Verdades
Una vez terminado el beso, se encontraron rápidamente unos ojos azules y verdes, dándose cuenta de cómo sus rostros se tenían rápidamente de un rojo carmín.
-¿Te gustaría salir conmigo?- preguntó luego de unos segundos.
La morena lo pensó por un corto tiempo, pues ella estaba dispuesta a cambiar su vida y que mejor que con el chico que siempre le gustó.
-Sí, claro- respondió sonriendo todavía sonrojada.
-¿Te parece bien mañana a las 8 en la Sala de Menesteres?
-Sí, está bien... Nos vemos luego.
-Tori...- llamó el castaño haciendo que la chica parara de caminar.
-¿Si?- preguntó ella y fue cuando Neville le tomó su mentón y le plantó un dulce y fugaz beso dejándola tan quieta como una piedra, se separó la vio y dijo.
-Nos vemos en el comedor- la morena sólo pudo asentir y siguió su camino dejando escapar una gran sonrisa.
Pansy se dirigió a su habitación pensando en cómo había podido corresponder ese beso; Pero, para decir verdad fue bastante bueno. A pesar de todo, aceptaba que el chico sabía besar y transmitir ciertas emociones nunca antes sentidas, dejándola bastante aturdida, pues estaba dispuesta a que no volvería a pasar. Era la hora de la cena y tenía poca hambre, pero quería ver al rubio, así que se lavó la cara y se encaminó al gran salón. Los chicos ya estaban en el comedor cenando tan serios como siempre, aunque para desgracia suya, desvío la mirada a una cabellera pelirroja que entraba con el cara rajada y la sangre sucia… no sabía por qué ni como pero le pareció ver que le guiñó muy sutilmente el ojo, la azabache hizo caso omiso y se sentó al lado de su rubio favorito.
-Hola Draqui- dijo ignorando los otros dos.
-Te he dicho cientos de veces que no me llames así, no tengo 5 años Pansy- respondió fríamente el rubio mirando entrar a la castaña.
¡¿Por qué siempre tienen que estar esos dos con ella?!
-¿Sabes dónde está Daphne?- preguntó Theo un tanto preocupado.
-No, ¿por qué tan interesado, acaso te gusta?- contestó la azabache con sorna.
-Temo decirte que es novio de la lunática- dijo Blaise sin subir la mirada de su plato, y sin darse cuenta que el azabache le dedicaba una mirada asesina.
-Ahora si caíste muy bajo Theodore- declaró Pansy.
-Es un tema que no te interesa- respondió Theo molesto.
En ese momento entran una rubia y una morena discutiendo.
-Ya dime que te pasa Daphne, sé que me ocultas algo.
-Ya te dije que no es de tu incumbencia Astoria, deja de preguntar- declaró la rubia molesta.
-No, hasta que me digas, además estas muy pálida y...¡DAPHNE!- gritó al ver como su hermana se desplomaba en el suelo, Tori pudo tomarla su cabeza antes de que tocara el piso, haciendo que todas las miradas se posaran en la rubia provocando que los Slytherin y cierto azabache se levantaran a prestarle ayuda.
-¡¿Pero qué demonios pasó?!- preguntó Blaise levantándose junto con los otros.
-¡Daphne!- volvió a gritar la morena, pero ésta vez dándole cachetadas intentando despertarla e ignorando la pregunta del moreno, hasta que en ese momento, Harry llega junto con Ron, Hermione y Ginny.
-Hay que llevarla a la enfermería de inmediato- declaró Harry agachándose para cargar en vano a la chica, ya que Astoria seguía dándole cachetadas con lágrimas en los ojos.
-Tori, déjame ayudarte...- dijo Ginny levantando a la morena mientras que Blaise se apresuró a tomar a la rubia sin despegarle un solo segundo la vista de la pelirroja.
Madame Pomfrey no dejó entrar a ningún estudiante mientras la chica estuviese en revisión, así que el moreno salió en busca de la directora por órdenes de la enfermera, mientras que los jóvenes esperaban e intentaban calmar a la morena.
-No te preocupes Tori, estará bien- decía Hermione abrazándola.
-Ya nos dirán que tiene- dijo Draco mirando atentamente a la castaña.
-Theo... Tú sabes algo, yo sé que sabes algo... Dímelo- manifestó Astoria con desespero.
-Tori... Yo- balbuceaba el azabache sin poder mirarla a los ojos.
-¡Ya di lo que sabes Theodore, empiezas a estresarme!
-¡No me digas lo que tengo o no que hacer, Parkinson!
-No le hables así- dijo Ron llevándose una mirada sorpresiva de todos los presentes.
-Desde cuando defendiendo a mi hermanita... Puede ser todo lo que quieran pero es como mi hermana- declaró Draco penetrando al pelirrojo con la mirada.
-¡Malfoy!- regañó Hermione y Astoria, podía ser que no les cayera bien pero como era eso de 'puede ser todo lo que quieran'.
-Gracias Malfoy por mi descripción-dijo Pansy rodando los ojos.
-¿Hermione desde cuando defiendes a Malfoy?- preguntó Harry mirando con atención a la castaña.
-Eh... Pues... Nosotros somos amigos, no tiene nada de malo, después de todo nos toca compartir torre.
-Me parece bien Herms- dijo Astoria dedicándoles una leve sonrisa a sus dos amigos.
-Buenas noches jóvenes- saludó McGonagall a los estudiantes con formalidad -Señor Zabini puede quedarse aquí, gracias por su colaboración.
-Con gusto profesora- respondió el moreno sentándose al lado de una pelirroja, mientras esta lo trataba de ignorar -¿Qué ha pasado?
-Nada, no nos han dicho nada- respondió Draco.
-A propósito Theo, la lunática te andaba buscando-informó Blaise.
-Su nombre es Luna- corrigieron Theo, Ginny, Hermione y Astoria.
-Lo que sea- respondió sin importancia.
-Deberías de aprender modales- declaró Ginny rodando los ojos.
-¡Tú no eres tan educada cómo crees, ese genio no se lo aguanta ni el mismo Merlín!
-Definitivamente tú llegaste tarde a la repartición de cerebros... Ves- dijo dándole golpecitos en la cabeza- Totalmente hueco- añadió Ginny haciendo reír a todos los presentes.
Antes de que el moreno replicara apareció Narcissa Malfoy buscando a su hijo.
-Buenas noches- saludó la rubia amablemente a los chicos.
-Buenas noches señora Malfoy- respondieron Blaise, Pansy, Theo y Astoria.
-Buenas noches- contestaron Hermione, Ginny, Harry y Ron con formalidad.
-Hola mamá- dijo Draco.
-Me enteré lo de tú hermana Astoria, se pondrá bien- expresó la señora Malfoy sonriéndole amablemente.
-Gracias señora Malfoy- dijo Astoria devolviéndole la sonrisa.
-Querida sabes que me puedes llamar Cissy.
-Si claro señora... Cissy.
-Draco necesito hablar contigo- dictaminó la rubia llevándose un asentimiento por parte de su hijo, disponiéndose a irse a un pasillo alejado de todos los estudiantes.
-Tú padre me ha pedido que te entregue esto- informó entregándole una carta- Tengo presente su contenido y te pido que no hagas lo que no quieras, no cometas los mismos errores... Apoyaré tú decisión.
-Gracias mamá- expresó el chico con amor, a Cissy le pareció extraño el tono de cariño que había usado a su hijo, es más, lo veía diferente, no era el mismo arrogante y malcriado niño de antes.
-Haz cambiado hijo, ¿a qué se debe?
-Sigo siendo el mismo- respondió volviendo a ser frío.
-No lo creo- insistió, acercándose al rubio- Lo veo en tus ojos... Tienes un brillo inconfundible y me atrevo a decir que es por alguien- Cissy levantó su mano callando al rubio- Es el mismo brillo que tú padre mostró el día en que nos comprometimos.
-Mamá, no tengo ningún brillo, ni...- pero Cissy lo volvió a interrumpir.
-Me lo puedes negar... Pero sabes que no puedes engañarte- Draco pensó lo que su madre le acaba de decir y ella era una persona que no le pasaba nada por desapercibido-Que tengas una buena noche- finalizó la rubia dándole un beso en la fría mejilla de su hijo.
Draco volvió a las afueras de la enfermería y al parecer no había noticias de la rubia, ya que todos seguían hablando.
-¿Hay noticias?
-No... ¿Qué quería tú mamá?- preguntó Blaise.
-Después te digo- se limitó a decir el rubio, ya que en ese momento salió la directora en compañía de la enfermera.
-La señorita Greengrass ha despertado y le hemos tomado unas pruebas a pesar de que dijera que era innecesario, pero en su estado debimos realizarlos- notificó la enfermera.
-¿En su estado?- preguntaron todos juntos y extrañados, menos Theo y Ginny pues les confirmaba que el suceso fue por su embarazo.
-¿Podemos verla?- preguntó Astoria.
-Sólo un momento señorita Greengrass.
-Una vez vista, la dejaran descansar y ustedes irán a sus respectivos dormitorios- anunció McGonagall retirándose -Gracias Poppy- finalizó mientras que los jóvenes se dirigían a la camilla de la rubia.
-¿Cómo te encuentras?- preguntó Astoria mirando fijamente a su hermana.
-Bien Tori, no te preocupes- respondió la rubia dedicándole una sonrisa.
-¡¿No me preocupe?!
-Señorita Greengrass si no se calma se tendrá que ir- regañó la enfermera.
-Lo siento...
-Y... ¿qué tenías? ¿Estás enferma?- preguntó Harry claramente interesado.
-No.
-¿Entonces?- preguntó Draco sin entender, pues si no estaba enferma entonces, ¿qué tenía?
-Supongo que después de esto no puedo ocultarlo más- suspiró llevándose una asentimiento por parte de Theo y Ginny, que gracias a Merlín fue desapercibido por todos.
-¿Y qué es?- preguntó el moreno
-Estoy embarazada- dicho esto todos los chicos abrieron los ojos como platos bastante sorprendidos... Pues, ¿quién sería el padre?
-¡¿QUE?!- gritó Astoria, Blaise, Pansy y Draco.
-Pues sí...
-¿Quién es el padre?- preguntó el moreno.
Daphne sintió que todo se le desmoronaba, pero entonces asintió para sí misma pensando que era lo que mejor, él debía saberlo, no podía ser tan egoísta de ocultarle algo tan importante, pues si no respondería por su hijo lo haría sola, pero no llevaría culpa en su conciencia de saber que el chico no sabía la existencia de ese pequeño ser que crecía en ella.
-Es tú hijo- respondió dirigiendo su mirada hacia un azabache de ojos verdes.
