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Hola n.n

Ustedes disculparan la tardanza, pero es que, después de leer los reviews del capítulo pasado, me puse nerviosa y creo que me dio un bloqueo como los pocos que me han dado.

Después de mi fic "Vamos a la playa", este es el segundo fic con el que me he sentido muy nerviosa, y es que en los reviews del primer capítulo se puede leer que hay quienes apoyan totalmente a Rafita como líder, pero también hay quienes de plano no lo quieren, y hasta hubo dos reviews que resumieron en pocas líneas de lo que va a tratar esta historia; no imaginé que la trama fuera tan predecible TT

Sí ha creado bastantes expectativas este fic, ahora tengo que hallar la manera de que no se vuelva un fiasco, pero como dice Winnie Pooh (o eso dice el Winnie de los 90s; la serie más reciente no me ha gustado nada):

Piensa, piensa, piensa.

Aunque yo creo que cada fic es un reto, y hasta ahora no lo he hecho tan mal si he recibido sólo en algunas otras de mis historias unos pocos jitomatazos 8) y un guácala TT

Pues a ver cómo resulta esto.


N/A: Las palabras subrayadas son ocasionales intervenciones mías.


Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no me pertenecen, es mi corazón el que le ha pertenecido a Leonardo desde hace 22 años. Yo no escribo para hacer dinero sino para hacer pasar un rato agradable a quien sea que se tome su tiempo para pasar a leer mis divagaciones.


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LIDER POR UN DÍA

- ¡Qué estupenda noche para salir a patear traseros! ¿O como ven, equipo? –

Desde lo alto de un edificio de condominios, yo, Rafael Hamato, el nuevo líder de mi clan, escudriño desde las alturas para descubrir cualquier malhechor que ande suelto por las calles para patearle el trasero como bien merecido lo tiene, pero me volteo para oír lo que tiene que decirme los tres integrantes de mi equipo.

Mikey levanta la mano pidiendo permiso para hablar. Qué niño tan bien educado; más le vale.

- Dime Mikey. –

- Quiero ir al baño. –

- ¡¿Cómo que quieres ir al baño?! –

- No le duró mucho el buen humor. -

Escucho que Casey le susurra por lo bajo a Doni.

- Nop. Me debes 20 dólares. Apostaste que Rafa no "echaría rayos" por los primeros 15 minutos, y no han transcurrido ni 10 minutos desde que comenzamos con el patrullaje.

Y Doni le susurra a Casey.

- Luego te los paso. -

- ¡¿Cómo es eso de que apostaron contra mí?! –

Me les acerco a ese par de embusteros.

- Nada, nada, oh Gran Líder Rafita. –

Dice Casey, adulándome.

- ¿Y tu nieve de qué la quieres? –

Me planto frente a Casey con las manos en la cintura, para que vea que no puede faltarme el respeto así como así.

- ¡Yo no quiero nieve! – dice Mikey ya muy alterado - ¡Yo quiero ir al baño! – comienza a balancearse de un pie a otro.

- Pues ve. –

- ¿A dónde? –

- Pues por ahí, ¿o vas a querer que te lleve? –

- No, pero no voy a ir al baño por "ahí". –

- Entonces aguántate, que va a ser una noche muy larga. –

- ¿Y si regresamos a casa? –

- ¡Debiste ir antes de que saliéramos! –

- Pero no avisaste. Leo siempre nos avisa a qué hora nos vamos para que nos ocupemos de todo lo que tengamos que ocuparnos antes de salir y no tener emergencias de estas. Tú nada más dijiste " 'Amonos", y nos venimos. –

- Y no puedes decir que Leo no da chance de ocuparse de estos menesteres antes de salir. – Casey apoya a Mikey.

- Ok, ok. – saco unas monedas de mi cinturón y se las doy a Mikey – Ve al baño que vi ahí en la esquina. -

Le hago las señas de donde está el baño público más cercano, pero Mikey me mira como si le hubiera dicho que de hoy en adelante sólo vamos a comer verduras hervidas. Abre la boca como para decirme algo, pero en un pestañeo sale 'volando'.

- Rafa. – Doni me llama.

- ¿Qué? –

- ¿Sabes cuál es la eficiencia en cuanto a limpieza de los baños públicos? -

- No. ¿Por? -

- Aunque Mikey pase desapercibido por los humanos al ir apropiadamente disfrazado, yo no creo que haya sido muy recomendable que acuda a un baño público. –

- Ni modo, es una emergencia. –

- Espero que Mikey tome las debidas precauciones. –

Dice más para sí mismo que para mí.

Regreso a la orilla del techo para seguir mirando y buscando chicos malos, pero Casey no tarda mucho en susurrar a mis espaldas.

- Como que Rafita no está empezando bien su primera noche como líder. -

- No.

- Imagino que Leo lo hizo mucho mejor.

- De hecho, después del nombramiento oficial, estuvo con nuestro Sensei gran parte del día recibiendo instrucciones, pero la noche en la que sucedió nuestra primera exploración a la superficie, eso fue distinto. -

- ¿Y qué pasó? -

- Verás… -

- ¡Hey! – tengo que interrumpir su amena charla - ¡Un 530 a las 18 horas! –

- ¿Son ninja o son policías de Nueva York? – Casey hace un sarcasmo y saca la lista que les di a los tres de las nuevas claves de las tácticas para que las memorizaran – Pero por esta listita, me late que ya se volvieron polis, pero en vez de polis azules son polis verdes. Leo siempre hacía señas o daba una orden por lo bajo pero muy clara, y no claves secretas. -

- ¡Déjese de payasadas y póngase a chambear que para eso le pago! –

- Yo estoy aquí sólo porque me pediste que les echara la mano para que siguieran siendo un cuarteto, y estoy chambeándole de a gratis. –

¡Dejo de discutir con el Cabeza Hueca y salto al callejón! ¡Más le vale que me siga o me regreso por él pero no será para traérmelo de la manita!

¡Tres bribonzuelos tienen acorralada a una indefensa chica! Y cual ninja que soy… ¡A primero lo remato con el 'uno', al que sigue lo despacho con el 'dos', y al último lo mando a la lona con un 'tres'!

Me repliego en un 'tris' a las sombras.

- Si ni necesitaste de nuestra ayuda, no sé por qué la prisa. – dice Casey a un lado de mí.

- Nada más eran tres. Espérate a que nos topemos con los Hongos del Pie o con las Lagartijas Fiusha y se pondrá bueno. –

- Por eso acepté la invitación de acompletar el cuarteto, aunque sigo teniendo mis dudas. –

- ¿Dudas? ¿De qué? –

Pero antes de que el Cara de Mono se explique lo que me quiso decir, la chica empieza a gritar, como todas las chicas que hemos rescatado de los maleantes, pero esta chica se preocupa por los malosos que la iban a atacar, y los llama por sus nombres, y entonces, aparece una mujer mayor a la que le llama Mamá, y le dice que sus amigos los atacó alguien, que no vio quién fue, pero alguien atacó a sus amigos que tan amablemente la habían dejado a la puerta de su casa, y que llame a la policía…

- Creo que mejor emprendemos la retirada. – aconseja Doni.

- Fuimonos entonces. – dice Casey.

Subimos bien rápido a la seguridad del techo.

En pocos minutos llega la policía y la ambulancia.

Vemos desde arriba todo lo que está pasando.

- Qué alboroto están haciendo, si no les di tan fuerte. -

- Sólo eran unos amigos de la chica que la dejaron en su casa. - dice Casey - Debiste fijarte bien antes de lanzarte. –

- Yo también considero que debiste verificar la peligrosidad de la situación. Leo siempre… - está diciendo Doni pero lo interrumpo.

¡Me les quedo viendo feo a los dos para que les quede bien claro que "aquí sólo mis chicharrones truenan! Captan rápido.

- Andando, que todavía hay muchos lugares que inspeccionar. –

- Pero como que falta una tortuga. -

Mikey no ha regresado del baño.

- Ese Mikey. –

Saco mi celular para llamarlo…

- ¡Ya llegué! –

Pero ya está de vuelta.

- Te tardaste. – guardo mi celular.

- Fui hasta la casa corre y corre porque no quería hacer enojar a mi nuevo jefecito. –

- ¿Y si llegaste? – le pregunta el Cabeza Hueca al otro Cabeza Hueca.

- Apenitas. –

- Entonces si fuiste a la casa, regrésame mis monedas que ya no usaste. -

- Ay Rafita, ¿qué no sabes que "el que da y quita, con el Diablo se desquita? –

- ¡Qué me regreses mis monedas! –

- ¡Mami! –

¡Mikey trata huir pero lo agarro antes de que se dé a la fuga y le aplico mi llave "Nelson": lo agarro por el pescuezo con un brazo y con mi otra mano hago presión y lo estrangulo!

Mikey se retuerce intentando escapar, pero es imposible escapar de mi infalible técnica.

- ¡Regrésame mis monedas! -

- ¡Pero tú me las diste! -

- ¡Regrésame mis monedas! -

- ¡Pero tú me las diste! -

- ¡Regrésame mis monedas! -

- ¡Pero tú me las diste! -

- ¡Qué me regreses mis monedas! –

- ¡Pero tú me las diste! -

- Va a ser una larga noche. –

Algo dice Doni, pero me enfoco más en recuperar mis monedas; pues qué se cree ese Mikey.

- ¡Regrésame mis monedas! -

- ¡Pero tú me las diste! -

- Ustedes dos, ya párenle. –

Casey nos separa.

- Ya quédatelas. Ni que fuera a quedarme sin fondos por 3 mugrientos dólares. –

- ¿Ya ves que no es tan malo como creías? – me dice Casey mirándome como a un niño berrinchudo que se estaba peleando con su hermano por un cochecito.

O soy yo, o Casey está actuando muy diferente a como es él por lo regular.

- ¡Mira Doni! – Mikey se va quejar con el Cerebrito - ¡Rafa me estaba ahorcando aquí, aquí! –

Doni lo examina.

- No es para tanto. – digo ya menos encabronado.

- Te dejo una leve marca, pero al parecer no es nada grave. –

Saca un frasquito de su bolsa de trucos y le aplica ungüento al cuello de Mikey.

- Bueno, si ya acabaron y nadie tiene más "emergencias" que atender, vámonos. -

Echo a correr por los techos, y a unos metros me volteo para ver si viene conmigo mi equipo, y ahí viene siguiéndome.

Se me ocurre que podemos ir al barrio donde nunca falta que haya asaltos.

- ¡El último en llegar al barrio de Chinconcua salió de un huevo podrido! –

Creo que escucho un tipo de ¡BAM! por la repentina aceleración que hacen los otros.

No se les hace difícil alcanzarme.

- ¿Y si yo no salí de un huevo, Rafa? – entre saltos y volteretas se le ocurre preguntarme el menso de Casey.

- Si tú pierdes… tendrás sesos de medusa. -

- Perdona Rafa, - y sale Doni a corregirme en mi limitado conocimiento de la vida acuática – pero las medusas carecen de cerebro. -

- Por eso lo digo. ¡YYAAAJJUUUAAA! -

¡Me lanzo del techo y caigo como bala de cañón, pero me pongo buzo y voy a caer sobre una lona que uso como trampolín!

- ¡Suben! –

¡Ahora vuelo como flecha y antes de aterrizar en otro techo hago algunas piruetillas en el aire!

Aterrizo sin problemas y me giro para ver a los demás.

- ¿Cómo les quedó el ojo? –

Los otros se han quedado en el otro edificio viendo mi estupendo salto, y aplauden… ¡Chale! Aplauden sin ganas, pero algo se dicen algo entre ellos.

- Como que ya le regresó el buen ánimo. – Casey les comenta a Donatelo y a Miguel Ángel.

- Haber cuánto le dura. – comenta Miguel Ángel.

- Ahora que lo mencionas, Mikey, - Donatelo le menciona a su vez – me has quedado a deber 20 dólares por nuestra apuesta anterior. –

- Luego te los paso. -

Cuando estoy por gritarles si ya se cansaron y qué poco aguante tienen, Mikey salta y Donatelo y Casey tras de él.

No me quedo a ver qué piruetas hacen o cómo le hacen para llegar a donde estoy, sigo corriendo para que yo no sea esa tortuga que salió de un huevo podrido.

Después de varios minutos de loca competencia, llegamos al puesto de observación: Doni 'primas', Mikey 'segundas', Casey y yo en empate en 'terceras'.

- ¡Lero, lero! – fanfarronea Mikey - ¡Casey tiene cerebro de medusa y Rafa empolló de un huevo podrido! –

- De hecho Mikey, - Doni 'mete su cuchara' – es más apropiado decir que "Rafa eclosionó de un huevo podrido". "Empollar" es para los pollos, y nosotros no somos pollos. -

- ¡Imagínate si fuéramos pollos! Nos llamaríamos: Los Pollitos Ninja. –

- ¿Los Pollitos Ninja? – Doni se queda 'de a 6'.

- Yo nos pondría: "Los Kikiriki Ninja". – digo yo siguiéndole el juego a Mikey.

A veces es divertido hacerse el loco como él lo hace.

- ¡Mejor! – y se emociona.

- ¡Jajaja! ¡Los Kikiriki Ninja! – y a Casey le hace gracia.

Doni no se ríe pero sí sonríe, y se me queda viendo.

Creo que capto lo que me quiere decir esa sonrisa y esa mirada: 'ai la llevas'.

Es chistoso como no estando Leo yo me siento diferente, como que me enojo pero el coraje se me baja rápido; será como no hay quien esté friegue y friegue con eso de controlar mi temperamento, pos no me 'enchilo', y el coraje se me va así como llegó.

Hago una seña, y Doni reparte binoculares y todos nos repartimos por el techo para observar.

Sí, he usado una de las claves que usa Leo. Todos estamos acostumbrados a los métodos de Leo, y supongo que debo usarlos si no quiero confundir a los demás.

Cualquiera que vea algo sospechoso, tienen que avisarme luego luego.

- Rafa. – me llama Mikey.

Voy a donde está y miro con los binoculares donde él señala.

- Tres individuos tratan de abrir un cajero automático. – le comunico al resto; se acercan luego.

Entrego los binoculares a Doni, los demás igual, y paso a darles instrucciones.

- Debieron desactivar la cámara de seguridad por eso están tan tranquilos pasándole el abrelatas al cajero. –

- ¿Entonces? – el impaciente de Casey pregunta.

- ¡A caerles! –

Salto del edificio, y en un "2x3" llego a la calle, que como no está muy iluminada, seguro por eso los ladrones han querido sacar provecho, me les voy encima sin antes una cordial presentación. Con un puñetazo mando dormir a uno; Mikey no tarda en llegar y él se ocupa de otro, bueno, primero se encarga del arma con que apunta al darse cuenta que han sido sorprendidos, pero Mike se la tira bien fácil con su chako, e igual de fácil noquea al delincuente.

- ¡KUNWALAAAA! –

Llega el ruidoso de Casey, pero al menos despacha al maloso que queda con batazo en el estómago.

- Casey, ocúpate de amarrarlos. – le digo al Cara de Chango.

Se 'cuadra' frente a mí y hace lo que le dije que hiciera.

- ¡Y el fabuloso equipo de Rápidos y Furiosos lo hace de nuevo! – grita Mikey emocionado por lo rápidos y eficaces que somos, pero me doy cuenta que uno no comparte el mismo entusiasmo.

Doni inspecciona el cajero automático, tal vez evaluando los daños del asalto.

- Doni, deja eso, - le digo – hay que irnos antes de que llegue la poli. –

- Sigue encendida. –

Todos miramos la cámara y vemos el foquito rojo que parpadea y que indica que la cámara está activada y está grabando absolutamente todo.

- ¡Retirada! –

¡Digo lo primero que se me ocurre!

¡Todos nos replegamos a un oscuro callejón! Todos, menos el Cerebrito.

- ¡Donatelo! ¡¿Qué caparazones haces?! – le grito lo más quedo que mi "delicada" voz me lo permite.

Doni saca un tipo de arma de su bolsa de truco y apunta hacia la cámara.

Nos tapamos oídos para que no nos aturda el "flamazo".

Doni dispara, pero de lo que sale del arma no es una bala que vuele en pedacitos a la cámara delatora de nuestra existencia, sino que sale un chorro de algo color negro y da justo en la lente, luego, el arma la gira en sus manos como lo haría un Alguacil del Viejo Oeste, y la guarda en su bolsa. Con la lente llena de eso, la cámara sigue activa pero ya no graba nada; entonces, Doni se trepa al cajero, saca uno de sus juguetitos electrónicos que enchufa a la cámara, teclea con rapidez en su juguetito y en menos de un minuto se reúne con los demás.

- He borrado parte del video donde nosotros intervenimos en el asalto; dejé intacta la suficiente evidencia para inculpar a los ladrones. – dice de los más tranquilo.

- Eso es usar el cerebro, Cerebrito. – dice Casey y pone su mano sobre la cabeza de Doni y hace como que le revuelve el cabello; si Doni tuviese cabello, quedaría todo greñudo.

- Sólo hago mi trabajo. – dice Doni muy modesto – Como yo no tuve oponente, detalle que omitió Rafa, pensé que Leo me hubiese pedido que me asegurara del funcionamiento de la cámara o de cualquier otro dispositivo de seguridad, mientras los demás se encargaban de los maleantes. -

- No pos sí. – Casey le da la razón.

- Sí que sí. - Mikey le da la razón también.

¡Me hierve el buche! Bueno, si fuera un pollo y no una tortuga tendría un buche y me estaría hirviendo del coraje que me da. ¡En lo que va de la noche ninguno ha dejado de decir qué haría o no haría Leo!

Donatelo se da cuenta de mi cambio de humor y se apura a decir algo más.

- Bueno, es… es lo que me toca hacer, si somos un equipo, ¿no? – se "le lengua la traba".

- Y es que así tiene que ser, que un líder tiene que estar en todo, – dice Mikey seguro basándose en su sabiduría cómica; cómica de cómic, no de cómica de chiste, aunque da igual – como Centinela de Plata tiene que estar en todo cuando está al frente de la Fuerza de la Justicia, como cuando… –

Mikey empieza a parlotear todas las increíbles aventuras de ese Mono Volador y a mí se me está agotando la paciencia… y cuando estoy por "pedirle" que se calle, se oye que ya llega la policía. Lo ha salvado la campana, o más bien, la sirena.

- ¡Arriba! – ordeno.

Todos volvemos al techo y miramos desde ahí.

A los polis les dejamos la "mesa servida".

- Ya llegaron a recoger la basura. – dice Casey.

- Y como ya llegaron, - digo yo – nosotros tenemos que seguirle por otro lado. ¡Vamos! Tres edificios para allá. –

Les doy otro punto de observación, pero el que no se apura es Mikey.

- ¿Te quedas o qué? – lo apuro.

Tiene esa cara de pensativo que no me gusta nada nada. ¿Ahora qué se le habrá ocurrido?

- ¿Y si Doni es el líder? –

- ¿Qué? – Doni se gira al oír al Cabeza Hueca.

- ¿Qué has dicho? –

1… 2… 3…

- Que Doni sea el líder. –

- ¡No! ¿Cómo… cómo crees, Mikey? – Doni se traba – Yo no sería capaz de sobrellevar tan enorme responsabilidad. Soy más feliz estando detrás de mi escritorio, de mis aparatos electrónicos y de mis vehículos motorizados. –

- ¡Ándale, Doni! Aunque sea esta noche. -

Creo que el Tontín no se da cuenta de lo que está diciendo… ¡y tampoco se fija que estoy por aventármele para retorcerle el pescuezo de pollo que tiene…!

… pero Casey me detiene.

- Vamos, Mikey, no puedes ser injusto con Rafa. – le dice Casey – Splinter le ha dado la oportunidad a Rafa de demostrar el buen líder que puede ser. –

Mikey se queda pensando por un ratito chiquito.

- Viéndolo así, digamos que Rafa tiene el apoyo del Alto Mando, y entonces, no puede dejar de ser el líder así como así, o sólo que se enferme, y entonces, Doni podría ser el siguiente líder. –

- Sólo que se enferme. – repite Casey.

Doni como que se pone pálido y yo como que me calmo.

- O que se rompa un brazo. – dice Mikey.

- O una pata. – dice Casey.

- Oigan… - trato de sacarlos de su absurda charla.

- O las dos. -

- O que se pegue en la 'choya' y se olvide de quién es y de quiénes somos. –

- Hey… -

- O que lo secuestren los Triceratones. –

- O que sea enviado con el Ancient One. –

- Pero eso paso con Leo y ya ves que no hubo reemplazo. –

- Pero Leo no se fue por mucho tiempo, y Rafa, si se va, puede que ni regrese. –

- ¡Seguro! -

- ¡Pélenme! -

- Va a ser una larga noche. –

¡Se queja Doni en vez de darme una razonable sugerencia para que ese par de Atarantados me haga caso!, pero aun así, hay algo que pasa que siento que no voy a explotar como otras veces me pasa, así puedo recordar los consejos que me dijo mi Sensei antes de que saliéramos, algo sobre que un líder es fuerte, no por sus músculos, sino por conocerse a sí mismo; un líder no se impone, sabe hacerse escuchar y sabe escuchar a los demás; un líder tiene carisma, le cae bien a todos…

Me les voy encima al par de Tarados, pero no a 'guamazos', sino que los atrapo por el cuello pero sin estrangularlos. Así sí dejan de parlotear.

- Ya vámonos, – les digo sin gritos y sin groserías – que todavía nos faltan un buen de lugares que visitar. –

Los suelto y los miro sin decir gritos ni groserías.

Mikey y Casey asienten con la cabeza.

Voy al borde del techo, y esta vez no tengo que mirar hacia atrás para ver si mi equipo me sigue o no, Casey está a mi izquierda y Doni y Mikey a mi derecha, y en ese momento en que los miro, por el rabillo del ojo me doy cuenta que algo sucede a unas calles más allá. Me giro por completo para ver mejor.

A una señal mía, los cuatro vamos corriendo a ayudar a otra pobre víctima de estas salvajes calles.

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N/A: Puse "Chinconcua" como un barrio de Nueva York a falta de información de los suburbios de esa ciudad.


Hubiera subido este capítulo ayer domingo pero preferí relajarme leyendo un libro titulado "El Jinete del Dragón"; creo que sí me ayudo distraerme este fin de semana con ese libro, así como que hoy ya fluyeron mejor las ideas. Ya me dirán en sus cometarios qué les pareció.

Muchas gracias por leer este alucinado fic.

n.n