¿Una pequeña o gran confusión?

Luna se encontraba en la biblioteca buscando todos los libros de pociones posibles, pues debía hacer un trabajo y para decir verdad no entendía, no le iba nada bien esa materia. Realmente estaba muy alterada y desesperada, sentía la necesidad de llamar a su amiga, pero prefería intentar por sí sola una última vez una vez más. La rubia encontró el último libro que necesitaría en la punta del estante pero por su corta estatura no lo pudo alcanzar, así que cogió una banca tratando así de alcanzarlo, pero al bajar resbaló, para su suerte un muchacho pasaba por ahí y alcanzó a sostenerla antes que tocara el piso y se diera un buen golpe.

-Debes tener más cuidado- dijo el chico amablemente poniéndola en pie.

-Si lo tuve pero resbalé- respondió la chica volteándose para ver la cara de su "salvador" mientras de llevaba una gran sorpresa -¿Theodore Nott?- preguntó con brillo en sus ojos.

¡Es él Luna! Es el chico lindo, tierno y diferente de Slytherin!- coincidió su conciencia.

-¿Soy yo?- preguntó el chico torpemente, pues quedo hipnotizado por el gran brillo que sus grandes ojos azules reflejaban - Sí soy yo- añadió luego de unos segundos de salir de su estado de trance haciendo que la chica soltara una pequeña risa.

-¡ESPERA! ¡NO TE MUEVAS THEODORE NOTT!- gritó Luna escandalizada antes de darle una palmada en la cabeza al azabache haciendo que este se quejara y la mirara con pánico.

¡¿Qué rayos pasa?!

-Lo siento, es que tenías un torposolo en tú cabeza- dijo Luna viéndole la cara de horror del chico.

-Les recuerdo que esta es una biblioteca no una galería- reclamó la bibliotecaria con enfado.

-¿Un qué?- preguntó Nott realmente confundido y asustado después que la mal humorada bibliotecaria se fuera.

-Un torposolo, son unas criaturas que confunden tú cerebro- respondió Luna con seguridad.

-Oh, ya entiendo, y dices que ¿tenía uno?- preguntó el azabache con una mirada divertida siguiéndole el juego a la rubia.

-Sí, pero no te preocupes, ya se ha ido.

-Gracias... Menos mal- dijo Nott con diversión.

-No hay problema Theodore Nott, fue todo un placer.

-Puedes llamarme sólo Theo.

-Está bien, tú puedes llamarme Luna.

-Veo que buscas libros de pociones... ¿Necesitas ayuda?- preguntó Theo observando el libro que se encontraba apoyado en la banca.

-Que amable Theodo... Theo- corrigió la chica para luego agregar - La verdad no me va bien en pociones y quería intentar por última vez antes de llamar a Hermione o a Astoria.

-Ya veo, pues si quieres te puedo ayudar, no soy el mejor pero me va bien.

-Sí, me vendría bien un poco de ayuda, muchas gracias.

-Yo te puedo explicar… Podemos ir a la sala de menesteres para tener lo necesario- propuso el azabache.

-Me parece bien…

-Bueno, debo recoger una cosa, así que nos vemos arriba en un momento- dijo Theo con una sonrisa que fue correspondida por la rubia.

Que chica más rara... ¿Y que serán esas criaturas? ¿Serán peligrosas?- pensaba Theo un tanto asustado por la seguridad que tenía la chica al mencionar esa criaturas tan extrañas- Pero esa chica si tiene unos ojos muy lindos, son como color cielo, no, yo creo que tienen el color del océano... No sé, pero reflejan un brillo inconfundible y hermo...- pero un fuerte grito hizo que interrumpieran sus pensamientos.

-¡THEODORE!- gritó Blaise a todo pulmón

-¡¿QUEEE?!

-Te llevo llamando ya hace un hora- exageró el moreno.

-¿Y qué quieres Blaise?- preguntó el azabache molesto

-Huy pero que genio… Sabes qué, mejor olvídalo, me voy a buscar a Draco- dicho esto el moreno salió de la sala común, Theo bufo, tomó su libro de pociones para dirigirse a la entrada de la sala de menesteres a esperar la llegada de la rubia.

Al pasar unos 5 minutos Luna llegó, haciendo que una sonrisa volviera a posar en el rostro de la rubia, Theo sin pensarlo tomó su mano pero la soltó instantáneamente al sentir una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo. Theo posó sus castaños ojos en ella para encontrarse con una mirada que le trasmitía cierta curiosidad de saber qué era lo que pensaba, esto hizo que su rostro inmediatamente tornara a un rojo intenso haciendo que se sienta estúpido.

¿Lo habrá sentido ella también?- se preguntó.

-¿Entramos?- preguntó Luna rompiendo el silencio que había ocasionado la acción.

-Eh... Sí, sí, claro, entremos- dijo Theo pensando en un sitio en donde practicar pociones haciendo aparecer una gran puerta metálica, le dejó el pasó a Luna para luego entrar y cerrar la puerta.

Theo y Luna estuvieron estudiando por lo menos una hora, pero la chica se encontraba totalmente desconcentrada, ya que había observado hasta el mínimo detalle y defecto del chico, haciendo que su frustración volviera aparecer pues por estar en esas no alcanzó a entenderle absolutamente nada, mientras que el joven también hacía un gran esfuerzo para mantenerse concentrado y dando lo mejor de sí para que la rubia pudiera entender…

Será que le pregunto... No seas estúpido Theo, solo lo sentiste tú... Pero que tal sí sintió algo... A lo mejor no sintió nada, concéntrate- se repetía el chico cantidades de veces para luego seguir, pero todo le era en vano, ya que cada vez que se encontraban la mirada, la retiraban tan rápido como llegaba, y esto hacía que creciera la confusión para ambos jóvenes, pero el problema era que la chica le causaba tanta curiosidad que no le negaba la idea de querer saber más de ella y pensar que había sido una verdadera idiotez haber aceptado la apuesta del moreno, ya que cada vez que la miraba reflejaba una inocencia indiscutible. Esto hacía que también se diera cuenta que era imposible e incapaz de hacerle tal daño… Algo muy en el fondo le decía que tenía que protegerla de las personas que quisieran herirla y eso se dispondría a hacer, pero no estaba seguro si debía decirle a ella o a alguno de sus amigos, así que sería mejor llevar las cosas en secreto hasta que realmente descubriera lo verdaderamente tenía que hacer, pues tenía una gran confusión, ¿por qué si interior le decía todas esas cosas? ¿Qué significaba esa electricidad que sintió cuando tomó su mano?... Theodore Nott no sabía con exactitud qué respuesta darle a su problema, aunque se le hizo inevitable sacar una sonrisa al recordar el impulso de la rubia en la biblioteca hace unas horas.


Hola!

Lamento la demora, sé que dije que actualizaría un capítulo por día, pero realmente me fue imposible hacerlo.

Gracias a todos por apoyar esta historia, espero que les guste y cumpla con sus expectativas.


Gracias hina230 por tú review, me alegra mucho haber escuchado tú opinión y estoy de acuerdo contigo... En los días que me encontraba corrigiendo algunas cosas de cada uno de los capítulos antes de subirlos, me dí cuenta de que iba realmente rápido, es una lástima que no me haya dado cuenta antes, porque estoy segura que cambiaría su rumbo... Aunque debo aclarar que la idea de los pensamientos de Hermione es que intentaba aceptar que había sentido cierta atracción por el rubio, tal como el título del capítulo lo dice. De todas formas te comento que sentí lo mismo que tú, no sé en que estaría pensando cuando comencé a escribirla; en vista de que esta fue la primera historia que escribí supongo que habrán ciertos errores que espero que no dañen la trama... Estuve pensando en agregar un capítulo extra corrigiendo y aclarando aquellas cosas que quedaron sin responder, pero es imposible ya que como dije en el primer capítulo, es una historia que en este momento ya esta terminada y publicada en otra página... De todas formas gracias por tú aporte y espero que te agrade el resto de la historia, si posees alguna duda coméntame que con gusto te responderé.

Gracias AldaParkinson por tú review, me alegra mucho que te guste mi historia, ya verás como pronto se vendrán más emociones... Espero que siga siendo de tú agrado.