Venganza (parte 2)
Astoria se encontraba en la biblioteca leyendo hasta que vio a un azabache acercarse a ella.
-Hola- dijo levantando la vista hacia el chico.
-Tori, ¿recuerdas lo que te dije en el comedor?- preguntó Theo.
-Si claro, ¿y qué es eso que deseas hablar conmigo?
-Pues... Es que últimamente...
¿Por qué es tan difícil hablar de esto con una chica?
- Me siento muy raro- dijo luego de llenarse de valor y soltar un suspiro haciendo que Tori frunciera el ceño.
-No te entiendo Theo, ¿qué me quieres decir con raro?- preguntó Tori todavía con el ceño fruncido.
-Últimamente he estado ayudando a Luna en pociones.
-Y eso, ¿qué tiene que ver?- preguntó la chica, pues ella se había dado cuenta que entre sus amigos habían cierta atracción pero ella quería que le confirmara que no estaba equivocada.
-Mucho... Pues es que... No puedo dejar de pensar en ella, es tedioso no poder dormir por querer verla y que cada vez que cierro los ojos aparezcan esos ojos azules inconfundibles...- dijo el chico con brillo en sus castaños ojos pero desapareció y fue interrumpido por la risa de la morena.
-¿Qué te da gracia Astoria? Esto es serio, yo estoy loco y necesito tú ayuda- dijo Nott un poco molesto al creer que no eran tomadas en serio sus palabras que tanto esfuerzo le habían costado pronunciar y confesar.
-Theo no te molestes, no estás loco… Sólo es que te gusta Luna- dijo Tori todavía riendo.
-¿A mí?
-No, a mi abuela Theo- ironizó la morena para luego continuar- Claro que tú, te sientes atraído por Luna, ella es una chica única y muy dulce Theo, seguramente eso es lo que más te gusta de ella- finalizó haciendo que Theo sonriera al recordar de nuevo el arranque que tuvo la chica con esas criaturas inexistentes -Ves, queda más que confirmado con esa sonrisa- añadió haciendo que el chico se sonrojara - Y creo que deberías invitarla al baile, así podrán hablar y conocerse mejor.
-¿Y cómo puedo hacer eso?- preguntó.
-Tienes astucia, por eso perteneces a la casa de Salazar, así que úsala y averígualo- dijo Tori con una sonrisa.
-Sí, ¡eso es! Lo haré... Tori pero es que yo no quiero...
Theo no estaba seguro si debía o no contarle a su amiga sobre la apuesta, pues no quería que Astoria pensara mal de él, aunque sabía él mismo que no era capaz de hacerle semejante daño y atrocidad a esa chica tan inocente, frágil y hermosa
-¿Y si me rechaza?
-No lo hará- respondió la morena con convicción.
-¿Y tú cómo sabes?- preguntó sorprendido por la seguridad con la cuál respondió.
-Sólo lo sé... Y ahora vete que estás perdiendo tiempo, no vaya ser que otro chico la invite- dijo Astoria haciendo que el azabache se levantara y se fuera, aunque no sin antes darle las gracias.
Mientras tanto, un moreno estaba saliendo de la enfermería pensando maliciosamente en la venganza contra la pelirroja -Debe ser algo que la deje completamente en ridículo, y que le quede claro que no debe meterse nunca con un Slytherin- paró en seco -¡LO TENGO!...Bueno pelirroja vamos a divertirnos.
Todos los estudiantes debían estar en clase, pero no podía entrar a la sala de Gryffindor porque no sabía la contraseña, así que rápidamente se fue a su habitación tomó su escoba y voló hasta la habitación de chicas en la torre de Gryffindor. Al llegar, observó por la ventana que no hubiera alguien antes de entrar, y al cerciorarse de todo, entró y empezó esculcar las cosas de Ginny. No sabía que las usabas pelirroja, siempre creí que serías monja- pensó el chico con burla, tomó lo que necesitaba y salió volando por la ventana. Una vez aterrizado dejó su escoba en el campo de Quidditch y se dirigió al Gran Salón, tomó la pertenencia de Ginny y pronunció -Wingardium Leviosa- colgándola en la puerta lo más centrado que pudo para que no pasara desapercibido por cualquier estudiante que quisiera entrar, y seguido una nota. Zabini antes de levantar sospechas se fue a su sala común con una gran sonrisa a esperar los resultados, pero ajeno a que le iría realmente mal, por no saber que Ginevra Weasley poseía cierta fama de ser temida por su fuerte personalidad y esto la hacía la persona menos indicada para jugarle sucio.
Habían pasado las últimas clases antes del almuerzo y las leonas se dirigían al comedor, sin antes encontrarse con Luna
-Luna, nos íbamos al comedor... ¿Vienes?- preguntó Hermione.
-Claro- dijo la rubia sonriente.
-Hola chicas- saludó un azabache mientras se acercaba.
-Hola Theo- saludaron al tiempo Hermione y Luna, mientras Ginny lo ignoraba completamente, no les había dicho a sus amigas, pero no le gustaba la idea de hablar con un Slytherin a excepción de Astoria, primero por ser chica y segundo por ser una serpiente inofensiva.
-¿Podemos hablar un momento?- preguntó mirando a la rubia y luego a sus amigas transmitiéndole en su mirada que era una conversación privada.
-Ginny acompáñame a recoger algo- captando la mirada del chico y sacando una excusa rápida- Luna nos vemos ahora en el salón- finalizo la castaña llevándose un asentimiento por parte de la rubia.
-Luna, yo... Quería... Saber... Sí… Tú... Quisierasiralbaileconmigo- trató de decir el azabache sintiéndose como un verdadero imbécil.
-Lo siento Theo pero no te entendí- respondió Luna tranquilamente.
-Te decía que... Si... Quisieras ir conmigo al baile- repitió más tranquilamente pero con inseguridad.
-Claro que sí Theo- respondió Luna sonriéndole, haciendo que al chico se le iluminaran los ojos, tomó la suave y frágil mano de Luna y le plantó un dulce beso haciendo que la chica y él se sonrojaran de inmediato.
-Será un placer tenerte de acompañante…. ¿vamos?- preguntó llevándose un asentimiento por parte de la chica que se encontraba completamente sonrojada.
Theo la tomó suavemente de la mano y se dirigieron al Gran Comedor, dándose cuenta que varios estudiantes se encontraban frente a la puerta cerrada del comedor observando Merlín sabrá qué cosa…
-¿Qué sucede?- preguntó Ginny acercándose junto con la castaña haciendo que los estudiantes le voltearan a mirar.
-Lo mismo iba a preguntar yo- respondió Theo, llevándose una mala mirada por parte de la pelirroja, los chicos se acercaron a la puerta y se encontraron con un pedazo de pergamino.
Weasley, te agradezco el detalle devolviéndote tú sexy lencería de encaje que dejaste en la enfermería esta mañana.
Disfruté mucho tú compañía…
Ginny se puso roja de ira al saber que eran SUS tangas y que la única persona que se encontraba en la enfermería era... Blaise Zabini, la pelirroja inmediatamente guardó su lencería y rompió en mil pedacitos la nota, para su suerte no eran las muchas personas que habían presenciado ese acto tan bochornoso, sólo eran un par de Hufflepuffs de quinto y un grupo de leones de tercero, pero rogaba que no fuera tema para hablar, sino quedaría mal con todo el colegio y con Harry, que a pesar que ya no sentía lo mismo de antes, sería incapaz de engañarlo tan vilmente con un enemigo. Ginny al ver que cierto moreno llegaba con una gran sonrisa se lanzó automáticamente a pegarle y a insultarle
-¡ERES UN MALDITO LADRÓN, MENTIROSO Y ASQUEROSA SERPIENTE! ¡ESTO TE VA A COSTAR UNA ENTRADA GRATUITA A SAN MUNGO MALDITO IMBÉCIL!- gritaba Ginny iracunda dándole puños en vano, pues el chico era mucho más fuerte que ella.
-Pasamos linda mañana no crees, eres excelente- dijo el moreno con sorna y esto hizo que Ginny explotará y le diera un fuerte puño en su estómago dejándolo sin aire, mientras todos miraban con atención, algunos si entender porque acababan de llegar, aunque eso no le quitaba lo divertido.
-¡ERES UN CÍNICO! ¡NUNCA SERÍA CAPAZ DE COMPARTIR CAMA CONTIGO MALDITA SABANDIJA!- continuaba gritando la pelirroja hasta que Harry la tomó por la cintura separándola del moreno que seguía sin poder respirar normalmente.
-¿Que pasa aquí señorita Weasley?- dijo el profesor Slughorn mirando la escena.
-¡QUE SU ESTUDIANTE ES UN CINICO, LADRON...!
-Señorita Weasley tenga la amabilidad de dejar de gritar, no es digno de una jovencita hacer semejante espectáculo- interrumpió calmadamente el profesor.
-Verdad... Weasley... No estamos sordos... Pero quedaremos por... Tú culpa- balbuceó Zabini recuperando poco a poco su respiración.
-¡YA TE DIJE, IMBÉCIL! ¡VAS A IR GRATIS A SAN MUNGO!
-¿Sólo por pasar un excelente día contigo?- preguntó maliciosamente el moreno ya recuperado.
-¡TE MATO!- gritó Ginny tratando en vano de soltarse del agarre de Harry.
-Ginny... ¿Qué quiere decir Zabini?- preguntó Harry confuso.
-Que tu novia y yo compartimos cama- respondió Zabini con maldad haciendo que el profesor y Harry se alarmaran por tal comentario mientras que Ginny se lograra soltar y le proporcionara otro puño dejándolo nuevamente sin aire.
-¡MALDITO MENTIROSO! ¡AHORA MISMO DIRAS LA VERDAD SI NO QUIERES MORIR!
-No- dijo jadeando el moreno, esto hizo que Harry le diera un gran puño en la nariz haciéndolo sangrar, él sabía que el moreno tenía la fama de ser mujeriego pero creía que la pelirroja sería incapaz de engañarlo, la conocía a la perfección, y además se encontraba completamente iracunda y el querer matar al moreno le confirmaba la vil mentira.
-¡BASTA!- Gritó ya cansado el profesor de pociones y director de la casa de Slytherin -50 puntos menos cada uno, por semejante espectáculo, y diríjanse inmediatamente al despacho de la directora… La profesora McGonagall les dará su castigo correspondiente, y le recomiendo señor Zabini que pase primero a enfermería - finalizó el profesor antes de retirarse.
-Juro por Merlín que ese imbécil miente, Harry, nunca sería capaz de engañarte- dijo Ginny acercándose al azabache.
-Tranquila Ginny, sé que lo hizo- dijo mientras tomaba su mano - Será mejor ir donde McGonagall a comentarle lo sucedido antes de que nos toque un peor castigo- agregó llevándose un asentimiento por parte de la pelirroja para luego dirigirse al despacho de la profesora.
Hola!
Espero que les agrade y disfruten este capítulo, gracias a todos por seguirla.
Gracias hina230 por tú review, la verdad me dio algo de pesar por el moreno, pero al fin de cuentas se lo merecía hahahaha... Me alegro mucho que te haya gustado y espero que esta segunda parte de la venganza, también. Saludos!
