CAPÍTULO NUEVE: AÚN MÁS CERCA.

Notas de autor: capítulo relevante, hace tiempo que no había uno así, que lo disfruten.

- Los ponies de aquí no están locos, bueno... al menos eso creo- dijo riendo mi compañero de choque.

- ¡Strong Spirit, chicos! ¿Qué hacen aquí?- una sonrisa digna de Pinkie apareció en mi rostro sin siquiera darme cuenta.

- ¿Te doy un consejo? Deberías alejarte del suelo.

- Ja, ja, muy gracioso. Enserio, ¿qué hacen aquí? ¿Que no se fueron recién ayer?

- La Princesa nos envió de nuevo- interrumpió un pegaso naranja que venía en el grupo-, dijo que debíamos cuidarte desde cerca...

- Y asegurarnos de que tus inicios en el pueblo sean como se espera- interrumpió otro pegaso, esta vez uno de color amarillo.

- Eh, sí, lo que ellos dijeron. Por cierto, ¿a dónde ibas?

- Bueno, Curly Bomb, la guía de turistas que me recibió dijo que alguien le había dicho que me dijera que iban a recogerme en la entrada del pueblo, así que para allá iba.

- Uyy, conque Curly Bomb ¿eh?- el pegaso amarillo se dirió a su compañero naranja- ¿La recuerdas?

- Hm, no fue la gran cosa.

- ¿No fue la gran cosa? Hermano, fue la única yegua que no has podido conquistar.

- Agh, ven acá y hablamos, de paso dejamos sola a la parejita- ambos pegasos se fueron, dejándonos solos.

- ¿Parejita? Ja, tus amigos están locos- pensando: actúa natural y por favor no te sonrojes, o lo vas a arruinar.

- Jeje, sí, locos...

- Por cierto, ¿cómo se llaman?

- El de pelaje naranja es Flash Sentry, y el otro es Red Fly.

- Parecen ser buenos, un poco locos, pero buenos.

- Sí, lo son.

- Aún no entiendo bien eso de que la Princesa los envió de nuevo acá, debe ser molesto tener que ir y venir.

- Ha sido todo un honor... digo... es nuestro trabajo, tenemos que hacerlo sí o sí.

- Buen punto.

- Creo que no hay mucho que pueda preguntarte, como nos vimos ayer... en fin, ¿qué tal la mañana?

- Bastante bien, el recorrido por Ponyville fue muy interesante, además divertido. Por cierto, ¿tú conoces Ponyville? ¿O has vivido en Canterlot desde siempre?

- Nací aquí, pero está en mi familia eso de servir a la Princesa desde cerca, todos mis antepasados han trabajado en el castillo, la Princesa conoce a mi familia desde siempre.

- Eso debe ser bueno.

- Lo es, pero tiene sus desventajas, ninguno de los miembros de la familia ha podido decidir si dedicarse a otra cosa o seguir la tradición.

- ¿Y tú no querías dedicarte a esto?

- Por supuesto que quería, ya toda la familia lo tenemos en la sangre... y en la cutiemark.

Reí un poco- ¿Y ningún familiar se ha opuesto a eso? O que su destino haya sido dedicarse a otra cosa, o algo así-.

- Que yo sepa no.

- ¿Tienes hermanos o algo?

- La verdad no, soy el único hijo y el más joven de la familia. Desgraciadamente hace algunos años la familia se fue haciendo cada vez más pequeña gracias a una maldita enfermedad. Sólo quedamos mis padres, mis abuelos y yo.

- Eso es tan triste... lo siento si lo arruiné al preguntar.

- No arruinaste nada, a fin de cuentas esa es la realidad.

- Bueno, sí...

- Ahora sólo espero casarme pronto y tener mi propia familia, siendo el más joven y el único que no está casado soy la única esperanza que le queda a la familia, y no puedo dejar que mi familia acabe aquí, no ahora...

- ¿A qué te refieres con "no ahora"? Claro, si no te molesta que pregunte.

- Al contrario, me agrada tu interés. Me refiero a que a mis abuelos sólo les quedan unos 5 o 10 años más, cuando era pequeño ellos me decían que algún día encontraría a esa pony especial, y que sería feliz a su lado. De hecho siempre intentaron juntarme con la hija de cierta familia, pero a mi jamás me interesó ella, desgraciadamente el sentimiento no es mutuo, aún ahora sigo recibiendo cartas de ella, hasta mis abuelos apoyan la idea de que estemos juntos.

- Eso debe ser terrible.

- Lo es, a mi no me gusta ella, de hecho, ya tengo los ojos puestos en alguien más... aunque tengo miedo de no ser correspondido.

- Ay por favor, ¿alguien como tú, no ser correspondido? Debes estar bromeando.

- No bromeo, como te podrás dar cuenta tengo prisa con esto de tener una familia, pero no voy a casarme con cualquiera, debe ser la indicada para mí y yo debo ser el indicado para ella.

- ¿Entonces quieres que tus abuelos te vean casado antes de... irse?

- No sólo eso, tampoco quiero que la familia acabe aquí.

- ¿A qué te refieres?

- ¿Conoces a la familia Apple?

- Por supuesto.

- Bueno, solíamos ser como ellos, nuestra familia siempre figuraba entre las demás, éramos muy unidos y siempre teníamos algo para festejar. Además de que la familia era grande, no tanto como los Apple, pero la diferencia no era mucha. Y al igual que los Apple, había una pequeña parte de nuestra familia en cada ciudad de Equestria.

- Entiendo... ¿y esperas recuperar todo eso?

- Si se puede, sí. Tomará tiempo, pero quiero ser padre, tener hijos y poder ver nietos, que la familia sea lo que era antes.

- Es algo muy bueno de tu parte.

- Eso supongo, no quiero ver perdida a mi familia... y... ¿qué hay de ti? ¿Y tu familia?

- Este... yo... me separé de ellos para... hacer mi propia vida... no me sentía cómoda ahí.

- Entiendo si no quieres hablar de eso...

- No, no, no, es que... la verdad no hay mucho que contar, tenía una familia normal y pues... me cansé de vivir una vida normal.

- Ya veo, ¿y qué harás por aquí en Ponyville?

- La verdad no lo sé. Sólo... estar aquí supongo, será lo que Celestia quiera.

- Deberías dejar de echarle la culpa a Celestia y hacer algo por ti misma- Dijo en tono de burla el unicornio que me acompañaba.

- Quizás, pero la verdad es que no tengo idea de qué hacer, honestamente estoy un poco confundida... y hambrienta.

- Bueno, llamo a los chicos y vamos a comer si quieres.

- Por supuesto.

- Dame un segundo y vuelvo con ellos, ¿sí?

- Claro, los espero.

Diez minutos después...

- Y esto es Sugarcube Corner, la mejor cafetería/repostería de toda Equestria.

- Escucho algo... una voz... me parece familiar...- El unicornio veía el techo con una mirada de confusión.

- ¡CHICOOOOOOOOOOOS! ¡¿Qué hacen aquí?! ¡Pensé que se habían ido!

- Esa es mi Pinkie, olvidé decirles, Pinkie es la que atiende aquí.

- ¿Vinieron a comer?- Preguntaba la pony rosada.

- Por supuesto, no confiaría mi paladar a ningún otro lugar que no fuera este- Repuse sonriendo.

- ¿Realmente la comida es tan buena?- Esta vez la pregunta provenía del pegaso amarillo.

- ¡Por supuesto que lo es! Quedarán encantados, yo lo sé.

- Bueno, que no se diga más, ¡a comer!- Dijo el pegaso naranja mientras se sentaba a una mesa.

- Pinkie, comida para cuatro, lo mejor que tengas, yo invito.

- ¿Qué? No, no voy a dejar que tú pagues, Pinkie yo invito- Repuso Strong Spirit, algo molesto.

- No, yo invito.

- No te voy a dejar que pagues todo eso, insisto en pagar yo.

- ¡Que no!

- ¡Que sí!

- No.

- Sí.

- No.

- Sí.

- No.

- Sí.

- ¡Yaaaaa! La casa invita, pero dejen de pelear- Al parecer a Pinkie no le gustó lo que veía.

- Como sea pero no voy a dejar que ella pague.

- Uyy, ¿tanto cuidas a tu novia que no la dejas gastar ni un bit?- Interrumpió uno de los pegasos.

- ¡No es mi novia!

- ¡No soy su novia!

- ¿Y no quieres serlo?- Preguntó el pegaso.

- ¡Flash Sentry, ya es suficiente!

- Hermano, creo que estás yendo demasiado lejos- Dijo el otro pegaso, intentando callar a su compañero.

Una comida incómoda después...

- Gracias Pinkie, estuvo delicioso, bueno tengo que irme.

Después de cruzar la calle porque vivo enfrente...

- ¿Qué demonios les pasa a esos tipos? ¡Están locos, todos los ponies de aquí están locos! ... Ja, soné como Twilight diciendo eso- Tocan a la puerta-, ¡Ya voy!

- Sunset... yo... permíteme pasar antes de que lleguen esos dos.

- Claro.

- Mira... yo... quiero disculparme... por lo que dijeron ellos.

- No tienes nada por qué disculparte, en primer lugar fueron ellos los que hablaron, no tú, sé cómo suelen ser lo amigos... a veces son algo...

- No, es que, no entiendes... es que tú sí me gustas.

Silencio.

- ¿Qué?

- Lo que oíste, y es por eso que ellos actúan de esa manera.

- Eh, sí... bueno te perdono... este... yo... tengo que salir, quédate aquí el tiempo que gustes y cuando salgas cierra la puerta.

Salí corriendo a donde Rarity, supuse que ella era la única que podía darme consejos de ese tipo, sólo tenía un poco de miedo sobre cuál sería su reacción, pero creo que era la más indicada para contarle algo como eso, entre las 6 portadoras ella es la única que parece entender o tener relación con ese tema.