La mujer se alzó con una sonrisa al ver que unas manitas golpeaban delicadamente sus brazos, ayudo al pequeño pelinegro a subir a la cama y acomodarse entre sus padres y el perro que se acomodó a los pies de la cama. La mujer le rodeo con uno de sus brazos como luego lo hizo su padre moviendo el cabello al pequeño que soltó una agradable risita

-buenos días

-¿Qué sucédete, Theo?-pregunto su padre

-hoy será un buen día-dijo sonriente- ¿podemos ir al parque?

-¿Por qué al parque, calabacita?-pregunto al madre

-tengo un buen presentimiento, mamá

-iremos luego del desayuno y luego del parque podemos ir a comer a algún lado

Cinco años tenía el pequeño Theodore Thomas Wayne, pero este ya era muy listo y un poco entrenado, su pequeño conocía bien las identidades de sus padres y sabía todo el secreto pero seguía siendo un niño con pataletas y todo lo que involucraba, a veces muy mimado por sus tíos, otras regañado por sus padres, pero siempre estando a la mira de todo el mundo a pesar de que sus padres tratar de mantenerlo seguro.

El pequeño caminaba al lado del gran danés con una sonrisa ante la atenta mirada de sus padres, Dick diría paranoicos pero ellos preferían precavidos, al menos sabían que Talia no le atacaría, no cuando tiene tan poco entrenamiento y en parte eso era parte del plan.

Se sentaron en el césped mientras el niño jugaba con Titus mientras el pelinegro dibujaba un poco y la mujer estaba atenta a los movimientos de su pequeño

-él está bien, Titus le cuida

-es difícil evitarlo, cariño

-Theo es nuestro hijo, Lily no sucederá nada

-sé que tú también estas preocupado, cariño… solo tratas de que me tranquilice

-tus poderes andan muy agudos-le observa- será que… ¿tenemos otro?

-¿Qué?-dijo sorprendida mirándole sonrojada-¿hablas de otro pajarito?

-¿te has sentido bien?

-bueno... no del todo pero no quería exagerar no era para tanto

-¿deberíamos hacer una prueba?

-exageras cariño… sé que estas ansioso pero… diablos-se levanta a prisa- ¿y Teddy?

-¡estoy aquí!-grito desde el árbol

La mujer miro arriba y claro no era menos que Jason con el niño en sus brazos mientras el perro trataba de escalar también para alcanzarles, de más arriba bajo Arsenal, ambos vestidos como civiles no tardaron en bajar a nivel suelo, el niño estaba emocionado. Claro que tenía un buen presentimiento, se había puesto de acuerdo con uno de sus tíos favoritos para poder ir a comer hamburguesas con ellos.

-escuche una conversación muy seria por aquí-dijo el pelirrojo

-cállate Harper-dijo el pelinegro

-¿Qué tienes planeado para hoy?-dijo la mujer mirando a Red Hood- espero que lo cuides y no pienses llevarlo al parque de diversiones luego de comer-dijo ella seria

-tu ve al hospital, Lils yo me encargo de Theo

-vamos Teddy-Bear-dijo el pelirrojo subiéndolo en los hombros

-¿Por qué mamá va al hospital?-dijo el pequeño-¿está enferma?

-no calabacita

-mamá tiene un bebe en el horno-dijo Jason con una sonrisa

-¿Por qué en el horno?

-no es eso Teddy-Bear, ella va a tener un bebe

-tío Jay-le mira curioso- ¿de donde viene los bebes?

-felicidades Jason-dijo molesta

-hey… calma no querrás contagiar tus emociones-da un paso atrás- nos llevamos a Theo, luego papi te explicara eso-le mira

-bien hecho Todd… siempre dejando un desastre y luego das un paso atrás

El niño y el perro se fueron alegres con Arsenal y Red Hood, ella miro un momento a su hijo antes de luego voltear y ver al pelinegro, él no le dejaría en paz hasta que se hiciera un examen así que dio un largo suspiro antes de hacerle caso y caminar con él al hospital. Esperaron pacientes hasta que entraron al consultorio y le hicieron unas pruebas, mientras esperaban monitoreaban la situación de su pequeño donde a pesar de las advertencias de su madre había ido a el parque de diversiones y a comer hamburguesas

-¿estas lista?

-¿Qué?-dijo sorprendida

-para otro bebe

-nuestra calabacita es a veces complicada pero… tenemos a la familia con nosotros-sonríe-

-necesito que dejes de preocuparte tanto, nadie lo atacara tan fácilmente

-pase por muchas cosas, Damian… no quiero que ni una de mis calabacitas sea tocada

-lo se… no lo permitiremos, pero no podemos vivir a la defensiva toda la vida

Fueron interrumpidos por un los toques en la puerta, un doctor entro y ambos se sentaron frente a este nerviosos, pero el sonrió y lo supieron, otra ave para el nido. La mujer estaba sorprendida pero el pelinegro sonrió tranquilo, él estaba seguro de que su esposa esperaba otra bebe. La mujer recibió un montón de vitaminas y cosas por el estilo además de los exámenes, tomaron una ecografía ya que su bebe había estado muy tranquilo los primeros tres meses, una dulce niñita o al menos eso decía la enfermera mientras veía aquella pequeña figura en la pantalla además del fuerte y rápido sonido de un latido en los parlantes.

La mujer estaba aturdida, aun sorprendida por que no había podido sentirle ¿acaso ella estaba bien? Con Teddy ella podía sentir su alegría, podía sentirse como que nadaba todo el día, sentir más fuerte otras cosas también. Pero con esta pequeña… ella no estaba reflejando aquellas cosas. La mujer se sentó sobre el primer sofá que encontró en la mansión mientras el pelinegro estaba contento, iría directamente a contarle a su padre mientras ella seguía tratando de sentir algo pero nada

-¿señorita?

-Alfred-se alza-perdona… me quede dormida

-¿está bien?

-si-toca el asiento- siéntate un momento ¿te contaron las nuevas?

-¿Qué nuevas?-dijo sentándose-¿Qué el amo Jason se llevó al joven amo Theo?

-bueno-dijo riendo- eso es una parte- hemos ido al doctor con Damian…-sonríe- tendremos una niña

-¿enserio señorita?

La mujer sonrió y le abrazo, diablos estaba asustada y no tardo en que el mayordomo lo sintiera también así que el acaricio delicadamente su cabeza para que se calmara, luego la llevo a tomar té a la cocina mientras el pelinegro apareció para rodearla con sus brazos por la espalda

-¿estás bien?

-no puedo sentirla… pero está ahí ¿Por qué?

-quizás tiene poderes como tu

-no debería… solo pasa cada cientos de años… ¿y si los bloquea?

-¿puede?

-claro que puede… sería una variación del ADN… tendría sentido-suspira- dime que es normal

-he visto muchos meta humanos, señorita Lily… quizás la pequeña señorita no es afectada simplemente, sus poderes están bloqueados por su deseo de cuidar al amo Theo

-es cierto-le sujeto los hombros- si te relajaras quizás podrías hacerlo

La mujer miro algo nerviosa, quizás si necesitaba relajarse así que fue al jardín para dibujar, intento uno de relajo, pero seguía en su mente el pequeño niño de ojos calabaza, así que dio un largo suspiro antes de dejar todo de lado, subió a su auto y se fue la piscina donde estaba su hijo con Arsenal y Red Hood

-a veces pienso que sales con mi calabacita solo para impresionar chicas-dijo la mujer sentada en la orilla

-¡hey!... también me agrada el, es parte del paquete

-hablando de paquetes… Jason… tengo miedo

-si tienes miedo se lo transfieres a ella, quizás tu no lo sientas Lils… pero ella aun así pude sentirlo

-¿podrá sentir mi miedo?

-sé que Teddy está aquí, Lils pero tienes dos hijos ahora, quieras o no… preocúpate de ella, que llegue sana y salva porque tu pequeño está a salvo con nosotros

-tienes razón-dijo mirándole- el estará bien-sonríe

La mujer volvió a casa algo cansada, entro a la habitación y escucho un ruido en el baño, tomo su bastón y camino lentamente para ver al pelinegro que había dejado caer una botella de plástico con sales de colores, ella le miro curiosa pero él se acercó y le quito su arma, la beso y se deshizo de la ropa de la mujer y la de él. La tomo en sus brazos para meterla en la bañera, sentada entres su piernas descansando en su pecho mientras el acariciaba delicadamente su vientre

-¿Qué es esto?

-Pennyworth creía que necesitabas un relajante baño ¿Dónde está Theo?

-en la piscina con Jason y Roy-suspira- el esta tan feliz con sus tíos que no pude quitarlo de ahí… él está bien Damian, siempre está bien

-lo sé ¿y tú?

-entre tus brazos creo que no hay problemas-dijo besándole -¿Cómo quieres que se nuestra pequeña se llame? Es tu turno de elegir después de todo

-Anya

-¿Anya?-dijo sorprendida-¿Por qué?

-recuerdo que te gustaba ese nombre de pequeña-besa su hombro- Anya Wayne

-me agrada… suena a alguien que le patearía el trasero a quien se le cruzara por al frente

La mujer se dejó llevar por las delicadas caricias del pelinegro, la relajada música, los suaves aromas de las velas y sales, las burbujas que flotaban en el aire y la cálida agua. Luego de un relajante baño siguió una cena en el restaurant de su primera cita, la comida oriental era algo que disfrutaban juntos, además de aquella misma mesa donde compartieron ese momento y muchos otros

La mujer se recostó sobre los suaves almohadones con un largo suspiro mientras el pelinegro estaba a su lado acariciando delicadamente su vientre en tanto la mujer tarareaba una canción mientras miraban una película

-¿tienes hambre?-le observa

-no… ¿Por qué?

-tu estomago se movió

-¿qué?-se levanta- la doctora dijo que pronto comenzaría a moverse pero… ¿hoy?

La mujer se tocó y quito rápidamente su mano, había sentido algo, había sentido aquel calor que había sentido con su pequeño se relajó que había tomado por primera vez en esos largos años. Toco delicadamente su vientre acariciándolo cuando vio otro movimiento y siento esa energía, la energía de la vida de su pequeña creciendo dentro de su vientre, sonrió alegremente mientras acariciaba delicadamente con su esposo su vientre.

De pronto se escuchó los silencioso pasos del pequeño, estaba cansado pero quería avisar que su tío le había dejado en casa luego de un día completo de diversión, sus padres le llamaron para que se sentara en medio de ambos para darle la noticia

-vas a tener una hermanita, Teddy-dijo la mujer alegre

-lo se

-¿Qué?-pregunto su padre- ¿acaso Todd te lo dijo?

-lo supe esta mañana cuando mamá me toco-les observa- ella me lo dijo

-¿la escuchaste?

-no sé cómo, lo siento papá

-descuida… ¿acaso tienes poderes como mamá?

-no lo creo… quizás ella quería decírmelo

-¿te dijo que era una chica?

-eso creo-dijo el curioso antes de tocar su vientre- quizás es cosas de hermanos

-probablemente cariño-sonríe acariciando su cabeza

-¿Cuál es su nombre?

-Anya-dijo su padre

-Anya -sonríe- nos veremos pronto

La mujer se sentó sobre el césped sonriente con la pequeña de un año sentada junto a ella, ambas con lápices en la mano y cuadernos en el regazo, la niña tenía pequeñas ondas en su cabello y los ojos azulados brillantes. Mientras tanto el pelinegro lanzo el balón a su hijo que lo atrapo rodando en el suelo con una sonrisa, se levantó a prisa antes de correr hasta él y poder comer su merienda, la mujer miro a su esposo y él se acercó a besarle. Habían conservado perfectamente su casa en Italia, ahora su cuarto de arte tenía en vez de atriles, dos camas para sus pequeños que miraban emocionados las grandes nubes moviéndose por el cielo de Génova

-¿estás bien mamá?-dijo tomando su mano

-¿Qué?

-estas… callada

-estaba pensando-sonríe- quizás ahora que Anya tiene 1 año pueda volver a ser Spectre

-yo me encargaré de ella-sonríe- pero en unos años

-serás Robin… serás el Robin de Dick cariño

-y Anya será Batgirl-dijo emocionado