Capítulo 12:

El resto de mi vida.

Los días pasaron rápidamente, en el momento que menos lo pensaron ya había pasado más de un mes desde su matrimonio y aun no caían en cuenta el simple pero maravilloso hecho de ser marido y mujer.

El matrimonio implicaba muchas cosas, entre ellas el cambio. Si este no era manejado con la prudencia y madurez necesaria podría resultar más complicado de lo que se pensaba en un principio.

Aquello era conocer a la pareja íntimamente, algo que antes no existía. Se convivía con una persona veinticuatro horas, siete días a la semana, viviendo bajo un mismo techo, por obvias razones aprendían más de la cuenta. También conllevaba a afrontar situaciones inesperadas, como la de ese momento.

Durante el viaje, Kakashi contacto a Sasuke, disculpándose plenamente por causar tan abrupta interrupción, excusándose con un trabajo que requería inmediata atención, Sasuke, era el indicado para aquel trabajo. A falta de dinero para llevar una vida sustentable, el azabache no pudo negarse ante tal tentativa, deteniéndose en uno de sus tantos destinos.

Para no dejar a la pelirrosa atravesar una serie de conflictos, obtuvo una pequeña casa donde ella podría disfrutar de todas las comodidades del lugar. La aldea se ubicaba bajo las montañas nevadas del país de Hierro. Este país contaba con bajas temperaturas, por lo cual, la nieve cubría con un fino manto todo el panorama.

La pareja disfrutaba de la última noche a solas, al menos durante tres días, el tiempo de duración de aquella atenuante misión del azabache. Sasuke acariciaba la espalda desnuda de la pelirrosa, ella, poseía una piel suave sin imperfecciones. Sakura solamente se dejaba llevar por las tiernas caricias de su esposo, absorta en sus pensamientos.

¿Quieres saber que tan fuerte es tu matrimonio? Suma una recensión, resta un empleo y manda a tu marido lejos durante algunos días. Es sorpresivamente efectivo.

—Sasuke-kun. — Vocifero Sakura en un susurro apenas audible para el aludido. — Prométeme que nunca seremos como esas parejas…Las esposas que tratan a sus maridos como monos bailarines, perfectamente entrenados para obedecer. — Alzo la mirada en busca de la ónix del pelinegro, una búsqueda fructífera.

—Esposos que tratan a sus mujeres como una autoridad mayor a la que hay que burlar y esquivar. — Deposito un beso tierno en su frente, la cual, estaba decorada con el sello Byakugo, demostrando ser la tercera persona en poseerlo, advirtiendo a la clase de semejante que enfrentarían.

— ¿Tres días?— Cuando formulo la pregunta su voz sonaba quebradiza como un cristal y amenazaba con romperse, dejando al descubierto miles de sentimientos, sensaciones. Ella no quería alejarse del azabache, sintiéndose un poco egoísta al respecto ¿Qué haría mientras el arriesgaba su vida? No quería quedarse sentada, con los brazos cruzados, esperando como un cuerpo inerte por la llegada del azabache, de verdad no disponía a dejarlo marchar una vez más.

—Hn. — Dijo de soslayo, una respuesta clara u concisa. — Kakashi promete no volver a molestarnos lo que reste del viaje. — Clavo los irises negros sobre el techo, una superficie de madera, perfectamente tallada.

—Promete que regresaras pronto. — Sasuke desconocía si por la forma en que lo recito se trataba de una súplica, orden o una mezcla de ambas. — No quiero quedarme sola en un lugar desconocido. — Admitió. En momentos así, extrañaba Konoha, una pizca de nostalgia logro cambiar su humor por completo. El matrimonio también representaba perdida, sacrificio, en los términos de dejar una vida atrás, para comenzar una nueva, una faceta de soltera, como hija de familia, terminaba. De inmediato noto el hecho de ser una adulta y que como tal, poseía responsabilidades mayores. Era normal sentir eso, atravesaba un proceso de adaptación como cualquier ser vivo en el planeta, y creía que eventualmente desaparecería, encontrando el equilibrio y alcanzando la tranquilidad.

—En cuanto termine la misión, estaré de vuelta, a tu lado. — Las palabras parecieron calmar la inquietud que divagaba sin penas en su interior.

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Al despertar lo primero que percibió fue la ausencia de Sasuke. Palpo lentamente el lado de la cama donde minutos antes yacía recostado. Llevo las rodillas a la altura de su pecho, aprisionándolas con ambas brazos y recargando el mentón sobre ellas, exhalando lentamente y preguntándose ¿Cómo sobreviviría tres días en un lugar desconocido? Realmente admiraba a Sasuke, el afronta esas problemáticas siempre al entrar en la faceta de "viajero errante".

No solo extrañaba a su marido. Extrañaba cruelmente al rubio escandaloso, a Hinata la tímida, las continuas peleas con Ino y las admirables reconciliaciones. Necesitaba mantener una charla con su maestra, contarle las maravillas que día a día presenciaba y lo feliz que era al estar con Sasuke-kun.

Se levantó de la cama, aun con pereza. Camino hacia la cocina, encontrándose con la enorme sorpresa de una alacena vacía y un refrigerador de la misma forma. Sin más alternativa, tomo su abrigo, sería bueno tomar aire fresco y conocer los alrededores.

El gélido aire chocaba contra su rostro, aquel clima le calaba hasta los huesos, por suerte solo realizaría una visita rápida para abastecerse de los alimentos necesarios para subsistir tres días. Compro lo necesario para preparar comidas sencillas, recetas que afortunadamente sabía de memoria.

De repente, cierta mezcla logro atraer su atención por completo, una receta picante. Ella odiaba la comida de ese tipo, pero por alguna extraña razón poseía unas inmensas ganas de comer alimentos de tal rama. No dudo en comprar una salsa llamada "Momiji Oroshi" el complemento perfecto para un plato de sushi.

Cuando llego a casa no dudo más y devoro por completo el sushi preparado, añadiéndole considerables cantidades de Momiji Oroshi. Al finalizar la comida quedo más que satisfecha, logro ponerse de pie, iría a recostarse un rato, desde la mañana la sensación de mareos y nauseas no dejaba de asecharla.

El estómago se le revolvió, provocando que la pelirrosa saliera corriendo al baño, devolviendo la deliciosa comida que minutos antes ingirió. Las horcajadas eran audibles en toda la casa, intento reparar la respiración agitada, su pecho se alzaba lentamente, tenía los ojos llorosos y desagradable precepción. Tallo los dientes hasta no dejar rastro del asqueroso sabor. Emprendió paso hacia su habitación, dejando recaer todo el peso contra el colchón. El aburrimiento logro asecharla una vez más, así que, tomo la laptop que llevaba consigo, esperando que Ino respondiera a su desesperado mensaje o en ese caso, video llamada.

— ¡Frentona!— Exclamo entusiasmada. — Comenzaba a preguntarme por ti y a deducir que Sasuke hace un gran trabajo para alejarte de la civilización. — Soltó una carcajada ante la broma, Sakura le respondió de la misma manera.

—Tengo un gran esposo. — Dijo orgullosa. — ¿Acaso Sai no cumple con los deberes maritales?— Pregunto la pelirrosa, mofándose de su amigo y compañero, quien parecía ser más frio que un tempano de hielo.

—Puedo reconocer que Sai cumple todos los días. — Agrego Ino, cortando por completo las carcajadas y percatándose de cierto malestar en la pelirrosa. — ¿Cómo te trata la vida de casada?— Había tanto que contar que el tiempo no sería necesario para relatar lo ocurrido. — Espero que bien ¿Dónde está Sasuke-kun?—

—Sí, sí, me va de maravilla. Aun intento procesar el hecho de despertar, verlo a mi lado y contener los gritos de emoción. — Confeso Sakura, jugueteando con sus dedos mientras hablaba. — Salió a una misión. — Dijo con cierta tristeza.

—Es Uchiha Sasuke, aún sigue causando ciertas sensaciones de fingir en las chicas. — Espeto la rubia. — ¿Y dónde estás ahora?— Era evidente que aún se preocupaba por Sakura, mantenían una relación estrecha, casi como hermanas. ´

—En el país de hierro, pasare aquí al menos una semana, mientras Sasuke regresa. — Sonrió levemente, alejando cualquier preocupación en torno a ella. — ¿Cómo van las cosas en Konoha?— Demandaba noticias sobre su hogar, las mejores cosas pasaban durante su ausencia, así que esperaba enterarse de las buenas nuevas. —

—Si te refieres a las misiones, no hay mucho movimiento. Pero parece que Temari y Shikamaru tendrán una vida atareada. — Ino sonreía ampliamente ante la cara confundida de Sakura.

—Explícate, Cerda. — Apero Sakura para ponerse al día en las situaciones que asechan Konoha.

—Resulta que Temari está embarazada, lo que automáticamente convierte a Shikamaru en un futuro padre. — Sakura sonrió desganada y comenzó a preguntarse ¿Cuándo le otorgaría una dicha de tal magnitud al azabache? El simple hecho de solo pensarlo le puso la piel de gallina. — ¿Sakura?— Pregunto Ino en un tiento de corroborar que aún seguía con ella.

—Lo siento. — Disculpo Sakura, emulando una sonrisa fingida. — Mis más sinceras felicitaciones para ambos. — En el transcurso de la noche no pudo cerrar los ojos, la intranquilidad era tanta que ni siquiera podía estar recostada en la cama, había tanto por procesar, como la soledad en la que fue sido abandonada. Inmediatamente imagino llevar una vida en su vientre, sería una dicha, una dadiva divina. Experimentar tal proceso, comenzado un idilio de amor.

Y como si de una invocación se tratase, reconoció los síntomas; Mareos y nauseas matutinas. Repudiaba la comida picante, pero aquella tarde degusto el mejor de los platillos con dichas características.

En su mente formulo la cuenta mensual. Acertó con los síntomas y sin más preámbulos, también lo hizo con el calendario, si mal no estaba, llevaba como mínimo una semana de retraso. Por un segundo pensó que todo se trataría de algo sugestivo si a no hubiera rememorado las últimas dos ocasiones donde el deseo pasional cegó por completo sus pensamientos y dejaron de lado la protección.

— ¿Embarazada?— Acaricio el vientre con suma dulzura, aunque debía admitir que aquello causaba mucho temor en ella ¿Hacia dónde partirían las cosas? Tanto ella como Sasuke atravesaban una difícil recesión. Era demasiado rápido para comenzar una familia y ella no estaba preparada tanto física como mentalmente.

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El lapso de tres días llego a su fin, las horas pasaban lentamente. Era una mala idea pasar todo el día encerrada como una princesa, su mente se encargaba de proyectarle diversos acontecimientos y generarse preguntas sin respuesta.

Escucho el sonido de la puerta. Asomo su rostro desde la habitación, encontrándose con una grata sorpresa. Ahí estaba Sasuke, lucia cansado pero le alegraba verlo llegar sin problemas y sin daño alguno.

—Estoy en casa. — Mascullo con voz fuerte al mismo tiempo que dejaba escapar un largo suspiro y colocaba su katana a lado de la puerta.

—Bienvenido, Sasuke-kun. — Respondió la pelirrosa con evidente nerviosismo, Si de ocultarle información al aludido se trataba, Sakura fallaba. — ¿Cómo te fue?— Emprendió un paso grácil hacia la cocina, dispuesta a preparar la comida para el azabache.

—Hn. — Dijo Sasuke, vacilante por las acciones de Sakura. — Bien. — Dijo a secas. — He enviado el informe a Kakashi. — Aviso mientras tomaba asiento y deleitaba la pupila con el cuerpo curvilíneo de su esposa. — ¿Cómo has estado tú?— Mientras vagaba en la lucha por hacer el bien, no dejaba de preguntarse como estaría Sakura, estar lejos de ella había sido una de las peores torturas aplicadas en la vida, sentía alivio al llegar a casa.

—Un poco solitaria. — Respondió de soslayo, cuidado la comida preparada hasta el momento. — Conocí diversos lugares y algunas personas. — Sasuke no terminaba de procesar la información, había algo en Sakura que lo desconcertaba y no se rendiría hasta saber el motivo.

— ¿Sucede algo malo?— Pregunto apacible, mirándola meticulosamente. Sakura dio un respingo ante la pregunta, medito durante algunos segundos sobre si informarle sobre las sospechas de embarazo seria lo adecuado. — Sakura. — Hablo con tono demandante. La aludida camino hasta quedar postrada frente él. Inmediatamente alzo los fanales esmeraldas, mordisqueo su labio inferior y exhalo lentamente. — ¿Qué sucede?— Cuestiono Sasuke, alarmado.

—Yo…yo…Sasuke-kun, yo…. — Buscar las palabras correctas para dar tal noticia era más complicado que romperle un cuerno a Magulla. Ante el tortuoso silencio y la poca paciencia del azabache, Sakura tenía la mente en blanco.

—Sakura ¿Qué es lo que pasa?— El, empezaba a prepararse mentalmente, tal vez algún tipo intento propasarse de ella durante su ausencia, pero lo dudaba, Sakura era aprendiz de Tsunade, la misma que dejo a Jiraiya al borde de la muerte. — Sakura. — Llamo nuevamente, esta vez demandante.

—Creo que estoy embarazada. — Confeso de golpe, la presión era demasiada que ni siquiera ella podía soportarla. Alzo el rostro para apreciar la faz de Sasuke. Encontró un brillo en aquellos ojos ónices, detonantes de muchos sentimientos, después, esta se tornó seria e insegura. —

— ¿Por qué lo crees?— Pregunto, siendo fulminado con la mirada inmediatamente. —

—He tenido diversos síntomas y tomo apunta a que…es cierto. — Sakura se encogió de hombros, desviando la mirada hacia otro lado. — No estoy muy segura al respecto. Pero mi periodo se atrasó y si mal no recuerdo…—Un gran sonrojo añadió color a las mejillas blanquecinas de la pelirrosa. — Las últimas veces no hemos utilizado ningún tipo de protección y tú…—

—Sí, entiendo a la perfección el proceso para hacer bebés, Sakura. Tu padre nos otorgó una charla exhaustiva al respecto. — Interrumpió, incomodo. — ¿Has llamado a Tsunade-sama?— Sakura negó con la cabeza. — Lo mejor será realizar una prueba. — En su interior se encendió la llama de la esperanza, era demasiado rápido y no negaba que deseaba aprovechar más tiempo a la pelirrosa, al menos el tiempo a solas que tendrían respectivamente antes de la llegada del bebé.

Sakura tardo unos cuantos minutos en el baño, seguía al pie de las letras las instrucciones plasmadas en la caja, mientras un Sasuke impaciente, aguardaba en la habitación.

—Sacar la prueba de la caja sellada. — Leyó en un tono de voz audible para ella. — Listo. — Mascullo, sosteniendo firmemente la prueba. — Introducir la prueba en la orina durante cinco a diez segundos. — Siguió cada paso, como estaba dictaminado. Por último, salió del baño, encontrándose con Sasuke. Debían esperar por lo menos cinco eternos minutos.

Al pasar el tiempo, Sakura se puso de pie, indecisa, el miedo era tanto que no deseaba levantar la prueba, viro la mirada hacia el pelinegro, con un gesto de aprobación de su parte. Inhalo y exhalo, caminando lentamente hacia el baño.

Con manos temblorosas tomo la prueba, clavo los fanales esmeraldas sobre esta y examino el resultado. Insegura, tomo la caja para corroborar. El resultado era negativo.

Las ilusiones se derrumbaron como un imperio de cristal. Inhalo lo suficiente para encarar a Sasuke.

Al entrar en su campo de visión, el azabache se puso de pie, esperando una respuesta. Sakura no tuvo que decir palabra alguna, con solo verla a los ojos lo comprendió.

—Lo siento. — Se disculpó mientras lagrimas vagas resbalaban por sus mejillas como si de una res baladilla se tratase. — Lo siento, lo siento mucho Sasuke-kun. — Corrió a ocultarse entre sus brazos, lloraba como niña pequeña, sentía haber defraudado a Sasuke. Las cálidas manos del Uchiha acariciaban los mechones rosas de Sakura, coloco un dedo sobre el mentón, obligándola tiernamente a encararlo. Seco las lágrimas que emanaban los ojos esmeraldas de la pelirrosa y con una cálida caricia desaparecieron cualquier rastro de ellas. —

—Está bien, Sakura. — Mascullo. — No hay nada de malo en esto, aun podemos seguir intentando. — Escucharlo logro tranquilizarla. — Hasta cierto punto me tranquiliza, si el momento llega quiero estar preparado, no solo para otorgarte lo mejor a ti, también a nuestro hijo o hija. — Sonrió cálidamente, solo para ella. —

—Te he decepcionado. — Sentencio ella. — Sé que tu sueño es formar una familia…lo siento mucho. — De nueva cuenta rompió en llanto como niña pequeña a la que acababan de arrebatarle un dulce. —

—Por supuesto que no me has decepcionado, Sakura. Ya llegara, aun no es tiempo, pero ya llegara. — La apego a su cuerpo, proveyéndole calor y depositando un tierno beso sobre su frente. Cuando logro tranquilizarla, ambos se recostaron en la cama, abrazándose tiernamente.

—Lo siento. — Susurro, sollozando. — Veo a muchas personas comprando casas y teniendo muchos bebes…y tengo miedo de que lo nuestro jamás comience. — Sasuke estudio las palabras. Sakura se dejaba llevar por lo que acontecía en Konoha, todos estaban casados, Vivian felizmente, esperando a la nueva generación. Dejo escapar un suspiro y por inercia clavo la mirada sobre su ser.

—Sakura, nosotros ya tenemos una vida, ya inicio. No puedes seguir esperando. — Alcanzo los labios de la aludida en un sensible beso. El descendiente Uchiha llegaría pronto, mientras tanto, ellos continuarían con el viaje prometido. Abrazo fuertemente a Sakura. Ambos cayeron rendidos ante el sueño, mañana seria otro día.

Continuara

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¡Capitulo 12 a la orden! :3 recién salido del horno. Creo que a la mayoría les gusto el lemon y debo agradecerles por eso y mucho más, el constante apoyo que me brindan 3 son ¡Geniales! 3

Este capítulo es corto, lo tome como un pequeño descanso en la historia, antes de comenzar otra vez con lo ajetreado :D

Hubo una falsa alerta de Sarada :c ahora ¿Qué pasara con estos dos? :3 eso lo sabremos en el próximo capítulo.

Arya-80-U: ¡Lamento la tardanza! Jaja, hice lo mejor que pude :3 ¡Muchísimas gracias! No soy experta con este tipo de relatos, pero al ver que fue bien aceptado solo me queda agradecer. Lo sé, poco a poco se aprende e intente plasmar que ambos fueron aprendiendo durante el acto. Jajaja Sasuke en el fondo tiene su corazoncito :3 El lugar está inspirado en los cenotes mayas, me parecen lugares espectaculares y lo tome como un lindo destino para visitar aquí en el fic. Gracias por tu comentario y apoyo Arya, :D espero hayas disfrutado la continuación de esta historia. Un beso enorme y un fuerte abrazo.

aika ryusel: *-* ¡Muchas gracias! Te prometo que pronto tendré a Sarada en este fic, no va a quedar fuera. Te agradezco mucho por ello, al darle una oportunidad, muchísimas gracias a ti por leer y dejar un review, son mi motor para seguir adelante :D ¡Un fuerte abrazo!

Gea Euridice 'Gothic Girl: ¡Muchísimas gracias Gea, por leer y comentar! Espero que este también haya sido de tu agrado :3

DaanaF: ¡Lo sé! Es un aspecto muuuuuy romántico, al menos eso creo yo, viajar por el mundo, admirando los paisajes, conociendo…todo eso sería perfecto 3 Son Sasuke y Sakura, debía hacer de su luna de miel algo EPICO jajaja :3 Me causa gran alegría saber que el capítulo fue de tu agrado, espero que este no esté muy errado al respecto ¡Un fuerte abrazo Daana!

Nekatniss: ¡Muchísimas gracias! Estamos en la misma situación, quedo una brecha entre el 699 hasta el 700, me decidí mucho sobre publicar el fic, temía que pasara inadvertido pero no fue así y eso me motivo a seguir. Muchas gracias por cada halago, intento apegarme a las personalidades de ambos y no cambiar nada al respecto. Si, si, lamento la tardanza tampoco es que quiera entregarles algo al ahí se va :3 lo mejor que puedo hacer es otorgarles un lindo capitulo. Muchísimas gracias por leer y comentar ¡un fuerte abrazo! Seria genial tener más comentarios tuyos por aquí :3

ziotzae: ¡Hola! ¡Ohhhhh mil gracias! Bueno espero que continúes al pendiente de esta historia :3 Owww gracias, como ya lo he dicho, la personalidad es lo que hace único a un personaje y puede tener ligeros cambios pero no tan abruptos como algunos fics que he leído. Nunca vi a un Sasuke arrogante con Sakura, al contrario, creo que con Sakura era distinto :D Sí, siempre fue un chico rudo y con aires de "Bad boy" *-* Y ella, siempre ha sido así :3 no puedo cambiarle nada. Ojala hayas disfrutado el capítulo, de nuevo, mil gracias por dejar un review 3

Kristhel: *u* ¡Gracias Kristhel! Espero que este también haya sido de tu agrado :D

IrasueTargaryen: *o* Owww Irasue, me dejas sin palabras :D Muchísimas gracias, de veras, intento hacer de este fic algo memorable (Y no por malo) Puedo apostar que si leyeras mi primer fanfic te morirías de la risa cx jajaja Bane of emerald goddes es el fic más largo hasta el momento jajaja, muchas gracias, otra vez. ¡Buena elección! Pero al final de cuentas "Valar Morghulis" :D No, gracias a ti por leer y dejar un comentario :3 ¡Un fuerte abrazo!

Tsukky: ¡Gracias, gracias, de verdad mil gracias! Se merecían una linda luna de miel :3 Es un gran placer saber que el lemon fue de tu agrado, me esforcé mucho relatándolo :D ¡De nuevo gracias por leer y comentar! Ojala hayas disfrutado la continuación 3 ¡Saludos!

Sin más, me despido, pronto regresare con más :D

Les deseo una buena semana, cuídense, los quiero 3

Gracias por todo

Nos leemos hasta la próxima, cambio y fuera ñ.ñ/