Buscando el incienso.

Una castaña fue abriendo lentamente los ojos encontrándose con un dorso desnudo donde reposaba cómodamente su cabeza, pues nada era un sueño, de verdad le había entregado aquello que más apreciaba y guardaba para aquel hombre que ella creía correcto. Ahora recordaba con claridad los besos que el rubio le había dado en diversas partes de su cuerpo formando un recorrido realmente placentero, recordaba como la estremecía aquellas frías pero expertas manos del chico con cada caricia que dibujaba con mucha delicadeza sobre su piel, se había sentido amada por aquel rubio que dormía plácidamente a su lado. Lentamente comenzó a jugar con aquel rubio cabello que en algún momento creyó que el chico usualmente teñía, soltó una pequeña risa al recordar cuando se lo había dicho y éste se había puesto algo molesto recalcándole que era natural, con una suave caricia bajo hasta su pálida mejilla donde se encontró con unos penetrantes pero adormilados ojos grises.

-Buenos días- susurró suavemente la castaña con una sonrisa.

-¿Cómo amaneces?- preguntó recordando los sucesos de la noche.

-Muy bien- contestó Hermione dándole espacio al rubio para acomodarse, pronto se fijó en una gran mancha de sangre en las blancas y finas sábanas haciendo que se sonrojara violentamente.

-Es normal- dijo Draco adivinando la causa del sonrojo de Hermione -Date una ducha mientras que yo arreglo esto- finalizó mientras encontraba su ropa interior y recibía un asentimiento. Una vez arreglado un poco la habitación y aseados bajaron a desayunar encontrándose con Narcissa y Daphne que hablaban animadamente sobre los hijos de la rubia.

-Buenos días- dijeron ambos.

-Buenos días- respondió Daphne con una sonrisa.

-Draco, Hermione- dijo la señora Malfoy abrazando a ambos chicos -No sabía que te habías quedado, querida- añadió sorprendida.

-Yo le pedí que se quedara- respondió Draco con simpleza.

-Me alegro de tenerte en casa.

-Gracias señora Malfoy.

-Nada de formalidades querida, dime Narcissa o Cissy, como prefieras.

-Buenos días- dijo Astoria bajando las escaleras.

-Astoria querida, ¿qué tal dormiste?- preguntó la señora Malfoy abrazándola.

-Muy bien, gracias Cissy- respondió para luego pegar un pequeño grito de emoción al ver a la castaña -¡Herms! ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no me dijiste que te quedabas?

-¡Tori! No lo sabía- respondió abrazando a la morena con alegría.

-Ya está listo- dijo Cissy sirviendo el desayuno.

-Esta buenísimo Cissy- dijo Daphne probando el gran desayuno.

-Me alegro que les guste, ahora que no tenemos la ayuda de los elfos me he dedicado a la cocina.

-Es una muy buena chef- dijo Astoria haciendo que la rubia se sonrojara levemente por el halago.

-Ahora sí me pueden explicar ¿por qué estaban todos aquí destrozando mi casa?- preguntó -No crean que lo había olvidado- añadió al ver como palidecían.

-No creo que lo quieras saber madre- respondió Draco evasivo.

-Lo quiero saber ahora- dijo Narcissa mirando a las chicas que bajaban la cabeza hacia su plato.

-Sólo te puedo decir que estamos buscando algo muy importante.

-Y, ¿qué es eso tan importante que buscan?

-Te lo diré luego... A propósito, te anunció que hoy continuaremos buscando, así que los chicos vendrán nuevamente.

-Espero que no se estén metiendo en problemas... Podrán buscar lo que sea que estén buscando pero sin hacer mi casa un caos.

-Lo arreglaremos Cissy, no se preocupe- dijo Astoria.

-Gracias, saldré en la tarde a hacer unas cuantas cosas, así les daré privacidad... Pero ya saben- dijo Cissy.

Llegada la tarde, Narcissa había salido de la Mansión Malfoy mientras que poco a poco los chicos iban llegando.

-Bueno, hay que seguir buscando- dijo Daphne una vez que ya estaban todos presentes.

-Alguien suba al despacho de mi padre, no pienso poner un pie ahí.

-Vamos nosotros- dijo Blaise señalando a Theo.

-Bien- respondió el rubio mientras que los chicos subían.

-Draco, falta el calabozo y el pasillo que llega a este- anunció Hermione, haciendo que el rubio tragara en seco, pues recordaba que en aquel pasillo la desquiciada de su tía había torturado a su castaña con una daga haciéndole una horrible cicatriz donde aún se alcanzaba a leer con claridad "sangre sucia", en aquel calabozo que su madre había metido a Weasley y Potter por órdenes de esta misma loca, donde ya dentro se encontraba desde hacía meses Lovegood junto con el señor Olivander... Y Como siempre, él no había hecho nada para que esto no pasara, recordar todo ese suceso hacía que le creciera una ira incontrolable por su tía muerta, donde creía que su alma no había sido bienvenida ni por la mismísima muerte.

-Puedo ir yo- dijo Tori sacando al rubio de sus pensamientos.

-Iré contigo- se ofreció Neville siguiendo a su novia.

-Oye Blaise, objetos curiosos guarda el señor Malfoy aquí, ¿no crees?- dijo el azabache observando un pequeño anillo.

-Deja eso Theo, no te pertenece, además estamos buscando una vela- respondió el moreno sin levantar la vista.

-Ya lo sé, pero es que míralo bien, es muy lindo, ¿crees que le pertenece a Narcissa?- dijo Theo admirando aquel objeto, algo hacía que se sintiera atraído por aquella insignificante pieza.

-Trae acá- dijo Blaise quitándole el anillo para mirarlo -De verdad que es muy lindo, parece que es de oro puro y finos zafiros.

-Ves, te lo dije.

-¿Crees que Draco sepa de él?- preguntó el moreno sin quitarle la vista al anillo.

-No lo sé, ¿Por qué?- preguntó Theo antes de que el moreno saliera del despacho.

-Draco, ¿lo habías visto antes?- le preguntó el moreno desde fuera de la habitación de los padres del rubio donde en ese momento se encontraba.

-¿Qué es?- preguntó acercándose -No nunca, y tampoco es de mi madre, ¿Dónde lo encontraron?

-Lo encontró Theo en el despacho de tú padre.

-Pues nunca lo había visto.

-¿Te importa si me lo quedo?- preguntó pensando en el destino de ese anillo si se lo quedaba.

-No, pues no era de mi madre, así que supongo que debía ser de alguna conquista de mi padre pero que no fue entregado.

-¿Entonces me lo puedo quedar?

-Sí claro.

-Gracias... ¿Han encontrado algo?

-No nada.

-Bueno, entonces seguiré- dijo antes de salir de ahí buscando a una persona que sabía que le extrañaba.

Mansión Greengrass...

-¿Dónde están tus hijas?- preguntó la señora Zabini.

-En la mansión Malfoy, Astoria quería pasar tiempo con su prometido.

-¿Con Daphne?

-Sí, se fueron juntas, ¿Por qué?- respondió la señora Greengrass,

-O sea que Blaise, Astoria, Draco y Daphne están en la mansión- recontó la señora Zabini.

-Sí, ¿Sucede algo?- preguntó el señor Greengrass.

-Pansy estuvo ayer en la mansión Malfoy- dijo la señora Parkinson.

-Esto no huele bien, no creo que se reúnan a jugar escondidas, estoy seguro que Nott estuvo ahí también- dijo Amycus Carrow recorriendo la sala y fijándose.

-Esos se traen algo extraño, puedo casi sentirlo- coincidió Alecto Carrow.

-¿Creen que la inepta de Daphne haya escuchado algo?- preguntó la señora Zabini.

-Esperemos que no, de ser así las consecuencias serán terribles para ella- respondió Lucius.

-Debemos asegurarnos lo antes posible, al parecer tendremos diversión- dijo Alecto.

Mansión Malfoy...

-Hey Lovegood, ¿has visto a Ginevra?- preguntó el moreno.

-Está en arriba en una habitación- respondió con una sonrisa, el moreno rodó los ojos y subió nuevamente.

-Hola preciosa- dijo seductoramente en la entrada de la habitación donde hacía un momento había visualizado el reflejo de una cabellera roja, pero pronto sintió como un gran puño partía su sexy nariz haciéndola sangrar.

-Creí que lo tuyo eran las mujeres Zabini- dijo una voz burlona detrás suyo, al voltearse se dio cuenta que era Ginny... Entonces, sí Ginny estaba detrás de él, ¿A quién le llamó así?

-¡Puede que te hayas cambiado de equipo y no te lo discuto, pero búscate a otro que comparta tú ideal, imbécil!- gritó Ron con ira contenida.

-Ni loco te llamaría así aunque fuera gay, Weasley... Creí que eras tú hermana- dijo apretando su nariz para que la sangre dejara de correr.

-¡¿Y por qué demonios le llamas así?!

-Asuntos que no te incumben, Weasley- respondió mientras tomaba un pedazo de papel que le tendía la pelirroja.

-¡¿Pero qué demonios pasa aquí?!- dijo Draco molesto por los gritos.

-Pues que al parecer tu amiguito se cambió de equipo- explicó Ron con furia mientras que el rubio soltaba una carcajada.

-Vaya Blaise, siempre creí que tenías buenos gustos, pero ya veo que me equivoqué- dijo Draco mientras se carcajeaba más.

-Mira como me río, Malfoy- dijo el moreno con sarcasmo y molestia.

-Ven te ayudo- dijo Ginny mientras en vano contenía la risa.

La pelirroja detuvo la hemorragia para disponerse a curar la nariz del moreno.

-Entonces, te gusta mi hermano- dijo la pelirroja con burla.

-No seas ridícula, por supuesto que no, creí que eras tú.

-Y ¿para qué me necesitabas?

-Pues porque sé que me extrañabas mucho y querías sentir mi presencia.

-¿Seguro que era a mí?- preguntó riendo.

-Ya déjate de estupideces, Weasley- respondió molesto levantándose de la silla donde estaba.

-Bueno, lo siento- dijo levantando las manos en forma inocente, para luego ver como algo caía al suelo, la pelirroja se agachó a cogerlo y se dio cuenta que era un hermoso anillo -¿Es tuyo?

-Sí... Pero puede ser tuyo- respondió con una sonrisa ladeada.

-Idiota.

-Pruébatelo y si te gusta te lo quedas.

-Claro que no- dijo devolviéndole el anillo.

-Anda, pruébatelo- dijo tendiéndoselo nuevamente.

-Que no- repitió, pero en ese momento sintió como el moreno tomaba su mano y lo ponía en su dedo anular.

-Te queda hermoso- dijo besando su mano.

-Es hermoso, pero no- dijo la chica tratando de quitárselo pero en vano, por más que intentaba no lograba sacárselo -¡¿Zabini que hiciste?!

-Puede estar atorado, deja te ayudo- dijo tratando de quitárselo que tampoco lo logró.

-¡¿Dime que no estaba hechizado?!

-No lo sé- respondió con sinceridad.

-¡¿Como que no lo sabes?! ¡¿De dónde demonios lo sacaste?!

-Theo lo encontró en el despacho del papá de Draco, y él me dejó conservarlo para dártelo... Pero mira el anillo quedó encantado de estar en tú mano- respondió riendo

-Es hermoso... ¡Pero no viniendo de ti! ¡Maldita sea la hora que se te cayó!

-Ahora eres mía, pelirroja... Y no comparto lo que es de mi propiedad- dijo antes de besarla.


Hola!

Sé que me he demorado en actualizar y no saben cuanto lo siento, pero he estado enferma así que les pido que me tengan un poco de paciencia puesto que estoy también atrasada en el resto de mis historias, espero que este nuevo capítulo les guste y cumpla con las expectativas de cada uno, agradezco profundamente a todos los usuarios que leen, siguen y tienen mi historia en entre sus lista de favoritos, es verdaderamente importante para mí.

Gracias SALESIA por tú review, para resolver tú pequeño asombro haha te digo que se debía al estado de embriaguez en el que se encontraba Lucius, además de que el muy maldito cree que su hijo es igual de cobarde como él y no sería capaz de irse gracias a sus amenazas y Draco claramente no piensa hacerlo porque tiene planes completamente distintos y quiere demostrar una vez más que no es como su padre :') Sólo te diré que Cissy se enterará de todo pero a su debido tiempo, Draco no quiere que su madre sufra más por ese sujeto y creo que tiene razón, pobrecilla, Cissy siempre me ha caído bien y nunca estuve de acuerdo con que sufriera tanto :( Hahahaha pues sabes que es una muy buena idea, me hubiese gustado mucho hacerlo de esa forma, pero lamento decirte la historia ya está terminada toma un camino diferente, aunque si me permites si me gustaría tenerla en cuenta para otra de mis historias :) ¡Queda desde hoy completamente inaugurado el club! hahahaha El capítulo es para ti, espero que te haya gustado... Saludos y besitoss!