Capítulo 17
Encantado de conocerte, Sarada.
El día era tranquilo –como se acostumbraba en la hoja- Los ajetreos habían quedado atrás desde la Cuarta Gran guerra ninja. El cumpleaños de Sakura paso rápidamente, entre tantas falsas alarmas, el tiempo se fue volando como la fecha pactada para la llegada del nuevo integrante del Clan Uchiha.
Sakura comenzaba a exasperarse. Las molestias aumentaban, se sentía torpe con un enorme vientre y Sasuke estaba en casa las veinticuatro horas del día, sin apartar la mirada de su esposa "por si algo sucedía"
Cada semana acudían con Tsunade a realizar un chequeo, asegurarse que todo marchaba bien y nada malo sucedía con el pequeño.
— ¿Cuánto tiempo más tardara?— Tsunade conocía a Sakura a la perfección. De vez en cuando era una chica bastante obstinada y cabeza dura.
—Sakura…esto se le llama un embarazo prolongado. Existen algunos riesgos pero la mayoría de los casos que yo he atendido nacen sanos. Recuerda que una fecha prevista del parto no es exacta, sino, un estimado. — Las palabras de su maestra causaron cierta calma. — Ve a descansar. — Sugirió.
—He descansado más de la cuenta. — Fanfarreó Sakura, cruzo ambos brazos y frunció el ceño.
—Espero que ese bebé no sea tan testarudo como sus padres. — Dijo Tsunade, arrebatándole una sonrisa fugaz a la pelirrosa. — ¿Cómo lleva Sasuke todo el embrollo del embarazo?—
—Al inicio se sentía mal al respecto…
—
—Hn… ¿Un bebé?— Hacia días había recibido la hermosa noticia de que tendría la dicha de ser padre. Parecía bastante increíble como diversos sucesos que conformaban su historia de vida.
—Si…un bebé. — Mascullo Sakura, tomando asiento a lado del pelinegro quien miraba fijamente algún punto en el suelo.
—No…no pensé que…algún día…pronto…que yo sería….que tu serias. — Las palabras divagaban entre su lengua sin rumbo alguno. Era tan difícil encontrar algo que decir en momentos como ese, donde se yacía en un estado de shock.
—De la misma forma me sorprende. — Admitió Sakura. — Todo sucedió tan rápido que ni siquiera pudimos regresar a Konoha para restablecernos. — Susurro. Sabía que un bebé implicaba muchas cosas, entre ellas, una estabilidad económica, un lugar donde vivir y un ambiente tranquilo para llevar un embarazo fuera de complicaciones. Ambos eran demasiado jóvenes, respectivamente veinte años recién cumplidos, algunas personas tomarían la boda como una decisión precipitada por el pequeño inquilino que venía en camino.
— ¿Cómo puede ser alguien como yo ser un buen padre?— Sakura noto el miedo en esos ojos oscuros. Era la primera vez que veía a Sasuke tan indefenso, tan temeroso.— He hecho cosas horribles a ti…a la aldea…a toda la gente que me rodea.—
—Sasuke-kun…—
—No soy alguien que está hecho para llevar a cabo se rol, Sakura. No lo soy. —
—Yo creo que serás un buen padre…uno demasiado bueno. — La sonrisa logro apaciguar el temor, desapareció las dudas en su interior.
—Un buen padre pero…No sé nada al respecto. — Se encogió de hombros y por su mente pasaban diversas proyecciones de él, meciendo a un pequeño bebé entre sus brazos.
—Yo tampoco sé cómo ser madre. No es algo que aprendamos leyendo pergaminos o libros. Aprenderemos. — Dijo decidida.
—Confió en tus palabras. — Susurro Sasuke mientras acariciaba dulcemente el vientre de su esposa.
—Eso me alegra. —
—Gracias…por esto. —
—
—Es algo natural. — Dijo Tsunade. — Incluso yo me siento temerosa de traer a alguien tan frágil al mundo cuando me encargue de entrenar a su madre para ser una de las mejores kunoichis. — Sakura sentía un gran afecto por Tsunade. Era como su segunda madre…un poco liberar al respecto.
—Tendría que decirle lo mismo, parece estar pasándola de maravilla ahí dentro que no desea salir. — Bromeo la pelirrosa.
—Doctora Uchiha. — Aun no podía acostumbrarse a escuchar el apelativo del Uchiha complementando su título, era demasiado bueno para ser verdad.
— ¿Si?— Pregunto alzando una ceja.
—Uchiha-san está esperando por usted afuera…acaba de arribar…—
—Descansa. — Sugirió Tsunade. — Y trata de tranquilizarte un poco. — Abrazo fuertemente a la pelirrosa. —
—Gracias, Tsunade-sama…Por todo. —
—No tienes por qué agradecer. Ahora anda a ver a tu esposo que ha estado fuera de la aldea por un largo tiempo. — Sakura se puso de pie con dificultad. Al salir de la habitación oteo al azabache sentado en la sala de espera. Sasuke alzo la miraba para atisbar a su hermosa esposa quien, caminaba lentamente por los pasillos blancos del hospital. No pudo evitar sonreír como idiota al verla, era un sistema que se activaba cuando Sakura estaba cerca.
—Lo lamento. Estaba charlando con Tsunade-sama. — Las muestras de cariño en público no eran comunes entre ellos, con una sonrisa era más que suficiente.
—Podrías avisarme, habría ido con Kakashi o el usuratonkachi para no perturbarte. — Tanto el como ella tenían sus propios espacios, evitaban sofocarse, aunque con el poco tiempo que pasaba Sasuke en la aldea, los momentos a solas eran bien recibidos.
—No era necesario. Solo vine a un chequeo semanal.— Aviso.— La fecha de parto se atrasó…así que solamente puedo llegar a cuarenta y dos semanas…tomando en cuenta que llevo cuarenta.—
—No demorara demasiado en salir. — Dijo Sasuke con una seguridad impresionante.
— ¿Cómo lo sabes?— Mientras caminaban por los pasillos, acaparaban las miradas de los curiosos. Algunas enfermeras maldecían la "suerte" de Sakura por casarse con el atractivo Uchiha Sasuke pero unos cuantos pretendientes de la pelirrosa maldecían especialmente a Sasuke.
—Llámalo sexto sentido. — No demoraron demasiado para llegar a casa. El Uchiha tomo un baño y regreso a la acción para consentir a su mujer en lo que fuese necesario. Preparo una deliciosa cena, masajeo sus pies y ayudo en los deberes del hogar, dejando a Sakura más que satisfecha.
El llamado a la puerta interrumpió el tiempo de arrumacos y besos. Maldito fuera quien osara a interrumpirlos en un momento tan especial como ese. Sasuke se puso de pie y camino con pesadez hacia la puerta.
Cuando abrió, deseaba golpear a Naruto con todas sus fuerzas. El rubio siempre llegaba en el peor momento.
—¡Teme! ¡Escuche que estabas de regreso!— Exclamo. — ¡Ni siquiera recuerdas que tienes amigos!— Mascullo con el típico dramatismo.
—Estaba demasiado cansado para escucharte parlotear todo el día. Además, Sakura me necesita. —
— ¡Hola Naruto!— Saludo, asomando medio cuerpo desde la sala. El rubio se adentró en la residencia Uchiha. Sakura estiro los brazos para fue el rubio le ayudara a ponerse de pie. Naruto abrazo fuertemente a su antigua compañera y mejor amiga. — ¿Cómo se encuentra Hinata y el pequeño Boruto?—
—Hola Sakura-chan. Los dos están bien, Boruto creciendo grande, fuerte y apuesto como su padre. — Alardeo.
—Espero herede la inteligencia de Hinata y no tu idiotez. — Agrego el Uchiha.
— ¡Hey!— Replico ofendido. Guardo silencio durante algunos minutos, examinando a la pelirrosa.
— ¿Por qué miras tanto a mi esposa?— Pregunto Sasuke posesivamente.
—Es solo que…Tu delantal ha crecido demasiado Sakura-chan…al igual que tu estomago…estas…— Y sin darle oportunidad para finalizar con la oración, Naruto Zumaque termino tendido en el suelo, temblando de dolor por el golpe proporcionado por nada más y nada menos que Sakura.
Había olvidado por completo que era el aprendiz de Tsunade…y que su antiguo maestro termino al borde de la muerte por ser un pervertido.
—Sakura…creo que…— Sasuke trago saliva al ver a su esposa furiosa. Era afortunado por no recibir un golpe tan letal como aquel.
—Auch. — Se quejó Naruto, retorciéndose en el suelo mientras acariciaba la parte afectada.
—Iré por unas cuantas vendas…—
—Eso no fue muy agradable, Sakura-chan. — Logro reincorporarse, no plenamente, aun desubicado por la paliza.
—Tú la provocaste. — Dijo Sasuke, acercándose a su mejor amigo, mirando la parte afectada. — Te merecías un golpe más fuerte. — Naruto Golpeo levemente a Sasuke en el hombro.
— ¡Sasuke!— Grito Sakura aterrada. — ¡Ayuda!—
—Ayuda… ¡Ayuda!— Dijo el azabache. Ambos jóvenes se pusieron de pie como si tuviesen un resorte en el trasero. Caminaban tranquilamente y cuando llegaron a la nueva escena encontraron a una Sakura evitando el charco de agua bajo sus pies.
En la faz de Naruto se dibujó una mueca de asco, mientras los sentidos de alerta le decían que debía apresurarse y ayudar a Sakura a conseguir ayuda.
—Esto es asqueroso. — Replico ella, llorando.
— ¡Vamos al hospital inmediatamente!— Sasuke corrió hacia la habitación, tomando la pequeña maleta con las cosas de Sakura y el bebé. Tomo a su esposa de la mano, Naruto los acompañaría hasta el hospital.
—X—
Inmediatamente Sakura ingreso en el proceso de parto. La despojaron de su atuendo convencional, cubriendo su desnudez con una ligera bata de color rosa. Rápidamente se encargaron de llevarla a una habitación, donde, monitoreaban su salud y la del bebé.
Lo primero que se realizó cuando llego a la sala fue la auscultación. Un proceso donde la enfermera o el doctor en cargo escuchan los latidos del corazón en cierto intercalo de tiempo.
—Todo se encuentra bien Sakura. — Indico Shizune, retirando el estetoscopio del vientre. — ¿Aún continúan las contracciones de cinco a diez minutos?— La pelirrosa asintió estrujando las sabanas.
—Uff. — Exhalo. Sasuke, yacía en la habitación como una estatua, mirando todo lo que sucedía a su alrededor.
—Agilizaremos el proceso, Sakura. — Aviso la pelinegra. — Realizaremos el monitoreo fetal electrónico. — Coloco alrededor del abdomen un transductor de ultrasonido. Los latidos del bebe se registrarían continuamente en el papel. Shizune continuo asegurándose que nada malo sucediera. Introdujo dos dedos lentamente para asegurarse de la dilatación. La pelinegra formo una mueca de desconcierto, alertando a los jóvenes padres.
— ¿Sucede algo malo?— Pregunto Sakura.
—Me parece extraño tu rompimiento de fuente…las contracciones… pero aun no llevas la dilatación adecuada para inducirte al parto. — Informo. — Esto puede tardar de dos a ocho horas...así que...será un largo proceso. Regresare en un abrir y cerrar de ojos. —
Con tantas horas "muertas" Los futuros padres charlaron amenamente, reían de vez en cuando…Sasuke se alteraba al ver a Sakura pasar un dolor tan grande como el de traer un pequeño al mundo. De vez en cuando la pelirrosa gritaba. Las horas pasaban lentamente y parecía que él bebe no estaba dispuesto a defender.
Por lo que Sakura se vio obligada a realizar ejercicios para la dilatación.
—Siento algo en mi pecho. — Mascullo Sakura. Estaba empapada en sudor, el dolor era punzante e insoportable. Agradecía tener a un hombre como Sasuke a su lado, dispuesto a realizar todo para hacerle la carga más ligera.
—Todo saldrá bien, Sakura. — Deposito un beso sobre la frente de su esposa y con suma ternura la rodeo con ambos brazos. —
Shizune arribo en la sala una vez más, obligando a la pelirrosa a recostarse. Primero reviso la dilatación de la pelirrosa, encontrando cero centímetros de dilatación para el tiempo transcurrido. Después, miro la pantalla que monitoreaba los latidos del bebe, activando una alerta al ver como estos disminuían poco a poco.
— ¡Llama a Tsunade-sama!— Ordeno a una de las enfermeras quien abandonó la sala en cuestión de segundos. —
—Shizune…. ¿qué sucede? ¿Ocurre algo malo?— Pregunto un poco alterada, estrujando la mano de Sasuke temblorosa, nerviosa por la respuesta.
—Los latidos del bebé están disminuyendo. — Aviso Shizune. — Y la no progresión del parto nos obliga a inducirte en una cesárea. —
— ¡No!— Respondió molesta. — Todo iba a salir bien…tendré a este bebé de forma natural. —
—Sakura…—Susurro Sasuke mientras ella lo fulminaba con una mirada.
—Sakura…eso está fuera de nuestras posibilidades ahora. Haremos este procedimiento rápido y sin dolor para salvaguardar tu vida y la de este pequeño. — Dijo Shizune. — Iré preparando el quirófano. —
Sakura rompió en llanto. Todo parecía tan perfecto y su mundo parecía imperturbable, pero cuando menos lo imaginas algún altercado llega y sabotea tu mundo por completo.
Sollozaba fuertemente, acariciaba su vientre, buscaba tener contacto físico con el Uchiha, lo necesitaba más que nunca.
—Sakura. — Dijo Sasuke secando algunas lágrimas. — Necesito que seas fuerte….tan fuerte como siempre lo has sido, por ti, por mi…por nuestro hijo. —
—No me dejes, Sasuke-kun. — Suplico entre sollozos.
—No lo hare. Estaré a tu lado desde este día hasta el final de mis días. — Aquellas palabras lograron tranquilizarla como por arte de magia…en realidad, todo lo que realizaba Sasuke era mágico.
…
Ya en el quirófano se le fue administrado a Sakura una anestesia para apaciguar el dolor y evitarle sentir algo más durante el procedimiento.
Aun no soltaba la mano de su esposo, quien, parecía nervioso con todo lo acontecido. Nunca pensó que un parto sería tan complicado, solamente rezaba a cualquier deidad para que todo saliera bien y tanto Sakura, como su pequeño, resultaran intactos.
— ¿Cómo se encuentran mis futuros padres preferidos?— Pregunto Tsunade mientras hacía acto de presencia en el quirófano. — Relaja ese rostro Sasuke. Te has enfrentado a enemigos feroces…—
—Es algo completamente diferente. — Respondió el aludido.
—Todo saldrá bien. — Aseguro. — Sakura, necesito que estés aquí conmigo, este pequeño estará ansioso por conocerte. — La pelirrosa asintió levemente, sus sentidos estaban un poco adormecidos por la epidural. — ¡Comencemos!— Y esa fue la palabra de inicio para emprender una difícil tarea. Tsunade realizo un corte transversal en el borde superior del vello púbico. Separo la grasa y volvió a repetir el mismo corte sobre la aponeurosis, que es una fuerte capa que sujeta los músculos abdominales y los intestinos.
Sasuke atisbaba de reojo el procedimiento, su atención se centraba al cien por ciento en la pelirrosa.
—Sasuke...kun. — Susurro levemente. —
—Aquí estoy Sakura. Todo terminara pronto. —
Tsunade fue rápida al respecto, cuando menos se pensó, una pequeña mata de cabello negro se asomaba poco a poco y con ayuda de la antigua maestra de su madre, el pequeño llego al mundo, lanzando un grito, anunciando su llegada con el llanto fuerte que emitía desde sus pulmones.
En ese instante el mundo de Sasuke comenzó a adormecerse. Escuchaba el llano demasiado lejano y de forma inminente las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas. Sakura sonreía levemente mientras se deleitaba con los sonidos emulados por su bebé.
—Felicidades, papás. — Dijo Tsunade. — Es una hermosa niña. — Y en ese preciso instante cuando Sasuke contemplo a su pequeña hija, todas las preocupaciones desaparecieron, todo a su alrededor lucia mejor. — Sasuke ¿Deseas cortar el cordón umbilical?— El chico asintió. Con nerviosismo tomo las tijeras y rápidamente corto aquel lazo que unía en cuerpo y alma a madre e hija
Tsunade acerco a la pequeña para que su madre tuviera el enorme honor de conocerla.
Algunas lágrimas vagas hicieron acto de presencia, Tsunade deposito a la niña sobre el pecho de su madre.
—Hola pequeña…— Susurro débilmente. — He esperado por ti…tanto tiempo…— Acaricio el cabello azabache como el de su padre. Por instinto, cuando la pequeña sintió el calor emulado por su madre dejo de llorar.
—La tendrás entre tus brazos en un abrir y cerrar de ojos. Realizaremos los primeros exámenes médicos y terminaremos con la cesárea. — Sasuke asintió. Deposito un beso sobre la frente de su esposa y susurro a su oído:
—Lo has hecho de maravilla, Sakura…Gracias, gracias. — Todo iba a la perfección hasta que…
—El latido esta disminuyendo. Tenemos una hemorragia. — El quirófano se volvió un caos total. Sasuke se percató como Sakura soltaba su mano lentamente, como la fuerza la abandonaba.
—Tsunade ¡¿Qué está pasando?!— Pregunto Exasperado.
—Sasuke. Necesito que abandones el quirófano ahora mismo. — Ordeno la rubia. — Sino lo haces…me veré obligada a llevarte a la fuerza. — Parecía bastante racional para permitirle alas médicos realizar su trabajo. A duras penas y con en corazón en la mano, abandono el quirófano.
Los minutos parecían demasiado prolongados, horas eternas.
Caminaba de un lado a otro, desesperado ¿Por qué la vida se empeñaba a hacerle pasar malos ratos? Arrebatarle su felicidad sin importarle la reacción o los sentimientos de la persona. No podían quitarle a Sakura también, a ella no.
Intentaba convencerse de que todo estaría bien, nada malo sucedería.
Dejo escapar un largo suspiro, agradaba "paciente" por buenas nuevas.
—Señor Uchiha. — Llamo una enfermera que salía del quirófano. — La señora Uchiha se encuentra bien. — Aviso. — Dejaremos que la anestesia pase para instalarla en una habitación para su comodidad. —
—Gracias. — Dijo al mismo tiempo que suspiraba aliviado. —
—O—
La sala de espera albergaba a los amigos de la pareja, quienes, demandaban noticias sobre el bienestar del nuevo integrante de la aldea.
Mientras Sakura despertaba de la anestesia y se preparaba a la pequeña Uchiha para estar con sus padres, Sasuke apareció para acallar las preguntas desesperadas formuladas por personas eufóricas.
— ¡Ahí esta!— Grito Naruto señalándole. —
— ¡Sasuke-kun!— Añadió Ino. — ¿Cómo se encuentra Sakura?—
—Ino…deberías dejar a Sasuke…—La rubia fulmino a Sai con una simple mirada.
— ¿Y bien?— Pregunto Naruto entusiasmado. — ¿Cómo está todo?— Sasuke guardo silencio durante un largo rato, provocando desesperación en los rubios escandalosos.
—Es una niña. — Dijo satisfecho, orgulloso de sí mismo y de la pelirrosa. — Esta perfectamente bien. —
—Gracias al cielo. — Recito Naruto aliviado. —
— ¿Y Sakura?— Pregunto Kakashi, apareciendo rápida y sigilosamente en la escena. —
—Hubo unas cuantas complicaciones en el parto. — Relato. —
— ¡¿Cómo se encuentra?!— Pregunto Ino asustada.
—Se encuentra bien. Tsunade hizo su trabajo. Por el momento está despertando de la anestesia. Ya he hablado con sus padres. Ambos vinieron a ver a la pequeña. Se encuentran con Sakura en la habitación. —
—Todo ha salido bien. — Exclamo Naruto. — Como debía ser ¡Dattebayo! Felicidades, Teme. — Naruto abrazo fuertemente al pelinegro.
—Felicidades, Sasuke-kun. — Dijo Ino.
—Gracias…Ino….Usuratonkachi. —
—Pasaremos a ver a la pequeña y regresaremos a casa. Me gustaría quedarme un rato con Sakura pero Enojan demanda mucha atención. — Excuso Ino. —
—No te preocupes Ino. Le diré a Sakura que viniste. Gracias, Sai. — El otro pelinegro sonrió levemente.
—También es momento de regresar a casa. Hinata debe estar preocupada. Por la tarde vendremos a visitarlos a ambos, tengo tantas ganas de conocer a mi pequeña sobrina. — El rubio salió corriendo del hospital, quitándole tiempo a Sasuke para decir algo coherente. Ahora solo quedaban Kakashi y Sasuke.
—Felicidades, Sasuke. Ambos han cumplido un sueño más. Estoy orgulloso de ustedes. — Dijo sinceramente. Kakashi tuvo el privilegio de verlos crecer como persona, fue el precursor de que ambos estuviesen juntos ahora, alcanzando sus metas.
— ¿Vas a llorar?— Pregunto Sasuke con ende de burla. —
—No tanto como lo abras hecho tú. — Replico. — Llévame a conocer a la nueva integrante del equipo 7. —
—O—
Sakura dormía tranquilamente. Después de todo necesitaba descansar para tomar fuerzas y poder conocer a su pequeña hija. El día fue atareado, lleno de emociones...
Camino lentamente hacia donde yacía la pequeña Uchiha, sentía un millón de sensaciones en su interior como cuando se enteró que sería papá. Ahora, al ver a su hija, sabía que todo el dolor, todo el sufrimiento, los malos ratos como buenos habían valido la pena.
La cargo con sumo cuidado. Era demasiado frágil, pequeña, cuarenta y ocho centímetros y tres kilogramos doscientos.
Tomo asiento, acurrucando a la niña, era demasiado hermosa, como su madre. El balance perfecto entre ambos.
—Encantado de conocerte, pequeña. — Mascullo. — Hola…soy papá. — Paso un dedo por el rostro imperturbable de su hija. Estaba prensado a ella. — Sé que esto es muy rápido pero voy a darte una lista básica para incordiarte en esta vida. — Aviso. — Algunas son obvias, educación, familia, amigos y una larguísima vida repleta de esperanza. Nunca dudes en cometer errores…muchos errores, no hay otra manera mejor de aprender y de crecer...te lo aseguro. Insisto en que tú, mi pequeña, seas una soñadora. Quiero que siempre te sientas segura. — Sakura decidió utilizar sus dotes actorales. Escuchaba atentamente el discurso de Sasuke. — Luego está el amor… espero que ames con toda la fuerza de tu corazón, cuando encuentres ese amor, donde quiera que este, quien quiera que sea no huyas de el…pero tampoco lo persigas. Se muy paciente y acabara viniente a ti, te lo prometo, como lo hiciste tu…— El azabache sonrió. — He pasado el mejor año de mi vida. Espere por ti durante tanto tiempo. Debo admitir que entre en pánico cuando te escuche llorar…pero me aterro a un más el simple hecho de pensar que tal vez tu madre no estuviera con nosotros…— Beso su pequeña frente. — Pero ahora tengo a las dos razones que más amo conmigo. —
—No sé a quién limpiarle la baba primero, si a ti o la niña. — Bromeo Sakura. Esbozo una débil sonrisa mientras Sasuke le dedicaba una especialmente a ella. Con suma dificultad tomo asiento en la camilla, por suerte, tenía la almohada como un cómodo respaldo.
—Creo que querrás conocer a alguien. — Sasuke camino lentamente hacia la pelirrosa, depositando a la pequeña pelinegra sobre los brazos de su esposa. Sakura miro a su hija, embelesada.
Era evidente que tenía tanto los genes de su padre, como los de ella. La veía como la niña más hermosa del mundo.
—Hola pequeña. — Susurro, evitando derramar más lágrimas. — Nunca había sentido tanto dolor…pero al verte me doy cuenta que todo valió la pena. Pase lo que pase yo siempre te amare. Es difícil superar las palabras de papá. Hare mi mejor intento…—Exhalo lentamente. — Te alentare toda la dulzura del mundo, mi amor…—Beso la frente de su hija. La pequeña racionaba a las voces de sus padres, ambos, anonadados con la descendiente del clan Uchiha.
—Sarada. — Dijo Sasuke. Sakura lo miro algo confundida, sin entender el concepto de la palabra. —
— ¿Cómo la ensalada?— Cuestiono confundida. — ¡Ni lo pienses, Uchiha!—
—No. Por supuesto que no será como la ensalada…Cuando estuve en mi viaje a la redención, investigue muchas cosas entre ellas aprendí el nombre de una diosa…Zarasai…—Explico. — Diosa de las artes, la música, sabiduría, conocimiento y aprendizaje. Creo que va perfecto con ella. —
—Sarada Uchiha…— Dijo Sakura. — Es…perfecto. Encantada de conocerte…Sarada. —
—Gracias…Sakura. — Replico Sasuke, besando tiernamente a la pelirrosa. — Por todo. — Sakura sonrió satisfecha, estaba con las personas que tanto amaba, con su propia familia.
Y de esa forma, ambos, comenzaban un nuevo viaje. Se adentraban en el mundo de ser padres y experimentaban al cien por ciento la dicha. Sarada Uchiha…la nueva integrante del clan.
CONTINUARA.
—X—
¡Capitulo 17 a la orden! :D
Primero que nada… Gracias por tenerme paciencia al actualizar. Estoy a mitad de semestre y por lo tanto todo esta vuelto un caos y mi atención está centrada en los proyectos escolares…así que, me es difícil encontrar un momento para escribir el fic (y no solo este) y quiero darles a ustedes una lectura grata, un capitulo que ustedes disfruten, así que se necesita tiempo.
Bien, centrándonos en lo sucedido… ¡Ya son padres! ¿¡Que les pareció el nacimiento de Sarada?! Es el capítulo más tedioso jaja…estuve investigando en diversas páginas sobre embarazos, partos, complicaciones…etc., etc. para no plasmarles algo completamente irreal. Ahora por lo visto, me centrare más en su vida como padres primerizos, espero plasmarlo satisfactoriamente durante estos 3 capitulos restantes :D
Abajo encontraran las respuestas a sus lindos reviews 3
Nekatniss: Como ya lo he dicho un millón de veces…es un placer tener un review tuyo en cada una de mis historias 3 ¿Sabes…? Ha sido un reto para mí escribir esta historia, porque era la primera ambientada en el mundo ninja y no en un AU como normalmente lo hago. La idea se planteó en mi cabeza cuando finalizo la manga y no pude contenerme en escribirla. Jajaja esas personas me ayudaron bastante…algunas aún siguen mi desarrollo :3 ¡Gracias por tu constante apoyo! 3 Esta está llegando a su fin…pero aún falta Bane of emerald Goddes *—* Grudge Blues 3 y por supuesto ¡Tu regalo; Suitors and boys! (Tengo los capítulos en el horno pero por problemas de tiempo no he tenido la oportunidad de actualizar :c) ¡Saludos, Nekatniss! ¡Un fuerte abrazo!
RosaUchiha: No hay sentimiento más lindo que saber que alguien toma parte de su tiempo para leer sus historias 3 ¡Mil gracias RosaUchiha! Espero no haberte decepcionado con el capítulo ¡Saludos!
DaanaF: ¡Gracias por todo Daana! ¡Sobre todo por tener paciencia! Jajaja esa parte fue espontanea jajaja, por su bien y por la salud mental de Sasuke consiguió la ayuda necesaria Bueno... ¿qué te puedo decir? El amor es paciente. El amor es paciente, es bondadoso. ¡Saludos Daana! ¡Un fuerte abrazo!
¡Esto es todo de mi parte! ¡Espero hayan tenido una linda lectura y el capítulo haya sido de su agrado! Como siempre, es un placer leer sus reviews y les aseguro que cada uno tiene respuesta.
No tardare y volveré con más ¡se los aseguro! ¡No se libraran de mi tan fácilmente! Jaja
Espero tengan una linda semana, cuídense y nos leemos luego.
¡Un fuerte abrazo!
