Problemas

Un azabache despierta más temprano de lo normal, pues tenía un terrible dolor de cabeza que le impedía abrir sus ojos, sintiendo como un calor sofocante le subía y recorría por todos lados, pues se dio cuenta que un cuerpo reposaba en su pecho, el joven esbozó una gran sonrisa y con los ojos cerrados empieza a besar una dulce y suave piel, logrando despertarla, la chica sonríe y se estremece con cada beso que recibe, al abrir los ojos da un brinco e intenta cubrir su desnudo cuerpo con las finas y suaves sábanas.

-¡¿Qué demonios haces aquí y que sucedió?!- gritó la chica en shock.

-Espera un momento...- dijo el chico buscando sus anteojos y una vez puestos se dio cuenta que su acompañante no era su novia- ¡Creía que eras Ginny!- exclamó sorprendido.

-¡Maldita sea Potter, dime que recuerdas algo!- pidió asustada.

-Creo que nos pasamos de copas Greengrass- dijo el niño que vivió tratando de recordar.

-Si no me dices no me doy cuenta- ironizó la chica y luego añadió -Dime por favor que no pasó nada…

-Creo que será imposible decirte eso... Ya recuerdo algo...

-¡¿Y qué esperas para decirlo?!

Flashback

La pareja se encontraba tomando y riendo de la vida, pues se podía decir que ahora se la llevaban bastante bien, habían decidido dejar todo atrás y empezar de nuevo.

-Creo que iré a tomar algo de aire- dijo la chica levantándose de la silla.

-Deja que te acompañe- se apresuró a decir Harry.

-No hace falta...

-Vamos- dijo el azabache interrumpiéndola y saliendo del salón.

-Muchas gracias por esta velada, Harry…

-La estamos pasando bien, ¿no?

-Sí y gracias de nuevo por lo que hiciste en el pueblo, tienes un corazón muy noble- dijo sonrojada.

-Aunque tú no lo creas, también tienes un lindo corazón…

-Le he hecho mucho daño a las personas, no creo tenga uno- dijo arrepentida y apenada.

-Lo más importante es cuando uno se arrepiente y pide perdón…

-¿Tú crees?- preguntó la rubia.

-Claro que si- Harry notó como esos hermosos ojos verdes reflejaban un brillo intenso -Tienes unos lindos ojos- añadió acercándose a sus labios.

-No creo que esté bien- dijo en un susurro, pero Harry hizo caso omiso y la besó… El beso no era un beso salvaje como la rubia experimentaba con frecuencia, era dulce y tierno, pero de pronto empezó a cargarse de placer y lujuria, haciendo que la rubia deseara mucho más al 'elegido'.

-Para...por favor...esto está mal- dijo entre beso y beso, pero yo no pudo más, el deseo era más poderoso que lo que estaba bien o mal, así que se fueron a la sala de menesteres haciendo aparecer una gran cama, poco a poco se fueron desprendiendo de los trajes que les impedía seguir, hasta hacerse un solo cuerpo, la mejor experiencia que la rubia había obtenido. El chico había sido cuidadoso, había amado y disfrutado cada beso y caricia que le ofrecía, una vez saciados cayeron en un profundo sueño.

Fin Flashback

-¡Por Merlín Potter, dime que nos cuidamos!- exclamó Daphne desesperada ya vestida.

-Pues no recuerdo eso- dijo Harry.

-¡Tu si sabes arreglar la situación!- gritó la rubia molesta.

-Le fui infiel a Ginny, soy la peor basura del mundo- dijo con culpabilidad ignorando a la chica.

-No me hagas sentir peor Potter, sabes que... Es mejor hacer como si esto nunca hubiera pasado- opinó algo triste.

-Sí, pero es muy difícil ocultarle algo a Ginny- dijo Harry preocupado y asustado.

-Derrotas al señor Oscuro pero le temes a una chica... Increíble- respondió Daphne riendo.

-No la conoces- dijo Harry estremeciéndose al pensar que haría su novia si se daba cuenta, pero ajeno a la situación por la que pasaba la pelirroja.

-Pues esfuérzate- dijo la rubia saliendo de la sala de menesteres dejando a un muy asustado azabache.

Astoria había despertado por el sonido de una lechuza, tomó la carta y la dejó volar, el sobre llevaba el nombre de su hermana y el suyo, así que debía ser de sus padres; en cuanto empezó a leer se dio cuenta que no era una carta de saludo sino una carta de obligaciones, sus lágrimas no demoraron en brotar, se sentía asustada y desprotegida.

-¡DAPHNE!- gritaba Tori desesperada buscando a su hermana por la sala común sin parar de llorar.

-¡¿Pero qué demonios pasa?!- salió un moreno molesto por los gritos seguido de un azabache, pero al ver a Astoria en ese estado corrieron en su ayuda.

-¿Qué pasa Tori? ¿Por qué estas así?- preguntó Theo con dulzura acercándose a la morena que no paraba de llorar.

-He...recibido...esto- alcanzó a decir entre sollozos.

Blaise entendió el desespero de la chica y la abrazo con fuerza, para él también era reconfortante recibir el abrazo de la chica, la carta no era de esas que los padres te mandan saludos y te dicen lo mucho que te quieren y extrañan, pues en sus familias no existía el amor, sólo se tenían ellos en estas situaciones aunque a veces podían ser igual de fríos.

-Tranquila Astoria, encontraremos alguna forma de salir de esta- decía Blaise sintiendo pena por la chica, pues él era hombre y no había reaccionado de esa forma, pero sabía que estaba completamente destrozado, aunque a simple vista no lo hiciera notar.

-¿Tu... también la recibiste... cierto?- preguntó Tori sollozando.

-Sí.

-¿Se puede saber de qué carajos hablan?- preguntó Theo confundido.

-Debemos ir con Draco…Hay que buscar a tú hermana y a Pansy- dijo el moreno desprendiéndose con cariño de su amiga.

-Lo... siento Blaise- dijo Tori al ver la camisa del chico empapada de sus lágrimas.

-No te preocupes… Ahora te voy a dejar donde Draco, mientras Theo y yo buscamos a Pansy y Daphne- respondió llevándose el asentimiento por parte de la morena.

Los chicos se dirigieron a la torre de premios anuales, al llegar, el moreno preguntó a la chica que estaba siendo calmada en vano por Theo.

-¿Sabes la contraseña?

La chica negó con la cabeza.

-¡Maldición!- exclamó el moreno molesto.

-Toca al método muggle- dijo Theo, el moreno empezó a golpear la puerta sin respeto alguno, luego de unos minutos de turnarse con Theo salió Hermione hecha una fiera.

-¡¿Es que a ustedes no les enseñaron el significado de RESPETAR?!- pero al ver a Astoria llorando desconsoladamente añadió sintiendo la profunda tristeza de su amiga- Tori, pero que te pasó- Astoria se lanzó a abrazar a su amiga mientras que sus amigos pasaban para encontrar a su amigo durmiendo plácidamente.

-Hey... Draco- dijo el moreno zarandeándolo.

-¡POR MERLIN! ¡¿QUE CARAJOS QUIERES ZABINI?! ¡NO VES QUE ESTABA DURMIENDO!- exclamó el rubio molesto.

-Estabas...-repitió Theo riendo.

-No es gracioso Nott- respondió Draco lanzándole una mirada asesina.

-Esto es grave Draco… A Astoria le llegó la carta- dijo Blaise haciendo que Draco saliera de la cama.

-¿Dónde está?- preguntó poniéndose algo presentable.

-Abajo siendo consolada por Granger- respondió el moreno.

-¿Por quién?- preguntó Draco sin escuchar a su amigo para luego entender- Por Hermi... Granger, si ya, vamos- dijo llevándose una mirada de sorpresa por parte de sus amigos.

-¿Desde cuándo Draco la llama por su nombre?- preguntó Theo a Blaise .

-Yo también me preguntó lo mismo- respondió el moreno saliendo detrás del rubio, al bajar encontraron a una morena ya calmada tomando un té.

-Le he dado un calmante- anunció Hermione con amabilidad.

-Gracias, seguro lo debió necesitar- afirmó Draco.

-No te imaginas cuanto- dijo el moreno.

-¿Por qué no se nos ocurrió antes?- preguntó el azabache para luego añadir- Hermione... ¿tienes más de ese té?

-No estamos aquí para tomar el té, no seas tan idiota- respondió el moreno molesto- Mejor ve a buscar a Pansy mientras que yo busco a Daphne- finalizó saliendo de la torre.

-Herms, ¿cuándo vuelva me lo puedes dar?- preguntó Theo mirando a la castaña.

-Por supuesto Theo- contestó divertida -¿Quieres algo?- preguntó al rubio mientras iba a la pequeña cocina.

-No gracias- respondió sin dejar de verla- Astoria, ¿tienes la carta?

-Sí- dijo tendiéndole el papel, el rubio la leyó y le dijo.

-Encontraremos la forma de que esto no suceda, no voy a permitir que tengas eso en tu piel ni que te vayas de aquí, lo prometo.

-Gracias Draco- respondió Tori.

-No me lo agradezcas todavía, haré todo lo posible para que a ninguno le suceda lo que a mí me pasó.