Disfruten!
Cap. 18: "Salvación"
"Qué ocurre? Dónde estoy? Mi cuerpo…. se siente liviano, pareciera como si estuviera flotando, es extraño pero agradable.
Ciel…Ciel….
Una dulce voz lo llamaba.
"Quién es?" preguntaba aún con los ojos cerrados, flotando a la deriva, en un mundo desconocido.
Ciel…
"Quién me llama?"
Ciel….
Insistía la gentil voz que pronunciaba su nombre.
"Quién es?!"
Ciel….
"Contestame!"
Gritó y de repente sus ojos de abrieron de par en par. Veía el cielo azul y las nubes moverse por el viento. Parpadeo unos segundos para adaptarse a la luz e intentó levantarse , pero un agudo dolor recorrió su cuerpo
- Ughhh… duele! – se quejaba, sin embargo no se dio por vencido y puso toda su fuerza para parase siendo todo un éxito. Cuando se puso de pie, perdió un poco el equilibrio, aunque lo recupero rápido – que extraño, donde estoy? qué es este lugar? Y como llegue hasta aquí? – miro que estaba rodeado de flores, muchas flores. Eran de todo tipo, jazmines, rozas, orquídeas, y muchas otras especies. Caminaba sin rumbo por el hermoso prado con la esperanza de que sus preguntas fuesen respondidas.
En un momento diviso a lo lejos dos personas. Entusiasmado aceleró un poco su paso para alcanzarlas.
- Hola! Podrían decirme en dónde estoy? – gritó y una de las figuras se dio vuelta. Cuando lo miró su expresión cambió totalmente.
- Ciel? – la mujer se cuestionó sorprendida por la presencia del niño.
- Madre? – se quedó petrificado.
. Aumenten a 200! – gritó una enfermera que rozaba las paletas del DESA (Desfibrilador Externo Semi Automatico) – DISPERCEN! - los apoyó en el pecho del chico para reanimar su corazón.
- Nada, aún nada – dijo uno de sus ayudantes.
- Vamos pequeño, no nos dejes – se mordió el labio inferior. Llevaban varios minutos tratando de revivir el cuerpo de Ciel. Ya no sabían qué hacer, sus heridas eran muy severas y necesitaban operarlo. Lograron curar las leves, y parar las hemorragias pero desafortunadamente no respiraba y el corazón dejó de latir. No obstante, No se darían por vencidos y harían lo posible para traerlo de vuelta – aún tiene muchos por vivir, AUMENTEN A 300!
- Madre? De verdad eres tú? No es un sueño? – se acercó lentamente con las lágrimas en los ojos.
- Ciel… y-yo no entiendo,, qué haces aquí? – la mujer se cuestionó atónita.
- No lo sé, lo último que recuerdo son luces y que después desperté aquí – contestó y notó que su madre fruncía el ceño con tristeza – ocurre algo?
- Mmm.. Vincent – llamó a su esposo y el hombre se acercó a los dos.
- Hola Ciel, ha pasado tiempo – saludó.
- Pa-dre – abrió sus ojos.
- Así es, soy yo .
- Vincent, qué hacemos? Le decimos? – le preguntó Rachel.
- Decirme? Decirme qué? Qué ocurre? – se cuestionó. Realmente no entendía nada, no sabía ni como, ni por qué se encontraba en ese lugar y aún más lo confundía la presencia de sus padres. Estaba convencido de que era otro de sus sueños extraños, sin embargo no lo sentía así, verdaderamente, creía estar frente a sus padres, lo cual discutían sobre algo que parecía ser importante. Verlos hablar de esa manera preocupada lo hacía enojar, era como Sebastian, le ocultaban cosas; es por eso que harto de esa actitud los encaró - Oigan! – ambos voltearon sorprendidos – díganme que está pasando?
- Ciel.. pues verás – se le acercó la mujer lentamente se agachó para estar a su altura y le tomó de los hombros – la realidad, es que tu no deberías estar aquí, aún no
- Cómo que no? Acaso no me quieren?
- NO! Claro que no, te amamos hijo, es solo que – no sabía cómo responderle a su pregunta.
- ASHHH no entiendo nada – se agarró la cabeza desesperada soltándose del agarre de su madre.
- Ciel,, lo que tu madre quiere decir, es que este es el paraíso y que nos sorprendes que tu estés aquí – soltó finalmente el hombre.
- VINCENT! – le regaño su esposo y el pequeño le costó asimilar sus palabras.
- Para… iso? Eso quiere decir que – su voz sonaba un poco ahogada – que estoy mu-muerto?
- No, aún no lo estas hijo, tu cuerpo todavía es capaz de mantenerte convida – agregó su padre.
- En….. en serio? – de repente Rachel lo envolvió en un dulce abrazo.
- Así es cariño, tu aún no puedes morir, todavía hay gente ahí abajo que te quiere, piensa en Lizzy, las chicas, en Tanaka, en todos aquellos que te aprecian y darían la vida por ti – dijo.
"Darían la vida por ti, huh?" y ese momento la imagen de esa persona se le vino a la mente. "Sebastian" pensó. Así es, el moreno era el único ser viviente que se preocupaba tanto por él, incluso arriesgaría su vida con tal de protegerlo, tal y como lo hizo cuando estaban secuestrados, cuando estaba a una sola bala de estar aquí y acompañar a sus padres. No obstante era consciente del amor que sentía hacia él y obviamente lo negaría. "me pregunto…. Qué estará haciendo ahora?"
- Es imposible, esto no puede estar pasando – se negaba ante sus ojos la situación en la que se encontraba. No podía creer que Ciel, su ser humano más importante esté al borde de la muerte. Quería estar a su lado, pero los policías no lo dejaban pasar. Estaba desesperado, no podía permitir que se fuera, era su deber protegerlo y falló en esa simple tarea – tengo que estar ahí, no puedo dejarlo morir, mi amado Ciel – se dijo a si mismo determinado.
- Madre – sus lágrimas amenazaban con salir, extrañaba esos abrazos suyos, por eso tomo la decisión de permanecer a su lado además de que no quería perderlos; no otra vez – yo-yo quiero quedarme con ustedes – lo apartó asustada.
- Qué dices, hijo?
- No quiero separarme de ustedes de nuevo, no me importa morir – contestó.
- No estás pensando bien mi amor, Vincent DI ALGO! – le exigía su mujer.
- Veras, hijo – se le acercó y se puso a su altura – puedo ver que nos extrañas y que has pasado por mucho, pero eres joven; aún tienes mucho por vivir.
- Pero…. –quiso objetar, no obstante Vincent lo interrumpió.
- Shhhh…. Hazme caso Ciel – le dijo – no tienes algún objetivo por el cual luchar? – y al oír ese interrogante su sentido de vida cobró importancia. Así es, la sed de venganza hacía el responsable de todo esto, pasó al frente. No moriría sin antes matar a Ash. Así que por el bien del mundo, literlamente, y de su dignidad continuaría en el mundo de los vivos – e hijo?
- Yo….. yo quiero vivir – su padre sonrió.
- Ese es mi niño, aún tienes mucho por vivir y nosotros te esperaremos – oyó que Rachel le decía.
- En serio?
- Si, puedes confiar – y una sonrisa de felicidad se dibujo en su rostro después de tantos años.
- Gracias – fue lo único que le dijo antes de darse vuelta y abandonar a sus progenitores.
- Hemos criado a un gran niño, Rachel
- Tienes razón Vincent, tienes razón – abrazó a su esposo mientras observaban a su más grande orgullo marcharse del paraíso.
- Vamos! Aumenten a 350! – dijo la enfermera mientras rozaba ambas paletas del desfibrilador – Despejen! – y los chocó contra su pecho dándole un gran impulso eléctrico a su corazón. Logrando finalmente traerlo de vuelta.
- Tiene pulso – gritó feliz su compañero que medía los latidos de su muñeca exitosamente encontrándolo y la chica sonrió de oreja a oreja.
- Muy bien llévenlo al hospital RÁPIDO! – ordenó colocándolo en la camilla y poniéndolo en la ambulancia para trasladarlo de urgencia, sin embargo antes de irse, fueron interrumpidos.
- Esperen! – el moreno corrió hasta los paramédicos.
- Quién eres y cómo pudiste pasar? – lo interrogó uno de ellos.
- Eso no importa ahora, deben dejarme ir con el niño – pidió.
- No podemos permitirlo – lo negó.
- P-pero…
- Qué pasa Azuma, tenemos prisa, el pequeño necesita cirugía urgente – le reprochó y en eso vio a Sebastian. La belleza que emitía el pelinegro en esa situación era demasiada que quedó hipnotizada.
- Este hombre quiere viajar en la ambulancia - comentó y la chica reaccionó.
- Ehhh?... ejem…. Lo lamento pero no puedo acceder a esa petición.
- Usted no entiende, yo soy el tutor del niño! – se estaba poniendo frenético y todos se sorprendieron ante lo que soltó.
- Eso es cierto?
- Así es, por eso les pido que por favor que me permitan acompañarlo – rogó gentilmente y la mujer se encegueció con su rostro desesperado que no se pudo negar.
- Haaa…, de acuerdo, suba, pero rápido! – le permitió.
- Muchas gracias señorita – le agradeció mientras se subía al vehículo.
- Así que tu eres su guardián, no? – le preguntó.
- Sí, estoy a cargo de él hasta que su tutor oficial vuelva de su viaje de trabajo – contestó el pelinegro que le observaba con preocupación y tristeza a Ciel mientras le tomaba su mano.
- Y no sabes cómo paso?
- No, solo sé que es mi culpa – cabizbajo.
- Por qué lo dices? – la chica no entendía nada.
- Antes del incidente, discutimos y eso causo que se fuera del departamento – se tapo la cara ansioso, aún no podía creer que esto hubiera pasado y en ese momento la enfermera le tomó del brazo delicadamente.
- Todo está bien, lo importante es que se recuperara – sonrió y este se la devolvió.
- Gracias..
- Corran corran CORRAN! Debemos llevarlo a cirugía! – movían la camilla del joven directo a la sala de urgencias para tratar las heridas lo más rápido posible.
- Ciel! – corría Sebastian detrás de ellos.
- Sebastian-san tendría que esperar aquí – le dijo la chica –un doctor lo llamará cuando todo acabe.
- De acuerdo – se detuvo en la sala de espera. Eso si, se sentía muy incomodo ante las miradas de las mujeres que lo acompañaban.
- Dime joven, por qué estás aquí? – le preguntó una señor que se encontraba a su lado.
- Lo siento, pero no me siento cómodo hablando de eso – contestó. Tan solo el recordar esas imágenes lo hacían sentir peor, lo único que quería era sabes algo de su amado.
- Señor Sebatian Michaelis – oyó una voz que lo llamaban, levantó la vista y al ver que era el médico, rápidamente se dirigió hacia él.
- Disculpe señora – le dijo cortésmente y esta asintió.
- Soy yo, que ocurre? Como esta Ciel? – el doctor trato de calmarlo.
- Tranquilicese Sebastian-san
- Lo siento – tomo aire - como está el?
- Se encuentra bien, pero hay un problema
- Cuál problema doctor? – con tono un poco asustado.
- El joven Phantomhive durante el accidente perdió mucha sangre y necesitamos hacerle un transfucion
- Y no pidieron al banco central de sangre un poco?
- Lo hicimos pero hay demasiado transito y la camioneta de envío se quedó atascado en el medio y no llegará a tiempo. Así no podemos tratar sus heridas graves - y el moreno se mordió el labio inferior temeroso.
- Y dígame; no habrá un donador disponible?
- No lo sé, el pequeño es de tipo AB negativo (N/A: no sé si es el tipo de sangre correspondiente, pero investigue y no decía nada ¬¬), y dudo que haya alguien compatible – y al oír eso el pelinegro recordó su historial médico y milagrosamente tenían el mismo tipo de sangre.
- Yo tengo AB negativo, yo le donare sangre - dijo determinado con tal de salvar su vida.
- De acuerdo, acompáñeme – le hizo un gesto para que lo siguiera
Otro ramo de flores traído por el pelinegro fue colocado en un florero al lado del joven que yacía inconsciente en la cama con un respirador y varias maquinas monitoreando sus signos vitales. Sebastian sentado a su lado observaba como la enfermera chequeaba que todo estuviera en orden.
- Desea que le traiga algo Sebastian-san? –preguntó antes de irse.
- No gracias, estoy bien así – contestó con una sonrisa que casi derrite a la chica y esta se fue. Una vez solos dirigió su atención a Ciel. Ya han pasado cinco días desde el accidente y según los médicos, el pequeño tardaría en despertar debido a que tanto su cuerpo como su mente han sufrido una especie de trauma que requería tiempo para recuperarse – aiii Ciel,,, como te extraño – acaricio sus delicados dedos – espero que despiertes pronto (N/A: perdón si eso me quedó OOC) – ver a su preciado amante postrado en una cama de hospital todo lastimado, le hacía mal. Se sentía terriblemente culpable. Debía haberlo seguido cuando se fue y así esto no habría pasado. Todos los días se disculpaba con él a pesar de que no estuviera consiente para regañarlo como suele hacer.
TING TONG
"El horario de visita acaba de concluir, por favor rogamos a las personas que aún permanecen en las habitaciones, que se retiren para dejar descansar a los pacientes"
Se escuchó por el altavoz y el moreno triste se levantó de la silla y se despidió del joven.
- Adiós Ciel, volveré mañana – le dio un tierno beso en la frente antes de salir.
- De acuerdo, yo creo que este también nos serviría muy bien para los dos, está bien ubicado y cerca del Instituto – su mano marcó otro posible departamento con el cual se mudarían para escapar de Ash. Ahora que Ciel está internado en el hospital aprovecho los días para poner su estrategia en marcha; el cuál consistía en vender su casa y mudarse a otro un poco más lejos, ya que su enemigo sabía donde vivían. Una vez que se decidió cuál comprar, agarró el teléfono – perdón por molestarlo a esta hora – empezó con disculpas. Claro, qué individuo en su sano juicio llamaría a las 1 AM – pero necesito hablar con usted, sobre el anuncio en bienes raíces que público….. lo siento pero no puedo esperar hasta mañana…..de acuerdo…si….si….está bien….muchas gracias….adiós – colgó – listo ahora solo queda ver como es y confirmar la compra – dijo – tengo que terminar antes de que Ciel despierte – y en medio de sus reflexiones su maravilloso gato se posó en encima de él.
- Bueno Bad Luck prepárate que mañana conocerás tu nuevo hogar – el gato lo único que hizo fue maullarle indiferente e irse a dormir – jajajaja, por eso amo los gatos, son unas magnificas criaturas.
Continuará...
PLEASE REVIEWS!
