Disclamer: Vocaloid no me pertenece, es propiedad de Cripton media. La trama original es propiedad de Mothy
CAPÍTULO IV
MALDAD
LEN POV
Ahora nos dirigíamos al puerto, íbamos a todo galope. Rin iba sobre josefine su yegua, mientras que yo iba en scarlett.
Ambos disfrutábamos tal momento, era algo relajante sentir el viento de con olor a mar acariciar mi rostro; Ahora estaba seguro de cuál era mi deseo, el deseo que mas anhelaba mi corazón era…
—¡ Len mira el océano, es tan hermoso!
—Así es princesa, es una hermosa vista y más hermosa con un atardecer como este.
Ambos bajamos de los caballos dejándolos amarrados a un poste que se encontraba a unos metros de la costa
Caminamos hasta la orilla del mar. Comenzamos una plática amena acerca de cómo nos había ido en el día, a Rin le parecía aburrido todo lo que tenía que estudiar para llegar a ser reina, al parecer no le interesaba nada ese tipo de cosas, mientras que yo le contaba de cómo había pasado el día en el mercado buscando los ingredientes para su merienda y otras cosas necesarias en el castillo.
Paseamos un rato, hasta que le pedí que me esperara en la orilla mientras que yo me internaba un poco en el agua, deja de caminar cuando el agua llegaba hasta mis rodillas. Del bolso de mi pantalón saque una pequeña botella que tenia adentro un pedazo de papel, con cuidado puse la botella sobre la superficie del agua, me quede viendo como se alejaba junto con las olas del mar hasta perderse en el horizonte.
Cuando me di la vuelta vi a Rin sentada en la arena, me estaba observando, tenía una mirada llena de curiosidad. Al ver que me dirigía a su encuentro se paro sacudiéndose la arena del vestido.
—Listo, ya podemos irnos —dije mientras extendía mi mano hacia ella, ella poso su delicada mano sobre la mía
Caminamos hasta los caballos, donde la ayude a subir a su yegua, ya era un poco tarde así que no podíamos andar como si nada en el pueblo. No sería bien visto que una princesa estuviera a altas horas de la noche por las calles y mucho menos con un sirviente.
Tardamos alrededor de 20 minutos en cruzar la ciudad y llegar al palacio donde Rin era esperada por la mayoría de los criados del palacio
—¿ Princesa donde se había metido? —pregunto Nanami la institutriz de Rin
—Solo fui a dar un paseo por la playa —contesto Rin algo molesta
—Pero señorita como se le ocurre regresar a esta hora, una princesa no debería actuar de esta manera —dijo la señora algo molesta, de pronto poso su mirada en mi
—¿ Y usted joven, por que acompañaba a la señorita? —pregunto con un tono de superioridad
—E-esto… —rayos, no sabía cómo contestar aquella pregunta. No podía decir que fuimos ahí porque yo se lo pedí, no podía haber tanta confianza entre la princesa y yo, un perfecto desconocido que acababa de llegar al pueblo apenas ayer, eso sería muy sospechoso
—Yo le pedí que me acompañe —dijo Rin
—Pero princesa como puede pedirle eso a un simple sirviente, ni siquiera sabe quién es, posiblemente le hubiera hecho algo malo
—¡ Imposible! él es alguien en quien confió mucho, él…
No era posible como podía decir eso, se supone que apenas nos conocemos, tendremos que dar muchas explicaciones ante tal afirmación, tenía que pensar en algo rápido.
—Él será mi sirviente personal
—¡¿ Qué? —grite algo desconcertado y al parecer no fui el único, ya que además de mi voz pude oír la voz de Nanami
—¿ Pero princesa como puede decir eso?
—Ya lo he decidido el será mi sirviente personal así que solo acata mis órdenes y punto —al terminar de decir esto se dio media vuelta y fue directo a sus aposentos
Poco a poco los demás se alejaron de ahí, solo quedamos Nanami y yo
—Muy bien, si lo ordena la señorita así será, pero te mantendré vigilado, descubriré qué relación hay entre la princesa y tú —las últimas palabras fueron pronunciadas en tono amenazante
¡Genial! no llevaba aquí ni dos días y ya estaba bajo amenaza
Al día siguiente fui trasladado a una habitación más grande, al parecer como ahora era el sirviente personal de la princesa me darían mas privilegios y obligaciones. Vaya manera de pasar desapercibido
La habitación era hermosa, con cortinas grandes y rojas, una cama bastante grande como para que quepan tres personas y un pequeño baño en el, finos muebles de caoba, además de adornos bastante costosos, era como volver a ser parte de la nobleza. Encima de la cama se encontraba un uniforme, aunque más bien parecía un traje de gala, mientras que en la mesita que se encontraba en medio de la habitación había un florero adornado con un ramo de rosas amarillas y junto a él una nota
"Espero que sean de tu agrado, te espero en la biblioteca a medio día" Rin
RIN POV
Rápidamente tome el desayuno, al terminar Salí corriendo a la biblioteca donde comencé a hacer mis deberes. Era algo que odiaba, pero mientras más rápido los terminara, tendría todo mi día junto a Len.
Tarde una hora y media pero los acabe todos, ahora solo tendría que esperar a Len, no podía esperar para verlo, pero un ruido me saco de mis pensamientos, se trataba de la puerta
Al girar la cabeza me encontré con una figura conocida, se trataba de él, Salí corriendo hasta llegar a sus brazos
—¡ Len! —grite con un tono infantil mientras lo abrazaba, a lo cual el me respondió al rodear mi cintura con sus brazos
—Buenos días princesa —me dijo mientras me separaba de él
—Buenos días
Traía puesto el uniforme que le di, bueno no era un uniforme, era un traje que compre para él. Consistía en un pantalón y saco negro, una camisa blanca con manga larga y un lazo amarillo adornando el cuello de la camisa. Note que había una rosa amarilla en el saco, tal vez era una del ramo de rosas que deje en su cuarto antes de que él llegara, solo de pensar que era una de ellas me hacía muy feliz.
—Veo que te quedo bien el traje
—Gracias por el presente princesa
—No hay porque, mi sirviente personal tiene que verse presentable —dije en tono arrogante
Después de decir esto un silencio invadió la habitación, ambos no sabíamos que decir lo cual fue muy incomodo, hasta que…
—Por qué… ¿por qué la princesa me eligió para este cargo?
Sin dudar dije
—Porque eres alguien especial para mí. Porque si estuviera sufriendo o si fuera herida por alguien, tú me salvarías, ¿verdad?
Solo se limito a mirarme con una expresión de sorpresa, el silencio volvió, después de meditar un poco y escoger las palabras indicadas me contesto:
—Es verdad, no dejare que nadie te haga daño, sé que no soy suficientemente bueno para ser el caballero de la princesa, pero estoy dispuesto a dar todo de mi para lograr serlo.
Me quede sorprendida ante tales palabras, el Len de hace siete años era un niño tímido y algo débil de carácter. Ahora verlo aquí, diciendo aquellas palabras era algo que no esperaba.
—Len tú ya eres mi caballero, siempre lo has sido y siempre los serás —ante tal afirmación se quedo perplejo, no sabía que decir al igual que yo, pero pudo dedicarme una de sus sonrisas que hacía que mi corazón se ablandara
—¡ Señorita! —Esa era la voz que menos quería oír en este momento, se trataba de Nanami mi institutriz. Estaba segura que me haría ir con ella a la audiencia que tenía hoy con el pueblo. De la nada Len tomo mi mano y me arrastro hasta la puerta
—Vamos a jugar a las escondidas —dijo con una sonrisa juguetona
Salimos corriendo de la habitación, en dirección contraria de donde se escuchaba la voz de Nanami, llegamos al jardín donde nos escondimos en la copa de un gran roble, hasta que mis mucamas Luka y Ritsu nos hallaron. Fuimos llevados directamente con Nanami quien estaba furiosa
—¡ Señorita Rin donde se había metido!, acaso no sabe que hay personas que la están esperando
—¡ Sí, lo sé! —grite, odio que me griten, para eso yo también grito
—Y usted joven, ¿no sabe que su deber es ver que la princesa llegue a tiempo? —pregunto dirigiéndose a Len
—Él me recordó que tenía la audiencia, pero yo no le hice caso, yo lo arrastre conmigo para que no dijera nada —dije en su defensa. Nanami dudo por un momento, aunque parecía no estar convencida de mis palabras finalizo la discusión
—Está bien, hay que darnos prisa, que sus súbditos la esperan
Al entrar al salón me encontré con una larga fila de personas que esperaban mi llegada, me senté en el trono como siempre y me dispuse a escuchar las peticiones de los presentes. Nanami se quedo a un lado mío, mientras que Len esperaba a lado de la gran puerta.
—Muy bien comencemos
El primero en pasar fue un campesino que pedía más tierras para poder cultivar guanábanas que eran su única fuente de ingreso para mantener a su familia
—¿¡ Que! ¿Cómo osas pedir más tierras de las que ya tienes?
—Pero princesa, el suelo de mis tierras ya no puede dar más, está bastante desgastado
—No te daré más tierras
—¿ Pero como mantendré a mi familia', es mi única fuente de ingreso
—No me importa si tienen que vivir en la calle, no te daré ni un metro más
—Pero princesa… —replico, causando que me enojara más
—Sacadlo de aquí antes de que lo envié al calabozo
El campesino se fue casi corriendo por el miedo de pasar una noche en el calabozo.
La siguiente fue una ancianita que pedía que su nieto no fuera enlistado para enviarlo a la guerra
—¿ Qué?
—Princesa se lo ruego, mi nieto es lo único que me queda
—Eso no me interesa, ustedes los plebeyos solo sirven para servir a su princesa
—Pero princesa yo…
—Usted y todos aquí presentes solo sirven para obedecerme. No tiene derecho a quejarse por el fallo que les doy, entendéis.
—Ahora ya lárguese de aquí —mientras decía esto le tiraba en la cara un pergamino que tenía en mis piernas, la anciana cayo sentada, tenia lagrimas en los ojos
De pronto una persona se acerco a ella ayudándola a pararse, se trataba de Len que me miraba de una forma que nunca antes había visto, se trataba de una mezcla entre sorpresa y tristeza. Al ver sus ojos no pude evitar sentir algo de remordimiento, pero no tanto para arrepentirme por lo que había hecho.
Solo me limite a observar como la llevaba hasta la puerta y la ayudaba a salir, volviendo luego a su lugar, pero esta vez con la mirada hacia abajo
El siguiente fue un joven guardia que trabajaba en el palacio, su petición fue la más tonta que había oído, se trataba de eliminar los impuestos o al menos quitar el decreto que había impuesto hace unos días el cual decía "Todos los que no puedan pagar los impuestos serian despojados de todos sus bienes materiales"
—¿ Cómo te atreves a pedir algo así? —pregunte altivamente
—Sé que es algo complicado, pero eso ayudaría a las perso…
—No me importa si ayuda o perjudica a los demás —Exclame en tono frio
—Pero eso causa que muchas familias se vayan del pueblo
—Si se van es porque no merecen vivir en estas tierras, no son un buen material para ser mis súbditos, más bien no merecen vivir.
—¿ Cómo puede ser tan insensible? usted no puede decir eso, se supone que es la princesa de este reino, debería preocuparse por su pueblo—dijo sin medir sus palabras, cosa que me enfureció—, pero ¡es tan egoísta que solo piensa en sí misma y nada más!
—Tú insignificante insecto, como puedes gritarle a tu princesa de esa forma —dije mirándolo fríamente
—Yo solo digo la verdad, usted no merece ser quien gobierne a este país ni ningún otro
—¡ Grrrr!, ¡guardias! llevad a esta persona al calabozo, matadlo de hambre ya decidiré que hacer con el después.
—¡ Usted es la hija del mal! —fueron sus últimas palabras antes de que lo sacaran del gran salón
Esto se estaba volviendo un dolor de cabeza, después de lo sucedido pasaron unas diez personas más, todas terminaron del mismo modo, ninguna quedo satisfecha, todos pedían cosas tontas (respecto a la perspectiva de Rin)
Decidí acabar con esto de una vez por todas, me pare y me dirigí a mi lado izquierdo donde se encontraba una cuerda dorada, que jale apenas llegue a un lado de ella, al jalarla cayeron unas cuantas monedas de oro, lo que provoco que las personas fueran a buscar algunas de ellas, ante esto Salí del salón, para ya no seguir escuchando tonterías, atrás de mi salió Nanami
Realmente todos eran iguales, lo único que les interesaba era mi posición y mis posesiones materiales, no mí persona…
—Señorita aun hay personas que…
—Me niego a seguir con la audiencia, decidles que ya se pueden ir, no escuchare a nadie más
—Pero…
—¡ Pero nada! ve y diles lo que acabo de decirte
—Si señorita —contesto con voz molesta pero obedeció ante mi orden
Me quede sola en el pasillo, no tenía ganas de escuchar sus sermones así que me dirigí al balcón que se encontraba en el piso siguiente. Al salir pude sentir el aire tocando mis mejillas se sentí tan bien, me sentí libre sin preocupaciones, me deje llevar por aquella brisa tan fresca, ya me sentía un poco más relajada, observe como los arboles se movían al compas del viento, cuando de pronto divise una figura entre ellos, trate de reconocer aquella silueta pero como ya estaba oscureciendo no lo pude notar bien hasta que salió de ellos, se trataba de Len.
Salió corriendo de entre los arboles hacia las afueras del palacio, pareciera que iba con prisa y con sigilo para que nadie lo viera. Observe como se iba corriendo y se perdía entre los árboles y casas que había cerca del palacio
—¿ A dónde se dirige? —me pregunte a mí misma.
Decidí seguirlo pero antes de poder salir de palacio me encontré con Luka y Ritsu
—¡ Nanami hemos encontrado a la señorita Rin! —gritaron al unisonó antes de que pudiera detenerlas. Al oír los pasos de alguien acercándose salí corriendo lo más rápido que pude
—¡ Señorita Rin espérenos! —gritaron ambas a la vez, mientras trataban de alcanzarme
Después de un rato de ser perseguida por ellas, caí rendida en el césped. Ya era de noche y estaba muy cansada, por suerte las perdí antes de llegar a la fuente que se encontraba en el patio trasero.
Ahí me quede acostada por unos cuantos minutos, hasta que alguien se acerco a mí, no pude ver su cara muy bien por tanta obscuridad, solo sentí como me alzaba del piso y me llevaba consigo de vuelta al castillo, estaba muy agotada así que no puse resistencia, poco a poco comencé a cerrar los ojos todo se volvía borroso, pero antes de quedar profundamente dormida pude escuchar una voz que me decía
—Dulces sueños…princesa
LEN POV
Al volver al castillo, todo se había vuelto un caos, la mayoría de las personas buscaban a la princesa, las últimas que la vieron fueron sus mucamas Luka y Ritsu
—Ella salió corriendo al vernos —decían ambas al mismo tiempo
—Len ¿Dónde estabas? —grito Nanami furiosa
—Esto… salí a comprar algunas cosas que me pidió Ai —mentí
—Está bien —contesto algo molesta, estaba seguro de que solo buscaba algo para regañarme
—Ayúdanos a buscar a la señorita, desapareció hace una hora y nadie sabe dónde está. La hemos buscado por todo el palacio y toda la ciudad, pero no hay rastro de ella
—Si señorita Nanami —conteste
Me dirigí al jardín delantero pero no encontré rastro de ella, busque entre los rosales y los arboles. Aún siendo una señorita de la nobleza podía subirse a los arboles, a Rin no le importaba mucho lo que pensaran de ella, siempre tuvo un carácter fuerte aun cuando éramos niños.
Camine hasta llegar a la entrada del jardín trasero donde normalmente se encontraban más flores, arboles y algunas plantas de ornamento. Seguí buscándola, pero aun no la encontraba
"¿Donde se habrá metido?" Pensaba mientras que avanzaba unos cuantos metros más, hasta que divise un bulto más adelante, me acerque con cuidado, ya que había pasado por mi cabeza que se trataba de algún animal, pero conforme me fui acercando pude notar que se trataba de una persona
¡Vaya sorpresa! se trataba de Rin, estaba acostada sobre el césped, pareciera que está cansada, pensé que al verme se levantaría, pero fue todo lo contrario aun seguía en el piso. Moví la cabeza en señal de desaprobación, la alce entre mis brazos, ella no se movió, tampoco dijo nada, me dirigí al palacio donde de seguro aun la seguían buscando, pude notar cómo iba cerrando los ojos al parecer está cansada para quejarse y hablar
—Dulces sueños…princesa —fue lo último que le dije antes de que Nanami y los otros se acercaran a ver como estaba
—¿ Donde la encontraste? —me pregunto Nanami algo aliviada
—Estaba en el jardín de atrás, casi antes de llegar hasta el muro que protege al palacio, si me permite la llevare a su alcoba, al parecer está un poco cansada.
Nanami solo asintió
Fui directamente a su habitación, la cual era muy espaciosa.
Suavemente la deposite en su cama y la arrope con las sabanas, al darme la vuelta para marcharme pude sentir que algo jalaba de mi manga, se trataba de la mano de Rin, aunque estaba durmiendo se había aferrado a mí, suavemente retire su mano de mi manga, y Salí de la habitación con cuidado de no hacer ruido.
Al día siguiente todos actuaron como siempre, incluyendo a Nanami que no reprocho lo sucedido la noche anterior, fue algo extraño, ya que normalmente se molesta por todo.
Afortunadamente me pude escapar por la tarde para poder ir a la playa, pero al regresar, me encontré frente a un gran problema
Rin me preguntaba donde había ido, no quería decirle ya que pensaría que era algo absurdo
—Anda Len, ¿por qué no puedes decirme?
—Porque es un se-cre-to —dije mientras le dedicaba una pequeña sonrisa, a lo cual ella se limito a hacer pucheros—; ¡Oh, vamos! no seas tan infantil —dije riéndome, pero creo que no debí hablar ya que al terminar de decir esto recibí un fuerte golpe en la cabeza
—¿ Por qué hiciste eso? –pregunte con lagrimas en los ojos por el dolor
—Porque me llamaste infantil —dijo mientras sacaba la lengua
Ambos nos miramos por un momento, para luego reírnos al unisonó, era agradable oírla reír de esa forma.
—Muy bien ya es tarde tienes que ir a dormir
—Oh~ vamos un rato más —pidió con ojos de cachorro a medio morir
—No caeré en eso —dije mientras la agarraba de la mano y la arrastraba a su alcoba.
RIN POV
Siempre me pregunte a donde iba Len todas las tardes, desde que llego siempre se escapaba y después aparecía como si nada, siempre le preguntaba a donde había ido, pero el siempre me contestaba
—Es un se-cre-to —mientras me dedicaba una pequeña sonrisa
Solo esperaba que alguna vez tuviera la suficiente confianza para que me lo dijera, mientras mi mente vagaba con este pensamiento pude oír la voz de Len que me decía:
—Princesa aquí le traigo algunas cartas que han llegado para usted
—Sí, ahora las veo —conteste algo distante, al parecer él lo noto, ya que se acerco a mí y se me quedo viendo con una mirada de curiosidad, luego revolvió mi cabello con cariño
—Oye, no soy un perro —dije con un tono infantil de enfado
—Lo sé, solo quería ver tu expresión de niña pequeña —dijo riéndose a lo cual yo le di un golpe en la barbilla lo que provoco que saliera volando —. Debería dejar de decir ese tipo de cosas –habló desde el suelo con una cara de arrepentimiento
—Si, deberías —conteste con una sonrisa
Me acerque a la mesita donde había depositado las cartas de las que me estaba hablando, una por una las fui revisando. La mayoría eran de parte de personas de la alta sociedad que mandaban sus saludos para ocultar el verdadero motivo por el cual me escribían, los cuales eran tener un mejor puesto en la corte o más privilegios, solo eran personas a las que les interesaba tener más poder.
Al llegar a la última carta, pude notar que esta era de un color verde turquesa, cuyas letras eran doradas, tenía un olor a tulipanes, al abrirla me di cuenta que se trataba de una invitación la cual decía:
...
"Esta cordialmente invitada a la fiesta de mayoría de edad que se celebrara a nombre de la señorita Miku Hatsune futura heredera del reino verde
La fiesta tendrá lugar el día 4 de mayo a las 6:00 pm en el palacio del reino verde
Con un cordial saludo se despide la familia Hatsune quienes esperan contar con su asistencia el día del evento"
...
Al terminar de leer estas líneas me quede pensando si asistir a aquel evento o no, cuando fui interrumpida por Len
—Princesa si me deja dar mi opinión, creo que sería una excelente oportunidad para que se relaje y despeje su mente
Me quede pensando por un momento
—Está bien iré a aquella fiesta, pero tu vendrás conmigo —conteste con una sonrisa en mis labios
—Pero princesa, es un viaje solo para usted
—Si lo sé, pero mi sirviente personal siempre debe estar conmigo ¿no es así?
—Sí —contesto con una gran sonrisa.
Continuara…
¿Un review?
