Perdidos en el bosque
-¡No seas tan payaso, deja de decir estupideces!
-Estoy hablando en serio Ginevra, no sé qué demonios me hiciste, no sé por qué siempre tengo esa necesidad de estar cerca de ti.
-Pues si te molesta no lo hagas, sería lo mejor que me pasara.
-¿Es que aún no lo entiendes?- dijo el moreno tomándola de los brazos y pegándola más al árbol que tenía detrás para así acercarse más a ella, antes de que la pelirroja replicara le susurro muy cerca de su oído -Me tienes loco Weasley, eres como una droga... Me tienes adicto a ti, a tus ojos, a tus labios...- se interrumpió al enterrar su nariz en su cabello e inhalar ese delicioso aroma a flores que tanto le gustaba -... A tú aroma... Ginevra, creo que estoy enamorado de ti…
-¿Y crees que voy a caer como Luna y Hermione hicieron con los otros dos? Estas muy equivocado, ya lárgate de aquí- dijo la pelirroja tratado de soltarse pero el moreno no cedía.
-Ginny es de verdad, lamento todo lo que hice, estoy arrepentido por lo que pasó.
-Si claro- dijo con ironía -Mira Zabini no quiero perder a los otros y menos contigo, así que muévete- finalizó pero el moreno seguía en la misma posición.
-Cambie mi forma de pensar y de actuar, y todo por ti… Solo dime una cosa…
-Mira Zabini yo...- pero la interrumpió unos labios, esos labios que tanto le gustaba besar y que añoraba cada vez que se separaban de los suyos.
-Dime que no significa nada para ti y te juro que no me vuelvo a aparecer en tu camino, en tu vida... Dime que no sientes nada y no volverás a saber nada de mí nunca.
-Demuéstrame que has cambiado, que ya no eres el mismo imbécil de siempre, sólo así creeré en tú palabra.
-Gracias- dijo con una sincera sonrisa, eso le había dado una chispa de esperanza para enmendar lo que había hecho mal, de verdad la quería.
-¿Ahora si nos podemos ir?
-Sí pelirroja, ahora sí- dicho esto los chicos salieron a buscar al grupo pero por más que buscaron no los encontraron.
-Ya los perdimos- dijo Ginny un poco molesta.
-Volvamos al castillo, conozco el camino...- la pelirroja lo miró con inseguridad pero lo siguió; después de realizar una larga caminata de su "regreso" al castillo, veía que estaba oscureciendo y sentía que andaban en círculos.
¿Cuánto tiempo habían estado caminando?
-Blai... Zabini- corrigió al ver que casi decía su nombre -Estamos perdidos.
-Sé que este es el camino correcto.
-¡¿Y cómo puedes estar tan seguro?! ¡Se está haciendo de noche y no hemos llegado!- gritó con exasperación.
-No es necesario que grites Ginny, creo que es por aquí.
-¿Crees o sabes?
-Ya ni sé, me pusiste en duda.
-¡¿Como que ya no sabes?! ¡Zabini estamos perdidos en el Bosque!
Unas horas antes…
-Bueno chicos, le pasaré el informe al ministro de magia, todo está en perfectas condiciones, muchas gracias a todos por su colaboración, podemos regresar- dijo el profesor Johnson tomando en camino de vuelta al castillo.
-Harry... Theo- escucharon un grito de una chica.
-¿Han visto a Ginny?- preguntó Hermione.
-No- contestaron los muchachos al tiempo.
-¿Por qué Herms?- preguntó el ojiverde.
-No la he visto desde que vinimos y no está por acá.
-Su pareja era Blaise- dijo Theo imaginando que algo estarían haciendo desde que no aparecían los dos.
-Sí, cierto... Deben de estar en castillo Herms.
-No se alejen del grupo, que nadie se pierda, ¿están todos?- preguntó el maestro de DCAO.
-No profesor... Faltan Zabini y Ginny- dijo la castaña.
-¡¿Con quién está mi hermana?!- preguntó Ron con enfado.
-Con Blaise- respondió Astoria riendo.
-Mamá debe de saber que anda con malas compañías- anunció Ron.
-¿Te preocupa que ande con Blaise y no que esté perdida en el bosque?- dijo Pansy con burla.
-Y no sabemos si andan juntos...- dijo Draco.
-¡Si ese maldito le llega a tocar un solo pelo, lo mato!
-¡Ronald tú hermana está perdida en el Bosque!
-¡YA LO SE HERMIONE!- gritó furioso.
-No le grites Weasley- dijo Draco con amenaza.
-¡Bueno basta!- gritó el maestro -No podemos regresar si ellos no aparecen, tengan la amabilidad de buscar a sus compañeros.
-Profesor pero pueden haber regresado...- dijo Neville.
-¿Señor Longbottom conoce el camino de regreso?
-Sí- contestó el castaño.
-Bien, llévese a la señorita Greengrass con usted, no dude en enviar un Patronus con la respuesta... Mientras tanto los otros buscaremos aquí, vamos- finalizó yéndose por un camino a buscar a sus estudiantes perdidos.
-¡No puedo creer! Que niña tan tonta- decía Ron.
-No me parece... Blaise es guapo- dijo la azabache esto hizo que Ron enrojeciera de rabia por su hermana y celos por parte de Pansy.
-¡Pero no con mi hermana!
-Deja el drama Weasley... Andando- dijo la azabache.
En el castillo...
Astoria y Neville entraron al salón encontrando a una rubia muy concentrada escribiendo en un pergamino.
-Daph...
-Hola Tori, Longbottom... ¿Y los otros?- preguntó mientras miraba como llegaban tomados de la mano.
-¿No has visto a Blaise o a Ginny?- pregunto la morena.
-No Tori, ¿pasó algo?
-Es que no aparecen, al parecer se perdieron en el bosque pero había la posibilidad de que estuvieran aquí- respondió el castaño.
-Oh... Ya veo, pues por aquí no ha venido nadie pero podemos ver en la sala común- propuso la rubia.
-Iré a revisar en la de Gryffindor.
-Bien, nos vemos aquí nuevamente Nev- dijo Tori llevándose un asentimiento y una sonrisa por parte de él.
-¿Qué significa eso, Astoria Greengrass?- preguntó su hermana con una gran sonrisa.
-No te lo había dicho... Nev y yo somos novios- dijo sonrojada mientras que Daphne soltaba un grito contenido y corría a abrazar a su hermanita.
-Me alegro mucho por ti, Tori, se ve que es un buen chico.
-Lo es- dijo con una gran sonrisa mientras salían a su sala común.
-Tori debo decirte algo.
-Sí, dime.
-Harry ya sabe lo de la carta.
-Es lo mejor que pudiste hacer Daph, es el padre y lo merecía…
-Sí, lo sé.
-¿Y qué tal lo tomó?
-Pues estaba muy alarmado pero poco a poco se fue calmando.
-Neville también lo sabe- dijo la morena.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-No lo sé Daph, no quiero preocuparte, quiero que mis sobrinos nazcan sanos.
-Lo estarán Tori... Pero yo también quiero sobrinos- dijo con mirada pícara haciendo que la morena se sonrojara y soltara una risa nerviosa.
En el bosque...
Un tigre blanco platinado apareció frente al profesor Johnson que su interior traía el mensaje de Astoria, era una letra pulcra que decía que el moreno y la pelirroja no estaban en el castillo, lo más probable es que aun estuviera en el bosque, el problema era que es sol comenzó a descender y el bosque se volvía cada vez más peligroso.
-Muchachos, el señor Zabini y la señorita Weasley tienen que estar aquí así que busquen muy bien.
-Es lo que hacemos...- susurró el rubio rodando los ojos.
-¡Draco! no seas grosero- reprendió la castaña.
-Maldito Zabini- refunfuñaba Ron cada tres segundos.
-¡Ya cállate Weasley, deja de insultar a Blaise!
-Tiene a mi hermana, Pansy.
-No lo sabemos aún.
-Maldito infeliz, si le llegará pasar algo a Ginny, lo mato- repitió el pelirrojo haciendo que la azabache se empezara a desesperar, la azabache lo agarró del cuello de su túnica y de repente sintió como unos labios tocaban y probaban su boca a su antojo, no sabía por qué lo había hecho pero, lo hecho está hecho, y no se arrepentía de hacerlo, ese beso hizo que el pelirrojo se sonrojara y no hablara más.
En la profundidad del bosque...
-Ya lo sé Ginny, seguro los estarán buscando- dijo despreocupado.
-¿Y si no lo están? ¿Cómo puedes estar tan despreocupado por todo?
-Porque no tardaran en llegar- dijo sentándose en un tronco mientras pensaba que hacer, en un momento vio como la pelirroja se sentaba a su lado tiritando, empezaba a hacer mucho frío a causa de la humedad que la tierra desprendía, Blaise se sacó tu túnica y se la puso en sus hombros preguntando -¿Mejor?
-Sí, gracias- no quería usarla pero el frío que empezaba a sentir la obligaba y la verdad era que aquella túnica tenía una temperatura cálida bastante agradable, se sentía exhausta, quería descansar y nadie llegaba por ellos.
-Mandemos un Patronus- dijo el moreno después de unos minutos de silencio, la chica asintió y Blaise se dispuso a hacer el encantamiento e indicando más o menos donde estaban, era complicado porque todos los árboles eran iguales y sabía que estaban él lo más profundo y espeso del bosque, a pesar de todo había detrás un pequeño lago que creí que sería una gran pista, así que envió el mensaje volviendo a sentarse al lado de la pelirroja mientras esperaba que vinieran por ellos. La pelirroja estaba muy cansada, podía notarlo en sus ojos, así que trato de acomodarla en su regazo.
-¿Qué demonios haces?- preguntó alarmada.
-Ginny, sé que estas cansada y no lo niegues se te nota desde kilómetros, sólo trataba de que te sintieras cómoda.
-¿Y cómo sé que no tienes segundas intenciones idiota?
-Me podrías llamar por mi nombre, se oye más lindo cuando no me insultas.
-Pues te las mereces.
-No seas tan niña, si no quieres estar cómoda allá tú- dijo apoyando su espalda contra un árbol, era realmente reconfortante, no era como quería pero servía de algo, poco a poco vio como la pelirroja se acomodaba en su regazo, dio una gran sonrisa y comenzó a acariciar cada mechón de su rojo cabello, la sensación le causo un interés único, era realmente suave y sedoso, era hermoso y desprendía un delicioso aroma, esa droga que lo inducían a un estado de trance increíblemente satisfactorio.
