.
Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no me pertenecen, es mi corazón el que le ha pertenecido a Leonardo desde hace 22 años. Yo no escribo para hacer dinero sino para hacer pasar un rato agradable a quien sea que se tome su tiempo para pasar a leer mis divagaciones.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
LIDER POR UN DÍA
¡Maldición! ¡Estoy por acabar con la traducción de libro de la Guerra, y no avanzo por un estúpido párrafo! Ya llevó una hora y no le hallo a una palabrita.
- Saikō no shōri wa sentō sezu ni katsu kotodesu: La victoria es "noséqué" sin combatir. –
Ya me duele mi dedo por estar escribe y escribe y borre y borre; ya me duelen los hombros por estar encorvado; ya me duele la cabeza por estar mire y mire en el diccionario. No sería tan pesado si no estuviera con 'la pila baja'. Doni y Mikey se tomaron una buena siesta y están haciendo sus cosas tan frescos como una lechuga, y yo tengo que apurarme con esto estando desvelado y desmañanado.
- Si quiero que Sensei vea que en un rato he traducido uno de los libros y que ya me sé varios fragmentos, como ese que dice: "Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro.", que aunque no estoy muy seguro qué quiere decir, se dará cuenta de que estoy echándole ganas. –
Pero con lo adolorido y cansado que estoy, esto me va a llevar una eternidad.
- Necesito algo que despeje la pesadez de mi cabeza. -
Me pongo de pie y me estiro todo lo que puedo…
- ¡Mmhh! -
… y me truena mi cuellito y mis hombros.
- Santa Caguama. Estoy todo engarrotado. -
Voy a la cocina y busco en el refri.
- ¿Leche fría? Nah. Quiero despertar, no quedarme dormido. –
Voy y busco en la alacena.
- ¿Café? Nah. No quiero terminar como Doni y no dormir por noches enteras. –
Busco otra cosa.
- ¿Chocolate en polvo? Nah. Muy dulce. -
Escarbo un poco más y hallo muchas bolsitas que tienen todo tipo de hojas y flores.
- ¿Té? –
Hallo té de ese que no es de esos que ya están procesados, es té 100% natural. Cada bolsita tiene una etiqueta.
"Té de Tila"
"Té de Limón"
"Té Verde"
"Té de Manzanilla"
"Té de Canela"
"Té de Anís Estrella"
"Té Negro"…
- ¿Para qué quiere Sensei tantos tés? -
Agarro una bolsita que tiene florecitas.
- "Té de Manzanilla". – dice la etiqueta; olfateo la bolsita – Huele bien. –
Creo recordar que Doni ha dicho alguna vez que el té no contiene tanta cafeína como el café; entonces, puedo tomar varias tazas de té para que me reanime y sin que me acelere tanto, como me pasaría si tomo café.
- Haber. –
He visto varias veces cómo Sensei se hace su té.
Pongo a hervir agua en un pocillo. Ya que el agua está hirviendo le agrego una pizca generosa del té. Dejo que hierva otro ratito, y ya. Me sirvo en una taza colando el agua.
- Huele bastante bien, pero algo le falta. –
Busco en la alacena.
- Azúcar… No, azúcar no. Miel. –
Endulzo el té con miel, y me siento a la mesa.
También he visto que Sensei aspira profundamente el vaporcito del té, y hago lo mismo.
- Snnnffff…. ¡Ah! ¡Qué rico huele! Con sólo aspirar el aroma ya siento despejado. –
Soplo varias veces sobre el té porque sí está caliente, despacio, igual que mi Sensei hace; luego sorbo, despacio. Vuelvo a soplar y vuelvo a sorber concentrándome en soplar y sorber con lentitud. Vuelvo a soplar y vuelvo a sorber como si tuviera todo el tiempo del mundo cuando en realidad me faltan un buen de libros que traducir para luego estudiar, pero me olvido de eso y me concentro sólo en tomar el té.
Me acabo todo el té y dejo la tacita sobre la mesa y me recargo de lleno en el respaldo de la silla.
El efecto del té en mí es instantáneo, me siento reanimado y con energías, aparte, me siento diferente, como si no fuera a darme un colapso como hace rato sentí que me iba a dar si no acababa de estudiar la montaña de libros que un líder debe saberse de memoria, pero ya no me siento así; me siento relax.
Dejo la cocina para ir a mirar los alrededores.
No hay ruido en la casa, como ha sucedido desde que Leo se enfermó, pero Mikey está echadote en el sofá. Me le acerco.
- ¿Qué haciendo…? –
Voy a preguntarle qué es lo que ve en la tele pero casi me voy de espaldas: la sala esta convertida en un basural. Hay envolturas y palomitas y pedazos de dulces y chocolates y sin fin de churerías y basura regadas por todas partes.
- ¡Mira Rafa! – Mikey señala a la tele y masticando no sé qué - ¡Esta es la parte que más me gusta cuando Zim tiene que escapar de Comidortia..! ¡Oye! -
Me planto en frente de la pantalla para que no vea a ese Zim.
- Espero, por tu bien, que sea tu hora de ver tele y no la hora en que deberías estar arreglando tu cuarto. – no sé, pero con el desastre que ha hecho Mikey no siento que quiera explotar del enojo, porque si Sensei ve esto se va a enojar conmigo por no llamarle la atención, pero estoy tranquilo.
- Estaba arreglando mi cuarto pero me cansé y mejor me puse a ver Invader Zim para desestresarme. Nada más que acabe Zim, le sigo con la limpieza. -
- Primero limpia este cochinadero que has hecho y después sube a ordenar tu cuarto. –
- Ay Rafita, no seas tan gruñon, ya ni Leo. Él siempre me deja ver dos o tres capítulos de Zim, o de otra serie, en el receso que me tomo cuando estoy lim… -
- ¡Ve! – le digo enérgico y no enojado, sin olvidar dejarle bien claro con mis pizpiretos ojazos color ámbar lo que puede pasarle si no hace lo que le digo.
- ¡Sí jefecito! –
Más rápido que el Correcaminos, Mikey va por la escoba y el recogedor y se apura a barrer la sala.
Apago la tele y sigo la ronda por la casa pero me topo con Doni. Lleva su taza con café hasta el borde.
- Hey Doni. - lo agarro del brazo – ¿Tan temprano ya vas a tomar café? –
- No es temprano, Rafa, ya van a ser las cinco de la tarde. –
- Sabes a que me refiero. –
- Es una de esas tardes en las que me pongo a trabajar en algún proyecto más temprano a lo habitual, y lo que hago primero antes de comenzar es tomar una taza de café. –
- Pero no deberías empezar con la cafeína ahorita. –
- Leo no me ha reprochado nunca que comience a beber café a esta hora de la tarde. –
- Será porque después tiene que arrullarte en la madrugada para que puedas dormir y todo por toda la cafeína que te has tomado. –
Parece que Doni no entiende lo que digo.
- Ahora que lo mencionas, ciertamente… jamás he cuestionado a Leo el método que emplea para ayudarme a dormir; en un momento me siento incapaz de conciliar el sueño, y en el siguiente, abro los ojos y descubro que he dormido y descansado. ¿Estás seguro que ese es su infalible método? -
No estoy dispuesto a estar riñendo con Doni en la madrugada porque sigue despierto. Le quito su adorada taza de café.
- No vas a tomar café, y punto. –
- ¡Rafa! – Doni se altera, a lo mejor ya lleva más de una - ¿Acaso ignoras los beneficios que nos proporciona una taza de un buen café? –
- Lo sé, pero también sé que "todo con medida y nada con exceso." -
- ¡Pero…! –
- Nada de "peros". Tú has lo tuyo pero sin café. –
Me planto firme frente al Cerebrito para que no me eche uno de sus rollos mareadores sobre los beneficios del café y yo termine cediendo.
- De acuerdo. Intentaré trabajar sin llegar a necesitar de los efectos despabiladores del café. -
- Más de vale. –
Doni se va a hacer lo suyo aunque creo que no le pareció que le quitara su amado café.
Regreso a la cocina y luego me llega el olor a café recién hecho.
- Ese Doni. –
Echo el café de la taza de Doni en la cafetera y la desconecto, y la taza la dejo en el lavabo, lo que me recuerda checar la lista de deberes. Hay varias cosas que Leo debería haber hecho desde ayer, y claro que no las ha hecho.
- Lo que quiere decir que yo tengo que hacer sus deberes, pero si no he terminado con los libros. –
No quito la vista de la lista, pensando si acaso Mikey o Doni han lavado el excusado o lavado la estufa pensado en su pobrecito hermano mayor, pero no, el baño y la estufa están bien sucios… y en eso veo un posti con la letra de Leo, pegado justo en el día de hoy.
"Baño contra pulgas de Sensei"
- Con que hoy le toca su baño a Sensei. –
Como vivimos en las alcantarillas, es bien fácil que Sensei se llene de pulgas, y para que eso no pase, él se da un baño cada mes con un champu especial. Es algo que no le gusta a porque cree que le arruina su pelo, pelo que cuida tanto después de que Abril le aconsejó como tenerlo brilloso y sin puntas abiertas.
- Pero si no quiere tener pulgas, ni modo. –
Voy a su cuarto pero él ya está viendo sus telenovelas, y apenas a tiempo de que Mikey dejara todo limpio.
Me acerco a Sensei y le digo sin rodeos.
- Sensei, no olvide que hoy le toca su baño especial. –
- ¿Es hoy, hijo. –
- Sí Sensei. –
- Puedo posponerlo para mañana. –
- No Sensei. Tiene que bañarse hoy. –
- Tu hermano Leonardo siempre me concede uno o dos días para darme la oportunidad de asimilar el hecho de tomar tan odioso baño. -
- No Sensei. Tiene que hacerlo más por su salud y no por tanto por su pelo suavecito. –
Tengo que ser más firme con Sensei, después de todo, él es un Maestro ninja que me puede dar unas buenas pataditas en mi caparazón sin mucho esfuerzo.
Sensei me mira como si quisiera decirme que él ya está grandecito para hacer lo que se le pegue la gana, pero suspira.
- Está bien hijo. Cuando termine mi telenovela favorita, tomaré el baño contra pulgas. -
Más que pensar en lo fácil que ha sido convencer a Sensei, pienso que Leo es demasiado buena onda con los otros: deja que Mikey limpie su cuarto a la hora que quiera, deja que Doni tome café desde temprano, y deja que Sensei no se bañe cuando debe bañarse. Lo que es el Ninjitsu, en eso Leo es muy exigente, pero Dios sabrá en qué otras cosas es muy permisivo, hasta conmigo, como cuando no estoy de humor para sacudir la sala y no lo hago pero no viene a regañarme lo que no he hecho porque sabe que lo haré, tal vez hasta el otro día pero lo hago, o como cuando salgo de fiesta con Casey y no llego a la hora que quedo de llegar y no me dice nada, sólo me revisa que no venga herido.
Asiento con la cabeza para decirle a Sensei que está bien y regreso a la cocina. Hay una estufa que tengo que quitarle el cochambre.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Muchas gracias por leer este alucinado fic.
n.n
