Una noche especial

Lucius Malfoy abandonó su antigua Mansión dejando a su hijo con miles de preguntas sin responder. Draco no podía creer lo que ese sujeto, el cual decía ser su padre, cambiara su vida por la de aquel mestizo que destruyó sin pizca de piedad cientos de familias. Sabía que en su pasado no había sido una persona correcta, pues el mismo Lucius se había encargado de llevarlo a la oscuridad con sus estúpidas creencias, encargándose de arrastrarlo poco a poco a una marchita e infeliz vida desde que era sólo un niño, y que por esto había cometido una infinidad errores, pero... ¿Quién no cometía errores?, todos lo hacían, nadie era perfecto, reconocía que los suyos llegaban a un tope, recordaba cómo había torturado y lastimado a muchas personas en su corta vida, ¿había asesinado? Por supuesto que no, y agradecía a Merlín su cobardía, ya que gracias a ella nunca había sido capaz de matar a una persona, eran aquellos errores los cuales se arrepentía profundamente pero que lastimosamente no podía cambiar, y todo esto era gracias a su más amado y adorado padre. Ahora estaba más que decidido, no era que antes no lo estaba, sólo que ahora estaba completamente seguro de que había llegado la hora de acabar con ese perverso espectáculo de circo, el cual un patético y rencoroso sujeto domaba a unos pobres diablos que sólo veían y vivían por aquel "poder" que enriquecía y daba un alto nivel social a sus vidas sin valor alguno, era la hora de acabar con todos los estúpidos planes y darse un respiro de todos los problemas.

Mansión Greengrass...

Astoria había llegado a las afueras de su casa, no sabía si la reunión había terminado, esperaba que sí, pues no quería encontrarse con todos esos Mortífagos que tanto repudiaba; así que a pesar del frío que hacía afuera se sentó en una de las bancas que tenía el jardín. Pasada la hora o unos cuantos minutos (pues no sabía con exactitud cuánto tiempo había pasado) tomó la decisión de entrar, puesto que había empezado a temblar y sentía como poco a poco el frío formaba pequeñas fisuras en sus huesos, tenía que entrar o moriría de hipotermia; para su suerte la sala estaba solitaria, así que sin más espera subió como pudo las escaleras para encontrarse con su hermana.

-¡Astoria pero mira como vienes!- dijo la rubia al verla tiritando de frío.

-Ya... se me... pasará- balbuceó -Ya lo sabe- añadió sentándose frente a la pequeña chimenea que tenía su habitación.

-Tori me enteré de algo...- dijo con tono preocupado, continuó al ver que la mirada de su hermana lo pedía -Draco... Será el sacrificio de la muerte- finalizó susurrando.

-¡¿Qué?! Debe ser una broma- gritó la morena, pues nadie las escucharía por los hechizos silenciadores que siempre lanzaba la morena en su habitación.

-El mismo Lucius lo sugirió.

-Maldito bastardo traidor.

-Astoria no maldigas- reprendió su hermana mientras rodaba los ojos -Aunque tienes razón…

-¿Crees que Draco lo sepa?- preguntó con ira y preocupación.

-Pues Lucius se fue desde antes de que se acabara la reunión y no ha llegado, espero que tampoco lo haga.

-Por cierto Daphne, preparé esto para ti, es una poción para ocultar tú embarazo- dijo sacando el pequeño frasco.

-¿Funciona?- preguntó mirando su contenido grisáceo.

-No lo sabremos si no te lo tomas.

-¿Y les hace daño?

-Seguí todos los pasos y tomó el color correcto, no creo que me haya equivocado... Además ahí estaba Draco, me hubiera dicho si algo no estaba bien- dijo convenciendo a su hermana y a ella misma, en ese momento vio que su hermana lo tomaba.

-¿Y bien?- preguntó la rubia, pues no notaba cambio pero su hermana al parecer sí -Ya dime Astoria- dijo desesperada por saber si había funcionado.

-Te ves... Cómo decirlo- dijo buscando la palabra correcta.

-Gorda- dijo adivinando como se vería ofreciéndole una cara de pocos amigos a la morena -Ya dímelo, eres mi hermana, debes ser honesta.

-Te ves pasadita de kilos, como diría mamá pero no se te ve embarazada.

-Bueno, es un alivio- dijo sin enfadarse, lo único que quería era el bienestar de sus hijos.

Harry al llegar a la Madriguera con su ahijado, había puesto a Ron, Hermione y Ginny al día con la situación, incluso a Pansy, ya que aquel día había sido invitada por los pelirrojos a almorzar y al parecer pasaría la noche con ellos, púes la azabache se sentía muy a gusto estando en aquel lugar, ahora se daba cuenta que aquella familia la cual había despreciado por tantos años era muchísimo mejor que la suya, pues podía encontrar ahí, en unas cortas horas, el cariño que su madre nunca le dio, le parecía completamente increíble.

Pasada la semana las hermanas Greengrass ya se encontraban en la Mansión Malfoy, aquel día estaban esperando a sus amigos, Draco había aprovechado que su madre no estaba para convocar una reunión en su casa y hablar de su plan.

-No podemos dejar que te haga eso Draco- decía Blaise enojado, pues el rubio ya les había dicho sobre los deseos de Lucius.

-Debemos de poner en marchar nuestro plan lo más rápido posible- continuó Hermione con desespero, no soportaría que algo le pasara.

-El problema es saber dónde está el incienso- dijo Theo apretando suavemente la mano de su novia.

-Está aquí en la mansión Malfoy- dijo Astoria con seguridad.

-¿Cómo sabes eso?- preguntó Draco.

-Escuché una conversación de papá con Lucius... Tranquila no se enteraron- añadió al ver la cara de preocupación de su hermana -En definitiva me encantan esas orejas extendibles- finalizó regalándole una sonrisa a Ron y Ginny.

-¿Y dijeron exactamente en qué parte de la mansión está?- preguntó Harry.

-No, solo Lucius sabe su sitio exacto, por más que mi padre quería saber dijo que no le diría nadie sobre eso.

-Debemos encontrar eso, YA mismo- exigió Blaise.

Los chicos se separaron y empezaron a buscar en todos los rincones de la Mansión aquel incienso pero era realmente inútil, no querían perder la esperanza de salvarle la vida a su amigo, aunque ellos sabían que Lucius no era tan tonto para dejar aquella cosa tan importante en algún sitio que fuera fácil de encontrar.

-Draco ya llegué- dijo la señora Malfoy entrando a la casa, los chicos quedaron paralizados, luego escucharon perfectamente el grito de la rubia -¡DRACO LUCIUS MALFOY! ¡¿QUE DEMONIOS PASO AQUI?!- pues la señora Malfoy notó como todo estaba hecho un caos, se dirigió a dejar los paquetes en la cocina antes de buscar a Draco por una muy buena explicación, pues estaba bastante molesta, solo se había ido unas cuantas horas y la casa estaba completamente desorganizada -Pansy ¿qué haces aquí?- preguntó Cissy al ver a Pansy hurgando su cocina.

-Buenas tardes señora Malfoy, estoy ayudando a su hijo en una situación complicada- explicó la azabache inocentemente.

-Pansy... La señora Malfoy está aquí, Draco me dijo que pusieran en orden lo que pudieran- advirtió Theo silenciosamente pero se enmudeció al ver a la señora Malfoy cruzada de brazos molesta -Señora Malfoy, ¿cómo se encuentra?- dijo con cuidado y esbozando una inocente sonrisa.

-Muy bien gracias Theodore- respondió con molestia.

-Mamá yo te puedo explicar todo, es más nosotros te lo explicaremos- dijo Draco entrando con apuro a la cocina.

-Es lo que espero que hagas Draco- dijo su madre molesta, el rubio sentía que no haría falta que siguieran buscando el incienso pues moriría esa misma tarde a manos de su madre.

-Es que...

-Draco, ¿no es mejor que organicemos todo antes de que tu madre suba?- dijo Blaise llevándose la sorpresa de verla ahí parada con el ceño bastante fruncido -Buenas tardes señora Malfoy- dijo con cara de angelito que no se la creía ni él mismo.

-¿Son todos o hay más?- preguntó Cissy mirando a su hijo.

-Pues verá señora Malfoy, estamos Luna, Hermione, Longbottom...- comenzó Theo a explicar pero fue interrumpido por el golpe que Draco le había dado en las costillas mientras que la señora Malfoy abría los ojos sorprendida y al parecer más molesta.

-¿Quién más, Theo?- pidió Cissy.

-Ginny, Ron, Harry, Daphne y Astoria- finalizó el azabache.

-Ahora mismo los quiero a todos en la sala y una explicación- dijo dirigiéndose hacia allá, los chicos se dirigieron donde la señora Malfoy había pedido, estaban ahí pero lo que no sabían era que decirle, Draco no quería preocupar más a su madre, sabía que todo el asunto de su padre la tenía al límite -No había visto mi casa tan llena desde hace mucho tiempo, me alegro que estén aquí todos- dijo llevándose una mirada sorpresiva de todos los chicos.

-Mamá… Creí que estabas enfadada- dijo con cuidado.

-Y lo estoy, mira este desorden Draco, me temo decirles que no saldrán de aquí hasta que pongan todo en orden.

-Lo haremos señora Malfoy, no se preocupe- dijo Daphne.

-Gracias- dijo Cissy antes de retirase a su habitación.

Los chicos organizaron y a la vez buscaron en aquellos lugares que habían quedado faltos pero nada, seguían sin encontrarlo, pronto cayó la noche y la señora Malfoy satisfecha les preparó una estupenda cena, para su pesar lo chicos se tenían que retirar.

-Muchas gracias por la cena señora Malfoy, le quedó delicioso- dijeron muy amablemente.

-Fue un placer, cuando quieran pueden volver, siempre y cuando no destrocen mi casa.

-No volverá a pasar- dijo Blaise retirándose por la Red Flú junto con los Weasley, Harry, Neville, Pansy, Luna y Theo.

-Herms, ¿te puedes quedar?- preguntó el rubio tomándola de la mano impidiendo que entrara a la chimenea.

-No creo que sea correcto, Draco- dijo tristemente, de verdad quería quedarse.

-Sólo una noche- pidió nuevamente.

-Está bien, sólo por esta noche.

El rubio la llevó hasta su habitación, pues las dos habitaciones de huéspedes estaban ocupadas por las hermanas Greengrass.

-Es hermoso.

-Gracias, aunque no es la mayor cosa.

-No seas modesto, es como un mini departamento- dijo la castaña observando lo inmenso que era todo, pronto se acostaron en la cama y Draco pudo sentir la preocupación de Hermione.

-No te preocupes, saldremos de esta Herms- dijo con tono tranquilizador.

-Es lo que más anhelo y espero Draco, no sabría qué hacer sin ti, te amo rubio teñido.

-Pues no te libraras tan rápido de mí… Yo también te amo mi castaña- dijo antes de fundirse en un beso, que poco a poco fue tornando a algo más comprometedor, el rubio estaba sorprendido por la manera en que la castaña le correspondía y seguía su juego, el rubio sintió que si seguía así no podría parar, mini-Draco aclamaba atención y se hacía notar favorablemente, el rubio comenzó a bajar por su cuello exhalando ese delicioso aroma que desprendía su cabello.

-Hermione no quiero que te sientas presionada- dijo entre besos.

-No lo estoy- dijo jadeante y sonrojada.

-¿Estás segura de esto?- preguntó haciendo que Hermione asintiera y se sonrojara aún más, Draco lanzó hechizos silenciadores, pronto sus ropas empezaron a estorbar e impedir que el rubio siguiera con su travesía, Hermione sería suya sin ninguna presión, acuerdo o apuesta, le daría lo más preciado que tenía porque de verdad lo amaba igual o más que Draco la amaba a ella, sólo quería y deseaba que esa noche fuera inolvidable y mágica para su hermosa castaña.


Hola!

Gracias al invitado por tú review y tú halago, de verdad me alegra muchísimo saber que mi historia te guste :3

Gracias SALESIA por tú review, ¡Odiemos a Lucius juntas! hahahaha Es un maldito infeliz hijo de su mamita, simplemente lo aborrezco... Creo que este capítulo te ha resulto las pequeñas dudas que me has hecho saber en el anterior capítulo hahaha :P Tal como lo has dicho, los Sly son bastante sobre protectores y no dejarán el camino muy fácil para Harry y Neville, la razón por la cual se la estén llevando mejor es de las hermanitas Greengrass, puesto que nadie se atreve a enfrentar a sus furias hahahahaha Y Pansy... Pansy es Pansy hahaha ella y su hermoso temperamento acaban hasta con el mismísimo, así que si el pelirrojito la llegase a cagar, tocaría avisarles a sus hermanitos que preparen su funeral con antelación... Sinceramente no soy capaz de imaginarme una cosa así hahaha Draco puede ser la perfección hecha hombre, pero casarse con su cuerpo junto con la reencarnación de Voldycito es la más perversa maldición, aún no supero el hecho de que Bella estuviese enamorada de esa cosa hahahahaha... Saludos y besitoss!