Capítulo 5:
Festival. Parte 2.
El equipo siete se había reunido antes de que los tenues rayos de luz aparecieran para iluminar y anunciar el nuevo día. Naruto y Sasuke esperaban pacientes a la llegada de su compañera jonin. Sakura partiría con ellos en el camino, después tomaría su rumbo.
— ¡Lamento la tardanza!— Se disculpó, al mismo momento en que colocaba ambas manos sobre las rodillas e intentaba tranquilizar su respiración. — Kakashi-sensei informaba sobre los últimos detalles de la misión. — Aviso. — ¿Nos vamos?—
Caminaban en silencio, tal vez recordando aquellos tiempos cuando todos eran gennin. Se entusiasmaban por misiones de bajo rango, el camino no era tan tedioso mientras algunos de ellos hablaran, aun si Naruto y Sakura discutían durante todo el transcurso. Los tres esbozaron una vaga sonrisa.
— ¿De qué trata la misión, Sakura-chan?— Pregunto Naruto con el objetivo de romper la tensión que existía entre la pelirrosa y el pelinegro ¿Cómo evitarlo? Después de los besos proporcionados era algo incómodo mirarse a los ojos sin que la necesidad de volver a repetirlo los invadiera.
—Es confidencial. — Dijo Sakura. Como jonin, se le abrían más puertas para realizar misiones, entre ellas de espionaje o asesinato. Kakashi confiaba en la fuerza de su alumna sumándole a eso la inteligencia de la chica, lo que hacía de Sakura un perfecto balance y una letal combinación.
—Vamos Sakura-chan. — Suplico el rubio. La intriga comenzaba a matarlo. Sasuke escuchaba con atención la charla de sus compañeros, el solo se limitaba a mirarlos de reojo.
— ¿Acaso no comprendes la palabra confidencial?— Cuestiono una Sakura molesta. En ese instante Naruto alzo la mirada para ver el sello Byakugo adornando la frente de su compañera y de inmediato recordó la fuerza sobrehumana que este le otorgaba. — Pff. — Dejo escapar un suspiro. — Espionaje—
— ¡¿Espionaje?!— Pregunto algo alarmado. — Sakura-chan es algo peligroso. — Como si fuera suficiente recordárselo otra vez. — ¿Quién será el pobre hombre que sufrirá las consecuencias de meterse con la aldea?—
—Se trata de un criminal. Al parecer dejamos pasar por alto el percance de los Otsutsuki. — Conto con tranquilidad. Habían recorrido tanto hasta el momento que los rayos del sol chocaban contra sus pieles, proporcionándoles calor. — Debo asegurarme de que ese hombre no este enredado con algún negocio ilícito o simplemente que no sea un criminal. —
Ambos chicos se preguntaban el momento en que su compañera había pateado sus traseros y se había alzado como el ave fénix. Ahora ellos veían su espalda. No veían a la damisela en peligro porque Sakura podía protegerse a sí misma.
Sasuke miraba de reojo a Sakura. Pensaba que después de lo ocurrido la noche anterior serían más cercanos, tal vez su relación dejaría de ser tan tensa. Todo lo contrario sucedía. Sakura parecía estar evitándolo y eso lo mataba lentamente por dentro, no lo admitiría, por supuesto que no, había demasiado en juego. Dejaría que el rio tomara su propio camino.
— ¡Miren!— Exclamo Naruto, señalando un lugar de aguas termales. — ¡Es una clara señal que debemos pasar el día ahí!— Sentencio. —
—No lo sé, Naruto. Debo localizar a ese sujeto lo antes posible. — Murmuro Sakura, insegura sobre pasar un buen rato. Admitía que necesitaba un descanso, hacia siglos que no visitaba las aguas termales ya era por falta de tiempo o entretenimiento.
—No seas aguafiestas, Sakura-chan. Tenemos bien merecido descansar, además, desde que terminó la guerra y el loco de Toneri intento sembrar el caos una vez mas no has pasado tiempo con nosotros, dattebayo. —
—Está bien. — Recito. — Vayamos a divertirnos un rato. — A su llegada surgieron diversos problemas. Al parecer el lugar estaba abarrotado por diferentes personas provenientes de todas las aldeas y solo quedaba una habitación disponible con una sola cama para dos personas. Sin más remedio pagaron por la habitación.
Durante el proceso de la tarde se vieron obligados a separarse. Sakura pasaría el rato en las aguas termales con personas de su mismo género, mientras tanto, Sasuke y Naruto tendrían mucho tiempo para charlar.
— ¡Por fin!— Dijo Naruto, dejándose llevar por la placentera sensación del vapor y agua caliente, una mezcla perfecta para la relajación antes de una tediosa misión. Miro de reojo hacia donde antes yacía el brazo de Sasuke. — ¿Vas a rehusarte a la prótesis?— Pregunto.
—Hn. Si. — Respondió Sasuke sin titubear. Era difícil tener que vivir de esa manera pero aprendería a hacerlo. —
— ¿Por qué?— Pregunto el rubio buscando una explicación coherente aunque podía imaginarse la predecible respuesta de su compañero.
—Tu bien sabes que lo tengo merecido. — Susurro Sasuke con un tono de voz distinto.— Konoha me ha dado tanto.— Aun pensaba en que no merecía ser aceptado de nuevo, existía cierta incomodidad al pensar que años atrás pensó en destruir la aldea, en cortar lazos con todo aquel ser que tuviera importancia en su vida, no le importaba si el cortarlos implicaba terminar con sus vidas. Todo parecía distinto, veía las cosas con la madurez adquirida con el paso de los años.
—Konoha siempre ha sido tu hogar. — Le recordó. Encontraba cierta calidez en Naruto, existía una clase de confianza parecía a la que compartió con Itachi antes de que los desafortunados eventos ocurrieran. Lo consideraba su hermano y sabía que podía confiar plenamente en él.
—Lo sé. — Espeto cortante. Naruto meditaba sobre informarle la situación de la pelirrosa, informarle todo lo que sucedía con ella durante su lapso de ausencia.
—Sakura-chan siempre ha estado para ti. — Sasuke reconocía ese hecho y podría confesar que ella lo hacía sentir único, diferente.
—Eso también lo sé. — Cerró los ojos dejando recaer todo el peso de su cabeza sobre el asfalto al mismo instante en que su mirada se posaba sobre el inmenso cielo azul.
—Puedo ver la manera en que la miras a ella pero lo más importante, veo la manera en la que ella te mira. Lo supe desde ese día en el hospital y corrobore mis hipótesis aquel día que termino nuestra batalla. — Sasuke se quedó helado con las palabras de su compañero. — Tienes un futuro prometedor frente a ti y tu solo lo haces a un lado, sentido que las únicas compañeras de vida que tienes son la culpa y la redención. No lo arruines. — Musito. Ambos guardaron silencio durante largo rato, Sasuke procesaba las oraciones dichas por su compañero, le costaba adjudicarle la victoria pero tenía razón. Noto como este se ponía de pie, dispuesto a abandonar las aguas termales. — Por cierto. — Se detuvo durante unos instantes. — Voy a casarme en unas cuantas semanas. — Confeso ¿Cuándo había pasado todo eso? ¿Naruto a punto de contraer matrimonio?— Me gustaría que asistieras a la boda. — El rubio dejo escapar una sonrisa tonta pero repleta de felicidad verdadera.
—Hare todo lo posible. — Dijo Sasuke. Estaba feliz por él. Al fin había encontrado el amor verdadero y quien sabe, tal vez en algunos años formaría su propia familia.
Sasuke noto algo importante; Pensaba todo el tiempo en Sakura. Era bastante molesto ya que no encontraba la concentración suficiente para proseguir con su trabajo. Recordó los besos de la noche anterior. Nunca pensó que los labios de la pelirrosa serían tan suaves y su sabor tan adictivo. Era un gran honor ser el primero en probarlos. Entonces las dudas lo invadieron ¿y si no era el primero? ¿Y si hubo alguien con el honor de serlo? Había llegado a sus oídos la romántica historia de aquel valiente shinobi de Iwagakure que se le confeso tiernamente. Escucho eso durante el tiempo que estuvo en el hospital sanando sus heridas.
— ¿Volvería a charlar con el Haruno-san?— Pregunto una de las enfermeras mientras le proporcionaba suero a ambos chicos los cuales no podían ingerir alimento sólido.
—Quien sabe. — Respondió otra a lo lejos. — Después de la guerra dudo que el chico terminara con vida y si lo hizo debió buscar a otra jovencita a la cual declararle su amor. —
—En ocasiones las personas buenas eligen a las personas equivocadas para pasar el resto de sus días. — Sasuke escuchaba todo con atención, fingía estar dormido, pero escuchaba la conversación cautelosamente.
—Pobre Haruno-san. El chico indicado llega frente a sus narices y ella lo rechaza. —
—El amor es extraño. — Interrumpió Tsunade mientras se adentraba en la habitación para asegurarse de que los chicos estuvieran bien. — Prosigan con su trabajo. — Ordeno.
¿Y si ese joven había recibido el primer beso de Sakura? Sasuke estaba conociendo nuevas facetas y una de ellas era la faceta posesiva. Se puso de pie, ya tenía bastante rato en el agua. Tomo la toalla y la enredo alrededor de su cuerpo, encaminándose en búsqueda de sus prendas.
—Sasuke. — Irrumpió Naruto algo agitado. — Debo regresar a la aldea ahora mismo. — Pensó que sería correcto dar aviso sobre eso y no desaparecer sin avisar. Solo para evitar preocupaciones. — Avísale a Sakura-chan. Disfruten del resto, descansen bien. — Aquello parecía un poco sospechoso pero decidió no darle tantas vueltas al asunto y disponerse a disfrutar del tiempo a solas con Sakura.
Coloco el yukata para cubrir su desnudez, dejando al descubierto una parte de su pecho. Hacía tiempo que no cortaba su cabello pero la verdad era en que quería dejar atrás su aspecto anterior. De vez en cuando los cambios les sentaban bien a las personas.
Camino por los pasillos de madera en búsqueda de su habitación. A su llegada, pudo percatarse de que la pelirrosa aún no llegaba, así que, decidió ordenar la cena mientras se aventuraba en su búsqueda.
La mayoría de las personas ya estaban dormidas o disfrutando de una cálida comida antes de dormir. Su caso era distinto, necesitaba encontrar a su compañera antes de que la preocupación cegara toda la razón.
Dirigió sus pasos sigilosos como una sombra hacia el vestidor de mujeres. La puerta estaba entre abierta y se llevaría una gran paliza si ella lo descubría. Tenía que temer, sobre todo si se trataba de Sakura, la pupila de Tsunade, aquella que molió a golpes a Jiraiya hasta casi matarlo y todo por realizar lo que él estaba a punto de hacer.
Dudo durante largos segundos, desistiría ante su causa, regresaría a la habitación y esperaría pacientemente por su llegada.
Ante su mirada apareció ella, a lo lejos. Solamente se limitó a clavar sus ojos negros sobre la espalda de la pelirrosa, percatándose de que Sakura también tuvo una metamorfosis abrupta, mental y sobre todo físicamente. Las curvas aparecieron en su cuerpo, acentuando la cintura y cadera. Sus piernas eran largas y torneadas, sus brazos delgados pero fuertes y firmes.
Dio media vuelta y se marchó de ahí. Era la primera vez que apreciaba el cuerpo de una mujer semidesnuda. Al llegar a la habitación la cena estaba servida. Sakura no demoro en acompañarlo.
— ¡Lo lamento, chicos!— Se disculpó al mismo tiempo que irrumpía en la habitación. — Sasuke-kun… ¿Dónde está Naruto?— Cuestión mientras su mirada examinaba cada rincón visible de la habitación en búsqueda de su compañero ruidoso.
—Regreso a Konoha. — Respondió a su pregunta con rapidez. — Me pidió que te avisara. — Existía cierta formalidad en sus conversaciones pero la incomodidad era la detonante de eso. Ambos querían seguir a sus instintos pero a la vez se encargaban de reprimirlos por miedo a perderse.
—Entiendo. — Tomo asiento frente al pelinegro. Su estómago emitió un sonido que rompió con el silencio. Esbozo una sonrisa por inercia a la vergüenza. — Todo esto…—
—Disfrútalo. Buen provecho. — Dentro de Sasuke había despertado cierta calidez que creía dormida, Sakura despertaba ciertas sensaciones, algunas aún desconocidas para él.
—Buen provecho. — Verla sonreír de esa manera, escuchar el dulce tono de su voz, embriagarse con el penetrante aroma de su loción, pequeñas cosas que le recordaban lo que era la vida, lo que era sentirse de esa manera.
Durante la cena miraba con atención cada uno de sus gestos al probar la comida. Los olvido por completo al irse con Orochimaru. Sakura aparecía tenuemente en sus pensamientos como un fantasma que dejaría en el olvido. Por suerte, no sucedió.
Volvieron a agradecer por la comida, como lo marcaba el protocolo. Ambos se encaminaron hacia la habitación, Sasuke dormiría en el suelo para no incomodar a la pelirrosa con su presencia. Para Sakura el simple hecho de compartir una habitación con el resultaba algo "incomodo" si, años atrás lo había hecho pero después de los besos que no fueron mencionados en ningún momento de la conversación y que al parecer estaban condenados al olvido hacía de eso algo difícil con lo cual lidiar.
—Descansa, Sasuke-kun. — El intercambio de palabras a penas y se daba con conversaciones bastante frustrantes que solo incluían disculpas o agradecimientos. Se suponía que después de lo sucedido debían ser más apegados, casi inseparables.
—Igualmente. — Dejo caer su cuerpo sobre el incómodo suelo de madera, estaba acostumbrado a aquello. Durante su camino por la venganza había dormido en zonas bastante incomodas, no era nada nuevo.
Por alguna extraña razón ninguno de los dos podía conciliar el sueño. La inquietud inundaba la habitación, sus respiraciones era el único sonido audible al igual que el sonar de los grillos.
—Sasuke-kun. — Llamo Sakura con timidez. — No…bueno…yo…— Rebuscaba entre su léxico una manera coherente de hacer la petición. —
— ¿Qué pasa, Sakura?— Amaba la manera en la que recitaba su nombre, le daba un toque único y hacía de este algo especial. El tono de su voz provoco que un escalofrió recorriera toda su espina dorsal sin intromisiones.
—El piso es bastante incómodo y mañana nos espera un largo viaje ¿que…— Las mejillas de la pelirrosa adquirieron un color rojizo, tal vez su rostro estaría rojo como un tomate a esas alturas. — ¿Quieres venir a la cama?— La interrogante tomo por sorpresa al pelinegro, su menta comenzó a trabajar con rapidez buscando los pros y contra.
Pros: Dormiría cerca de Sakura.
Contra: Tal vez no podría contenerse.
Lucho contra la voluntad y siguió sus instintos.
— ¿Acaso no te molesta?— Pregunto con un ende de inseguridad.
— ¡Por supuesto que no! ¿Molestarme? ¡Por favor Sasuke-kun! Que tonterías estas diciendo. — Cuando Sakura intentaba ocultar su nerviosismo era un desastre, lo demostraba aún más. Sasuke se puso de pie y se recostó en el lado libre de la cama. Sus miradas parecían estar adheridas al techo, ninguno decía nada y si minutos antes era difícil conciliar el sueño, en ese preciso momento se catalogaría como una misión de rango S.
—Sakura. —Llamo por encima más en la noche.
— ¿Si?— Pregunto dirigiendo sus fanales esmeraldas hacia su rostro, mirándolo expectante como siempre lo había hecho.
—Has cambiado bastante desde la última vez que te vi. — Confeso. La pelirrosa se sorprendió con la observación del pelinegro. — Al inicio poseías una gran habilidad analítica…pero después utilizaste eso a tu favor y añadiste los toques finales. Eres fuerte, bastante fuerte. Nunca doblegada, nunca rota. — Sakura escuchaba atentamente cada elogio por parte del Uchiha. — Has hecho tanto por mí. — Susurro. — Que no encuentro la manera adecuada de agradecértelo y pienso que siempre estare en deuda contigo. — Sakura giro para mirarlo mejor, recargo todo su peso en el costado derecho, Sasuke realizo la misma acción. Solo unos cuantos centímetros los alejaban, sus respiraciones chocaban, no podían dejar de mirarse, por más que lo intentaran era algo imposible, causaba un efecto como el de los imanes, atrayente y constante. Sasuke acerco lentamente su mano, temeroso. Acaricio uno de los parpados de Sakura, por inercia ella cerro los ojos, dejándose llevar por el tacto del chico. Sasuke descendió por su mejilla hasta llegar a sus labios, poso su mirada sobre ellos un buen rato, tocarla era como tocar un instrumento filarmónico. Centro toda su atención en su boca, delineo lentamente, intentando memorizar su forma.
—Sasuke-kun. — Susurro en medida que se aproxima hacia ella, percatándose de la calidez de su cuerpo. El susodicho deposito un tierno beso sobre sus labios, cumpliría con lo que le exigía su interior y no había nada mejor que probar la boca de Sakura una vez más. Aún era nuevo para él.
Se alejaron lentamente, Sasuke se reincorporo algo apenado en la cama, alejando sus ojos de la pelirrosa ya que no podría contenerse. Trago saliva y el sonido provocado fue tan fuerte que llamo la atención de la pelirrosa.
—Llévame a tu pecho y déjame entrar. No hay necesidad de fingir. — Algo se interponía en su camino. No eran víctimas de la casualidad pero Sasuke era la victima de lo mismo, atrapado dentro de las circunstancias por su confusión y culpa.
—Hn. — interrumpió. — He caminado por un sendero oscuro, lleno de rencor y odio. — Sakura guardo silencio. — Recuerdas todo mi pasado ¿no es así?— Dirigió sus orbes oscuras para encontrarse con una chica cabizbaja, que no poseía la valentía para mirarlo. —
—Sí, Sasuke-kun. — Emulo con dificultad, las cuerdas vocales temblaban por el nerviosismo y el miedo de causarle incomodidad a Sasuke por hablar sobre este tema, que durante mucho tiempo se catalogó como "prohibido".
—Por qué no hay nada en el mundo que pare a un ser con dolor y sed de venganza. Llego el momento, me supo a amargura. El odio no es un buen consejero, siempre termina con acabarse el tiempo. Vi las vueltas de la vida y entonces entendí que el perdón…es algo memorable. Gracias a Naruto pude recorrer un camino de luz, pero siempre me seguías. No importaba si mis acciones eran buenas o malas. Siempre estabas ahí para mí. Trate de alejarte, tu no tenían por que cargar con mi dolor. Intente matarte para cortar ese lazo que me mantenía unido a ti, hacer a un lado los sentimentalismos y sobre todo, alejarte a ti. La última vez…tu llanto removió algo en mi interior. —
— ¡La verdad es que siempre supe en mi corazón que no podía hacer nada por ti! — Escuchaba atentamente las palabras de Sakura, su voz le hizo frenar y esperar. — ¡Pero…te amo! ¡Siempre me he preocupado por ti más de lo que tú crees! ¡Si hubiese sido capaz de tomar todo tu dolor…lo hubiera hecho con gusto! ¡Para poder consolarte! ¡Pero aquí estamos de nuevo y lo único que puedo hacer es sentarme a llorar! ¡Soy muy patética!— Una verdadera confesión de amor, Naruto y Kakashi pudieron percatarse de ello. — ¡Pero, Sasuke-kun! ¡Si aún hay un lugar para mí en tu corazón, por muy pequeño que este sea…! ¡Entonces…por favor te lo pido…No te marches!— De nueva cuenta suplicaba, intentaba hacerlo entrar en razón con todas las armas posibles.
La miro de reojo. Su rostro detonaba tristeza al igual que sus ojos, para su mala suerte las expresiones salían a relucir en el momento menos indicado.
—Realmente eres…una maldita molestia. —
—Mi soberbia, mi egoísmo nublo mi mente, me alejo de lo que realmente importaba…— Dejo escapar el suspiro que mantenía prisionero. — Esta vez quiero emprender mi camino por el sendero correcto…— Espeto. — Espero que tú aun estés dispuesta a emprenderlo conmigo. —Susurro, apenado. Los ojos de Sakura se iluminaron. Sin titubear ella siguió a sus instintos, besándolo efusivamente pero con ternura. Sasuke acaricio su rostro al momento de terminar con la muestra de afecto. Coloco un mechón detrás de su oreja, mientras apreciaba cada facción, cada parte de ella.
—Hn. Esto es nuevo para mí. — Confeso, arrancando una tierna carcajada por parte de Sakura.
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Abrió los ojos con dificultad, aquella noche cayo rendido ante los efectos del sueño, perdiendo por completo el conocimiento. Los arrugo por la descarada intromisión del sol que se colaba entre la ventana e iluminaba la habitación. Giro hacia el otro lado, al que minutos antes daba la espalda.
Sakura no estaba ahí. Se levantó de golpe, dejo el yukata meticulosamente doblado sobre la cama y se dispuso a poner su ropa normal para emprender su viaje. Salió de la habitación en búsqueda de Sakura, quien esperaba paciente por el en el comedor común.
Desayunaron y prosiguieron su camino en silencio, nada incomodo, al contrario, creían que podían callarse durante un rato y no tener que hacer conversaciones estúpidas para llenar el vacío.
Llegaron a un punto donde dos caminos se dividían. El momento de separarse había llegado, por más doloroso que fuera no podía retrasarse y no podía evitarse.
Sakura mordió su labio inferior mientras clavaba su mirada en el suelo. Yacía frente a frente con Sasuke, quien la miraba atentamente.
—Sakura…yo. — Rebuscaba en su cerebro palabras de aliento para no hacer de ese momento algo tortuoso. Sakura se aferró a su cuerpo con fuerzas. — Volveré pronto. — Susurro a duras penas. La pelirrosa se alejó lentamente para apreciar su rostro en ese preciso momento. Quito el collar que colgaba de su cuello, aquel que él le había obsequiado. Ahora adornaba el suyo. Noto como le miraba, expectante, confundido.
—Tómalo. Es de buena suerte. — Recito al tiempo en que esbozaba una tierna sonrisa, solo para él. — Volveremos a vernos y cuando sea así, no solo tendré el collar de regreso sino a ti. — Sasuke dejo escapar una sonrisa de medio lado.
Inesperadamente coloco dos dedos sobre su frente, había hecho de ese gesto tan importante algo hermoso entre él y Sakura.
—La próxima vez. — Espeto. Cada vez que se despedía de ella, moría por dentro.
—Mientras vivamos bajo el mismo cielo, esperare silenciosa y fuerte, por ese día, esperare. — Dijo, alejándose lentamente de él.
Continuara.
Espero que el capítulo haya sido de su agrado c: me tarde un poco en escribirlo, pero a mi punto de vista es bueno. Como siempre, mil gracias por leer y comentar.
Hinasakura: ¡Gracias por mostrarle este fic a tus amigas! ¡No sabes la alegría que me da saber que es de su agrado! ñ.ñ Espero que continúen hasta el final y por cierto ¡bienvenidas! Siempre he dicho que las personalidades de los personajes son importantes, no me gusta darles cambios drásticos c: es su propia esencia. Sobre tu pregunta… ¡Sí! Pero aún falta para llegar a Sarada ñ.ñ tal vez incluya el proceso de su concepción :3 Gracias a ti por darle una oportunidad 3 y claro que no, no la olvidare esta en uno de mis proyectos más importantes.
Chomii: ¡Lo lamento! Jaja es que es algo que debía hacer para añadirle algo de dramatismo a la historia :3 Ojala la continuación haya sido de tu agrado.
Vale: ¡Hola! ¡Muchas gracias! Bueno, creo que esa formalidad siempre ha existido entre ellos aunque lo llamaría incomodidad c: ¡gracias por señalar mis errores! ñ.ñ sé que en la escritura aún tengo fallas, pero intento mejorarlas c: Gracias por leer y comentar.
Chiqui188: Ojala y te haya gustado la continuación, prometo no demorar mucho con la siguiente ñ.ñ
inesUchiha: Creo que estaba pasando por un momento de cursilería cuando escribí ese capítulo :3 pero si tenía planeado que algo sucediera entre ellos. No, gracias a ti por leer y por catalogarlo como bello ñ.ñ Gracias Inés.
Sin más, me despido. No tardare en actualizar. No se olviden en dejar un comentario para saber si llevo la historia por buen camino, ver que les agrada o desagrada c: se los agradecería con todo mi corazón 3 Nos leemos en la próxima entrega, cuídense, los quiero mucho, les mando besos y abrazos y mucho SS.
