Capítulo 16

Un libro inconcluso, una cuna sin armar y todo por realizar.

Los futuros padres empleaban sus habilidades analíticas entorno al cuarto del futuro nuevo miembro del clan Uchiha. Era cierto que ninguno poseía conocimientos en diseño de interiores, pero ese bebé los motivaba a realizar hasta lo inimaginable.

Sakura estaba llena de pintura, ella misma eligió cada detalle para el aposento del pequeño o pequeña Uchiha, sumándole a esto que tanto la madre de Sakura como Tsunade y Shizune se encargaban de proveerle regalos, no importaba si eran costos, ellas estaban preparadas para recibir al bebé en cualquier momento.

Con el tercer trimestre casi finalizado más cambios azotaban al cuerpo de la hermosa kunoichi. El tamaño de sus senos aumentaron, lo que complacía a Sasuke –no lo decía a menudo pero estaba encantado con el cuerpo de Sakura- El dolor de espalda iba en aumento, el útero crecía y eso causaba molestia en la pelirrosa. Todo era un completo desastre.

Sasuke creía fielmente que Sakura era un mar de hormonas. En momentos estaba feliz con el Uchiha y en otros no deseaba verlo, cambiaba abruptamente de parecer, lo que le parecía bastante doloroso verla pasar por tantas dificultades y saber que él no podía hacer nada, solo asentir y complacerla en lo que ella desease.

—Hemos hecho un buen trabajo. — Dijo Satisfecha con la pintura que le otorgaba un hermoso color a la habitación. Rodeo a Sasuke por la cintura, recargando la cabeza sobre su pecho y sonriendo ampliamente. — ¿No lo crees, Sasuke-kun?—

—Llevamos meses invirtiendo tiempo en esto. — Agrego Sasuke, contemplando el bello entrono, rodeando con ambos brazos la cintura voluminosa de su bella esposa. —

— ¿Armaras la cuna mientras yo termino de acomodar la ropa?— Si mal no recordaba, la cuna era algo costoso y lujoso, regalo de Tsunade. Enfrentaba al mal en cada misión, enemigos de alto rango, seria pan comido armar la cama de su pequeño hijo o hija.

—Hn. — Esbozo una sonrisa altanera. — No te preocupes, yo me encargare. Deja el cuarto del bebé a mi merced. — Sasuke no dudo en adueñarse del lugar y sutilmente dejo a Sakura fuera de la habitación. — Deberías ir a dar una vuelta o visitar a Ino. — Sugirió.

—Mmmm está bien. — Manifestó la pelirrosa, aun titubeante. Escucho el portazo como una señal de salida y sin más, salió de su hogar, emprendiendo camino hacia la florería Yamanaka. Durante el transcurso, saludo a distintas personas, las cuales realizaban preguntas similares y repetían lo bien que lucía.

La primavera estaba en todo su esplendor y algunos de sus compañeros experimentaban la grata dicha de ser padres. Una nueva generación azotaba a Konoha, los hijos de los héroes de guerra.

Sonrió ampliamente al atisbar el local, a pesar de todo Ino aún seguía trabajando en el lugar, como solía hacerlo cuando eran niñas. Podía notar el avanzado estado de gestación de la rubia.

—Desde lejos luces muy abultada, cerda. — Bromeo Sakura adentrándose en el lugar, arrebatándole una carcajada a la rubia. —

—Y tu frente sigue estando igual de amplia. Espero y sea agraciado con los genes de Sasuke-kun, frentona. — Recito Ino, colocando unas cuantas flores sobre la estantería y abandonando las tareas del local. Ambas entonaron carcajadas entonadas, dulces. Se abrazaron fuertemente y exhalaron lentamente.

— ¿Qué dices si vamos por un helado y a dar un paseo?— Cuestiono Sakura, una propuesta que Ino no pudo rechazar.

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Caminaban tranquilamente, saboreando la pasta cremosa y helada. Les era difícil andar rápidamente pero era reconfortarte tener a una compañera en el trascurso, sobre todo que atravesara las mismas dificultades.

—Anoche discutí con Sasuke. — Interrumpió la pelirrosa. — No fue nada grave, solo quería la última porción de arroz. A veces tengo miedo de mi misma. — Rio dulcemente. Ino paro el paso, deteniéndose durante algunos segundos. — ¿Pasa algo Ino?— Pregunto Sakura consternada.

—Nada. Solamente este pateando con fuerza. —Aviso la rubia mientras acariciaba delicadamente su vientre. —

— ¡El mío también! Dejemos que jueguen juntos. — Mascullo Sakura. Las jóvenes amigas y próximas madres juntaron sus vientres mientras los pequeños en su interior pataleaban y ellas degustaban de los helados cremosos y de buen sabor.

Por otro lado de la aldea yacía un Sasuke bastante confundido. Emprendería la tarea de armar la cuna para su primogénito pero nunca creyó que tal encomienda seria difícil de realizar.

Miraba una y otra vez el instructivo, atisbaba las imágenes de cómo sería el resultado, pero le era bastante difícil cuando en el suelo yacían piezas de diferentes tamaños, tornillos grandes y pequeños. A ese punto todo parecía tan similar. Así que, decidió aguardar hasta la llegada de su linda esposa, ella sabría qué hacer.

Cuando Sakura estuvo de regreso en la casa. Camino a duras penas hacia la habitación del bebé. A tal punto de la gestación, el realizar ciertas tareas era más difícil de lo normal. Atisbo a Sasuke sin la vestimenta de la parte superior, dejando al descubierto el abdomen marcado, una espalda ancha resaltando los músicos, la piel estaba decorada con diversas cicatrices, algunas eran grandes otras, demasiado pequeñas para notarlas. Con un clima sofocante como el que traía la casi primavera, no era de extrañarse que Sasuke divagara por la casa a veces en poca ropa.

—Por un momento pensé que la cuna estaría montada cuando regresara. — Tomo asiento en la mecedora, contemplando a Sasuke mantener una batalla campal contra el mueble.

—Solo logre armar el cambiador. — Sentencio Sasuke. —

—Haremos trabajo en equipo. — Sasuke dejo las instrucciones sobre el regazo de su esposa, limpio el sudor que recorría su frente, y tomo el desarmador y tornillos suficientes para luchar contra el mueble que llevaba la delantera.

Si la faena fue complicada desde el inicio, con la llegada de Sakura todo tomo un grado de dificultad mayor.

— ¡No lo puedo creer!— Dijo furioso. — ¡Somos la siguiente generación de los Sanín, vencimos al mal en la guerra, nos enfrentamos al peligro cuando emprendemos una misión! ¡Y estamos perdiendo la batalla contra una cuna!—

— ¿Por qué no llamamos a la tienda? De seguro ellos sabrán como armar la cuna. — Sugirió Sakura alzando los brazos, pidiendo ayuda para ponerse de pie. Sasuke acudió al llamado, tomo a Sakura con delicadeza y la alzo, tomándola por la cintura.— Esto te está destruyendo como aprendiz de un Sannin y como persona.— Bromeo la pelirrosa.

—Esto es una prueba aun peor que los cascabeles de Kakashi. — Mascullo Sasuke. —

—Por suerte nunca supo sobre este tipo de cunas, tal vez habría utilizado una para torturarnos como equipo. — Sasuke se acercó con suavidad, sus mejillas estaba ruborizadas y en su faz se dibujaba una sonrisa torcida. Los dos estaban nerviosos y a la vez anhelantes. Sus labios se tocaron con suavidad. El corazón de Sakura latía rápidamente, como si fuera a salirse del pecho, le cosquilleaban las partes del cuerpo que Sasuke tocaba, ella, se aferraba a la espalda del azabache, mientras sus labios deambulaban en una suave danza. Se alejaron, tímidos, evitando cualquier tipo de contacto. Por fin, Sakura atisbo esos orbes ónix, y recordó cuando quería a Sasuke y lo mucho que le costaría alejarse de él.

— ¿Te apetece cenar un poco de Ramen?— Pregunto Sasuke, rozando el oído de la pelirrosa con los labios, estremeciendo el cuerpo de la pelirrosa. —

— ¿Acaso tienes algún tipo de telepatía? ¿Es algo del Clan Uchiha?— Sakura era una buena mujer, bondadosa en inteligente, con un corazón amable y un ingenio encantador. De verdad la amaba, ella causaba sensaciones difíciles de explicar, ella era la única razón por la cual regreso a la aldea. Amaba tanto a Haruno Sakura. Esa chiquilla fastidiosa, esa joven determinada, esa mujer fuerte, sería la madre de sus hijos, Haruno Sakura era la mujer que lo complementaba, la única luz dentro de la oscuridad.

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Pasadas unas cuantas semanas, la cuna por fin estaba armada y montada en una esquina de la habitación, la cual, ya estaba finalizada, esperando por el bebé que resguardaría durante muchos años.

Sakura estaba sentada en la mecedora. Decoraba con fervor el libro del futuro bebé, colocando las imágenes de cada eco mensual. Necesitaba invertir todo el tiempo libre que tenía. Tsunade recomendaba darle un último trimestre fuera de los tumultos hospital y el atenuante trabajo. Sasuke partía constantemente en diversas misiones de duraciones prolongadas. Los miembros del consejo; Homura Mitokado y Koharu Utatane aun desconfiaban de Sasuke. No olvidaban que el asesino a Danzo y al final de la guerra logro tomar una postura opuesta, casi atentando con la vida de los kages, contra la de Naruto y contra la suya.

Así que, con tanto tiempo a solas, decidió realizar un libro para el pequeño retoño Uchiha.

Su madre realizaba visitas constantes, mimando a Sakura en cada capricho. Pero ese día pasaba la tarde en soledad. Se puso de pie, buscaría alguna foto de Sasuke cuando era pequeño. Camino lentamente hacia uno de los enormes estantes abarrotados de libros. Analizo cautelosamente, encontrando un álbum. Tenía algo de polvo encima, así que con la manga de la blusa se deshizo de la polvareda.

Comenzó a hojearlo, examinando cada fotografía. Conociendo los rostros de sus suegros.

—Pasa. — Dijo Sakura, apartando la mirada del álbum. — Llevas ahí largo rato ¿no es así?—

—Si. — Replico Sasuke. —

—Conozco tu andar y puedo percatarme de tu presencia. — Sakura dejo el álbum sobre una pequeña mesa de madera. — ¿Hace cuánto llegaste?—

—Unos cuantos minutos. — El azabache dejo las sandalias en la entrada, colgó su poncho sobre el perchero y camino hacia Sakura. Atisbo el libro de recuerdos sobre la mesa e inmediatamente su faz se transformó en algo indescriptible.

— ¿Por qué nunca…nunca tuviste la confianza necesaria para mostrármelo?—

— ¿Quieres descubrir mis secretos más íntimos?— Cuestiono Sasuke, serio.

— ¿Ahora mantenemos secretos, Sasuke-kun?— A Sakura no le gustaba cuando el Uchiha comenzaba a hablar entre líneas, podía notar su disgusto. El azabache miraba el libro con temor, como si tuviera papel explosivo entre sus páginas. — ¿Por qué no lo tomas?— Pregunto Sakura, acariciando tiernamente la mejilla de su esposo.

—Yo…bueno, nunca me ha gustado hurgar entre mis heridas. — Replico Sasuke.

—Sasuke…si está aquí es porque debe tener un significado importante para ti. —

—Solo me trae malos recuerdos, Sakura. — Dio media vuelta, tomo el poncho sobre el perchero y coloco nuevamente las sandalias. — Saldré a dar un paseo, no vendré a cenar. — Sakura escucho el portazo mientras un inmenso sentimiento de culpabilidad se instalaba en su pecho. No quería que Sasuke tuviera malos recuerdos de su infancia, así que, tomo el libro y salió de casa, esperando encontrar a una de las pocas personas que sabría la verdad.

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Entro a la oficina de Hokage. Kakashi esperaba paciente por la llegada de su ex alumna. A pesar de tener la máscara cubriéndole la mitad del rostro pudo apreciarse como esbozaba una sonrisa.

—Sakura. — Llamo, poniéndose de pie. — Luces espectacular. — Mascullo, ofreciéndole asiento a la pelirrosa. — Tú y Sasuke me han dado demasiadas sorpresas al respecto. —

—Espero que este preparado para tomar el puesto de padrino para mi hijo. — Replico Sakura. — Me alegra verlo de nuevo. — murmuro. — No es de sorprenderse que después de nuestro matrimonio desencadenaran tales consecuencias. — Dijo, señalando el abultado vientre. — Kakashi lanzo una carcajada. —

—Tienes razón. — Sentencio retomando la calma. — ¿Puedo preguntar a qué se debe tu visita?— Sakura guardo silencio durante unos segundos.

—Sasuke no…no me ha contado toda la verdad sobre su pasado. — Articulo cada palabra a duras penas. — Kakashi exhalo lentamente.

— ¿Y vienes por las respuestas?— La pelirrosa asintió. — Creo que no soy el indicado para decirlo, pero si Sasuke se ha rehusado a hacerlo es por una razón…bastante injusta. — Se a cercioro que nadie estuviera escuchando la conversación. — ¿Qué es lo que sabes?—

—Su familia fue masacrada…— Espeto. — Mato a su hermano y después a Danzo, juró vengarse de la aldea… ¿pero por qué?—

—Debes saber que tras el ataque del zorro de nueve colas los consejeros dedujeron que todo se trataba de un plan del Clan Uchiha. A causa de esto comenzaron a vigilar cada movimiento. Comenzaron a planear un golpe de estado, dirigido por el padre de Sasuke, Fugaku Uchiha. Itachi era ambu para ese entonces y cumplía una tarea como doble espía, llevaba información a su clan y traía información al consejo. Itachi sabía lo que causaría el conflicto, la aldea quedaría desprotegida hacia las aldeas enemigas y eso desencaderia otra gran guerra mundial. Hiruzen intento negociar con ellos, pero el tiempo se agotó y los consejeros enviaron a matar a todo el clan. —

—Eso es ¡Injusto!— Exclamo Sakura exasperada. — ¡Los consejeros tienen en la mira a Sasuke! ¡Cuando ellos son los verdaderos culpables!—

—Sakura, mantén la calma un poco, las paredes escuchan. — La pelirrosa acato la orden del peliblanco. — Obito e Itachi se reunieron unas cuantas veces. Itachi realizo un pacto con él, acordando que obtendría su venganza contra el clan pero no dañaría a la hoja. Obito logro reunirse con Danzo, aun desconozco que fue lo que pactaron. El clan comenzó a dudar de Itachi, por lo tanto, enviaron a su mejor amigo a espiarlo, Shisui Uchiha. — Y de esa forma Sakura comenzó a comprender todo el sufrimiento por el que paso Sasuke e Itachi. Kakashi conto cada detalle sin dejar pasar nada por alto. Cuando termino el relato, atisbo a la pelirrosa, quien, aun intentaba digerir las palabras emitidas. — Tú conoces como prosigue la historia después de esto. Debes tener en cuenta que Sasuke siempre ha estado solo en este mundo y ciertas cosas le causan dolor…a pesar de todo, un hecho de tal magnitud no es difícil olvidar. —

—Solo se aprende a vivir con él. — Termino Sakura. —

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Sasuke llego a casa, durante la noche. Noto a Sakura sentada en el sillón, aguardando por su llegada. Camino hacia ella, se puso de cuclillas y tomo sus manos, sosteniendo esa mirada esmeralda.

—Lo lamento. — Se disculpó. — Estaba cansado por el viaje y…creo que desquite mi enojo contigo. —

—No te preocupes. — Dijo Sakura, acariciando el rostro del azabache. El susodicho oteo el álbum sobre la mesa y a otro lado un pequeño libro. Sus nervios se pusieron de punta nuevamente y de forma abrupta se alejó de su esposa. — Sasuke…no estás solo en esto, soy tu esposa. Puedes compartir tus miedos conmigo como yo los he compartido contigo… ¿Por qué le temes a esto?— Pregunto.

—No puedes entenderlo, Sakura. — Llevo una mano hacia su rostro en signo de frustración. — Es una maldición constante. Mis padres…mi hermano...—

—Sasuke… ¿temes que algún día le hagamos falta a nuestro hijo?— Pregunto Sakura, dando en el blanco. — Debes tener en cuenta que nunca le fallaremos. —

— ¿Acaso esto no es egoísta?— Sakura rodeo a Sasuke con ambos brazos. —

—Por supuesto que no es egoísta. Haremos cambios, ambos pasaremos el tiempo que sea necesario con nuestro hijo o hija. — Relato Sakura.

— ¿Y dejar al mundo desprotegido?—

—Claro que no. — Dijo Sakura mientras dejaba escapar un largo suspiro. — Balancearemos los tiempos. Vamos a estar los dos para este bebé. Somos tu y yo contra el mundo ¿Entendido?— Era impresionante como Sakura le otorgaba una bella perspectiva sobre las cosas, siempre encontraba la calma en ella. Cuando estaba entre sus brazos todo desaparecía. — Estaremos con él en cada paso. — Susurro la pelirrosa. Sasuke pudo darse cuenta que a su hijo nunca le faltaría amor y protección. Ella lograba desaparecer sus miedos por arte de magia…o a él le parecía mágico.

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Ambos yacían sentados, atibando las estrellas y la luna. Sasuke acariciaba el vientre abultado de la pelirrosa, quien tenía el libro del bebé de su pequeño hijo. El azabache tomo el presente, lo abrió lentamente encontrándose con una grata sorpresa; Una foto de el cuando era pequeño, su madre aun lo llevaba entre sus brazos, su padre nunca fue un hombre al cual le gustaran las fotografías, por lo que siempre salía con una postura seria en ellas, Itachi también tomaba lugar en el retrato, sonreía ampliamente. En la página consecuente, estaba una foto de Sakura con sus padres, apenas era una recién nacida, y bajo ambas fotos se podía leer una frase bastante singular: "Te presento a los mejores abuelos, a un tío excepcional y por supuesto…tu padres. Te espera un largo camino por recorrer"

Sasuke esbozo una leve sonrisa. Sakura pasaba sus dedos entre los mechones azabaches y comenzó a entonar una linda melodía, mientras su esposo se percataba de los movimientos de su pequeño, reaccionaba a la voz de la pelirrosa.

Bajo las hojas de un roble

Me seque al calor

En la rama más alta cantaba un ruiseñor

Hace mucho que te quiero…jamás te olvidare

Canta ruiseñor, canta, con el corazón alegre

Estas para reír yo estoy para llorar

Hace mucho que te quiero jamás te olvidare.

Continuara

Después de tanto tiempo vengo con una actualización :D Ojala haya sido de su agrado, compensando la larga espera que los he hecho pasar :c

Estamos más cerca del final, cuatro capítulos más para ponerle punto final…pero disfrutemos lo que aún queda.

Espero no estar llevando la historia por mal camino. Como siempre, les agradezco por todo su apoyo.

Nekatniss: Como ya lo he dicho antes, es un placer leer un review tuyo en cada una de mis historias :D Ufff no sabes cuanta felicidad me da el leer que la narrativa es buena…pase un infierno para que lo fuera, jaja en mis primeros fics siempre remarcaban lo mala que era cx Sobre Sasuke, creo que esa sería su faceta como papá c: Debo decirte a ti que gracias por darle una oportunidad a esta historia. Sé que es corta, pero tengo otra historia en mente, divagando desde hace mucho tiempo, Grudge blues es un buen fic desde mi punto de vista –aunque no ha recibido la aceptación que esperaba :c- Tengo otra historia en el horno, intento adentrarme en géneros como el misterio y horror. ¡Gracias por leer Nekatniss! ¡Un saludo y fuerte abrazo!

Liz Cullen Boschetto Belikov: ¡Bienvenida al club! Es la primera vez que veo un review tuyo :D ¡Muchísimas gracias! 3 Intento llenar el vacío que hubo entre el capítulo 699 y el 700 c: ¡Gracias por leer y sobre todo, dejar un comentario! ¡Saludos!

DaanaF: ¡Always Sasusaku! Owww creo que estoy haciendo un buen trabajo al plasmar a Sasuke como un futuro padre, algo nervioso jeje pero tiene a su respaldo y compañera de vida, Sakura. ¡Muchísimas gracias Daana! Espero no decepcionarte con cada capítulo ¡Un fuerte abrazo!

Cami: ¡Awwwww! Espero que puedas vivirlo así o inclusive, mejor 3 ¡Gracias por dejar tu comentario! ¡Saludos!

aika ryusel: ¡Hola! ¡Espero este capítulo haya sido de tu agrado también! :D ¡Pronto llegara Sarada! ¡Pronto! :D ¡Saludos!

Namikazee: Jajaja es que Sasuke hace las cosas a su manera :D Jajaja creo que estoy haciendo un buen trabajo con el equipo 7 Bl (Espero) Jajaja bueno, yo tampoco encuentro una explicación coherente a tales antojos jaja pero por algo han de demandar tales cosas jaja ¡Pronto se verá una reunión así! ¡Gracias por leer Namikazee! ¡Un fuerte abrazo!

Sin más, esto es todo por mi parte. Espero tengan un buen inicio de semana :D

Gracias por leer, comentar, añadir esta historia a sus fav. Por todo 3

Nos leemos hasta la próxima, bye.