El accidente
Daphne Greengrass se encontraba verdaderamente confundida por todos los sentimientos que le venían cuando miraba al joven azabache, ya no lo veía como el cara rajada 'elegido' sino que lo veía con otros ojos y ahora si estaba convencida que la sangre no era importante si te enamorabas, su hermana tenía toda la razón, el dinero no llevaba nada bueno si no había amor y creía que merecía una disculpa por haberla tratado de 'traidora a la sangre' por tantos años. Si eso haría... Le pediría perdón a su hermana antes del partido de esa tarde.
Astoria se encontraba estudiando con Ginny en la biblioteca, cada que podía le echaba una mano a su amiga hasta que distinguió una cabellera rubia acercarse a ellas.
-Tori... ¿Podemos hablar?- preguntó con voz baja a la ojiverde.
-¿Sobre?- preguntó secamente sin mirar a los ojos a la persona que le hablaba.
-Debe ser a solas- dijo lanzándole una mirada de odio a la pelirroja.
-No tengo nada que hablar contigo Daphne- respondió fríamente.
-Astoria, es muy importante- dijo con desesperación.
-Está bien... Ginny ya vengo- dijo la morena levantándose de su silla siguiendo a su hermana a las afueras de la biblioteca.
-Astoria yo quería pedirte perdón por todo lo que te he hecho estos años...- la morena se cruzó de brazos y se limitó a escuchar a su hermana- Lamento haberte tratado de la manera que te traté y juzgué, eres realmente una increíble persona, te admiro- dijo la rubia con lágrimas contenidas en sus ojos verdes.
-Si piensas que diciéndome que me admiras te voy a perdonar por todo el daño que me hiciste, estás muy equivocada Daphne Greengrass- dijo secamente.
-Lo sé, y también sé que no merezco tú perdón, pero he reflexionado y me he dado cuenta que todo lo que me decías tenías razón, aunque aún no quiera aceptar lo que siento y me parezca ridículo mencionarlo, pero esta persona me hizo entender lo que nunca creí de ti, aunque ni me voltee a mirar- dijo recordando unos hermosos ojos verdes, aunque la chica era una persona muy engreída y vil, sabía perfectamente que estaba enamorada de esos ojos que habían tocado su alma, aunque no quisiera aceptarlo.
-¿Y de quién se supone que estamos hablando?- preguntó Tori sin entender a lo que se refería.
-Astoria yo... creo... que estoy... enamorada- balbuceó.
-¡WOW! ¿Tú?.. ¿Estás segura?- preguntó riendo y sorprendida de la declaración.
-¡Astoria! ¡Esto es serio!- gruñó molesta por la risa de su hermana.
- Si lo siento Daphne, pero se me hace increíble... ¿Estás segura?
-¡QUE SI ASTORIA!
-No te enojes Daph, solo quería confirmarlo... ¿Y bueno quién es el afortunado?- preguntó Astoria burlándose con una mirada coqueta.
-Ese es el problema Tori- respondió con tristeza.
-¿Por qué?... No me digas que es... ¿Theodore?- Volvió a preguntar abriendo sus ojos.
-No Astoria, no es él- dijo calmadamente la rubia.
-¿Entonces?
-Es...
-¡YA DILO!- exclamó desesperada por el silencio de su hermana.
-Harry Potter- soltó después de un gran suspiro, sonrojándose y tapándose la cara con las manos.
-¿QUE?- gritó sorprendida.
-Astoria, prométeme que no le dirás a NADIE- dijo desesperada.
-Lo haré, pero... Él es el novio de mi amiga.
-Lo sé- dijo con profunda tristeza.
-¿Y desde cuándo Daph?
-No lo sé, pero siento muchos celos cuando él está con ella.
-Ya veo... No sé qué decirte, pero no hagas locuras Daphne.
-No te preocupes, puedo estar enamorada pero no haré nada si él no lo está de mí- dijo derramando una rebelde lágrima, su hermana la secó y la abrazó.
-Tori... ¿Eso quiere decir que me perdonas?- preguntó sollozando.
-Claro que sí, pudiste haber sido una arpía pero eres mi sangre... Ya no llores, llegará tú persona correcta.
-Gracias Tori, de verdad lo siento mucho.
-No te preocupes, dejemos eso en el pasado, ¿sí?- dijo la morena sonriéndole a su hermana, de verdad la extrañaba, la rubia solo le asintió.
-Debemos ir al estadio a apoyar a nuestra casa, hoy jugamos contra Ravenclaw- dijo la rubia recomponiéndose.
-Tienes razón, le voy a decir a Ginny y voy inmediatamente.
-Está bien, nos vemos hermanita- se despidió la rubia yéndose.
Todos los estudiantes le hacían barra a Ravenclaw, excepto las serpientes, claro está. Luna muy en el fondo quería que ganara su Theo; Ginny se sentó al lado de su novio haciendo que no pasara desapercibido por el moreno que ya estaba en posición para iniciar el partido. En cuanto sonó el silbato de la maestra de vuelo, los Slytherin tomaron la Quaffle y se empeñaron en ganarles a las águilas. Draco iba en busca de la Snitch mientras le gritaba a un moreno distraído.
-¡BLAISE ZABINI SI PERDEMOS EL PARTIDO TE VAS A SAN MUNGO!- el moreno sonrió ampliamente al recordar a la pelirroja decirle aquellas palabras, y ella era el motivo de su distracción, no paraba de coquetearle aunque a su lado estuviera el idiota del cara rajada.
En definitiva debo tener a esa chica en mi cama, no sé por qué me causaba tanta curiosidad… Tal vez porque nunca he estado con una... ¿Será virgen? No creo que el cara rajada haya tenido agallas, pero yo, estoy dispuesto a hacer todo lo que este en mi alcance para cumplir esa apuesta- pensaba el moreno hasta que una Bludger golpeó su escoba haciéndolo resbalar e ir cayendo poco a poco en la inconsciencia por la gran altura de la cual había resbalado.
-¡MALDITA SEA ZABINI!- gritó Draco molesto descendiendo con algo de culpa al haberle gritado eso que ahora se haría realidad, Theo ya había aterrizado y había pedido ayuda para llevar a su amigo a la enfermería. Astoria y Daphne salieron corriendo al ver el estado de su amigo, mientras que una pelirroja se sentía realmente preocupada por él, aunque no sabía exactamente porqué, podría odiarlo y recordárselo todos los días con los gritos y golpes proporcionados pero… ¿y sí moría? ¿Con quién se pelearía e insultaría?
Hola!
Sé que hace mucho tiempo no actualizaba, pero me encontraba realmente ocupada para hacerlo, pues el tiempo no me alcanzaba para nada... Pero bueno, ya estoy de regreso con un nuevo capítulo. Espero que les guste y me dejen sus opiniones.
