Capítulo 18

Rango S parte 2:

Era la miscelánea perfecta. Sarada Uchiha encantaba a sus padres sin realizar algún esfuerzo, dos grandes Sannin se rendían ante los encantos de un bebe recién nacido.

Los genes Uchiha predominaban fielmente en la pequeña, no cabía la mínima duda que era hija del gran Sasuke Uchiha y la magnífica Haruno Sakura. Aunque el pelinegro anhelaba que su pequeña heredara los hermosos ojos de su madre.

Por otra parte, la pareja había sobrevivido a los nueves meses del embarazo, superado los nervios y el poco placentero momento del parto, y ahora estaba en el lista regresar a casa e iniciar su nueva vida con el reciclen nacido.

A los dos les invadía la incertidumbre y, dominados por los nervios llegaron a la conclusión que no tenían ni idea de lo que tenían que hacer.

Sakura yacía sentada en el borde de la cama. Aun utilizaba algunas prendas de maternidad, aunque, evidentemente el vientre abultado había desaparecido, dejando un enorme hueco por llenar.

Afortunadamente los procesos después del parto por cesárea serian omitidos en ciertas partes, sobre todo en el ámbito del constante dolor. Tsunade utilizo una maravillosa técnica sobre Sakura, lo que reduciría las molestias y haría de su recuperación un proceso rápido.

—Mira quien está aquí. — Sentencio Mebuki atisbando a su hermosa nieta, recostada en el pequeño cunero. Dormía plácidamente, como si nada a su alrededor estuviera sucediendo. Kizashi se unió a su esposa, tomando lugar a lado de ella. — Acaso no es el bebé más hermoso que has visto. — Su tono de voz cambio completamente por uno infantil, acariciando las diminutas manos de Sarada. La enfermera solo respondió con una pequeña sonrisa. — Dije… ¿acaso no es la bebe más hermosa que has visto?—

—En los últimos días lo ha sido. — Respondió la enfermera. Los abuelos abrieron paso para entregar a Sarada a sus padres. Miro atentamente a los dos y con susceptibilidad, dejo a la pequeña entre los brazos de su padre ya que Sakura aún no tenía las fuerzas necesarias para tomar a su hija firmemente.

—Gracias. — Sentencio Sakura, sonriendo débilmente. Sasuke aprendió rápido a cargar a la diminuta Sarada. Pasaba día y noche a lado de ella, fascinado con la exquisitez de su pequeña hija. También cuidaba de Sakura, cumplía cada una de sus exigencias y pasaba buen rato en la habitación, jugando o simplemente charlando, compartiendo la enorme dicha.

—Con cuidado, Sakura. — Murmuro Sasuke al ver a la pelirrosa tambalearse al dar el primer paso. — ¿Estas segura de poder caminar a casa?— Pregunto algo consternado.

—Si. Confía en mí. — Beso la mejilla del azabache y sonrió ampliamente. —

—Andando, Sakura. — Los padres de Sakura se encargarían de dejar a la familia Uchiha a salvo, en su hogar. Al llegar a su ansiada casa, Mebuki preparo una comida balanceada, consintiendo a su pequeña hija.

—Recuerda Sakura, si necesitas ayuda no dudes en llamar. — Dijo Mebuki mientras Kizashi seguía absorto con el hermoso rostro de su pequeña nieta. —

—Lo se mamá. — Sentencio al mismo tiempo que sonriera levemente. — Pero creo que tendremos la situación bajo control ¿No es así, Sasuke-kun?— El pelinegro asintió con un leve movimiento de cabeza. —

—Está bien, pero no seas orgullosa, Sakura. Nos vemos mañana. — Kizashi dejo a Sarada entre los brazos de su madre. —

—Pórtate bien pequeña, no des demasiados problemas a tus padres, se bondadosa con ellos. Adiós mi pequeña hija. — Deposito un beso sobre la frente de la pelirrosa. — Adiós a ti también hermosa. — Después, beso la mejilla de Sarada. — Adiós Sasuke. — Dijo desde lejos. — Dejo a dos grandes tesoros en tus manos. —

—Adiós, señor y señora Haruno. — Despidió el pelinegro. Escuchar como la puerta se cerraba y la verdadera batalla comenzaba ahí mismo. Sarada comenzó a llorar, era como si una bomba se activara y ellos de manera precipitada, buscarían los cables por cortar para evitar una tragedia.

—Creo que tiene hambre…—Susurro Sakura. — Iré a la habitación a alimentarla. — Llego a la habitación de Sarada y cuando estuvieron completamente a solas las dos, noto el gran parecido que su hija tenía con Sasuke; Cabello negro, facciones duras pero a la vez tranquilas…no encontraba una pizca de ella en esa pequeña.

Termino de alimentarla, seco delicadamente los hilillos de leche y golpeo su espalda tiernamente en repetidas ocasiones hasta arrancar un diminuto eructo.

— ¡Sasuke-kun!— Llamo Sakura y en cuestión de segundos apareció el Uchiha evidentemente agitado y consternado.

— ¿Sucede algo malo?— Pregunto inquieto, apareciendo en la habitación con suma velocidad…inclusive superando a Minato Namikaze con sus impresionantes técnicas. Sakura no pudo evitar reír un poco hasta que el dolor le hizo detenerse.

—No, nada malo. Creí que querrías formar parte del primer baño de Sarada. — El pelinegro asintió. — ¿Podrías preparar el agua mientras yo tomo algunas cosas?—

—Por supuesto. — Sasuke comenzaba su tarea como padre ejemplar. Aun le parecía extraño ver a esa pequeña, tomarla entre sus brazos, escuchar su llanto…Era una nueva sensación, hermosa a decir verdad. Preparo el agua para Sarada, a una temperatura adecuada. Regreso a la habitación para llevar las cosas necesarias y hacer del baño un momento placentero.

Ya con todos los materiales a la mano, Sakura se cercioro de la temperatura del agua, sumergiendo el ante brazo, después, dedico una sonrisa de satisfacción al pelinegro.

—Debemos aprender cómo hacer esto…—Dijo insegura. — Pondremos en práctica lo aprendido en el hospital. —

—Hn. — Bufo el pelinegro. Ojala todo fuera tan sencillo como memorizar un jutsu.

—Sería buena idea que utilizaras el sharingan para sacar ventaja de la situación. — Replico Sakura bromeando, arrebatando una sonrisa como respuesta por parte de su esposo.

Sumergió a Sarada lentamente en el agua, sosteniéndola firmemente. Era un momento donde él bebe se sentía vulnerable. La pequeña alcanzo un dedo de su padre, como si estuviera aferrándose a él con fuerza.

La etapa de la alimentación estaba superada así como la del baño. Cuando menos lo pensaron, Sarada yacía durmiendo plácidamente en su cuna y ellos, continuaban absortos en su pequeño retoño.

Salieron de la habitación sin hacer ningún ruido, utilizando las técnicas ninjas aprendidas.

—Eso fue fácil. — Sakura atisbo al pelinegro. —

—No debemos cantar victoria tan rápido…—Susurro el Uchiha. — Es demasiado bueno para ser verdad. — Confeso. —

— ¿Acaso crees que estamos dentro de un Tsukuyomi infinito?— Sasuke sonrió. —

—En ese caso…tú lo habrías averiguado de inmediato. Eres una maestra rompiendo gensutsus. — Coloco una mano sobre la cintura de Sakura y sostuvo esos fanales esmeraldas que nunca lo miraron con miedo…mucho menos con desprecio, siempre encontraría el amor ahí, en su mirada. Acorto la tortuosa distancia…Sakura tenía la respiración acelerada, el, se acercó con suavidad, degustando esos suaves labios. El corazón del joven martillaba fuertemente…cosquilleaban las zonas del cuerpo donde Sakura colocaba sus manos. Se alejaron lentamente y lo primero que hicieron fue mirarse a los ojos. — Sakura…gracias. — Desde el momento en el que pensó que la perdería para siempre…una extraña sensación tomo lugar en su pecho.

Él nunca fue un hombre que expresase sus sentimientos con facilidad, pero cuando lo hacía no podía dudarse si eran verdaderos.

Sakura siempre estuvo ahí para el…la luz entre la oscuridad. Siempre fue paciente incluso si el tiempo se tornaba eterno, bondadosa al momento de perdonar y olvidar los errores. Nunca envidiosa, jactasiosa o incluso orgullosa. Cuando estaba con dejaba su lado rudo, se despojaba del egoísmo y nunca se enojaba fácilmente…tampoco guardaba rencor, el muy bien lo sabía. Todo lo disculpaba…todo lo esperaba y todo lo soportaba.

—Por todo…— Sakura sonrió, acaricio la mejilla de Sasuke con ternura. — Por estar siempre conmigo aun así estuviera loco por la venganza…por perdonarme y nunca darme la espalda…por caminar a mi lado…por nunca apartarte de mi vida…por darme una familia.— Nuevamente alcanzo los labios de la pelirrosa en un tierno beso, la atrajo hacia su cuerpo, llenándose del calor que este emanaba. Ella, se sentía tan diminuta entre sus brazos…tan amada.

—Te amo, Sasuke-kun. — Susurro Sakura, aferrándose al cuerpo del Uchiha.

—Y yo te amo a ti…Sakura. —

—X—

A lo largo de las primeras semanas de vida de Sarada Uchiha, la situación se tornó distinta a lo imaginado.

La pequeña lloraba por diferentes motivos.

—Tranquila princesa. — Sakura arrullaba a Sarada, pero los intentos por calmarla fallaban uno a uno y eso comenzaba a frustrar a los padres primerizos.

—Ya la alimentaste…— Dijo Sasuke contemplando la caótica escena. —

—Sí, lo se Sasuke-kun. — Sentencio frustrada. — Pero no sé qué es lo que tiene. — El llanto aumento y si no encontraban rápidamente una solución, Sasuke y Sakura se unirían a la pena de Sarada. El Uchiha, tomo a Sarada con delicadeza, notaba la frustración en su esposa y como padre de la pequeña él también debía ayudar en todo tipo de situaciones.

La recostó sobre la mesa para cambiar pañales. Desabotono el pañalero y después el pañal, solo para asegurarse que no sufriera de alguna rozadura. Mientras tanto, Sakura paso la palma recuperadora por el cuerpo de su hija, tal vez lloraba por el dolor causado por los cólicos lactantes.

El llanto de la pequeña comenzó a aplacarse cuando sintió la cálida mano de su madre sobre su vientre. Sasuke miro maravillado a su esposa, agradecido por detener las dolencias de la pequeña.

—De algo debía servir. — Dijo, encogiéndose de hombros.

Con el paso del tiempo, los padres primerizos identificaban rápidamente el "por qué" del llanto de Sarada, convirtiéndose en unos expertos sobre el tema.

Sarada era feliz con sus padres. Rápidamente ellos se adaptaron a las exigencias de su hija, balanceando las tareas del hogar con la atención a la familia.

Sasuke estaba embelesado con su pequeña, siempre que tenía tiempo libre lo aprovechaba para cargar a Sarada y estar con ella, quien parecía reaccionar a la perfección a los estímulos de sus padres.

De vez en cuando emulaba sonrisas fugaces, así como las de Sasuke. Siempre se mostraba interesada por lo que invadía su campo visual y sonoro.

Y después…los viejos conocidos llegaron a la vida de la pequeña.

—Yo soy tu tío, Naruto. — Dijo el rubio, hablando lentamente. — El mejor tío que vas a tener Dattebayo. —

—No es necesario que le hables a mi hija como si no entendiese…puedo apostar que tiene una capacidad de entendimiento mil veces mejor que la tuya. — Replico el Uchiha, mirando desde lejos al rubio.

—Espero no tengas el mismo carácter apático que tu padre, Sarada. — Susurro Naruto, arrebatándole una sonrisa a la pequeña Uchiha.

—Chicos... ¡La cena esta lista!— Aviso Sakura desde la cocina. Hacía tiempo que los amigos no llevaban a cabo una reunión, por la indisponían de los nuevos padres optaron que el hogar Uchiha sería un buen lugar para llevar a cabo la celebración.

Alrededor de la mesa estaban reunidos los Yamanaka, Los Uzumaki y por último, los anfitriones.

—Yo creo que Sarada puede pasar más tiempo conmigo, soy amiga de Sakura desde la infancia. — Remarco la rubia mirando retadoramente a Naruto. —

—Eso crees tú, pero no olvides que yo fui su compañero de equipo. — Recordó. — Además, soy el mejor amigo de Sasuke y Sakura… ¡Yo soy el impulsor de su relación! Por lo tanto, Sarada merece estar más tiempo conmigo ¡Dattebayo!— La charla se desbordaría en una guerra sino se detenían pronto.

—Yo estuve siempre con Sakura, tanto en sus momentos de alegría como de sufrimiento. — Aclaro Ino golpeando la mesa de madera. — ¡Además…Yo tengo un hijo que podría ser el futuro esposo de Sarada-chan!— Sakura se atraganto con la bebida al escuchar tremenda precipitación.

— ¿Cariño…no crees que Inojin y Sarada son muy pequeños como para hablar de matrimonio?— Interrumpió Sai, recibiendo como respuesta una mirada fulminante por parte de la rubia.

— ¡Si de matrimonios hablamos…Yo también tengo un hijo! ¿O ya lo olvidaste? ¡Boruto puede ser un buen pretendiente para Sarada-chan!—

— ¡Ni muerto!— Exclamo Sasuke, oponiéndose firmemente a la idea de que Sarada en un futuro, mantuviera una relación con Boruto Uzumaki. — No tengo nada en contra de tus genes, Hinata. — Mascullo. — Me preocupa lo que pueda heredar de Naruto. — Y como la dinamita, solo se necesitaba una pequeña chispa para detonar una enorme explosión, los gritos impedían escuchar alguna conversación y tanto Hinata, Sakura y Sai solo quedaban en medio de la disputa.

— ¡Shannaro!— Grito Sakura molesta. Los tres contrincantes fueron testigos de la fuerza descomunal de la pelirrosa, por lo tanto, sería una mala idea hacerla enojar aún más…al menos sino querían terminar en el hospital con unos cuantos huesos rotos. — ¡Es suficiente! ¡El futuro de Sarada lo decidirá ella misma…así como el tiempo que desee pasar con alguno de ustedes!— La dupla de rubios guardo silencio. — ¿Pasamos al postre?—

La mayoría de las reuniones con Naruto e Ino siempre desencadenaban discusiones, pero al final de cuentas…ambos tomaban parte importante en la vida de Sasuke y Sakura…eran lo más cercano a un hermano o hermana, por lo tanto, automáticamente eso los convertía en los tíos de la pequeña Sarada.

Por otro lado se posicionaban los maestros de ambos. Tsunade evitaba cualquier situación que se tornase incomoda con la pequeña.

—Estoy orgullosa de ti, Sakura. — Dijo, atisbando desde lejos a su alumna sosteniendo a su hija. Aun recordaba el día que fue a pedirle ayuda…para convertirse en una hermosa flor. —

—Gracias, maestra. — Susurro. — ¿Quiere cargar a Sarada?— Cuestiono, notando la incomodidad que esto causaba en la princesa Tsunade.

¿Cómo iba a rehusarse a tal privilegio? Así que, asintió. La pelirrosa dejo el pequeño cuerpo sobre los firmes brazos de la rubia, quien, parecía embelesada con ella. —

—Es idéntica a Sasuke…pero tiene una esencia tuya…— Sarada la miraba firmemente con esos irises negros, heredados por parte de su padre.

La escena duro poco tiempo cuando el bebé comenzó a llorar.

Algo distinto sucedía con Kakashi. El peliblanco siempre estuvo al pendiente desde que la noticia llego a sus oídos;

Me sorprende la visita de ambos. — Confeso, tomando asiento detrás de la mesa. — No sé si esto debería alegrarme o preocuparme. — Sakura sonrió levemente mientras la faz de Sasuke continuaba imperturbable.

No hay nada de qué preocuparse, Kakashi-sensei. Usted sabe que tenemos un lazo fuerte...por lo tanto, Sasuke y yo lo apreciamos bastante…es como un segundo padre para mi. — Replico ella.

Oh, eso es amable de tu parte, Sakura.— A pesar de llevar una máscara cubriéndole la mitad del rostro, podía preciarse una sonrisa.— Yo también los considero mi familia.— Sasuke y Sakura intercambiaron miradas sospechosas ante la vista del peliblanco.—

Y creo que como parte de nuestra familia…es necesario que este enterado de la buena noticia. — Ambos jóvenes entrelazaron sus manos mientras miraban atentamente las reacciones de Kakashi, quien parecía demasiado atento a la charla. — Sasuke-kun y yo vamos a tener un bebé. — Un sonrojo añadió color a las mejillas de Sakura. Los ojos de Kakashi se tornaron cristalinos, rememoraba el día en que conoció a ambos y de ahí se disiparon un sinfín de recuerdos…La felicidad invadía su interior…no podía estar más contento por sus alumnos. —

Sasuke, Sakura… ¡Felicidades!— Era difícil encontrar las palabras adecuadas para congratular la buena noticia. Seco las lágrimas con la manga de la camiseta y dedico un atisbo orgulloso a ambos chicos. —

Hemos decidido que será el padrino de nuestro hijo o hija. — Sasuke solo asentía o respondía con el típico monosílabo al contrario de Sakura, quien no paraba de charlar con su antiguo maestro.

¿Están seguros de esto?— La dupla asintió. —

Eres nuestro sensei. — Sentencio Sasuke. — Y has ayudado tanto a Sakura como a mí… Estoy seguro que nuestro hijo será un grandioso ninja como lo eres tú. — Y con esas palabras sellaron el pacto. Pasarían unos cuantos meses para que Kakashi conociera a la pequeña Sarada Uchiha.

El peliblanco tomaba en serio su papel de padrino. Mimaba a la pequeña en todo lo que podía, visitaba frecuentemente la casa de Sasuke y Sakura, no solo para frecuentarlos a ellos, sino para ver de vez en cuando a su ahijada, eso cuando lograba despojarse de su atenuante tarea como Hokage.

—Estoy orgulloso de ustedes, chicos. — Cargaba a Sarada mientras miraba atentamente a los jóvenes padres. Sin poder evitarlo derramo unas cuantas lagrimas…él fue testigo de los mejores momentos entre Sasuke y Sakura…el simple hecho de verlos cumplir sus sueños, le hacía desbordar una inmensa felicidad.

X—

Al finalizar el día terminaban completamente agotados.

Sasuke se adentró en el cuarto de Sarada, encontrándose con las dos chicas de su vida completamente dormidas.

Camino sigilosamente hacia la cuna, alzando a la pequeña. Se detuvo durante algunos segundos para atisbar ese rostro que había memorizado a la perfección.

—No soy perfecto pero quiero ser un buen padre. — Susurro a la pequeña. Por un instante, entre la afonía y la hermosa escena, sonrió satisfecho, pensando que por alguna razón sucedían las cosas…al final de cuentas, la vida te recompensaba, no se sabía cómo, cuándo o dónde, pero podía asegurarte que sería lo mejor.— Esta es mi familia.— Dijo orgulloso. El clan Uchiha había resurgido, de la mano de Sasuke Uchiha, Uchiha Sakura y Uchiha Sarada.

Continuara

¡Capitulo 18 a la orden! :D

Lamento mi demora al actualizar…pero siendo un capitulo donde nos adentrábamos en el mundo de ser padres y yo desconociendo el tema (Porque aun soy muy joven para tener hijos) necesitaba una atención completamente especial…sumándole a esta problemática mi falta de tiempo así como la desaparición de mi inspiración e imaginación :c … les debo una gran disculpa.

¡Gracias por tenerme paciencia!

¿Qué les pareció el capítulo? :D espero haya sido de su agrado, no puedo dejar de imaginar cómo se sintieron estos dos al tener a Sarada :3 creo que fue un coctel de sentimientos…y espero haberlo plasmado de la forma correcta para ustedes.

SalanderStravrovich ¡Gracias por dejar un comentario! OwO ¡Ojala este capítulo también haya sido de tu agrado!

Nekatniss ¡Un placer leerte de nuevo! ¡Estoy plenamente agradecida por tus hermosos reviews y buenas vibras! nwn Siento un poco de nostalgia al finalizar este fic :c así como me trae nostalgia el leer nuevamente los capítulos 699 y 700… Literalmente crecí leyendo el manga…forma parte de mi vida… pero algunas cosas deben llegar a su fin para comenzar otras ¡Si! ¡Aún quedan unos cuantos fics para rato! ¡Y hay uno que se está horneando jaja! ¡Gracias por los ánimos! Intentare plasmar más historias ambientadas en el mundo ninja espero llegue la idea correcta y de ahí desprender toda la temática :D ¡Saludos mi estimada Nekatniss!

erikaeri ¡Woow! *—* Yo he sacrificado mis horas de sueño por leer fics…pero nunca creí que esto llegara a suceder con mi historia *o* ¡Mil gracias! Ojala esto sea de tu agrado y ¡Bienvenida al club! ¡Saludos!

aika ryusel ¡Sarada llego ya! ¡y llego bailando ricacha! (88) xD jaja ¡Muchísimas gracias Aika 3! En los próximos capítulos Sarada entrara de lleno a la historia :D ¡Gracias por tu constante apoyo! ¡Saludos y un fuerte abrazo!

Debo agradecerles por todo su apoyo a lo largo de estos 18 capítulos…de verdad se los agradezco de todo corazón 3 No pensé que esta historia causaría tal "impacto" por así decirlo…¡GRACIAS POR TODO!

Sin más, espero disfruten la lectura.

¡Cuidense! ¡Nos leemos hasta la próxima! ¡Bye 3!