerró en el tocador. "Dios! Cómo puedo amar a alguien como él?" Un momento… acaba de decir "amar"? Nunca en su vida había vuelto a sentir algo por alguien desde el incidente, no obstante Sebastian era distinto, era una de las pocas personas que se interesaban por él y no se refería al aspecto físico, sino emocional. Soportaba su temperamento y… "En qué rayos estoy pensado?" – se mojó la caro varias veces para despabilarse. Una vez que terminó de preparars, se dirigió a la cocina a desayunar y al entrar pudo ver a Sebastian sentado tomando su café y el leyendo su periódico.
- Ahí está tu desayuno, es tu té preferido con algunas galletas.
- Gracias – dijo y se sentó a comer. El silencio invadía la habitación hasta que el moreno habló.
- Me imagino que ya empezaste a estudiar para los exámenes, no? – le preguntó.
- No – contestó secamente y el hombre se sorprendió.
- No? Cómo que no? Los exámenes son la próxima semana
- Estuve muy ocupado con la empresa – dejó la taza a un lado – pero tampoco es para exagerar, como verás siempre tengo buenas notas – finalizo con un sonrisa burlona – terminé, me voy a la escuela – se fue dejando al moreno solo y extrañado, sin embargo en un momento Sebastian rió.
- Bueno…. yo también debería irme a trabajar, pero primero a lavar los platos.
Corriendo por las calles de la ciudad se encontraba nuestro pequeño de cabellos azulados para llegar a tiempo al Instituto.
- Dios, ese idiota – gruño – por su culpa voy a llegar tarde – mientras trataba de acelerar el paso, sintió otra vez a "esa persona" observándolo. Harto de todo, ideó un pequeño plan para atraparlo, que consistía simplemente en fingir que no pasaba nada y seguir su camino hasta que estuviera lo bastante cerca como para agarrarlo – de esta forma no te escaparás *sonrisa* – caminó y caminó hasta que finalmente llegó su oportunidad, en la que se dio vuelta de golpe… – pero q-? - se sorprendió al no haber nadie sospechoso – Qué es lo que sucede? – se cuestionó –no entiendo! – dejando de lado eso, miró el reloj y faltaban 15 minutos para que cerraran el portón de entrada –Oh no! Debo darme prisa – salió corriendo a todo lo que le daban sus piernas.
Las campanas sonaban y todos los estudiantes se apresuraban a entrar al edificio antes de que cerraran las puertas, no obstante no todos los alumno estaban dentro. De hecho; faltaba uno, que en estos momentos metía motor para no quedarse afuera.
- Haa… haaa, Esperen! – gritó, pero no hubo resultado, las rejas comenzaron a moverse, así que dio todo su esfuerzo para alcanzarlas. Cuando las puertas se juntaron, Ciel milagrosamente pegó un salto que logró pasar sobre el portón.
- Haaa….. haaaa…. Lo logré – sonrió victorioso, sin embargo de repente empezó a toser – cof cof cof… no puede ser…. Me esforcé demasiado cof cof debo calmarme o podría empeorar – se levantó un poco tambaleante y empezó a caminar hacia su salón.
- Buenos días chicos – saludó Sebastian con un sonrisa haciendo que las chicas, literalmente, se desmayaran.
- KYAAA! Buenos días – gritaron.
- Ya, ya, cálmense, no tiene que ser así todos los días – movía sus manos – ya llevamos cuatro meses juntos
- Perdónenos.
- No se preocupen – dijo – ahora empecemos
Detrás de la puerta se encontraba nuestro joven de ojos azules esperando la oportunidad para infiltrarse sin que se dieran cuenta. Al abrir lentamente la puerta se quedó perplejo al ver a Sebastian dando su lección.
"Ese bastardo. Cómo es posible que este aquí? Si yo salí antes que él" Se escabulló escrupulosamente hasta llegar a su escritorio, pero al rato fue descubierto.
- Disculpe Joven Phantomhive, pero no creo que llegar tarde forme parte del reglamento – el moreno se dio vuelta al igual que sus compañeros y el niño se ruborizó de la vergüenza.
- T-tuve un pequeño inconveniente al llegar aquí – desvió la mirada.
- Bueno, que no vuelva a suceder, ahora tome asiento – le indicó y este siguió su camino.
En la hora del almuerzo, un furioso Ciel caminaba por el pasillo para buscar a Sebastian y aclarar lo de esta mañana.
- Sebastian! – gritó y este se volteo.
- Pasa algo Ciel? Tengo que ir a la biblioteca a buscar información para ya terminar a armar las pruebas de la semana que viene – le dijo.
- Dime… - y el hombre lo miró confundido – como hiciste para llegar antes que yo?
- *risita* desperdicias tu almuerzo para esto?
- No te rías y contéstame – gruño.
- Jaja, pues es sencillo…. al tener el reloj apretado, use el transporte público. Capaz, si me hubieras esperado podríamos haber ido juntos – sonrió.
- Y que todos los demás estudiantes nos vean? Si claro – sarcastic mode: ON
- Jajaja
- Deja de reírte….. me voy – se dio media vuelta.
- Aprovecha los recreos también para estudiar.
"Estudiar?" Es verdad quedaban menos de 5 días para que comenzarán los parciales y todavía no había tocado un solo libro o apunte, así que ignorando por completo a su profesor regresó a su salón a paso veloz.
Era el último módulo de la tarde y Ciel en vez de prestar atención, estudiaba a escondidas, ya que estaba seguro de que no podría hacerlo después. Estudiar? Si como no, con todo el trabajo que tenía no tendría ni el más mínimo tiempo. El fin del día llegó, el pequeño se apresuró a llegar a casa para terminar de firmar los papeles faltantes para así poder leer algo, sin embargo, la misma persona lo espiaba en su camino, pero por la prisa que tenía hizo caso omiso de su presencia y siguió caminando.
Una vez que entró en su departamento, tiró su mochila y se dirigió a su habitación.
- Tsch, tener que ser el jefe de una famosa empresa es realmente estresante y más aún cuando se está todavía en la secundaria – maldijo. Se sentó en su escritorio y comenzó a leer y firmar los papeles que le llegaban por correo al no poder ir a la oficina. Pero no solo eso, sino que también mientras firmaba, estudiaba. De alguna manera debía acabar con ambas cosas, por eso se le ocurrió hacer las dos cosas al mismo tiempo. (N/A: es un chico multifunción igual que yo XD). Luego de 3 horas sin descanso, tenía las manos y su pequeño cerebro ardiendo en llamas.
- Qué hora será? – observó el reloj – las 20:30, hace mucho tiempo que estoy con esto y Sebastian regresará muy pronto – dejo la lapicera a un lado – ahhhhhhhhh…. Tomaré una ducha – se rascó la cabeza.
- Regrese – abrió la puerta el moreno, sin embargo volvió a encontrar la sala vacía pero aún así se escuchaba perfectamente el sonido del agua - se estará bañando? – sonrió con un 10% de picardía y un 90% de perversión. Cuando entró al baño; lentamente se fue quitando la parte superior de la ropa y cuidadosamente se metió en la bañera, pero no antes sin inspeccionar el cuerpo desnudo del pequeño – se siente bien el agua caliente? – le susurró al oído causando sorpresa.
- Q?...! – intentó darse vuelta pero fue detenido por los fuertes brazos del de ojos rubíes que se encontraban uno en su pecho y el otro en su cadera– ahhh… de-detente.. ahh! – gemía.
- Por qué? Si te gusta, además hace mucho que no lo hacemos – le besó el cuello y la espalda mientras jugueteaba con uno de sus pezones y masajeaba su ya erecto miembro.
- B-basta… Nghhhh….. es vergonzoso – reprimía sus gemidos apretando los puños contra los mosaicos.
- Déjame oírte – le gira el rostro para verlo. Este estaba rojo, sus ojos brillaban de puro placer y de su pequeña boca chorreaban hilos de saliva. El moreno lo besuqueo apasionadamente mientras movía su mano arriba y abajo masturbando al niño.
- Nghhh… - se empezó a quedar sin aire, así que trataba de alejarse de su sensei, pero el mismo lo apretaba más y más que en un momento el niño se ahogó causando que tosiera ferozmente – COF COF COF
- Estas bien? – le preguntó preocupado.
- Haaa… haaa… idiota – lo insultó jadeante mientras se recuperaba, en cambio Sebastian solo rió y regresó a su trabajo de masajearlo - ¡!... B-basta! – se retorcía en un ambiente de absoluto erotismo. El agua seguía cayendo y mojando ambos cuerpos excitados, sin embargo Ciel ya estaba al límite – AHHH…. m-me…. me vengo - sin poder controlarse, el pequeño bañó tanto su pecho como la mano de Sebastian. Luego de eso cayó cansado en el suelo de la bañera respirando agitado.
" Qué me pasa? otra vez esta sensación sofocante… realmente es despreciable, no soporto que me haga esto. Me siento como un esclavo sexual. Para mí; a él solo le importo por mi cuerpo no por amor, sin embargo no puedo negarme a esa mirada carmesí que tiene…. Esperen, esperen… que acabo de decir? Ya estoy empezando a delirar" observa disimulado al moreno, pero de repente sintió una presión en su interior "qué es esto?"
- Estas bien? – preguntó.
- C-cállate – se encogió en posición fetal.
- Bueno… será mejor que me vaya y te deje bañarte – "n-no espera…. Me dejarás en este estado? Eres el único que puede ayudarme y el único que dejo que me toque, por eso…" con las pocas fuerzas que le quedaban; le tomó la muñeca a su pareja
- Hm? – se voleó – ocurre algo? – y de la nada el muchacho rodeo sus brazos en su cuello "necesito…"
- Por favor…. – susurró en su oído "necesito de Sebastian" – únete a mí
- *sonrisa* Tus deseos son ordenes - lo agarró de la cintura y lo sentó en sus piernas. Improvisando en el momento, tomó el jabón y se "enjuagó" los dedos – relájate – le dijo para luego introducirlo en su entrada. El pequeño se tensó apretando sus manos contra los hombros – shhhhh todo está bien, tú lo sabes – le mordió el lóbulo de la oreja.
-AHHH…. apúrate – le ordenó desesperado y el hombre los sacó y lentamente fue presionado la punta de su miembro contra la entra hasta meterla por completo – AHHHH! – se arqueó hacia atrás de gozo.
- Ahhhh se siente bien – comentó con cada estocada que le daba. Extrañamente se sentía más placentero que otras veces. El hombre sospechaba que al no haberlo hecho durante tanto tiempo, mejoraba más el "sabor" de este acto y aún mejor si se estaba bajo un chorro de agua caliente refrescando cada centímetro de su piel, sin embargo un agudo gemido de Ciel lo sorprendió – qué pasa? – preguntó – acaso toqué uno de tus puntos débiles? *sonrisa macabra*
- S-silencio
- Hoooo… parece ser que es verdad – a punto de moverse de nuevo.
- N-no espe… - intento inútil porque el moreno lo penetro otra vez – AHHH! – calló agotado sobre sus hombros.
- Ya te cansaste? – decepcionado – aún no he terminado – siguió moviéndose rítmicamente y el niño gemía sin control por el contacto.
- AHHHHHH…..b-basta… y-ya n-no más – le decía exhausto – m-me vengo
- Aguanta; quiero que nos vengamos juntos – le presiono la punta de su miembro para evitar tal acción.
- Duele – intentó quitar su mano pero el de ojos rubíes se lo impidió – ahhhh
- Ya casi – aumentó la velocidad mientras que Ciel inconsciente tomó su propio miembro y lo comenzó a masajear para calmar el deseo sexual que lo invadió en ese instante.
- Ahhh Sebastian, n-no puedo más – decía entre gemidos.
- Yo tampoco – ambos se vinieron manchando sus acalorados cuerpos y cayeron rendidos dentro de la bañera tratando de normalizar sus respiraciones – no estuvo tan mal, no crees? – le preguntó
- Cállate– le contesto malhumorado – no vuelvas a hacer eso.
- El qué?
- No te hagas el tonto, sabes a lo que me refiero.
- De acuerdo, de acuerdo – le dijo – no volveré a interrumpir cada vez que te bañes – rió por lo bajo –…. bueno deberíamos limpiarnos, así de esa forma podremos cenar.
- Tsch – maldijo a su vez que el moreno comenzaba a limpiar su pequeño cuerpo y el de él. Se tomaron su tiempo enjuagándose, en especial ESA parte. Saben a lo que me refiero, no? (N/A: XD!), pero finalmente terminaron justo para cenar. No obstante Sebastian preparó algo sencillo ya que eran como las 23:30 y ambos tenían que levantarse en 8 hrs.
- Lamento no cocinar algo mejor – se disculpó.
- No es nada – le dijo sin emoción alguna – ya terminé, iré a mi habitación – llevó la vajilla al fregadero.
- No quieres dormir conmigo esta noche? – propuso.
- No – se negó y el moreno también se levantó para abrazar al niño por la espalda – pero q?
- Vamos – dijo con voz sensual haciendo que se ruborizara – no seas malo. Hace mucho que no te acuestas conmigo
- B-basta, dije que no! – logró zafarse de sus fuertes brazos y se fue corriendo para encerrarse en su cuarto.
- Fuuuuuu otra noche durmiendo solo – se resignó.
Mientras tanto con Ciel:
- Haaa… haaa – se recargó sobre la puerta nervioso aún así a los dos segundos empezó a deslizarse por la misma – por qué? Por qué siempre lo mismo? – se tapaba la cara con ambas manos – este tipo quién se cree que es? haciendo lo que se le plazca con mi cuerpo, por el contrario él es el único que me hace sentir humano y yo… yo – se paró de golpe – NO! Tengo que dejar de pensar en eso – enfocó la vista en su escritorio y observó los papeles de su empresa – capaz seguir firmando me distraiga un poco.
Cuando Sebastian, se dirigió a su cuarto para descansar, noto que la puerta de la pieza de su amante estaba un toque abierta, así que por curiosidad miró dentro para ver al niño durmiendo, pero su ilusión fue cortada al verlo sentado en su estudio.
- Qué haces? – preguntó.
- Termino de firmar algunos papeles
- Bueno, pero no te desveles, ok? No quiero tener que regañarte por dormir en mi clase – cerró la puerta y siguió su camino.
- Hai hai – continuó con lo suyo. La montaña parecía no acabar. No sabía cuántas horas pasaron, él solo firmaba y firmaba; incluso en un momento casi se duerme sobre la mesa, pero su terquedad se lo impedía, sin embargo no evitaba que sus parpados se cayeran. Ya harto de todo, arrojó la pluma y estiró sus brazos para acomodar cada hueso de su cuerpo – que hora será? – miró el reloj – las 3:30 am – bostezó – mejor me voy a dormir…. Tengo que despertarme en 4 hrs.
El despertador sonaba a todo volumen. El de ojos rubíes lo apagó y se levantó para hacer su rutina de cada mañana. Se baño, vistió y preparó el desayuno, pero antes de empezar a comer, fue a despertar a su lindo uke que aún dormía.
- Ciel-kun... vamos despierta – lo zarandeó.
- Hmmmmm… déjame, tengo sueño – lo empujaba.
- Déjame adivinar, te quedaste hasta tarde verdad? – le dijo y él solamente soltó un leve "tsch" – ayy Ciel, por qué nunca escuchas?
- Ya déjame, quiero dormir – se cubrió aún más con las sabanas. Cansado de su actitud testaruda, se le acerco y le dio un beso en la mejilla sobresaltándolo.
- Qué crees que haces? – se sonrojó.
- Te despierto, no lo ves? ahora cámbiate que hay que ir a la escuela – suspirando rendido salió de la cama y se fue a desayunar
En la clase de matemáticas, los alumnos tomaban nota sobre el teorema de Pitágoras, al contrario de un joven que cuando Sebastian se volvió para preguntar si había dudas, notó que el mismo se durmió sobre su escritorio (obvio que en una posición desapercibida).
"Sabía que esto pasaría" soltó un leve suspiro – joven Standford, despierte a Phantomhive por favor – le indicó.
- Hai – se inclinó hacia adelante para despertarlo – Ciel-kun despierta – le sacudió el hombro, sin embargo al moverlo, la cabeza del niño perdió su soporte y cayó golpeándose.
- Q-que? – miró para todos lados y los demás se rieron.
- Imagino que no durmió verdad? – se cruzó de brazos.
- Ehhh… si – se avergonzó.
- Bueno, que no vuelva a ocurrir – dijo. Ambos sabían ocultar muy bien su relación. Ninguno, bueno, en especial Ciel, no permitiría que el mundo se enterara que su profesor era su pareja. Como le enfermaba decir esa palabra. El timbre sonó dando el cambio de hora.
- Los veré luego – agarró su libro y cuando abrió la puerta se encontró con la maestra de idiomas – Ahh buenas tardes Motomi-san – saludó con una sonrisa.
- Buenas tardes Sebastian-san – se ruborizó ante él. El moreno se quedó mirando confundido un rato hasta que reaccionó.
- Ehh… bueno, me retiro – se marchó.
En el pasillo, el de ojos escarlata caminaba en dirección a la oficina de Grell.
- Tengo que mostrarles estos modelos de examen que armé – echaba un vistazo a las hojas que cargaba.
TOC TOC
- Quién es? – dijo Sutcliff fastidiado mientras jugaba con uno de los utensilios de su mesa .
- Es Sebastian – contestó.
- Sebastian? – abrió los ojos de alegría – un momento! – se escuchaban sonidos extraños provenientes del lugar.
- Por qué siento que esto ya lo viví? – un gotita caía de sus sienes.
- Adelante – dio la señal y el moreno abrió la puerta solo para encontrarse a su jefe sentado sobre su escritorio con una rosa en la boca.
- Definitivamente es un DEJABÚ – dijo por lo bajo resignado.
- Hmmm Sebas-chan que te trae a visitarme – preguntó con tono sensual y el hombre recobró la postura.
- Ejemm… vengo a mostrarles estos modelos de exámenes para que los apruebe – le entregó el pilón de hojas que tenía.
- Heeee? – aura depresiva – AHHHH SEBAS-CHAN! – saltó Grell desilusionado para abrazar al moreno que fácilmente lo esquivaría, pero como tenía los papeles encima no tenía la agilidad necesaria; ambos cayeron al suelo quedando Grell arriba de Sebastian.
- Grell-san por favor quítese – forcejeaba.
- Ohhh Sebas-chan porqué nunca vienes a verme solo a mi? – lloraba.
- Ugh… disculpe, pero a mí no me gusta involucrarme emocionalmente con algo relacionado con mi trabajo (N/A: MENTIROSO! JAJA) – finalmente logró zafarse cambiando de posiciones.
- S-sebastian? – lo observó confundido y ruborizado a más no poder por la cercanía del hombre.
- Créame que no –sonrió compasivo dejando al director muy afectado y justo en ese momento la puerta se abrió de golpe provocando que ambos sujetos dirigieran sus miradas a la misma sorprendidos.
- If i visit my friend, he will be very happy – explicaba en ingles las reglas del 1er condicional. Muy pocos estudiantes prestaban atención haciendo que la profesora se detuviera. Todos se asustaron pensando que les llamaría la atención y así fue solo que de casualidad se la llamó a Ciel – joven Phantomhive – el chico se sobresaltó.
. S-si sensei? – preguntó.
- Necesito que lleves estas composiciones calificadas al director Sutcliff para que las archives – le mostró el fajón de hojas.
- Tsch… de acuerdo – con el ánimo de un Bulldog se levantó para agarra los papeles y se fue.
El muchacho maldecía a su profesora por haberle mandado a hacer este absurdo recado. Por otra parte se sintió afortunado de no tener que soportar las clases aburridas de Idiomas. Cuando finalmente llegó a la oficina, en vez de tocar, entró sin aviso.
- Perdón por la….. – al abrir sus ojos se quedó petrificado ante la escena que estaba presenciando. Sebastian, su profesor, su supuesto amante se encontraba encima de su director, como si estuvieran haciendo algo indebido. Eso lo dejó shockeado. Jamás pensó que él lo traicionaría y menos de esa forma. Quería entrar y darle un buen golpe, sin embargo no era ni el momento, ni el lugar.
- E-espera, no es lo que piensas – le dijo el moreno mientras se levantaba.
- L-lo siento, debí venir en otro momento – con la cabeza gacha dejó las hojas en el piso y cerró la puerta de golpe.
- N-NO ESPERA! – lo siguió dejando al pobre de Grell solo en el suelo.
- Huh? Qué le habrá pasado? – se cuestionó.
- Ciel espera! – le gritaba Sebastian para que se detuviera pero eso solo hacía que el chico aceleraba su paso – por favor escúchame – le tomó del brazo.
- SUELTAMÉ! – se zafó del agarre.
- Necesito que me escuches – le pidió.
- NO!
- Por favor, todo fue un malentendido
- MENTIRA! – negaba. Estaba a punto de llorar, pero llorar de la rabia acumulada de esa incómoda situación. No toleraba que lo traicionasen o dejarán solo, por eso juró jamás sentir algo por nada ni por nadie.
- Ciel – lo llamó compasivo al notar la actitud callada que tenía, incluso intentó tocarle el hombro, aún así fue golpeada al instante por el muchacho - ¡!
- BASTA! – lo miró desafiante – déjame solo – se fue corriendo por el pasillo dejando al moreno arrepentido.
"Lo sabía" pensaba Ciel mientras se alejaba más y más del lugar "sabía que el amor solo te causaría problemas". Después del incidente ambas personas no se dirigieron la palabra en todo el día.
Cuando las clases terminaron el chico se apresuró en volver a casa para estudiar y terminar los deberes de la compañía. Al llegar al departamento se encerró en su habitación y no salió en horas. No sabía qué hora era, no sabía si todavía era de día o ya era de noche, solo sabía que se le era difícil concentrarse con todo lo que había pasado. Soltó un largo suspiró de resignación y enojo "por qué?" pensaba "por qué a mí?" golpeó la mesa con tanta fuerza que varios papeles se cayeron. Mientras las recogía, se oyó el sonido de la puerta dándole a saber que Sebastian había regresado, no obstante decidió ignorarlo y volver a su trabajo.
Por otro lado el moreno se aproximaba silencioso hasta el cuarto del niño. Cuidadosamente abrió la puerta y pudo observar la pequeña figura sentada rodeada de libros. Parecía estar concentrado, pero aún así intentó razonar con él.
- Ciel… - comenzó – debes escucharme – no hubo respuesta – lo malinterpretaste todo… déjame explicarte – aún nada, por eso desistió y solo dijo – yo no hice nada de lo que tú piensas, todo fue un accidente – finalizo y dejó que el muchacho siguiera con lo suyo.
- Eres un idiota – un lagrima rodó por su pálido y triste rostro.
"Corazón por favor déjame tratar de vivir de nuevo, no traigas su imagen una y otra vez, que no ves que sufro y no quiero hacerlo, ayúdame entonces a sobrevivir"
Continuará...
aca esta el otro capi,, espero que sea de su agrado :3 jajajajjaja
PLEASE REVIEWS!
