Suceso inesperado
-Draco, te llegó una carta- dijo Hermione revisando el correo antes de ir al gran salón -Te espero en el comedor- dijo antes de irse.
-Gracias Herms- dijo el rubio tomando la carta, pues era la respuesta que necesitaba la rubia.
Draco
Sería un placer para mí tener a las chicas en casa, me harían mucha compañía y estaría encantada de ayudar a Daphne, se pueden quedar el tiempo que deseen... Pero tienes que saber que los señores Greengrass no son fáciles de convencer así que piensen muy bien que les dirán. Los espero ansiosa en casa,
Con cariño,
Narcissa Malfoy
-Ya tenemos el plan mamá- dijo el rubio mientras salía rumbo al gran salón.
Draco al llegar vio que todos sus amigos ya almorzaban muy animadamente en la mesa de las serpientes.
-Hola- saludó sentándose al lado del moreno y la rubia -Daphne, Astoria me ha llegado la respuesta.
-¿Y qué ha dicho?- preguntó la rubia con un poco de temor.
-Se podrán quedar, pero debemos estar seguro de que decirles.
-De eso me encargo yo- dijo Astoria con una sonrisa.
-Bien, entonces está solucionado- dijo el rubio.
-Gracias Draco.
-¿Se puede saber de qué demonios hablan?- preguntó Blaise sin entender.
-Astoria y Daphne se quedarán en mi casa mientras sus padres se van de vacaciones.
-¿Se van de vacaciones? ¿Y no piensan ir?- dijo Theo sorprendido haciendo que Blaise le mandara una mirada para que se callara -Ohhh ya entendí.
-Theo... A ti te encanta el pudin, ¿por qué no sigues con él? Mira se bueno que se ve- dijo el moreno metiéndole una gran cucharada a la boca haciéndolo callar.
Un azabache divisó como una rubia salía sola del Gran Salón -Esta es la oportunidad de decirle- pensó siguiendo la rubia que se había sentado frente al lago negro, sin hacer tanto ruido se acercó por sus espaldas y con suavidad le tapó los ojos con sus manos.
-¿Quién es la futura madre más hermosa de todas?- dijo con una gran sonrisa.
-Emm no sé...- respondió riendo siguiéndole el juego llevando sus manos donde las tenía el chico.
-¿Te han dicho que eres la más hermosa?- susurró muy cerca de su oreja destapándole los ojos para poder abrazar su abultado vientre.
-Si un par de chicos está mañana- dijo sin importancia haciendo que el azabache se exaltara y frunciera el ceño.
-Ah sí y quien fue el desgraciado- dijo entre dientes haciendo que la rubia soltara una risotada.
-Un pequeño llamado James Sirius Potter... ¿Lo conoces? Y otro que creo que se parecerá mucho a él, es bastante famoso… Un tal Harry Potter.
-Pues ese chico tendrá muchos problemas- dijo Harry relajándose.
-Eres un celoso- dijo Daphne riendo.
-Claro que no, pero desde ahora te advierto James Sirius, mamá es mía, solo te la prestaré un rato- le dijo al vientre de la rubia donde visualizó un pequeño piececito -Y tú Lyra serás la princesita de papá, no creas que me olvide de ti- finalizó.
-Serás un gran padre Harry- dijo la rubia enternecida recibiendo una sonrisa de su novio.
-¿Ya sabes que harás en las vacaciones?... Porque te tengo una sorpresa Daph- dijo con entusiasmo.
-¿Qué es?
-Andrómeda me ha dejado a cargo de Teddy estas vacaciones, así que podrás conocer a mi ahijado, podrás quedarte unos días en Grimmauld Place si deseas, claro.
-Me encantaría... Sobre eso Harry, me quedaré en casa de Draco unos días, ya sabes que mis padres no pueden saber nada de ellos- dijo posando sus manos en su vientre con una mirada triste, como desearía que sus padres fueran diferentes con ella y su hermana -Sólo nos quedaremos una semana en casa y luego partiremos a la Mansión.
-Entiendo, entonces te iremos a visitar- dijo el chico besando a su novia.
Los días pasaban rápido y llegó el día en cuál todos los estudiantes partirían a casa por las vacaciones de navidad, algunos felices y motivados por el reencuentro con sus familias y otros no tanto. Al bajar de aquel tren escarlata, encontraron a sus familias esperándolos muy ansiosos, hermanos, tíos, primos y padres con unas grandes sonrisas, y no olvidar aquellas madres que llorando de emoción pellizcaban las mejillas de sus hijos, aunque este no era el caso de algunos chicos pertenecientes a la casa de Salazar.
-Draco hijo, me alegro de verte- dijo Narcissa Malfoy abrazando a su hijo.
-Igual yo madre- respondió el rubio.
-Theodore, Blaise que gusto verlos- dijo la rubia mirando a los amigos de su hijo.
-Señora Malfoy, el gusto es nuestro- dijeron Theo y Blaise.
-Recuerden que pueden venirnos a visitar cuando quieran, los estaré esperando muchachos- dijo la rubia antes de irse.
-¡Ron, Ginny!- gritó la señora Weasley abrazando a sus hijos con lágrimas en sus ojos.
-Ya suéltanos mamá, nos dejaras sin costillas- dijo Ron tratando de soltarse del gran abrazo de su madre, no es que no le agradaba verla de nuevo pero de verdad podía sentir sus costillas crujir... O tal vez era hambre.
-¿Quién es esta señorita tan linda?- preguntó Molly al ver una azabache detrás del pelirrojo, pues su madre no había venido por ella, algo que la verdad ni le importaba.
-Pansy Parkinson, señora Weasley, una amiga de su hijo- dijo tendiendo su mano, Ron al escuchar su palabras sintió una gran punzada en su pecho, de verdad quería ir más allá con la chica.
-Llámame Molly- respondió abrazándola fuertemente, acto que a Pansy le sorprendió, pues no había recibido un abrazo desde que era pequeña, la azabache se sintió un poco incomoda por esto pero Molly le hizo sentir ese amor maternal que ella tanto añoraba, así que sin más le devolvió el abrazo con el mayor de su gusto.
-¿Y papá?- preguntó Ginny al notar la ausencia de Arthur.
-Tuvo un pequeño problema en el Misterio, pero nada de qué preocuparse- respondió antes de ver a un azabache de ojos esmeraldas bajar del tren -Harry muchacho que delgado estás, ¿seguro que te alimentas bien?- preguntó Molly abrazándolo.
-Sí señora Weasley- contestó con amabilidad.
-No ves a Ronald- dijo Ginny riendo mientras su hermano le lanzaba una mirada asesina y Pansy soltaba una risilla.
-¡Ginevra!- regañó su madre antes de agregar -Harry cariño, sabes que me puede llamar Molly... Hermione, pero cuanto han crecido mis bebés, estas hermosa- finalizó corriendo a abrazar a la castaña.
-Señora Weasley fue un placer haberla conocido pero ya me tengo que ir- dijo la azabache un poco incomoda.
-Sólo Molly... Espero que vengas a almorzar un día de estos a la madriguera, linda.
-Sería un placer para mí, señora Weasley, hasta pronto- se despidió Pansy siguiendo su camino, después de caminar un poco alguien la tomó de la mano y le plantó un dulce beso en los labios.
-Te enviaré mi lechuza para que me visites pronto, te quiero- dijo Ron antes de irse.
Blaise tuvo la oportunidad de ver ese cariñoso momento que tenía la pelirroja con su madre, el moreno vio como Ginny se soltaba un poco de su madre y no perdió su oportunidad, le tapó la boca y la llevó a un rincón alejado de las personas.
-¿Creías que te ibas sin despedirte de mí?- preguntó el moreno con una sonrisa seductora soltando sus manos de la boca de la chica.
-¡Deja de hacer eso Zabini!- dijo molesta mientras el chico reía.
-Me encanta cuando te enojas- dijo acorralándola -Espero verte pronto pelirroja, sé que me vas a extrañar.
-No te extrañaré, voy a descansar de ti.
-Sí claro...- dijo con ironía -¿Sabes que extrañaras más?... Esto- dijo antes de besar con pasión y lujuria posando sus manos en su cintura mientras que sentía como la chica le tomaba del cuello -Espero verte pronto pelirroja- finalizó el moreno retirándose dejando a la pelirroja extasiada.
-Maldito Zabini, ahora extrañaré tus estúpidos y provocativos labios de serpiente- susurró la pelirroja para sí misma tocando sus labios.
-Madre, padre- dijeron las chicas al ver a sus padres.
-Daphne, Astoria -dijo con tono frío el señor Greengrass.
-Veo que estas vacaciones volverás a tu rutina de ejercicios Daphne, se nota que se te han pasado algunos kilitos- dijo la señora Greengrass -Debemos irnos, tenemos una inesperada pero muy agradable visita- finalizó.
Al llegar a la mansión Greengrass, las chicas no notaban cual era esa visita la cual sus padres hablaban, hasta que escucharon una voz bastante gélida y muy bien conocida para ellas.
-Pero... Que hermosas señoritas- dijo la voz de aquel hombre.
-Lo son- respondió el señor Greengrass con orgullo.
-¿Qué hace usted aquí?- preguntó la rubia entre molesta y exaltada.
-Cuida tú tono chiquilla- dijo riendo.
-Debes ser más amable con el señor Malfoy, Daphne- dijo la señora Greengrass.
-¿Usted debería de estar en Azkaban?- preguntó Astoria con sorpresa.
-No es la forma de tratar a tu futuro suegro… Y sí debería, como has dicho, pero digamos que era un sitio muy aburrido.
-Lucius se quedará en nuestra casa por un tiempo, así que deben de tratarlo con el respeto que merece- dijo el señor Greengrass a sus hijas.
-Mi hijo tiene mucha suerte para tenerte como mujer, no habría otra mejor para él que tú- dijo Lucius observando a la morena.
-Sí que lo tiene Lucius- respondió el padre de las chicas.
-¿Cómo salió?- preguntó la rubia.
-Un muggle ocupó mi lugar, no entraré en detalles con ustedes- respondió con su característico tono frío -Ni una sola palabra de esto, porque si no las consecuencias serán terribles para amabas... Están en su casa niñas, no se preocupen por mí- dijo el rubio con sorna.
Las chicas sólo podían intercambiar miradas de pánico y asombro, ese sujeto complicaba todos sus planes, debían avisarle a sus amigos inmediatamente pero el problema ahora era pensar... ¿Cómo hacerlo sin que nadie se entere?
Hola!
He vuelto y con capítulo doble, espero que les guste...
Gracias Annie Luna por tú review y ¡Que vivan los Dramiones! hahaha :)
Gracias SALESIA por tú review, para que veas que esos son los poderes de Pansy Parkinson hahahaha Concuerdo contigo, esa era la mejor opción para ellas, y mucho más ahora que las cosas han cambiado :( Narcissa como buena mujer y madre que es, le dará muy buenas atenciones a Daph y permitirá que los demás chicos las visiten, y como dices tú, tal vez le mande ciertas indirectas a su hijito hahahahaha :3 En los próximos capítulos ya te podrás dar cuenta de los diferentes planes que tendrán para ellos y por supuesto sabrás quién será el sacrificio :(... Espero que te hayan gustado los capítulos :) Saludos y besitos!
