Capítulo 3:

La aprendiz de Tsunade.

El tiempo había hecho de aquella chica, de aquel botón, una fuerte y poderosa flor.

Sakura ya no era la niña de siete años atrás, la damisela en peligro, la cual miraba la espalda de sus compañeros al momento de protegerla, todo eso quedo en el pasado.

Su metamorfosis tomo tiempo, esfuerzo, sacrificio, sangre, sudor y lágrimas, todo eso la llevo a convertirse en la gran Kunoichi que era ahora.

Tsunade no podía está más orgullosa, su aprendiz había recorrido un largo camino, todavía le faltaba mucho más por recorrer, experiencias que le serian de ayuda.

—Sakura. — Llamo Kakashi con voz grave, el nuevo hokage cumplía con sus deberes a la perfección. — Medite mucho sobre esta situación. Como tu sensei, he sido parte de tu desarrollo como persona, te he visto crecer y creo que es momento en que tú emprendas un nuevo camino, es momento de darte una nueva responsabilidad. Por lo cual, te he ascendido, dejaras atrás el puesto de Chunin, de hoy en adelante serás Jonin. —

La pelirrosa había ganado los méritos para subir de rango.

—Kakashi-sensei. — Aun no podía acostumbrarse al hecho de llamar a Kakashi como Hokage. — No sé si estoy preparada para esto. — Confeso encogiéndose de hombros, desviando la mirada hacia el suelo. Había momentos en los que ella dudaba de sus capacidades.

—Y por eso sé que estas preparada para dar un paso adelante. — Interrumpió el pelinegro mientras la miraba desde el otro lado del escritorio.

— ¡No lo defraudare!— Exclamo, decidida en cumplir con su deber. — Acatare todas sus órdenes sin titubear. — Kakashi sonrió, a pesar de tener una máscara cubriendo la mitad de su rostro podían apreciarse sus expresiones faciales. También estaba orgulloso de Sakura, era como ver a una oruga convertirse en una hermosa mariposa, extender sus alas para emprender su vuelo.

—Querrás ir a festejar con los demás. — Interrumpió Tsunade. — Después no tendrás tiempo ni para respirar. —

—Todo esto es gracias a usted, Tsunade-sama. — Después de todo, era la discípula de Tsunade, una kunoichi que heredo la fuerza de un sannin al igual que Naruto y Sasuke. —

—Desde un inicio lo dije Sakura. Tus sacrificios han dado fruto. — Tsunade sonrió, sabía que en Sakura había algo, una cosa que le impedía ser feliz al cien por ciento y disfrutar su logro.

—Tsunade-sama. — Espeto con voz temblorosa. — ¿Puedo hablar un minuto con usted…a solas?—

La aldea parecía estar en su mejor momento, todo avanzaba, no había nada que los detuviera, no había infiernos y la maldad había desaparecido en una minúscula parte.

Los arboles de cerezo dejaban caer los pétalos de las flores, era tiste saber que tenían una corta vida, las cosas buenas eran las que más rápido terminaban, Sakura lo comprendía y el hecho de que Sasuke estuviera en la aldea parecía muy bueno para ser verdad.

— ¿Sobre qué querías hablar, Sakura?— La chica alzo la mirada, encontrándose con los ojos cafés de su maestra, el semblante de la princesa Tsunade detonaba calma, mezclado con un poco de intriga.

—Es acerca de la prótesis de Sasuke. — Respondió con rapidez a causa del nerviosismo. — Creo que estoy lista para unirla a su brazo. Sé que se ha rehusado a ella constantemente y dice que es una forma de pagar sus pecados…pero aun no puedo soportar la idea en que el cargue con todo el peso de sus acciones, que siga martirizándose por las malas decisiones que han quedado en pasado. —

En ese momento, Tsunade se dio cuenta de algo. Sakura ama a Sasuke, realmente lo hacía. Veía aún ella una chica dispuesta a esperar y entregar todo por el chico, una joven que cargaría con sus penas y alegrías, que comprendía el dolor y por esa razón deseaba ayudarlo a salir adelante.

—Yo no puedo cambiar las opiniones de Sasuke. — Respondió Tsunade, recibiendo por parte de la pelirrosa un gesto cabizbajo. — Intenta hacerlo entrar en razón, Naruto podría ayudarte y cuando consigas tu prometido, estaré esperándote. Se lo mucho que has practicado para este día. Ahora, deja detrás el sufrimiento y ve a disfrutar tu promoción a Jonin, te lo has ganado. —

Sakura dejó escapar un suspiro contenido por sus labios, intentaría hacer lo mejor, utilizaría sus facetas de actriz para fingir que nada malo sucedía en ella.

—Por cierto. — Interrumpió Tsunade. — Tengo un regalo para ti. — De su amplio kimono verde saco un pequeño presente, envuelto con delicadeza. —

—No era necesario. — Susurro. — Con el hecho de transmitir sus conocimientos a mí era suficiente. —

—Claro que era necesario, un pequeño presente por todo lo que has hecho.— Sakura se deshizo de la envoltura con facilidad, dejando al descubierto una libreta con las páginas en blanco.— Escribe algo, aún falta mucho por descubrir y por hacer, así que plásmalo en esta libreta.— La pelirrosa no pudo contener los impulsos de abrazar a su maestra.—

—Gracias por todo, Tsunade-sama. — Un agradecimiento desde el fondo de su corazón por todo lo que hecho, por convertirla en lo que era ahora.

—Te habría regalado algo como una buena botella de sake, pero tú no estás involucrada con esos vicios. Disfruta tu día, Sakura. — Miro como se alejaba su maestra para después emprender su camino a casa.

No tenía ánimos para anunciarles a todos su promoción a Jonin, solo quería llegar a casa para recostarse en la cama y dormir todo el día.

Sus planes se vieron frustrados al notar una congregación con personas conocidas a las afueras de Ichiraku. Naruto agitaba los brazos, entusiasmado, feliz por su amiga.

— ¡Sakura-chan!— Exclamo, como si fuera necesario llamar la atención de la pelirrosa. Corrió hacia ella estrujándola en un fuerte abrazo y en su mente se instaló una pregunta ¿Cómo se enteraron tan rápido?— ¿Por qué tardaste tanto?— Cuestión el rubio. —

—No pensé que la noticia se esparciría como pólvora. — Confeso, sonriente, fingiendo una felicidad casi inexistente. —

—No seas aguafiestas, frentona. — Interrumpió Ino. — Esto no era una sorpresa para nosotros, lo sabíamos desde hace tiempo. — Aviso la rubia. — Felicidades. — El abrazo tiernamente y así lo hicieron Hinata y Sai, mientras los demás festejaban su triunfo con palabras de felicitación.

Faltaba alguien, Sasuke no estaba ahí. No pudo evitar que su corazón se hiciera trizas poco a poco, pero por alguna extraña razón lo comprendió, era pedirle demasiado al pelinegro. Así que se dispuso a disfrutar del festejo, comiendo y riendo, acompañada de sus amigos.

Cuando terminaron, estaban tan llenos que creían iban a reventar.

—Es momento de los regalos. — Dijo Ino, emocionada. — Espero que sea de tu agrado. — Espeto. Sakura abrió la pequeña caja, donde yacía una horquilla en forma de flor con incrustaciones de piedras rosas y a lado de este, un listón similar que le entrego cuando eran pequeñas. —

—Gracias, Ino. — Respondió Sakura, feliz por el pequeño detalle, el cual tenía un valor sentimental. —

—Recuerda, no debes ocultar esa frente de marquesina. — Espeto la rubia, incitando a la pelirrosa a generar una pelea.

—En ese caso, cuando se tu promoción a Jonin te regalare algo de ropa, se ve muy ajustada ¿has considera en utilizar tallas más grandes, cerda?— Y lo había logrado, la bestia fue liberada y seria difícil volver a tranquilizarla.

—Frentona. —

—Cerda—

—Frentona. —

—Cerda. — Todos escuchaba la pelea infantil que mantenían las chicas.

—Sakura-chan. — Llamo Naruto. — Yo también tengo un regalo para ti. — Sakura contuvo la ira generada por su amiga. Dirigió la mirada a Naruto, ahora toda la atención le pertenecía. — No soy bueno en cosas de chicas, por eso Hinata-chan me ayudo a elegir algo para ti. — La pelirrosa tomo el regalo de su amigo y compañero.

Se trataba de un hermoso portarretrato, pero no contenía foto, estaba vacío.

—Encontraras la foto perfecta para colocarla ahí. — Dijo Naruto mientras esbozaba una sonrisa, comprendía el dolor de la pelirrosa en una mínima parte pero lo hacía. El y Sasuke habían causado tantas cosas en ella, sobre todo el pelinegro. Naruto siempre sostuvo una postura firme, necesitaba ser un pilar para la chica.

—Te deje cargar con tanto…Naruto. — Emulo Sakura, en un susurro apenas audible para los dos. — Gracias…por todo. — Evitaba que las lágrimas salieron de sus ojos acuosos, hacia un esfuerzo sobrehumano para suprimirlas.

—Nosotros somos los que te debemos tanto a ti, Sakura. En la última batalla te causamos tanto dolor y tú estuviste ahí para ayudarnos, tú fuiste quien nos salvó. —

¡Allí!— El valle del fin estaba hecho pedazos. Las estatuas de Madara y Hashirama adornaban el rio y suelo, donde los escombros yacían.

Así que vinieron a pelear aquí. — Dijo Kakashi, aun debilitado por los esfuerzos en la batalla, todo el mundo estaba agotado. Sakura descendió hasta donde se encontraban Naruto y Sasuke y sin poder evitarlo se sorprendió ante lo que sus ojos veían.

Los dos moribundos, les faltaba un brazo, del cual emanaba una gran hemorragia.

¡Sakura-chan!— A pesar de estar ahí, sin fuerzas, mal herido, Naruto no perdía ese entusiasmo que lo caracterizaba. Tal vez era alegría al verla despertar del Genjutsu que Sasuke aplico sobre ella para evitar que se interpusiera en la batalla, como aquella vez en el hospital.

Le dolía verlos así, dolía tanto que solamente deseaba llorar, quebrantar las reglas shinobis, pero recordó a Kakashi diciendo; "En el mundo shinobi, aquellos que rompen las reglas son escoria. Pero aquellos que abandonan a sus amigos son peor que la escoria" No los dejaría, cumpliría su deber como ninja médico, curaría sus heridas, hasta que los dos estuvieran bien para ponerse en su propio pie.

¡Gracias, Sakura-chan!— Dijo Naruto mientras miraba atentamente la labor de su compañera. Sasuke también la miraba.

Sakura yo…— Hablo débilmente.

Silencio. — Interrumpió la pelirrosa abruptamente, sin dirigirle una mirada, no tenía las fuerzas para hacerlo.

Perdón…—Sasuke termino la oración. En ese momento cayo la venda de sus ojos, percatándose de todo el dolor que le había causado, que se empeñó en causarle sin remordimiento. Una disculpa sincera.

¿Perdón? ¿Por qué?— Pregunto Sakura, con la voz quebradiza amenazando con romper en llanto.

Por todo lo que hice. — Respondió el pelinegro, él era quien no dejaba de mirarla, realmente lo sentía. Sakura no pudo más, como una niña asustada dejo que las lágrimas escaparan con un sentimiento notorio.

Más te vale. — Ahora se disponía a realizar amenazas. — Eres un problemático, estúpido. — Y se armó de valor para insultarlo. Ambos chicos sonrieron al ver en lo que su amiga se había transformado, en una mujer fuerte. Sobre todo Sasuke.

—Sakura-chan. — Llamo Hinata con voz dulce.

—Bien, disfrutemos de esto. Dejemos atrás los sentimentalismos. — Todos coincidieron con la idea de Sakura. Al finalizar la reunión, camino hacia aquella banca, donde vio a Sasuke partir. Tomo asiento. El aire mecía las hojas de los arboles al igual que su cabello, podía apreciar con claridad el cielo con toques rojizos y morados, a causa del bello ocaso.

Escucho los firmes pasos de un joven. Conocía tan bien a Sasuke, que sabía su manera de andar, lenta, sin prisa.

Sitio su sombra con la mirada. Noto como este tomo asiento a su lado sin decir una palabra. Tal vez explotaría ahí mismo, pediría una explicación por su ausencia.

—Escuche lo de tu promoción. — Sakura dirigió la mirada hacia él, rápidamente. Sasuke sostuvo los fanales esmeraldas durante un largo rato.— Kakashi se encargó de decirlo, si es lo que deseabas escuchar.— La pelirrosa esperaba una felicitación, una mínima muestra de afecto por parte del Uchiha.— No hizo mal en subirte de rango. Posees todas las capacidades para ser una gran Jonin. —

— ¿Por qué no estuviste ahí?— Formulo la pregunta de golpe, restándole importancia al cumplido de Sasuke.

—Pase toda la tarde charlando con Kakashi. Tenía una misión para mí, así que no podía rehusarme. Lo lamento. — Y ahí estaba ese gesto de nuevo, dos dedos sobre su frente. Aun le parecía extraña esa faceta del pelinegro, pero no le molestaría acostumbrarse a ella.

—Sasuke-kun…yo. — Susurro con timidez. Sentía el calor acumulándose en sus mejillas y podría apostar en que su rostro estaba rojo como un tomate. El chico aparto los dedos de la frente de la joven.

—Sakura. — Llamo, atrayendo inmediatamente su atención. — Tengo que partir otra vez. — ¿Qué? ¿Acaso estaba escuchando bien? Apenas regresaba de su viaje y de nuevo tenía que partir, definitivamente el destino se empeñaba en separarlos.

— ¿Qué? ¿Por qué?— Pregunto un poco alterada, pensar en que tendría que alejarse de Sasuke una vez más lucia como una cruel tortura.

—En eso consiste mi misión. Kakashi quiere evitar un suceso como el de la cuarta gran guerra ninja. El mal no ha desaparecido por completo, siempre estará aquí, asechándonos. Confía ciegamente en que yo lo ayudare. —

—Algo así como el sabio de los seis caminos ¿no?— Mirarla era un reto, no quería causarle más dolor, ya había hecho suficiente con sus decisiones erradas sumándole a eso su soberbia y orgullo.

—Si. — Una respuesta clara, dolorosa. — Cree que soy el puente que puede unir a los abismos. — Permanecieron en silencio durante largo rato ¿Por qué no le decía nada más? ¿Por qué siempre estaba el silencio como intermediario?

Sasuke era un inexperto ante las situaciones que la vida le ponía enfrente día a día. Conocía sus sentimientos hacia la pelirrosa, todo lo que ella causaba en su interior, era la única mujer más cercana a su vida después de la muerte de su madre. Ni siquiera Karin había logrado tal proximidad como lo había hecho Sakura.

Pero estaba temeroso de decirle todo lo que sentía, de apresurar las cosas o atrasarlas más, aún tenía que ponerle punto final a diversos hechos, no podía negar que esa "molestia" podía tenerlo a sus pies si ella así lo deseaba.

Estaba arrepentido, si, por todo el daño que le causo y sentía que no merecía el amor de Sakura después de todo lo que hizo, aun se sentía indigno de ello.

—Veo que recibiste unos cuantos regalos. — Siempre fue un observador nato, calculador a la hora de la batalla.

—Si. Por parte de Naruto, Ino y Tsunade-sama. — Murmuro, sonriendo ligeramente. Sasuke lanzo un suspiro, con su mano busco algo entre su poncho, cuando logro su cometido saco una pequeña caja y la dejo sobre el regazo de la pelirrosa.

—Sasuke-kun. — Levanto la cabeza, mirándolo firmemente, sorprendida.

—Ábrelo. — Ordeno. Ahora se sentía un poco apenado, pero esperaría la reacción de Sakura.

—Es…es hermoso. — Respondió sonriente, mientras sostenía el hermoso collar entre sus manos y miraba el lindo dije en forma de flor. — No…no tenías que molestarte, Sasuke-kun. — Unas gracias habría sido suficiente. — Pero, gracias. — Sentencio.

—Hn. — Espeto un poco incómodo. Desearía ayudarle a colocarlo alrededor de su cuello, pero el tener un solo brazo causaba ciertas limitaciones, las cuales, Sakura comprendía a la perfección. Termino de colocar el collar, lucia precioso en ella.

—Lo llevare siempre conmigo. — Aviso. Ambos se pusieron de pie. Sakura lucia tan diminuta a su lado, indefensa pero él sabía que eso no era así. El la miraba a ella como un hombre ciego que nunca había visto el sol por primera vez.

Y en un impulso de su parte, rodeo la cintura del pelinegro con ambos brazos, aferrándose a su cuerpo con una súplica callada.

Por un momento pensó en que Sasuke se quedaría ahí, como un cuerpo inerte que no correspondería a sus muestras de cariño y al momento en sentí el cálido tacto de su mano contra su espalda, correspondiendo el abrazo proporcionado, se sorprendió. Estrujaba el poncho que cubría la parte superior de su vestimenta.

¿Por qué esto debe ser tan injusto?—Se Preguntó Sakura, ocultando su rostro en el pecho del chico. — Apenas llegas y ahora te vas… Lo comprendo, hay mucho por hacer y el trabajo por delante es prometedor, pero eso no quiere decir que no me alegre por ti Sasuke-kun. Lo hago…no puedo evitar generarme tantas preguntas y la primera de ellas es ¿Cuándo volverás?— Guardaría ese reclamo en su interior, aquel abrazo había sido el mejor regalo del día junto con el collar.

Se alejó lentamente, sin en valor suficiente para mirarlo a la cara.

— ¿Cuándo te iras?— Pregunto, inhalando todo el aire permitido para sus pulmones.

—En un par de semanas. —Contesto.— Debo hacer unos cuantos arreglos en lo que era mi antiguo hogar.— A pesar de todo el infierno que vivió ahí, regresaría al sector Uchiha, aquel que le perteneció a su familia, ahora, él era el jefe del clan.

—Puedo ayudarte en lo que necesites. — Ofreció Sakura, jugando con la prenda superior de su conjunto. —

—Es tarde. — No era necesario avisar sobre el evidente hecho de que el sol había desaparecido y la noche lo sustituía, solo quería cambiar de tema. — Puedo acompañarte a casa. —

—No.— Se apresuró a responder.— Mejor vayamos a tomar un te.— Sugirió.— Antes de que partas a tu misión.— Tal vez en ese par de semanas no tendría tiempo de ver a Sasuke de nuevo.

—Está bien. — Camino por delante de la chica, freno para esperarla. — ¿Vienes?— Pregunto llamando su atención con rapidez.

— ¡Sí!— Respondió un poco nerviosa, caminando a su lado, al mismo paso del Uchiha. Caminaron en silencio, bajo la luz tenue de la luna. Se ocultaban entre las sombras. No podían olvidar las miradas que se dedicaban pero bien decían que el alma que puede hablar con los ojos también puede besar con la mirada.

Y para ellos el material de las palabras era ligero, la mirada era el lenguaje del corazón y cuando esta era sincera se transformaba en un puente para las almas, para unir sus almas ¿pero qué unirían? Si estas estaban más que entrelazadas.

Continuara.

I'm Back! Y con un nuevo capítulo c:

Lamento la tardanza, sé que fue mucho tiempo y se lo que se siente esperar la actualización de un fic :c (Llevo esperando 2 meses para que actualicen el fic que llevo leyendo desde hace 1 año)

Pero bueno, tengo las excusas perfectas: Escuela y tareas. Para mi mala suerte, debía entregar miles de trabajos finales, tareas, proyectos, etc…etc. Pero ya estoy libre de todas esas cosas malignas.

Debo agradecerles por su espera, por ser pacientes :D

InesUchiha y Daanaf: Lo sé, quiero confesar en que este proceso será largo: 3 pero divertido a la vez, Naruto tenía que hacer de las suyas. ¡Saludos!

Kristhel: Casi, por poco hay ese beso que tanto hemos esperado c: pero es muy pronto para eso ñ.ñ Aquí está la continuación.

PrisUchi: Hermoso, diría yo :D Creo que Sasuke se posiciona como uno de mis amores ficticios (como otros personajes de libros) Porque al tipo no lo pudieron hacer más endemoniadamente sexy. Lo sé, se esparció como pólvora jajaja, pero solo puedo decirte que lo que deseas lo veras más adelante ñ.ñ Hasta luego Pris.

Hinasakura: Gracias por agregarlo a tus favoritos c: intento apegarme a sus personalidades y confieso que Sasuke ha sido todo un reto, creo que hubo un cambio en el después de la guerra, al menos el más evidente fue con Sakura y Naruto.

Invitado(a) .c, Gatita kon, CardCaptorUchiha. Mil gracias por leer y comentar.

No saben la alegría que me da saber que esta historia es aceptada y de su agrado.

Gracias aquellas (os) que la han dado una oportunidad, añadido a sus favoritos, dándole follow. Aquellos que se dedican a leer mis locuras y lo mala que soy para esto, pero voy mejorando poco a poco.

Sin más, voy a dejarme de cursilerías.

Ojala y este capítulo sea de su agrado.

No olviden en dejar sus comentarios (si es que desean dejar uno) Son de mucha ayuda para mí, así puedo ver lo que ustedes opinan sobre este fic ñ.ñ

Me despido, nos leemos en la próxima entrega.

Cuidense, les mando un fuerte abrazo y un enorme beso, acompañado de mucho SasuSaku.

Cuidense, hasta luego.

Bye.