Disclamer: Vocaloid no me pertenece, es propiedad de Cripton media. La historia esta basada en la saga del mal de Mothy


CAPÍTULO V

El REINO VERDE

LEN POV

Fue algo sorpresivo que la princesa me pidiera que la acompañara a aquel evento, aunque por un lado tenía razón, siendo su sirviente personal debería estar con ella en todo momento, lo cual no estaba cumpliendo del todo, ya que por las tardes me escapaba para ir a la playa, lo que ya era una costumbre.

La fiesta se llevaría a cabo dentro de dos semanas, así que teníamos poco tiempo para dejar todo listo antes de nuestra partida. Rin no conocía el país verde así que quería llegar unos días antes para poder recorrerlo con tranquilidad, pero que más me agrado de acompañarla era que iba a estar una semana libre de Nanami. Normalmente ella era la que se encargaba de ser un dolor de cabeza para ambos.

No me emocionaba mucho viajar a otro país, lo único que me importaba era estar con Rin, mientras estuviera a su lado seria inmensamente feliz, solo eso me bastaba.

—Len

—¿ Uh?

—¡ Apresúrate! —gritaba Rin molesta

—Ya voy princesa —decía mientras trataba de que no se me cayeran las cosas que traía cargando

—Aún faltan otras diez tiendas por visitar

—¡¿ Eh?

—Oh, vamos no exageres. No he comprado tantas cosas —¿yo exagerar?, mira quien lo dice

Llevaba cargando varias cajas y bolsas, que juntas doblaban mi estatura, con trabajo las podía equilibrar para que no se cayeran.

Al parecer se había emocionado por el viaje


¡ Grrrr!, no tengo nada que ponerme

Pero princesa, tiene un armario lleno de hermosos vestidos

¡ Ninguno me gusta! Quiero algo nuevo para la fiesta, todos estos ya están viejos

Mire este —dije mostrándole un vestido verde pastel, que tenia toques naranjas en los encajes

No me gusta —contesto haciendo una mueca de desaprobación

¿ Qué tal este? —dije mientras sostenía un vestido blanco, que tenia holanes en la parte superior, mientras que sus mangas eran finas

No

Diez vestidos después ~

No, no y no

Me rindo —dije tumbándome sobre una pila de vestidos que había sacado del armario "Al parecer aun sigue siendo una cabeza dura"

¡ Ya se! —Dijo con destellos en los ojos — ¡vamos de compras!

Al terminar de decir esto, salió corriendo de la habitación

¡ Uff! Qué suerte —dije aliviado al ver que se había marchado

¡ Vamos date prisa Len! –dijo regresando junto a mí y jalándome hacia la salida de la habitación

¿¡ Eh! ¡Espera!

¿ Quién crees que va a cargar las bolsas? Tonto —comento con una sonrisa


—¡ Mira! —gritaba emocionada Rin. Al voltear pude ver que se trataba de un vestido —. Quiero ese –dijo mientras entraba a la tienda

La tienda se especializaba en trajes para fiestas de la nobleza, había tantos vestidos de los cuales escoger, al igual que trajes para caballeros. Al entrar Rin pidió que le mostraran inmediatamente el vestido que se exhibía en el mostrador que daba directamente a la calle.

Sin pensarlo dos veces ella le pidió al encargado que lo preparara ya que ella lo iba a comprar, después pido que me probara algunos trajes

—Si yo voy a usar un nuevo vestido, tú también usaras un nuevo traje

—No es necesario princesa —trate de convencerla

—Sí lo es, ambos tenemos que estar presentables para esta ocasión.

Después de haberme probado algunos trajes se decidió por comprar uno, que hacia un buen juego con su vestido.

Nos dirigimos al palacio después de una larga tarde de compras, suerte que al llegar ahí me ayudaron con las bolsas. Rin estaba feliz ya que había encontrado lo que buscaba mientras que yo no sentía los brazos por todas las bolsas que había cargado,

—Al parecer le emociona, encontrarse con la señorita Hatsune

—¿ Eh? ¿Quién es ella? —pregunto algo desconcertada

—Ella es la razón por la cual se celebrara la fiesta —dije con una gota en la cabeza

—Ah~ es verdad —dijo algo apenada—. Aún no he tenido el gusto de conocerla

Al parecer no tenía ni idea del porque de la fiesta, solo le importaba pasar un rato sin las obligaciones a las cuales normalmente estaba acostumbrada

—Vaya princesa —suspire

—¿ Que dijiste?

—¿ Yo?, nada

RIN POV

Todo iba bien hasta ahora, en mi ausencia Nanami se iba a hacer cargo de todo. El parlamento tendría poco poder, así que todo había quedado resuelto, lo único que faltaba era decidir qué hacer con aquel guardia llamado Yamato, el cual se había atrevido a gritarme en medio de la audiencia que había tomado lugar cinco días atrás.

Pensé durante un buen rato que hacer con él, lo único que tenía en claro era que no podía dejarlo ir así como así. Debía pagar por la vergüenza que me había hecho pasar. Después de deliberar un poco decidí que sería un gran ejemplo para el pueblo.

Al día siguiente la guillotina estaba lista en la plaza principal de la ciudad, ante tal suceso muchas personas se habían reunido para presenciar lo que iba a pasar, toda la plaza estaba llena de gente que pedía saber cuál era el motivo por el cual aquel artefacto estaba en medio de la plaza.

Era alrededor de medio día, el prisionero estaba atado de las manos y era escoltado por dos guardias, quienes lo miraban con tristeza. Al llegar junto a la guillotina el verdugo hizo que el prisionero se arrodillara ante mí, —me encontraba dando la espalda al público, pero estaba de frente a él— baje lentamente hasta quedar a su altura, y suavemente le susurre:

—Veo que ya no eres tan valiente como aquella vez. Ahora es mi turno de vengarme –dije con una sonrisa malévola

El solo se quedo callado viendo hacia abajo

—No eres nada divertido —dije con un puchero en mi rostro

Al voltearme ante el público, todo quedo en silencio, todas las miradas se centraban en el prisionero y en mí

—He aquí una persona valiente que se atrevió a enfrentarme —dije con voz firme—. Mirad cual es su recompensa por haberse atrevido a cuestionar mi autoridad, este será un ejemplo para futuras personas que quieran hacerse las valientes. Todos vosotros no son más que simples campesinos que solo nacieron para servirme a mí, su princesa

Mientras yo decía esto el verdugo se encargaba de poner a Yamato en la guillotina, que ya había sido probada antes con una sandia, para probar su filo.

—Esto es algo que no tienen que olvidar, ¡conozcan su lugar! —concluí con una amenaza

Al pronunciar estas palabras la guillotina fue activada, haciendo que la cabeza de Yamato fuera desprendida de su cuerpo. Pude observar con regocijo como el semblante de las personas cambiaba a una de horror, las mujeres gritaban y lloraban, mientras que los hombres apretaban los puños y bajaban su mirada ante su impotencia. Todo era tan maravilloso que no pude evitar sonreír de satisfacción.

Antes de marcharme le pedí al verdugo que colocara la cabeza del guardia en un poste, el cual debía quedar en la plaza como recordatorio de lo sucedido.

La mayor parte de la gente prefería guardar su odio a mí por temor a que le sucediera algo por el estilo, ya que normalmente mis enemigos siempre desaparecían misteriosamente, aunque siempre había un valiente que se atrevía a cuestionar mi autoridad. Normalmente los dejaba pudrirse un rato en prisión y luego los presentaba como traidores al momento de su ejecución; era muy divertido cuando rogaban por piedad, aunque nunca se las concedía, ellos no paraban de pedirla aun cuando tuvieran que arrastrarse por ella.

Aunque esta ejecución no fue del todo divertida, ya que el no pidió piedad en ningún momento, supongo que en verdad si fue una persona valiente hasta su último momento de vida o un idiota.

GENERAL POV

Se encontraba llorando, no solo de tristeza, sino también de ira. Ella le había quitado lo que más quería, ¡Ella era un ser despreciable! ¿Cómo podía estar como si nada después de lo que acababa de hacer?, con aquella sonrisa de satisfacción, que horrible era esa persona que se hacía llamar princesa.

Después de todo lo sucedido la mayor parte de la gente se había marchado, solo quedaban algunos soldados y ella.

Poco a poco se acerco a la tarima donde aun se encontraba la cabeza de su esposo. Con lagrimas en los ojos observo el rostro de Yamato, aun muerto tenía un rostro tan tranquilo, tan apacible.

—Lo siento —sollozo—, si no te hubiera pedido que fueras a hablar con la princesa no hubiera pasado esto y aun estarías conmigo —las lágrimas caían cada vez más rápido—. Lo siento Yamato

Después de un breve momento un guardia amigo se acerco a ella

—Siento mucho lo sucedido Meiko. Tengo que darte una mala noticia, solo podemos darte el cuerpo de Yamato, la princesa ordenó que su cabeza fuera exhibida por un tiempo en esta plaza como un recordatorio de su poder sobre nosotros

—¿ Qué?, no puede hacer eso, ¿acaso no le basto con lo que hizo?, aun después de muerto lo quiere humillar, ¡ella es un verdadero monstruo! —escupió con odio

—Lo sé Meiko, pero no podemos desobedecerla, ya viste que es capaz de hacer.

Meiko se quedo callada, sabía que su amigo tenía razón

—Pero si nos rebeláramos contra ella… —susurró la castaña

—¡ Shhhhh! —le contesto el guardia—. Ten cuidado con lo que dices

—¡¿ Por qué? Todos sabemos que a nadie le agrada, solos no podríamos, pero si todos nos uniéramos la podríamos derrocar —el guardia se quedo cayado ante tales palabras—. Piénsalo bien, o acaso quieres que se vuelva a repetir algo como lo de hoy

Al terminar de decir esto, Meiko dio media vuelta y emprendió el camino a su casa. No paraba de pensar en sus palabras

"Si reuniera a las personas suficientes, podríamos ser libres…"

Al entrar a su casa se dirigió inmediatamente a un baúl que se encontraba a un lado de su cama, de el saco una espada de acero reluciente, el cual se quedo observando por un largo rato. En su juventud ella fue una excelente espadachína, no había quien la pudiera superar, ni siquiera un hombre.

—Prometo que me las pagaras, no dejare que esto quede así —dijo con odio, mientras apretaba fuertemente el mango de la espada.

LEN POV

Llevábamos cerca de una hora en el muelle, al parecer nuestro barco había llegado un poco antes, el carruaje aun no llegaba a buscarnos y por desgracia yo tenía que cargar las cosas.

—Princesa ¿acaso carga piedras? —pregunte al alzar la maleta de Rin

—No, traigo un poco de ropa —contesto mientras buscaba con la vista el carruaje

¿Un poco de ropa?, al parecer traía consigo la mitad de su armario, todas sus maletas estaban igual de pesadas. Me preguntaba que tanto había traído para un simple viaje de una semana y de que habría llenado tres maletas tan grandes, de pronto sentí un dolor en mi nuca al voltear pude ver que Rin me había pegado

—¿ Por qué me pegas? —Pregunte algo confundido, ¿Qué había hecho mal?

—Porque te estoy hablando y tu no me contestas

—Lo siento princesa –conteste

—El carruaje ya llego —dijo mientras entraba en el

Rápidamente acomode las maletas en la parte trasera del carruaje y me senté a lado del cochero.

El carruaje comenzó a avanzar entre las calles de aquella ciudad, era totalmente diferente de nuestra ciudad natal, pude apreciar la arquitectura y arte de aquel país. Toda la gente se veía feliz, los arboles eran tan grandes y frondosos mientras que hermosas flores adornaban el césped, todo parecía como un cuento de hadas, era como estar en un sueño del que no quería despertar. Estaba tan fascinado con lo que veía que no me di cuenta de que ya habíamos llegado al hotel, rápidamente baje para abrirle la puerta a Rin, quien bajo con una gran sonrisa del carruaje.

Al entrar al hotel todos nos recibieron con amabilidad y una sonrisa en el rostro

—Buenos días mi nombre es Shun, ¿en que puedo ayudarles? —pregunto el hombre que estaba en la recepción

—Buenos días, tenemos una reservación a nombre de Kagamine Rin

Después de revisar una libreta que había en el mostrador dijo:

—Si, aquí esta, pero hay un pequeño problema —comento frunciendo levemente el ceño

—¿ Como que un problema? —pregunto Rin

—Verán, la reservación se hizo un poco tarde y el hotel tiene el cupo lleno, solo nos queda una habitación doble —Dijo el hombre con una pequeña sonrisa

—¡ Eh! —gritamos ambos al mismo tiempo

—Lo siento pero debido a la fiesta que se celebrara en el palacio dentro de poco tiempo todos los hoteles de la zona están a su máxima capacidad

—Esto, tengo que consultarlo con la señorita —dije mientras me giraba para quedar frente a Rin. Ambos nos quedamos viendo por un momento, hasta que ella rompió el silencio

—Por mí no hay problema —dijo Rin desviaba su mirada de la mía

—No es necesario que nos quedemos en este hotel, podemos buscar otro princesa

—No, yo quiero quedarme aquí, además ya lo oíste todos los hoteles están llenos.

—Como usted desee, princesa

Después de terminar de resolver el problema de la reservación, nos dirigimos a la habitación, la cual era dividida en dos por una pared, en ambas partes había una cama matrimonial, el único problema era que solo había un baño, Rin tomo el cuarto del fondo mientras que yo me quede con la que daba paso a la puerta de acceso a la habitación, después de desempacar nuestras cosas Rin se acerco a mí,

—Vamos a conocer la ciudad —dijo tomándome del brazo. Salió corriendo de la habitación con una gran sonrisa

GENERAL POV

Una joven con dos coletas de color verde iba saliendo del palacio con paso lento, estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta de que otra persona venia frente a ella igual de distraído, hasta que ambos cayeron sentados por el impacto de sus cuerpos

—¡ Auch! —dijo la chica con una mueca de dolor

—Lo siento —dijo una voz masculina

Al alzar la mirada se encontró con unos ojos azules y profundos como el mar en los cuales se perdió por unos segundos, la otra persona ya estaba de pie y le ofrecía su mano para que ella se pudiera levantar

—Gracias —respondió la chica con una sonrisa

—¿ Estás bien? —pregunto el joven de cabellera azul que estaba frente a ella

—Sí, mucho gusto, mi nombre es Hatsune Miku —respondió la chica

Al escuchar esto, el chico sonrió ampliamente mientras tomaba la mano de Miku y la besaba en forma de saludo

—Un placer conocerla señorita Miku, mi nombre es Shion Kaito —dijo con una sonrisa

Miku se limito a observarlo con una mirada llena de curiosidad, no podía entender por qué aquel chico se había alegrado al saber quién era ella

—Debo agradecerle el haberme invitado a su fiesta de cumpleaños —dijo Kaito con felicidad

—oh no, gracias a ti por haber aceptado asistir —respondió Miku con una sonrisa lo que provoco que Kaito se sonrojara, lo que era algo extraño en él, ya que normalmente él los provocaba.

—¿ De que reino sos? —pregunto Miku con curiosidad

—Soy del reino azul

—¿ Reino azul?

—Sí, mi país queda del otro lado del océano, a algunos kilómetros de aquí —pronuncio con tristeza

—Oh, ya veo —contesto Miku con una voz apagada. Ambos se quedaron callados por un largo rato, solo observándose el uno al otro, tratando de descifrar aquel sentimiento que nacía entre ellos dos.

—Tengo que irme —dijo Miku con amargura

—¡ Espera! —Pidió Kaito tomándola de la mano—, quédate un poco más –susurró con la mirada baja para esconder un leve sonrojo, la chica ante tal acto solo observo la mano del chico con ternura, dándole un apretón como respuesta.

Al alzar la mirada Kaito se encontró con unos hermosos ojos verdes y una sonrisa que reflejaba una calidez como la del sol. Kaito había quedado fascinado con la belleza de Miku, no solo por su belleza exterior, sino también por aquella cálida sonrisa la cual podía enamorar a cualquiera.

LEN POV

Después de explorar unas cuantas calles de la ciudad, nos detuvimos a descansar en un parque que se encontraba cerca de la playa. La cuidad era muy tranquila y pacífica, lo cual agradecía ya que la princesa había estado muy ocupada con algunos asuntos importantes así que este viaje era lo que quería para ella, así podría relajarse y dejar a un lado todos los asuntos del reino.

Ella estaba muy feliz, todo le parecía interesante, en especial las cosas que no había en nuestro reino, le llamo la atención una flor, la cual nunca antes había visto. Los aldeanos decían que al tener una de esas flores traía buena suerte, solo que esta flor era rara y muy difícil de encontrar, pero si mi princesa lo quería yo iba a hacer todo lo posible para encontrarla.

—Len vamos a la playa —decía Rin con una sonrisa, yo solo asentí

Al llegar ahí ella salió corriendo hacia la costa, brincando entre las olas, parecía un ángel con aquel vestido blanco y esa sonrisa que deslumbraba tanto como el sol

—Ven Len, ven a jugar conmigo —pidió mientras bailaba entre las olas que desaparecían al llegar a la orilla. Al ver que solo la observaba con una sonrisa, decidió acercarse a mí y llevarme hasta la orilla

—Vamos Len, juega conmigo —decía mientras corría por la orilla del mar conmigo de la mano.

—Está bien, está bien jugare, pero antes tengo que hacer algo —conteste mientras sacaba una pequeña botella del bolsillo de mi pantalón

—¿ Qué es eso? —pregunto con la cara llena de curiosidad

—Esto es una botella de los deseos —conteste con alegría

—¿ Una botella de los deseos?

—Si —conteste—, escribes el deseo que esconde tu corazón y lo guardas en una botella —ella solo se limito a escuchar lo que le decía, solo a veces me interrumpía para hacer una que otra pregunta

—¿ Eso es todo?

—No, la botella de los deseos debe ser entregada a las olas del mar las cuales son sus mensajeras, si tu deseo es persistente y verdadero este se hará realidad, esta leyenda ha perdurado por varios años entre los marineros. Es conocida como "la leyenda de mil mares" ya que ha pasado de norte a sur y de este a oeste —Rin observaba las olas del mar metida en sus pensamientos hasta que rompió el silencio que había entre nosotros

—¿ En verdad crees estar en lo correcto?, no me explico cómo esto pueda hacer realidad un sueño —dijo algo incrédula

—¿ Le gustaría intentarlo?, princesa —pregunte mientras me metía un poco más al mar

—No necesito intentar algo tan absurdo como eso —tenia los brazos cruzados sobe su pecho y una mirada de superioridad—, además… todo lo que yo deseo será hecho realidad por ti Len —dijo con una sonrisa —, ¿no es verdad? —me pregunto a lo que yo asentí con una sonrisa

—Sí, princesa

Con cuidado deposite la botella en el agua, Rin estaba sentada en la orilla observándome con una mirada que reflejaba una pregunta

—¿Y bien que me quieres preguntar? —dije con una pequeña sonrisa, ella se sorprendió ante lo que acababa de decir

—¿ Cómo es que…?

—Rin te conozco de toda la vida, no puedes ocultarme nada —conteste con otra sonrisa

—Esto… cuando te escapabas todos los días, ¿ibas al mar… para hacer esto? —pregunto tratando de esconder su interés por mi respuesta

—Sí, así es —conteste, ella solo atrajo más sus piernas hacia su cuerpo mientras miraba las olas

—Len…. ¿Qué es lo que deseas día con día?

—Toda mi vida he deseado… que la señorita tenga pechos más grandes —termine de decir esto con una sonrisa burlona, mientras ella dejaba ver un rostro rojo de vergüenza

—¿¡ Eh!

—Solo bromeaba. Siempre he desead... que mi princesa sea muy feliz —dije con una sonrisa que reflejaba dulzura, al escuchar esto ella se puso de pie junto a mí, con sus manos atrás de su cuerpo

—Si eso deseas, entonces quédate conmigo por siempre, porque solo cuando estas a mi lado soy realmente feliz

—Muy bien... si yo le faltara, sería su enemigo —susurré, más para mí que para ella.

—¿ Dijiste algo?

—No nada —Conteste observando cómo las olas se llevaban la botella que contenía mi deseo…

Continuara…


Escuela, escuela, escuela...

Ya sabrán a que me refiero u-u

Nos leemos luego owo

¿un review?