Capitulo 8
Rango S.
Despues de tantos percances en el camino, la relación de Sasuke y Sakura iba viento en popa. De vez en cuando mantenían sus diferencias pero siempre encontraban la manera de reconciliarse.
Llevaban 6 semas saliendo, un gran paso, aunque debían admitir que les era un poco extraño acostumbrarse a la situación, siendo sinceros, ninguno de los dos deseaba caer en la monotonía.
La aldea también comenzaba a asimilar la situación. Ya no les parecía extraño verlos caminar por la aldea, de vez en cuando tomados de las manos. Otros tal vez tenían más suerte, al poder apreciar una muestra de afecto, como un beso en la frente o labios, un cálido abrazo o simplemente notar como se miraban el uno al otro.
Todo parecía sencillo. Pasaban la mayor parte del tiempo juntos. De vez en cuando Sasuke maldecía el atareado trabajo de su novia. Inclusive Kakashi, quien no se salvaba de las maldiciones constantes al asignarle misiones lejos de la aldea por un tiempo prolongado.
Sakura siempre había demostrado una vasta preocupación por el pelinegro. Se aseguraba de que comiera adecuadamente, así como que descansara, era una clase de mamá, pero sería bastante extraño hacer tal comparación, cualquiera pensaría que se trataba de un complejo de Edipo.
Cierto día, ambos yacían mirando el cielo, descansando, pasando tiempo juntos con arrumacos y besos, algo que aún era extraño para el pelinegro, degustar los carnosos labios de su antigua compañera, embriagarse con ese aroma tan particular y tan inminente a su ser, escuchar la hermosa melodía que entonaba su voz al vociferar cualquier tontería, simplemente le parecía algo hermoso. Lo que le parecía que ya lo había visto y no era nada más que un sueño dentro de un sueño.
—Sasuke-kun. — Pudo percatarse del abrupto cambio de voz, conocía cada uno de ellos a la perfección y sabía que al comenzar esa oración le pediría algo que por más descabellado que fuera, lo realizaría a merced sin respingar para cumplir con las exigencias de su novia. —
—Hn. — Vocifero, virando sus orbes ónices hacia el bello rostro de Sakura, había cierta expectación en su mirada que ella no dejo pasar desapercibida.
— ¿Puedo pedirte un favor?— Mordió su labio inferior, mientras miraba hacia otro punto, bajando la mirada, a medida que un sonrojo coloreaba sus blanquecinas mejillas, recordándole el día en que solicito partir con él al camino de la redención. —
— ¿Qué sucede?— Pregunto el azabache, realizando en su interior un millón de hipótesis sobre el cuestionamiento de la pelirrosa.
—Mañana…Mañana…—Repitió, como si de una grabadora de teléfono se tratase. — Me gustaría que mañana me acompañaras a cenar, quiero que conozcas a mis padres. — Por muy insignificante que sonara, aquella frase causo gran impacto en su interior, conocer a los padres de la pelirrosa podría ser una misión de rango D, si de comparaciones se tratase, pero haría algo más acertado, la clasificaría con un rango de dificultad enorme, algo así como una misión de rango S.
No entono ninguna palabra, se quedó callado, suplantando el silencio con parajillos que entonaban dulces melodías para alegrar el día.
— ¿Sasuke-kun?— Pregunto Sakura mientras se reincorporaba, mirando atentamente el casi inexpresión vio el rostro de su novio, quien clavaba sus ojos negros en un punto que no apuntaba a nada concreto. — ¿Te encuentras bien?— Cuestiono, dispuesta a acariciar su rostro con dulzura.
— ¡Sí!— Acoto un poco exaltado, reaccionando ante los estímulos de Sakura por traerlo de vuelta a la realidad. — Mañana. — Susurro. — ¿A qué hora debo estar en tu casa?— Formulo la pregunta, mientras tosía disimuladamente para aclarar la garganta.
—Siete en punto. Trata de llegar temprano, mis padres son un poco estrictos con el tema de la puntualidad. — Recito Sakura encogiéndose de hombros. Aquello fue lo último que escucho, después todo parecía perder sonido y solo podía apreciar moverse los labios de la pelirrosa sin parar.
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Miro durante largos segundos el trozo de madera al cual llamaban puerta. Su rostro lucia inexpresivo pero por dentro, una guerra de sensaciones utilizaba su interior como capo de batalla. La mano le temblaba, el sudor frio resbalaba por su cuerpo.
Detuvo el puño unos cuantos centímetros antes de llamar a la puerta, meditando si eso estaba bien, o si estaba preparado. Uchiha Sasuke tenía miedo, el pupilo de Orochimaru, el sobreviviente a una masacre, el joven que ayudo a vencer al mal llamado Kaguya, quien se había enfrentado a miles de oponentes, contra los cuales nunca demostró una pizca de temor, ahora lo hacía frente a sus suegros.
Paso por alto el hecho de que llegaría el día de conocerlos ¿Cómo podía ser tan ingenuo? Si llegaba a casarse con Sakura formarían parte de su familia, por obvias razones sabrían quién era el chico que salía con su hija, no se mantendría en el anonimato toda la vida.
Soplo paulatinamente y con los nudillos golpeo apaciblemente la superficie de madera, emitiendo un sonido leve a comparación del timbre. Escucho los ligeros pasos de Sakura aproximarse, durante ese menudo lapso de tiempo, comenzó a considerar la buena idea de recortar unos cuantos centímetros los mechones azabaches que cubrían una parte de su rostro, un reciocino tardío.
—Sasuke-kun. — Gesticulo alegremente, con una bella sonrisa, recibiéndolo con calidez. Examino meticulosamente cada milímetro de la exquisita apariencia de Sakura. — Adelante. — Ínsito a pasar, obviamente la familia Haruno esperaba por su llegada. La pelirrosa tomo su poncho, colocando sobre un perchero sobre la puerta. Sasuke recorría cada rincón del lugar, era una casa mediana, perfecta para una familia. — Sasuke-kun antes de que conozcas a mis padres, debo hacerte algunas advertencias. —
—Hn.— Emulo involuntariamente. Tenía pocas referencias sobre sus suegros, pequeñeces que Sakura le contaba de vez en cuando, casi nunca los mencionaba.
—Irreflexivo.— Sasuke le miro expectante, alzando una ceja ante el poco entendimiento.— Atolondrado…imprudente.— Aclaro con un suave susurro.— Mi madre tiene un aspecto serio, pero no te dejes llevar por las apariencias.—
— ¡Sakura!— Llamo Mebuki desde otra habitación.
Sakura tomo la mano de Sasuke, percatándose de un preocupante nerviosismo por parte de su valiente novio, lo que le hizo enternecerse.
—Estoy igual o más nerviosa que tú, Sasuke. — Para finalizar el momento y armar de valor a su chico, deposito un tierno beso sobre la mejilla del pelinegro, acariciando su rostro antes de finalizar. — Vamos. — Sasuke siguió firmemente cada paso, las piernas le temblaban, el corazón le latía al mil por hora, era desesperante estar en aquella situación, prefería enfrentar problemáticas como algún loco que amenazara con destruir el mundo. Mataría por ver si Madara poseía la valentía suficiente para enfrentarse a sus suegros, ahora comprendía el por qué nunca se casó.
Noto a un hombre sentado, leyendo pacíficamente. Dedujo que el seria el padre de Sakura, al menos por el color de cabello tan extravagante, heredado a su hija con unas cuantas modificaciones genéticas para hacerlo más vistoso.
Al otro extremo de la sala yacía una mujer, caminando de un lado a otro por la cocina, agregándole los últimos toques a la cena que degustarían todos en un rato.
—Mamá. — Llamo Sakura para atraer su atención. — Papá. —Articulo con dificultad mientras en su faz se dibujaba una sonrisa nerviosa. Sasuke parecía un temple de acero, como si nada pudiera perturbarlo, ojala fuera de esa manera, sentía que iba a colapsar en cuestión de segundos. Debia mantener la cordura. — Él es Sasuke-kun…Mi novio. — Ambos, alzaron la mirada para aquilatar la traza del pelinegro.
Kizashi sonrió ufanamente, saludando con efusividad al pelinegro.
—Gusto en conocerte, Sasuke-kun. — Recito de la misma forma que Sakura.
—El gusto es mío, Haruno-san. — Respondio Sasuke con la debida muestra de respeto. Mebuki aproximo sus pasos hacia el pelinegro.
—Bastante alto. — Sentencio al ver la diferencia de estatura entre su hija y el pelinegro. — Eso no importa. Mucho gusto, Sasuke-kun. — Estrecho su mano contra la del azabache, quien rogaba a los dioses no ser demasiado obvio con su nerviosismo.
—Mucho gusto, Haruno-san. — Sakura estaba embelesada admirando aquella situación. Intentaba contener una carcajada al ver como Uchiha Sasuke, quien venció a un Sannin, derroto a Danzou, lucho valientemente en la cuarta gran guerra ninja, mostraba una faceta cohibida, nueva para la mirada de Sakura.— No debemos retrasarnos más, la cena esta lista, Sakura ¿puedes ayudarme a servir?—
— ¿Hm?— Pregunto un poco confundida ya que minutos atrás yacía absorta en sus pensamientos. — ¡Por supuesto!— Sakura camino hacia el otro extremo de la habitación, proveyéndoles un momento de privacidad a Sasuke y Kizashi.
—Muy bien Sasuke. — Hablo, ignorando por completo los honoríficos, de forma siniestra, causando que un escalofrió recorriera toda la espina dorsal del pelinegro. — Así que por fin estas saliendo con mi hija. Sakura siempre ha sido una niña dulce, desde pequeña. Posee un temperamento algo particular, herencia de su madre, me atrevo a decir. — Sasuke escuchaba atentamente. La pelirrosa no tardó en hacer acto de presencia, decorando la mesa con diferentes platillos, los cuales, oirían endemoniadamente bien. Sakura tomo asiento a lado de Sasuke. Todos recitaron las palabras apropiadas para comenzar la cena. — Chicos. — Interrumpió Kizashi abruptamente, atrayendo la atención de ambos. — En consideración de que ambos están saliendo, creo que ha llegado el momento de tener "la charla". —
— ¿La charla?— Inquirió la pelirrosa, aupó una ceja en contraste a su mirada expectante, la cual, requería una respuesta rápida. Vertiginosamente comprendió "la charla" al menos por la forma como lo recito su padre. — ¡No!— Sentencio toscamente. — ¡Me rehusó!— Sasuke la miro con sus irises negros algo anonadado.
—Sakura, hija mía. — Dijo Kizashi con requiebro. — "No sean tímidos, sean cuidadosos"— Sin más remedio, Sakura llevo una mano hacia su frente, no encontraría poder humano suficiente para detener a su padre.
—Prepara tus oídos y estómago, esta será una charla prolongada. — Expuso Sakura algo abatida y fastidiada a la vez.
—Aún son demasiado jóvenes, comprendo que ambos tienen sus necesidades, todo ser humano las posee. Sugiero que ambos sean cuidadosos. No quiero un nieto a tan temprana edad. — Aquello tomo por sorpresa a ambos, atragantándose con la comida que aún no terminaba su recorrido por el esófago.
— ¡Papá!— Llamo Sakura exasperada por aquel comentario tan imprudente. —
—No perturbes al chico tan rápido. — Por fin, alguien poseía algo de decencia en esa casa, pensó Sakura. — Tengo una idea mejor, mostrémosle el álbum de fotos. — Sugirió inocentemente.
— ¡No! ¡No! Y ¡No!— Dijo Sakura, rehusándose por completo a tan "horripilante idea"
—Deja que el chico decida, Sakura. — Ínsito Kizashi. Sasuke por fin se uniría al enemigo, deseaba ver el álbum con fotos bochornosas.
—La idea es tentadora. — Dijo Sasuke, acotando la maravillosa conjetura. Mebuki se puso de pie inmediatamente, caminando hacia la sala, donde tomo un libro y regreso rápidamente. Pasaron largos minutos mirando las bochornosas fotografías de la pelirrosa, quien no parecía contenta con semejante atrevimiento.
—Tú y mamá deberían dejar de molestarme.— Susurro, formando un puchero en su faz, frunciendo el ceño mientras se cruzaba de brazos.— ¡Soy adulta ahora!—
—Hola, adulta. Soy papá. — Mebuki rio ante la mala broma de su marido, Sasuke intentaba contener una carcajada, pero Sakura pudo apreciar cómo se dibujaba una tímida sonrisa en el rostro de su novio. — No demoremos más "la charla"— Replico Kizashi. — Me veo obligado a explicar cómo se hace un bebé. —
— ¡Mamá!— Llamo Sakura algo apenada. Ahí estuvieron, escuchando atentamente cada palabra que recitaba Kizashi, explicando el "arduo" proceso para crear una vida.
—Siento como si debería tomar apunte de algo. — Susurro Sasuke al oído de su novia.
—No hagas caso. — Mascullo Sakura. Al terminar la tediosa y abrumadora charla, llego el momento de partir. Sasuke paso la prueba.
—Papá, vamos a salir. No me esperen despiertos. — Aviso Sakura mientras tomaba una cálida chamarra para cubrirse del gélido aire del exterior.
—Mejor tarde que embarazada. — Sasuke y Sakura se quedaron helados ante la última broma por parte de Kizashi, quien parecía morirse de la risa.
Sasuke sabía que tendría más momentos divertidos con la familia Haruno. Había olvidado lo que era la diversión, hacia tanto tiempo que no reía como lo había hecho durante toda la tarde.
Caminaban tomados de las manos por las foscas calles de Konoha, avituallando calor corporal uno al otro.
—Lamento el comportamiento de mis padres. — Mascullo Sakura algo apenada, encogiéndose de hombros.
—No tienes por que lamentarlo. — Acoto Sasuke, clavando sus irises negros sobre la silueta de Sakura. — Fue divertido. — Confeso. Giraron para quedar frente a frente y de esa manera atisbarse mejor.
Adoraban momentos como esos, donde ambos podían apreciar el silencio, admirar el cielo, degustar cada segundo a solas sin tener que llenar el silencio con charlas tontas, fue ahí cuando Sasuke se dio cuenta que por un minuto podía estar callado y disfrutar, sabiendo que había encontrado a la persona indicada.
—Pienso en ti todo el tiempo. — Reconoció. Era el momento de franquead. — Es una maldita molestia. — Vocifero ante una atónita Sakura. Sin titubearlo durante más segundos. Acaricio el terso rostro de la pelirrosa, primero sus mejillas, luego los labios, como si quisiese memorizarlo.
Acorto la distancia, rozando sus labios contra los suaves de ella. Debía admitir que al inicio era un poco incómodo, ya que sus dientes chocaban y ambos eran unos novatos en todo eso. Inclusive recurrió a Naruto y Hinata por un consejo, ellos tendrían experiencia en eso, sintiéndose un poco tonto al respecto, pero esta vez quería hacer las cosas bien.
Degusto cada milímetro sin apuros, se estaba haciendo a su manera. Pudo percatarse como Sakura rodeaba su cuello con ambos brazos, sus cálidas manos alborotaban su cabellera azabache. No podía quedarse tranquilo, necesitaba más. La apego más a su cuerpo, tomándola firmemente por la cintura, alzando un poco la chamarra y blusa, percibiendo la suave piel de la pelirrosa. La cintura de esta era bastante estrecha.
Sakura gimoteo, por un momento se dejó llevar por sus instintos, no le parecía nada extraño, al contrario. Discernía que tanto ella como Sasuke pedirían más, así que, decidió cortar el romántico y pasional momento.
—Lo lamento. — Susurro algo avergonzada, al mismo tiempo que colocaba uno de los mechones rosas detrás de su oreja, mordía su labio inferior y desviaba la mirada. Realmente le volvía loco todas esas expresiones de la ojiverde.
—Está bien. — Pronuncio de forma apacible. — Aquel había sido un día maravilloso. Todo lo que acontecía en su vida, era perfecto. Abrazo a Sakura con todas sus fuerzas, acariciando las sedosas hebras rosadas.
—Te quiero. — Mascullo Sakura.
—Y yo a ti. — Vocifero Sasuke, perdiéndose en esa hermosa mirada.
Continuara.
¡Capitulo 8 a la orden! Lamento si son demasiado cortos, la verdad es que nunca me ha gustado plasmar 5000 palabras divagando sin llegar a un punto fijo. ¡Espero haya sido de su agrado!
Ahora Sasuke y Sakura están juntos ¿Qué pasara con ellos? ¿Habrá una boda próximamente? ¿Llegara pronto nuestra querida Sarada?
¡Como siempre, gracias por su apoyo!
Chomii, Setsuna. Gracias por leer y comentar el capítulo anterior, no saben la alegría que me causa obtener tan buenos comentarios, ¡gracias! Ojala este capítulo cumpliera con sus expectativas.
¡Hinasakura! ¡Owww! Se lo que se siente esperar por un capítulo de ff por eso no me gusta tardar tanto en actualizar (Porque he tenido mucho tiempo libre también) Si, creo que Sasuke no es un tempano de hielo siempre con Sakura tampoco digo que sea empalagoso, pero tienen su forma de demostrarse amor. Gracias a ti por leer y comentar.
Caami jajaja creo que en algún punto yo quería golpearme en la cara, me tomo un momento de cursilería cx jajaja gracias por leer y comentar.
Mary—animeangel, si, lo cierto es que me parecieron perfectas para agregarlas (Ojo; No es un songfic) Sino que hay ciertas canciones que me hacer recordar ciertas situaciones que se adecuan a la historia c: gracias por comentar.
Sin más. Este es el último capítulo del año.
Debo agradecerles por tomar parte de su tiempo para leer y de vez en cuando comentar. A todos los que le dieron una oportunidad a esta historia ¡Mil gracias! No pensé que mi historia tendría esta magnitud 39 fav/ 46 follow. Espero que poco a poco se incrementen estos números, gracias a cada uno de ustedes.
Terminamos un año más y como toda historia, tuvo cosas buenas y malas. Cerramos ciclos y comenzamos nuevas etapas, nos desprendimos de muchas cosas, tanto materiales como personales, pero eso no le resta lo bueno que fue, porque no hay que verle el lado negativo a la vida de verdad es ¡maravillosa! Agradezcamos por lo que tenemos, luchemos por lo que queremos, que los sueños se cumplen a medida que nosotros lo propongamos.
Solo me queda desearles un feliz año nuevo, enviarles un fuerte abrazo con todo el cariño de mi corazón, al igual debo desearles mucho éxito en sus próximos proyectos ¡Y todas las buenas vibras para lo que se propongan!
Los quiero mucho, les mando un fuerte abrazo y un enorme beso.
Cuídense, bye ñ.ñ/
