UNA VISITA INESPERADA
-buenos días chicos- saludaba Sohara que pasaba como de costumbres recogiendo a Tomoki y a Seiya para ir rumbo a la escuela –buenos días- saludaron ambos mientras se retiraban de la casa -a donde van- pregunto Ninfa a todos –como que a donde, vamos a la escuela- terminando de hablar Seiya –Ikaros cuida la casa mientras no estemos- retirándose de ahí junto con los demás dejando una confundida Ninfa pero al rato Ikaros saco una carta, pero dudosa sobre desobedecer las órdenes de su hermano, le daba muchas vueltas por el patio, decidirse entre ir o quedarse en forma chibi –quieres ir a la escuela- recibiendo un si por parte de ella –trae eso entonces- al momento que activaba la carta Ninfa
En la escuela
-hay un par de estudiantes nuevas, por favor llévense bien con ellas –Seiya con Tomoki se hallaban sudando balas por el hecho de que delante de ellos estaban Ikaros con su sandia y Ninfa con uniformes de la escuela, se preguntaban como todo termino así mientras que ellas pasaban a sentarse. Ikaros se sentó detrás de Seiya mientras que la otra atrás de Tomoki
-si no les hablo, todo va a estar bien, no dejare que me involucren con estas dos, si me ven hablando con ellas mi vida será un caos- Tomoki las ignoraba olímpicamente –Seiya- dijo Ikaros hablándole a su hermano que solo pudo voltear a contestarle, todos pensaron que ellos ya se conocían –me hace calor- quitándose su abrigo y entregándosele quedando en camisa revelando sus alas de la espalda cosa que Ninfa imito esto vasto para que todos pensaran que ellas dos eran extranjeras y empezaron a murmurar cosas, cosas que Tomoki oía con claridad, esto colmo a Tomoki viendo que Seiya solo se quedaba ahí paralizado por la situación por lo que agarro velozmente a los tres llevándolos al club de Sugata
Club del descubrimiento del nuevo mundo
-ustedes dos que creen que hacen aquí- llamándoles la atención a las chicas –solo vinimos a saludar no sé cuál es el problema- decía ninfa –el problema es que llamaron mucha la atención revelando sus alas y como es que entraron a la escuela sin ningún problema- preguntando dudoso –eso fue fácil, solo modificamos unos cuantos recuerdos de tu profesor para que nos dejara pasar- riendo inocentemente Ninfa –estas consiente que pudiste revolverle los recuerdos
–Tomoki ¿Por qué no las dejas quedarse a ambas aquí en la escuela? después de todo siempre andas diciendo que sean más humanas y por lo que veo Seiya no se opondrá- viendo que Seiya estaba en un delirio repitiendo –está aquí, está aquí, está aquí, mi hermana esta aquí- tirado en un rincón lleno de alegría –Tomoki pienso que deberías darles una oportunidad de vivir como humanas y que aprendan sobre nosotros, no te parece- haciendo que este lo considere –está bien, pero no hagan algo que llame la atención más de lo que ya han hecho- entrando Sohara por detrás –entonces yo seré su guía todo el día, les enseñare lo que es la escuela- tratando de lucirse mientras que todos se retiraban a sus salones –hey, escúchenme-
Primer periodo: ciencias sociales
-Australia es un país muy extenso por lo que posee diferentes tipos de clima pero en definitiva todo es el mismo país- mientras que el profesor hablaba los alumnos tomaban nota, una Sohara orgullosa de su trabajo y listado de notas vio que era su oportunidad para ayudar un poco a sus amigas, acercándose un poco a donde Ikaros –hey, Ikaros, si quieres puedes usar mis apuntes para...- noto que ella tenía un mejor apunte que el de ella, los apuntes de Ikaros parecían idénticas a la de un libro de historia cosa que la deprimió un poco pero vio que Ninfa no hacía nada por lo que pensó que tal vez no sabría mucho de esto –hey Ninfa, quieres mis apuntes para...- siendo rechazada por esta
–parece que no los necesitas, después de todo tu ya debes saber eso, pero me podrías decir que miras por la ventana- notando que ya desde un buen rato esta se encontraba viendo el exterior –a los pájaros- diciéndolo secamente –en serio, te puedo mostrar unos cuantos, mira ese ese un gorrión,...- se había quedado muda por no saber ningún tipo de especie a parte del ya mencionado –ese es un lavandera pied, aquel es un ojo blanco y esa es una aguzanieves, si te das cuenta aquel es tan solo un carbonero común- y a así siguió por unos minutos dejando a Sohara muy mareada con los pájaros, regresando a su sitio triste por apenas hablar con ellas sin notar que los dos de adelante escucharon todo esto, Seiya realmente quería aquellos apuntes mientras que Tomoki quería saber más de aves pero fueron gritados por el profesor por voltear atrás, los dos no podían creer como chingados Sohara se paseaba por la clase sin que le digan nada mientras que a ellos les regañaban solo por voltear
Segundo periodo: economía domestica
Mientras que la profesora daba indicaciones de cocinar lo que ellos gusten separándose en grupos, Sohara vio su única oportunidad de demostrar que realmente sabía algo a la vez que en su mente fantaseaba por el hecho de que las dos la alabaran como Diosa mientras que alguien informo a la profesora que las chicas nuevas no se encontraban por ningún lado lo que preocupo a Tomoki, al rato sintieron una cosa que se acercaba a gran velocidad por toda la escuela, todos estaban un poco asustados siendo Seiya el más tranquilo intentando dormir
Al rato en una pequeña explosión se podía ver a las dos trayendo en sus espaldas animales que no conseguirías por aquí, Ikaros traía un bisonte con un lagarto de comodo por lo contrario que Ninfa traía un tiburón blanco. Todos estaban sorprendidos pero más aún cuando
-Ikaros, trajiste lo que te pedí- recibiendo un sí de su parte. Cargando como si nada el lagarto que tenía Ikaros. Dejando boquiabiertos a todos –Seiya, tu mandaste a Ikaros por esto- pregunto un Tomoki asustado por lo que podría pasar más adelante –no, pero viendo que se iba de viaje le dije si me podía hacer un pequeño favor- retirándose para luego cocinar aquel reptil
Luego de una hora se apreciaba un plato de sushi bien servido acompañado con lagarto a la parrilla Sohara al ver esto en comparación con lo que ella había hecho era como comparar basura con pasteles. Todos estaban maravillados por tales hazañas solo que tenían que proteger los postres de una Ninfa comelona que metía el dedo a todo pastel en su camino, Sohara notando que faltaba carne de bisonte fue a preguntar a Ikaros –sabes dónde está el bisonte que trajiste- preguntándole por su ubicación para preparar algo con el –claro- señalando donde un gran pedazo de carne era cocinaba con fuego de leña por un Seiya que se le caía la baba solo con imaginar probar un poco de aquel manjar, realmente estaba en deuda con Ikaros. Pues no todos los días puedes comer semejante animal y mucho menos en Japón –están locos, como se les ocurre hacer eso dentro del edificio- grito un escandaloso Tomoki por ver fuego dentro del aula mientras el humo hacia prender la alarma contra incendios seguido de un buen baño, mientras que Seiya...
-protejan mi carne- intentando cubrirlo con su mantel de cocina sin resultado alguno pues la carne había caído –llegando a casa te prometo que tendrás una despedida como se merece- dijo Seiya abrazando la carne mientras que otros solo podían suspirar por ese comentario
Tercer periodo: matemáticas
-así que ustedes son las nuevas estudiantes, he- mirándolas con detenimiento pero estas solo se limitaban a escuchar –su antigua escuela es tan superior a la de nosotros que ni siquiera me prestan atención, por estar viendo hacia otro lado ahora resuelve este problema- todos pensaron que era muy injusto tratarlas así pero...
Ninfa empezó a resolverlo como si fuera lo más fácil del mundo y a traducirlo en un idioma que nadie entendía, al parecer la lengua materna de Pitágoras .Ya que para el profesor sabía que cada palabra era correcta mientras que Seiya envidiaba esa maldita inteligencia que poseían todas ellas
-Ikaros, entiendes alguna palabra de lo que habla Ninfa- pregunto Sohara sin contar que el profesor la chapo –tu, por interrumpir la clase ahora deberás resolver el siguiente ejercicio- Sohara se lamentaba profundamente el abrir su boca a cada momento mientras que Ikaros se paró diciendo cosas relacionadas con el ejercicio pero que nadie entendía dejando a muchos en la enfermería por colapso mental, siendo Ninfa la que se asombrara por Ikaros, al parecer alpha estaba aprendiendo rapido
Cuarto periodo: ingles
Esta clase sin duda alguna era una tortura para todos excepto claro las chicas nuevas y Seiya que al parecer, combatir con enemigos de otro países y mundos le estaba sirviendo en estos momentos mientras se reía de Sohara por no pronunciar una palabra tan sencilla como manzana en ingles
-vamos repite después de mi- aclaro la profesora –Apple- mientras que Sohara entraba en un nuevo mundo dentro de su mente, tratando de repetir la palabra no le salía no importa que tanto lo diga, en desgracia por sus notas de inglés agarro un pobre cuaderno al cual despedazo para sentirse bien mientras que todos observaban tenían un pensamiento en común "el cuaderno no tiene la culpa" mientras que Ninfa
-oye alpha, tu estas...- mirándola, por lo que la otra también le devolvió la mirada –vaya, traerte a la escuela fue un buen movimiento después de todo- riendo, mientras que Ikaros no entendía bien el porqué de su sonrisa
En el descanso
-como fueron las clases durante la mañana Tomoki- pregunto un interesado Sugata –fueron de lo peor pero debo admitir que ambas son muy buenas estudiantes, se acostumbraron rápidamente a este entorno- aclaro Tomoki –pero donde esta Sohara, no la he visto hasta ahora- pregunto Mikako, Tomoki señalando detrás de ella donde se encontraba en posición fetal una Sohara sin esperanza alguna –ya veo, intento compararse con Ikaros y Ninfa sorprendiéndose que hay un gran abismo en cuanto a habilidades e inteligencia- riéndose un poco –Mikako, te estas sobrepasando no lo crees- trato de defenderla Sugata, al oír esto Sohara pensó que tenía un aliado –el abismo incluso es muy pequeño para comparar sus habilidades, mejor sería utilizar el término del cielo con el infierno- haciendo que Sohara se ponga peor –pero dejando eso de lado, parece que los jóvenes de allá no la están pasando muy bien- señalando donde se encontraban Seiya con las otras dos, al parecer dejar a su hermanita con aquellos mocosos no le parecía una buena idea por lo que decidió estar con ella todo el descanso mientras que Ninfa solo los seguía
-por favor Seiya, te prometo que cuidare a tu hermana-
-te lo suplico, déjame invitarle una cena-
-te juro que no intentare propasarme-
Seiya se cansaba de escuchar las estupideces de sus compañeros entre otras imploraciones para que deje a su hermana con ellos –bien, si quieren estar con ella- parándose de su asiento –tendrán que vencerme en una pelea- afirmando a todos los jóvenes que se encontraban ahí –pero, también pelearas por Ninfa san- Seiya solo volteo a mirarla –que dices Ninfa, también te protejo o estas bien sola-
-como si dejara que un gusano me defienda- con mucha ego –como quieras- algunos se retiraron por temor a salir lastimados –bien, si quieren puedo enfrentarme a todos ustedes a la vez- poniendo en ridículo a los hombres haciendo que las demás chicas se pongan a reír –realmente crees que puedes con todos nosotros, mejor lo arreglaremos uno por uno- hablo uno que otro estudiante siendo silenciado de un golpe –se los dije ¿no?, si quieren estar con ella tan solo deben vencerme- mientras que algunos salieron corriendo los demás pensaron que era mejor atacar en grupo
-iré a avisar a la enfermería que en el comedor habrá alumnos desmayados- retirándose de ahí Sugata –creo que yo me retirare por ahora- parándose Mikako junto con el –en ese caso volveré a clases- saliendo de ahí –más clases, esto empieza a ponerse aburrido- decía un Ninfa parada alrededor de muchos chicos en el suelo –oye Ikaros, que tal si me das una carta para poner la diversión un poco más alta- mientras que esta le entregaba cierta carta, sin embargo -eso es todo lo que pueden hacer, dan vergüenzas, así ninguno serán capaz de salir con mi hermana- saliendo de ahí
Quinto periodo: ciencia
-hoy aprenderemos el valor atómico de los elementos químicos- dijo el profesor muy entusiasmado mientras se podía ver en sus ojos el brillo de una estrella mientras bailaba pero luego voto humo por la boca –sin embargo, hoy tengo el honor de presentar a una profesora que me pidió hacer esta clase- mientras que Ikaros pasaba vestida con una bata del laboratorio, todos los hombres tenían un sentimiento en común "KAWAY" pero la conexión se terminó cortado por la mirada asesina de Seiya –esto no debería estar pasando, si hace unos minutos eras una estudiante, con que cojones pudiste graduarte con título de profesora- reclama Tomoki –eso es gracias a la ayuda de la carta mágica- sin querer Ninfa lanzo una indirecta muy evidente –por favor cuiden de mi- haciendo el clásico saludo de toda nueva profesora –maestra que aprenderemos hoy- de la nada Sugata apareció –propongo usar como sujetos de prueba a Seiya y Tomoki- de repente entro Mikako sentada en el lugar de Ikaros –como diablos entraron, no pude verlos, es que se mueven más rápido que la luz- un asombrado Seiya por tal infiltración de aquellos dos, pero recordando lo que ella dijo –yo no seré parte de tu estúpido juego, me oyes bien- dijo Seiya –alumno Seiya- Ikaros lo miro –estas castigado, a el rincón- señalando una esquina vacía del salón –hoy, Ikaros no hablaras en serio- mientras que esta estaba muy seria. Tomoki sabia el gran aprecio que Seiya tenía por Ikaros como hermano y casi nunca le decía no a ella –está bien- retirándose a donde lo había mandado –no puede ser... el gran y poderoso Seiya siendo castigado por su hermanita- reía por lo bajo un Tomoki en forma chibi, todos estaban callados, Seiya el chico más problemático sucumbió ante la nueva profesora –Tomoki, no digas luego el por qué apareciste en el hospital- al parecer lo había escuchado perfectamente, pero aquel día realmente Ikaros se ganó el respeto de toda la clase –bien clase, hoy aprenderemos "como volar por los cielos"- mientras habría una ventana –ahora necesito un voluntario- mientras que todos dirigían su atención a Tomoki pero este anticipando lo que iba a venir ya estaba por la puerta pero fue agarrado por Seiya –maestra, al parecer mi compañero quiere huir, que deberíamos hacer con el- tratando de negociar con Ikaros –si me permite hablar; creo que sería un gran voluntario- mientras lo sujetaba de su camisa –tienes razón, asistente ven enseguida- de la nada apareció Ninfa vestida igual que Ikaros- de un momento a otro la clase se puso alrededor de Tomoki –ni de broma saltare por esa ventana, aun soy joven y guapo, hay muchas mujeres que quiero ver- mientras forcejeaba con Seiya pero todo era inútil hasta que se le cierta persona –toda la gente tiene alas, aunque la mayoría no pueda verlas, pero nosotros sabemos que tu... posees las alas más grandes, es por eso que debes realizar esta prueba, el cielo te llama Tomoki- fue la declaración de Ninfa sorprendiendo a Tomoki por lo dicho mientras que toda la clase gritaba su nombre para darle ánimos –al momento que Sugata le entregaba un disfraz con alas –pensé que esto serviría para una ocasión así, úsala con orgullo- aquel momento para Tomoki fue como el día en que su nombre fuese recordado por aquellos que estuviesen presente
Ya puesto el traje –amigos no los defraudare, Ninfa gracias por apoyarme- mirándola –ve y demuéstrame que no eres un gusano- mirando con decisión al frente se dispuso a saltar
– (si ustedes creen que yo puedo volar, entonces lo hare, por un nuevo futuro, por ustedes amigos...)- saltando de la ventana mientras vio el sol sintió que estaba en las nubes pero... había caído al suelo, luego de un minuto de silencio en honor a su compañero caído –te dije que el gusano lo haría, mi paga- reclamándole al peli café –bueno, trato es trato- entregándole su pastel que no comió en la clase de cocina –fue un placer hacer negocios contigo- retirándose a su asiento a comer el postre una muy feliz Ninfa –Seiya, lo hice bien- dijo Ikaros –claro, nuestra conspiración fue un éxito- dándole lo que ella quería, era la diadema de su armadura –sabes que te hubiera conseguido cualquier cosa, pero por qué parte de mi armadura- preguntándole con curiosidad viendo que se lo ponía en su cabeza –no me lo quitare nunca, me hace sentir bien- confirmo Ikaros –sabes hay que hablar de tus gustos en algún lugar en privado, ya me estas asustando- yéndose al rincón –Seiya, por qué haces eso, lo que dije solo fue para el plan-
-sabes que tu hermano siempre acatara tus ordenes, además es comodo estar aquí- mientras que la ambulancia venia para atender a Tomoki, todo el día transcurrió siendo normal
En la tarde
Seiya estaba partiéndose de risa por el hecho de ver a su amigo en ese estado, al parecer quedo como una momia pero lo gracioso era que tenía nombres escritos en todo el yeso por sus amigos los cuales fueron a visitarlo para ver si estaba bien –deberías verte, me matas de la risa- mientras en la cama un paralitico Tomoki apenas si tenía fuerza para enfadarse –esto no termino como yo esperaba- aunque a su lado se hallaban Ikaros con Ninfa tomando el té –ve el lado positivo, estarás recuperado mañana por la mañana- decía una Ninfa comiendo sus preciadas golosinas –al menos, nadie más sabrá de esto que nuestra clase- dijo muy aliviado –sabes, yo no estaría tranquilo si fuera tu- haciendo que Tomoki se sentara del susto aun con el dolor –que quieres decir- con cara de asustado
–me refiero a que Mikako grabo todo mientras lo subía a internet- esto dejo helado a Tomoki, su vida entera fue arruinada por aquella mujer –cuando la vea...- de repente se le vino a su cabeza la imagen de su muy penosa muerte a manos de Mikako mientras que este la confrontaba –saben, tal vez ser humillado mundialmente no sea tan malo- mientras se tapaba la cara con la manta –tranquilo, yo tampoco me metería con ella, en cierta forma podría ser el rival más fuerte al que me he enfrentado- haciendo temblar más a Tomoki –bueno, ya es hora- saliendo al patio trasero dejando a todos con la interrogante de donde iba –a que habrá ido mi hermano- parándose mientras lo seguía, al llegar vio que Seiya coloco un altar idéntico al que ella hizo para su sandia pero esta decía "aquí ya hace carne"
-lo siento, nunca pude probar tu sabor- llorando al estilo anime, pero sintió que Ikaros se sentó junto a su lado –Ikaros, que haces aquí- preguntándole ya más calmado –tu estuviste cuando me despedí de sandía ahora yo estoy contigo para despedirte de carne- mientras hacia una oración. Este solo pudo seguirle el ejemplo
En la noche
Era muy tarde para que un joven en crecimiento este despierto o al menos ese era el pensamiento de Ikaros al ver que su hermano estaba viendo televisión con ella en la sala a media noche –Seiya, es muy tarde no deberías dormir ya- pero este solo negó, aunque estaba aburrido, a esas horas solo da pura noticias
-tengo una idea, que tal si te llevo a conocer el lugar donde está mi maestra que me cuido durante 6 años, queda en Grecia, pero con tus habilidades llegaremos en un segundo- propuso Seiya
-está bien- saliendo al patio seguido por Seiya vestido con la armadura de Pegaso pero sin la diadema ya que Ikaros la tenía puesta mirándolo –entonces vámonos- volando lo más rápido jalando a Ikaros de la mano la cual se puso emocionada por el simple toque de sus manos llegando así en un segundo a Grecia más específicamente al coliseo, el lugar parecía desolado –vaya parece que nada ha cambiado, todo sigue igual- mirando a su alrededor un Seiya nostálgico –aquí es donde tu peleaste Seiya- pregunto Ikaros –si, aquí gane mi armadura combatiendo con 10 enemigos- recordando a Cassios –pero bueno será mejor que avancemos- caminando hacia su antigua casa pero al llegar no se encontraba nadie –debe de estar de guardia con Shayna- entrando sin ningún problema a la casa con Ikaros, esta vio las condiciones del hogar, al parecer solo tenían lo esencial, ni más ni menos –que tal si vamos a las doce casas del zodiaco- mientras que ella solo asentía con la cabeza
Entrada a las doce casas: templo de Aries
Ikaros noto que de la casa provenía una gran energía, al llegar el templo estaba a medio construir, a Seiya no le pareció raro pues había escuchado que el maestro de Shiryu combatió contra el antiguo patriarca e inevitablemente la casa de Aries termino desintegrada –hermano, que paso aquí-
-hace mucho tiempo aquí pelearon dos grandes hombres- fijándose que a lo lejos estaba la armadura de Aries emanando un cosmos que hacía que las piedras se acomodaran entre si reparando la casa poco a poco, pero sintió una presencia detrás suyo, no era otro más que Kiki que amenazaba con lanzar una piedra sobre ellos con su telequinesis si no se retiraban del santuario en este momento –hey, Kiki soy yo Seiya- haciéndole señas –de verdad eres tú, Seiya- corriendo para ver a su amigo después de tanto tiempo – veo que has crecido- mirando que ya no era el mismo niño de siempre –sí, estuve entrenando para convertirme en sucesor de la armadura de mi maestro, pero quien es esa chica que te acompaña, parece un ángel- viendo a Ikaros –mucho gusto, mi nombre es Ikaros, hermana de Seiya- esto último conmociono a Kiki ya que según Marin, Seiya estaba muy dolido por la pérdida de Seika pero notando que tenía la diadema de Pegaso en su cabeza pero luego recordó –oye Seiya, hace unas semana sentimos el despertar de Poseidón en el mar pero al cabo de unas horas desapareció enfrentándose a otra persona, fuiste tú verdad-
-sí, pasaba por ahí cuando despertó de la nada por lo que me vi obligado a interferir enfrentándome a el-
-pero sabes, pudimos sentir otra energía ayudándote, aunque luego tu cosmos estaba a punto de desaparecer aquel sujeto te salvo la vida-
-todo lo que dices es cierto, la que me ayudo en aquel combate fue ella, que no te engañe su apariencia pues lo lamentarías-
-Seiya, acaso tú la entrenaste...-
-tranquilo, yo no hice eso, puede cuidarse por si misma- mientras Kiki respiraba aliviado
–que te trae por el santuario- viéndolo con interés –me pareció bien el de enseñarle este lugar, pues ella podría venir aquí a estar un rato a solas-
-ya veo, tu siempre tan bueno como siempre-
-Kiki, que te parece acompañarnos en nuestro recorrido por las doce casas-
-está bien, puesto que no hay guardianes protegiéndolas será muy fácil pasar por todas-
- entonces en marcha- corriendo con Ikaros y un Kiki muy feliz por el reencuentro
Templo de tauro
-al menos aquí todo sigue igual- viendo que no mucho había cambiado –Seiya, tu luchaste en este lugar- dijo Ikaros
-sí, aquí fue donde pelee contra Aldebarán de tauro mi primer caballero de oro al cual a duras penas pude vencerlo- mientras que la imponente armadura de tauro no hacía más que estar al frente sin hacer nada –bueno continuemos a la siguiente- propuso Kiki
Templo de géminis
-eto, Kiki seguro que no hay nadie, no quiero entrar y darme con la sorpresa de correr por un laberinto blanco y negro otra vez- un poco alerta –tranquilo, ya te dije que no hay ningún guardián por lo que todo estará bien- entrando como si nada, al entrar se encontraron con la armadura de géminis, al parecer no había sido tocada por nadie desde Saga –hermano, su dueño sufrió mucho- esto sorprendió a los dos, al parecer noto los lados opuestos que poseía el propietario –si, sufrió al punto de colapsar mentalmente entregándose al mal pero en aquellas épocas fue considerado el caballero más poderoso de toda la orden sagrada, de hecho al igual que tú, él también tenía un hermano pero estos eran gemelos, su nombre era Kanon, aun ahora yo los respeto como verdaderos caballeros de Athena- retirándose de ahí
Templo de cáncer
Para Ikaros este lugar era nauseabundo por el olor a muerte por toda la casa –hermano que ha pasado en este lugar- un poco curiosa por la respuesta –al caballero de cáncer le gustaba guardar los rostros a los cuales este mataba en batalla y los colgaba por la casa de cáncer como trofeos- indico Kiki como si fuera lo más normal del mundo señalando el lugar donde se hallaba la armadura de cáncer, pero Ikaros quería salir lo más antes posible de aquel lugar pues al parecer podía escuchar los lamentos de todas aquellas personas atrapadas en aquel lugar –creo que lo mejor será irnos- dijo Seiya
Templo de leo
El trio caminaba sin notar que una sombra los miraba desde cierta distancia –Kiki, no estamos solos- sintiendo la presencia de aquel sujeto, mientras que trataban de encontrar su ubicación, cientos de meteoros fueron lanzados hacia ellos –los cuales escaparon sin ningún problema –ese cosmos, Marin, que haces aquí- al momento que la sombra se revelaba mostrando a la maestra de Seiya
-quería ver si no te habías vuelto débil con tu nueva vida, pero al parecer te has vuelto más fuerte de seguro tu acabaste con Poseidón verdad- recibiendo un si por parte de el mientras que Ikaros no entendía lo que estaban hablando –veo que trajiste visitas- mirando a la angelroide –un placer, soy la hermana de Seiya- Marin solo pudo suspirar –Seiya, espero no te estés sobrepasando con tu hermana- riendo por lo bajo de su máscara –como crees que yo haría algo así- gritando muy avergonzado notando que casi siempre su maestra pasaba por la casa de leo –veo que también te gusta estar al lado de Aioria- clavándole la mirada –idiota, soy tu maestra, como crees eso- mirando hacia otro lado –tal vez porque te encuentras semi desnuda sobre la armadura de leo más pareciendo que lo estás montando- esto asombro a Marin por no saber ni lo que estaba haciendo pensando en un plan para escapar con un poco de dignidad de su pupilo –Kiki, vamos creo oír que Shayna te está llamando para tu entrenamiento- sacándolo de un tirón mientras lo arrastraba por los suelos
-pero yo...- no termino su oración por salir volando de aquel lugar después del lanzamiento de Marin –Ikaros será mejor irnos al siguiente templo saliendo a toda velocidad de aquel lugar
Templo de virgo
Ikaros vio la pose en la que se encontraba la armadura de virgo por lo que intento imitarlo, pero al hacerlo se resbalo cayendo de cara con la falda arriba mientras que Seiya recordó que no compro ropa interior para ella la última semana por lo que pudo ver en todo su esplendor la concha de su hermana pequeña, solo podía sentir como la virginidad se escapaba de sus ojos mientras que se desmayó al cabo de unos segundos por toda la sangre perdida y el miedo por pensar que Shaka se aparecería frente a el mandándole al infierno más profundo que existiera por su insolencia, aquel día la casa de virgo fue manchada por un acto impuro, Ikaros no sabía porque su hermano estaba medio muerto pero intento avanzar con Seiya en hombros, notando que se le resbalaba por el sudor que botaba este así que simplemente se le ocurrió volar jalando a un "inocente" Seiya con ella
Mientras que pasaban los templos de libra y escorpio a Ikaros se le resbalo Seiya que estaba sujetando por lo que llegando al suelo se despertó pensando que todo era un sueño pero viendo que Ikaros descendía del cielo lo primero que hizo fue azotar su cabeza una y otra vez contra el suelo pidiendo disculpas por lo sucedido en la casa de virgo
-no se de lo que te estas disculpando, fue mi culpa el haberte soltado- mientras que este paraba de disculparse –entonces no estas enojada por... mejor olvídalo- fijándose que se encontraban en el templo de sagitario –veo que me estuviste llevando, que harías si supieras que yo me convertiría en el guardián de esta casa y por mi deber como caballero debía quedarme a custodiarla por siempre- preguntándole muy serio –me vendría contigo a vivir en esta casa- esta respuesta lo dejo perplejo, pensar que ella renunciaría a vivir una vida normal solo por estar con él, realmente no se había equivocado al elegirla como su hermana –Ikaros, que te parece si hacemos de este un lugar para nosotros dos, será nuestro escondite secreto- estas palabras hicieron latir el corazón de Ikaros muy veloz –de los dos- tratando de asimilarlo
-bien que te parece si continuamos el recorrido- preparándose para partir
-Seiya, por que no vamos volando-
-eso es imposible, cualquiera que intente cruzar el santuario debe hacerlo a pie-
-pero yo pude volar sin ningún problema- recordándole como habían cruzado los otros templos –entonces vayamos hasta el templo de Athena- siendo cargado por esta y volando hacia el final del santuario
Ya en la cima se podía ver en el horizonte un vello ocaso –a que no es hermoso-
Pregunto Seiya a Ikaros, pero esta se hallaba maravillada por tal escena. Tomando la mano de Seiya inconscientemente dijo –juntos hasta el fin- Seiya estaba aturdido pero feliz de poder ver aquella puesta de sol tan hermosa con su pequeña hermana mientras veía como Ikaros lo miraba muy fijamente
-juntos hasta el fin- dijo Seiya acercando su rostro al de Ikaros, esta también lo imito sin saber el por que
-Seiya...-
-Ikaros...-
Pero siendo cortados por la alarma de la muñeca de Seiya que indicaba las 7 de la noche pero al otro lado del mundo en Sorami el horario era distinto por lo cual se sorprendió por dos cosas, una, parece que perdió el concepto del tiempo y otra que estuvo a punto de besar a su hermana, mientras que Seiya se castigaba física y mentalmente por sus actos, Ikaros sentía como algo muy grande creció dentro de ella pero se desvaneció la instante por la alarma
-Será mejor volver- dijo Seiya al momento que cargaba a Ikaros en sus brazos –sujétate, iremos un poco rápido- esta solo se aferró con fuerza, mientras que en un segundo se hallaban en la entrada de la casa de Tomoki
-Parece que lo logramos- respirando un poco agitado por usar esa velocidad hasta que
-ustedes dos que hacen aquí tan temprano- grito Tomoki que al parecer se había despertado más temprano –veras, fuimos a pasear por un rato pero se nos olvidó venir a avisar- esperando que se lo creyera –eso tiene más sentido, ahora entren que hay que ir a la escuela-
En la escuela
Los casillero de Ikaros y Ninfa estaban repletos de cartas de amor, al parecer de cada chico de la escuela mientras que Seiya destruía cada carta a una gran velocidad pero utilizando su puño mientras que ninfa iba a tirarlas todas en la basura siendo detenido por un Tomoki desesperado –oye, no sabes cuánto sufrió la gente para poder escribir esas cartas de amor- mientras le regañaba –Seiya, que es amor- pregunto Ikaros tomando a Seiya con la guardia baja –muy bien, si quieres saberlo, solo te lo diré una vez así que presta mucha atención- levantando el puño al cielo –el amor es el sentimiento que todos tenemos para poder apreciar a aquellos importantes para nosotros, es la fuerza que te impulsa llegar al límite solo por ver feliz a aquella persona especial para ti, en pocas palabras es el sentimiento que te ayuda a mover montañas, mares, el cielo o el mismo infierno con tal de hacerla sonreír- aclaro dejando atónitos a todos los presentes por tal revelación de su verdadero yo
Club del descubrimiento del nuevo mundo
-así que eso paso, pero estas seguro que Ikaros podrá entender el significado de esa palabra- pregunto Sugata muy intrigado –dijo, que no lo entendía por lo que fue con Seiya y Ninfa a la biblioteca para poder leer las cartas restantes- aclaro Tomoki –si yo estuviera en su lugar las leería públicamente en toda la ciudad por la radio- decía una muy sonriente Mikako
En la biblioteca
-veo que aquellos gusanos te siguen diciendo te amo en esas cartas- decía mirando el montón en la mesa mientras que esperaban a Seiya que había ido al baño, observando que Ikaros seguía leyendo todas las cartas –sabes, si mantienes esos ojos verdes, nunca podrás entender lo que es el amor-
-¿Qué?- decía Ikaros viendo como Ninfa parándose de su sitio se acercaba a su rostro de ella –te he estado vigilando todo este tiempo- tocándole sus mejillas, pero un rápido movimiento le toco la frente
-iniciando escaneo- mientras el cuarto se iluminaba por la luz expulsada del contacto entre estas dos –la función de protección al 50%, protección del ala variable 32%, la protección de memoria 100%, protección emocional 40%. Esto es raro, parece que sufriste grandes daños o situaciones de emergencia para estar en ese estado, tu sistema de protección se recuperara con el tiempo, el ala variable tardara más de lo que pensaba, tus recuerdos aún permanecen sellados, pero tu protección emociona junto con tus habilidades parecen estar bajas por el hecho de que han sido liberadas en algunas ocasiones, veo que encontraste la forma de hacerlo por tu cuenta, me pregunto que habrá pasado para que liberaras tu verdadera fuerza- recordando el vínculo de hermanos –ya veo, así que ese humano es la causa de todo esto, parece que te preocupas por el mas como mujer que como hermana a pesar de que ni siquiera lo notes, pero no me sorprende, después de todo eres la temible Reyna Urano y juguete personal del gran Dios Zeus que aterrorizo toda la synapse- hablándole con un poco de odio pero noto que Seiya ya estaba por entrar por lo que soltó a Ikaros –siento interrumpir- retirándose a otro lado en busca de un libro
-vamos por aquí debe estar- mientras buscaba Ninfa se le acercaba por la espalda –Ninfa, que necesitas, si es otra tajada de pastel olvídalo que no tengo- ella solo ignoro su estupidez –sabes, ella no entiende el concepto de amor, no veo cual es el caso de explicarle si no entenderá nada, es como si el humano intentara desafiar a los Dioses sabiendo que va a terminar perdiendo y aun así ella intenta entender el concepto, no te parece estúpido su intento- esto solo hizo el ambiente más callado, Seiya se podía ver con un semblante oscuro con su cabello tapándole los ojos –tu no podrías entender el significado de la palabra esfuerzo, dices que el débil nunca podrá superar al fuerte... estas equivocada... mas parezca difícil no es imposible, con valor, dedicación y esfuerzo el débil puede superar incluso a los mismos Dioses. Te demostrare que Ikaros puede entender el amor- levantando la mirada con un semblante serio, esto solo hizo enfurecer Ninfa –y como harás eso-
-enseñándole lo que es la vida- saliendo de ahí dándole la espalda dejando hecha una fiera a Ninfa –es tal como me indicaron, no tiene respeto alguno por los Dioses, superar a un Dios es lo más patético que he escuchado- mientras se reía recordó el porqué era tan temido por los Dioses del olimpo –(aunque no lo admita, él es la prueba en vida de que los gusanos puedan vencer a las deidades)- retirándose de ahí mientras que Ikaros
-no sé lo que significa, pero me da un dolor en el pecho al escuchar esta palabra- tocándose su pacho –"te amo", que significa esto, hermano-
En la azotea
Se hallaba Ninfa pensativa de como haría su siguiente jugada mientras que desde el cielo... –mandarla a recuperar a la Reyna Urano fue un poco impulsivo, pero será divertido como sufre al intentar complacerme, no padre- mientras que de las sombras aparecía un hombre muy alto con una edad de 40 años –solo asegúrate de recuperar a mi destructora, entendido- mientras se retiraba –por supuesto Zeus-
