LAS LAGRIMAS DE UN ANGEL

Residencia Tomoki

-vaya, parece que Nimph no vendrá por hoy, habrá ido a su casa al cielo- se preguntaba Tomoki –no se, pero de lo que si estoy seguro es que este fue el mejor día de mi vida. Que me coronen como rey, andar desnudo por toda la ciudad, hacer escándalo en todo el país y mandar a matarte. Si, fue el mejor día, solo me faltaba una reyna- reía este haciendo sonrojar a Ikaros un poco mientras esta se imaginaba ser la reyna y su hermano el rey para gobernar su reino luego tener herederos en pocas palabras estaba fantaseando hasta que Seiya cambio su risa por una mirada seria justo antes de entrar a la casa –(que es este cosmos que ciento, es muy poderoso... no... no puede ser... este cosmos pertenece... a... Thanatos e Hypnos pero el otro no puedo reconocerlo aunque se asemeja al de un Dios... tal vez sea solo mi imaginación, si eso debe ser, mejor lo ignorare)- entrando a la casa con los otros dos

En algún lugar en las montañas

Con Nimph, esta se hallaba aterrada, que los mismos Dioses la exterminen era de lo peor -pero que hacen aquí los poderosos Dioses del olimpo- inclinado la cabeza en señal de respeto hacia los tres –no necesitamos tus halagos escoria, pero viendo que te enviaron a capturar el arma del gran Dios Zeus y fallaste lo mejor sería que desaparecieses basura- decía Thanatos preparándose para lanzarle una bola de energía violeta hacia esta pero siendo interrumpido por su hermano –Thanatos, no olvides a lo que hemos venido, esta vez no te dejare actuar por tus propios deseos, así que tranquilízate después de todo ella es una doncella del olimpo y no tenemos derecho a juzgarla, solo su maestro lo puede necio- dijo Hypnos sosteniéndole del hombro –bueno, pero solo me detengo para ahorrar fuerzas- decía con mucha molestia mientras que Perséfone se acercaba a Nimph, al parecer estaba sola con su túnica que normalmente usan los Dioses –dime, donde se encuentra Pegaso niña- con tono autoritario asustando a Nimph –niña, no lo volveremos a decir, donde se encuentra Pegaso- recalco Hypnos viendo que a Perséfone se le agotaba la paciencia –se encuentra en aquella ciudad junto con la Reyna Urano- dijo esta por el tremendo miedo a ser eliminada por estos –así que haya se encuentra, bien iremos y lo asesinaremos a sangre fría- dijo Thanatos muy feliz –mataran a Seiya- dijo tímidamente Nimph –claro que lo haremos, el asesino a mi marido con esa perra de Athena en los campos elíseos por lo que cobrare venganza con mis propias manos- decía Perséfone apretando sus manos por el odio que le tenía –mi señora, entiendo su odio hacia el santo de Pegaso mejor que nadie pero ir así no más haciéndonos públicos ante el mundo no es muy buena idea, Zeus nos dio esta misión en sigilo y no podemos deobedecerlo, lo mejor será obligar a esta niña a que nos ayude- recalco Hypnos –odio admitirlo pero mi hermano tiene razón- dijo el peli plateado

-bien- aclamo la diosa de la primavera –nos ayudaras a atraer a Pegaso para poder eliminarlo, si es que puedes atraer a la Reyna Urano la debilitaremos para que te la lleves- anuncio Perséfone –tu maestro y el Dios Zeus nos enviaron hacer esas tareas y espero nos ayudes- dijo Hypnos –el maestro me envió refuerzos (puede ser que se preocupó por mi)- mientras se emocionaba y pensaba que por fin recibiría un trato como Ikaros –vale, los ayudare en todo lo que pueda- afirmo Nimph

En la synapse

-así que la muy estúpida de beta se la creyó, mejor, así cuando haya hecho su trabajo y regrese muy contenta esperando que la llenemos con halagos le diré que es una basura "muere perra", será tan divertido ver su expresión sin olvidar la muerte de Pegaso, que mejor manera de disfrutar la navidad con la muerte de aquel humano Seiya, recuperar a la Reyna Urano y matar a una beta mas- riéndose por todo el lugar el "maestro" de Nimph rodeado de varias mujeres que le hacían compañía en aquel tétrico lugar

Residencia Tomoki

El lugar se encontraba muy alegre, todos estaban colocando adornos por doquier hasta que... –como que no llego a dormir en tu casa Tomo chan- dijo una muy preocupada Sohara –no lo sé, tal vez se fue a dar una vuelta por el mundo o a su casa en el cielo- dijo Tomoki sin interés alguno –yo creo que está comiendo sus bocadillos en algún lugar en las montañas- dijo Seiya vestido de santa Claus un poco aliviado por dentro por sentir que los tres cosmos enormes desaparecieran –debemos ir a buscarla Tomo chan- ordeno Sohara muy cerca de Tomoki –oye, ella vendrá con nosotros, no te preocupes, confió en Nimph- afirmo Tomoki colgando más adornos por la pared –entonces necesitamos un árbol de navidad- afirmo Sugata que se encontraba con Mikako que llevaba un hacha muy afilada en sus manos asustando a los demás de lo que podría hacer –yo tengo uno cerca de mi casa por lo que iremos a recogerlo- dijo Sugata retirándose jalando a Seiya, Tomoki y Mikako –les dejamos el resto a ustedes dos –dijo Tomoki dándole unas sonrisa a Sohara haciéndola sonrojar un poco –Ikaros me guardas un poco de chocolate caliente- proclamo Seiya retirándose pero siendo sujetado por la espalda por su hermana –te quería dar esto en navidad pero mejor te lo entrego ahora- afirmo esta entregándole un anillo con una figura de Pegaso incrustado en el centro –gracias Ikaros, te prometo que también te daré tu regalo- probándose el anillo –no te preocupes, yo ya tengo esto, ese anillo está fabricado del metal más fuerte que existe en la synapse incluso más fuerte que el diamante- dijo Ikaros señalando la diadema que tenía en su cabeza lo cual la hacía más hermosa de lo que ya era –no, te daré mi regalo de todas formas- recalco Seiya retirándose con los demás muy alegre, a lo lejos Mikako estaba orgullosa y derramando algunas lágrimas estilo anime de que sus alumnos estén creciendo de cierta forma

Con Nimph

-ya veo, con los datos que nos distes del terreno, aquí será un buen lugar para ajustar cuentas con esa sabandija- dijo Thanatos emocionado por el encuentro, su orgullo se rompió al ser derrotado por un simple santo de bronce por lo que quería masacrar a Seiya cuanto antes –Thanatos, espero que esta vez no te confíes- dijo Hypnos –tranquilo hermano, con el nuevo poder que tenemos no habrá quien nos pare- afirmo este, mientras que los gemelos se hallaban hablando de como seria su encuentro con Pegaso, Perséfone estaba dándole las indicaciones a Nimph –... eso es lo que harás, me has entendido- proclamo Perséfone –si, pero por favor no intervengan hasta que logre convencer a alpha- suplicándoles de rodillas –entiendo, has lo que quieras pero Pegaso es nuestro- dijo la diosa dándole la espalda

Con Ikaros y Sohara

-pásame esa foto de ahí- indico Sohara donde todos salían como una banda muy felices, de hecho a Ikaros le traía muchos recuerdos ver esas fotos, realmente no pudo aguantar derramar una lagrima sin notar que Nimph volvió sin previo aviso –alpha, necesitamos hablar a solas con Seiya- dijo esta secamente –Nimph, que bueno que volviste así podrás ayudarnos en los adornos- decía Sohara yendo a la cocina –Nimph que es lo que pasa- dijo Ikaros –solo sígueme, en el camino te lo cuento todo- retirándose de ahí con Ikaros que le seguía –Sohara, iremos a comprar algunas cosas- recalco Ikaros saliendo de la casa sin previo aviso

–que es lo que querías hablar conmigo Nimph- dijo Ikaros ambas volando por los cielos –te seré honesta, esta vez te estoy hablando como tu enemiga y estoy dispuesta a llevarte a la synapse sea como sea- deteniéndose a medio vuelo –así que se trata de eso entonces solo me queda enfrentarme contigo- preparándose para pelear –si quieres hacerlo lo haremos, pero no en este lugar- indicándole en las montañas –no volverás con vida de este combate alpha, hay tres grande Dioses esperando por allá, si no quieres que Seiya quede involucrado te recomiendo que te despidas mientras aun puedas- sorprendiendo a Ikaros, ella solo podía pensar que era una mentira que Nimph podría ganarla pero tomando el hecho de que haya incrementado su poder y todo lo que diga sea real no volvería a ver a su hermano, además de que no quería ver nuevamente como Seiya se involucrara en mas batallas, saber que la infancia de su hermano marcaria a cualquiera pero el siempre mostraba una sonrisa, ella quería que Seiya tuviera la navidad que nunca tuvo y para eso, ella sola cargaría con la cruz de el en silencio –está bien, iré pero prométeme que no involucraras a Seiya en esto- hablando muy seria –te lo prometo- mintiéndole como si nada -déjame hacer una pequeña parada- conto Ikaros yendo hacia el suelo donde se encontraba Seiya y Tomoki cargando cosas para la navidad

-realmente pienso que Mikako abusa de nosotros al hacernos cargar todo esto- dijo Seiya –vamos, no te quejes que solo son unas cosas pequeñas- contesto el otro –claro, como a ti no te hace cargar como esclavo- de alguna forma Seiya jalaba muchas bolas del popular juego de boliche, todas las bolas eran 5 veces mayor que las normales –eso te pasa por llevarla la contra en cómo debería ser el árbol- reafirmo Tomoki –ya que...- notando que Ikaros y Nimph descendían del cielo –chicas, en buena hora, podrían ayudarnos por favor- hablo Seiya con una sonrisa pero... Ikaros se encontraba un poco triste –oye que es lo que te pasa, tienes la cara larga, ya se, toma esto lo compre para mí pero a ti también te ciento bien hermana- poniéndole una máscara de santa Claus tétrico –adiós- fue lo único que oyó Seiya por parte de Ikaros -que es lo que dijiste... Ikaros- pregunto Seiya un poco confuso –he dicho adiós hermano- agachando la cabeza en despedida –esto es solo una mentira mas no, te dije que mentir es malo- decía Seiya agarrando el hombro de Ikaros un poco asustado por lo que acababa de decir

–gracias, los días que pase junto a ti... fueron de los más felices que jamás tendré, me disculpo por todas las complicaciones que tuviste que pasar por mi culpa- haciendo que el corazón de Seiya se retuerza de dolor un poco, pero desvió su mirada hacia Nimph –oye tú, porque Ikaros dice todo esto, es que acaso tu la estas obligando a decirlo- gritaba con rabia –no, ella misma te dejara por su propia voluntad (con llevar a Ikaros, me conformo, luego volveré por Seiya con ayuda de los Dioses)- pensaba Nimph, pero al poco rato una energía muy poderosa vino de la dirección de las montañas –este cosmos... no hay duda... son ellos dos- decía Seiya. Al poco rato su armadura apareció en su cuerpo, preparándose para partir sin embargo... –Ikaros se puso delante de él impidiéndole el paso –no dejare que vayas, tú ya sufriste suficiente por toda la humanidad... si vuelves a salir herido... no me lo perdonaría... por lo que iré yo sola- derramando algunas lágrimas mientras que su cabello le tapaba la cara sorprendiendo a Seiya –es que acaso no lo entiendes, si ellos están aquí destruirán toda la ciudad y si quieren harán pedazos el universo mismo- grito Seiya tratando de avanzar pero Ikaros entro en fase "reyna Urano modo completo" sus características de esta cambiaron a uno negro conservando su tonalidad de piel pero apareciéndole su aureola en el cabeza de esta –si avanzas un paso más... te atacare Seiya- dijo firmemente Ikaros derramando lágrimas a mas no poder, se veía que le era difícil hablar así a su hermano, el atacar a su hermano realmente le partía el alma pero era por su bien, los demás veían que hablaba en serio, Tomoki no entendía nada pero estaba seguro que en las montañas se hallaba algo poderoso capaz de eliminarlo como una mosca y Nimph solo se divertía viendo el espectáculo

-no tengo tiempo para esto- dijo Seiya avanzando pero... sintió un dolor en su estómago, era Ikaros que sin aviso alguno le hundió su puño en su estómago rompiéndole varias costillas en el impacto. Ikaros saco su brazo dándole un golpe en la cara mandándole a volar con un poste

–oye Ikaros por que le hiciste eso a Seiya- protesto Tomoki muy molesto –esto no te incumbe Tomoki, si no quieres salir herido te recomiendo que no te involucres, esto es algo entre hermanos- ordeno Nimph sentada en un árbol –pero...- dijo Tomoki viendo como Seiya se reponía de los escombros con un poco de sangre

-en ese golpe tuyo... sentí tristeza, una tristeza muy amarga... yo jamás podría golpearte y eso lo sabes mejor que nadie- limpiándose el hilo de sangre de su boca, al parecer había detenido la hemorragia por sí mismo –porque lo haces Ikaros, sabes muy bien que si yo no los enfrento nadie podrá, tu sola no podrás contra esos tres así que dime porque- grito con cólera haciendo que el ambiente se ponga muy calmado con el viento soplando a sus espaldas –te amo- fue lo único que escucho Seiya de los labios de su hermana que estaba con la cabeza baja con su propia diadema tapándole un poco el rostro –te amo como una mujer ve a un hombre y es por eso que no quiero que mueras, yo sola cargare con tus cruz en silencio- sorprendiendo a todos los presentes mientras que esta se preparaba para disparar con "Apelloun" hacia Seiya –por favor vuelve con ellos- dijo Ikaros derramando lágrimas de sangre por estar levantando la mano contra su amor oculto –Ikaros no hagas algo de lo que te puedas arrepentir- dijo Tomoki tratando de detenerla pero fue inútil. Nimph estaba asombrada, no por el hecho de que ella golpeara a Seiya sino por su amor, estaba dispuesta incluso a matarlo pero de alguna forma lo entendía –si la persona a la que amas fuera a morir, preferiría matarlo yo misma para así no tener remordimientos- dijo Nimph un poco triste por causar todo esto

Todo el campo se encontraba desolado con Ikaros apuntando su arco y flecha contra Seiya que se encontraba callado con el rostro tapado por su cabello hasta que... –si realmente me amas, baja esa flecha- afirmo Seiya avanzando paso a paso hacia esta –si no te detienes disparare- afirmo Ikaros poniéndole más fuerza a su ataque mientras que Seiya solo avanzaba en silencio hasta que...

Seiya abrazo fuertemente a Ikaros que al parecer no pudo lanzar la flecha, llorando amargamente mientras bajaba el arco –entonces es cierto... tú me amas- contesto Seiya aun abrazados –yo, yo... t... te a...- abrazándolo más fuerte contra sus pechos –yo te amo hermano- empapando el pecho de Seiya con muchas lágrimas cristalinas de sus bellos ojos verde esmeralda mientras que era confortada por este

-lo siento- desconcertando a Ikaros que cayo sus llantos –pero yo no te amo, perdóname pero yo siempre te veré como mi hermana- pasmando a Ikaros por el hecho de que Seiya no aceptaba sus sentimientos como mujer –pero porque no, yo te amo con todo mi corazón... mataría a cualquiera solo por ti, desafiare a los dioses, me manchare las manos con sangre, me enfrentare en tu lugar a los tres de allá... solo... solo quiero que estés a mi lado por la eternidad- gritando sin parar una Ikaros a punto de perder la cordura. Seiya sola la veía con una mirada seria –ya te lo dije, yo no te amo y nunca lo hare- dándole una mirada fría a esta que se quedó muda con mucho dolor en su corazón –perdóname... Ikaros...- mandándole un golpe en el estómago de está sacándole todo el aire, pero Ikaros antes de perder la conciencia logro escuchar algo de parte de Seiya – eres muy débil y por eso no te amo, nunca te quise ni siquiera como hermana- dijo Seiya a los oídos de esta pero... en su interior estaba todo destruido por haber dicho eso -(sé muy bien que no regresare vivo de esta lucha mortal, por lo que hare que con honor se escriba mi capítulo final, Ikaros, te brindare un nuevo amanecer para que verdaderamente sonrías así que... esto es un hasta nunca)- afirmo Seiya al cabo que su hermana cayo inconsciente que regresaba a la normalidad –pero que es lo que hiciste- gritaba Tomoki corriendo al ver el cuerpo de Ikaros –ella solo te quería proteger maldito bastardo, no tenías que golpearla ni rechazarla de esa forma- grito Tomoki pero Seiya no dio reacción alguna –me estas escuchando- grito Tomoki agarrándole del cuello a Seiya notando que este estaba llorando furiosamente soltándole por miedo a que lo golpeara

-Tomoki- hablo Seiya levantando el cuerpo de Ikaros en sus brazos mientras le entregaba a Tomoki –desde ahora ella es tu responsabilidad, protégela con tu vida- este solo la cargo aceptando a Ikaros –pero que pasara contigo- pregunto este temeroso –lo siento pero de verdad no volveré de este combate, el pelear con aquellos tres no será nada fácil y me resultara imposible vencerlos a todos en el estado en el que me encuentro... pero pienso cargármelos para llevármelos conmigo, es lo menos que puedo hacer, además tu serás el único que sabrá que lo que hice fue una mentira- desconcertando a Tomoki –de que hablas, si todo lo que dijiste parecía ser cierto- afirmo este –crees que yo diría algo así... si no decía eso, ella hubiera venido al combate una vez recuperada y eso es lo que menos quiero- indago este muy furioso- desplegando sus alas –Nimph, no me hagas esperar más y llévame con ellos- ordeno Seiya demasiado serio –bien, si tanto quieres morir te llevara a la tumba- partiendo vuelo –adiós Tomoki- se despidió Seiya siguiendo a Nimph

–Quiero ayudarlo pero si voy... solo seré una carga- yéndose de ahí -(él está sacrificando su existencia eligiendo ser odiado, maldecido y deshonrado en un eterno dolor por Ikaros renunciando a todo tipo de esperanza, eso es lo que se llama un sacrificio de amor)- pensaba tomoki volviendo con Ikaros en brazos muy melancólico por lo inútil que resulto ser

En el aire se encontraban Seiya y Nimph que volaban directo hacia una trampa –Nimph cuanto falta- pregunto este –ya llegamos- afirmo esta descendiendo al suelo donde se hallaban lo tres dioses vistiendo sus imponentes armaduras

-así que si viniste de todas formas, bien eso nos arregla las molestias de ir a buscarte- afirmó Thanatos preparándose para el combate –Pegaso como el dice hemos venido a cobrar venganza por lo que le hiciste a nuestro señor Hades, la dama presente es su difunta esposa, Perséfone Diosa de la primavera- presento Hypnos a la Diosa que estaba su lado –tenía una armadura color verde azulado muy similar a la de Athena pero con rasgos más puntiagudos, cabello rubio, pechos medianos y un fino rostro. En pocas palabras era una belleza pero ocultando que era la esposa del rey del inframundo –no se de lo que hablan pero yo no lo mate, el fue vencido por Athena y mis amigos yo tan solo pude herirlo...- siendo interrumpido por Hypnos

–de muerte, tu ataque llego a herirlo a niveles muy grandes, aun si Athena no le hubiera acertado con Nique, tu ataque lo hubiera matado en algunas horas y su hermano emperador del olimpo no se quedó muy feliz por lo que nos resucito para que podamos cobrar venganza en contra tuya y recuperar a la Reyna Urano- resumiéndolo todo –así que en verdad lo mate... pero si ese es el caso yo también debería cobrar venganza por el hecho de que mataron a mucha gente inocente en toda su asquerosa vida- poniéndose en pose e combate cabreando a los Dioses –veo que eres muy arrogante Pegaso considerando tu estado y no te vayas a confiar por haber vencido a Poseidón que lo lograste gracias a la ayuda de la Reina Urano- pronuncio Perséfone

-eso lo averiguaremos en el combate estúpida- haciendo enojarla –ten más respeto con ella idiota- grito Nimph a Seiya que sin previo aviso le encajo su pequeño puño por la espalda penetrando en su piel, los dioses solo veían divertidos la escena de estos -vaya, una apuñalada de una amiga por la espalda, eso debe doler Pegaso- musito Perséfone mientras que Seiya caía de rodillas botando sangre por su espalda dando gemidos por el dolor pero...

–no importa lo que me haga... ella será siendo mi amiga- al momento que se ponía de pie nuevamente –Nimph, ellos te están mintiendo... te eliminaran en cualquier momento, te están utilizando- musito Seiya sin quitar su mirada de los tres de ahí –estas mintiendo, me prometieron que...- no pudo terminar la frase por un rayo lanzado por Thanatos pero Seiya lo intercepto por completo

–ya me estaba cansando de actuar al Dios bueno- riendo mientras lanzaba varias esferas de energía hacia ella pero todos los recibía Seiya. Después de un momento donde se veía un cráter con Seiya y sus brazos en forma de x defendiendo a Nimph –te lo dije- respirando agitadamente -ellos no harían tratos con nadie que no fuera superior a ellos- expreso Seiya –pero...- intento decir Nimph –te engañaron y te mataran si no te vas de aquí- reprimió este –no, no puedo, huir es imposible cuando estas atado con la cadena de amo y sirvienta- explico ella medio llorosa -entonces...- de un golpe Seiya rompió la cadena en pedazos –ahora eres libre, así que lárgate si es que no quieres quedar muerta- ordeno Seiya un poco debilitado –porque lo hiciste... yo te engañe trayendo con la intención de matarte y te ataque a traición... entonces porque, dime porque me ayudaste- viéndolo fijamente rompiendo en llanto

-porque eres mi amiga y aun amigo no lo abandonare, ya no más, no volveré a cometer el mismo error contigo- mientras que Thanatos... –entonces mueran los dos- lanzándose al ataque sobre los dos –yo soy tu oponente- grito Seiya dándole un golpe al rostro del Dios de la muerte mandándolo a volar por los aires

-así que puedes usar tu cosmos a pesar de la maldición del señor Hades, no por nada venciste a Poseidón en el mar, de hecho nos distes un favor al no tener que lidiar con el pero te llego tu hora proclamo Hypnos lanzándose fieramente contra Seiya que lo esperaba en guardia elevándose al cielo

Nimph solo veía maravillada que aquel que considero escoria, aquel que menospreciaba, que lo traiciono y aquel que subestimaba dio su vida por sus camaradas en varias eras. la había liberado de ese terrible maestro pero ahora estaba luchando a muerte en su presencia. Seiya no la tenía nada fácil, su armadura estaba demasiada dañada para soportar un ataque directo de algunos de ellos, su corazón le empezaba a doler por el uso de su cosmos que se hallaba peleando al 7 sentido, profundamente le agradecía a Poseidón por el combate que tuvieron, gracias a la pelea de vida o muerte de aquellos momentos, Seiya era capaz de arder su cosmos por breves momentos sin dolor alguno pero... el dolor se mantenía firme con forme avanzaba la batalla –(si no hago algo pronto, me vencerá e irán por Ikaros)- pensaba Seiya al momento que intercambiaba golpes con el dios del sueño sin contar que a la pelea se unió Thanatos que se encontraba repuesto de aquel ataque de hace momentos –no creerás que me hallas vencido con un ataque tan insignificante- afirmo Thanatos enviándole varios golpes a Seiya. Pelear con un dios era una cosa pero con dos a la vez realmente era terrible, por un descuido de su defensa ambos dioses le encajaron un golpe en su estómago de este mandándole al suelo para luego fusilarlo con ondas de cosmos que salían de sus abrazos, lo único que se oía era Seiya gritando de dolor

En el suelo mas específicamente en un cráter donde se encontraba Seiya encajado, la herida que le ocasiono Ikaros y Nimph de hace un momento volvió a abrirse ocasionando un derrame masivo de sangre por parte de este. Nimph estaba horrorizada de como trataban al hombre que la hizo libre, del cielo descendía los gemelos –valla que eres estúpido, enfrentarte a los dos al mismo tiempo y en esas condiciones tan deplorables- se burlaba Perséfone –creo que ya es momento de darte el golpe de gracia- afirmo Hypnos poniendo su mano de forma de espada apuntando su cuello de este sin contar que... –"canción del paraíso"- el ataque le dio de lleno a Hypnos, al parecer fue lanzado por Nimph que se encontraba a un lado de ellos –ya los vencí...- viendo aterrada que su ataque no le había hecho el menor rasguño –dime mocosa, como es que te atreves a levantar la mano en contra de los dioses- decía Thanatos que fue hacia ella dándole una patada que la encajo en la tierra- mientras le pisaba el rostro solo por diversión, esta solo se hallaba dando gritos de dolor –tengo entendido que no podemos matarte pero sabiendo el tipo de maestro que tienes no creo que haga escandalo si lo hacemos, con tal tu no le importas para nada, él nos ordenó matarte aunque no lo íbamos a obedecer pero viendo que levantaste la mano en nuestra contra creo que tal vez lo haremos- dijo Thanatos arrancándole sus alas a esta que grito de dolor por toda la montaña derramando lagrimas sin parar, los tres se burlaban de ver como sufría aquella beta –y pensar que pudimos convertirte en mi doncella personal- decía burlonamente Perséfone viendo el espectáculo. En el cráter Seiya solo podía escuchar los gritos de Nimph que no paraban, los gritos llegaron al oído de Seiya –(maldita sea, cuerpo estúpido levántate, levántate perro sarnoso)- de inmediato Seiya se lanzó hacia Thanatos que no pudo verlo por la velocidad a la que iba sorprendiendo a Hypnos que según él, Pegaso no podría levantarse –toma esto Thanatos- encajando su puño en su rostro del gemelo apartándolo de Nimph, el golpe fue tan certero que lo envió al cielo donde... –no te lo perdonare infeliz, arrancarle sus alas en frente mío fue una de tus peores equivocaciones- mientras trazaba la constelación de Pegaso con su armadura en grietas –toma esto PEGASUS RYU SEI KEN- concentrando todo su cosmos en aquel ataque destruyendo su armadura por completo en el proceso causando un gran colapso en toda la montaña

El cielo estaba en polvo por el tremendo ataque de Seiya que se encontraba retorciéndose de dolor por haber tocado el 8 sentido por breves momentos, aun con el dolor se encamino para ver cómo se encontraba Nimph –estas bien tratando de ayudarla a parar sobre sus hombros –lo siento... todo es mi culpa si no te hubiera traído aquí- siendo callada por este –no digas tonterías, lo que paso, paso, ahora debo derrotarlos a toda costa sin importar que... además de que mi ataque no le hizo mucho daño- notando que Thanatos descendía solo con algunos raspones en su piel –maldito Pegaso, volviste a hacerme sangrar, no te lo perdonare- regresando al lado de su hermano que aumentaban sus cosmos para atacar nuevamente

-vete Nimph, si permaneces aquí solo estorbaras- dijo Seiya muy agitado –pero tu...- tratando de buscar una excusa para quedarse a ayudarlo –tranquila, además no pienso regresar de este combate, he visto caer a mucha gente buena peleando por lo que cree y me ha llegado la hora, yo peleare por tu mañana peleare por el mañana de todos, peleare por Ikaros- esto último lo dijo mientras se paraba encendiendo su cosmos al máximo agarrándola de la gargantilla lanzándola muy lejos de ahí con dirección a la ciudad de Sorami quedándose solo con sus tres oponentes –hasta nunca Nimph- pronuncio Seiya mirando el cielo... –bien, en que nos quedamos bastardos- encendiendo su cosmos a pesar de su dolor en el corazón –estas ciego o que, no tienes ni las bendiciones de Athena y planeas enfrentarte a los dos al mismo tiempo sabiendo que si ocurriese el milagro de vencernos luego te enfrentaras a nuestra señora Perséfone- aclamo Hypnos –no importa que no tenga armadura, si ya no este Athena, que este solo, que mi cuerpo se haga pedazos pero... peleare mientras la llama de mi vida aun siga encendida y cuando esa llama se apague, entonces será la hora de mi muerte- lanzándose al ataque sin protección alguna –que así sea- chocando sus puños cada oponente pero una luz cegó toda la montaña –pero quien diablo se atreve a intervenir en nuestro combate- protesto Thanatos. La luz dorada no era otra más que... la ARMADURA DORADA DE SAGITARIO en todo su esplendor –pero si es sagitario... Aioros, me has enviado tu armadura para pelear...- al instante esta se desprendió para cubrir el cuerpo desnudo de Seiya, luego de vestirla...

-que empiece el siguiente round- dijo Seiya aumentando su cosmos –espero no te confíes solo porque vistas esa insignificante armadura Pegaso, si no mal recuerdo yo destruí 5 de esas en nuestro encuentro en elíseos por lo que no debe ser tan difícil hacerlo con una- proclamo Thanatos lanzando... –sufre Pegaso TERRIBLE PROVIDENCE- pero Seiya ya sabía como era aquel ataque por lo que pudo esquivarlo con mucha dificultad

-es que no lo sabes Thanatos, el mismo ataque no sirve dos veces contra un caballero- lanzándose al ataque entrando en un combate cuerpo a cuerpo con el peli plateado –creo que te olvidas de mi- dijo Hypnos reintegrándose al combate. Aun con la armadura dorada de su parte Seiya no podía mantener el ritmo con los dos al mismo tiempo por lo que fue doblegado ante el poder de los gemelos que no le daban chance ni para un respiro –toma esto- gritaron al unísono mientras le mandaban una ráfaga de cosmos fusionando su poder mandándole contra varios escombros traspasando la montaña para salir estampado en el bosque de al lado

Las tres entidades se dirigían a ver a Seiya para rematarlo. Este se encontraba en un estado muy lamentable, ni la armadura dorada podría resistir todo el combate pues se hallaba con algunos raspones conservando sus alas intentando levantarse...

-esto ya duro demasiado, Pegaso caerás un sueño profundo ETERNAL DROWSINESS- la técnica impacto a Seiya sin que pudiera reaccionar –pero que esto...- notando que su cuerpo le fallaba cayendo al piso inconsciente –según tengo entendido, el cisne y dragón fueron los únicos que vieron esta técnica por lo que ya no podrás contrarrestarla- en efecto, Pegaso se encontraba en un limbo en lo profundo de su mente

-(no puedo levantarme... si no hago algo, acabaran conmigo)- pensó Seiya –ahora solo falta rematarte- pronuncio Thanatos cargando cosmos en su mano apuntando la yugular de Seiya –después de matarte iremos tras tus amigos, los mataremos de la forma más lenta, eso te lo prometo- al decir esto... algo dentro de Seiya se imaginó ver a sus amigos ser torturados por estos sujetos

-(mierda, soy muy débil y nada puedo hacer)- resignándose ante la pelea pero –(no... le prometí a Tomoki vencer...)- parándose con mucha dificultad –le prometí a Ikaros luchar por su mañana y no pienso morir sin cumplir mi promesa- viendo a los ojos a los individuos que estaban en frente de el –como es posible que puedas levantarte después de recibir mi ataque- Hypnos notando que no lo escuchaba –ya veo, el nucleo que te impulsa a seguir no importa que tan difícil sea la batalla es... tu hermana- pronuncio Hypnos con un toque de sabiduria –esto aún termina- encendiendo su cosmos muy débil. Al momento empezó a botar sangre de tremendas cantidades de su boca –pero qué diablos... estoy seguro que bloquee su ataque, entonces porque- preguntándose el porqué de sus condiciones –yo puedo responder a eso Pegaso- llamando la atención de Seiya, no era otra más que Perséfone –tu tienes la mala fortuna de haber nacido bajo la estrella de Pegaso, los hombres que nacen por la constelación de Pegaso están obligados a no tener familias, vidas normales, entre otras cosas. Por lo que son entrenados desde pequeños y te diré un gran secreto...- avanzando un poco mientras el viento soplaba –te queda muy poco tiempo de vida, la maldición en estos momentos está consumiendo tu alma y cuerpo por lo que no me extrañaría que no pasases de este día- confirmaba burlonamente con un Seiya que escuchaba todo eso como si nada -¿y qué?- sorprendiendo a la diosa -¿y qué? Es que acaso no sabe sabes que si mueres se acabó todo para ti- refunfuñando que no le tema a la muerte –escucha zorra... yo estoy preparado para morir, no me importa si el destino a elegido que yo muera hoy... pero no moriré solo, pienso llevármelos a ustedes tres cabrones conmigo- pronuncio Seiya con una sonrisa débil –que insolencia, pero ahora seré yo quien sea tu oponente- afirmo Perséfone, de la nada apareció una lanza con grabados muy idénticos al de su armadura –así que por fin la "dama" se ensuciara las manos, por mí no hay problema- aumentando su cosmos –muere Pegaso- mientras esta se abalanzaba al ataque.

Residencia Tomoki

Todos estaban presentes sin contar que Ikaros estaba en una habitación descansando, muy deprimidos por lo que había pasado, Tomoki les conto lo que había pasado y por qué Seiya no vendría con ellos nunca más –así que eso es lo que esta pasando- confirmo Sugata –si es así no hay nada más que podamos hacer aparte de rezar por su victoria- hablo Mikako muy triste, esta emoción no la demostraba a menudo, pero dado la situación era inevitable, hasta que... en la puerta se oyó un ruido de que alguien entraba, todos fueron a ver quedando aterrados al ver a Nimph en ese estado, estaba sangrando mucho y se veía que le habían arrancado sus alas –por favor ayúdenlo... el morirá...- cayendo al piso por el sobre esfuerzo de caminar hasta allí, Tomoki sin pensarlo fue a auxiliar a Nimph -dime que es lo que te paso, fue Seiya quien te hizo esto, contesta- pedía un desesperado Tomoki –oye tranquilízate, no esta en condiciones de hablar- recalco Sugata –por favor Nimph dinos que es lo que te paso- tarde fue su pregunta, Nimph cayo desmayada por sus heridas

-rápido, tenemos que atenderla o posiblemente muera- añadió Sohara, Mikako y Sugata atendieron a Nimph por tener conocimientos médicos sobrepasando a los de los doctores. Tomoki y Sohara estaban asustados –Tomoki, si es cierto que Seiya está peleando en estos momentos no deberíamos ir a ayudarlo- con un semblante triste –sabes muy bien que seriamos eliminados al instante... además de que le prometí algo y no pienso defraudarlo-

En la pelea

Perséfone se había lanzado contra Seiya con mucha ferocidad con una lanza que al parecer este pudo reconocer –esa lanza es...- siendo interrumpida por la diosa .así es... esta lanza fue hecha por enanos, maestros artesanos pero lo divertido es cuando se encaja en su objetivo, hace que la víctima pierda sus 5 sentidos para luego ser envenado y te diré que no hay cura por lo que si fuera tu, tendría mucho cuidado con esta arma- al escuchar esto Seiya tomo distancia -si ese es el caso entonces...- moviéndose a la velocidad de la luz apareciendo frente a ella para luego ser encajado por el arma en su estómago traspasándolo

–vaya que no tienes cerebro, venir de frente solo para perforarte tú mismo- hablaba muy divertida viendo que Seiya estaba con la cabeza baja –la ignorante eres tu- diciéndolo con un poco de dolor –de que hablas gusano, no ves que muy pronto morirás por el veneno y la maldición de mi esposo- intentando sacar su lanza del cuerpo pero... –que es lo que pasa, mi lanza no quiere salir, que es lo que ocurre, es como si mi lanza deseara permanecer en su cuerpo hasta que su vida se extinga-

-en la lucha contra lanzas, una vez que el arma del oponente sea enterrada en su víctima, se le es muy difícil volver a sacarla, Pegaso conocía su forma de luchar por lo que se jugó la vida en ese movimiento- afirmo Hypnos un poco temeroso por lo que podría pasar. Seiya agarro su lanza para luego metérsela hasta el fondo, sacándosela de su cuerpo para así ponerse detrás de la diosa –(tengo claro que tal vez sea mi último movimiento pero debo de intentarlo) toma esto PEGASUS ROLLING CRUSH- lanzándose al cielo con Perséfone que la mantenía sujeta por atrás mientras descendía al suelo a una gran velocidad, Hypnos estaba dudoso de ver lo que pasaría pero Thanatos sabia el resultado de esta técnica y podría lastimar a Perséfone –no te lo permitiré- anuncio Thanatos que apareció detrás de Seiya para... –TERRIBLE PROVIDENCE- anunciando su ataque que le dio de lleno en la espalda de Seiya soltando a Perséfone que en medio cielo se reincorporo pero Seiya fue lastimado por su propia técnica estampándose en el suelo gritando de dolor

-debo admitir que tienes agallas para hacer cosas de las que sabes que tal vez no saldrás vivo Pegaso- anuncio Thanatos descendiendo con Perséfone molesta –maldito, me querías encajar de cabeza en el suelo- dijo Perséfone apuntándole con su lanza a un Seiya que aduras penas pudo levantarse pero al momento varias raíces lo envolvieron en brazos, piernas, cuello y el cuerpo entero que lo aprisionaban estando parado –pero que rayos es esto- pronuncio Seiya muy débil –Pegaso, esas son las raíces del jardín personal de nuestra señora, intentar romperlo es un triste sueño- afirmo Hypnos un poco serio

La Diosa de la primavera se acercaba a Seiya que estaba completamente indefenso ante esta -matarte sería muy rápido gusano, porque mejor no te torturo primero hasta que me supliques perdón- lamiéndose los dedos sin contar que Seiya le escupió en la cara – si esperas que suplique por mi vida, estas muy equivocada serpiente- pronuncio Seiya muy débil con una pequeña sonrisa, oíble solo para los tres –sabes creo que serás la mejor colección de partes humana que haya tenido- hablo Perséfone extendiendo el brazo hacia el rostro del peli café que no sabía lo que le deparaba hasta que...

De un certero movimiento la diosa arranco uno de sus ojos ocasionando que Seiya de un gemido de dolor, -porque no gritas como los demás o es que acaso...- mandándole varios golpes capaz de pulverizar estrellas a una velocidad que superaba la luz propia al indefenso joven que solo podía dar pequeños gemidos de dolor. Pasaron varios minutos donde Perséfone masacraba a Seiya sin parar hasta que con un derechazo en su quijada lo mando al cielo para luego caer de cabeza en el frio suelo donde un pequeño objeto salió volando al pie de Perséfone que se detuvo por el cansancio

-veo que has aguantado todos los golpes que te proporcione o es que acaso ya has perdido todos tus sentidos- proclamo la rubia. Exactamente, como ella afirmo Seiya estaba con todos sus huesos polvo, perdió sus cinco sentidos, había perdido mucha sangre por el ojo, su armadura de oro estaba hecha trizas y su veneno ya estaba carcomiéndole sus células a una velocidad impresionante. En pocas palabras parecía un cadáver viviente, lo único en el que reaccionaba era su corazón –creo que ya lo matamos- pronuncio Thanatos con una sonrisa –no, aún no está muerto, su corazón todavía palpita- aclamo Hypnos –tienen razón, lo más piadoso es matarlo en este momento- dijo Perséfone notando que algo brillaba en sus pies –que es esto- viendo que inconscientemente Seiya se arrastraba por el suelo acercándosele muy lentamente dejando un camino de color escarlata por todo el campo. –me pregunto que tan valioso es esto para ti- decía la rubia apuntando su lanza contra el anillo que Ikaros le había regalado por navidad hasta que... la mano de Seiya se interpuso recibiendo la lanza en su mano –estaba en lo correcto, ese anillo debe ser algún regalo de la Reina Urano que recibiste y por eso lo proteges, están tierno que me enferma- pisando la mano desnuda sin parar –vamos, es que acaso ya no puedes luchar insecto- se burlaba la diosa hasta que... –qué te parece si luego capturamos a tu linda "hermanita" para encerrarla por el resto de la eternidad en lo más profundo del infierno y usarla como un arma de destrucción masiva, he- mientras seguía pisando aunque algo cambio...

El cosmos de Seiya ardía como el mismo sol calcinando todo a su alrededor, los dioses retrocedieron por temor de lo que pasaba –que es lo que está pasando, su cosmos que estaba moribundo ahora se está extendiendo hasta el infinito- pronuncio Hypnos, da la casualidad que el solo hecho de imaginar a Ikaros lastimada por los sujetos en frente de Seiya, realmente le jodio su cordura –no vuelvas a referirte a mi hermana como un arma ni muchos menos digas que la privaras de su libertad- dijo Seiya poniéndose el anillo por medio del cosmos –ha, no me hagas reír, en tu condición crees que podrás enfrentarte a nosotros tres a la vez- recalco Thanatos- pero una luz divina envolvió el cuerpo del peli café alertando a los gemelos –esa luz... no, no puedes ser...- dijo Thanatos –es lo mismo que sucedió en los campos elíseos, su armadura se convirtió en una...- la diosa la interrumpió completando la frase –armadura divina-

Los pedazos de la armadura de Pegaso y sagitario se unieron dando origen a una nueva oportunidad de combatir brindándole sus 5 sentidos –se los dije, no importa que mi destino sea morir...- mirándolos con su único ojo –los llevare conmigo al infierno- dándoles una mirada asesina que les erizo los pelos a los tres –menos mal que vinimos preparados para este tipo de situaciones no Hypnos- riéndose un Thanatos muy emocionado –veo que llego la hora- afirmo Hypnos sacando unos duraznos de su armadura dándole uno a su gemelo. Ambos la mordieron para luego cegar a todos los presentes –será tu fin Pegaso- dijeron los dos al unísono mientras que uno se ponía delante del otro

Al terminar la luz de ultra tumba se observaba a un ser que no era ni Thanatos e Hypnos pero era exactamente como ellos solo cambio el color de su pelo que era de un tono similar al blanco con unos mechones dorados y otros plateados con una armadura que parecía la misma muerte con muchos toques de hueso y su vos era una unión de las voces de los gemelos –quien carajos eres tu- pregunto un Seiya con ira –yo tan solo soy tu verdugo que nació de la fusión de los hermanos gemelos al comer el fruto del jardín de mi señora Perséfone, cabe destacar que no soy ninguno de ellos, simplemente llámame Mephysto- se presentaba el nuevo individuo –según mis recuerdos, puedo ver que estas en un estado lamentable, te queda muy poco tiempo de vida por ser atravesado por dos armas de los dioses y tu corazón se detendrá en cualquier momento por estar forzando a tu cuerpo a sobrepasar tus limites, algo que me olvide- pronuncio Mephysto muy divertido a un Seiya con los cabellos tapándole el rostro –si, te olvidas que ustedes dos no saldrán vivos de aquí- lanzándose con odio hacia el pero...

Su ataque fue detenido por una sola mano de el –vamos, eso es todo, la verdadera diversión empieza ahora- dijo Mephysto que choco sus puños con los de Seiya ocasionando una explosión en toda la montaña.

Residencia Tomoki

-ya estas fuera de peligro Nimph- asumió Sugata con Mikako al mismo tiempo que la peli celeste pronunciaba palabras débiles –Tomoki con Sohara entraron para ver cómo estaba hasta que se dieron cuenta que Nimph pronuncio la palabra "masacre" –pero que es lo que dijiste- pronuncio Tomoki un poco alterado –Seiya en estos momentos está sufriendo un montón... y todo por mi culpa- empezando a llorar, pero Tomoki le puso la mano en el hombro dedicándole una sonrisa –tranquila, no importa de quien sea la culpa, lo importante ahora es esperar que Seiya salga victorioso de esta- sin embrago se oyó un ruido proveniente de la habitación de Ikaros por lo que todos fueron corriendo para ver de quien se trataba, al llegar...

Ikaros trataba de escaparse por la ventana –que haces, eso es muy peligroso- recalco Tomoki pero tarde fue su advertencia. Ikaros se lanzó intentando volar pero por el tremendo golpe en su vientre por parte de su hermano cayó al suelo, los demás salieron a fuera para encontrarse con la sorpresa de que Ikaros a pesar de estar lastimada por el ataque de Seiya se arrastraba en dirección a las montañas de dónde provenía el ruido de una batalla –Ikaros, que tanta es la prisa para ir- pregunto Mikako sabiendo la respuesta – mi hermano me necesita, el morirá si yo no estoy con el- se paraba con un poco de dificultad hasta que... .Tomoki se interpuso en su camino –no dejare que vayas, si vas solo le causaras un gran dolor a Seiya- hablando lo más serio que pudo –Tomo chan- pronuncio Sohara por tal reacción de su amigo de la infancia, sin importarle sus palabras Ikaros siguió avanzando hasta que una cachetada se le estampo en su rostro haciéndola retroceder cayéndose al suelo –el dijo que no te amaba, que solo te veía como una hermana y aun así quieres ir por el- pronuncio con un poco de lastima hacia Ikaros que se levantaba como si nada –mentira, yo vi en sus ojos su alma que sufría al decir cada letra, el nunca diría eso, lo se porque sentí el gran dolor de mi hermano al momento de golpearme, él se está sacrificando por nuestro mañana y mi deber como hermana es ir a ayudarlo... cueste lo que cueste- declaro Ikaros extendiendo sus alas para partir vuelo –es que no entiendes, Seiya hace esto para protegerte- declaro Tomoki –es suficiente Tomoki- recalco Sohara que estaba con lágrimas en los ojos –entiendo mejor que nadie el dolor de Ikaros, ella quiere estar al lado del hombre a quien ama, aun si eso significa la muerte y es por eso que yo también iré- parándose junto a Ikaros –Sohara, no entiendes que vas solo serás una carga mas que Seiya tendrá que defender- anuncio Tomoki preocupado por su amiga –no me importa, sentarme a esperar como muere un amigo no es lo mío- dándole una mirada segura de si misma –nosotros también iremos, después de todo aun le debo lecciones al pequeño Seiya- recalco Mikako –ustedes...- Tomoki no pudo terminar por el hecho de que Sugata le puso su mano en el hombro –escúchame, no sé qué promesas hayas hecho con él, pero crees que dejarlo morir seria lo correcto, no se tu pero yo no abandonare a un amigo aunque eso signifique la muerte- retirándose con todas provocando una enorme confusión en Tomoki –que debo hacer, le prometí que no dejaría que Ikaros quede involucrada en nada de esto pero... el dejarlo a su suerte... maldición- volteándose para seguir a los otros –que sucede Tomoki, no ibas a detenernos- pronuncio Sohara –no, me di cuenta que cumplir una promesa es importante pero el abandonar a tus amigos es mucho peor, por lo que yo también iré con ustedes- todos se pusieron felices por la expresión de su amigo –entonces en marcha- afirmo Ikaros corriendo a toda velocidad con todos, no podía volar por estar ahorrando energía para el momento de su lucha –ya voy Seiya, aguanta un poco más-

En la lucha

Todo el campo era destrucción, Seiya intercambiaba ataques con Mephysto que no parecía agotarse para luego tomar distancia –dame diversión Pegaso- aumentando su cosmos oscuros que cubrió toda el área –MUNDO TENEBROSO- dejando a su oponente confundido–que has hecho (todo se volvió oscuridad)- pensaba Seiya desconcertado por ver esa técnica por primera vez –para ustedes los humanos, necesitan luz para ver, pero que pasaría si todo se cubre con el bello color oscuro- al momento Seiya sintió varios golpes en su espalda –maldición- pronuncio este por el dolor –te atacare hasta la muerte insecto- pronuncio Mephysto propinándole varios golpes a un Seiya que no sabía por cual dirección vendría el ataque, -no puedo seguir así, tengo que encontrar la manera de salir de aquí- dijo Seiya notando que los golpes no los sentía en lugares de su cuerpo que estaba cubierto de sangre –así que ese es su secreto- perforándose sus brazos y piernas con sus manos votando sangre a montones –es que acaso intentas morir desangrado antes de que te remate, si es así lo siento pero esto se acaba aquí- mandándole un ataque a su corazón pero... el ataque nunca llego –que es lo que pasa- decía Mephysto viendo que sus golpes no le atinaban a su presa –no me subestimes- dijo Seiya dándole un gancho en su quijada del dios que por el tremendo impacto se obligó a deshacer su técnica

Cuando todo se disipo – como es que pudiste contrarrestar mi ataque miserable- pronuncio el dios llevándose la sorpresa que Seiya estaba completamente bañado en su propia sangre -es muy fácil, tu ataque no lastimaba mis partes cubiertas por sangre- diciéndolo mientras que caía al suelo –maldito perro, te desangraste a propósito para salir de ahí, dime. Es que acaso es tan importante ganar aun si pierdes la vida- recalco Mephysto que no se encontraba muy bien –claro, si pierdo mucha gente saldrá lastimada por sus culpas por lo que no se mees permitido perder en ningún termino- hablaba Seiya muy pálido por la cantidad de sangre que perdió poniéndose en pose de pelea aunque apenas si podía divisar al enemigo con un solo ojo y la maldición de ambas armas que recibió de los dioses, el dolor le estaba cobrando factura y su cuerpo la pagaba caro –duele mucho... mi... pecho- confirmo Seiya tocándose el peto destruido de la armadura. Al momento de pararse, Mephysto noto que su armadura y su cuerpo estaban muy dañados –maldita sabandija, aquel ataque que me enviaste no solo fue un golpe, me mandaste millones de ataques superando la barrera de la luz- haciendo puño furiosamente mientras que iba directo contra Seiya que fue tomado por el cuello –te hare pagar caro por esto gusano infeliz- como juguete, Mephysto golpeaba a Seiya que no veía bien por el hecho de estar perdiendo nuevamente los 5 sentidos, de un golpe Seiya fue enviado a estrellarse contra las montañas de al lado causando mucha destrucción a su paso

–diablos, su poder sí que aumento – al momento de reír Mephysto se le apareció en frente suyo para arrancarle su otro ojo –todavía no acabo- seguido agarro de las piernas que con un certero movimiento se lo retorció junto a sus brazos quebrándoselos en el acto sin decir nada, ocasionando que el peli café gritara de dolor por todo el lugar, sin darse cuenta Seiya fue tomado de la mandíbula –a ver qué te parece esto humano- Mephysto inserto su cosmos en el interior de Seiya por la boca haciéndolo explotar desde adentro pero...

por milagro su cuerpo seguía en una pieza para mandarlo a volar en el cielo, sin embargo... –esto todavía no termina- era Mephysto que lo esperaba para rematarlo en el cielo y de una patada ascendente golpeo a Seiya en la cabeza enviándolo a estrellar contra el suelo aunque... –tu vienes conmigo- recalco Seiya que agarro a Mephysto por la espalda sin previo aviso sabes muy bien que tu técnica suicida ya no sirve contra mi- aclamo Mephysto –PEGASUS ROLLING CRUSH- lanzándose contra el suelo a una velocidad que prometía partirles la columna si no se detenían –lo siento pero aquí me bajo- reclamo Mephysto sin contar que la sangre de Seiya lo cubría con cosmos incapacitándolo en sus movimientos –como diablos puedes mover tus extremidades si te las partí yo mismo- recalco este notando que este tenía la mirada perdida –así que es eso... perdiste tus 5 sentidos y es por eso que ya no sentiste dolor poco después de que te arrancara el ojo pero aun así... es que acaso planeas morir conmigo- grito

–quien dice que moriré- Seiya desapareció en un instante dejándolo solo –veo que le tienes miedo a la muerte- tratando de estabilizarse pero noto que aún seguía impregnado de sangre con cosmos –así que ese es su plan...- en un segundo su cabeza de Mephysto se enterró en el suelo con Seiya saliendo volando contra algunos árboles, disipándose el polvo se veía que Mephysto se levantaba con la armadura muy dañada y Seiya en las mismas condiciones, pedazos de armaduras por todos lados, ambos combatientes estaban exhaustos por tremenda pelea pero... el costo de seguir con ese ritmo le daba a Seiya un enorme dolor en su pecho aparte de que perdió el otro ojo –que sucede Pegaso, ya te cansaste o es que acaso ya no puedes debido a los daños anteriores- dijo Mephysto con una sonrisa –esto no es nada, he, pero acabo de descubrir tu punto débil- impactando a Mephysto –a que te refieres- diciéndolo muy enojado –es simple, para atacar estas obligado a dejar desprotegido tu yugular y es en ese momento que acabare contigo- elevando su cosmos sorprendiendo a los presentes –Pegaso, sabes mejor que nadie que elevar tu cosmos de esa manera acortara tu vida- indico Perséfone –eso no me importa, de todos modos moriré, pero otorgare mi vida para las futuras generaciones que están por venir- incendiando su cosmos a mas no poder –ven Mephysto, arreglaremos esto ahora- irritándole la paciencia –si tanto quieres morir, te asesinare a hora- agrego Mephysto, llevando a Seiya por el cielo mientras se lanzaban todo tipo de ataques físicos aunque... tal como dijo Seiya, al momento de mandarle una patada, Mephysto dejo una abertura que mostro su punto débil –comete esto canalla PEGASUS RYU SEI KEN- mandándole miles de estrellas que terminaron por acabar con Mephysto –esto es imposible... vencido por un simple humano...- gritando de dolor al tiempo que caía al suelo ocasionando un pequeño cráter en el suelo

Decir que Perséfone estaba sorprendida era poco, aquel humano aun en sus condiciones se las arregló para salir triunfante de ese encuentro, en situaciones precarias se retiraría pero notando que tenía una enorme ventaja sobre su oponente decidió continuar con el ataque

-Pegaso, eres admirable como humano, pero es una pena que tengas que morir en este sitio- elevando su cosmos haciendo que raíces salgan de la tierra atrapando nuevamente al peli café que no pudo reaccionar a tiempo –si no salgo de aquí, seguramente moriré- pronuncio Seiya débilmente –exacto Pegaso, terminare mi trabajo en este momento- acercándosele muy lentamente dándole un toque macabro mientras se chupaba los dedos y justo antes de tocar a Seiya sintió una energía que venía directo hacia ella pero lo esquivo a tiempo

-quien hoza interponerse en mi camino- preguntando en la dirección del bosque notando que un grupo de niños se acercaba en dirección a ellos pero noto que la Reyna Urano venia con ellos. El grupo al llegar no pudo creer lo que vio –las chicas por acto instintivo soltaron lagrimas a excepción que Mikako no rompió en llanto como Sohara, los hombres solo estaban aterrados pues todos veían el estado infrahumano de su amigo pero Ikaros que al ver el estado de Seiya, algo muy dentro de ella se rompió –tu...- dirigiéndose a Perséfone con una mirada asesina -te atreviste a lastimar a mi hermano- transformándose en el modo "reyna Urano modo completo" emanando un aura de oscuridad total –te matare de la peor manera que exista- anuncio Ikaros lanzándose sobre Perséfone que la esperaba lista –lo siento pero no puedo jugar contigo ahora- creando un campo de cosmos que cubría todo el terreno pero manteniendo a fuera a los demás que no sean ella y Pegaso, Ikaros al ver esto rápidamente trato de entrar pero ya era muy tarde, la barrera se había fijado ya. La diosa sonreía al tiempo que se despojaba de su armadura frente a una Ikaros que golpeaba la barrera con odio puro –Ikaros ¿no?- pregunto está llamando su atención con ojos de furia –así que te llamas Ikaros y al parecer estas muy enamorada de tu hermano mayor- diciéndolo con tono provocativo acariciando el cuerpo de Seiya entre las raíces que no podía hacer nada, decir que Ikaros estaba cabreada era poco, estaba jodidamente llena de odio hacia aquella mujer que tocaba a su hermano como si nada después de todo el sufrimiento que le hizo pasar por esta absurda batalla –veo que eres muy celosa- pronuncio la rubia lamiendo la oreja del peli café como gata en celo muy roja, Ikaros estaba a punto de perder la cordura por ver eso, lo que siguió fue que la diosa aprisiono a Seiya entre sus enormes pechos sudorosos que a cualquier chaval imponen –creo que a Pegaso le gustan más mis senos que los tuyos- mientras sobaba el rostro de Seiya contra ella misma pues al parecer la rubia se divertía viendo la actitud y la cara de Ikaros que llego al extremo de golpear la barrera con su propia cabeza en un intento desesperado de acabar con esa tortura que le brindaban sus ojos pero lo que realmente la saco de todo tipo de cordura fue que la perra de adentro estaba besando inclusive con la lengua a Seiya, a su Seiya, ver eso realmente le partió el corazón en pedazos por lo que bajo su rostro, Seiya que no podía hacer nada por el estado en el que se encontraba y Perséfone que disfrutaba del espectáculo otorgado por Ikaros hasta que...

El aura oscura se hizo más intensa a tal grado que incuso la diadema de la armadura de Pegaso que traía puesta se pasó a un color oscuro completo, la chispa de sus ojos desapareció dejando sus ojos con un tono rojo apagado y de un certero golpe destruyo la barrera como si de papel se tratase sorprendiendo a Tomoki y los demás, empezó a atacar sin piedad a una Perséfone que rápidamente reacciono poniéndose su armadura con su lanza –te enseñare a respetar a tus creadores- pronuncio Perséfone. Al momento de lanzarse, Ikaros pronuncio algo que despertó a Seiya de su inconciencia –NADIE TOCA A MI SEIYA- grito fuertemente Ikaros pero al acercarse contra su oponente, esta le respondió con un golpe que le dio de lleno en el rostro de Ikaros que solo doblo su rostro un poco por el impacto, sin retroceder esta siguió hasta que le dio un codazo a la rubia enviándola por el bosque, al momento ambas mujeres intercambiaban golpes a una velocidad atemorizante elevándose por los aires con sus enormes alas aunque...

-detente Ikaros- está al escuchar eso, se detuvo en su ataque viendo atrás que quien le había hablado no era otro mas que Seiya por medio del cosmos –he dicho que te detengas- pronuncio este haciendo que Ikaros baje para ver si de verdad estaba hablando el, ambas sintieron una energía proveniente de Seiya, este se hallaba emanando un cosmos semejante a un dios por lo que hizo temblar a Perséfone. Ikaros se acercó corriendo hacia su hermano liberándolo de esas raíces pero no esperaba lo siguiente...

El reencuentro con su hermano no era lo que ella esperaba, Seiya le mando una cachetada que la dejo atónita en ese momento

–creo haberte dicho que no necesitaba ayuda de personas débiles como ustedes- reincorporándose muy lentamente por el dolor, su hermana sabía que toda era una farsa pero lo que decía sonaba tan real que incluso lo interpreto como que era la verdad –pero hermano yo...- siendo callado por este –lárgate, solo estorbas, ni si quiera sirves como sacrificio- dándole una mirada de odio haciendo que esta derrame unas lágrimas tapándose la boca con sus manos al ver que ya no estaban sus... –tus ojos ya no están- diciendo con mucho miedo –esto es normal en las batallas, ni siquiera entiendes algo como esto... solo... largo de aquí- diciéndolo con mucha crueldad. Para Ikaros se le era muy difícil verlo en esas condiciones, ella amaba ver los ojos de su hermano, esos ojos que la llenaban de alegría por las mañanas y que le brindaban esperanza para seguir... nunca regresarían pero noto que aún conservaba el anillo que ella le había dado. Perséfone estaba un poco molesta por haberla ignorado –lamento interrumpir su discusión de hermanos pero no olviden que estamos en una pelea- apuntándoles con su lanza –claro, perdona la espera- menciono Seiya trazando la constelación de Pegaso, ambos se lanzaron al ataque pero... Perséfone desapareció de la vista de Seiya, intentando divisarla sintió una punzada en su corazón por lo que volteo rápidamente hacia Ikaros que se encontraba a punto de sucumbir frente a la rubia así que forzando su cuerpo más allá de los límites de un dios –(si no llego a tiempo...)-

Los cuervos volaban por todas partes por presenciar tal acto, Perséfone había encajado su lanza en el corazón de Seiya que se interpuso para proteger a Ikaros de su inminente muerte, Ikaros estaba asustada de ver que se su hermano había recibido una herida de muerte en su corazón... al momento que la diosa se ponía a distancia previniéndose de algún contra ataque

–vaya que eres una tonta... hermana- sorprendiendo a Perséfone que aun pudiera hablar

–¿sabes?... lo que me dijiste esta mañana...- recordando que su pequeña hermana se le había confesado hace pocas horas y al toque que se sacaba la lanza –me pregunto si aún será cierto- dijo Seiya con una vos muy débil al momento que levantaba su rostro al cielo –claro que es cierto, yo te amo pero... por favor no me dejes, me prometiste que querías estar a mi lado, no lo recuerdas, la primera vez que nos conocimos me lo dijiste- dijo Ikaros intentando no llorar –hace mucho... un gran hombre dijo... "todo ser vivo tiene su final"... creo que... aquí es el mío- asustando mucho a Ikaros –quien lo diría... lo que me enseñaste resulto ser cierto... Shaka- recordando su última conversación con el santo de virgo –cállate, tu aun tienes que vivir, tienes a muchos amigos que te esperan... me tienes a mí- rompiendo en llanto con la cabeza abajo –creo... haberte dicho... no bajar la cabeza... por nada del mundo... Ikaros- al momento que se volteaba dedicándole una sonrisa que para muchos seria aterradora en el estado que se encontraba pero para ella... era el mejor regalo de navidad que podría recibir -no llores... hermana... ya se... qué tal si te repito... lo mismo... que me dijiste- acercándosele para darle un beso muy tierno en sus labios de esta que duro unos minutos –te amo con todo mi corazón- haciendo que Ikaros se ponga muy roja y llorase de emoción al escuchar eso que tanto anhelaba escuchar –cuando te me confesaste pensé... que era un error... que yo no te merecía... pero al verte en peligro... de saber que algo te pasaría... de pensar que nunca estarías conmigo... me di cuenta que lo que sentía por ti... no era cariño de hermanos... amor... sentí amor por mi hermana... por mi bella hermana- anunciando sus sentimientos hacia esta que lloraba de felicidad y de amargura –lo siento, si fuera mas fuerte podría haberte ayudado pero... como dices, aun soy muy débil- repitió Ikaros llorando a mares –lo que te dije... no es cierto... trate de protegerte... al alejarte de mis problemas... pero creo que falle- tosiendo sangre un medio muerto Seiya -vamos... mi novia no puede... poner esa cara- hablando entrecortado por la sangre que escupía de su boca, sin decir nada Ikaros se le lanzo encima sin importarle la sangre o el sudor que este tenía en su boca, empezó a besarlo de forma salvaje por todo su rostro. Para Tomoki y los demás era algo obsceno hacer eso en medio combate pero... también era conmovedor ver crecer el amor que tenían esos dos. Ikaros estaba tan feliz que sin previo aviso le penetro la lengua en la boca de Seiya que no podía hacer nada por el hecho de que sus músculos no le respondían muy bien, explorar su interior le ponía sus pelos de punta, en resumen era algo nuevo para ella, al rato se separó muy roja con la respiración agitada dejando un hilo de saliva que los unía como pareja –desde ahora yo soy tuya y tú eres mío- proclamo Ikaros muy feliz de que por fin pudiera conseguir el amor de su hermano, de su Seiya –como tu digas... mi bello ángel- pronuncio Seiya muy feliz acariciando la mejilla de su hermana

Pero el momento de felicidad se vio interrumpido por una furiosa Perséfone –lo siento, interrumpo algo, no olviden que estamos en una pelea- poniéndose en pose de ataque. Ikaros estaba por atacar por arruinar su momento pero... algo la detuvo, era Seiya que la jalaba de su mano –yo me encargo- yendo en dirección a la rubia para enfrentarla

-déjame pelear, en tu estado morirás si luchas...- rogo Ikaros –el deber de un hombre es proteger a la mujer que ama y eso es lo que planeo hacer- poniendo una barrera por el campo para que nadie entrase –pero que haces Seiya- grito Ikaros preocupada por lo que planeaba hacer –ya te lo dije no... yo luchare por tu mañana, por el mañana de todos y por la mujer a la que amo- emanando su cosmos que destruyo por completo la armadura divina de Pegaso –perdón por la espera bruja- decía Seiya muy sonriente –quien te has creído que eres para hablarme así, pero te castigare con mi mejor técnica- elevándose por los cielos aumentando su cosmos al máximo mientras se elevaba al espacio cubriendo todo el cielo de un morado oscuro –reciban esto sabandijas RENACIMIENTO DEL PARAISO- todo el poder que había acumulado Perséfone lo concentro en su lanza disparando en contra de la tierra con el propósito de destruirla

Todos en el pueblo pensaban que el juicio de dios se acercaba hasta que... en toda la ciudad se sintió una luz cálida que provenía de las montañas. Seiya concentraba todo su cosmos en su puño derecho mientras que Ikaros desesperada por entrar dentro del campo de fuerza creado por Seiya a pararlo pues Seiya planeaba dar todo de si en ese último ataque –detente Seiya-grito Ikaros aterrada, al escuchar eso, Seiya se volteo para ver a sus amigos y mirar a la mujer que ama por última vez aun sin sus ojos –chicos, espero se cuiden sin mi... girando a donde su hermana –no importa lo que pase... siempre te amare... Ikaros- diciéndolo por su cosmos, esta solo pudo ver con desesperación que lo que decía era cierto –por favor no lo hagas- suplico Ikaros sin resultado alguno pues Seiya se volteo mirando a su enemigo

–arde cosmos, elévate hasta el, muéstrame la luz de la esperanza, quémate por Ikaros- trazando su constelación. La diosa solo dijo –es su final- pero sintió una energía del santo de Pegaso –no permitiré que te salgas con la tuya asquerosa diosa...- proclamo Seiya en pose de ataque –PEGASUS SUI SEI KEN BIG BANG- lanzando todo su cosmos concentrado en un solo punto chocando contra el de la rubia

-pero que es este cosmos, es muy superior al de antes- acato Perséfone desde la atmosfera, ambos poderes estaban igualados en poder pero el de Perséfone iba perdiendo potencia ante el de Seiya que lanzaba su ataque con toda furia –solo un poco más...- decía Seiya tratando de aumentar mas su cosmos. Mientras que Tomoki y los demás... solo se encontraban maravillados de tremendo espectáculo, los ciudadanos miraban con impotencia el choque de energías desde la ciudad rezando que la luz celeste derrote a la morada, mientras que en la batalla

El cometa de Seiya estaba a punto de impactar en el corazón de la diosa –ya te tengo...- afirmo Seiya, sin embargo... alguien estaba ayudando a Perséfone desde la espalda enviando su cosmos diabólico haciendo que el poder de Perséfone aumentara considerablemente, Seiya caía de rodillas

–maldición... estuve tan cerca... de terminar todo esto- decía este respirando agitadamente. El sujeto que ayudaba a la rubia no era otro mas que... –creíste que podrías asesinarme por golpear mi punto débil, eres un pobre iluso- proclamo Mephysto que se hallaba en todo su esplendor, el descansar ese tiempo le había hecho recuperar todas sus energías –tendrás el honor de ser el primero en morir en mi técnica suprema Pegaso- aclaro Mephysto concentrando su cosmos en las palmas de sus manos –DIMENCION CAOTICA- acato este enviando un enorme rayo de energía que tenia color blanquecino con colores de tono oscuro, fusionándose con el de Perséfone. Pegaso solo podía respirar entre cortado por estar peleando con tremenda cantidad de poder, cualquiera diría que esto era injusto pero Ikaros estaba con mucho miedo de que todo ese poder le diera a su amado y también se sentía molesta consigo misma de no poder ayudarlo en nada por culpa del campo de fuerza hasta que... –eso es todo...- afirmo Seiya reincorporándose de nuevo sorprendiendo a los presentes –si creen que ese ataque me matara, están muy equivocados- proclamo Seiya al rato que le aparecía la armadura de Pegaso que uso en la batalla contra Poseidón para salvarse a el y a su hermana. Desplegando sus alas dijo algo que intimido a los dioses –ustedes no me pueden ganar- asustándoles aun cuando se encontraban desde el espacio –yo no estoy luchando solo... todos me brindan su confianza y es por eso que no puedo defraudarlos- elevándose por los aires con sus alas metiéndose al vórtice de su propio ataque para acercarse hacia los desprotegidos dioses que no podían hacer nada en contra ya que el menor descuido les provocaría la muerte aunque... -no dejare que hagas lo que se te plazca- dijo Mephysto haciendo lo mismo que Seiya arremetiendo contra el, ambos combatientes colisionaron sus puños en medio cielo ocasionando un tremendo sismo en el continente

-que harás ahora Pegaso, tu plan fallo y ahora solo te resta morir- afirmo Mephysto poniéndole más fuerza a su ataque, Seiya estaba con la cabeza baja hasta que... -el amor de mi hermana me protege y eso es más que suficiente para que yo gane este duelo- hablo débilmente –que es lo que dices, ya no puedes hacer nada... pero qué es esto- sentía un cosmos que emanaba pero este provenía de su corazón –protegeré a mi amada cueste lo que me cueste- grito furiosamente llegando a oídos de su hermana en la tierra que derramo lágrimas al escuchar eso. El ataque de Seiya aumento a niveles peligrosos donde termino por superar al de los dioses cubriendo la atmosfera por un celeste que daba vida al planeta entero

–esto es inaudito, vencidos por un simple humano- hablaron los dos dioses al ser cubiertos por esa tremenda luz que provenía de Seiya. Lo único que Ikaros pudo mirar fue a Seiya desde el Angulo de la espalda, este se giró por última vez mirándola con detenimiento diciéndole algo que la marcaria para toda su vida –hasta pronto... hermana- diciéndolo con una sonrisa de oreja a oreja desapareciendo por la luz que cegó a todos por varios minutos ocasionando un gran misterio, sin embargo...

Luego de que todo se disipara, todos intentaron mantener la calma por la desaparición de Seiya, pero no encontraban nada, -puedo utilizar mi radar de rastreo pero...- pronuncio Nimph tocándose las alas recordando que perdió la mayoría de sus habilidades cuando se las arrancaron –no te preocupes, seguro que ese pervertido está bien- acato Sohara –el no es alguien que muera tan fácilmente, verdad Ikaros- pronuncio Tomoki mirando que esta estaba viendo el cielo con la vista perdida –que es lo que te pasa, oye contesta- pregunto Sugata agarrándole del hombro pero noto que estaba muy frio, lo único que pronuncio fue... –su cosmos a desaparecido- apenas audible para el grupo –pero que...- dijo Mikako viendo que dos cosas bajaban del cielo, no era nada mas y nada menos que la armadura de Pegaso y sagitario todas resquebrajadas que adoptaban las poses que tenían antes de ser usadas, todos miraban con horror como estaban impregnadas con sangre de su amigo para luego voltear hacia Ikaros topándose con una dura realidad...

Ella había perdido la conciencia estando parada, lloraba sangre de un tono muy carmesí, sus alas estaban muy pálidas y su rostro estaba inexpresivo como el de una muñeca, para colmo se puso a llover torrencialmente, al parecer el mismo cielo lloraba por el trágico destino de ambos hermanos, Ikaros se acercaba paso a paso hacia las maltrechas armaduras arrodillándose frente a ellas para recoger algo. Se trataba del anillo que le había regalado a su hermano esa misma mañana, para después golpear el suelo con ira una y otra vez asustando a los demás por su acción hasta que paro después de destruirse su mano –porque tenía que pasar esto, tu no debías pelear, hubieras podido llevar una vida normal pero... estampando su cabeza contra el suelo pidiendo perdón ante las armaduras de su hermano –todo esto es culpa mía, falte a mi promesa de protegerte y lo peor... no pude confesarte que... la causante de tu dolor más grande fui yo...- hablando apenas por su llanto, sacando una daga dorada apuntando su yugular –no lo hagas- pronuncio Tomoki a lo lejos –pero eso ya no importa... este mundo ya no vale si tu ya no estás conmigo- acercándose a su propio suicidio pero...

Su mano fue detenida por la de todos que llegaron a tiempo –esta no es la solución- proclamo Sugata –Seiya se sentiría muy triste... si tu murieras- afirmo Nimph –el no querría esto- hablo Sohara –deshonrarías su sacrificio quitándote tu vida- acato Mikako. Todo esto se clavaba en el corazón de Ikaros como espinas, espinas de la verdad, -crees que quitándote la vida harías feliz a Seiya- hablo Tomoki sorprendiendo a Ikaros –el se sacrificó por todos... se sacrificó por ti, dándolo todo siempre con una sonrisa pero... tu te quieres matar en frente de su espíritu- señalando las armaduras, Ikaros miro fijamente a Pegaso y a sagitario, estaban llorando, llorando al ver su comportamiento frente a ellos, causando que Ikaros recapacitara dejando de forcejear con todos

-yo hice llorar a mi hermano nuevamente- proclamo la peli rosada cayendo hacia atrás pero... una mano la sostuvo, eran Tomoki –a Seiya no le gustaría que su novia se lamentase en su presencia- esta solo pudo llorar mas aun de amargura apretando con dolor el anillo de su hermano pero...

Del cielo se pudo ver una silueta que bajaba a toda velocidad estampándose frente a todos, era... Perséfone –como rayos sigues con vida- aclaro Sugata un poco asustado –se supone que moriste en esa explosión maldita- pronuncio Mikako viendo que la diosa se limpiaba el polvo -es muy simple, tan solo tuve que usar de escudo a Mephysto y así el ataque nunca me llego- decía burlonamente impactando a todos –que hiciste que- pregunto Sohara horrorizada –sacrificaste a tu camarada para salvar tu vida, es que acaso no erais compañeros- grito Tomoki furioso –y que, el tan solo era un peón que jugaba a mi favor- mientras se ponía en pose de ataque –ahora... en donde nos quedamos- hablo hacia todos. El grupo se hallaba asustado por el hecho de enfrentarse a una diosa en persona hasta que... –todos ustedes váyanse de aquí- acato Ikaros con voz de ultra tumba y el pelo muy erizado entrando en "Reyna Urano modo completo" –veo que estas enojada por la muerte de tu hermanito, íbamos a hacer tantas cosas juntos- dijo la rubia chupándose el dedo pero no hubo reacción por parte de la peli rosada –que es lo que te ocurre, no estas molesta por saber que el sacrificio de tu hermano fue en vano- riéndose a mas no poder pero...

-estoy feliz...- sorprendiendo a la diosa –que es lo que dijiste- pronuncio está sorprendida por la respuesta –estoy feliz por tener la oportunidad de poder tomar venganza con mis propias manos, hare que los esfuerzos de mi hermano sean un grito de esperanza- elevando su aura demoniaca –Ikaros, tu sola no podrás con ella- aclaro Tomoki con todos –lo sé pero aun así... no dejare que la muerte de mi hermano sea en vano- ejecutando un soplido con sus enormes alas empujando a sus amigos lo mas lejos posible –aun quieres pelear, Pegaso no pudo conmigo, que te hace creer que tu podrás hacerlo- pregunto la rubia, Ikaros solo la miraba con odio puro, sus ojos estaban de un tono escarlata total, sin previo aviso...

Ataco apareciendo en frente de la diosa tratando de acertarle un golpe al rostro pero esta la bloqueo con su lanza ocasionando una onda de choque destruyendo todo a su alrededor –así que pelearas enserio he- proclamo la diosa tomando distancia –haber que te parece esto- afirmo Perséfone haciendo crecer ramas que aprisionaron a Ikaros pero esta se deshizo de todas, cada rama que tocaba su cuerpo se desintegraba por la energía oscura de su cuerpo –si te mato...- atacando por el lado izquierdo con varias patadas ala diosa que contraatacaba con su lanza –mi hermano podrá descansar en paz- dijo Ikaros mandando un golpe al vientre de Perséfone que no pudo leer sus movimientos siendo mandada contra las montañas. Esta regreso a la velocidad de la luz apareciendo detrás de Ikaros amenazando con clavarle su lanza en su corazón –pagaras por tu osadía- acato la rubia con mucho enojo sin contar que la peli rosada escapo de su ataque pero perdió una de sus alas en el intento –la próxima será más que unas plumas- confirmo Perséfone atacando al mismo tiempo que Ikaros. Era una lucha espectral, ambas no cedían pero aun así se notaba que la diosa ganaba terreno puesto que Ikaros perdía energía con forme avanzaba la pelea –que te pasa mocosa, ya no puedes bailar- viendo que se abrió una abertura en la defensa de Ikaros, aprovechando le mando un patada al vientre para mandarla al cielo y luego rematarla con un rayo cósmico que desprendió su lanza impactando a Ikaros que cayó con el cuerpo pesado a la tierra de cabeza con su ropa hecha trizas. A decir verdad lucia provocativa para muchos hombres pero en esos momentos ella irradiaba rabia de no poder levantarse del suelo y confrontarla –todavía no he perdido... maldita zorra- hablo Ikaros débilmente por el daño causado tratando de levantarse pero Perséfone le mando un patada sobre su cabeza estampándola contra el suelo ocasionando un gran sismo por todo el terreno –no tienes ni la menor pisca de respeto por los dioses, vaya que eres igual al perro de tu hermano- lo que dijo Perséfone impacto a Ikaros muy dentro de su ser –no dejare que lo insultes en mi presencia bastarda- hablo Ikaros con furia desde el suelo, una furia que la hizo temblar a la diosa muy dentro de su alma –como dije, eres idéntica a él, unos hermanos que son unos simples perros que ladran pero no muerden- pronuncio Perséfone poniéndole cosmos a su pie ocasionando que todo el sitio estalle por los aires –supongo que me pase- aclamo la rubia retirándose victoriosa pero...

Sintió un cosmos intenso que provenía de su espalda –así que todavía quieres sufrir- hablo la diosa – nunca le dio la espalada a una batalla, cada vez que luchaba su fuerza estallaba con la fuerza de un cometa, contra el oponente sus puños ardían con esperanza, aun desventaja no fue cobarde y se mantuvo siempre fuerte hasta el final- pronuncio Ikaros muy enojada lanzándose sin pensar contra la diosa –no tienes ningún derecho a hablar de el-grito Ikaros, Perséfone ya estaba cansada de seguir con esta pelea y por eso estaba preparada –entonces ven y demuéstrame que me equivoco mocosa- aclamo la rubia muy confiada, momentos antes de que el puño de Ikaros encajara en el rostro de la diosa, esta se hallaba con un cuchillo que iba en dirección al corazón de la peli rosada que no podía hacer nada viendo que se aproximaba su fin –(acaso este será... mi final)- pensó Ikaros con rabia, morir a manos de la asesina de su hermano, en frente de la armadura de su amado era algo penoso pero...

-cómo demonios tienes eso- acato la diosa sorprendida de que su daga nunca impactara contra el pecho de Ikaros. Efectivamente, el peto de la armadura de Pegaso había aparecido adhiriéndose en el cuerpo de Ikaros protegiéndola del impacto, pero un golpe en su barbilla por parte de la otra que la saco del trance mandándola para atrás –dime niña, llamaste a esa asquerosa armadura para protegerte- grito furiosa esta sin recibir respuesta de su oponente que estaba más sorprendida que esta –me estás oyendo- grito nuevamente la rubia notando que las demás partes de la armadura se unían al cuerpo de la peli rosada.

Lucia muy hermosa con la armadura puesta, solo cambiaron algunos aspectos como la cintura, en vez de un cinturón ahora era una mini falda con el dije de un Pegaso en el centro, el peto ya no era plano, ahora se acomodaba a sus enormes pechos, inclusive se acomodaron a sus alas que le volvió a crecer la que perdió en batalla y la cubrieron por completo y lo demás era normal como cuando Seiya lo usaba con unas enormes alas de la armadura –no puede ser, se supone que las armaduras solo deben ser vestidas por aquellos que defiendan a su determinado dios pero esto va en contra de la naturaleza- hablo firmemente en cuanto a Ikaros, esta se hallaba maravillada de que la armadura de su amado la había protegido por voluntad propia, no era otra mas que la armadura divina de Pegaso, para luego encarar a la diosa –yo no estoy luchando sola, el espíritu de mi hermano también lucha junto a mí- pronuncio Ikaros muy tranquila –pero que...- fue lo único que logro decir la rubia. Atrás de Ikaros se hallaba Seiya con una sonrisa –como es que aun sigues con vida- hablo está a la nada sin percatarse que Ikaros se había lanzado ya al ataque tomándola desprevenida por el frente. A partir de este punto ambas mujeres luchaban de iguala a igual –el hecho de que el espíritu de tu hermano te brinde su armadura no quiere decir que me venzas- hablo amenazadoramente pero...

Ikaros había desaparecido de su vista para tomarla espalda –esto es por Nimph- dándole una patada que la envió hacia los cielos inmovilizada para luego aparecer encontrarse con Ikaros –esto es por toda la gente que hiciste sufrir- estampándole su puño en el vientre de la diosa que se torció de dolor en el aire mientras caía al suelo ocasionando un cráter enorme –y esto es por atreverte a tocar a mi hermano con tus sucias manos- concentrando todo su cosmos en la palma de su mano –toma esto CATACLISMO DE PEGASO- lanzando una gran bola de cosmos color celeste de sus manos en contra de la rubia a una gran altura desde los aires –si yo muero... todos vendrán conmigo- hablo agitadamente Perséfone expandiendo su cosmos por todo el cielo con la intención de asesinar a todos los humano sin contar que Ikaros intercepto su ataque con el suyo, ahora se había convertido en un "matar o vivir" –te mandare al infierno- grito furiosamente Perséfone haciendo retroceder a Ikaros cada vez más y más –que puedo hacer, use todo mi poder en ese ataque... ya no tengo fuerzas- hablo esta. Pues lanzar un ataque que nunca había practicado o usado le dreno todo su cosmos y justo antes de darse por vencida sintió que alguien estaba detrás suyo tocándole el hombro, volteo lentamente a ver quién era...

Lo que le mostraban sus ojos casi le origina que se le detenga su corazón. No era otro mas que Seiya en perfecto estado pero desnudo –se... sei... Seiya...- hablo tartamudeando por la sorpresa de toparse con su amado pero se fijó que iba perdiendo contra la diosa en poder –si esto continua...- hablo Ikaros notando que su hermano se le acerco a su oreja –juntos... como hermanos- pronuncio este apenas audible para ella, estas palabras fueron mas que suficientes para hacer que el cosmos de Ikaros aumente desmesuradamente llegando a un tono de oscuro completo. Sin pensarlo se mandó dentro del vórtice cósmico junto con Seiya de cerca con el objetivo de acabar con Perséfone pero... –caíste... mocosa- respondió débilmente la rubia arrojando su lanza en dirección a la cabeza de esta. Ikaros no pudo reaccionar a tiempo por lo que solo podía observar como su fin se acercaba...

Sin embargo algo se interpuso en contra de la lanza, no era otra más que la flecha de sagitario que la armadura de oro lanzo para protegerla desde la tierra –ahora Ikaros- grito Seiya. Ikaros perforo la armadura de Perséfone destrozándola en el impacto pero esto ocasionó una fuerte explosión que devoro toda la montaña, Perséfone antes de morir solo pudo ver que detrás de la espalda de Ikaros se encontraba el espíritu de Seiya ayudándola, brindándole apoyo, lo que hades nunca hizo con ella –esto si es el verdadero amor- fueron las últimas palabras de Perséfone que sucumbió ante la explosión que termino por cegar a todos.

Luego de que todo el lugar quedara en un gran cráter, se veía descender a una Ikaros muy feliz pensando que su hermano había sobrevivido pero... no lo veía por ninguna parte, lo buscaba con la vista desesperada pero recordó que no sintió contacto físico con el por mas cerca que estuviesen, su rostro de alegría se reemplazó por la de una triste bajando la cabeza, quedando en silencio sin contar que de los escombros salía una Perséfone toda recuperada –que te parece, tu ataque tampoco me derroto, tengo mucha suerte para ser una diosa pero eso es muy obvio- preparándose para seguir con el encuentro, Ikaros al verla, su rostro no había cambiado en lo absoluto, seguía con una cara de melancolía acercándose poco a poco hacia la rubia –que, perdiste las esperanzas de luchar, o es que acaso te distes por vencida... ha- la diosa fue interrumpida, pero no físicamente, Ikaros la había ignorado olímpicamente mientras seguía su camino –oye, nuestro combate todavía no ha acabado- repitió Perséfone hacia esta, pero lo que escucho la dejo muy asustada –que fue lo que dijiste- dijo temerosa la rubia ante las palabras de la peli rosada –pelear contra alguien que ya está muerto no tiene sentido- afirmo Ikaros dándole cara muy tranquila –a que te refieres- grito desesperada Perséfone –ni tu ni Pegaso pudieron acabar conmigo...- no pudo terminar su dialogo por escupir sangre a montones de su boca –que es lo que pasa... con mi cuerpo- hablo débilmente la diosa

-de verdad creíste que mi hermano te dejaría con vida- pronuncio como si nada una Ikaros muy pacifica -¿pero qué?- dijo la diosa –tu cuerpo y alma fueron destruidos en el ataque contra mi Seiya, él te asesino con su poderoso cosmos... en pocas palabras tan solo eres un cadáver viviente yo solo te destroce desde adentro- proclamo Ikaros dándole la espalda mientras seguía su camino –eso no puede ser yo...- viendo su cuerpo, la rubia se llenó de miedo notando que su cuerpo se resquebrajaba poco a poco –soy una diosa- grito Perséfone al cielo mientras su cuerpo estallaba como fuegos artificiales ante la espalda de Ikaros que seguía caminando aun vestida con la imponente armadura de Pegaso, por todo el campo de batalla caía sangre de la diosa incluso sobre Ikaros que sintió asco por manchar con sangre la armadura de su difunto hermano de la asesina que los había separado, desplegando sus alas se encamino a donde se encontraban los demás.

En el cielo pudo divisar a los chicos inconscientes cerca del árbol de cerezos, bajando lentamente despertándoles por el aleteo de sus alas. El primero en despertar fue Tomoki –que fue lo que paso- pregunto aun con dolor –que golpe me di- afirmo Sohara sobándose su trasero –ara, veo que todos están muy bien- dijo Mikako muy feliz –que paso con la pelea- aclaro Sugata intrigado –es verdad, Ikaros estaba...- hablo Nimph notando que Ikaros descendía del cielo muy lastimada-que fue lo que paso- entre otras preguntas de sus amigos que Ikaros no podía descansar –solo diré que ganamos- afirmo Ikaros con un semblante triste, esto lo notaron todos por lo que intentaron animarla pero nada funcionaba –lo lamento... pero necesito tiempo a solas- reclamo Ikaros apartándose del grupo, pero Tomoki intento detenerla –no lo hagas Tomo chan, ella necesita estar sola para asimilar todo esto, dale tiempo- acato Sohara muy triste retirándose con todos dejando a Ikaros sola en la colina al parecer llorando amargamente de rodillas maldiciéndose una y otra vez por no haber evitado la muerte de la persona a la cual amaba –de que me sirve todo este poder... si solo sirve para destruir- afirmo Ikaros apretando sus puños con enojo mientras que la nieve caía afirmando la navidad pero –vamos, cuantas veces tengo que decirte que no bajes la cabeza- Ikaros reconoció esta voz sin lugar a dudas por lo que levanto su cabeza viendo que no era otro más que Seiya en persona –hermano, tú me salvaste no es así, me brindaste tu poder para poder derrotarla- lloraba de felicidad al poder verlo nuevamente –no, fuiste tú quien hizo posible aquel milagro, yo solo te motive- pronuncio Seiya muy cerca de ella –yo pude... vencer a un dios- repitió Ikaros sorprendida por sus poderes –básicamente, superaste a un dios- acercando la frente de el con la de ella –estoy orgullosa de ti, puedes cuidar de ti mismo, ya no me necesitas- causando lágrimas en Ikaros –no, yo te necesito, no sé qué hacer si ti, te extraño...- decía llorando una Ikaros toda roja –yo he muerto por lo que soy solo un recuerdo de tu pasado, tan solo olvídate de todo- pronuncio Seiya tranquilamente –como me pides que me olvide de todo... si todo lo eras tu- grito desesperada Ikaros a punto de romper en llanto pero fue callada por un beso de Seiya, el beso fue profundo donde Seiya le transmitía todos sus sentimientos para luego introducirle su lengua a la boca de Ikaros que dio un gemido de placer, Seiya exploraba el interior de su hermana con cada detalle hasta la laringe provocando que esta gritase de placer mientras la saliva se rebalsaba de su boca cayendo a sus senos, se separaron luego de varios minutos –vivir por la justicia es muy hermoso, pero muy triste también, eso tenlo presente- recalco Seiya –además de que me la debías- pronuncio Seiya muy feliz viendo a su hermana que estaba con la lengua a fuera rogando por mas con la mirada -vive al máximo, disfruta tu primera navidad y nunca te arrepientas vale... ve con ellos- afirmo Seiya refiriéndose a Tomoki y los demás elevándose al cielo –te prometo que te esperare. No importa lo que pase- grito Ikaros al espíritu de su hermano mientras que este se desvanecía en las nubes con una sonrisa

-dándose media vuelta corrió hacia sus amigos –esperen- grito Ikaros desde lejos captando la atención de todos –pero si es ella- acato Mikako muy feliz –sabía que no te dejarías ganar por la depresión- aclaro Tomoki muy contento al tiempo que Ikaros llegaba corriendo muy agitada dejándolos atrás –vamos que hoy es navidad- grito Ikaros muy contenta –es cierto, hoy es navidad- dijo Sugata siguiéndole el paso con Mikako –vamos, que si no nos apuramos nos dejaran sin comida- dijo Tomoki agarrando de la mano a Sohara y Nimph que se tornaron muy rojas por el contacto

Ikaros giro su cabeza nuevamente hacia el árbol de cerezos donde la armadura dorada de sagitario se elevaba hacia el santuario y pudo ver el espíritu de Seiya despidiéndose de ella agitando la mano, esto causo alegría y tristeza en el corazón de Ikaros pero siguió corriendo con todos por detrás –correremos... pero no para a escapar, será para alcanzar nuestras metas, eso es ser un humano- afirmo Ikaros contenta corriendo en dirección al ocaso del sol donde se encontraba la ciudad

La navidad se celebró muy animada por toda le residencia Tomoki, Mikako y Sohara se vestían de mama nuelas, Tomoki siendo golpeado por ambas chicas, Sugata cocinaba en la parrilla y Nimph charlaba animadamente con Ikaros sobre lo grandiosa que se veía vestida con la armadura divina de Pegaso de su hermano hasta que llego la noche y todos se despidieron no sin antes construir un altar en memoria de Seiya con la estatua de un Pegaso como símbolo de honor, en la lápida decía "el caballero de la esperanza ya hace aquí" después de que Tomoki se durmiera y Nimph se fuera a ver televisión, Ikaros aprovecho para salir ala azotea contemplando las estrellas abrazando la primera foto que se tomó con su Seiya donde aparecía ella siendo abrazada por la cintura por él, ambos muy felices la cual Seiya en aquellos entonces envió para sus amigos por todo el mundo –cuantos recuerdos me trae esto...- decía nostálgica -sabes es muy descortés espiar a la gente... Tomoki- decía al momento que este se subía a la azotea para hablar con ella –sabes que debes superar las amargas experiencias- dijo Tomoki un poco triste lose pero no pienso olvidarme de mi hermano mirándolo serio –si sigues en este camino, solo tendrás dos opciones- aclaro Tomoki muy serio –la primera será dejar todo esto y continuar con la vida, superando la muerte de Seiya y la otra...- no pudo terminar su oración por la interrupción de Ikaros –no tomare ninguna, yo cargare con las esperanzas y sueños de mi hermano y no descansare hasta cumplirlos- hablo firmemente esta asustando e este que se retiraba –te deseo suerte en tu camino pero no olvides que nosotros también somos tus amigos Ikaros- afirmo Tomoki dejándola sola. Esta seguía mirando las estrellas hasta que se fijó que unas estrellas ardían con más intensidad que las otras, se trataba de la constelación de Pegaso que se encontraba brillando más que nunca, con el tiempo Ikaros escuchaba una canción de cuna, la voz le pertenecía a Seiya que cantaba desde el mas allá, ella quería seguir escuchando su voz pero por extrañas circunstancias quedo... dormida en el techo escuchando la melodía proporcionada por su hermano, las alas gigantes de la armadura empezaron a cubrirla para taparla del frio inconscientemente por la voluntad de Seiya que quedo impregnada en ella, Ikaros no se la había quitado en todo el día y al parecer habían formado un vinculo de usuario y portador

Esa noche fue la primera donde Ikaros pudo dormir verdaderamente como humana siendo cuidada por su amado desde el cielo

THE END

NOTAS DEL AUTOR

Bueno llegamos al fin de la historia, lo se fue muy triste, los hermanos no pudieron tener la vida que querían pero a aquellos que sigan esta historia les informo que sacara una segunda temporada titulada "EL RESURGIR DE UNA LEYENDA" no olviden comentar, todos son recibidos