CAPÍTULO TRES: AUDICIÓN CON LA PRINCESA.
Notas de autor: un capítulo bien largo, espero lo disfruten. La historia iba bastante tranquila y esto le da un pequeño giro.
Bueno, es hora de levantarse- Desperté como a las 7 de la mañana, la visita a la Princesa sería como a las 10 y no estaba en mis planes el llegar tarde.
Después de desayunar y prepararme, esperé en la habitación, según entendí, los guardias me llevarían al castillo, algo muy oportuno, aún no me orientaba bien en esta ciudad, no podría ir sola.
Escuché que tocaban a la puerta.
- ¿Señorita?
- Un segundo- Dije desde el otro lado de la habitación, me acerqué a abrir la puerta, y como era de esperarse, los tres guardias esperaban- Buenos días.
- Buenos días- Dijeron los tres casi al mismo tiempo.
- ¿Hora de irnos?
- Sí, hora de irnos- El único que parecía ser de muchas palabras era el que habló conmigo en el tren y me mostró a la ciudad -Llegaremos en unos minutos, la Princesa se veía muy ansiosa esta mañana.
- Oh... ¿Enserio? Jeje, está bien...
...
La Princesa aguardaba en algún tipo de sala de estar, trotando de un lado a otro.
- Hermana, ¿por qué estás así?- La Princesa Luna entró por la puerta de la estancia.
- Espero una visita muy importante hermana, estoy impaciente.
- ¿Y se puede saber de quién es esa visita?
- Lo sabrás en su momento, por ahora sólo puedo decirte que no es alguien de este mundo. Viene de un mundo totalmente distinto a Equestria.
- Interesante... Bueno hermana, debo retirarme unas horas, vendré en la tarde y espero que me puedas decir de qué se trata.
- Seguro, buena suerte.
...
- ¿Qué tal te fue después de que me fui el otro día?
- Bastante bien, fui a visitar lugares un poco más casuales, cuando estoy entre mucha gen... Muchos ponies me estrezo un poco.
- Oh... Debiste decirme, te hubiera mostrado algunos otros lugares.
- No, fue mejor así, pude recorrer prácticamente toda la ciudad, por cierto, es un muy lindo lugar, se debe vivir muy bien por aquí.
- Tienes razón, el lugar es bastante tranquilo, nunca vemos algun conflicto o pelea, aunque... Cuando hay problemas con Equestria en general, somos los primeros en enterarnos. Cuando alguien está tranquilo en otro lugar, aquí en Canterlot ya hacemos un desastre.
Reí un poco al escuchar eso- Bueno, y supongo que con tu trabajo en el castillo te enteras aún más pronto-.
- Exactamente. A veces es un poco molesto saber las cosas antes que los demás, pero es lo que debe ser, así tenemos tiempo de controlar la situación.
Mientras conversaba con él, los otros guardias intercambiaban miradas y decían cosas entre sí, no entendí ese gesto, así que no le presté demasiada atención, preferí mirar las calles.
- Bueno, hemos llegado- Anunció el guardia mientras atravesábamos la entrada al castillo, quedé maravillada por lo hermoso que era, pero supe disimularlo.
-Vaya... El lugar es hermoso.
- Lo es, aunque de tanto pasar tiempo aquí te acostumbras un poco. Pero no deja de ser un castillo. Aunque no te sorprende tanto como antes.
- Me imagino que sí.
Cruzamos lo que quedaba del castillo y pasamos por la puerta principal, la Princesa Celestia esperaba en su trono, su rostro, que mostraba siempre un gesto de tranquilidad, era ahora una sonrisa de impaciencia.
- Princesa, hemos cumplido con lo que...
Ella lo interrumpió.
- Guárdate las cordialidades, Strong Spirit.
Esta vez yo interrumpí.
- ¿Strong Spirit?
- Mi nombre. Por cierto, ¿cuál era el tuyo?
La Princesa habló antes de que pudiera contestar.
- Necesito que me dejes a solas con ella, si necesito algo te lo haré saber.
- Muy bien Princesa, estaremos cerca por si se le ofrece cualquier cosa- Luego se volteó hacia mí- Espero verte pronto.
La Princesa me tomó con su ala y me sacó de ahí antes de que pudiera despedirme, tan sólo tuve tiempo de agitar el casco en señal de despedida. Me llevó a una habitación cercana, una especie de biblioteca, pero pequeña, no dije absolutamente nada, esperaba que ella me explicara qué estaba pasando.
- Debes preguntarte qué haces aquí- Me dijo ella en un tono serio.
- Es algo obvio, ¿no lo cree?
- Tienes razón, fue un poco tonto decir eso. Bueno...
- ¿Para qué quería verme?
- Me saltaré la primera parte, ya que ambas sabemos que vienes del lugar de los humanos y que apareciste aquí hace unos días.
- Exacto, continúe.
- Estás aquí por causa del destino, debes estar aquí en este momento.
- ¿Podré regresar?
- No.
- ¿Qué pasará con mis padres?
- Ellos no son tus padres, fuiste adoptada.
- Bueno, como sea, ¿qué pasará en la Tierra?
- Debes saber, antes que nada, que un día de Equestria equivale a un mes de ese otro mundo.
- Entonces ha pasado un buen tiempo por allá... Pero por favor, dígame, ¿qué pasó conmigo?
- Como mencioné hace un momento, fuiste adoptada, lo que pasó allá en la tierra fue que tu verdadera madre fue por ti, y tus padres adoptivos decidieron dejarte ir. Tu madre los convenció de que estaba arrepentida por haberte dado en adopción, y que te necesitaba con ella.
- Bueno, eso resuelve algo, pero igual, ¿y mi "verdadera" madre?
- Esto puede ser duro para ti, pero... Tú falleciste en un accidente. Tu madre biológica quedó gravemente herida pero sobrevivió.
Empezé a desesperarme en ese momento.
- ¿Entonces estoy muerta?
- Sólo ahí, aquí en Equestria estás más que viva.
- ¿Pero por qué morí?
- Debes estar aquí en Equestria en este momento, la única manera de separarte de tu cuerpo humano era esa, pasamos tu espíritu y toda tu memoria a este cuerpo de pony.
- ¿Este cuerpo pertenece a alguien más?- Pregunté mientras miraba mis cascos.
- No, fue creado específicamente para ti.
- ¿Por qué aún conservo mi memoria?
- Justo estaba por hablarte de eso, te daré dos opciones: te quedas con tu memoria y podrás recordar todo de tu vida en ese planeta, bueno, al menos lo que recordabas hasta antes de llegar aquí...
- ¿Y la otra?
- Te borramos la memoria.
- ¿Y qué será lo que recordaré?
- Absolutamente nada, tendrías la mente de una potrilla.
- ¿Debo elegir ahora?
- Tómate tu tiempo.
- Bueno, creo que decidiré eso después.
- Como gustes, debo discutir otros puntos más contigo, ¿tienes alguna otra pregunta?
- Creo que no, prosiga con lo que quería decirme.
- Es mi turno de hacerte preguntas a ti, debes responder con toda honestidad, y mientras pregunte te iré aclarando algunos puntos.
- De acuerdo.
- ¿Cuál es tu nombre?
- Clarisse, Clarisse Woods.
- Correción, ese ERA tu nombre, de ahora en adelante serás conocida como Red Sunset.
- Está bien- Tener que acostumbrarme a un nuevo nombre era lo que menos me preocupaba.
- ¿Cuánta familia tenías allá?
- Madre, padre y un hermano pequeño, abuelos, tíos y algunos primos.
- Ahora, cuando alguien te pregunte por tu familia, sólo dirás que vienes de un lugar lejano, y que te separaste de tu familia para ser independiente: tener tu propia casa, trabajar, hacer tu vida y eso.
- Está bien...
- ¿Qué edad tenías?
- 17.
- Aquí tienes 16.
- ¿Por qué?
- Es necesario que poseas esa edad. Ahora, otra pregunta, la más importante: ¿Realmente quieres estar aquí?
- ¿Hay alguna posibilidad de volver?
- La hay, podrías volver a tu antigua vida, regresarías justo al momento en que te dormiste, un rato antes de llegar a Equestria.
- ¿Y podría tener contacto con este mundo?
- No- En ese momento sus ojos brillaron un poco más y se pusieron algo rojos, pensé que quería llorar -Si decides regresar, no recordarás nada de esto, y todo pony con el que hayas tenido contacto te habrá olvidado... bueno, todos excepto yo.
- Es algo que debo pensar bien.
- Lo sé, te dejaré sola unos minutos, mandaré a alguien a que te traiga algo para almorzar y regresaré en un rato- Sus ojos se veían más normales, aunque su tono de voz era distinto, algo más agudo y su voz temblaba.
- De acuerdo- En ese momento ella salió de la habitación y me dejó sola- Quedarme aquí para siempre, ¿no es lo que siempre quise? Abandonar la Tierra para vivir en Equestria...
Ahora que eso ha pasado se siente diferente, ¿es algo malo? Ahora, para todo humano estoy muerta: Clarisse, esa chica alta de cabello castaño y ojos negros, la que pasaba su tiempo leyendo o viendo ponies ahora no es más que polvo y huesos que han quedado, seguramente, en el olvido, pero puedo cambiar eso, yo... Puedo regresar. Debo pensarlo bien, es algo difícil, se presenta frente a mí la oportunidad de iniciar una nueva vida en Equestria, hace dos días hablé con Pinkie Pie, ¿no fue algo maravilloso? Ahh, que lindo, estoy hablando sola. Eso no importa ahora, seguramente nadie me escucha... Puedo quedarme en Equestria a hacer quién sabe qué cosa, o regresar con mi "familia" y mis compañeros del colegio, ahora que me entero de que soy adoptada, volver a la Tierra, a vivir con mis no-padres, sería extraño, ¿y mi verdadera madre? ¿Realmente llegaría por mí? No sabría cómo manejar eso... Creo... Creo que me quedo.
En ese momento tocaron la puerta.
- Adelante- Dije, esperaba que fuera la Princesa pero no, era una pony unicornio que lucía algo mayor que yo, con su magia levitaba una charola.
- La Princesa ha ordenado que le traiga esto, que lo disfrute.
- Muchas gracias- En eso ella dejó la charola en una mesita cercana y se fue, lo que había dejado no era nada más que el almuerzo, comí un poco mientras seguía reflexionando en voz alta.
- Sí, creo que es lo mejor, debería quedarme, digo... La Princesa dijo que DEBÍA estar aquí, supongo que mi presencia en este lugar es necesaria, además tenía tarea de matemáticas y estoy segura de que no la hice, no quiero tener problemas de nuevo, creo que está decidido: me quedo.
Cuando terminé de comer escuché la puerta que se abría y luego se cerró de golpe, yo estaba de espaldas a la puerta, quien entró era la Princesa.
- ¿Has decidido ya?- Su voz sonaba mil veces mejor, pero aún detectaba un poco de nervios en ella.
- Sí, Princesa... He decidido quedarme- Dije al tiempo que me volteaba a verla.
- Eso... es perfecto...- Dijo justo antes de acercarse a mí y alzar una de sus alas para acercarme a ella, supuse que el gesto era como un abrazo, le correspondí por educación, ya que me resultaba raro que me abrazara -¿Lo has pensado bien? Me refiero a... ¿Lo consideraste todo? ¿Estás segura de quedarte?
- Sí Princesa, lo estoy.
- Por favor, llámame Celestia.
- No... No podría.
- ¿Por qué? No quiero que entre tú y yo haya cordialidades, por favor.
- Para mí usted siempre fue un modelo a seguir, fue como una maestra para mí, lo menos que puedo hacer es mostrar respeto en mis palabras.
- Es precioso escuchar eso viniendo de ti- Dijo ella mientras un par de lágrimas corrían de sus ojos.
- Princesa... ¿Hay alguna razón para que esté tan emotiva?
- La hay, pero lo sabrás en su momento.
- ¿No puede decirme ahora?
- Por ahora sólo puedo decirte que tu desición ha sido la mejor, para ti, para mí... Y para Equestria.
- Me alegro de escuchar eso.
- Bueno, sigo. Ya que has decidido quedarte, estarás viviendo en la casa donde despertaste hace unos días, cuando salí envié a algunos ponies para que la decoraran y arreglaran algunos detalles, quiero que estés cómoda.
- No debió tomarse esa molesta.
- No te preocupes, algo más: cuando salgas del castillo te daré algo de dinero para que compres lo que te plazca o lo que necesites.
- No, eso sí que no, no quiero depender de usted, Princesa, puedo conseguirme un empleo o algo.
- Entonces permíteme pagar tus gastos hasta que tengas empleo.
- No lo se...
- Vamos, en cuanto recibas tu primer sueldo dejaré de pagarte todo.
- Está bien, entonces conseguiré empleo lo más pronto posible.
- No te apures. Aún si consigues un empleo, si necesitas algo no dudes en decirme, no importa si no se trata de dinero.
- Umm, de acuerdo, ¿algo más?
- Creo que ya no hay preguntas que pueda hacerte. Pasaré al siguiente punto: como podrás darte cuenta, aún no tienes tu cutiemark.
Miré mi costado al escuchar eso, ella tenía razón.
- Debes pasar por el mismo proceso de cada pony para encontrar tu talento especial, mientras tanto te daré una cutiemark temporal, eso te ayudará en tus inicios en el pueblo.
- Bueno...
- ¿Qué quieres que te de como cutiemark?
- Decida usted, lo que diga estará bien.
- Probaremos algunas, ¿te parece?
- Sería excelente.
En eso su cuerno hizo levitar un espejo hacia donde estábamos. Luego empezó a brillar y en un segundo tenía ya una cutiemark, era un libro con una pluma a un lado.
- ¿Qué te parece?
- Ehh... No lo se, no me convence.
- Probemos otra.
De nuevo su cuerno brilló y cambió mi cutiemark por una que mostraba un pastelillo con una vela y un regalo.
- No me parece muy propia para ti, pero dime si te gusta.
- Opino lo mismo, veamos otra.
Después de probar con unas 5 cutiemarks...
- ¿Y esta?
- Umm, no lo se, hacer deportes no es lo mío.
- La siguiente...
Entonces, después de hacer brillar su cuerno una vez más, puso en mi costado una imagen de una flor, color rojo con algunos destellos dorados, y un Sol encima.
- ¿Te gusta esta?
- Es... Perfecta. Me gusta, ¿pero qué significa?
- Me parece algo curioso que hayas elegido esa. Bueno, el Sol simboliza luz, esperanza, y la flor es simplemente una representación de que la paciencia da buenos resultados.
- Me agrada, creo que me quedo con esta.
Notas de autor(Otra vez): todo este asunto de la Princesa no acaba aquí, acaba en el siguiente capítulo, esto apenas es como la mitad de todo ese tema. Bueno, sólo quería que supieran, saludos a todos.
