Después de haber conversado con Alice, Bella se había dado cuenta de que realmente amaba a Edward, no le importaban los lujos ni el trono, lo único que quería era ser feliz con él. Se dedicaba día y noche a cuidar a la semilla, que pronto se convertiría en una hermosa flor.
La cuidó mucho más de lo que se cuidaba a sí misma. Puso todo su empeño y conocimientos adquiridos durante todos esos años de vender flores. Hizo su mejor esfuerzo y concentró su energía al máximo, nunca antes se había esforzado tanto en lograr algo.
Pasaron rápidamente 2 semanas y Bella pudo notar algo extraño en la semilla. A pesar que la regaba todo el tiempo y la dejaba al sol, de la semilla no salía ni una sola raíz, seguía igual a como se la entregaron como si jamás hubiera recibido ni una gota de agua.
Se sentía preocupada, aquella semilla era su única oportunidad. Comenzó a probar todas las formas posibles de cuidar las plantas, leyó varios libros, preguntó a muchos jardineros pero nadie le explicaba como eso era posible.
Había tratado de mil maneras diferentes pero nada parecía funcionar. La desesperación la invadió muy pronto.
Los meses pasaron y se acercaba la fecha en que se entregaría la flor. Ya sólo quedaba una semana, era imposible lograr que la semilla se convirtiera en una flor. Alice, como en cada momento que Bella necesitaba su ayuda, decidió ver cómo le iba a su amiga con la flor.
- Alice, ya no sé qué hacer, he probado de todo y nada resultó – dijo Bella muy triste – Debo entregar la flor en un par de días, y como están las cosas no creo poder ir, sería totalmente vergonzoso ver que una florista no pueda cuidar una flor.
- Cálmate Bella, vas a ver que todo va a salir bien, tal vez el príncipe te dé otra oportunidad, quizás no eres la única que tuvo problemas con la semilla – dijo Alice esperanzada
- No creo Alice, el príncipe quería que cuidáramos a la flor como si fuese él mismo, si le presento la semilla así como está no creo que considere la idea de darme otra oportunidad
-Nunca pierdas la esperanza amiga, vas a ver que todo se va a solucionar – respondió Alice tratando de consolar a Bella
- Creo que iré a dar una paseo Alice, necesito despejarme un poco – señaló Bella, saliendo de la casa.
Estuvo caminando un rato por el bosque, sin rumbo, cuando encontró un camino que nunca había visto antes. Decidió seguir el camino y este la condujo a un hermoso claro, en el que había miles de flores, de todos los colores. Bella miró a su alrededor como hipnotizada, aquel lugar era mágico.
- ¿Te gusta el paisaje? – escuchó Bella de una voz muy conocida. Era el príncipe Edward
- Eh… sí, yo… lo siento, no debería estar aquí, debe ser un lugar privado – dijo ella tratando de no incomodar al príncipe – Me iré ya mismo
- No, espera, no te vayas todavía – pidió Edward, quédate un rato más conmigo – dijo señalándole un lugar a su costado para que se sentara
- Está bien –dijo Bella sentándose y admirando un lugar – ¿Vienes aquí con frecuencia? – preguntó ella un poco temerosa
- Sí, cuando quiero pensar me escapo del palacio y vengo acá – respondió él – Encontré este lugar hace un par de años y desde entonces no he dejado de venir – afirmó
- Es bastante hermoso – dijo ella – me gustaría quedarme más tiempo pero debo regresar, pronto anochecerá. Le recomiendo regresar al palacio pronto, el bosque no es un lugar seguro en la oscuridad – recomendó Bella
- Lo tendré en cuenta – respondió Edward con una sonrisa
- Bien, adiós – dijo Bella retirándose
- No, espera tengo que decirte algo - grito Edward, pero ella ya se había alejado y no escuchó las palabras del príncipe.
La semana se pasó muy rápido y finalmente llegó el día en que se conocería quién sería la futura esposa del príncipe.
Bella, sin haber conseguido ningún progreso en el tiempo transcurrido, se dirigió muy triste la plaza principal, donde vería cómo el hombre que amaba se comprometía con otra mujer.
En sus manos llevaba la maceta con la semilla en ella, una semilla sin oportunidad de ganar, sin vida.
Holaa! ya solo falta un capítulo y se termina, trataré de publicarlo mañana, lo que pasa es que mañana es domingo y llega tooda mi familia a almorzar y no creo que me dejen quedarme en la computadora mientras mis primos se encuentran de visita, trataré de toda formas de subirlo aunque todavía no lo escribo pero me apuraré todo lo que pueda
