Capítulo 15

¿Puedes escucharme?

Sasuke divisaba a la hermosa pelirrosa en pleno esplendor del embarazo. A los seis meses de gestación era una tarea complicada ocultar el abultado vientre y con ello las continúas molestias provocadas por tan hermosa etapa. Constantemente notaba el dolor provocado por las contracciones de Braxton Hicks, una gran incomodidad a dormir, acidez, reflujo, calambres, dolor de espalda, sumándole a eso el aumento de apetito, dolores de cabeza, mareos, cambios abruptos de humor entre otras cosas. Llevaba 25 semanas, el pequeño o pequeña estaba desarrollándose rápidamente y Sasuke podría deducir que sería un niño o niña muy inquieta.

En ese momento se dio cuenta de muchas cosas, había sido un año. Un año lleno de amor con ella. Un año sintiendo sensaciones extrañas en el estómago todo el tiempo cuando escuchaba la voz de Sakura, su corazón latiendo como si quisiera salirse de su pecho al atender el nombre de la susodicha. El año no había sido perfecto, ambos cometían errores pero a pesar de todo, siempre serian ellos dos, lucharía contra el mundo solo para hacerla feliz. Un año de él y ella y miraba con entusiasmo los años que vendrían.

Cuando estaba con ella se sentía a salvo de las cosas que lo lastimaban en el interior.

—Sasuke-kun. — Llamo atrayendo la atención del aludido inmediatamente. Sasuke acorto la distancia, acaricio suavemente su rostro, delineo los carnosos labios de la pelirrosa, coloco una mano donde antes podía encontrarse la cintura de ella ahora suplantada por un vientre perfectamente abultado. Unieron sus labios en un tierno beso, de pronto Sakura comenzó a reír. —

— ¿Qué pasa?— Pregunto Sasuke confundido ante las dulces carcajadas de Sakura. Ella tomo su mano, colocándola sobre el vientre.

— ¿Puedes sentirlo?—Cuestiono entusiasmada. —

—No. — Sin pensarlo dos veces, condujo al azabache hacia la habitación, se recostó sobre la cama colocando algunas almohadas bajo la espalda. Levanto la blusa hasta el busto y con la mirada ordeno que Sasuke contemplara con atención.

— ¿Puedes notarlo? Esta recostado hacia este lado. — Señalo, tomando la mano del Uchiha. —

—Hn. — Asintió, prestando mucha atención a la explicación otorgada por Sakura. — Y…. ¿Qué es lo que sientes?— Atisbo la faz de Sakura, quien le sonreía ampliamente. —

—Como maripositas en el estómago. — Sentencio. — Depende, Sasuke-kun. — Se encogió de hombros, colocando una mano sobre la de Sasuke. — Burbujeo o como tener un pez nadando en mi interior. —

Sasuke contemplaba atentamente. Le impresionaba en lo que se convertían las madres, soportaban un sinfín de cosas, entre ellas las estupideces que de vez en cuando decían todas las personas.

Sakura. — Llamo tímidamente. Yacía sobre ella, sosteniéndose con ambos brazos para no dejar recaer todo el peso sobre el cuerpo de Sakura. —

¿Sucede algo malo, Sasuke-kun?— Levanto una ceja, esperando por una respuesta coherente.

Tengo miedo de golpear al bebé. — Confeso. — Si hacemos…tú sabes…esto. —Era un poco perturbador pensar en ello. No dejaba pasar en alto los cambios en el cuerpo de ella, se había vuelto más femenino por así catalogarlo, el pecho había aumentado considerablemente y estaba redondeado. El embarazo le asentaba de maravilla.

De ninguna forma puedes dañarlo. Ni siquiera sabrá lo que estamos haciendo. Además es un buen método para calmarnos, relaja y genera un buen humor. —

Era un poco incómodo, sentía que había un tercero en la cama. A veces tenía la impresión de que ella solo se preocupaba por él bebe y quedaba relegado en un segundo plano. No podía negar que temía por el bienestar del pequeño en situaciones como esas, pero aun así el sexo no dejaba de ser placentero y un momento mágico.

En cuanto se enteraron del embarazo, todo mundo comenzó a prestarles más atención. Sobre todo lo que realizaban. Kakashi tomo una postura sobreprotectora, auto nominándose el padrino del futuro descendiente del clan Uchiha. Tsunade solo advertía a Sakura de no beber alcohol y se encargaba de mimarla con cualquier cosa, al fin y al cabo era su aprendiz.

Naruto lidiaba en cumplir con tres trabajos, ser un padre ejemplar para el pequeño Boruto que acababa de llegar al mundo, cumplir como esposo y ser eficiente a la aldea como siempre lo había sido.

Normalmente se preguntaba si algún día su hijo podría asimilar las situaciones que eran parte de su pasado. Era llamado traidor, poseía una historia trágica no podía negarlo, hizo muchas cosas en el pasado pero el presente era diferente. Cambio para tener una historia con Sakura, ahora, en esa historia se sumaba otra persona, la cual, le llamaría "padre" y por obtener tal honorifico debía comportarse como uno, prometía realizar lo mejor, ser un ejemplo como sus padres lo fueron para él, no lo alejaría del pasado por que hacerlo sería como alejarlo de gran parte de su vida, le enseñaría lo esencial de la vida, lo que significaba ser amado.

Tomando otro punto importante de la gravidez. Era sensacional como los hábitos alimenticios cambiaban por completo. Al inicio llevaban una dieta sana, balanceada. Sin embargo, cuando a Sakura le daban ganas de comer algo fuera de lo normal, lo hacía sin ningún problema. Hablando de comida, tenía un poder impresionante a la hora de conseguir cualquier clase de comida a cualquier hora.

La noche anterior se vio obligado a recorrer los rincones de la aldea, para cumplir un capricho excepcional que no dejaba dormir tranquila a Sakura.

Despertó a las tres de la mañana, el mismo pudo percatarse de su ausencia por el ruido realizado en la cocina. Inmediatamente corrió hacia la parte de la casa, encontrándose con una Sakura molesta.

Emprendería una misión catalogada misiones S; La incansable tarea de alimentar a una esposa embarazada. Contantemente realizaba llamadas con pedidos fuera de lo normal.

Hola ¿tiene algo que contenga cerezas? Algo dulce, como un pastel, caliente como él te ¿Qué tenga cerezas o pueda calentarse? Debe estar caliente. Y dulce. Y tener cerezas. —

Esa solo era la búsqueda sencilla. Una vez llamo a varios establecimientos porque su esposa súbitamente "necesitaba" Sukiyaki un platillo preparado con finos filetes de carne de res, verduras de temporada finamente cortadas y pasta de soya. Pero Sakura no quería cualquier Sukiyaki, debían cumplir con ciertos requisitos; Cantidad, tiempo de cocción, las verduras que contenía entre otros caprichos. Encontró un restaurant donde milagrosamente le dieron respuestas que lucieron apetitosas para ella, así que, corrió literalmente por el suculento platillo.

Cuando Sakura tiene un antojo, debía acudir a toda prisa porque, últimamente tan solo pensar en la comida le provocaba náuseas y sus caprichos podrían cambiar en un instante. Si esperaba demasiado, lo mismo que ansiaba comer, comenzaba a provocarle asco.

A veces debía recurrir a ciertos establecimientos solo para pedir los platillos más sencillos, cuyos ingredientes podían encontrarse en casa. No había porque malinterpretar el asunto, no estaba quejándose, al contrario, lo disfrutaba. Los tipos como Sasuke eran felices ayudando como les fuera posible. Era horrible ver atravesar a Sakura por los desafíos del embarazo sabiendo que no le podía brindar alivio. No era extraño verlo haciendo largas filas, llamando constantemente a la pelirrosa, porque una madre y un futuro hijo confiaban en él y en lo que papá hacia lo que podía para poder lograrlo

Noto el ligero movimiento del bebe, al mismo tiempo que oteaba como la piel de Sakura se desplazaba a medida que el pequeño o pequeña oscilaba en el vientre materno. Su hijo era algo posesivo con su madre, por lo cual, no deseaba otro tacto sobre su vientre y el azabache un ligero golpe en la palma de la mano.

—Realmente es un Uchiha. — Bromeo sobre lo acontecido. Sakura noto un brillo en la mirada ónix, cierto cambio en la actitud, era más atento y cariñoso con ella, demostraba el amor a su manera.

—De tal palo tal astilla. — Agrego ella, uniendo sus labios contra los del azabache con fervor y ternura, instintivamente detuvo los achaques de Sasuke por llegar a algo más. — Recuerda que hoy sabremos el sexo del bebé…si tenemos suerte. — Sasuke exhalo lentamente.

—Hn. — Bufo. — Es cierto. Lo había olvidado. —

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Sakura conocía el procedimiento a la perfección. Cada mes acudía para cerciorarse que el pequeño que crecía sin ataduras en su vientre estuviera sano y fuerte.

Lo primero era recostarse en la cama, alzarse la blusa para permitirle al doctor aplicar un gel a prueba de agua sobre el vientre, utilizado como conductor para llevar a cabo el ultrasonido.

—Sakura-san. — Saludo amablemente la ninja médico. Llevaba unos cuantos papeles entre las manos pero eso no la detuvo a saludar a una de las encargadas del área hospitalaria. — Sasuke-san. — Sakura le devolvió el saludo con un gesto amable, esbozando una sonrisa, el pelinegro lo hizo a su manera, mirando atentamente a la doctora. — Espero que este pequeño o pequeña no sea tan tímido esta vez. — Encendió la pantalla y tomo el transductor. Aplico un poco de gel y lo esparció en una pequeña zona, colocando la sonda manual sobre este.

— ¿Y bien? ¿Cómo se encuentra?— Pregunto Sakura sosteniendo firmemente la mano de su esposo sin apartar la mirada ansiosa de la pantalla.

—Llevas veintiocho semanas de gestación. Su bebé tiene el tamaño de una berenjena a este punto y pesa alrededor de un kilo. Responderá ante la luz y el ruido, tal vez hasta reconozca sus voces, pueden cantarle o leerle. —Aviso la joven. — ¿Desean saber el sexo del bebé?— Pregunto.

— ¡Sí!— Respondió Sakura entusiasmada, las ansias le carcomían la mente, anhelaba saber que nombre tendría el futuro descendiente del clan Uchiha –después de tanto tiempo- Emplearía un rango de dedicación aterrador para encontrar el nombre correcto.

—No. — Contradijo el Uchiha. Sakura lo atisbo algo confundida. — Quiero que sea una sorpresa. —Admitió encogiéndose de hombros. —

—Entendido. — Decreto el joven aprendiz. — Entonces es todo por hoy. A partir de ahora tendrás que venir cada dos semanas a revisión. El segundo trimestre ha finalizado, has entrado a la recta final. La fecha de parto estará programada aproximadamente al 30 de Marzo. —

— ¡Shannaro! Dos días después de mi cumpleaños. —Replico entusiasmada. La noticia había sido el mejor regalo para Sasuke, el nacimiento lo seria para ella. Cuando la consulta finalizo, la pareja decidió pasar un tiempo con su amigo Naruto, quien parecía estar volviéndose loco con las obligaciones de ser padre primerizo.

— ¡Sakura-chan! ¡Teme! ¡Que gusto tenerlos aquí!— Saludo alegremente. — Pasen, pasen. — Ambos sonrieron y entraron a la "pequeña" residencia Uzumaki. Hinata lucia espectacular a pesar de llevar unas cuantas semanas de haber dado a luz, acunaba entre sus brazos un pequeño de cabello extravagante como el de su padre, existía cierta menudencia en su faz, tal vez era el cambio atravesado, la transición en convertirse en madre.

— ¡Sakura-san!— Saludo amablemente la ojiperla. — Sasuke-san. — Mascullo. — Bienvenidos. —

—Gracias, Hinata-chan. — Sakura esbozo una tierna sonrisa.

—Hinata. — Replico el Uchiha en forma de saludo. —

—Naruto-kun. — Llamo la madre primeriza a su esposo. — ¿Podrías llevar a Boruto a la cuna?— Con delicadeza, dejo caer el peso del pequeño entre los brazos del rubio. — Ya lo alimente y por lo visto no soportara mucho mantener los ojos abiertos un minuto más. — Sakura se preguntó si Sasuke le miraba de esa manera, tan especial, tan única. Ambas mujeres se quedaron solas, dispuestas a preparar un poco de té para beber tranquilamente mientras charlaban. Sasuke y Naruto emprendieron una travesía al cuarto del nuevo integrante de la familia Uzumaki.

—Luces genial, Hinata-chan. — Reconoció la pelirrosa. — Es como si nunca hubieras estado embarazada. — Era impresionante como la aludida recupero su figura, inclusive se veía más curvilínea, aumentando unas cuantas tallas a la parte delantera que resguardaba la savia materna.

—Gracias, Sakura-san. Tú también luces muy bien. — Mascullo la chica. Tomo el recipiente con el agua apunto de hervir, agrego una cucharada de hojas de te. — Nunca pensé que tener un hijo sería tan complicado. — Reconoció. — Es un trabajo de tiempo completo. Naruto hace lo que puede, pasa mucho tiempo con el e inclusive ayuda en las tareas de la casa. Estoy agradecía por tenerlo a mi lado. — Relato con una enorme sonrisa plasmada en su faz.

—De verdad es ¿complicado?— Cuestión Sakura. Existían varias interrogantes que logran arrebatarle el sueño a la pelirrosa, entre ellas la cuestión del parto. Por las experiencias adquiridas en el hospital deducía que el traer una vida al mundo era bastante doloroso. — Digo…el parto. — Hinata vertió el líquido en pequeños contenedores de madera, proporcionándole uno a Sakura.

—Boruto nació tras unas doce horas desde la primera contracción, fue algo suave. Hice algunos preparativos en la casa, con calma y respirando mientras las contracciones aumentaban. Cuando arribamos al hospital tenía tres centímetros de dilatación. Boruto bajo a pasó rápido, cuando tome una ducha alrededor de la media noche, llevaba seis centímetros de dilatación. Después de unas cuantas horas más llego el momento de pujar, inhalar y exhalar. Naruto dice que mi grito pudo escucharse en todo el hospital. — Rio recordando aquel hermoso pero doloroso momento. — Al final solo quería una epidural para el dolor. Por fortuna, solo quedaba un empujón mas y juro que en ese momento todo a mi alrededor desapareció…cuando lo tuve entre mis brazos por primera vez, ver su rostro, la fragilidad de su cuerpo…— Sakura comenzó a percibir emoción en su interior, de verdad deseaba conocer a su hijo o hija, ¿Tendría el color de su cabello? ¿Luciría como Sasuke? ¿Sería el balance perfecto entre ambos? El simple hecho de meditarlo le provoco sonreír ampliamente.

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—Me compadezco del pequeño. — Dijo Sasuke, atisbando al niño, el cual, dormía plácidamente, ignorando la presencia de ambos. — Tener un padre como tú debe ser un castigo. — Bromeo. —

—Teme. — Maldijo en voz baja. —

— ¿Acaso el ser padre te quito el sentido del humor?— Cuestión mientras miraba atentamente las acciones de su compañero y mejor amigo, quien estaba embelesado con el pequeño Uzumaki. —

—Cuando nació se develaron las dudas, desaparecieron los temores y casi todas las preguntas que divagaban en mi cabeza. Era como si el tiempo se detuviera. Aun me da un poco de miedo cargarlo porque es muy frágil…es un poco irónico cuando me enfrente con seres temibles no tenía miedo, pero el…me hace flaquear. —

Sasuke también se sentía temeroso, existían tantas dudas en su interior.

—Hn. — Espeto, emulando un gesto similar al de una sonrisa.

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Ambos yacían despiertos a altas horas de la madruga. Los antojos de Sakura seguían siendo una alarma constante. Aquella noche el capricho consistía en un sándwich, pero no uno común y corriente. Una parte debía llevar mantequilla de maní y la otra crema de avellana, albergando en su interior una galleta con chispas de colores. Demasiado dulce para el gusto del azabache, pero el solo seguía órdenes.

Llevo el tan ansiado alimento hacia la pelirrosa. Ella, lo recompenso con un dulce y tierno beso. Mientras su hermosa esposa devoraba ferozmente el postre, el decidió recostarse en su regazo, mirándola fijamente a los ojos, no pudo evitar sonreír ante tal imagen por lo cual, Sakura logro cohibirse durante algunos minutos.

— ¿En qué piensas?— Pregunto ella pasando sus dedos entre los mechones azabaches. Sasuke exhalo lentamente, sabía que podía confiar plenamente en ella, Sakura poseía la habilidad de escuchar, pensar y otorgarle unas palabras tranquilizadoras, ella siempre seria su contendor, aquella que lo frenaba, la luz entre la oscuridad. — ¿Tienes miedo, Sasuke-kun?— cuestionó con voz tan dulce como un melocotón.

—Me gustaría decir que no, pero solo estaría mintiéndote. — Susurro apacible. — Estoy más aterrado que nunca. — Confeso. — ¿Cómo puedes ser tan valiente en estos momentos?— Acaricio el estómago inflado de la pelirrosa, con confitura, percibiendo los movimientos de su pequeño o pequeña. —

—Estoy igual o más aterrada que tu. — Agrego la pelirrosa. — Es normal o al menos eso es lo que creo. Nos estamos enfrentando a algo desconocido…pero no es a este bebé a lo que le temes, sino a como reaccionara en un futuro. — Las habilidades analíticas de Sakura eran inimaginables e impresionantes. — ¿Me equivoco, Sasuke-kun?—

—Antes de dormir me pregunto si aceptara los errores que cometí en el pasado…mis egoísmos no solo dañaron a las personas que deseaba hundir sino también lastimaron a las personas que aprecio….en especial a ti. — Aun mantenía esos recuerdos a flor de piel. Siempre se encargaban de asecharlo, atormentarlo.

— ¿Alguna vez te he dicho que no es de cuerdos tener recuerdos por obsesión?— Sasuke esbozo una tierna sonrisa, comenzaba a arrullarse con las tiernas caricias de la pelirrosa, los parpados le pesaban, se desprendía poco a poco de los problemas. — El pasado quedo atrás Sasuke-kun. El silencio se ha roto y ahora debes cumplir una obligación más grande, este niño o niña que crece en mi interior necesitara tanto de nosotros, no le importara lo que fuimos sino lo que seremos. — Sakura acorto la distancia entre los dos, rozaron las puntas de sus narices al igual que sus labios, uniéndolos en un hermoso beso, aquellos que solo ellos dos sabían otorgarse, los cuales degustaban con devoción.— Nada es más hermoso que estar juntos. Te amo. — Susurro

—Hn. — Bufo Sasuke. — Eres una molestia. — Realizo aquel gesto tan único, colocando dos dedos sobre su frente mientras esbozaba una sonrisa sincera y Sakura emulaba pequeñas carcajadas.

Desde que era muy joven, Sasuke comprendió que la vida daña a todos, a cada uno. No puede escaparse del daño. Pero ahora aprendió que se puede ser remendado. El amor remendaba unos a otros.

Continuara.

¡Taaa Daaaan! ¡Parece tan corto el camino recorrido, vamos por el capítulo 15! ¿Se dan cuenta de eso? ¡5 capítulos más para ponerle fin a esta historia! :c Lo sé, es muy corta pero creo que si la alargo mas solo estaría utilizando las medidas de Pierrot con el "relleno" cx Gracias a ustedes, por su apoyo constante estoy aquí 3

Les debo una sincera disculpa por hacerlos esperar. No creí que este semestre sería tan pensado y demandara toda mi atención :c así que, mis más sinceras disculpas.

Como siempre, en esta sección encontraran la respuesta a sus bellos reviews (Son mi motor para seguir adelante)

Ziotzae: ¡Hola! Ojala este capítulo te hubiera dejado encantada como el capítulo anterior ñ.ñ Debo confesar que tenía planeado plasmar la charla de las chicas y obviamente una charla entre Naruto y Sasuke, aunque aún faltan sus maestros pero eso lo mostrare en el próximo capítulo. ¡Gracias por leer y comentar! ¡Nos leemos luego! ¡Saludos!

Namikazee: ¡Epidemia de embarazos! Se nota que todos se pusieron de acuerdo para tener a sus hijos, son unos loquillos. Pronto mi estimada Namikaze, pronto podrás disfrutar de esa reunión ;) ¡Saludos!

Nekatniss: Jajaja ¿Qué puedo decirte? Soy una romántica en mis historias 3 Te entiendo, me dejaron un enorme vacío entre el capítulo 699 al 700 :c Tu tranquila, no me presionan para nada, al contrario me encanta leer los comentarios, así puedo saber que llevo la historia por buen camino para que sea de su agrado 3 De verdad, no creí tener esta magnitud :D Solo pido que le tengan paciencia a esta pobre servidora esclava de las tareas jaja. No, no tienes por qué agradecer, cada día intento hacerlos más largos pero creo que lo mío es ir al grano y no divagar en metáforas cx ¡Un fuerte abrazo Nekatniss!

aika ryusel: ¡Muchísimas gracias *—*! Pronto lo veras, estos últimos capítulos se enfocaran en eso ñ.ñ ¡Saludos!

DaanaF: ¡Aiñññññ! Exacto todas tienen grandes hombres a su lado, pero Sasuke…es Sasuke *u* insuperable, Jajaja en realidad no tenía planeado añadir el lemmon, esa idea llego de repente cx ¡SasuSaku forever! 3 ¡Un fuerte abrazo, Daana!

Sin más, esto es todo por hoy, si les gusto y quieren animarse no olviden dejar un comentario, los leo todos 3 y obviamente les doy respuesta :3 Espero tengan un buen día, hermosa tarde o linda noche (Dependiendo el horario en que lean esto) ¡Les mando un fuerte abrazo y un beso enorme! 3 ¡Hasta luego! ¡Cuídense! ¡Bye! :*