- ¿Estás lista para comenzar? – dijo Alice muy emocionada

- Si, que comience la tortura – respondió Bella tratando de hacer enojar a Alice, la cual ignoró su comentario

- Bien, supongo que ya debes estar limpia, así que solo cierra los ojos e intenta tranquilizarte – dijo Alice tratando de calmar a su amiga.

Bella cerró los ojos y escuchó como Alice se movía ágilmente a través de toda la habitación, inmediatamente sintió que cortaba su cabello y lo lavaba con un montón de cosas de las cuales no sabía su existencia.

Al tener que trabajar día y noche, Bella no tenía mucho tiempo para sí misma y por lo general andaba un poco descuidada en lo que a su aspecto se refiere, pero eso no le quitaba que fuese muy hermosa.

El tiempo se pasó volando y Alice terminó rápidamente de peinar a Bella, así que la dejó descansar un rato y comenzó a arreglarse a sí misma, una vez peinadas y maquilladas las dos decidieron ponerse rápidamente sus vestidos, pues faltaba poco para que comenzara el baile.

El vestido de Bella era el más hermoso de los dos, era de un color azul bastante llamativo pero sin llegar a ser escandaloso, tenía un bordado increíble y le quedaba a la perfección, resaltando toda su belleza. El de Alice en cambio era de color verde y un poco menos llamativo, pero no por eso menos hermoso. Ambas se veían como princesas sacadas de un cuento de hadas.

- Alice, pero como se supone que vamos a llegar al palacio, no podemos llegar caminando, tardaríamos toda la noche – dijo Bella exaltada

- Sigo pensando que me conoces muy poco Bella, ya pensé en todo y le pedí de favor a un amigo que nos llevara en su carruaje – respondió Alice con una sonrisa en su rostro

- Por cierto, el baile es de máscaras así que deberás usar esta – dijo Alice tendiéndole una a Bella y poniéndose la suya

Media hora más tarde ya estaban en la puerta del palacio. Ambas se quedaron impresionadas, pues nunca antes habían tenido la oportunidad de entrar, era la primera vez que el palacio tenía abierta sus puertas para todo el público.

Al entrar pudieron notar que era incluso más hermoso por dentro que por fuera, pero sobre todo era bastante acogedor. Todos en la sala voltearon a mirar a aquellas dos damas que habían entrado, pero una en especial capto la atención del príncipe Edward, aquella de profundos ojos color chocolate y vestido azul.

Bella se quedó sorprendida al ver que un joven muy apuesto la invitaba a bailar, pero desconocía totalmente que aquel hombre era el mismísimo príncipe, sim embargo lo reconoció de aquella vez que lo ayudo a curar sus heridas. Ella aceptó la invitación y comenzaron a bailar.

- Que bueno que viniste – dijo Edward – esperaba con muchas ansias que te presentaras, ya me estaba aburriendo – explico con una sonrisa que deslumbró a la joven

- Yo también esperaba verte – dijo Bella bajando la mirada para esconder su sonrojo

- ¿Cuál es tu nombre? – preguntó Edward curioso de saber todo sobre aquella chica que le había llamado tanto la atención

- Isabella, pero prefiero que me digan Bella – respondió ella mirándolo a los ojos – ¿cuál es el tuyo? – preguntó

Edward, al notar que Isabella aún no lo había reconocido decidió aprovechar la oportunidad de conocerla sin mencionar su título de príncipe y heredero a la corona

– Me llamo Anthony – respondió él

En ese momento parecía que se conocieran de toda la vida. La canción terminó y Edward dejó a Bella en su sitio, junto a su amiga. El rey Carlisle se paró frente a todos y comenzó a hablar

- Bienvenidos todos a este gran baile, quiero aprovechar la oportunidad para desearle un feliz cumpleaños a mi hijo. A llegado la hora del anuncio que todos esperaban, como ya todos saben el día de hoy, mi hijo, el príncipe y heredero a la corona Edward Anthony Cullen Masen ha cumplido hoy la mayoría de edad, motivo por el cual deberá contraer matrimonio y tomar el poder como nuevo rey de esta nación. –dijo el rey. Hizo una pausa y continuó

- La razón de que el día de todos ustedes hayan sido invitados es que mi hijo ha tomado la decisión de elegir a su futura esposa entre todas las mujeres de este pueblo, por lo cual todas las jóvenes deberán presentarse el día de mañana en la plaza principal, en la que el príncipe informará la manera en la que tomará esta gran decisión – dijo con seriedad - sin nada más que decir me despido, espero que todos ustedes disfruten el baile.