La recepción era elegante, gente en trajes de gala andaban de sitio en sitio para probar los bocaditos que servían los meseros, el champage y el vino blanco adornaban las manos de casi todos, la mayoría de los presentes era amigos de Hannibal, y cuatro de Will, los cuales casi guardaban anonimato, en la mesa de atrás, incómodos por tanta pompa.

Hannibal se paseaba orgulloso entre la gente, con la única copa de vino tinto en la sala, con un traje cola de pinguino en color negro así como su corbata, en cambio su chaleco y blusa eran de un blanco inmaculado, con el cabello peinado de lado era felicitado dónde pasaba, cumplidos por su traje, la comida y muchos elogios a su compañero, Will, que moría de pena e incomodidad, con un traje a la medida y zapatos nuevos, y la mano de Hannibal que posada en su cintura,lo conducía de invitado a otro, cuando logró safarse del agarre del otro, corrió dónde estaban sus amigos, compañeros de trabajo, la unidad de forenses de la academia, Bererly Katz, Jimmy Price, y Brian Zeller, quien trataba de entablar una conversación con la invitada de la mesa de alado.

Cuando Will sé había relajado, una campanilla que llamó al orden, lo puso alerta, Hannibal erguido y orgulloso estaba en la mesa principal, este divisó a Will y lo llamó con la mirada, suspirando Will se acercó discretamente, a su lado la mano del mayor se posó de nuevo en su cintura, Will mantenía las brazos inertes alado de su cuerpo.

Hannibal empezó a dar un discurso solemne dónde dio gracias a sus invitados y dio oficial su unión con Will, se escucharon los hurras y soltaron serpentinas, inmediatamente se sirvió la cena, la música empezó y la gente se animó.Cuando la fiesta se terminó y todos los invitados se retiraron, Will se puso cómodo , Hannibal mando a casa a todo mesero y sirviente que ayudó en la cena.
Su olor se impregnó en su ropa y lo lo marcaba.
Todo esto pensaba cuando, el mundo se nublo, y se volvió obscuro.

Despertó cuando abría la puerta del salón de clases, ¿como había llegado?, no le dio importancia y se puso a arreglar sus medio día llegó Jack, a quien le tendió una invitación.

-Hey, Jack, justamente iba a verte-

-¿Una cena?, dile de mi parte que se tomé un poco más tranquilo la vida de unido.

-Ja, dudo que lo haga- Will se levantó los lentes-

-Will, necesito tu opinión en un caso... necesito que me prestes tu imaginación por un rato-

-¿De que va?- Will lo miro por arriba de sus lentes, Jack sonrió y le entregó un folder, si seguía así se iba a sentir utilizado, más de lo que ya sentía.

Cortaba el cartílago, con mano firme, luego marino la carne en un obscuro líquido, la dejó por un rato mientras, calentaba la sarten y cortaba los vegetales.
Recordaba como había conseguido la carne, una secretaria de su seguro que trataba maleducada mente a cualquiera, una joya, su esplendor se vio cuando le erigió, enfrenté de su puesto de trabajo, mirando al cielo y la barriga llena de papeles en forma de flor.

Aso la carne, y con habilidad daba vueltas a esta con la sarten, la dejó en la flama y preparó los platos, decoradores bellamente.
No había luchado en lo más mínimo, había caído rápidamente, un poco de cloroformo y una buena llave.
Paso a dejar la carne en la flama y preparar la ensalada, un pequeño detalle para Will, quería saber como tomaría el caso del destripador, ya que, solo el veía lo artístico de su trabajo.

Will entró en la cocina, con una bolsa de plástico, en la mano derecha y en la otra una botella de coca cola, y Winston detrás suyo,al ver a Hannibal en plena faena, escondió lo que traía detrás de sí y despidió a su amigo.

-Buenas¡-

-Buenas Will, pasame ese trapo por favor-Will se lo paso rápidamente y le sonrió tímidamente

-¿Que traes?- le preguntó poniendo porciones de ensalada en los platos

-Había traído la cena- Hannibal lo miro de reojo- Unas truchas que descongele-

-Bueno, mañana las cocinare, mientras tanto, ve a sentarte, y...- observababa la botella de Will- deja eso aquí, no se valla a tirar- este suspiro y dejó la botella en el fregadero.

No es que la comida gourmet no le gustaba, adoraba el sabor Especial de las comidas de Hannibal, en especial de la carne,pero extrañaba comer ese puré de papas de harina en el comedor de la academia, la comida china en moldes, su BIG Mac mensual, y su dieta a base de truchas. Ah Viejos tiempos.
Tiempos en los cuales, sus perros dormían en su cama y no en el patio, cuando podía utilizar la misma camisa dos días seguidos y la limpieza de la casa era cada fin de mes.

Pero era para bien, eso le decía Hannibal, y eso no le preocupaba mas.

Pesadillas inundaba sus noches, despertando angustiado, sudado y tembloroso, Hannibal lo miraba desde su lado, le acariciaba la coronilla como hacia con sus perros, le calmaba y hacia dormir, el tiempo se perdía, sus palabras eran susurrollos, no entendía, solo sabía que eran palabras, que lo arrullaban.

Le contaba sus preocupaciones, sus miedos todas sus pesadillas, el respondía de una forma tan lógica, como si la respuesta estuviera enfrenté de el y se negara la respuesta.
Sentía que se estaba volviendo dependiente de Hannibal.
Pero era un omega, debía de ser dependiente,eso dicen todos los libros que hablan de los omegas, el solo actuaba esas acciones,pero no estaba seguro de, que, el necesitará eso.

Aún asi, sonrió al ver la prueba. Quizás esto era lo que necesitaba, un ser que dependiera de él, como sus perros, un ser a quien dar sus conocimientos.

Jack le había asignado a Hannibal, como su asesor mientras estuviera en el caso, un apoyo de campo, le dijo con voz entusiasta.

Había un copiador, que insarto a una chica en las astas de un venado, artístico, pero no era el mismo, se había llevado un trofeo quirúrgico, había un cuerpo y definitivamente tenía un modos operanty distinto, aunque Jack no pensara igual.

Al siguiente día iban a ver una pista, le estaban pisando los talones al asesino, solo un fallo y con eso lo cacharian.

Hannibal y el regresaban a casa, tenía ya 8 semanas, la fiesta de anunciación oficial sería la semana que entraba.

Cada vez las pesadillas aumentaban, el acechando, saltando al ataque y quitándole la vida a una joven inocente.
¿Por que?, su teoría era que tenía una hija idéntica a las víctimas, les hacía lo que no podía hacerle a esa joven.
¿Que hacía con los cuerpos?¿Como los desaparecía sin dejar rastro?.

El caso avanzaba rápido, pronto tendría las respuestas.

Paso a cambiarse, cuando vio su estómago lo acarició tiernamente, sintio una punzada, se mareo al instante y trastabillo, cayó al suelo y se agarro el estómago, empezó a agitarse su respiracion, se retorcio en el suelo.

Y sintió húmedo entre sus piernas.

Con temor bajo su mano y sintió esa humedad, cuando la levantaba, Winston llegó al cuarto con la cola de un lado a otro, que de repente se bajo, se le acercó preocupado mientras Will miraba con temor su mano en la que su vista se enfocaba con fuerza, rojo, un rojo negruzco, oía como Winston daba pequeños quejidos.

Hannibal llegó al escuchar el llanto de Will, un desconsolado llanto, con fugaces no, que se repetían con fuerza.
Cuando llegó Will lloraba encima de un charco de sangre, busco la herida y un pensamiento le lleno la cabeza.

El bebé.

Eso no estaba en los planes.

Terminaban de desayunar, cuando sonó el teléfono, Abigail lo contestó, una voz fuerte y masculina le pidió del otro lado que pasara a su papá.
Sin darle importancia, le dio el teléfono a su papá, y subió a preparar las cosas de la escuela.

-Jarret, van por ti-

Will salió del coche, y vio como un hombre de estatura alta, mantenía a juzgar, su esposa, en una llave con el cuchillo en la garganta, lo siguiente fue rápido, casi color sepia.

Le cortó enérgicamente la garganta, tirándola en el piso, cerrando la puerta de la casa.
La señora, una omega, se desangraba en el pavimento, era muy tarde, muy profunda la herida.
Así que Will entró con el arma a la ofensiva, oyó los grititos ahogados y entró a la cocina, el hombre tenía en la misma posición a una joven, casi idéntica a las víctimas, su hija,

-Dejala-

El hombre negó y le cortó el cuello, al instante, Will disparo, 1,2,3,5 veces, el sonido seco y fuerte, le entaponaron los oídos, el hombre cayó en la esquina de la cocina.

La chica

Cayó arrodillado alado de ella, le agarro el cuello tratando de hacer un torniquete, pero no servía.

-¿Lo ves?, ¿lo ves?-le repetía el hombre casi inconsciente, aumentando los nervios de Will quien trataba fallidamente salvar a la chica, quien lo miraba con ojos acuosos, de repente la mano de Hannibal tomó firme el cuello de la joven, mientras miraba a Will.

Con la cara salpicada de sangre, las manos escurriendole de aquel rojo obscuro, temblando y mirandolo absorto.

Una visión divina

-Su nombre era Jarret Jacob Hobbs- Jack le decía serio- lo hiciste muy bien Will- le palmo la espalda y le sonrió - aunque no sería mala idea que vallas unos minutos al área de tiro- el chiste hizo sonreír a Will-

Camino hacia el coche dónde lo esperaba Hannibal, que estaba en el volante

Bererly, se le acercó
-¿Es cierto Will? -Lo miro sería, Will asintió y bajo la mirada- Lo sentimos mucho -

Berely era una alpha, con corazón de omega, con mucha discreción le consiguió la prueba de embarazo y la oculto de los ojos de sus curiosos compañeros.
Will le sonrió y dio gracias por su preocupación, ella asintió y saludo con la mano a Hannibal que correspondió

Se despertó agitada, con náuseas y ganas de gritar al vacío.
Se tocó la venda que cubría la cicatriz en su cuello, ella era la responsable de todo.
Entró una enfermera, quien le dio los buenos días, poniendo en la mesita una bandeja con el desayuno.

-Hoy va a tener visitas, ¿espera a alguien?- le dijo mientras cambiaba las flores de su cómoda -

-No, dudo que alguien venga verme, ¿No ha leído los periódicos?-le dijo Abigail sarcastica-Además de ese horroso , dicen que soy cómplice, ¡mi padre casi me mata y terminan diciendo eso¡-la enfermera la miro fijamente- Que tenga un buen día, señorita Hobbs- dijo antes de cerrar la puerta
Se dio cuenta que no había dicho nada después de Buenos días, todo pasaba por su mente ¿tan mal estaba?, se mordió la uña y se froto los brazos

Minutos después llegó el terapeuta que le asignaron, solo pudo suspirar muy hondo, y decirle buenos dias
_

-¿Como has estado, Hannibal en tu ámbito familiar? - Una alpha de cabello dorado, y facciones duras, se dirigió con calma y arrastraba cada sílaba haciendo su pregunta de un modo profundo y cansado.

-Hubo un pequeño contratiempo con el bebé, y Will me sigue asombrando, me intriga mucho-

-¿Que contratiempo?-

-Will aborto-

Ella lo miro, con una pizca de sorpresa, al escuchar tal oración dicha con tal calma y serenidad, para luego volver a ser neutral.

-Lamento oír eso,¿Como te sientes con eso?-con calma se acomodo en su silla

-Pienso que es un buen recurso dramatico- Hannibal se ensancho los labios con fineza- siempre es necesario uno-

-Siempre... nuestras acciones tienen...Un Contrapuesto-Miro la hora en su reloj - me temo que nuestra hora ah terminado-Dijo arrastrando las palabras- ¿blanco o tinto-

-Tinto por favor-

Hannibal iba todas las semanas, los lunes a consulta con su psiquiatra, Bedelia Du Maurier, una alpha que gustaba de hablar con calma y de modo pausado, con un tono de filtreo permanente, una fashonista y amante del buen vino.

Hannibal y Will se pararon detrás de la puerta.

-¿Sintiéndose paternal Will?-le había dicho Hannibal, una noche antes de abortar este sonrió y le respondió -¿y tu?-

-Claro - dijo con su vista clavada en Will

El mayor tocó y abrió la puerta, una chica de tez blanca y el cabello negro hasta el busto, estaba sentada en la ventana, cuando volteo sus grandes ojos azules se abrieron desmesuradamente, se paró y camino hasta los recién llegados.

Los reconocía.

Era la pareja que llegaron a su casa, el menor que le disparó a su papá, el mayor que le salvó la vida.

-Buenos días, Abigail, soy el Dr. Hannibal Lecter, este es mi compañero Will Graham de él
F. B.I,-Will la saludo con la cabeza- queríamos ver como estabas y su querías platicar -

Cuando lo escucho, esa voz tan profunda, tan grave que inmediatamente ato cabos.
Ella accedió, a recorrer los invernaderos del hospital

-¿Como has estado Abigail? -

-Mucho mejor, gracias Mr. Graham -

-Will, por favor- la chica le sonrió de lado y se apoyó un poco más en los brazos del mayor que la ayudaba a caminar, puesto que los medicamentos le mantenían desequilibrada.

Cuando se sentó, miro al mayor, Hannibal, quien la miraba con curiosidad, le sonrió tímidamente puesto que su presencia como alpha, esa mirada y porte le daba una seguridad incomprensible.
Los miro a los dos y se dio cuenta que Will era el omega de Hannibal, tenía en los ojos del menor mucha tristeza e inmediatamente se identificó con el.

Presentía que tenía un futuro con ellos dos.